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1784: cuando el método científico derrotó a la pseudociencia

11 febrero, 2010

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Franz Anton Mesmer

Las extrañas teorías del doctor Mesmer se habían extendido por el París prerevolucionario ante la alarma de ciertos colectivos médicos. En 1784 el rey Luis XVI permitió que una comisión científica examinara la terapia conocida como mesmerismo. Este es el relato de cómo el método científico se impuso sobre conceptos basados en creencias.

Franz Anton Mesmer fue un médico alemán que fundó lo que posteriormente se conoció como mesmerismo. En el año 1774 este médico empezó a usar imanes para curar enfermedades. Para ello Mesmer obligaba a los pacientes a beber sustancias con hierro, para posteriormente colocar imanes alrededor del cuerpo del paciente. Los paciente aseguraban sentir hormigueo en todo el cuerpo y los síntomas de la enfermedad desaparecían. Mesme nunca creyó que los imanes eran responsables de la curación, sino algo que él denominó “magnetismo animal” que estaba acumulado en el cuerpo. Para Mesmer la salud era un proceso en el que intervenían cientos de canales eléctricos que recorren el cuerpo humano.

El doctor D’Eslon, discípulo de Mesmer, y su principal ayudante en París entendió la enfermedad como consecuencia de los obstáculos al flujo a través de esos canales. Superando aquellos obstáculos y restaurando el flujo se producían crisis que restauraban la salud. Cuando la naturaleza fallaba en hacer esto simultáneamente, el contacto con un conductor de “magnetismo animal” era necesario y un remedio suficiente. Mesmer se propuso ayudar o provocar los actos de la Naturaleza.

El mesmerismo se extendió por el París revolucionario y se puso de moda entre la aristocracia e incluso la casa real. Parece ser que María Antonieta estaba muy interesada en la terapia del doctor Mesmer. Sin embargo algunos doctores en medicina consideraban estas prácticas ajenas a la ciencia, por lo que solicitaron al rey Luis XVI una comisión que evaluara científicamente esta práctica.

El doctor Mesmer no quiso colaborar con los comisarios, pero su discípulo el doctor D’Eslon sí lo hizo. El año 1784 se constituyó con el beneplácito real una comisión compuesta por Majault, Benjamin Franklin, Jean Sylvain Bailly, J. B. Le Roy, Sallin, Jean Darcet, de Borey, Joseph-Ignace Guillotin, Antoine Lavoisier, Poissonnier, Caille, Mauduyt de la Varenne, Andry, y de Jussieu. Los comisionados decidieron aplicar el método científico con todo el rigor que éste supone, y viendo que B. Franklin y A. Lavoisier formaban parte de ella pocas dudas puede haber de que iba a ser rigurosa. Muchos salen corriendo cuando oyen hablar de método científico porque ven tambalearse de golpe sus afirmaciones, y no es para menos como ahora veremos.

Dado que en esa época no se conocía el origen del magnetismo, ni sus propiedades, los comisarios decidieron evaluar los efectos del mesmerismo, si éstos podían ser notados por los pacientes. Para ello diseñaron 5 pruebas.

Prueba número 1. El doctor D’Eslon instauró un procedimiento de terapia de grupo que llamó baquet: una especie de vasija, diseñada siguiendo el modelo de un condensador eléctrico, de unos 50 cm., de la que salían barras de hierro y cuerdas que comunicaban con los pacientes. Estas barras magnéticas permitirían restaurar el magnetismo natural de los organismos, sanándolos. Los pacientes afirmaban sentir cosquilleos o incluso fuertes sacudidas ante esas barras, para posteriormente sanar. Ninguno de los comisionados sintió nada particular cuando tocaron las barras, pero eso podía ser interpretado como que ninguno de ellos estaba enfermo.

Prueba número 2. Para la siguiente prueba los comisionados eligieron a 7 pacientes de clase baja y otros 7 de las clases acomodadas de París. Se hizo esa distinción porque los comisarios entendían que había una gran diferencia de cultura entre ambas clases sugiriendo que a menor conocimiento mayor capacidad de ser sugestionables. Sólo 5 de los 14 elegidos sintieron un ligero hormigueo, siendo 3 de esos 5 de clase baja. En resumen, sólo el 36% dijo sentir algo.

Prueba número 3. La comisión pidió a D’Eslon que magnetizara 5 árboles de un jardín, como él afirmaba que sabía hacer. Posteriormente se propuso a un joven, el cual D’Eslon afirmaba que era muy sensible al magnetismo, que abrazara cada árbol para determinar cuál estaba magnetizado. El joven, tras abrazar el tercer árbol cayó desmayado, como consecuencia del fuerte magnetismo que fluía de él. La comisión sonrió cuando le dijo que el árbol magnetizado era el quinto y último. Esta prueba no fue aceptada por los mesmeristas, ya que afirmaban que el magnetismo natural de los árboles había trastocado a ese “joven tan sensible”.

Prueba número 4. En la siguiente prueba se tomó a una de las pacientes de D’Eslon y se le vendó los ojos. Posteriormente se le informó que D’Eslon estaba en la sala magnetizando la habitación. La mujer empezó a temblar, agitarse, sudar y finalmente entró en convulsión. Tras pedir que se relejara se le quitó la venda y se le informó de que en la habitación de al lado estaba D’Eslon magnetizando la sala a distancia. De nuevo volvieron las convulsiones. Evidentemente en ninguno de los dos casos D’Eslon estaba en la sala, ni en la habitación de al lado. Ni siquiera en el edificio, había sido apartado de la prueba astutamente.

Prueba número 5 Los comisionados se colocaron en una sala a la que se había sustituido la puerta por una cortina que según D’Eslon no impedía el paso de sus “corrientes magnéticas”. Al otro lado de la cortina, y a oscuras se colocó D’Eslon para que magnetizase la habitación. En la sala además de la comisión se hizo pasar a una paciente especialmente sensible al magnetismo. La mujer estuvo hablando apaciblemente todo el tiempo mientras D’Eslon se esforzaba en su oscuro escondite. Resultado: ninguno. Pero cuando D’Eslon fue llamado a la sala, y la mujer lo vio ésta entró rápidamente en convulsión.

El resultado de la comisión fue demoledor: su presunta técnica no era más que una invención y los beneficios producidos por el tratamiento fueron atribuidos a la “imaginación”. Muchos de los médicos que practicaban el magnetismo dejaron de hacerlo. Mesmer, sin embargo no renunció, y aunque un pequeño grupo de partidarios siguió apoyándoles (lo de la fe ciega, nada nuevo), la mayoría de la clase adinerada de Paris le dio la espalda.

Pero a diario nos encontramos con nuevos Mesmer, y seguidores de éstos, que manejan los mismos términos: magnetismo natural, reequilibrio de energías, flujo de corrientes estabilizadoras…. Antes era el mesmerismo, hoy la Nueva Era disfrazada de tradiciones orientales milenarias. Y cuando pides argumentos, publicaciones y demostraciones de lo que practican entonces son ellos los que piden que demuestres que lo suyo no funciona. Pero hemos visto aquí que las comisiones son caras y si hubiese que montar una por cada majadería que se inventa entonces los científicos no podrían hacer ciencia. Ciencia en la que precisamente se sustenta lo que ellos quebrantan. Pero lo quebrantan de palabra, sin hacer el menor experimento ni tener la menor observación experimental de estar en los cierto. Así cualquiera.

Epílogo 1: Mesmer tuvo que abandonar París camino de Londres. Mientras estalló la Revolución francesa que dio un vuelco a la situación europea. Las clases pudientes ya no estaban para esas zarandajas. Mesmer tuvo que volver a su ciudad natal donde murió en la indigencia.

Epílogo 2: A Mesmer se le considera uno de los padres de la hipnosis. En realidad a lo que Mesmer llamaba “magnetismo animal” no era otra cosa que sugestión. Y por el poder de la sugestión efectuó muchas curaciones. Claro que intentar vender esta terapia como cura de todas las enfermedades es otra cosa.

Tumba de Mesmer

Referencias

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  1. KC
    11 febrero, 2010 en 15:59

    Una tumba muy “piramidal”, por cierto… ¿Pediría él ese diseño o se lo haría un artista fúnebre?

    Saludos.

  2. 11 febrero, 2010 en 18:17

    Ya no me acordaba de lo de la historia de Mesmer. Es tremendamente significativa.

    Quizás fuera la primera vez que se desmontó un timo sobre la salud de una forma categórica e inapelable. Desde entonces es una historia que se ha repetido cientos de veces, y se seguirá repitiendo una y otra vez mientras haya gente que prefiera vivir en un mundo “mágico” de ilusiones donde charlatanes sin estudios “inventan” panaceas capaces de curar cualquier mal.

    Lo más curioso es que el mesmerismo y su filosofía es muy parecido al moderno timo de la curación por biomagnetismo. Gran verdad aquella de que “quien no conoce la Historia está condenado a repetirla”… :P

  3. 11 febrero, 2010 en 19:46

    Cuantos de los defensores, practicantes seguidores del biomagnetismo se someterian a pruebas de este tipo, cuantos saldrian corriendo con los resultados de dicha practica y cuantos serian los ciegos que seguirian con ellos despues de los obvios resultados??? :roll:

  4. 11 febrero, 2010 en 20:09

    Ahora, sus herederos proclaman la “Terapia del par magnético”, como abanderados de la vanguardia librepensadora…

    Cada vez que amanece, el número de magufos crece

  5. Dan J
    11 febrero, 2010 en 20:52

    Su naturaleza de mentes cuadradas no les permiten ver mas alla de sus narices, toda ciencia empezo de esta manera, si alguna vez llegan a estar tan enfermos que la ciencia actual no les puede ayudar muchos de ustedes veran que estas tecnicas “biomagnetismo y otras” les aliviarán muchos de su males.

  6. 11 febrero, 2010 en 21:03

    Dan J., en todo caso nos alivian el bolsillo. Y lo peligroso no es que sea el último consuelo para el deshauciado, sino que algunos caraduras les dicen que dejen su medicación para someterse a estas prácticas. Eso es un peligro para la salud pública. Porque si lo que se busca es un alivio, rezar sale mucho más económico.

    ¿Alguien cree que el doctor Goiz estaría dispuesto a pasar frente a una comisión como la de 1784?. Mesmer no lo estuvo, ya entendemos por qué.

  7. Darío
    11 febrero, 2010 en 21:16

    ¿El “Doitor Goiz” sometiéndose a una comisión? :mrgreen: :mrgreen:

    Como bien dicen: antes memerismo, ahora alucinados de la Nueva Era, en ambos casos: pura estafa con basura :P

    ¿De qué estás enfermo, Dan J?

  8. 11 febrero, 2010 en 21:30

    Dan J :

    Su naturaleza de mentes cuadradas no les permiten ver mas alla de sus narices, toda ciencia empezo de esta manera…

    Sí, Dan J, toda ciencia empezó de esta manera hace 2.500 años. El único problema es que ha evolucionado bastante desde entonces, y algunos todavía seguís en el punto de partida. Por ignorancia, mayormente.

    Lo que tú llamas “mente cuadrada” es simplemente tener criterio y método de trabajo. Unas herramientas fundamentales para distinguir la Ciencia de la charlatanería y los timadores, ¿no crees? ;)

  9. ralvar
    11 febrero, 2010 en 21:40

    “Su naturaleza de mentes cuadradas no les permiten ver mas alla de sus narices,…”

    Epa hombre, que agresivo, ¿será que te está yendo mal con el negocio?
    Si es así, ¡jódete!

  10. 11 febrero, 2010 en 21:40

    “Dan J”
    El biomagnetismo afirma que usa imanes para curar enfermedades, Mesmer ya lo hacia en 1774 hace mas de 200 años y todavia afirmas que “Toda ciencia empezó de esta manera” para comienzo creo que 200 años ya es cachondeo… ;)

  11. 11 febrero, 2010 en 22:49

    El argumento victimista de corte “Galileo” ya empieza a cansar un poco, diría yo. Ahora no faltará quien diga que el pobre era mártir por ser “librepensador”.

  12. 12 febrero, 2010 en 12:21

    Una entrada muy ilustrativa e interesante. me pregunto si la palabra “mesmerize” en ingles proviene de este señor…

    Saludos

  13. 12 febrero, 2010 en 12:31

    Hola Pietrus, gracias por el comentario. Si te refieres la que significa hipnotizar, encandilar, sí procede del mesmerismo. A Mesmer se le considera uno de los padres de la hipnosis, ya que de alguna forma sugestionaba a sus pacientes. Y este hombre fue tremendamente famoso en su época, incluso Mozart le dedicó una letras en una de sus óperas.

  14. 15 febrero, 2010 en 20:49

    Qué manía tiene esta gente de que sean los demás los que demuestren que es todo mentira. ¿No ven que tal y como presentan las cosas, es practicamente imposible?

    Bueno, un artículo muy entretenido, que había oído hablar algo de Mesmer y tenía curiosidad. Saludos!

  15. 15 febrero, 2010 en 22:26

    Hombre, Galleta, cuanto tiempo sin leerte! ¿como va eso?

  16. Jhon K.
    30 junio, 2012 en 11:44

    MENTIRA!!!!. Todo lo que dices aquí es sólo un tratado de envidia y desinformación. El mesmerismo es real FUNCIONA!!!!. Sólo que algunos no hemos profundizado en sus virtudes. Pero nunca es TARDE. Y mucho menos AHORA.

  17. 30 junio, 2012 en 13:01

    ..nunca es TARDE…

    Pues nada, después de más de dos siglos viendo que no funciona esperemos otros dos…. Algunos no se bajan del burro ni aunque el burro lleve muerto 200 años.

  18. Darío
    30 junio, 2012 en 19:55

    Jhon K. :
    MENTIRA!!!!. Todo lo que dices aquí es sólo un tratado de envidia y desinformación. El mesmerismo es real FUNCIONA!!!!. Sólo que algunos no hemos profundizado en sus virtudes. Pero nunca es TARDE. Y mucho menos AHORA.

    No puedo quitarme de la cabeza la imagen de Mesmer gritando esto mientras desaparece en un vóitice de agua :mrgreen:

  19. Alguien
    6 mayo, 2013 en 14:58

    No hace falta mucho google, ni siquiera hay que acercarse a medline ni similares, para encontrar estudios reales, fundamentados y publicados en revistas científicas, avalando “traduciones orientales milenarias” como la acupuntura, la moxibustión, la digitopuntura o el Qi Jong… (mientras escribia este comentario he encontrado 15, pero claro, como no los linko para que no ocupe demasiado, no existen… solo teneis que poner alguno de los terminos mencionades +investigacion en google para encontrarlos…) sin contar que creo que la fitoterapia (que no homeopatia) no haria ni falta buscar tantos estudios… (os suena la valeriana, la tila o la manzanilla?)…

    Una cosa es ser antimagufo (yo el primero), otra cosa generalizar sin ton ni son…

  20. 6 mayo, 2013 en 15:26

    Alguien, ¿qué tiene ver que ver tu comentario como el tema de Mesmer? Lo digo porque el artículo va de eso.

  21. Alguien
    6 mayo, 2013 en 15:32

    En el tema del mesmer no digo nada, lo has argumentado muy bien, pero ràpidamente lo has ligado “con la nueva era disfrazada de tradiciones orientales milenarias”… y me parece un error, miento, me parece mal que aproveches para meterlo en el mismo saco porque no lo son…

  22. 6 mayo, 2013 en 15:40

    No sé si no me he expresado bien, o no lo has entendido, pero en la frase “antes era el mesmerismo, hoy la Nueva Era disfrazada de tradiciones orientales milenarias”, lo que comparo con el “mesmerismo” es la Nueva Era que busca coartadas para apoyar su discurso, siendo las tradiciones orientales, la energética o la física cuántica son algunas de ellas.

  23. 9 mayo, 2013 en 15:44

    Alguien

    ¿podrías indicar algun estudio en donde se demuestre claramente la efectividad de la acupuntura y similar? Lo digo porque hasta en la revista Acupunct Med en una revisión de este mismo año

    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23486017

    dicen literalmente que

    “the current literature evaluating de qi is not sufficient to derive clear conclusions. Further studies with more objective indices and rigorous methodologies are needed.”

  1. 9 mayo, 2013 en 12:36
Los comentarios están cerrados.
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