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Ciclo del carbono y cambio climático


La controversia sobre el efecto que el ser humano tiene sobre el clima y, especialmente, la posibilidad de que la actividad antropogénica pueda producir un cambio climático global abarca tanto al mundo científico como al político, así como a los ciudadanos de a pie. Existen posturas claramente antagónicas, desde los que vaticinan una hecatombe climática que acabará con la vida en la Tierra, hasta los que afirman que tal cambio no existe ni puede existir. Entre ambas, otras opiniones afirman que el cambio es real, pero está producido por procesos naturales e, incluso, que un calentamiento global sería beneficioso para la humanidad.

¿Que hay de cierto y que hay de falso en el cambio climático? ¿Se trata de una evidencia científica o es una estrategia política sin fundamento real? ¿Sabemos ciertamente qué hay de verdad y qué es pura exageración? Lamentablemente, el clima terrestre es un sistema demasiado complejo como para que seamos capaces de entenderlo, y mucho menos hacer previsiones a medio y largo plazo. Esto hace que la respuesta no sea tan sencilla como podría parecer. Existen evidencias que apoyan una influencia humana en el clima, de igual forma que existen incertidumbres sobre lo que puede provocar en un futuro próximo.

No vamos a entrar en todos los aspectos de tan complicado asunto; esto rebasaría por mucho la capacidad de este blog, y más la de un modesto artículo. Hoy vamos a tratar uno de los procesos implicados en el mantenimiento del clima terrestre, debiendo ser muy explícitos a la hora de señalar que únicamente se trata de uno entre los muchos factores implicados.

Vivimos en el tercer planeta del sistema solar, a unos 150 millones de kilómetros del sol, la estrella central del sistema. Tradicionalmente decimos que la Tierra se encuentra a la distancia óptima del sol como para mantener océanos de agua líquida y permitir la vida. Sin embargo, esto no se debe únicamente a la distancia, sino a cómo la atmósfera terrestre es capaz de retener parte de la energía que emite el suelo tras calentarse por la radiación solar. Gracias a ello, nuestro planeta presenta una temperatura media de unos 15ºC. Si no existiera la atmósfera, la temperatura media sería de -20ºC, incompatible con la vida tal y como la conocemos.

Balance energético de la atmósfera

Para entender cómo la atmósfera terrestre puede aumentar más de 30ºC la temperatura media del planeta es preciso abordar un fenómeno previo: el balance energético del planeta o, dicho de otro modo, la cantidad de energía que recibe y que devuelve al espacio.

Para que la temperatura del planeta se mantenga es imprescindible que la cantidad de energía recibida sea igual a la cantidad emitida. Lógicamente, si la Tierra recibiera más energía de la que pierde, estaría calentándose de forma continua, mientras que si perdiera una cantidad mayor que la recibida, se encontraría en un proceso de enfriamiento constante. Sin embargo, la temperatura terrestre se mantiene en equilibrio, lo que indica que la energía recibida es equivalente a la perdida.

La mayor parte de la energía que llega a la Tierra lo hace en forma de radiación electromagnética proveniente del sol, y la pérdida se produce hacia el espacio. A pesar de que nuestra estrella emite radiación en todo el espectro electromagnético, la porción más significativa es la que comprende, de mayor a menor longitud de onda, infrarrojo, luz visible y ultravioleta. Parte de esta radiación es reflejada por las nubes y aerosoles atmosféricos de vuelta al espacio. El resto, atraviesa la atmósfera, la cual no se comporta de igual forma con toda la radiación, dado que algunos gases como el oxígeno y el nitrógeno son atravesados libremente, mientras que otros como el dióxido de carbono, el metano o el vapor de agua son transparentes a las longitudes de onda corta (ultravioleta y visible), mientras que absorben las de onda larga (infrarrojas). Así, la porción infrarroja es absorbida en su tránsito a través de la atmósfera, calentándola.

Balance energético terrestre

Balance energético terrestre

Al llegar a la superficie terrestre, la radiación restante es en parte reflejada de vuelta a la atmósfera y en parte absorbida por el suelo y los océanos. Esta porción absorbida calienta la superficie, y es re-emitida lentamente en forma de radiación infrarroja. Dado que ha aumentado su longitud de onda, ahora puede ser absorbida por el CO2, vapor de agua y metano de la atmósfera, calentándola aún más.

Efecto invernadero

En esto consiste el efecto invernadero, y por ello se denomina al CO2 y a los otros gases capaces de absorber radiación infrarroja, “gases de efecto invernadero”. Gracias a ellos, la radiación que atravesó limpiamente la atmósfera en su llegada es atrapada cuando vuelve hacia el espacio, al haber aumentado su longitud de onda. En caso de que no existieran tales gases, la radiación entraría y saldría libremente, manteniendo la Tierra a unos -20ºC de temperatura media.

Sin embargo, un efecto invernadero continuo convertiría a la atmósfera en un verdadero horno, al ir acumulando energía y calentándose constantemente. Afortunadamente para la vida, la concentración de gases de efecto invernadero y los otros muchos factores que actúan en el tránsito energético, mantienen el balance final prácticamente neutro, expulsándose al espacio la misma cantidad de energía recibida, eso sí, tras calentar lo suficiente el planeta como para mantener la temperatura media unos 30ºC por encima de lo esperado en un cuerpo sin atmósfera.

Ante tan complejo equilibrio, cabe suponer que cualquier alteración de uno sólo de los factores hará variar el resultado final, y así ocurre. Por ejemplo, la cantidad de luz reflejada depende directamente de la cobertura nubosa, así como de la naturaleza del terreno. Una mayor cantidad de nubes haría aumentar la energía reflejada, disminuyendo la cantidad entrante y haciendo descender la temperatura. De igual forma, una superficie más clara reflejaría una mayor cantidad de la radiación que alcanza la superficie, contribuyendo también al enfriamiento. En el extremo contrario, un aumento de los gases de efecto invernadero produciría una absorción mayor, incrementando el efecto y haciendo aumentar la temperatura.

El CO2 circulante

Entre los numerosos factores en juego, uno de los más importantes es el ciclo del carbono, del que depende la concentración de CO2 en la atmósfera y, en consecuencia, el grado de efecto invernadero de ésta. Mediante este ciclo, el carbono circula entre la biosfera, la litosfera, la hidrosfera y la atmósfera.

Básicamente existen dos ciclos del carbono. El primero, denominado biológico, consiste en la fijación del CO2 atmosférico por parte de los vegetales para la síntesis de hidratos de carbono. Estos carbohidratos son metabolizados en la respiración de los propios vegetales devolviendo CO2 a la atmósfera, mientras que otra parte es transferida a los animales que se alimentan de ellos, que también liberarán como producto del metabolismo el CO2 al respirar. Se trata de un ciclo rápido, estimándose que es capaz de renovar una cantidad equivalente a todo el carbono atmosférico en unos 20 años.

El segundo ciclo, o ciclo biogeoquímico, es mucho más lento, llegando a abarcar millones de años. En él, el CO2 atmosférico se disuelve en el agua, y forma ácido carbónico que reacciona con los silicatos, generando iones bicarbonato, que son utilizados por los animales marinos en la formación de sus tejidos, conchas y esqueletos calcáreos como los corales. Tras su muerte, estos carbonatos se depositan en los sedimentos, formando las rocas calizas. Ciertos procesos de precipitación química de carbonatos forman también sedimentos calizos sin la intervención directa de los seres vivos. El retorno a la atmósfera se produce cuando estas rocas se funden en las erupciones volcánicas o son erosionadas al alcanzar la superficie.

El ciclo está autorregulado, de tal manera que un aumento de la temperatura origina un aumento del consumo de CO2 vegetal y un tránsito mayor a los océanos, disminuyendo el efecto invernadero y equilibrando la temperatura. Por el contrario, un descenso térmico hace disminuir el consumo vegetal, así como la incorporación a los océanos; de esta forma aumenta el CO2 atmosférico equilibrando la temperatura.

Sin embargo, el punto de equilibrio no es fijo. A lo largo de la historia del planeta este equilibrio se ha movido hacia un lado y hacia otro, generando épocas más cálidas y épocas más frías. No sabemos con seguridad que fenómenos produjeron estas oscilaciones, por lo que difícilmente podemos prevenirlas.

Aportes antropogénicos

La quema de combustibles fósiles supone liberar a la atmósfera grandes cantidades de CO2 extra

La quema de combustibles fósiles supone liberar a la atmósfera grandes cantidades de CO2 extra

Ahora bien, en los últimos años, se está dando un factor completamente nuevo que hasta ahora no había actuado, y mucho menos de forma tan continua: la quema de combustibles fósiles está inyectando en la atmósfera en muy poco tiempo grandes cantidades de carbono que se encontraba secuestrado en las rocas y que de forma natural retornaría lentamente a lo largo de millones de años a través del ciclo geoquímico.

Este aumento repentino de la concentración de CO2 en la atmósfera induce la respuesta del sistema para equilibrarlo, lo cual ya supone un importante impacto ambiental; entre otros factores, una mayor acidificación de los océanos debida a un mayor aporte de CO2.

El problema es que no sabemos con exactitud hasta que punto se mantendrá el equilibrio en los parámetros tolerables. Dicho de otra forma: no sabemos qué cantidad de emisiones es capaz de soportar el sistema sin alterar la temperatura media de una forma sensible. Si la emisión sigue aumentando, previsiblemente el equilibrio, a corto plazo, se irá desplazando hacia una temperatura mayor.

El verdadero problema es que tampoco sabemos hasta donde puede llegar. A pesar de que las variaciones estimadas no son demasiado grandes ni rápidas (unas décimas de grado en decenios), no conocemos si existe un punto crítico a partir del cual no sea capaz de mantenerse un balance neutro, y mucho menos donde se encuentra este punto de no retorno. Si en determinado momento el tampón no es capaz de extraer la cantidad de CO2 atmosférico equivalente a la liberada, todo el sistema entrará en un proceso progresivo de aumento del efecto invernadero que puede poner la superficie de la tierra a la temperatura de unos altos hornos.

Venus: un efecto invernader de 400ºC

Venus: un efecto invernadero de 400ºC

Muy posiblemente eso es lo que ocurrió en Venus en épocas tempranas, donde la ausencia de grandes océanos provocó la rotura del equilibrio, siendo imposible hacer regresar a la litosfera el CO2 liberado por la actividad volcánica. A pesar de que muy posiblemente tuvo una infancia muy semejante a nuestro planeta, hoy tiene una superficie a más de 400ºC.

Tomando precauciones

Las preguntas que cabe hacerse ante tanta incertidumbre son las siguientes: ¿Merece la pena jugarse la existencia no sólo de la humanidad, sino de toda la vida sobre la Tierra, por no estar seguros de si las emisiones antropogénicas pueden provocar un aumento del efecto invernadero? ¿No es una total irresponsabilidad seguir emitiendo incontroladamente sin saber qué va a ocurrir? En ocasiones no sabemos responder a todas las preguntas, pero sabemos que si se trata de una de las posibles, quizá sea demasiado tarde cuando obtengamos la seguridad de la respuesta. Es muy posible que, al menos en los próximos decenios, las consecuencias no sean superiores al aumento de unas décimas en la temperatura media, pero ¿tendremos la sangre fría de jugárnosla y jugársela a nuestros hijos por mero desconocimiento de las consecuencias?

Cuando cogemos el coche, no sabemos si vamos a tener un accidente. No sabemos si ese accidente va a ser grave y no sabemos si el llevar el cinturón lo evitará. Sin embargo, aceptamos la incomodidad de llevarlo puesto para prevenir el incierto accidente. ¿Reducir las emisiones de CO2 no sería como ponerse el cinturón de seguridad “por si las moscas”? Es molesto y costoso, sin duda, pero ante la posibilidad de convertirnos en un cocedero de mariscos ¿no merece la pena?

  1. 21 diciembre, 2010 en 9:16 | #1

    Muy interesante el artículo J.M. He seguido los interesantes comentarios que habéis dejado en el blog cuando se ha tratado este tama, y me sorprende un poco la capacidad de predicción en los mismos. Así Rawandi parece tener muy claro lo beneficioso de un ligero calentamiento, mientras otros intentáis refutar ese argumento. No sé si por mi “incultura” en este tema, pero yo no lo veo nada claro. La meteorología establece modelos predictivos que fallan frecuentemente, basta ver cómo las predicciones de huracanes en el Caribe raramente se acierta (en cuanto a número y fortaleza). Y eso es a corto plazo, imagino los modelos de climatología y se me plantean más dudas aún. ¿Seguro que un pequeño aumento supone beneficio/perjuicio? O lo que es más importante ¿seguro que somos capaces de hacer predicciones fiables de hacia dónde vamos? A ver si algún experto me saca de dudas.

  2. albireo beta cygni
    21 diciembre, 2010 en 11:03 | #2

    Es un tema peliagudo. Yo parto de la base de que hay que evitar a toda costa la contaminación atmosférica y la de las aguas, tanto marinas como continentales. Si no respetamos ni el aire que respiramos ni el agua que bebemos es que nos hemos vuelto locos.
    Dicho esto, no comparto la mayor parte de las predicciones del IPCC ni, por supuesto, la comparación catastrofista con Venus que se hace en este artículo. Se que con estas ideas se puede favorecer a los tiburones capitalistas que esperan que la ciencia les de la razón para lanzarse a contaminar mas y mas, pero no creo que hacer predicciones catastrofistas sea el mejor camino para evitarlo.
    El conocimiento de la historia de nuestro planeta nos puede dar una perspectiva interesante para poder entender lo actual, a la vez que nos crea un marco de referencia con el que valorarlo.
    Aqui os dejo un enlace a un interesante artículo sobre los niveles de CO2 durante todo el Fanerozoico.

    http://earth.geology.yale.edu/~ajs/2001/Feb/qn020100182.pdf

    Como comentaba en el otro post, en la Tierra hemos tenido épocas en las que la concentración de CO2 en la atmósfera era de mas de 20 veces la actual, con fluctuaciones importantes. Evidentemente que estas fluctuaciones debieron tener, como un factor mas, grandes impactos en el clima, pero, finalmente, no nos convertimos en Venus.

  3. desconfiado
    21 diciembre, 2010 en 11:49 | #3

    El problema es que si estás en cualquier postura distinta a la de hecatombe inminente con el hombre como único culpable y aunque lo estés pero quieras poner una coma al argumento eres un mal nacido hijo de satanás negacionista.

    Una postura más propia de la inquisición que de ningún científico.

  4. 21 diciembre, 2010 en 13:29 | #4

    Buen artículo, en un tema como el calentamiento global yo creo que es muy conveniente ser cautelosos. Son demasiadas las variables que se desconocen, además de que muchas veces se están tratando partes del problema como algo aislado, pretendiendo con las conclusiones explicar el todo. Aun el otro dia leí un artículo de divulgación donde se exponía, a grandes rasgos, que un inicial calentamiento, al fundir grandes masas de agua dulce, podría generar cambios de salinidad y temperatura en las corrientes profundas, pudiendo llevar incluso a la larga a un enfriamiento global. Hace ya tiempo vi también un documental en el que se estudiaba el efecto que tenían por ejemplo las estelas de condensacion de aviones o incluso partículas en suspensión producto de la quema de residuos fósiles, que actuaban reflejando gran cantidad de radiación, de forma que estaban enmascarando parte del daño hecho. Según ese documental, podría ser que si se efectuasen medidas drásticas sobre las emisiones de CO2, al perderse algunas de estas “defensas” el efecto invernadero podría acelerarse, dejando en un chiste las predicciones mas pesimistas…
    A donde quiero llegar con toda este ladrillo? Que como suele ocurrir, y sobretodo en casos como estos, que afectan y mucho al modelo económico, y que están fuertemente politizados, es muy facil caer en las explicaciones y la busqueda de soluciones totalmente “locales” que al final acaban siendo un parche que de nada vale.

    En todo caso, sea la mano del hombre la que está causando un cambio climático, o sea como dicen algunos que la tierra es como un megabuffer, con capacidad para amortiguar cualquier cambio que los humanos podamos provocar, lo que si que es innegable es que no nos cuesta ningun trabajo (o poco) intentar mejorar la eficacia de los sistemas productivos y los residuos que generamos en el dia a dia.
    Lo cual a la larga se traduce en beneficio económico!
    Y de paso, por si fuese cierto el peor de los casos, estaríamos trabajando para solucionarlo.

  5. 21 diciembre, 2010 en 15:59 | #5

    Estoy de acuerdo con Manuel en que la comparacion con Venus es un poco catastrofista, sin embargo, hay algo que la gente no tiene todavia muy claro: que una cosa es la climatologia y otra la metereologia.

    Por poner un simil, la metereologia seria el equivalente a, en un casino, intentar predecir si un jugador ganara o no a la ruleta. La climatologia, lo que intentaria es predecir cuanto dinero ganara la banca con todos los que juegan a la ruleta. Asi, mientras que la metereologia apenas puede hacer predicciones a unos dias vista (y con bastantes fallos), la climatologia pretende hacer predicciones globales. No se puede actualmente predecir si dentro de tres meses va a llover mucho o poco en Madrid, pero si se puede predecir si las precipitaciones aumentaran por termino medio en la zona mediterranea. Con ciertas limitaciones, este tipo de predicciones si que son bastante fiables.

  6. Rawandi
    21 diciembre, 2010 en 17:08 | #6

    Suscribo todo lo dicho por Albireo. Y también estoy de acuerdo con Manuel en que la climatología aún es una ciencia en pañales. En términos relativos, las predicciones meteorológicas son mucho más fiables que las predicciones climatológicas.

  7. Rawandi
    21 diciembre, 2010 en 17:37 | #7

    El artículo de J.M. muestra que el efecto invernadero es bueno porque sin él “la temperatura media sería de -20ºC, incompatible con la vida”. Un ligero aumento de algo bueno suele ser bueno, ¿no?

  8. Fleischman
    21 diciembre, 2010 en 17:37 | #8

    Buen artículo, excepto el catastrofismo del final: aunque quisiéramos, no podríamos acabar con toda la vida sobre la Tierra, ni acercarnos siquiera…

  9. 21 diciembre, 2010 en 17:43 | #9

    asumo que la mayoría son científicos y me sorprende el negacionismo frente a cosas ya probadas,

    me acuerdo hace 12 años cuando vi una tesis de un amigo sobre el efecto del calentamiento global en la Antártida y ya era más que evidente.

    A ver muchachos lo que está PROBADO es que:
    el planeta se está calentando
    el calentamiento es causado por el hombre

    lo que no está probado son las consecuencias
    PERO
    Se puede predecir siendo conservadores:
    Tormentas, huracanes y tornados más fuertes
    Desertificación
    Cambio de clima

    Se pueden predecir también peores escenarios si somos menos conservadores
    Extinciones masivas como la del pérmico triásico (que probablemente incluyan al hombre)
    http://es.wikipedia.org/wiki/Extinci%C3%B3n_masiva_del_P%C3%A9rmico-Tri%C3%A1sico

    Ruptura del balance energético terrestre y desaparición de la vida

    Sin embargo hay predicciones sencillamente desechables y ridículas:

    Pensar que no va a afectar negativamente la vida sobre la tierra
    Pensar que no va a afectar negativamente a los seres humanos

  10. albireo beta cygni
    21 diciembre, 2010 en 18:10 | #10

    Raztez, no creo que nadie dude de las predicciones conservadoras que expones: lo de las tormentas y huracanes mas fuertes es mas que probable, lo de la desertización, pues ocurrirá donde le toque, si es que se modifican los patrones convectivos atmosféricos (mas allá de lo que lo hace en periodos tipo “El Niño”). Lo del cambio de clima, pues es algo evidente (que no necesariamente malo).
    Yo lo único que niego es que nos vayamos a extinguir o que la vida vaya a colapsar debido a una concentración elevada de CO2 en la atmósfera. Nadie ha probado eso. Sólo hay evidencias en contra.

  11. Fleischman
    21 diciembre, 2010 en 18:34 | #11

    raztez
    Negar el cambio no es lo mismo que negar “la desaparición de la vida”. No sé en qué película de estas de meteoritos decían que iban a desaparecer “hasta las bacterias”. Anda que no han caído meteoritos desde que hay bichos pululando por aquí…
    Coincido con albireo; de hecho, ese CO2 que estamos soltando a la atmósfera ¡ya estaba ahí antes! (y no parece que a la vida le fuera mal en esas condiciones).
    Y como bien dice el autor, el CO2 es solo uno entre los muchos factores implicados, quizá no el más importante.

  12. 21 diciembre, 2010 en 19:54 | #12

    albireo beta cygni estamos bastante de acuerdo pero no totalmente no es tan grave, por lo que vi del paper que mandaste y si no me confundí :P, la tendencia histórica fue hacia una disminución de la concentración de CO2 en la atmosfera, pero hay un pico después de un periodo de bajo CO2, es la extinción masiva del pérmico triásico que nombre antes, la temperatura podía llegar a ser 12 grados mayor que la actual, es verdad que no se extinguió la vida pero si el 80 por ciento de las especies… :)

  13. Miguel
    21 diciembre, 2010 en 20:44 | #13

    “El artículo de J.M. muestra que el efecto invernadero es bueno porque sin él “la temperatura media sería de -20ºC, incompatible con la vida”. Un ligero aumento de algo bueno suele ser bueno, ¿no?”

    No necesariamente. A mí eso me parece una forma demasiado simplista de ver as cosas. Ese mismo argumento ya se te replicó cuando lo expusiste en el blog de Pedro J.

    De todos modos, vale la pena echarle un vistazo a esto:

    http://www.newscientist.com/article/dn11657-climate-myths-its-too-cold-where-i-live–warming-will-be-great.html

    http://www.newscientist.com/article/dn11647-climate-myths-its-been-far-warmer-in-the-past-whats-the-big-deal.html

    http://www.newscientist.com/article/dn11655-climate-myths-higher-co2-levels-will-boost-plant-growth-and-food-production.html

  14. 21 diciembre, 2010 en 22:11 | #14

    Un ligero aumento de algo bueno suele ser bueno, ¿no?

    No, por varios motivos. Primero, porque lo que es bueno en cierta cantidad suele acabar siendo malo en exceso. Necesitamos azucar, pero si nos hinchamos de azucar, acabaremos con una diabetes.

    Y segundo porque estas asumiendo que el aumento sera ligero.

    Yo lo único que niego es que nos vayamos a extinguir o que la vida vaya a colapsar debido a una concentración elevada de CO2 en la atmósfera. Nadie ha probado eso. Sólo hay evidencias en contra.

    El problema es el empeoramiento de nuestras condiciones de vida, e incluso, el colapso de la civilizacion. ¿Que pasaria si la produccion de alimentos disminuyera drasticamente por las sequias? ¿O si el agua potable empezara a escasear a nivel mundial? Echale un vistazo al Africa subsahariana y extrapola eso al Primer Mundo.

  15. albireo beta cygni
    21 diciembre, 2010 en 23:24 | #15

    Pero ya sabes que si se descongelan los casquetes polares el agua dulce será mucho mas abundante, ¿no?.

  16. 22 diciembre, 2010 en 0:09 | #16

    Evidentemente, el catastrofismo es algo generalmente negativo y suele ser bastante anticientífico. Pero de igual forma, el excesivo optimismo tampoco es bueno y no es más científico.

    Alguien decía que un meteorito no puede acabar con las bacterias. Pues va a ser que sí. Sólo depende del tamaño. El meteorito Chicxulub tenía 14 míseros kilómetros de diámetro. Imaginaros un Palas o un Vesta, con más de 500 km: la energía del choque produciría muy probablemente la fundición de la corteza terrestre. No quedaría ni las bacterias fósiles.

    Ahora bien, un impacto de estas características es extremadamente improbable (aunque no imposible). Sacrificar la economía mundial para desarrollar medidas que pudiesen evitarlo (si fueramos capaces) entiendo que a todo el mundo le parecerá un despilfarro. Los riesgos no superan, ni de lejos, el esfuerzo necesario para evitarlos.

    El impacto de un meteorito mucho menor puede ser devastador. No acabaría con toda la vida en la Tierra, de igual forma que no acabó con ella ni el Chicxulub ni ningún otro anterior. Sin embargo, su impacto es mucho más probable. Obviamente, desarrollar métodos para evitar estos “pequeños” impactos es algo mucho más asequible, y puede ser que sí merezca la pena, como alertan algunos astrónomos.

    Todo es cuestión de valorar riesgos y costes, es cuestión de probabilidades y de pasta, ni más ni menos.

    ¿A que viene este cambio de tema? Pues que con muchos aspectos climáticos ocurre lo mismo. Yo, sinceramente, no veo pruebas contundentes de un calentamiento a corto plazo que provoque una extinción masiva. No digamos ya una extinción total a lo Venus. Lo único que hay son indicios de que puede existir esta posiblidad.

    Ahora bien, ¿cual es el coste que estamos dispuestos a pagar para minimizar este riesgo?. Si me dijeran que supone abandonar la civilización, reducir eugenésicamente la población humana a una décima parte y vivir a base de la caza y la recolección, personalmente mandaría al garete el riesgo, prefiero tener una remota posibilidad de extinción que cargarme a las tres cuartas partes de la humanidad por el morro y obligar a la que queda a volver a cazar paquidermos.

    Ahora bien, si el coste es potenciar el desarrollo de energías no contaminantes, sustituir los vehículos de combustión, establecer un plan real y realista para el abandono de la quema de combustibles fósiles, quizá sí me merezca la pena. Las consecuencias de todo ello nunca serán nefastas (salvo para determinadas industrias millonarias), generará empleo, reducirá la contaminación, y reducirá el poco probable riesgo.

    El optimismo desbocado es fruto de una fe excesiva en el equilibrio homeostático. Todo sistema tampón tiene unos límites que pueden ser más o menos amplios, pero que una vez superados impiden la autorregulación, desequilibrando el sistema. Confiar en que estos límites se encuentran en el infinito me parece un poco arriesgado.

    Efectivamente, tenemos constancia de cambios en la concentración de CO2 y otros factores que han sido equilibrados, pero también sabemos que hace unos miles de millones de años, unas simples bacterias modificaron la composición de la atmósfera terrestre para siempre, cargándola de veneno.

  17. 22 diciembre, 2010 en 0:46 | #17

    J.M. Hernández buen comentario, yo antes de hacer un comentario así, prefiero subirlo directamente al blog como un post…

  18. Gregorovius
    22 diciembre, 2010 en 1:19 | #18

    albireo beta cygni :
    Pero ya sabes que si se descongelan los casquetes polares el agua dulce será mucho mas abundante, ¿no?.

    NO. El agua de los océanos será menos salada.

  19. 22 diciembre, 2010 en 1:34 | #19

    albireo beta cygni :
    Pero ya sabes que si se descongelan los casquetes polares el agua dulce será mucho mas abundante, ¿no?

    NO. El agua de los océanos será menos salada.

    No sólo eso. El cambio de salinidad en los océanos modificaría las corrientes marinas, con lo que despídete de los monzones (a la mierda varios cientos de millones de asiáticos), entre otros efectos.

  20. 22 diciembre, 2010 en 8:28 | #20

    raztez :

    J.M. Hernández buen comentario, yo antes de hacer un comentario así, prefiero subirlo directamente al blog como un post…

    Es que no tenía tiempo para hacerlo más corto :mrgreen:

  21. 22 diciembre, 2010 en 9:27 | #21

    Pues sí Javi y no sólo los monzones. Hay modelos climatológicos que sugieren que los cambios de salinidad en el mar podrían parar corrientes oceánicas que se mueven precisamente por gradiente de salinidad. Una de ellas es la corriente del Golfo, y si ésta pasare en el hemisferio Norte se notaría un “ligero fresquillo”. Pero hay otros modelos que no indican eso; bueno los investigadores trabajan en ello recogiendo datos, espero que algún día tengamos modelos más fiables. ¿Y mientras? Está claro que contaminar y esquilmar recursos no parece la mejor idea, sólo hay que ver como antiguas civilizaciones se hundieron por ello. Ahora todo está más globalizado, por lo que el efecto puede ser mucho mayor.

  22. Fleischman
    22 diciembre, 2010 en 10:24 | #22

    #16 J.M. Hernández

    Totalmente de acuerdo con tu post, excepto en un par de matices. Por una parte, el desarrollo de energías limpias, etc., no lo veo realmente como un coste, y no creo que el CO2 sea necesariamente lo peor. Si tenemos en cuenta solo el dinero, puede que sea mejor talar las selvas (incluso en el largo plazo), o que todo el mundo fume mucho. Una vez leí un cálculo sobre esto, y teniendo en cuenta la producción de tabaco, la fabricación de cigarros, el transporte, la venta, la atención sanitaria a los enfermos (¡hasta la industria funeraria cuando mueren!) era mejor para la economía que se fumase mucho, aunque la gente estuviera enferma. Quiero decir que quemar carbón quizá no sea bueno, independientemente del CO2, que no es un “veneno” (aunque todo es venenoso según la dosis, jeje). Parece que el CO2 es el malo de la peli, hasta el punto de que se habla de la energía nuclear como “limpia” o “no contaminante” solo porque no produce CO2.

    Por otra parte, no creo que la vida, o el clima, sean tan frágiles. En el cretácico había 10 veces más CO2 y unos 10 grados más (hablo de memoria), y por ahí andaban los dinos tan a gusto. Se pensaba que el bombardeo masivo había esterilizado la Tierra, y ahora muchos piensan que no. Hay bichos extremadamente resistentes, que viven en condiciones que poco antes se pensaba que eran incompatibles con la vida, incluso en rocas a varios kilómetros bajo tierra. Si conseguimos un calentamiento climático brutal, tal que extinguimos “la vida en la tierra”, seguro que las bacterias hipertermófilas nos lo agradecen… :)
    Claro está que si cae un pedrusco como el que provocó la formación de la Luna (o los asterides gigantes que comentas), o cuando el sol nos coma, se irá todo a la porra, no digo que la vida lo aguante todo. Simplemente que no es tan frágil como para que los humanos podamos acabar con ella (ni con todas las bombas atómicas). Solo con que quede algún bichito en algún sitio, ya se encargará él de multiplicarse y volver a colonizar los nichos ecológicos libres cuando las condiciones vuelvan a ser propicias. El oxígeno provocó una extinción, y también la aparición de seres que lo utilizaban…

    Por último, una observación a comentarios anteriores: un ligero aumento de algo bueno no tiene por qué ser bueno. Pero ojo, quizá sí. ¿Está demostrado que estemos (ya sería casualidad) en el punto óptimo de temperatura y concentración de CO2? (Habría que preguntarse “óptimo para quién”, por otra parte.)

  23. albireo beta cygni
    22 diciembre, 2010 en 11:42 | #23

    Ya he comentado en alguna otra ocasión que es un error muy común establecer la relación caliente-seco en el clima. Es todo lo contrario. Los periodos fríos del clima se caracterizan por su sequedad, mientras que cuando hay calentamiento siempre aumenta la humedad y por tanto las precipitaciones. Siempre hablando en términos globales, sin entrar en el detalle de cual será la ¿nueva? distribución de borrascas en el planeta, que dudo mucho se pueda definir.
    En cuanto a las corrientes oceánicas, efectivamente la salinidad es uno de los factores que influyen en su dinámica, pero también la temperatura. De hecho es llamada circulación termo-halina. Se cree que esta es el verdadero motor térmico del sistema atmósfera-océano y que distribuye muchísimo mas calor que los vientos. Su ralentización o parada se cree que ha sido responsable de la última edad del hielo.
    Otro efecto del ascenso del nivel del mar sería la disminución de la pendiente media de los ríos (por ascenso de su nivel de base) lo que disminuiría la tasa media de erosión y la velocidad de las aguas fluviales, con lo que aumentaría su disponibilidad.

  24. 22 diciembre, 2010 en 12:25 | #24

    J.M. Hernández :
    Las consecuencias de todo ello nunca serán nefastas (salvo para determinadas industrias millonarias)

    Y ese es y será siempre el verdadero problema de fondo. No me gustan las conspiranoias, pero vamos, es curioso que la mayor parte de los negacionismos del cambio climático vengan por el mismo palo. A la población es facil venderle muchas de las pequeñas medidas domesticas de optimizacion de recursos. A dia de hoy reciclar es ya algo bastante “cool”, de los electrodomesticos de eficiencia A se promociona el enorme ahorro en la factura de luz que suponen, un coche híbrido es algo que suena bien y muy moderno, etc, etc.
    Pero el chiringuito montado alrededor de los combustibles solidos es demasiado poderoso. Y mientras siga siendo así, no se yo si veremos cambios de calado en las politicas energéticas mundiales.

  25. Fleischman
    22 diciembre, 2010 en 17:11 | #25

    Buscando por internet cálculos de cómo de gordo tiene que ser un pedrusco para que esterilice la Tierra (has hecho que me pique la curiosidad, jeje), veo que hay autores que sostienen que ya había vida antes del impacto que formó la Luna, y sobrevivió. Y estamos hablando de algo del tamaño de Marte… Y es que aunque la Tierra se saliera de la órbita del sol y vagara por el espacio, podrían resistir bacterias viviendo gracias a procesos radiactivos (que sepamos, quién sabe qué más se descubrirá en el futuro).

  26. Rawandi
    22 diciembre, 2010 en 17:13 | #26

    no creo que la vida, o el clima, sean tan frágiles. En el cretácico había 10 veces más CO2 y unos 10 grados más (hablo de memoria), y por ahí andaban los dinos tan a gusto.

    Exacto, Fleischman. Nadie sostiene que la autorregulación atmosférica posea límites “infinitos”. Pero el mismo hecho de que en el Cretácico la vida floreciera con unos niveles de CO2 y una temperatura media global mucho más altos demuestra que los límites de la autorregulación son bastante más amplios de lo que quieren hacernos creer los “algoreros”.

  27. 22 diciembre, 2010 en 19:20 | #27

    La interpretación de climas del pasado nos enseña dos cosas:
    Que el papel del CO2 es CRUCIAL. Nos ha salvado de convertirnos en la bola de nieve que deberíamos ser por nuestra distancia al Sol y, por la misma razón puede convertirnos en algo parecido a Venus.
    El Cretácico el Sol calentaba bastante menos. La atmósfera contenía más CO2, pero esos niveles en la actualidad serían catastróficos porque ahora recibimos más radiación solar que entonces.

  28. albireo beta cygni
    22 diciembre, 2010 en 23:09 | #28

    Confusio :>El Cretácico el Sol calentaba bastante menos. La atmósfera contenía más CO2, pero esos niveles en la actualidad serían catastróficos porque ahora recibimos más radiación solar que entonces.

    Referencias o bibliografía, por favor

  29. Miguel
    27 diciembre, 2010 en 13:06 | #29

    “no creo que la vida, o el clima, sean tan frágiles. En el cretácico había 10 veces más CO2 y unos 10 grados más”

    Frente a eso, no puedo menos que insistir en los enlaces que dejé en el comentario 13 (especialmente en el tercero). De poco me vale que me digas que los ecosistemas cretácicos florecieron con una concentración de CO2 y una temperatura media mucho más elevadas que las de hoy. Aquellos evolucionaron bajo unos parámetros completamente distintos de los que dieron lugar a los actuales.

    Más importante todavía, el tinglado sociocultural que hemos montado los humanos también ha sido bajo los condicionantes de ahora. Piensa por ejemplo en los efectos sobre la agricultura. Es indudable que influirá, pero no puedo suponer tan alegremente, como hace Rawandi, que el saldo final será positivo (de partida, me parece una postura muy contradictoria cuestionar la fiabilidad de los modelos climáticos actuales para después afirmar con tanta confianza que los cambios van a ser positivos). Y en un mundo con una población cada vez mayor a la que alimentar, eso no deja de ser preocupante. La cuestión no es tanto la fragilidad de la vida en su conjunto como el destino de gran parte de la biodiversidad que conocemos, y de nuestra especie en particular

    En la línea de lo apuntado por uno de los comentarios en el blog de Pedro J. , dentro de unos miles de años ya se verá si la biosfera ha salido ganando con el cambio ó no. El problema son las posibles consecuencias de ese cambio para nosotros y muchas otras especies.

  30. Miguel
    27 diciembre, 2010 en 13:16 | #30

    “…el tinglado sociocultural que hemos montado los humanos”

    Perdón. Debería haber dicho “socioeconómico” (ó “económico” a secas, y dejarme de florituras).

  31. Fleischman
    3 enero, 2011 en 12:15 | #31

    Miguel, correcto, puede ser lo que dices. El saldo final puede ser muy negativo para nosotros (podríamos incluso extinguirnos), o para la biodiversidad, pero de ahí a acabar con la vida en el planeta, hay un trecho.
    Por otra parte, después de las grandes extinciones, la biodiversidad ha tardado muy poco (léase: unos millones de años) en recuperarse. Obviamente podría pasar que esta vez no ocurriera así, pero lo ocurrido en el pasado me hace sospechar que volvería a pasar lo mismo.

  32. Gonzalo
    5 marzo, 2013 en 12:15 | #32

    Me permito DUDAR de que el hombre esté causando el cambio climático actual.
    Mis dudas parten de mi formación escolar, en la cual me enseñaron que dudar metódicamente es la manera filosófica de estudiar la naturaleza, es decir, de hacer ciencia (ver Descartes, Sócrates…), pero también que la historia del siglo XX tiene como tema fundamental el de la irrupción de técnicas de control del comportamiento poblacional basadas en el control de los medios de comunicación por parte de los Estados y de los grupos que los influencian, usando emociones como el miedo (hablamos de demagogia, en definitiva).
    Mis dudas asoman ya cuando en los medios empiezan en los 90 a repetir hasta la saciedad el asunto del agujero de ozono, y del efecto invernadero
    Mis dudas continúan desde que entiendo que el clima tiene variabilidad natural, y que de ésta no se habla en los medios al uso.
    Mis dudas se acrecentan, cuando entiendo que obviamente se usan sistemáticamente métodos Goebbelsianos (repetición de un mensaje) de propaganda a la hora de comunicar en los mass media acerca de este asunto, y que se genera un alarmismo que no se ve reflejado sin embargo en ninguna realidad del mundo natural.
    Mis dudas se afianzan cuando entiendo que hay intereses internacionales en establecer un impuesto inícuo (sistema de Kioto, en el cual España paga por emitir CO2, pero EEUU no).
    Mis dudas comienzan a transformarse en certezas cuando veo que los argumentos de los promotores de la teoría del calentamiento antropogénico son falaces, y en resumen que:
    - La comparación climática tramposa de Venus, sin escudo magnético, con la Tierra, con un gran escudo magnético frente al viento solar; comparación hecha por una figura santificada como Sagan,
    -La irrupción de un político como Al Gore en el debate, aportando unas ténicas depuradas a nivel comunicativo (cine, etc.), pero unas bases científicas probadamente erróneas (ver el equivocado gráfico de Mann, del palo de Hockey),
    -El intento de aceptación como argumento científico de unos modelos de ordenador climáticos de cuyo funcionamiento intrínseco ninguno de los ciudadanos de a pie tenemos capacidad de conocimiento,
    -El constante alarmismo ante escenarios de subidas catastróficas del nivel del mar, o de eventos supuestamente nefastos relacionados con más CO2 o más temperatura, cambios que por otro lado en el pasado siempre fueron beneficiosos para la vida.
    -La existencia de un organismo internacional llamado IPCC, controlado por la ONU, donde sabemos que los países nuclearizados y con bombas atómicas controlan el cotarro, desde el llamado Consejo de Seguridad,
    -La demonización y la persecución de cualquier intento de poner siquiera en duda los argumentos de dogma invernadero, llegándose al extremo de usar términos falaces como “negacionista” (que remite a los nazis que negaban el holocausto judío de los campos de concetración) para descalificar a quienes usan el escepticismo y se atreven a disentir públicamente,
    -La confusión de conceptos sistemática, al confundir “cambio climático”, “calentamiento global”, “calentamiento global antropogénico”, “cambio climático antropogénico”…
    -La llamada de atención acerca de la agenda pronuclear y de la existencia de políticas de prostitución de la ciencia (ver gobierno Thatcher) y de mantenimiento de las desigualdades internacionales (ver documental “The great global warming swindle”),
    etc
    Mis dudas son ya sólidas cuando escucho hablar de los varios escándalos Climategate, en los cuales se pone de manifiesto que los datos globales se recogen en una sola institución, y que en ésta hay indicios de manipulación deliberada en sentido ascendente a la hora de hacer cálculos oscuros estadísticos.

    Finalmente me decanto por asumir que estamos ante una estafa de proporciones nunca vistas, como opción más probable, visto todo lo anterior con detenimiento.

    Es más, cuando investigo un poco, me entero de la existencia de los ciclos solares y de los efectos de la radiación cósmica en el clima, y de que esto está siendo silenciado, a pesar de existir grandes expertos que desde hace años explican con gran capacidad predictiva cómo el clima es determinado por factores astronómicos (ver Landscheidt, Charvátova, etc.).

    Todo ello me indica que la ciencia está del lado de los escépticos en cuanto a la hipótesis de un supuesto calentamiento global antropogénico, y que el dogma está del lado de los creyentes en este dogma religioso de los ecologistas -que no ecólogos (!)- de nuevo cuño: el efecto invernadero, y su escasamente creíble “consecuencia”: el cambio climático antropogénico y, en definitiva, el calentemiento global antropogénico.

  33. 5 marzo, 2013 en 12:58 | #33

    Gonzalo, el tema de los intereses comerciales en sí mismo no valen como argumento. Hay intereses en que defender el cambio climático antropogénico y hay grandes intereses en defender lo contrario. Un ejemplo: un senador republicano afirma que las bicicletas contaminan más que los coches, ya que los ciclistas producen mucho CO2 cuando pedalean: http://www.opposingviews.com/i/society/transportation/cars/washington-state-rep-ed-orcutt-claims-bicyclists-produce-more Esto suena chusco, e incluso puede que sea una broma, pero lo cierto es que congresistas muy ligados a grandes petroleras o empresas muy contaminantes hacen manifestaciones parecidas continuamente. Incluso, hay escuelas fundamentalistas cristianas donde el cambio climático no puede ser enseñando.

    ¿Esto significa que el cambio climático antrogénico es cierto? No, lo que significa es que los argumentos se han de hacer con datos experimentales (ya sea a favor o en contra).

  34. Gonzalo
    5 marzo, 2013 en 13:34 | #34

    Manuel, los intereses nucleares incluyen a conglomerados estatales-privados de los países industrializados, como los del Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que los intereses petroleros incluyen típicamente a países poco o nada industrializados, o al menos escasamente relevantes en el Consejo de Seguridad de la ONU, que es el que controla la ONU en definitiva, y por tanto al IPCC. Esto es en sí mismo un dato tomado de la realidad, un dato “experimental”, si prefieres. ¿Por qué quieres dejarlo de lado? ¡Es fundamental para entender lo que pasa!
    -Por cierto, se dice antroPOgénico.-
    Estoy abierto al debate, pero siempre que sea para considerar la cuestión en su conjunto y no de forma parcial.
    ¿Has visto el documental al que hago mención? Juraría que no…
    En cuanto a los datos experimentales: ¿conoces la teoría de Landscheidt y Charvátova? ¿Y la de Svensmark? Por favor, moléstate en informarte acerca de esto antes de responder.

  35. 5 marzo, 2013 en 18:25 | #35

    … mientras que los intereses petroleros incluyen típicamente a países poco o nada industrializados, o al menos escasamente relevantes en el Consejo de Seguridad de la ONU…

    Claro Gonzalo, como por ejemplo EEUU, Inglaterra, Francia, Holanda…. poco relevantes. En fin….

  36. Gonzalo
    5 marzo, 2013 en 18:51 | #36

    Manuel, esta es la lista de los 10 países con más petróleo (países por reservas probadas, en barriles):

    1 Venezuela 301.501.000.000
    2 Arabia Saudita 264.516.000.000
    3 Canadá 178.100.000.000
    4 Iraq 177.500.000.000
    5 Irán 137.600.000.000
    6 Kuwait 101.500.000.000
    7 Emiratos Árabes Unidos 97.800.000.000
    8 Rusia 79.000.000.000
    9 Libia 46.000.000.000
    10 Nigeria 36.220.000.000

    (Fuente: .wikipedia.org)

    Bien, fíjate que NI UNO SÓLO de los cuatro países que mencionas como ejemplo (EEUU, Inglaterra, Francia, Holanda), está en esta lista. ¿Quién tenia razón tú o yo? Haz el favor…

    En cualquier caso es obvio que yo aporté una lista larga de argumentos y que tú has intentado rebatir uno sólo -y además sin razón alguna-. ¿Quieres que hablemos entonces de alguno de los demás argumentos, o sólo vas a hacer un análisis, no sólo erróneo, sinó parcial? ¿Vas a admitir que tengo razón?

  37. 5 marzo, 2013 en 19:53 | #37

    Gonzalo:

    1. Las 10 primeras por ingresos (las ganancias se adjuntan entre paréntesis):

    1) Royal Dutch Shell (petrolera anglo-holandesa): ingresos 458 mil 361 millones de dólares (ganancias 26 mil 277 mdd);

    2) Exxon Mobil (petrolera de Estados Unidos): 442 mil 851 mdd (45 mil 220 mdd);

    3) Wal-Mart (Estados Unidos): 405 mil 607 mdd (13 mil 400 mdd);

    4) BP (petrolera británica): 367 mil 53 mdd (21 mil 157 mdd);

    5) Chevron (petrolera estadunidense): 263 mil 159 mdd (23 mil 931 mdd);

    6) Total (petrolera francesa): 234 mil 674 mdd (15 mil 500 mdd)

    7) ConocoPhillips (petrolera de Estados Unidos): 230 mil 764 mdd (pérdidas por 16 mil 998 mdd);

    8) ING Group (Holanda): 226 mil 577 mdd (pérdidas por mil 67 mdd);

    9) Sinopec (petrolera china): 207 mil 814 mdd (mil 961 mdd);

    y 10) Toyota Motors (Japón): 204 mil 352 mdd (pérdidas por 4 mil 349 mdd)

    Pero todos sabemos que las empresas no mandan nada, ni tienen ninguna influencia ¿verdad?

    2. Yo sólo he empleado un argumento: afirmar que hay grandes poderes tras el argumento del calentamiento global (CC) tiene el mismo valor que decir que hay otros grandes poderes en su contra (porque en ambos hay intereses). Si el CC pueder ser validado o refutado con datos científico, hay que atender a ellos, no a conspiraciones.
    Y ese el único argumento que voy a emplear, porque yo no soy experto en CC. Pero eso se puede debatir, y seguro que algún otro administrador o lector lo hará.

  38. Gonzalo
    5 marzo, 2013 en 20:24 | #38

    Manuel, estamos pues de acuerdo en que hay grandes intereses en este asunto (deberíamos hablar también de qué países son los que tiene nintereses nucleares), y que por tanto hay que andar muy a tientas con las posibles -esperables- propagandas al respecto, y que el escepticismo, la DUDA es el camino inteligente a tomar.
    Lo que me preocupa de lo que dices es que cuando dices “calentamiento global (CC)”, me parece que haces un batiburrillo, pues no queda nada claro si te refieres a la no consensuada cuestión del “calentamiento global antropogénico” (CGA, que es lo que venimos a debatir aquí), o bien al cambio climático en general, o a qué. -De hecho se me olvidó mencionar en la lista de argumentos el de que uno de los bandos insistió a través de los medios de masas hace años, falazmente, en que había un “consenso en la comunidad científica” acerca del CGA, y que hoy este argumento ya parece haberse esfumado, y en silencio en esos mismos medios.-
    Que admitas que no eres un experto en este caso no es relevante, aunque sí debería si acaso orientar tu discurso hacia el hacer preguntas, plantear tus dudas, vaya, y menos hacia la asertividad, especialmente en quien se admite lego, ¿no?
    Tal vez entonces te podamos aportar algo los que, sin ser necesariamente grandes expertos, sí seguimos este tema desde el punto de vista científico desde hace años.
    Dicho esto seré yo el que te repetiré mis preguntas, a las que aún no has respondido (porque sigo pensando que es posible que seas una persona educada), de manera más explícita:
    1-¿Has visto los documentales sobre el CGA: el de Al Gore de “Una verdad incómoda” y/o el de “El gran timo del calentamiento global” del periodista Durkin? ¿Sí o no? Piensa que ambos están accesibles gratuitamente en internet…
    2-¿Estás o no al corriente de los mecanismos de control del clima por factores astronómicos, tal y como han sido propuestos en los útlimos años por Landscheidt, Charvátova y Svensmark? ¿Qué te parece que no se hable de ellos en el discurso “ecologista” al uso?
    3-¿Has sido testigo de los varios escándalos Climategate? ¿Qué opinión te merecen, a tí que admites la existencia de intereses económicos en un tema que es a priori fundamentalmente científico?
    4-¿Estás al corriente de que el argumento central que usaba el bando antropogénico, que era el de la curva del “Palo de Hockey”, de Mann, se ha demostrado que era erróneo, al ser esa curva una prueba de mala ciencia, un “error” (!), pseudociencia en defintiva?
    Por favor, responde, pero si vas a seguir sin responder, dínos al menos por qué no lo haces. ¿Sigues algún tipo de comportamiento emocional, dogmático, o algo parecido?
    -Disculpa si acaso que no me ande por las ramas en el debate, y que invite a cualquiera a apuntarse a él…-

    Aunque -y para no entrar al trapo en un partido de ping pong- en realidad el tema que vendríamos a tratar es aún más de base: el asunto del supuesto efecto invernadero por CO2, tema que supone el auténtico DOGMA frente al que rebelarse.
    Y es que es curioso cómo parece que hayamos dado por sentado que exista dicho efecto, cuando incluso ello es objeto de debate y controversia en la comunidad científica. ¿Alguien puede dudar de que un cambio en unos pocas partes por millón de CO2 en la atmósfera terrestre es en realidad y a fin de cuentas un cambio auténticamente insignificante, y que el alarmismo generado mediáticamente sobre esto es más que sospechoso?

  39. 5 marzo, 2013 en 21:35 | #39

    Gonzalo, yo ya he explicado mi punto. Si no tienes otra cosa mejor que hacer puedes seguir. O bien puedes esperar a que alguien se apunte a debatir algún argumento, en vez de seguir el monólogo.

  40. Gonzalo
    5 marzo, 2013 en 21:53 | #40

    Manuel, dejo de hablar contigo pues me faltas al respeto, y aún peor, faltas al respeto a la verdad, no admites tus errores, e intenta desviarnos del tema.

    Invito pues a los demás a seguir con la línea de este artículo, que es la de debatir el tema del efecto invernadero por CO2.

    Propongo así que pongamos en duda que dicho efecto exista de manera significativa en nuestro planeta.
    Propongo en definitiva que consideremos que los cambios climáticos corresponden a procesos astronómicos, como son los ciclos de actividad solar y los episodios también cíclicos de radiación cósmica. Es lo que llamamos “Clima espacial”.

    Toda persona educada y curiosa es invitada a debatir. Por mi parte pediré al moderador que llame la atención al tal Manuel, por sus propósitos ajenos al tema, e irrespetuosos en el plano personal.

  41. 5 marzo, 2013 en 22:57 | #41

    Gonzalo, sólo tres cosas:

    1. No te he faltado al respeto. Nadie, repito, nadie, tiene por qué contestar un cuestionario si no le apetece, ni entablar un debate si tampoco le apetece. Yo sólo he introducido un dato en todo el pseudodebate y no lo has podido rebatir, porque es cierto.

    2. Te ha faltado: “propongo abrir un blog y escribir en él lo que quiera”. Eso de venir a casa ajena a imponer te lo guardas.

    3. El tal Manuel es administrador de este blog, así que como no tengo ganas de lidiar con gente que viene embistiendo, mejor no vuelvas.

  42. Cronopio
    6 marzo, 2013 en 0:03 | #42

    Manuel. eres muuuuuy malo. Te llamo la atención (atencióóóóóón, atencióóóóóóóón…..no contesta ntchs….)
    Ya lo de irrespetuoso en el plano personal no lo pillo, pero si lo dice Gonzalín, a misa que va.
    Siento no poder debatir contigo, Gonzalo, pero seguro que desde tu óptica no soy educado, ni persona. Yo, gilipollas que solo dudan hacia un lado cuando les cuadra con su discurso, que insultan a la inteligencia de los anélidos con su prepotencia y sus pontificaciones, me desayuno un par cada día. Crudos. Tal vez en otra reencarnación, si eso, hablamos.
    Que risas.

  43. Dario
    6 marzo, 2013 en 5:32 | #43

    Manuel: que paciente eres con los conspiranoicos :twisted:

    (Llamada de atenciòn hecha por un administrador :mrgreen: )

  44. Dario
    6 marzo, 2013 en 5:34 | #44

    Ah!, al inùtil de ya sabemos quien: Manuel es moderador y administrador del blog :mrgreen:

  45. J.M.
    6 marzo, 2013 en 8:34 | #45

    Gonzalo :
    Y es que es curioso cómo parece que hayamos dado por sentado que exista dicho efecto, cuando incluso ello es objeto de debate y controversia en la comunidad científica. ¿Alguien puede dudar de que un cambio en unos pocas partes por millón de CO2 en la atmósfera terrestre es en realidad y a fin de cuentas un cambio auténticamente insignificante, y que el alarmismo generado mediáticamente sobre esto es más que sospechoso?

    Por lo tanto, no pasa nada si me compro un Hammer que gasta 200 litros a los 100 km., porque lo de la polución es un invento de los ecologistas.

    Si es que sois pasto del timo de la estampita y encima defendéis al timador…

  46. 6 marzo, 2013 en 8:56 | #46

    JM, pues a mí me hace gracia esta frase: Que admitas que no eres un experto en este caso no es relevante…

    Así está Internet, cuatro videos y dos películas y cualquiera es un catedrático para opinar de cualquier tema. En fin…

  47. 6 marzo, 2013 en 9:59 | #47

    “Lo que me preocupa de lo que dices es que cuando dices “calentamiento global (CC)”, me parece que haces un batiburrillo, pues no queda nada claro si te refieres a la no consensuada cuestión del “calentamiento global antropogénico””

    Gonzalo, haz una prueba. Busca en publicaciones cientificas sobre el calentamiento global y cuenta cuantas apoyan el origen antropogenico y cuantas la rechazan. Ahi veras cual es el consenso sobre la materia.

  48. 6 marzo, 2013 en 10:16 | #48

    1-¿Has visto los documentales sobre el CGA: el de Al Gore de “Una verdad incómoda” y/o el de “El gran timo del calentamiento global” del periodista Durkin? ¿Sí o no? Piensa que ambos están accesibles gratuitamente en internet…

    Un documental no es prueba de nada, son los trabajos cientificos los que aportan pruebas.

    2-¿Estás o no al corriente de los mecanismos de control del clima por factores astronómicos, tal y como han sido propuestos en los útlimos años por Landscheidt, Charvátova y Svensmark? ¿Qué te parece que no se hable de ellos en el discurso “ecologista” al uso?

    Theodor Landscheidt: escritor y astrologo, si señor una autoridad en climatologia.
    Ivanka Charvátová: lleva desde los 80 intentando demostrar que el Sol provoca terremotos.
    Henrik Svensmark: su hipotesis ha sido criticada por el resto de la comunidad cientifica por falta de datos que la apoyen.

    3-¿Has sido testigo de los varios escándalos Climategate? ¿Qué opinión te merecen, a tí que admites la existencia de intereses económicos en un tema que es a priori fundamentalmente científico?

    El Climategate fue un escandalo artificial, que fue investigado en profundidad y se llego a la conclusion de que no habia habido ninguna manipulacion de datos.

    4-¿Estás al corriente de que el argumento central que usaba el bando antropogénico, que era el de la curva del “Palo de Hockey”, de Mann, se ha demostrado que era erróneo, al ser esa curva una prueba de mala ciencia, un “error” (!), pseudociencia en defintiva?

    Dudo que este al corriente porque ni era el “argumento central” ni se ha demostrado erroneo. Hay mas de una docena de publicaciones cientificas que han obtenido la misma curva con diferentes metodos.

  49. Miguelón
    6 marzo, 2013 en 12:46 | #49

    Bueno, aunque Javi se me adelantó en gran medida, ahí va mi aportación, por si a alguien le interesan los enlaces:

    “De hecho se me olvidó mencionar en la lista de argumentos el de que uno de los bandos insistió a través de los medios de masas hace años, falazmente, en que había un “consenso en la comunidad científica” acerca del CGA, y que hoy este argumento ya parece haberse esfumado, y en silencio en esos mismos medios.”

    Te lo parecerá a tí, pero de hecho el argumento sigue en pié. Los defensores de la emisión humana de CO2 como origen del calentamiento global actual suponen en realidad el 97 por ciento de los expertos en el clima.

    http://www.skepticalscience.com/global-warming-scientific-consensus.htm

    http://www.newscientist.com/article/dn11654-climate-myths-many-leading-scientists-question-climate-change.html

    “1-¿Has visto los documentales sobre el CGA: el de Al Gore de “Una verdad incómoda” y/o el de “El gran timo del calentamiento global” del periodista Durkin? ¿Sí o no? Piensa que ambos están accesibles gratuitamente en internet…”

    Vale, ya has dejado muy claro la altura de tus fuentes de información. Por supuesto, ya tardaba en salir el nombre de Al Gore (en serio, esto ya hace tiempo que parece una variante de la ley de Godwin). Y lo que nos pones como contrapunto es el documental de un tipo que editó la intervención de al menos uno de los científicos entrevistados para que diera la impresión de haber afirmado lo contrario de lo que dijo en realidad (amén de otros engaños y coacciones a sus invitados). Y luego pretenderás ir de escéptico,¿no?

    “2-¿Estás o no al corriente de los mecanismos de control del clima por factores astronómicos, tal y como han sido propuestos en los útlimos años por Landscheidt, Charvátova y Svensmark? ¿Qué te parece que no se hable de ellos en el discurso “ecologista” al uso?”

    Me parece estupendo, a la vista de la escasa consistencia científica de esos argumentos:

    http://www.newscientist.com/article/dn11650-climate-myths-global-warming-is-down-to-the-sun-not-humans.html

    Y más concretamente, respecto a las afirmaciones de Henrik Svensmark:

    http://www.newscientist.com/article/dn11651-climate-myths-its-all-down-to-cosmic-rays.html

    “3-¿Has sido testigo de los varios escándalos Climategate? ¿Qué opinión te merecen, a tí que admites la existencia de intereses económicos en un tema que es a priori fundamentalmente científico?”

    ¿Por qué no pides que te cuenten la historia hasta el final?. Porque tras seis investigaciones oficiales a raíz del pretendido “Climategate”, ninguna de ellas encontró evidencia de fraude o mala praxis científica y todos los implicados fueron exonerados. El escándalo lo montásteis vosotros solitos.

    http://www.newscientist.com/article/dn18238-why-theres-no-sign-of-a-climate-conspiracy-in-hacked-emails.html

    “4-¿Estás al corriente de que el argumento central que usaba el bando antropogénico, que era el de la curva del “Palo de Hockey”, de Mann, se ha demostrado que era erróneo, al ser esa curva una prueba de mala ciencia, un “error” (!), pseudociencia en defintiva?”

    http://www.newscientist.com/article/dn11646-climate-myths-the-hockey-stick-graph-has-been-proven-wrong.html

    http://www.realclimate.org/index.php/archives/2004/12/myths-vs-fact-regarding-the-hockey-stick/

    “Y es que es curioso cómo parece que hayamos dado por sentado que exista dicho efecto, cuando incluso ello es objeto de debate y controversia en la comunidad científica. ¿Alguien puede dudar de que un cambio en unos pocas partes por millón de CO2 en la atmósfera terrestre es en realidad y a fin de cuentas un cambio auténticamente insignificante, y que el alarmismo generado mediáticamente sobre esto es más que sospechoso?”

    Respecto a la supuesta controversia, valga lo dicho en mi primera réplica. En cuanto a lo segundo, esa es una afirmación que te sacas gratuitamente de la manga. El que ese incremento te parezca insignificante no significa que realmente lo sea.

    http://www.skepticalscience.com/empirical-evidence-for-co2-enhanced-greenhouse-effect.htm

  50. Blueoriol
    6 marzo, 2013 en 16:16 | #50

    La pregunta sería si tenemos la capacidad de enfriar el planeta.
    Ya sabemos que tenemos la capacidad de calentarlo.
    La cosa es que, si resulta que nos pasamos, tal vez no podamos retroceder.

    Es decir, si el problema fuese un enfriamiento global, tendriamos bastantes metodos para invertirlo.
    En caso contrario resulta mucho mas complicado.

    Creo que lo que asusta en este caso es que el proceso podría en algun momento empezar a incrementarse de forma exponencial dejandonos poco o ningún margen de maniobra.

  51. Emuuuchi
    23 abril, 2013 en 21:26 | #51

    Mmmmm una pregunta que relacion hay entre el carbono y el cambio climatico

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