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Diseño inteligente (1): ¿El arte copia la naturaleza o la naturaleza copia el arte?

31 julio, 2009

paleta
El pintor después de largas horas de trabajo y mezclas de matices consiguió su objetivo, un color que jamás habían vislumbrado sus ojos. Había sido la labor de una mente inteligente y entrenada, fruto de un diseño. Esa tarde el cielo presagiaba tormenta por lo que decidió marchar a casa. Por el camino unas negras nubes cubrieron el cielo, lo que auguraba que en breve iba a empezar ya el anunciado chaparrón. En un momento determinado un leve rayo de sol se filtró entre las nubes y simultáneamente un relámpago iluminó el cielo. Allí, y por sólo unas décimas de segundo pudo observar en el cielo ese color que tantas horas de trabajo le había costado crear. Alguien parecía haber robado su creación. Pero ese alguien no era más que la suma de un fenómeno meteorológico y de la luz de nuestra estrella, no había ninguna inteligencia creando ese tono que tanto esfuerzo le había provocado. Era simple y llanamente la naturaleza.

Esta metáfora sirve para plantear las dos miradas con la que se puede observar la naturaleza, como obra de un diseñador o como fruto de procesos naturales. Ambas miradas parecen converger en algo, existe un diseño en los seres vivos, lo que se discute es si ese diseño es fruto de un diseñador, tal y como apunta el Diseño Inteligente (DI), o si es fruto de procesos naturales durante miles de millones de años, tal y como postula la biología evolutiva.
libro dembski
Estos días ha caído en mis manos el libro “Diseño Inteligente” de William A. Dembski, uno de los postulantes del D.I. Dembski es matemático, filósofo y teólogo, podéis obtener más datos acerca de su formación académica y de su obra científica AQUÍ. He de deciros que “Diseño Inteligente” me ha sorprendido gratamente, sobre todo porque está escrito en un lenguaje científico que no rehuye de tecnicismos. En él Dembski trata de definir qué es exactamente el DI, lo defiende de las diversas críticas negativas que recibe de la inmensa mayoría de la comunidad científica mundial, y trata de convencer al lector de por qué el DI debe de ser considerada una ciencia. Es una obra amplia en la que se nota que el autor ha puesto todo su empeño en convencernos de la profundidad y riqueza del DI: Por ello yo voy a tratar de ser justo en el análisis crítico de esta obra, y la iré analizando poco a poco, espero que rigurosamente, y tratando siempre de hacerlo desde un punto de vista científico. Espero que alguno de los lectores de este blog también haya leído esta obra, o alguna de otros científicos implicados en el DI, así podremos establecer un debate científico alrededor de este tema.

Y lo de científico lo digo para rehuir de debates religiosos y consignas bíblicas a la que los literalistas son muy dados, y de las que el propio Dembski, hábilmente trata también de escabullirse. Así en el segundo capítulo (pg. 37) ya nos advierte

Creación y diseño inteligente son por tanto conceptos muy diferentes. Puede haber creación sin diseño y diseño sin creación

 

. Me alegra leer esto, porque la segunda parte es lo que Ayala y otros biólogos evolutivos defendemos, “diseño sin diseñador” y por esto mismo Ayala recibe fuertes críticas desde el fundamentalismo religioso estadounidense. También se desmarca Dembski al decir

(…) el creacionismo científico tiene compromisos religiosos previos mientras que el diseño inteligente no tiene ninguno. El creacionismo científico está ligado a dos presupuestos religiosos e interpreta los datos de la ciencia de manera que encajen con esos presupuestos

 

. Justamente, los creacionistas deforman todos los resultados de la ciencia para hacerlos compatibles con el relato bíblico. Y da igual la materia de que se trate, biología, arqueología, historia, química, física, antropología o matemáticas.

Pero no quiero adelantar acontecimientos, voy a empezar el análisis por el principio, por su capítulo 1. En él nos describe y define el diseño inteligente. Para Dembski el DI es

la ciencia que estudia los signos de la inteligencia

 

. ¿Y esto que quiere decir?. Los proponentes del DI afirman que en la naturaleza hay huellas de inteligencia y que ellos “han logrado formular métodos precisos para distinguir objetos que son diseñados y los que no lo son”. Además, según ellos

sólo causas inteligentes pueden explicar las complejas estructuras ricas en información de la biología, y que son causas empíricamente demostrables

 

. De hecho Dembski, afirma que “la inteligencia deja tras de sí una marca o firma característica”, ello que él llama complejidad específica.

¿Cómo es la marca de inteligencia?. Dembski a parecer emplear un sistema muy divulgativo para hacerla ver, utiliza el mecanismo descrito en la novela Contact de Carl Sagan. En ella, los rastreadores de señales de inteligencia procedente del espacio son capaces de discernir éstas de otras señales aleatorias, que llegaban procedentes del cosmos. El contacto se produjo cuando se recibió una señal emitida con una serie de números primos: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29……Era difícil pensar que un fenómeno natural fuese capaz de generar esa serie matemática por puro azar.

Los proponentes del DI postulan además que los sistemas naturales no sean capaces de exhibir una complejidad especificada o que los procesos naturales no puedan servir como canal para la complejidad especificada. Los sistemas que ocurren naturalmente son capaces de mostrar una complejidad especificada, y una naturaleza que opere en ausencia de una dirección inteligente es capaz de tomar una complejidad especificada preexistente y difundirla a su alrededor. Y lo que es más importante, ponen coto al decir “que la naturaleza es incapaz de generar complejidad especificada en el sentido de originarla donde no la había previamente”. Este último punto será tratado al analizar el capítulo que trata del origen de la complejidad, ahora simplemente voy a comentar los “sistemas inteligentes”.

En primer lugar el considerar algo como procedente de una inteligencia o no tiene, bajo mi punto de vista, una profunda visión antropocéntrica. Tendemos a imaginar que todo aquello que sigue una pauta, una complejidad, a la fuerza precisa las manos de un diseñador detrás. Ya he usado una metáfora para describir eso al principio de este texto, pero vamos a usar ahora ejemplos tomados de la propia naturaleza.
pulsar
En julio de 1967 Jocelyn Bell y Antony Hewish detectaron unas señales de radio procedentes del espacio. Éstas poseían una corta duración y eran extremadamente regulares, en concreto con una frecuencia de 1,333730113 segundos. En un principio pensaron que podrían haber establecido contacto con una civilización extraterrestre, por lo que llamaron tentativamente a su fuente LGM (Little Green Men). Tras una rápida búsqueda se descubrieron 3 nuevos objetos que emitían en radio a diferentes frecuencias, por lo que pronto se concluyó que estos objetos debían ser producto de fenómenos naturales, a los que llamaron púlsares. Parecía que estábamos ante una inteligencia externa, cuando en realidad estábamos ante un agujero de conocimiento.

Pero esta señal es poco compleja, busquemos algo más improbable desde el punto de vista del azar. Leonardo de Pisa, más conocido por Fibonacci describió en el siglo XIII una secuencia infinita de números, llamada serie de Fibonacci que empieza por los números 1, 1, 2, 3, 5,8,13…, en la que cada uno de ellos es la suma de los dos anteriores. Así: 2=1+1, 3=2+1, 5=3+2, 13=8+5. Además, para cualquier valor mayor que 3, contenido en esta secuencia, la proporción entre cualesquiera dos números consecutivos es 1,618, y es lo que se conoce como proporción Áurea.
moluscohelechogirasol
Se han descrito en la naturaleza toda una serie de estructuras biológicas que en sus proporciones siguen la serie de Fibonacci, como por ejemplo la concha de los moluscos, las hojas de los helechos o la estructura floral de algunas plantas como por ejemplo el girasol o el ramanescu. Es muy difícil generar esa secuencia de números al azar, por lo que es muy lícito pensar que tras estas proporciones tiene que estar forzosamente una mano inteligente. Sin embargo un análisis más detallado de la naturaleza nos permite comprobar que en componentes inertes, que se generan con facilidad ante nuestros ojos también se puede apreciar una distribución que sigue la serie de Fibonacci.
coponieveratoola
Este es el caso de los copos de nieve, la curvatura de las olas ante fuertes vientos o la ramificación de los relámpagos en determinadas condiciones. Un análisis matemático de algunos relámpagos en el cielo podían inducirnos a pensar que algún ser inteligente está tratando de comunicarse con nosotros. Es por ello por lo que tenemos que ser cautos, abandonar nuestra visión antropocéntrica de todo lo que vemos, e intentar comprender la causa que lleva a la generación de esas series en los propios procesos naturales. ¿Búsqueda de estados de mínima energía?, ¿ocupar el menor espacio posible?, ¿generar la mayor/menor superficie posible?. Esas son preguntas que pueden llevarnos a entender mejor cómo está formada la naturaleza. La simple indicación de que existe una inteligencia, cuando es posible que lo que hoy tomamos por inteligente mañana no lo sea, como en el caso del los púlsares, parece más una forma de rellenar los huecos del conocimiento.

Aristóteles en su obra “La poética” nos dice que “el arte copia la naturaleza”, no seamos tan antropocéntricos como para pensar que la naturaleza está continuamente pidiendo los planos a una inteligencia superior para generar las formas que en ella aparecen.

Addendum: Sobre estructuras de alta complejidad y precisión hablaré otro día, cuando llegue al capítulo en el que Dembski trata estos temas.

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  1. Silvia
    31 julio, 2009 de 20:53

    Muy buen artículo Manuel.

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, tenemos una visión totalmente antropocéntrica del Universo y de todos los sucesos que se dan en él. Debemos desterrar esa idea, porque los seres humanos simplemente somos un accidente de la evolución, como todas las especies. Nadie nos ha hecho un plano previo para existir y el planeta no ha sido “construído” para nosotros.

    Con respecto a la proporción Aurea, es un tema que me resulta muy interesante. La proporción aurea, con respecto a la biología, expresa la optimización de la utilización de la energía de una especie, y a nuestros ojos la proporción aurea nos transmite belleza.

    A Leonardo da Vinci le encantaba experimentar con el número aúreo, y en él basó muchas obras, como una de las más conocidas, el Hombre de Vitruvio.

    En la revista muy interesante venía hace tiempo un artículo en relación a este tema, en el cuál te indicaban como hacer los cálculos para saber si nuestra proporción corporal era aurea o no, por lo menos en altura.

    Creo que el cálculo era de la siguiente manera: deben levantarse los brazos y medir la distancia entre el ombligo y la punta de los dedos. El resultado dividirlo entre nuestra altura y si os da el número aureo….. es que SOIS PERFECTOS, jajajajajajja!!!

    Probadlo y me contais 😀

  2. 31 julio, 2009 de 21:02

    Fantástico!!!, celebro por su brillatez su artículo Don Manuel, nunca me había picado el gusanillo de leer ningún libro que tratare de DI pero despues de leer esto quizás me anime con este que comentas.

    Saludos

  3. Silvia
    31 julio, 2009 de 21:18

    Os dejo aquí un tema de la banda Tool, de rock progresivo, se llama Lateralus, y está compuesta con el número aúreo. El video es impresionante por los mensajes que transmiten las imágenes, sobre a partir del minuto 7:30.

    Que los disfruteis!!

  4. 31 julio, 2009 de 21:20

    Hola Manuel, yo soy un aficionado a la evolución y a la ciencia en general, he llegado a este blog siguiendo al rano verde, desde que lo conocí comentando en el PaleoFreak. Me gusta mucho este blog que habeis montado. La verdad es que estaba a punto de pediros que hablaseis sobre Fibonacci, ya que me parece un tema muy interesante.

    A mi me encantan estas curiosidades, aunque soy escéptico por naturaleza. Cuando leí sobre la proporción aurea por primera vez, lo primero que pensé fué en que muchas personas tomarían eso como argumento a favor de la creación, o del DI, que por entonces no conocía… (estoy descubriendo muchas cosas con vosotros). Pero enseguida pensé que esas proporciones debían ser simplemente unas buenas proporciones, que no están ahí por arte de magia, o porque alguien las haya diseñado, sino porque simplemente son buenas, y si las encontramos en la naturaleza es 1º, porque las buscamos y 2º, porque son muy válidas.

    ¿Habeis visto la peli “PI (fe en el caos)”? Trata un poco de esto, aunque al final se les va bastante la olla… XD

    Me gustaría leer algo serio sobre el tema…

    Saludos.

  5. 31 julio, 2009 de 22:00

    Mmmm, excelente articulo, que propone interesantes reflexiones. Se que se considera casi de forma indiscutible que las matemáticas serían el único idioma universal y que en caso de comunicarnos con una inteligencia extraterrestre lo haríamos mediante los números.

    Pero, ¿estamos completamente seguros de que las matemáticas no son también una forma antrópica de describir la realidad?

    No digo que no exista la proporción aurea o PI, pero no tengo tan claro que cualquier tipo de inteligencia lo describa con algo similar a los números. ¿No estaremos también cayendo en mero antropocentrismo?

    Saludos.

  6. 31 julio, 2009 de 23:10

    Lo malo de Dembski es que se le ve el plumero por todas partes. “¿Creacionismo científico?” ¿Qué demonios es el creacionismo científico? 😀

    Pero muy bueno lo de la presencia de la serie de Fibonacci en fenómenos naturales no biológicos. Un buen artículo como inicio de una interesante serie, pero el que más me gustaría ver realmente es el de la complejidad. Con este tema te has embarcado en un proyecto de mucho curro, Manuel. 🙂

    Daríoooo, ven a echar una mano, hombre. 😆

  7. KC
    31 julio, 2009 de 23:27

    JM, yo creo que sí, ya que las matemáticas que conocemos son las que nosotros hemos hecho. Las matemáticas están ahí, por todos lados, pero para hablar de ellas hay que inventar un lenguaje. Y quizás en otro sitio tengan un idioma matemático totalmente diferente. Diría que es parecido al caso de la música, la cual es, para mí, la más universal de las esencias.

    Saludos.

  8. KC
    31 julio, 2009 de 23:30

    Por cierto, sobre lo de Diseño Inteligente, sigo pensando que es la forma con la que la religión quiere formar parte de la ciencia. Pero sigo sin entender qué quiere significar realmente.

    Saludos.

  9. Darío
    31 julio, 2009 de 23:35

    “No digo que no exista la proporción aurea o PI, pero no tengo tan claro que cualquier tipo de inteligencia lo describa con algo similar a los números. ¿No estaremos también cayendo en mero antropocentrismo?”

    Creo que no, JM.

    La explicación de la realidad por medio de la ciencia haciendo uso de las matemáticas se repsenta como la mejor herramienta por su sencillez y su reproducibilidad. Por este aspecto, Dembski, me parece, no se equivoca al tratar de hacer uso de las matemáticas para fundar su teoría, ya que la matemática sería el mejor sostén que Dembski tendría en caso que su teoría tuviera sustento, lo cual, desde el punto de vista matemático, me parece dudoso.

    Y tan esto de las matemáticas es cierto, que hay algunos matemáticos que plantean que la biología puede servir para un formalizar nuevos teoremas matemáticos, es decir, que las matemáticas no solamente ayudan a explicar mejor varias cosas importantes de la biología y le dan un sustento más, sino que la biología puede abrir nuevos campos en las matemáticas. Que tan válido sea esto es algo que no puedo evaluar debido a que mi área de interés está en otro lado, pero les dejo un enlace que me pareció muy bueno:

    http://www.claymath.org/library/annual_report/ar2005/05report_featurearticle.pdf

    En suma: estoy con los que piensan que si existe un lenguaje universal, es el de las matemáticas.

    Y con respecto a Dembski, el artículo de Manuel es muy bueno. La verdad es que el señor (independientemente de que luego en algunas entrevistas lance su espada flamígera de la “ciencia oficial”, muy del gusto de los creacionistas y conspiranoicos) ha tratado de fundamentar sus posiciones haciéndo un uso de lo que mejor sabe: la probabilidad y la estadística. Pero me parece que si hay que matizar esto: él, Dembski, usa las matemáticas pero el humus de su sustento no es la matemática en si, sino otra cosa que se conoce como la Teoría de la Información, fundada en 1948 por Shenan, cuyo texto puede leerse en http://www.essrl.wustl.edu/~jao/itrg/shannon.pdf, en inglés.

    Y de acuerdo con Wiki, la “Teoría de la información es una rama de la teoría matemática de la probabilidad y la estadística que estudia la información y todo lo relacionado con ella: canales, compresión de datos, criptografía y temas relacionados.”

    http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_la_informaci%C3%B3n

    Y es en esto en lo que Dembski basa su discurso del diseño inteligente.

    Esperaré a que Manuel nos regale más buenos artículos para comentar más. Sobre todo en lo referente a la complejidad.

    Saludos.

  10. Darío
    31 julio, 2009 de 23:43

    Sorry por los dedazos 🙂

  11. 1 agosto, 2009 de 0:52

    Buena entrada Manuel! 😀

    Pero vamos a ver, es que no me lo puedo quitar de la cabeza:

    Se han descrito en la naturaleza toda una serie de estructuras biológicas que en sus proporciones siguen la serie de Fibonacci, como por ejemplo la concha de los moluscos, las hojas de los helechos o la estructura floral de algunas plantas como por ejemplo el girasol o el ramanescu. Es muy difícil generar esa secuencia de números al azar, por lo que es muy lícito pensar que tras estas proporciones tiene que estar forzosamente una mano inteligente.

    ¿Otra vez el dichoso azar? ¿Qué pinta el azar aquí?

    Joer, que hace dos siglos Darwin lo dejó muy claro: Teoría de la Evolución de las Especies mediante Selección Natural.

    Por eso me parece un callejón sin salida relacionar una serie de números (que vale, se pueden dar espontáneamente en la naturaleza, punto a nuestro favor) con un diseño porque es muy improbable que por azar puedan darse. Apelar a las improbabilidades del azar ya me parece una buena manera de tirar un argumento por la borda, lo siento señor Dembski.

    Y por otro lado, si esas proporciones se repiten en la naturaleza, pues lo primero que ha de hacerse es estudiarlas. Pongámonos en el peor de los casos, si no sabemos ni siquiera si tienen alguna “función” o “significado” específicos ¿Cómo diablos vamos a buscarle una razón de existencia? Como dice Manuel, es apelar a los huecos del conocimiento.

    Por eso, apelar al azar solo son palabras vacías. Que ni apoyan al DI (¿pueden demostrar que se han originado por mero azar?) ni a la Biología Evolutiva (que de todas maneras soluciona el azar aún en caso que se presente).

  12. 1 agosto, 2009 de 2:28

    La tesis principal que se defiende, a saber, que es posible un diseño sin diseñador, me resulta algo inquietante. Se nos dice que estas replicaciones racionales que tendemos a atribuir a inteligencias de tipo personal son fruto del azar. Pero poco más tarde se añade que dicho azar consiste en perseguir un fin como la “búsqueda de estados de mínima energía”, “ocupar el menor espacio posible”, etc. ¿Qué tiene esto de azaroso? ¿Por qué la naturaleza, toda ella un derroche, debería ser tan ahorrativa? ¿Por qué sus partes tienden a perseverar en un determinado estado en lugar de fluctuar continuamente?

    Desde un prisma evolucionista podría argumentarse que los universos que no siguen unas pautas estables que los autocontengan se subordinan de modo gradual a formas y estructuras más propicias a la permanencia. Por tanto, no vemos lo que hay, sino lo que dichos procesos de selección nos dejan ver, creándonos el sesgo del orden y de unidad (la idea misma de universo) donde sólo se da una ciega competición de la que naturalmente triunfan los elementos más persistentes frente a los más volátiles. Es decir, hablamos en este supuesto de una victoria pírrica y aparente del orden, bajo el que subyacería el caos.

    Pues bien, esta teoría es falsa o inútil.

    Es falsa porque si el caos y el orden fueran elementos contrapuestos y no enmarcados en un orden más general, estaríamos admitiendo el cosmos dualista de los maniqueos, cuyas dos mitades irreconciliables coinciden inexplicablemente en el tiempo y el espacio. Dicha conclusión es anticientífica y el sano juicio la descarta.

    Es inútil porque si todo es caos y el orden sólo una aproximación infinitesimal motivada por el sesgo evolutivo comentado, que también influiría en el organismo del perceptor, la realidad y la verdad son irreconciliables, lo que nos condena al escepticismo. Si nada puede saberse, la propia especulación sobre nuestro conocimiento resulta ociosa.

    Vemos, entonces, que las mismas fuerzas que niegan el diseño (las causas finales) se oponen al mero orden (las causas eficientes) debido a su no reconocimiento de lo sobrenatural u objetivo (las causas formales).

  13. Darío
    1 agosto, 2009 de 3:24

    irichc:

    Un poco de información sobre estos asuntos no te caería mal: no es un problema de antípodas.

    Saludos.

  14. 1 agosto, 2009 de 4:56

    No sé muy bien a qué antípodas te refieres, ni sobre qué he de informarme en particular. Poco hemos avanzado.

  15. 1 agosto, 2009 de 8:07

    Pero vaya sorpresa, si es Irich!.
    Joer macho, una pregunta, ¿alguna vez vas a utilizar algo que no sean falacias y/o retórica para tratar temas de ciencia?

    ¿Qué tiene esto de azaroso? ¿Por qué la naturaleza, toda ella un derroche, debería ser tan ahorrativa? ¿Por qué sus partes tienden a perseverar en un determinado estado en lugar de fluctuar continuamente?

    ¿Por qué sigues pensando que la Ciencia debe responder a los por qués de la naturaleza?. Eso se lo dejamos a filósofos y, sic, teólogos. Simplemente se sabe que las cosas funcionan así y punto. Y luego mencionar algo así como “Desde un prisma evolucionista podría argumentarse que… “, oye, que esto es básicamente física y química, para empezar.

    Es falsa porque si el caos y el orden fueran elementos contrapuestos y no enmarcados en un orden más general, estaríamos admitiendo el cosmos dualista de los maniqueos, cuyas dos mitades irreconciliables coinciden inexplicablemente en el tiempo y el espacio. Dicha conclusión es anticientífica y el sano juicio la descarta.

    ¿Por qué el orden y el caos no estarían enmarcados en un orden más general? ¿Podrías definir “cosmo dualista de maniqueos”? ¿Podrías argumentar porque el orden y el caos son irreconciliables en el espacio y en el tiempo? ¿Por qué la coexistencia de caos y orden en el mismo universo es una conclusión anticientífica? Y de nuevo, meter a la “evolución” en un tema que, desde cierta perspectiva, es básicamente Termodinámica, ¡jo-der!

    Ojo, estos “por ques” tienen el único objetivo de buscar ese razonamiento que enhebra premisa con conclusiones.

    Vemos, entonces, que las mismas fuerzas que niegan el diseño (las causas finales) se oponen al mero orden (las causas eficientes) debido a su no reconocimiento de lo sobrenatural u objetivo (las causas formales).

    ¿Y esto de qué sombrero mágico lo has sacado? :mrgreen:

    Darío, es Irich, considerado troll por algunos más tolerado por otros (como en Razón Atea). Siempre hace lo mismo, lo que pasa es que se piensa que esto también es un blog de Filosofía y cualquier cosa vale, aunque eluda el contexto y las definiciones y el enmarque general del tema tratado 🙂

  16. 1 agosto, 2009 de 12:04

    “Simplemente se sabe que las cosas funcionan así y punto.”

    El punto no se sabe, el punto se presupone.

    “¿Podrías definir “cosmo dualista de maniqueos”? “.

    Sí. Aquel en el que hay dos clases de substancias y dos clases de órdenes, sin que pueda conducirse todo lo existente a una causa común.

    “es Irich, considerado troll por algunos, mas tolerado por otros”.

    Cierto. La opinión está muy dividida.

    “Siempre hace lo mismo”.

    Y siempre lo hago bien.

    Saludos.

  17. 1 agosto, 2009 de 13:20

    Hola Irich, te aclaro algunas cosas

    La tesis principal que se defiende, a saber, que es posible un diseño sin diseñador, me resulta algo inquietante.

    Bueno, creo que para un análisis objetivo de la naturaleza tendremos que dejar las inquietudes aparcadas, de hecho la naturaleza no se preocupa por nuestros sentimientos para ser como es.

    Se nos dice que estas replicaciones racionales que tendemos a atribuir a inteligencias de tipo personal son fruto del azar. Pero poco más tarde se añade que dicho azar consiste en perseguir un fin como la “búsqueda de estados de mínima energía”, “ocupar el menor espacio posible”, etc. ¿Qué tiene esto de azaroso?

    Perdón, no es eso lo que Dembski nos dice. Lo que dice es que si aparece una pauta matemática definida en la naturaleza, o una complejidad de algún tipo, ésta debe de corresponder a una inteligencia, y difícilmente puede provenir del azar. No dice que ese diseño se puede haber alcanzado con una función específica, por ejemplo para minimizar energía. Eso lo digo yo. Y añado que eso no es fruto del azar, es consecuencia de la selección natural, la cual está sujeta a las leyes físico-químicas del universo.

    ¿Por qué la naturaleza, toda ella un derroche, debería ser tan ahorrativa?

    Los seres vivos no somos todo derroche, al contrario, somos sistemas de optimización de la energía. No encontrarás ninguna máquina construida por humanos con un rendimiento tan eficiente como el de una célula.

    Desde un prisma evolucionista podría argumentarse que los universos que no siguen unas pautas estables que los autocontengan se subordinan de modo gradual a formas y estructuras más propicias a la permanencia. Por tanto, no vemos lo que hay, sino lo que dichos procesos de selección nos dejan ver, creándonos el sesgo del orden y de unidad (la idea misma de universo) donde sólo se da una ciega competición de la que naturalmente triunfan los elementos más persistentes frente a los más volátiles. Es decir, hablamos en este supuesto de una victoria pírrica y aparente del orden, bajo el que subyacería el caos. Pues bien, esta teoría es falsa o inútil. Es falsa porque si el caos y el orden fueran elementos contrapuestos y no enmarcados en un orden más general, estaríamos admitiendo el cosmos dualista de los maniqueos, cuyas dos mitades irreconciliables coinciden inexplicablemente en el tiempo y el espacio. Dicha conclusión es anticientífica y el sano juicio la descarta.

    Como filosofada no está mal, pero a efectos prácticos sirve de poco. Si crees que la conclusión es anticientífica pon ejemplos donde eso se ponga de manifiesto, diseña experimentos para probarlo. Yo también sé escribir largos textos, pero cuando voy al campo los tengo que tirar a la basura ante las evidencias que me dan los organismos que me encuentro.

    Vemos, entonces, que las mismas fuerzas que niegan el diseño (las causas finales) se oponen al mero orden (las causas eficientes) debido a su no reconocimiento de lo sobrenatural u objetivo (las causas formales).

    ¿Quién niega el diseño?. Hay diseño, eso no lo niego, otra cosa es cómo se ha generado ese diseño.

    Pero fíjate, el propio Dembski nos dice que el DI no trata del origen de la inteligencia que genera ese diseño, en teoría al él le da igual un dios o una imagen panteísta del diseñador (eso no me creo, pero bueno se lo voy a admitir), lo que dice es que es capaz de mostrar la presencia o no de una inteligencia diseñadora. Hasta ahora, por lo que llevo leído, solamente ha dicho que puede llegar a ser capaz de mostrarnos la complejidad de los sistemas vivos, algo que ya Paley dijo a principios de siglo XIX. Aún no he encontrado ninguna gran innovación en el DI. La inteligencia fue postulada en el siglo XIX, y el asombro ante la complejidad de los sistemas vivos lo llevamos haciendo los biólogos desde la aparición de los primeros naturalistas.

    Saludos

  18. jose
    1 agosto, 2009 de 14:31

    Estaba deseando ver cuál era la reacción de los administradores ante la primera trollada del blog.

    Me parece que habéis elegido mal al tratarlo como si no fuera un troll.

  19. 1 agosto, 2009 de 14:52

    Jose, será mi espíritu hospitalario. No tengo evidencias de que estemos ante un troll. Si alguien me las muestra, o esa persona empieza a comportarse como tal, entonces no dudaré en tomar medidas.

  20. 1 agosto, 2009 de 14:59

    Hola, Manuel.

    “Perdón, no es eso lo que Dembski nos dice.”

    Ni yo se lo atribuí, si te fijas.

    “Añado que eso no es fruto del azar, es consecuencia de la selección natural”.

    Olvidé detallar que aquí entiendo por azar la ausencia de fin, esto es, el azar débil. Como cuando hablamos de azar genético.

    “Los seres vivos no somos todo derroche, al contrario, somos sistemas de optimización de la energía.”

    No dije “los seres vivos”, sino “la naturaleza”. La selección natural separa el grano de la paja, cuando lo racional sería producir grano directamente.

    “Yo también sé escribir largos textos, pero cuando voy al campo los tengo que tirar a la basura ante las evidencias que me dan los organismos que me encuentro.”

    Por la misma definición de “caos”, en sentido fuerte, jamás podrá haber una evidencia que lo demuestre.

    “¿Quién niega el diseño?”.

    Si hay un diseño para todo, nada carece de diseño. Si nada carece de diseño, todo está diseñado desde siempre, con independencia de que dicho diseño sea dinámico y pueda variar en el tiempo. Entonces, la selección natural puede escoger entre un número de diseños dado, pero no puede crear los diseños de la nada, puesto que no hay ningún estado de la materia al que podamos referirnos como “no diseñado”.

    “Hay diseño, eso no lo niego, otra cosa es cómo se ha generado ese diseño.”

    Un diseño que existe desde siempre no es generado, sino creado. La materia no es capaz de explicar tal génesis por más que se la descomponga, pues es infinito el número de diseños que cada átomo contiene.

    Un saludo y gracias por la respuesta.

  21. 1 agosto, 2009 de 15:55

    Irichc: Olvidé detallar que aquí entiendo por azar la ausencia de fin, esto es, el azar débil. Como cuando hablamos de azar genético.

    ¿Azar débil (luego hay azar fuerte), azar genético? Creo que habrá que empezar definiendo. ¿Qué es azar débil?

    No dije “los seres vivos”, sino “la naturaleza”. La selección natural separa el grano de la paja, cuando lo racional sería producir grano directamente.

    Ep, la selección natural sólo opera sobre los seres vivos.

    Por la misma definición de “caos”, en sentido fuerte, jamás podrá haber una evidencia que lo demuestre.

    Define caos “en sentido fuerte”. Entonces lo veremos.

    la selección natural puede escoger entre un número de diseños dado, pero no puede crear los diseños de la nada, puesto que no hay ningún estado de la materia al que podamos referirnos como “no diseñado”.

    Vaya, eso parece darwinismo :D. Precisamente Darwin hablaba de tomar formas preexistentes y combinarlas. Lo anterior es el origen de la vida, de la que Darwin no pudo decir casi nada.

    Un diseño que existe desde siempre no es generado, sino creado.

    Cada copo de nieve ¿es creado?, ¿y quién lo crea?.

    Saludos

  22. 1 agosto, 2009 de 16:05

    “¿Qué es azar débil?”.

    La ausencia de fin, como he dicho ya. La teleonomía de Monod, que opuso a la teología. Es curioso ver en qué se diferencian etimológicamente ambos términos: el primero señala que el fin es la norma (nomos); el segundo, que el fin es la razón (logos). Se admite, pues, que las normas que fija la evolución son irracionales o de racionalidad aparente.

    “Ep, la selección natural sólo opera sobre los seres vivos.”

    No entiendo el límite. ¿De qué seres vivos hablamos?

    “Define caos “en sentido fuerte”.”

    Ausencia de causa, indeterminación e imprevisibilidad absolutas, negación de principios fundamentales como “a igual causa, igual efecto”, etc.

    “Precisamente Darwin hablaba de tomar formas preexistentes y combinarlas. Lo anterior es el origen de la vida, de la que Darwin no pudo decir casi nada.”

    Si hay diseño antes de la evolución, la evolución no es causa única del diseño. Si no hay diseño antes de la evolución, el ámbito de ésta no es universal.

  23. 1 agosto, 2009 de 16:15

    Azar débil: La ausencia de fin, como he dicho ya.

    Me estás dando una definición filosófica; es más, teleológica si me apuras, de azar. Yo hablo de azar matemático.

    No entiendo el límite. ¿De qué seres vivos hablamos?

    ¿De verdad no conoces la diferencia entre un ser vivo y algo inerte?. Curioso.

    Caos fuerte en sentido fuerte: Ausencia de causa, indeterminación e imprevisibilidad absolutas, negación de principios fundamentales como “a igual causa, igual efecto”, etc.

    De nuevo hablamos idiomas diferentes, yo hablo de caos como concepto físico, no filosófico.

    Si hay diseño antes de la evolución, la evolución no es causa única del diseño. Si no hay diseño antes de la evolución, el ámbito de ésta no es universal.

    Of course. Las leyes de la naturaleza ya existían cuando apareció la vida en nuestro planeta. Y ésta tuvo que respetarlas.
    De todas formas me da la sensación que hablamos en dos lenguas distintas, yo hablo de biodiversidad, y de su origen, ¿y tú?

    Saludos

  24. 1 agosto, 2009 de 16:25

    “Me estás dando una definición filosófica; es más, teleológica si me apuras, de azar. Yo hablo de azar matemático.”

    Pero seguro que tienes un parecer filosófico sobre la cientificidad de la teleología.

    “¿De verdad no conoces la diferencia entre un ser vivo y algo inerte?. Curioso.”

    La conozco, si bien no la entiendo y, por consiguiente, no la postulo. Soy de la opinión de que todo está vivo. Me sorprende, además, que algunas corrientes evolucionistas pretendan explicar la historia de la cultura y la razón de ser de las religiones desde presupuestos darwinianos, y que tú capes tal supuesta potencia explicativa, constriñéndola a la fauna y la flora.

    “De nuevo hablamos idiomas diferentes, yo hablo de caos como concepto físico, no filosófico.”

    Una discusión interdisciplinar implica forzosamente la confluencia de “idiomas”. Mientras no haya confusión, me parece bien.

    “De todas formas me da la sensación que hablamos en dos lenguas distintas, yo hablo de biodiversidad, y de su origen, ¿y tú?”

    Hablo del diseño inteligente de todo cuanto existe.

  25. KC
    1 agosto, 2009 de 16:32

    Irisch, ese diseño inteligente ¿implica un dios personal?

    Saludos.

  26. 1 agosto, 2009 de 16:33

    Dejemos disquisiciones abstractas al margen y vayamos al grano, Irichc:

    Crees en el DI, dices, pero ¿aceptas la evolución o la creación independiente de todas las especies?

    En base a tu respuesta, seguimos hablando.

    Saludos.

  27. 1 agosto, 2009 de 16:34

    KC, que nos pisamos 😉

  28. 1 agosto, 2009 de 16:38

    Me sorprende, además, que algunas corrientes evolucionistas pretendan explicar la historia de la cultura y la razón de ser de las religiones desde presupuestos darwinianos, y que tú capes tal supuesta potencia explicativa, constriñéndola a la fauna y la flora.

    A mí esas corrientes me la repanpinflan. Yo no estudio el evolucionismo sino la biología evolutiva. Y la biología trata de seres vivos. No sé si te has equivocado de blog, pero desde luego de persona con la que debatir.

    Hablo del diseño inteligente de todo cuanto existe.

    ¿Y eso incluye al diseñador? 😉

    Saludos

  29. KC
    1 agosto, 2009 de 16:41

    Mejor, así las preguntas quedan más completas. 😉

  30. 1 agosto, 2009 de 17:03

    He argumentado en otra parte que el diseño inteligente implica un Dios personal:

    http://fvoluntaria.blogspot.com/2009/07/prueba-del-diseno.html

    Por otro lado, acepto la evolución de todas las especies, pero desde una concepción idealista en la que cada uno de los cambios ulteriores de un individuo estaría contenido en su noción. Si se me permite citar a Leibniz:

    “Hay animales pequeños en la simiente de los grandes, y, por medio de la concepción, esos pequeños animales toman un nuevo revestimiento, que se apropian, y así toman medio de nutrirse y engrandecerse, para hacer su entrada en una escena más grande y ser la propagación del animal grande. Es cierto que las almas de los animales espermáticos humanos [espermatozoides] no son razonables, y no llegan a serlo hasta que la concepción determina en esos animales la humana naturaleza. Y así como los animales no nacen estrictamente en la concepción o generación, tampoco perecen estrictamente en lo que llamamos muerte; porque es razonable que lo que no comienza naturalmente no concluya tampoco en el orden de la naturaleza. Así, despojándose de su máscara o de sus harapos, vuelven tan sólo a una escena más sutil, en donde pueden, no obstante, ser tan tensibles y tan bien regulados como en la otra más amplia. Y lo que acabamos de decir de los animales grandes sucede también en la generación y muerte de los animales espermáticos más pequeños, comparados con los cuales aquéllos pueden considerarse como grandes, pues todo en la naturaleza va al infinito.”

    Creo, pues, en la evolución entendida como el desenvolvimiento de un diseño sin especies fijas (si es que realmente sabemos lo que es una especie), el cual opera a escala individual, sin que dicha individualidad se corresponda con los macro-individuos a los que normalmente tenemos por tales.

    Saludos.

  31. 1 agosto, 2009 de 17:04

    “¿Y eso incluye al diseñador?”

    Es como si me preguntases si el rojo enrojece. Evidentemente no, puesto que ya es rojo por definición.

  32. Uranus
    1 agosto, 2009 de 17:10

    Para demostrar la existencia de Dios, el teólogo naturalista William Paley razonaba así: “Supongamos que caminando por la campiña me tropiezo con una piedra y se me pregunta cómo llegó ésta a parar allí; podría responder que, hasta donde yo sé, la piedra ha estado siempre allí. […]. Pero imaginemos que encuentro un reloj en el suelo; al preguntárseme cómo llegó allí, no pensaré un sólo instante en mi respuesta anterior, esto es, que el reloj había estado allí todo el tiempo”. Sólo pudo haber sido ideado y construido por un artesano. Un “ingeniero inteligente”.
    Darwin en su autobiografía declara: “En esa época no me preocupaba de las premisas de Paley; las había aceptado desde un principio, me entusiasmó y convenció la larga serie de argumentaciones”. En “El Origen de las especies”, utilizará los ejemplos de Paley como testimonios de adaptaciones perfectas, en un marco explicativo donde desde entonces estarían ausentes el Relojero, el Autor Divino y el Gran Arquitecto, así como esas causas finales que todavía se citaban en la teología natural y en la historia natural. Escribió: “El viejo argumento de una finalidad en la naturaleza, como lo presenta Paley y que en otro tiempo me parecía tan concluyente, se derrumba con la ley de la selección natural. A partir de ahora, ya no podemos pretender que la bella charnela de una concha bivalva esté hecha por un ser inteligente, como la bisagra de una puerta está hecha por el hombre. No parece que exista una mayor finalidad en la variabilidad de los seres orgánicos o en la acción de la selección natural que la que hay en la dirección del viento”.

  33. Uranus
    1 agosto, 2009 de 17:32

    En 1848 se descubrió en Manchester una mariposa (Biston betularia) que mutó al color negro, después de que se hubiese adaptado al ennegrecimiento de los troncos de abedul producido por los humos de las fábricas. Estas mariposas (originalmente de color blanco) se posaban sobre los troncos con las alas extendidas, siendo fácilmente detectadas por las aves. El genetista H.B.D. Kettlewell pudo verificar este hecho en 1955; tras liberar mariposas marcadas con colores claros y oscuros, recuperó el doble de oscuras que de claras. Las aves actuaron aquí como agentes de la selección natural. El Mimetismo tiene un mecanismo similar al de la adaptación; mediante esta característica los animales pueden confundirse para no ser detectados, sea mediante la adopción de ciertas formas, o cambios momentáneos de color de la piel acordes con el entorno.

  34. KC
    1 agosto, 2009 de 17:44

    Irichc, es curioso que, hasta cierto estadio de diseñador, ya no se necesite ser diseñado.

    La comparación cromática está muy bien desde un punto de vista retórico, pero no le veo la utilidad práctica. Aparte de que el rojo, siendo siempre rojo, pueda adquirir distintos tipos de tonalidades.

    Saludos.

  35. 1 agosto, 2009 de 19:01

    Uranus, el argumento de Paley adolece de un grave error de base: cuando vemos un reloj en el campo, SABEMOS que es un reloj, y recordamos que hemos visto otros y conocemos cuál es su proceso de fabricación. Por eso, obviamente, lo atribuimos a un relojero más allá de toda duda razonable. Sin embargo, cuando vemos una mariposa, no conocemos su proceso de “fabricación”, solamente extrapolamos el caso del relojero, cayendo en una falacia.

    Saludos.

  36. 1 agosto, 2009 de 19:14

    Irichc, me da la impresión que tu visión de la evolución biológica va en un plano muy alejado del de las ciencias naturales, y también de lo que realmente ocurre en la biosfera.

    Es como si me preguntases si el rojo enrojece. Evidentemente no, puesto que ya es rojo por definición

    Si el diseñador es diseño por definición me estás diciendo que el diseñador no es un ser sobrenatural sino la propia naturaleza, que es la que según tú tiene diseño por definición.

  37. Darío
    1 agosto, 2009 de 19:22

    “Finalmente, hay esta posibilidad: después de que yo les haya dicho algunas cosas, ustedes pueden no creer en ello. Ustedes pueden negarse a aceptarlo. Puede no gustarles. ( … ) . Lo que yo voy a describirles a ustedes es como la Naturaleza es -y si no les gusta, esto se encuentra más allá de su entendimiento. ( … ) La teoría de la electrodinámica cuántica describe a la Naturaleza de manera absurda desde el punto de vista del sentido común. Y esto está totalmente de acuerdo con la experimentación. Yo deseo que ustedes puedan aceptar a la naturaleza como ella es: absurda.”

    Richard P. Feynman: QED. The Strange Theory of Ligth and Matter. Pincenton University Press, Princenton, New Jersey, USA, 1985.

    Y lo mismo pasa en estos asuntos de Biología Evolutiva: si no te gusta, ese no es problema de la ciencia, y la ciencia tampoco tiene por qué explicar los “¿por qué?” que realizas. Sabes muy bien que esa no es función de la ciencia.

  38. Darío
    1 agosto, 2009 de 19:32

    La cita anterior, Irichc, fue para no repetir mal lo que uno de los mejores físicos del siglo XX mencionó acerca de la ciencia.

    “Me estás dando una definición filosófica; es más, teleológica si me apuras, de azar. Yo hablo de azar matemático.”

    Pero seguro que tienes un parecer filosófico sobre la cientificidad de la teleología.”

    Los pareceres filosóficos vienen sobrando en estas discusiones.

    Saludos.

  39. KC
    1 agosto, 2009 de 22:10

    A mí siempre me hubiera gustado tener un animal así. Una pena que al Diseñador no se le ocurriera. Hubiera sido idóneo para los paseos por la playa.

    http://www.dalealplay.com/informaciondecontenido.php?con=147752

    Saludos.

  40. 1 agosto, 2009 de 22:21

    ¿Canis thynnus?

  41. jose
    1 agosto, 2009 de 23:45

    Manuel, es un dignísimo sucesor de Paulino y lo ha superado por mucho. Si no lo conoces pregúntale al paleofreak, o a psicobyte, o a yamato, o a escolar, o a luis alfonso gámez, o a david bravo, o a meneame, o a lola cárdenas, o a cualquiera de 100cia, en fin… Estoy convencido de que cnidus lo conoce.

    Si le da la gana os tendrá dando vueltas hasta el siglo que viene.

    Cuidaos también de Pepe.

  42. 2 agosto, 2009 de 0:07

    Jejeje, sobre todo lo conozco de Razón Atea…

    A ver, ¿qué dije en un principio? Me autocito:

    Siempre hace lo mismo, lo que pasa es que se piensa que esto también es un blog de Filosofía y cualquier cosa vale, aunque eluda el contexto y las definiciones y el enmarque general del tema tratado

    ¿Y qué ha estado haciendo hasta ahora? Pues eah!

    Irich, te lo explico: si te interesa el debate en este blog, salvando entradas que sean explícitamente filosóficas, cíñete en exclusiva a los conceptos, definiciones, teorías y datos que se manejan en Ciencia.

    Sino esto se va a convertir en un bucle aburrido que no aporta nada interesante.

    Las discusiones llenas de falacias, retórica, definiciones particulares y semántica se encuentran, para mí, en el “top ten” de estupideces ideadas por el hombre.

  43. Darío
    2 agosto, 2009 de 0:25

    “Si le da la gana os tendrá dando vueltas hasta el siglo que viene.”

    😀 Me encanta desayunarme a este tipo de gente, pero no quiero que me de indigestión. 😀

    “Soy de la opinión de que todo está vivo. Me sorprende, además, que algunas corrientes evolucionistas pretendan explicar la historia de la cultura y la razón de ser de las religiones desde presupuestos darwinianos, y que tú capes tal supuesta potencia explicativa, constriñéndola a la fauna y la flora.”

    Pues es lo que se quiere hacer en un debate sobre Biología Evolutiva. Peleas entre cientificidad social y posmodernidad, dirigir el ratón a otro sitio. 😀

    En fin.

  44. 2 agosto, 2009 de 0:50

    Qué curioso este amigo irichc. Si nos fijamos bien, lo único que emplea es la disertación filosófica, débil por naturaleza en discusiones científicas.

    Se tomó muy a pecho lo que dijo Heidegger de que la fuerza de la filosofía no es el conocimiento sino el lenguaje. Y sí, pinta con que se queden una eternidad discutiendo.

    Cuidado…

  45. jose
    2 agosto, 2009 de 1:46

    no sé si leísteis esto el otro día.

    God created each type of fish, amphibian, and reptile as separate, unique animals. Any similarities that exist among them are due to the fact that one Master Craftsmen fashioned them all.”

    Con lo que ha sido europa juer…

  46. 2 agosto, 2009 de 2:07

    La naturaleza no es absurda. La ciencia y la magia no sólo se distinguen en el método, sino también en la cognoscibilidad de su objeto.

  47. 2 agosto, 2009 de 2:10

    Me voy de vacaciones, no os preocupéis. Supongo que he de disculparme por intentar haceros pensar.

    Un saludo y a más ver.

  48. Darìo
    2 agosto, 2009 de 2:30

    “Supongo que he de disculparme por intentar haceros pensar.”

    Si, claro, por supuesto, ¿gracias?

  49. 2 agosto, 2009 de 8:29

    Supongo que he de disculparme por intentar haceros pensar

    Justo por eso he abierto un blog, para pensar. Necesito que los genios dejen sus lúcidos e inteligentes comentarios, porque si no la cabeza no funciona…… En fin, parece que la modestia es una virtud poco extendida.

  50. 2 agosto, 2009 de 8:34

    Jose, tremendo enlace. Por una lado el encefalograma plano típico de los fudamentalistas en ciencias. Pero más peligroso si cabe me parece esto:

    The textbooks also state that apartheid helped South Africa because segregated schools “made it possible for each group to maintain and pass on their culture and heritage to their children”.

    Y luego son ellos los que califican a los científicos de adoctrinar y racistas. 😦

  51. 2 agosto, 2009 de 10:23

    En ningún momento he insinuado que sin mí seáis incapaces de pensar. Quien se pica ajos come.

    Adiós.

  52. 2 agosto, 2009 de 10:44

    En ningún momento he insinuado que sin mí seáis incapaces de pensar. Quien se pica ajos come.

    ¿Al final la falacia ad hominem es tu último perdigonazo? Jejeje… ni para filósofo vales 😉

    Joer, creer que Nessie existe ya tiene miga. Pensar que además es una prueba contra la evolución no tiene nombre… Y enseñar eso en las escuelas no tiene perdón. Increíble, vaya mundo… 😦

    Y luego son ellos los que califican a los científicos de adoctrinar y racistas.

    Paradojas de la vida, eso a mí me recuerda a la parábola de “la viga y el ojo”.

  53. 2 agosto, 2009 de 13:22

    Jose, Si le da la gana os tendrá dando vueltas hasta el siglo que viene.

    Gracias por el aviso, se tendrá en cuenta. De todas formas a mí la “filosofía de la gallina” me seduce poco, me interesa más la gallina como ser vivo que como un ente cosmogónico en un universo interactivo y predeterminado, así que aquí no creo que tenga mucho donde rascar.

  54. 5 agosto, 2009 de 17:19

    Este magnífico artículo me ha dado en que pensar. La verdad es que sí, puede que en realidad el hombre halla estado siempre tan cercano a la naturaleza y del arte que no se sepa con seguridad de donde procede gran parte de los resultados obtenidos. Estoy muy de acuerdo en lo que digistes, al final de tu artículo, en que debemos escoger muy bien las preguntas que nos debemos plantear. Muchas veces digo que es aqui donde se puede llegar a producir geniales e importantes cambios en lo que sea. Felicidades por el blog.

  55. Darío
    7 agosto, 2009 de 20:56

    Si nuestra existencia es el producto del “Diseño Inteligente” seguramente el responsable del diseñito tendrá que leer lo siguiente:

    El genoma es muy complicado. Hay partes dañadas, partes que no se sabe para qué sirven o que no sirven para nada… Es algo así como el registro de Windows.

    http://halondisparado.com/?p=3259#comments

    Y como el responsable del diseñito de W$, este “diseñador inteligente” de la vida y el universo finge demencia a la hora de dar explicaciones, entregar fuentes y aclarar para que deja tanta basura en sus registros, por qué esconde cosas y nos trae a vuelta de grandes manuales (llamados biblias de XP o Biblia a secas) que solamente te dan pistas indirectas (mal), te hacen perder mucho tiempo y siempre te dejan con la sensación de que algo no está bien aunque la máquina funcione.

    Y encima, ¿el responsable (suponiéndo que sea uno) de la craación del universo va a pelear con ayuda de ciertos engendros que da asco mencionar, patentes? Por qué si la respuesta es afirmativa este es nuestro futuro:

    Gran putada sería, que cuando descifrasen por completo el mapa genético, llegasen los creacionistas y demandasen a los genetistas por haber usado ingeniería inversa para revelar un know-how que es (c)Dios Enterprises (El Principio De Los Tiempos-2009)…

    …y aceptasen la demanda a trámite… (uyuyuy…)

    …y ganasen… (¡ouch!)

    (sigh)

    Luego lo aclara el creacionista que quiera, o un hermano suyo. 😛

    PD: Dedicado a todos aquellos que hablan de un programa y de un programador del diseño inteligente. 😛

  56. JMGalópez
    17 agosto, 2009 de 13:19

    Cnidus: no sé yo quién está utilizando la falacia ad hominem. En lugar de tratar de entender y contestar los argumentos de Irichc, aquí se está tratando de descalificarlo con adjetivos como “troll”, con escusas como que esta es una discusión biológica y no cosmológica o filosófica, y, para rematar, acusándolo de pedante y vanidoso. Desde que aparece su primer comentario se ha insinuado su no admisión en la discusión.
    No creo yo que sus preguntas intenten boicotear nada.

    Buena y “racional” forma de discutir (comprender tesis contrarias para obtener conclusiones válidas para los discutientes, es decir, iluminar una duda).

  57. 17 agosto, 2009 de 14:07

    Pues JMGalópez, no se si ha leído bien…

    * Pero desde el principio se ha contestado a los “argumentos de Irich”
    * Y se han puesto los puntos sobre las íes sobre que aquí, este sitio, es un blog de ciencia, no de filosofía y que por lo tanto, las divagaciones fuera de ella son improductivas.

    No creo que hayamos echado a nadie ni tampoco que se haya “prohíbido” hablar a nadie… ¿Es un pecado pedir la centralización del debate? En fin…

  58. JMGalópez
    17 agosto, 2009 de 20:11

    Sí, Cnidus, creo que he leído bien.
    -No he encontrado verdaderas contestaciones, sólo despejes y mucha incomprensión terminológica o voluntaria. Y, para llamarlo troll, como hacéis, creo que se expresa correctamente y con educación.
    -Vale, muy bien, este es un blog de ciencia (biológica, supongo). ¿Qué fin tiene entonces comentar libros filosóficos, como el de la entrada, o hacer casi filosofía con el alcance de los comentarios (para el universo entero, ¿o no es eso lo que se llama vagamente “la naturaleza”?)? ¿Eso es centrar el debate?

    Perdón de todas formas por ver el desarrollo de vuestra discusión de modo diferente. No es mi intención polemizar.

  59. 17 agosto, 2009 de 21:35

    No creo que la incompresión voluntaria venga de nuestra parte, pero bueno…

    En cuanto al libro de la entrada, ¡pues mira que casualidad! Es un libro que trata de un tema que intenta hacerlo pasar por ciencia… Ese comportamiento es una de las principales razones por las cuales se critica al DI.

  60. 17 agosto, 2009 de 21:42

    Y de acuerdo que en este blog los hilos de comentarios puedan derivar a temas de una índole más o menos filosófica…

    Pero si el tema en debate es el cómo del origen de la biodiversidad, las discusiones filosóficas son poco fructíferas. Sobre todo si para realizar tal discusión, se sacan los términos empleados en Biología y se emplean en otro contexto o se redefinen al gusto

    En tal caso, la discusión ya carece totalmente de sentido… ya que estamos destrozando las reglas básicas del debate. Qué es lo que ha pasado en este caso.

  1. 13 octubre, 2009 de 18:53
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