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50 cosas que tu médico olvidó contarte (parte IV)
Acabamos ya con esta entrada las 50 cosas que tu médico “olvidó” contarte sobre las vacunas, viendo la tanda final de mentiras, medias verdades y manipulaciones que el autor de este panfleto plasma y que muchos “naturófilos”, conspiracionistas y demás fauna se dedica a repetir sin pensar siquiera en verificar sus afirmaciones.
MMR
Durante un periodo de cuatro años, en el Reino Unido, el 66% de todos los casos de sarampión se produjeron en niños vacunados. En un brote de sarampión en Corpus Christi en 1986, Texas, el 99% de los niños se habían vacunado. El 26% de los niños vacunados contra la rubeola desarrollaron altralgia o artrítis.
Ah, las estadísticas. Una de las armas preferidas de los manipuladores. No sabemos a qué cuatro años se refiere este párrafo, pero importa poco. Evidentemente si la mayor parte de la población está vacunada, la mayor parte de los casos se van a dar entre la población vacunada. Pero no es eso lo que hay que mirar, sino qué porcentaje de población vacunada enferma y qué porcentaje de la no vacunada enferma. Para que nos hagamos una idea, entre 1996 y 1999 se produjeron 437 casos confirmados de sarampión en el Reino Unido. Y precisamente después de la publicación del artículo fraudulento de Wakefield sobre la triple vírica, con la consiguiente caída de vacunaciones, el número de casos de sarampión en Inglaterra y Gales pasó de 56 en 1998 a 971 en 2007.En cuanto al brote de Corpus Christi, volvemos a manipular los datos. Al revés de lo que sugiere el texto, no fue que el 99% de los enfermos estuvieran vacunados, sino que en la población de niños de Corpus Christi, el 99% tenían “registros de alguna vacuna”. Cuando leemos el artículo detenidamente, resulta que entre el 0 y el 3.3% de los niños que habían recibido dos dosis de vacuna dieron positivo para anticuerpos de sarampión. En el caso de los niños que sólo recibieron una dosis, el porcentaje subió a entre el 3.6 y 6.8%. En cuanto a los casos de altralgia y artrítis, me ha sido imposible encontrar a qué año, lugar o situación se refiere. Leer más…
50 cosas que tu médico olvidó contarte (parte III)
Tuberculosis
El mayor estudio clínico, en el sur de la India, de la vacuna BCG resultó en más casos de tuberculosis en el grupo vacunado que en el de control.
La vacuna Bacillus Calmette–Guérin (BCG) se basa en una cepa atenuada. Debido a diversos factores, todavía no comprendidos del todo, su eficacia es geográficamente muy variable, seguramente porque no inmuniza ante algunas cepas presentes en ciertos países. Una vez dicho esto, lo que se deduce del estudio mencionado (realizado en 1979) es que simplemente la vacuna no proporciona protección significativa en la India, aunque sí lo haga en otros países.
Difteria, Tos Ferina, Tetanos (DPT)
La vacuna contra la tos ferina se fabrica con mocos de niños infectados, mezclados con formaldehído, aluminio y mercurio.
Esta afirmación hay que reconocer que es una pieza maestra de la manipulación. Aparte de mentir de manera descarada sobre cómo se fabrican las vacunas, introduce el factor repulsión (quién quiere algo hecho con mocos de niños infectados) al ya tradicional factor de miedo al aluminio y al mercurio. Actualmente hay nada menos que ocho vacunas diferentes en el mercado. De ellas sólo una contiene el “temible” tiomersal como conservante y sólo tres lo han contenido alguna vez. Ni el tiomersal ni los compuestos de aluminio se han podido asociar, aparte de en la mente de los antivacunas, con ningún riesgo significativo. Y en cuanto a lo de los mocos… en fin, qué decir.
50 cosas que tu médico olvidó contarte (parte II)

Una de las complicaciones de la polio. Miles de pacientes quedaron confinados en pulmones de acero debido a parálisis de los músculos respiratorios.
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50 cosas que tu médico olvidó contarte (parte I).

El movimiento antivacunación, como la mayoría de movimientos anticientíficos y pseudorreligiosos se basa en la repetición acrítica de dogmas sin cuestionamiento alguno. Entre esos mantras que se repiten más a menudo está el panfleto llamado “50 things that your doctor forgot to tell you”, que circula en su versión completa o a trozos por los círculos antivacunas de internet. Para alguien con un mínimo de sentido crítico no deja de ser sorprendente que a alguien que lea este decálogo no se le enciendan las luces de alerta y se lo crea sin una mínima comprobación. Veamos una selección de algunas de las afirmaciones más “atrevidas”.
Viruela
La viruela habría desaparecido alrededor de 1870 si los compinches de Jenner no hubieran convencido al Parlamento a obligar vacunar a los niños en 1867, causando la mayor epidemia de viruela con un pico de 42.000 muertes en 1872.
No creas ni lo que veas
Antonio es un tipo incrédulo. No suele creer en nada que no vea con sus propios ojos, y resulta difícil engañarle con vírgenes esperando en un paraíso o trucos rápidos para hacerse millonario. Por ello, no dio ninguna importancia a una carta en la que un consultor de bolsa le ofrecía como publicidad de sus servicios una predicción gratuita: invertir en acciones de Gripex, las cuales subirían al día siguiente. Antonio tiró a la basura la propaganda, junto con un folleto de un nuevo telechino y un par de ofertas de créditos personales inmediatos. Sin embargo, su memoria hizo una de esas extrañas jugadas y el nombre de Gripex se le quedó grabado de tal forma, que al día siguiente por curiosidad ojeó las cotización bursátiles. Las acciones habían subido un 2,45%.
“Pura casualidad”, pensó escéptiamente Antonio, y no volvió a recordar el asunto hasta que una semana más tarde le llegó otra carta del mismo consultor. Esta vez le aconsejaba invertir en NovaOil, con la intención de que si le parecía interesante la inversión, pasara a contratar sus servicios de pago en asesoría bursátil. Es fácil de imaginar la reacción de Antonio: no gastó un duro, pero al día siguiente consultó con algo más de curiosidad la página de valores del periódico. Allí estaba: NovaOil había subido un 1,23% desde el día anterior.
Segunda edición: Cinco características fundamentales del vendedor de humo
Decía Carl Sagan en su libro El mundo y sus demonios que había desarrollado un “kit para detectar tonterías”, un conjunto de herramientas lógicas gracias al cual podía detectar falacias e inconsistencias en argumentos prestos al análisis escéptico. En la descripción del kit, Sagan presentaba los tipos de falacias lógicas más comunes y animaba al lector a comprobar y contrastar las fuentes de la información, a aplicar la navaja de Occam y, obviamente, a utilizar un sistema de corrección constante y búsqueda de errores similar al que ha hecho progresar a la ciencia moderna.
Como buen científico, basó su kit en la observación de los fraudes y mentiras que han azotado a la humanidad desde el albor de los tiempos y resultaba fascinante constatar cómo el engaño no ha cambiado tanto desde que descubrimos el fuego o inventamos la escritura, y quizá la única diferencia radique en que el tiempo ha convertido algunos de ellos en tradiciones respetables…
Ciencia en el Midwest – Cowboys y Dinosaurios
Hoy tenemos el honor de contar con la colaboración de Alex, un profesor de Ciencias que ejerce en pleno cinturón bíblico americano y que ha tenido la amabilidad de ofrecernos los relatos sobre su importantísima tarea en un ambiente tan difícil para la enseñanza del pensamiento crítico. Empezamos con “Dinosaurios en el Oeste”, e iremos ofreciendo sus colaboraciones de forma regular, esperando que os gusten tanto como a nosotros.
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Las aventuras y desventuras de un españolito escéptico enseñando ciencia en el Medio Oeste americano.
Por: Alex Onôv
Probablemente haya algún profesor de ciencias de educación primaria entre los lectores de este post. Bien, tengo una pregunta para ellos. ¿Alguna vez, hablando de dinosaurios en el aula, han escuchado a algún estudiante decir que “no cree” en la existencia de los mismos?
Uno diría que va contra la mentalidad infantil negar la existencia de los seres más apasionantes que jamás caminaron sobre la Tierra. Si hay algo que fascina a los niños es saber que realmente existieron. Cierto, también les gustan los mundos fantásticos e imposibles pero, con un poco de suerte, su masa encefálica terminará por cuajar y todo eso se quedará en un gusto literario o evasivo. Lo que realmente atrae a los niños es que los monstruos con aspecto de dragón existieron alguna vez.
Excepto a Emily. Emily te dirá abiertamente que ella no cree en los dinosaurios. Niega su existencia pasada. En cuanto hablamos de ellos, ella sonríe y niega con la cabeza. Dice que nadie los ha visto y que, por lo tanto, nadie puede probar que existieron. ¿Qué puede hacer que Emily esté tan convencida de eso? ¿Qué puedo hacer yo para persuadirle de lo contrario?
Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas
Cualquier disciplina tiene sus reglas de juego. En derecho, un abogado no puede argumentar que su cliente es inocente porque le da «buenas vibraciones»; necesita aportar pruebas que le sitúen fuera de la escena del delito. En medicina, un neumólogo no puede decirle a un paciente que tiene tuberculosis porque su cupo del año va demasiado bajo y debe equilibrar las estadísticas. Un ingeniero no puede basar los cálculos de resistencia estructural de un puente en la fecha de su boda, por importante que sea para él.
Lejos de ser meros caprichos o dictados de una élite dominante, estas «reglas» no son más que parte de las técnicas que utiliza cada disciplina para funcionar y avanzar en el conocimiento, obtenidas mediante consenso por parte de los profesionales del campo a lo largo de muchos años. Es cierto que determinadas áreas científicas o técnicas son muy complejas, y muchas de estas reglas o procedimientos pueden parecer caprichosos para un no iniciado. También es cierto que a menudo estas reglas cambian, se modifican o se sutituyen por otros procedimientos más modernos y afinados; estos cambios son no solo positivos, sino necesarios para seguir avanzando y mejorando nuestras herramientas de conocimiento.
Ahora hace dos años: Galileo Galiei y los demonios de la Ciencia
Este mes de julio cumplimos dos años de “La Ciencia y sus Demonios”. El aniversario nos pilla en un periodo muy difícil, dado que andamos por unas causas u otras, excesivamente ocupados en nuestros respectivos trabajos, con muy poco tiempo libre para dedicarle al blog. No obstante, esperamos volver a empujar hacia arriba tras las vacaciones de verano.
Con el doble objetivo de celebrar este acontecimiento y de recuperar entradas antiguas que posiblemente han pasado desparecibidas a muchos lectores actuales, en la serie “Ahora hace dos años…” vamos a republicar aquellas más valoradas y atemporales. Esperamos que esta iniciativa tenga por vuestra parte una buena acogida. Nos estrenamos con la primera entrada escrita por Cnidus en julio de 2009: “Galileo Galiei y los demonios de la Ciencia”.
Galileo Galiei y los demonios de la Ciencia
21 julio, 2009 Cnidus
Galileo Galilei, nacido en Pisa el 15 de febrero de 1564 y fallecido en la ciudad de Florencia el 8 de enero de 1642 (2), profesor de matemáticas de la Universidad de Padua, padre de la astronomía de observación instrumental (1) y, en definitiva, uno de los fundadores de la ciencia moderna, donde los datos y observaciones priman sobre las ideas, preconcebidas o no, que carecen de apoyo empírico.
Y sin embargo, paradójicamente, en las últimas décadas la figura de Galileo se ha convertido en el ariete por excelencia de diversos personajes que, enarbolando su imagen, navegan a contracorriente afirmando sin tapujos que, los científicos, son seres de “mente cerrada” y “dogmáticos”, incapaces de aceptar lo que sea en carencia de pruebas; así mismo, estos tipos suelen identificarse con Galileo, ya que son perseguidos y acosados por hordas de detractores que no les dejan ni respirar, eludiendo a la vez gobiernos, conspiraciones y maquinaciones empresariales que desean evitar que digan la verdad, su verdad… lo cuál a su vez, no les impide publicar docenas de revistas, de libros, de blogs, de foros, de páginas güeb; o levantar museos, conferencias, merchandising e incluso empresas y además, cobrar a principio, a un cuarto, a mitad, a tres cuartos y a fin de mes. Leer más…
Equipo para detección de camelos
Carl Sagan, en su libro “El Mundo y sus Demonios”, nos ofrece lo que denomina un “equipo de detección de camelos”. Según sus propias palabras:
“Este equipo se utiliza de manera natural siempre que se ofrecen nuevas ideas a consideración. Si la nueva idea sobrevive al examen con las herramientas de nuestro equipo, concedemos una aceptación cálida, aunque provisional. Si usted lo desea, si no quiere comprar camelos aunque sea tranquilizador hacerlo, puede tomar algunas precauciones; hay un método ensayado y cierto, probado por el consumidor.
¿De qué consta el equipo? De herramientas para el pensamiento escéptico















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