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Historia de la homosexualidad contada para fundamentalistas (4ª parte)

15 diciembre, 2011

Por Rhay

Tras recorrer desde la Edad Antigua hasta el surgimiento de los fascismos, en esta nueva entrega trataremos buena parte de la segunda mitad del siglo XX, para llegar a lo que fue errónea y discriminatoriamente denominado el “cáncer gay”: la terrible epidemia del SIDA.

10. Los años 50. El informe Kinsey.

Durante los años 50 en todo el mundo civilizado comenzó la patologización de la homosexualidad a su nivel más descarnado. En miles de psiquiátricos del mundo se sometía a los homosexuales a terapias de electroshock y lobotomías para intentar “curar” la desviación.

En 1948 aparece el primer tomo de lo que se terminaría llamando el “Informe Kinsey”, que llevaba por título “Comportamiento sexual del hombre”. Unos años después, en 1953, aparecería el segundo tomo, “Comportamiento sexual de la mujer”. Fue llevado a cabo por el mismo Alfred C. Kinsey y otros colaboradores como Wardell Pomeroy, y constituye el primer estudio científico serio que aborda el tema de la homosexualidad como comportamiento, y no como patología. Se realizó entrevistando a más de 20.000 hombres y mujeres con un sistema de completa confidencialidad en donde se respondía a un cuestionario anónimo. Esto permitió crear una base de datos sobre el comportamiento sexual del ser humano.

El informe desveló, para sorpresa y escarnio de los más puritanos, que tanto la heterosexualidad como la homosexualidad no eran más que los extremos de una serie, en donde había varios grados intermedios de bisexualidad. La serie constaba de siete grados, desde la heterosexualidad total a la homosexualidad total, lo que demostró que gran parte de la población tenía, de una u otra manera, cierto grado de bisexualidad en su

Alfred Charles Kinsey en la portada de la revista Time en 1953, con motivo de la publicación de Comportamiento sexual en la mujer

Alfred Charles Kinsey en la portada de la revista Time en 1953, con motivo de la publicación de Comportamiento sexual en la mujer

comportamiento sexual cotidiano. Se definió, por ejemplo, que el 60% de los hombres y el 33% de las mujeres habían participado en una práctica homosexual al menos una vez desde los 16 años, y que al menos un tercio de los hombres habían alcanzado el orgasmo en una práctica homosexual. El estudio, además, incluyó una nueva identidad sexual: la asexualidad. Hoy en día se le conoce como intersexualidad, y es una de las banderas de lucha de los grupos de liberación sexual de todo el planeta.

No obstante, el Instituto Nacional de Estadística de los Estados Unidos condenó el método de muestreo, al considerar que las muestras no habían sido tomadas al azar, y que dentro de las personas participantes había muchos reclusos y prostitutos. En cualquier caso, este informe constituyó el primer acercamiento a la homosexualidad sin la mirada patologizadora de la sociedad médica de la época.

11. Stonewall y el “Gay Pride”.

Las autoridades de Nueva York en los años 60 mostraban su intolerancia negando el permiso de servir alcohol a los bares que eran frecuentados por homosexuales, atendiendo a las premisas médicas que prohibían el consumo de alcohol a los enfermos psiquiátricos. Pero como éstos servían alcohol de cualquier manera, eran frecuentes las redadas en estos locales. El 28 de junio de 1969, en el “Stonewall Inn”, un local gay del Greenwich Village neoyorquino, una redada provocó el levantamiento violento de los homosexuales contra la policía que duró tres días en las calles.

A pesar de las revueltas los asaltos policiales no acabaron en Nueva York. El 8 de marzo de 1970 la policía detuvo a 167 personas en el “Snake Pit”, también del Greenwich Village, en donde un suceso trágico marcaría el punto sin retorno. Un joven argentino, por miedo a perder su visado, se precipitó al vacío desde la ventana del primer piso a la calle, resultando gravemente herido.

Algunos historiadores equiparan el motín del Stonewall Inn al Motín del Té, pero es mucho más acertado compararlo con las actuaciones de Rosa Parks, cuando se negó a sentarse en la parte trasera del autobús en Montgomery, Alabama, en diciembre de 1955, lo que provocó el nacimiento del movimiento por los derechos civiles. A raíz de lo sucedido en Stonewall aparecieron los primeros grupos radicales de gays y lesbianas, y publicaciones en numerosas ciudades y campus universitarios, primero de los Estados Unidos, y después de toda Europa occidental.

Stonewall

Stonewall

Los historiadores Dudley Clendinen y Adam Nagourney describieron la situación de los homosexuales de la siguiente manera: “A diferencia de afroamericanos, mujeres, nativos americanos, judíos, irlandeses, italianos, asiáticos, hispanos o cualquier otro grupo cultural que luchaba por el respeto y la igualdad de derechos, los homosexuales no tenían marcas físicas o culturales, ni un idioma ni dialecto común que pudiera identificarles entre sí… o ante los demás. Pero esa noche, por primera vez, esa aquiescencia habitual se convirtió en resistencia violenta… Desde esa noche la vida de millones de gays y lesbianas, y la actitud hacia ellos de la cultura mayoritaria en la que vivían, cambió rápidamente. La gente empezó a aparecer en público como homosexuales exigiendo respeto”.

Los sucesos de la noche del 28 de junio de 1969 no constituyó el primer enfrentamiento entre policía y gays. Ya había habido disturbios en la cafetería Compton’s en 1966 y en el Black Cat Tavern de Los Ángeles en 1967, pero la ubicación del Stonewall, en calles estrechas que favorecieron a los manifestantes sobre la policía, y el hecho de que muchos de los participantes y residentes del Greenwich Village pertenecían a organizaciones políticas y pudieron organizar a una comunidad gay grande y cohesionada a lo largo de las siguientes semanas hizo que esta acción tuviera mucho más éxito que las anteriores. Así, tuvo mucho más impacto en la comunidad gay, yendo más allá del sentimiento de solidaridad a corto plazo, y dando lugar al punto de partida del Movimiento de Liberación LGTB, al provocar la unión de los homosexuales que militaban en formaciones como el Frente de Liberación Gay o la Gay Activists Alliance.

Pero la faceta más importante fue la propia conmemoración de los disturbios del Stonewall, que dio lugar a la creación del Día Internacional del Orgullo LGTB. Este acto se considera mundialmente como un hito y un símbolo del comienzo de la lucha por los derechos de los homosexuales. Actualmente, el también llamado “Gay Pride” acoge a millones de personas en el mundo que luchan por sus derechos.

El éxito y las consecuencias de los disturbios de Stonewall se deben en gran medida al cambio de mentalidad que se había ido dando en los años 60, promovido por la revolución sexual, el movimiento feminista (sobre todo) y la lucha por los derechos civiles de las minorías raciales. Stonewall marca un punto de inflexión en la organización de los colectivos y en la interconexión de la subcultura gay. Mientras que los activistas de décadas anteriores habían luchado por un mayor grado de aceptación, a partir de ahora la lucha exigiría la integración, el reconocimiento social y la equiparación de derechos completa.

A partir de ese momento, el término “homosexual”, que contenía connotaciones negativas provenientes de la psiquiatría, y el eufemismo “homófilo” usado en décadas anteriores para dar una pátina de afectividad a las relaciones entre homosexuales, fue rechazado por los colectivos, comenzando a usarse en los círculos cultos la palabra “gay” (en inglés, “alegre”), término que hasta ese momento había sido usado por los detractores de los homosexuales. No tardaría mucho en pasar a otras lenguas como préstamo.

12. El SIDA, o el “cáncer gay”.

En este apartado procuraré no incidir demasiado en las disposiciones biológicas y epidemiológicas del VIH, ya que para esta información es preferible que os remitáis a los trabajos publicados en este mismo blog por Manuel. Trataré de incidir en el punto de vista social que trajo esta nueva enfermedad a los colectivos homosexuales de todo el planeta.

La era del SIDA comenzó oficialmente el 5 de junio de 1981, cuando el CDC (Centro para el Control de Enfermedades) notificó cinco casos de neumonía registrados en Los Ángeles. Al mes siguiente se registraron varios casos de sarcoma de Kaposi. Pese a que los médicos conocían ambas enfermedades, la aparición conjunta en los mismos pacientes llamó la atención del mundo científico. La mayoría de estos pacientes eran hombres homosexuales sexualmente activos que murieron a los pocos meses.

Debido a la aparición de manchas de color rosáceo en los cuerpos de los pacientes, la prensa comenzó a llamar a la enfermedad “la peste rosa”, y posteriormente “el cáncer gay”. No importó que en esa misma época aparecieran casos de sida en otros colectivos no homosexuales, como los toxicómanos intravenosos, los hemofílicos, o las mujeres heterosexuales dedicadas a la prostitución. El estigma se estaba gestando.

Un equipo interdisciplinar compuesto por microbiólogos, oncólogos, epidemiólogos y un sociólogo establecieron el origen del sida en el VIH en 1983 al cotejar a un grupo de homosexuales de Los Ángeles que habían tenido parejas en común y otro hombre de Nueva York que había mantenido relaciones al menos con tres de ellos. Estas interrelaciones dieron un patrón de contagio típico de las enfermedades infecciosas.

En un principio, la comunidad gay fue culpada de la aparición y expansión del sida en Occidente. Incluso hubo muchos grupos religiosos que tomaban el sida como un “castigo divino” contra esos desviados sodomitas. Otros, pensaron que el estilo de vida “depravado” de los homosexuales fue el origen de la enfermedad. Nuevamente, no importó que poco después se descubriera el origen del virus en África y que el contagio se estableciera por contacto principalmente heterosexual. Aunque es verdad que en esa época el sida se expandió más rápidamente entre las comunidades homosexuales, por no hacer uso del preservativo en sus relaciones, el cual era considerado sólo un método anticonceptivo.

Esto provocó un paso atrás en la aceptación de la homosexualidad, ya que al estigma de la propia opción sexual, se unió el de la enfermedad que sufrían. Los colectivos tuvieron que hacer grandes esfuerzos de colaboración con la comunidad científica para hacer campañas de sensibilización y dar a conocer las verdaderas causas de la enfermedad y sus vías de transmisión. El pánico era tal que la lucha contra la discriminación retrocedió décadas.

Esta estigmatización fue el germen de la aparición de los primeros grupos negacionistas del VIH, los cuales se sentían amenazados por la comunidad médica e incluso llegaron a pensar que el VIH era una forma de “limpieza étnica” contra todo aquel que tuviera una conducta socialmente mal vista. Y los homosexuales eran la punta de lanza de esa limpieza.

Por suerte, la gran mayoría de los colectivos permanecieron del lado de la comunidad científica y, aunque fueron muchos los amigos y conocidos muertos antes de la aparición de los antirretrovirales, las campañas de uso del preservativo se generalizaron entre la población, de tal manera que hoy en día el sexo homosexual ha dejado de ser la primera causa de contagio de VIH en el mundo. Las costumbres sexuales se atemperaron y modificaron, marcando la aparición del sida el final de la liberación sexual que había comenzado en los años 60.

Próximo y último capítulo: Despatologización de la homosexualidad, El contraataque de los fundamentalismos monoteístas, La última conquista…

Capítulos anteriores:


  1. 15 diciembre, 2011 en 11:19

    Fantástico Rhay, una maravilla, como siempre. Saludos

  2. 15 diciembre, 2011 en 12:39

    Genial colección de capítulos.

    Solamente me gustaría recalcar el capítulo de Rosa Parks. Según sus propias palabras, ella no se sentó en la “parte blanca” el autobús. Lo que ocurrió es que ella estaba sentada en la “parte negra”, pero dos o tres paradas después subió tanta gente que le dijeron que se levantara de su asiento para dejar sentar al resto de blancos y no lo hizo. Por eso fue detenida.

    Lo comenta en el primer vídeo del enlace, junto a la transcripción del audio: http://www.achievement.org/autodoc/page/par0int-1

    Saludos

  3. Nelson
    15 diciembre, 2011 en 13:40

    Yo me pregunto si algún día el movimiento de los indignados será recordado como un momento en que la humanidad cambió para siempre. No es que quiera desviar el tema, pero he llegado a la conclusión que todas las libertades al final se funden en una, y es por esa libertad que debemos seguir luchando.

  4. 15 diciembre, 2011 en 17:10

    Hola, davife. Los historiadores se refieren al acto de Rosa Parks como el comienzo real de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos, e identifican este hecho con las revueltas del Stonewall Inn en 1969 para los homosexuales. Es evidente que antes de estos dos acontecimientos hubo otros casos de intento de liberación, pero fueron éstos los que realmente articularon los movimientos que vendrían posteriormente, y que trajeron como consecuencia el reconocimiento de los Derechos Civiles a los negros y a los gays, no sólo en los Estados Unidos, sino prácticamente en todo el mundo civilizado.

  5. Phosphoros
    15 diciembre, 2011 en 18:00

    Hola Rhay
    ¡¡¡Buenísimo!!!…Si, recuerdo a los 80’s y su famosa “Peste Rosa”. Lo peor es que hay gente que todavía lo crée.
    Saludos.

  6. iris
    15 diciembre, 2011 en 21:57

    ¿Lo de la “peste rosa” era por las manchas en la piel? Yo había creído que era por considerar que ser homosexual era sinónimo de ser afeminado ( y ya se sabe que la asociación de prejuicios es automática).
    Se llegó a hablar de las 4 H como grupos de riesgo.Lo curioso que una de las H era de haitiano, como si ésta fuera una categoría excluyente de las otras.

  7. 16 diciembre, 2011 en 1:22

    Excelente Rhay, muy buen artículo. Había muchas cosas que no sabía y me alegra haber leído al respecto.

    Tengo una duda: tienes pensado tocar el tema de orientación sexual y feminidad/masculinidad? Me parece que es uno de los prejuicios, que sin ser tan dañino, sigue siendo muy común (el estereotipo del homosexual afeminado), o las ideas de que si un hombre realiza tareas “femeninas” puede volverse gay (lo cual además es machista)…

  8. Persona
    16 diciembre, 2011 en 8:33

    Excelente colección de artículos Rhay. Me ha extrañado que no hayas mencionado el papel que desempeñó George Moscone.

    Sun saludo.

  9. Nelson
    16 diciembre, 2011 en 16:49

    Sería interesante el enfoque de la identidad sexual vs el prejuicio.

  10. Uri
    17 diciembre, 2011 en 17:15

    El ser humano es un animal gregario, por tanto el prejuicio tiene una parte fundamental.
    Si vemos a un varon maquillado y con faldas pensaremos que es transexual (que se seiente o define como mujer) y probablemente acertaremos.
    Ahora bien, si lo analizamos un poco ¿que tiene de intrinsicamente femenino el maquillaje o las faldas?
    Hasta hace poco el pelo largo se consideraba como femenino, sin embargo hoy tambien los hombre llevan el pelo largo (los que pueden, que no es mi caso).
    Con la conducta sexual es lo mismo.
    Porque el ser humano puede tener varias aproximaciones al sexo.
    Una es la reproductiva, otra es la afectiva y otra la lúdica o social (o como se quiera llamar).

    Asi pues una persona puede ser heterosexual en el ambito afectivo (elegir con quien formar la familia) pero tener relaciones homosexuales por diversion.

    Asi pues en lo afectivo mucho tendra que ver la biologia y la genetica.
    Pero en su parte social la parte importante es lo socialmente establecido como correcto en base a la mayoria.

  11. David D
    18 diciembre, 2011 en 23:46

    ¡Enhorabuena Rhay! He seguido cada capítulo con mucho interés. No se si llego a imaginar todo el trabajo personal que hay detrás de ellos, cómo, dicho sea de paso, el de todos los que públican en este foro.
    Dijiste:
    “Incluso hubo muchos grupos religiosos que tomaban el sida como un “castigo divino” contra esos desviados sodomitas. Otros, pensaron que el estilo de vida “depravado” de los homosexuales fue el origen de la enfermedad.”
    Incluyo entre esos grupos religiosos a los Testigos de Jehova.
    Por desgracia es precisamente lo que me hiciero creer a mi. Incluso durante mi adolescencia perdí la esperanza de llegar a viejo, creía que, irremediablemente, tarde o temprano contraería el VIH. Sin embargo el conocimiento y la educación sexual me hicieron libre…;-)
    ¡Viva el conocimiento! El conocimiento basado en hechos, para que se entienda…

  12. 20 diciembre, 2011 en 13:19

    Bueno, no he mencionado a Moscone porque el texto ya se estaba haciendo demasiado largo, y hay algunas cosas que he omitido, por ejemplo la coordinación de la lucha contra el sida que se llevó desde San Francisco a todo el mundo.

  13. 16 marzo, 2013 en 1:33

    Estos articulos, son peores de lo que me imagine, cita un estudio archirefutado miles de veces.

    Ademas no da argumentos filosoficos por las cuels debemos aceptar la homosexualidad, solo podemos ller las opiniones de una persona que no le da base a sus afirmaciones

  14. J.M.
    16 marzo, 2013 en 13:16

    ¿Argumentos filosóficos por los cuales debemos aceptar la homosexualidad? Yo te doy uno ya mismo:

    Si no aceptas la homosexualidad, eres un mariquita…

    (lo que hay que leer)

  15. Dario
    16 marzo, 2013 en 21:58

    :D excelente argumento, JM :mrgreen:

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