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Los Rods: Otro bug de la Criptozoología

20 agosto, 2009

rod

El Rod más famoso de la Red. Es el análogo al BigFoot de Patterson...

Rods <<varas>>, Roswell Rods, Skyfish <<peces voladores>>, Protopterygotes <<protopterigotos>>, “serpientes voladoras”, “varas voladoras”, “barras”, “bastoncillos”, “entidades solares”, “fulgores”, “entes”… durante unos cuantos años estos fueron los nombres por los que se reconoció a unos artefactos que solo aparecían en fotografía o vídeo. Aclamados por criptozoólogos y ufólogos a partes iguales, fueron descritos como una serie de “criaturas” que a pesar de haber estado siempre delante de nuestras narices, nunca habían sido vistas hasta ahora; puesto que solo ahora, disponemos de suficiente tecnología para ello. Básicamente, se cuenta que “son seres demasiado veloces como para ser vistos por el ojo humano”.

José Escamilla

José Escamilla, el descubridor de estas "cosas"

La historia del “descubrimiento” de estos seres resulta ya de por sí un tanto llamativa. Según la “versión ortodoxa oficial”, estos seres fueron descubiertos el 19 de marzo del año 1994 por José Escamilla, director y productor de radio y televisión. Su avistamiento tuvo lugar mientras grababa un… ¿documental sería el término más adecuado?… sobre OVNIS y ufología en Midway, Nuevo México. Según J. Escamilla, también ha filmado a estos seres en Roswell, su localidad natal 🙄 Según su propia página güeb, el señor Escamilla sigue en activo e “investigando” a estos seres, aunque es una lástima que su página tenga acceso restringido… Pero no se lo vamos a reprochar 😉

El “impactante descubrimiento” incluso tuvo su huequecito en algún noticiero… donde podemos ver las imágenes y “pruebas” originales del señor Escamilla.

Rod Salmon

Una "reconstrucción" de un "SkyFish"

Y desde 1995, estos “seres” han campado a sus anchas en numerosas páginas dedicadas al esoterismo, al mundo paranormal y al pensamiento mágico. Y como cualquier otra cosilla del mundillo de lo paranormal,  las especulaciones están a la orden del día. Es habitual leer que son entidades voladoras, esquivas y rápidas como el viento. Que se encuentran en cualquier lado, desde acantilados hasta nuestros hogares. Y además, “que se mueven como aves o insectosa velocidades de 150 e incluso 1000 millas por hora <<240-1609 Km/hora aproximadamente>>.

Rod_blanco

Otra "reconstrucción" de un "SkyFish"

Se dice se cuenta que son seres ligeros, livianos, con un tamaño que oscila entre 10 centímetros y un metro de longitud y que están provistos de una membrana a ambos lados del cuerpo, que moverían rápidamente en sus desplazamientos de velocidad supersónica.

Se dice se cuenta que tienen algún tipo de inteligencia para no chocar contra los objetos. Se dice se cuenta que se han filmado hasta en el agua. Incluso se dice en el vídeo anterior que son un tipo “totalmente diferente de criatura conocida”, amen de otras curiosas características que, es curioso, lograron identificar a través de esos vídeos.

Es la increíble paradoja: a peor calidad de vídeo, mayor cantidad de información hay disponible para el “ufólogo” y “criptozoólogo”.

Flying Rods

Un montón de mosqueados Rods "de libro" revoloteando por ahí. Crédito: ASSAP (por una vez...)

Pero… ¿Cómo de serio es todo esto?

Pos’ bueno. Depende que entiendas por “serio”. Si te gustan las citas, buceando por la red uno se encuentra, sobre Rods, algunas citas como esta:

“Lo que yo puedo decir es que aquí tenemos algo que deber ser considerado”declamaría Jack Kasher, profesor en física y astronomía de la Universidad de Nebraska. “Por ello debemos realizar una sólida y consistente investigación y un gran esfuerzo para aclarar de qué se trata este extraño fenómeno”.

Por lo menos he podido confirmar que Jack Kasher existe, que es profesor emérito en el Departamento de Física de la Universidad de Nebraska y que le gusta el mundo de los platillos volantes

…Pero, lástima que no dispongamos de tal “investigación”  ni del contexto original en el que dijo tales afirmaciones. Si algún alma caritativa encuentra  el enlace… lo agradecería.  Es la tontería esa de querer confirmar las cosas 😉

Por otro lado, otros intrépidos aventureros han ido aún más lejos con sus averiguaciones:

“Los rods o “bastoncillos” son seres vivos, de cierto parecido a los insectos, capaces de desarrollar pasmosas velocidades vibratorias que pueden llevarlos tanto a los planos suprafísicos como también a universos paralelos. Carecen de aparato digestivo y se alimentan de la energía solar a través de la fotosíntesis, como las plantas. Durante las horas diurnas son casi invisibles”.

Tajantes, ¿verdad? Pues no son ni más ni menos que las “científicas” razones del grupo ELRON… Ejem, sobran adjetivos, solo están totalmente “perdidos” en un insano agujero negro de irracionalidad (con deciros que incluso han borrado su referencia de la wikipedia)…

Y por supuesto, contamos con las afirmaciones de su descubridor, José Escamilla:

“Al principio yo creía que lo que pasaba por delante de la cámara eran insectos o pájaros. Pero desde los análisis que realicé y los nuevos vídeos que hemos conseguido estamos encontrando muchas evidencias”.

Enhorabuena, de esas evidencias hablaremos más tarde.

Lo más llamativo, es que hay gente que ha ido mucho más allá con esto, lo suficiente como para relacionar los Rods con el antepasado de todos los insectos voladores actuales. Sí, el señor Escamilla aparece en el vídeo y avala esta postura 😀

Increíble lo lejos que se puede llegar con datos poco esclarecidos y con un chaleco multibolsillos, ¿eh? :mrgreen:

¿Pero son consistentes los escasos datos con los que se cuenta actualmente? ¿Cómo de fuerte es la mencionada evidencia?

Para empezar, empezamos mal. No disponemos de ninguna referencia científica para hablar de este tema… No aparecen, no están, no las encuentro. Son tan invisibles y esquivas como los mismísimos Rods… ¿Se las habrá comido el dragón del garaje del señor Escamilla? 😉 Esto también explica porque toda la información que encontramos sobre la naturaleza especial de estos seres proviene de magufolandia

Por otro lado, no se dispone ni de ejemplares en cautividad, ni de cadáveres, ni de moléculas, ni siquiera de su sombra… Algunos excusan esto. El grupo ELRON, por ejemplo, afirma que son seres de “otro plano astral”, que son de “universos paralelos”, que son de “más de p’allá que de p’aquí”. Pero digo yo, si ni siquiera han atrapado uno, ¿Cómo pueden saber eso? ¿Y qué es el “plano astral”? ¿Cómo se viaja de un universo a otro? ¿Cómo saben tanto de su anatomía y fisiología si nadie ha podido estudiarlos?… Bueno, la respuesta es sencilla, es que son el grupo ELRON. Normal que digan estas cosas, de hecho, esto es lo más “sensato” que pueden decir…

Rods insectos dimensionales

Otro "rod", esta vez mariposeando en Bagdad...

Según J. Escamilla, lo que pasa en realidad es que son “bichos” que vuelan tan rápido que cuando impactan contra algo, se desintegran. Y por lo tanto, no pueden ser ni atrapados, ni consecuentemente, estudiados en un laboratorio. Una lástima… un bicho tan interesante… Aún así el señor Escamilla no descansa y está buscando donaciones (mirad aquí) con el fin de seguir sacándole pasta al filón estudiando arduamente estos seres.

Y digo yo… ¿Qué aval pueden darnos entonces sobre la existencia de estas criaturas? ¿Y cómo pretenden estudiarlas? Voy a ir más allá… ¿Y cómo justificamos la mera existencia de la criptozoología?. Sin ir más lejos, el nombre de esta deriva de: <<cryptos, “oculto”, zoos, “animal” y logos, “estudio”>> y significa literalmente  “el estudio de los animales ocultos

Pero, y este pero es importante… ¿Cómo pueden ser estudiados los animales ocultos? Da igual que hablemos de paleontología, microbiología, botánica o zoología. En cualquiera de estas ramas de la biología, los organismos de estudio están presentes, bien en vivo y en directo o como fósiles en el caso de la paleontología. Lo cuál es esencial, ya que no puede estudiarse lo “no presente”, a no ser que consideremos animal oculto al dragón de garaje que se hace invisible cuando alguien mira.

Y si admitimos que existen animales ocultos… ¿cómo los estudiamos? 😉

Cadumbrios inconstantes

Pareja de invisibles Cadumbrios inconstantes. Obsérvese la postura vigilante de la hembra, de mayor tamaño que el macho, mucho más llamativo. Crédito: The Teleplastic Inquirer

Para algunos tal vez sea duro afirmarlo. Pero por lo antes mencionado, la criptozoología no es una ciencia, es una pseudociencia. Después de todo, estudiar “lo inestudiable” es más bien imposible.

Pero como toda pseudociencia, la criptozoología también requiere de “pruebas” para su sustento (y al igual que toda pseudociencia, estas no resistan el menor análisis científico). Suelen ser documentos fotográficos o de vídeo, de dudosa consistencia. Y no se puede llegar muy lejos en el estudio de un taxón solo con ello.

El estudio de los animales además requiere de, al menos, la conservación de un espécimen tipo, completo y en buen estado, que ha de preservarse en la colección de un museo o centro de investigación, como garantía de existencia y para permitir posteriores estudios, y en cualquier caso debe estar disponible para toda la comunidad científica. Sea una ballena o un gorgojo de la quinta gimnosperma congoleña.

De ese modo, cuando se describe una nueva especie animal, por ejemplo, es preciso describirla concienzudamente. Pero no solo eso, como hemos mencionado anteriormente, también es vital disponer de al menos un ejemplar denominado Holotipo; el individuo que será utilizado como referencia para la descripción de la especie a la que representa.

La importancia del Holotipo reside en varias razones:

  • (i) Como toda actividad científica, la descripción de una especie también debe poder ser contrastada por distintos autores independientemente.
  • (ii) Si se descubren nuevos organismos que, aunque parecidos, pueden ser de otra especie distinta, se necesita de una referencia para poder hacer comparaciones. El holotipo es esa referencia.
  • (iii) Y es precisa una base para poder realizar detallados estudios del mencionado animal.

Suele ser recomendable disponer además de otros especímenes de la misma especie del Holotipo (denominados Isotipos). Y en caso de pérdida de los mismos y del Holotipo, es imprescindible recuperar la colección con nuevos ejemplares.

Holotipo de Rineloricaria tropeira

Holotipo de Rineloricaria tropeira, un siluro tropical. Crédito:Scielo

Por lo tanto y a consecuencia de esto, el caso de los Rods dista mucho de cualquier similitud (incluso a nivel de aficionado) con el estudio de un organismo viviente. Y dado que no pueden ser capturados (raro, que siquiera dejen moléculas para su estudio) no pueden ser un caso para la Biología. Es más, por definición ni siquiera son tratados como seres falsables y de ahí que no puedan considerarse “ciencia”.

En definitiva, son una afirmación extraordinaria SIN pruebas extraordinarias…

Como único aval, tenemos los vídeos y fotografías… PhotoShop aparte, ¿es posible explicar la naturaleza de entidades que “solo aparecen en vídeo” de forma más sencilla? Plantearé la pregunta de otro modo, ¿es posible conseguir fácilmente entidades no ya parecidas, sino idénticas a los Rods?

La respuesta es sí. Y para ello hay que hablar un poco de fotografía y grabación; así como de ese fenómeno tan común, habitual y farragoso como las “fotos movidas”.

Una fotografía es esencialmente una “imagen” capturada. En la fotografía clásica, esta captura tiene lugar gracias al impacto de los fotones de distintas longitudes de onda sobre una película fotográfica (unidades fotosensibles en fotografía digital).

Dado esto, en la realización de una fotografía es imprescindible la velocidad de obturación o tiempo de exposición que sufre la película fotográfica. El tiempo de exposición es el tiempo durante el cuál la película fotográfica o las unidades fotosensibles van a estar recibiendo fotones del medio externo. De ese modo, a mayor tiempo de exposición, más cantidad de fotones impactan y se acumulan en la película fotográfica; por el contrario, a menor tiempo de exposición, menor cantidad de fotones impactan y se acumulan en la película fotográfica.

De ese modo, si tenemos un objeto en movimiento y un tiempo de exposición extremadamente corto, muy pocos fotones serán capturados y, de igual modo, muy poco movimiento de ese objeto será captado. Así, empleando tiempos de exposición muy cortos en relación a la velocidad de movimiento del objeto, conseguimos que este objeto en movimiento parezca que está “congelado” en el tiempo.

Sin embargo, con mayores tiempos de exposición, mayor movimiento del objeto es capturado y como resultado encontraremos una superposición de todas las posiciones del objeto en el intervalo transcurrido durante la exposición; obteniendo como resultado la imagen de una “cosa” borrosa que deja tras de sí una “estela” de movimiento.

velocidad obturacion

Ejemplo de lo que sucede en relación del tiempo de exposición. Si un objeto está sometido a una velocidad determinada, emplear diferentes tiempos de exposición mostrarán distintas imágenes del objeto. En este caso, a 1/400 segundos el objeto aparece “congelado”, pero a 1/30 y 1/6 segundos aparece "difuminado". Crédito: dZoom

Por otro lado, si empleamos un tiempo de exposición constante, esta vez la diferencia la marcarán las distintas velocidades de los objetos en movimiento; de ese modo los objetos más veloces aparecerán más difuminados dejando tras de sí una mayor “estela de movimiento”.

Ejemplo de distintas velocidades a un mismo tiempo de exposición. Los objetos más lentos apenas se han desplazado en relación a su posición original, aparecen más claro y menos difuminados; justo lo contrario que los objetos más rápidos (pulsar para ampliar). Crédito: Wikipedia Commons

Ejemplo de distintas velocidades a un mismo tiempo de exposición. Los objetos más lentos apenas se han desplazado en relación a su posición original, aparecen mucho más nítidos; al contrario sucede con los objetos más rápidos (pulsar para ampliar). Crédito: Wikipedia Commons

Y de hecho, este fenómeno, también llamado <<motion blur>> en inglés, es muy preciado para conseguir efectos fotográficos impresionantes, como ESTOS.

La grabación en vídeo también sufre de estos principios. Sin ir más lejos, no hay que olvidar que el movimiento que vemos en un vídeo es una ilusión óptica, ya que en realidad, tal movimiento no es otra cosa que el paso de imágenes “fijas” a una velocidad que el ojo humano es incapaz de distinguir, dando como resultado la “ilusión” de movimiento.

Y dado que la grabación en vídeo igualmente está basada en “imágenes congeladas”, estas también tienen su tiempo de exposición. A un tiempo de exposición elevado, el resultado es el mismo que en la fotografía: el objeto aparecerá como una entidad difuminada con una estela de movimiento; solo que esta vez tal entidad difuminada tiene añadido el efecto visual de movilidad.

En el siguiente vídeo esto se aplica, pero a toooda la imagen (se mueve la cámara después de todo):

¿Y todo esto que tiene que ver con los Rod? Podría alguien preguntarse…

En realidad, todo. Hemos de recordar que estudios científicos sobre estas hipotéticas entidades nunca se han hecho, ni siquiera patrocinados por su propio descubridor. Por lo tanto, todo lo que hay sobre estas entidades son:

  • Las interpretaciones de José Escamilla.
  • Los “experimentos de campo” de aficionados. Incluso hay un documental de History Channel.

Por lo que a carencia de mejores datos, tenemos nosotros mismos toda la libertad de poner a prueba el planteamiento inicial del señor Escamilla.

Sobre todo porque suena bastante extraño hablar de bichos de otro plano astral que nos acosan día y noche, sobre todo si las únicas pruebas son vídeos y fotografías… y más aún si entiendes cómo funciona el arte del vídeo y la fotografía…

Visto así, el aspecto del Rod tipo es poco más que una “estela de movimiento”, resultado de un objeto que se mueve demasiado rápido para el tiempo de exposición de una cámara. Y si a eso le sumas el aspecto segmentado de algunos Rods, normal que a varios aficionados se les pusiera la mosca detrás de la oreja… Y entonces empezaron a aparecer los “experimentos de campo”… 🙄

Y en ellos, los principales sospechosos a estudiar fueron los insectos. De hecho, el tiempo de exposición para las videocámaras es de 1/25 para el sistema PAL, de 1/30 para NTSC y de 1/60 para las cámaras convencionales (ver aquí). Y sin embargo, los insectos voladores suelen superar con mucho esta frecuencia, suelen batir sus alas a ritmos que siendo moderados, oscilan entre los 100 y 1000 Hz.

En otras palabras, si por ejemplo un insecto bate sus alas a una frecuencia de 100 Hz, significa que cada batido dura 1/100 segundos; por lo que si lo grabamos con una cámara de 1/60, en ese intervalo el insecto tiene tiempo de realizar 1.67 batidos de alas (1/60 = 1.67/100). Por lo que dado el moviento ondulatorio del vuelo de los insectos, en este ejemplo los batidos deberían aparecer como un movimiento que completa poco más de una longitud y media de onda.

Rod y longitud de onda

El movimiento ondulatorio y los Rods. Curiosamente, el "Rod" muestra una longitud de onda muy parecida a la que mostraría un insecto volando a 100 Hz grabado con una cámara a 1/60.

Pero la hipótesis no debe quedarse en el aire, debe ser puesta  a prueba en el mundo real. De ese modo, por un lado tenemos a quienes se valen de “insectos artificiales” para fabricar entidades parecidas a los Rods.

Rod artificial

Rod artificial. Tiempo de exposición: 1/13 segundos. Crédito: Henrik Herranen

Así que bueno, aquí teneis esta página para fabricar vuestros propios Rods, ¡Una actividad para toda la familia! 😉

Pero esto también había que probarlo de otras maneras. Un tal Shannon L., ya por el año 2003, fue capaz de fotografíar enormes enjambres de estas criaturas:

Enjambre de Rods

Enjambre de docenas de avispados Rods zanganeando por ahí. Crédito: Shannon L. 2003

Ahí no quedó la cosa, incluso fue portada en una “prestigiosa” revista de paranormalandia, “FANTHORPE’S: Quarterly Digest of the Paranormal“.

Rods en revista

La fama alcanza a los valiosos Rods de Shannon L. Crédito: Shannon L. 2003

¿Cómo logró tal éxito? Pues de una manera muy sencilla. No mencionando cómo fué capaz de avistar tales miríadas de criaturas, que por definición, deberían de ser invisibles… En realidad, tenía otro tipo de criaturas a mano:

La verdadera cara del Rod

El verdadero aspecto de los Rods. Jugando con la cámara, incluso se pueden tomar insectos a medio "transformar". Crédito: Shannon L. 2003

Para más información, aquí está la página de Shannon L. :mrgreen:

Otros se copiaron la idea (y lo llamativo es que este último caso proviene de gente que se toma <<más o menos>> en serio lo paranormal, :neutral:). De modo que fotografiando enjambres de insectos, donde docenas de ellos se movían en docenas de direcciones a docenas de velocidades (¿Os acordáis de la foto de las bolas de billar?), lograron un resultado que incluía “verdaderos” rods:

Enjambre de Rods 02

Otro enjambre de insectos. Incluso se pueden apreciar algunos "transformados" en Rods. De nuevo, todo depende de la velocidad y sentido de vuelo del bicho. Crédito: ASSAP

Pero la cosa no podía quedar ahí, últimamente varios aficionados han rematado la cuestión realizando documentos de vídeo:

Y aquí, un fragmento del capítulo 11 de la serie documental “Monster Quest” de History Channel:

Así que la conclusión, es obvia: Insectos. Los famosos Rods no son otra cosa que insectos pasando a través de cámaras con un amplio tiempo de exposición. Ahí radica su variado aspecto, su distinto número de pares de alas, su longitud variable, su diversidad morfológica; todo radica en jugar con la velocidad de exposición y el tipo de insecto.

Seguramente esto no convenza a algunos de que los Rods no son más que un simple montaje,  que todos ellos son insectos, que el señor Escamilla o simplemente se equivocó o tal vez no juega limpio; que en definitiva, que no hay más misterio.

Pero sí prueba una cosa de manera clara y concluyente: Si usted quiere creer en los Rods, es libre de hacerlo. Peeero no se le olvide, debe tener en cuenta que estas entidades son práctica y totalmente indistinguibles de insectos voladores pasando a través de una cámara; así que solo un ejercicio de fe podrá hacer tal distinción por usted 😉


  1. S.Belizón
    20 agosto, 2009 de 12:01

    Ja ja ja ja!!!

    Había oido hace tiempo hablar de eso, no sé pero igual fue en algún programa de iker, lo cierto es que en su momento pense justo en eso mismo obviamente sin dar mucho crédito al tema de los rods me parecio el típico resultado de una ilusión fotográfica ( si se me permite la expresión).

    Si el “Señor” Escamilla se equivoca y/o no juega limpio es lo de menos. Lo realmente gracioso y triste es que algunos aneuronados se dediquen a buscar o intentar capturar alguno.

    Je cherche la tombe de don Quichotte… !!!tu peux cherche longtemps!!!

    Saludos y muy bueno Cnidus!

  2. Irimi1977
    20 agosto, 2009 de 12:09

    Joder y ¿dices que no pasan a un plano astral? pero si se transforman en cosas diferentes (insectos pájaros, papeles, etc) tan sólo con cambiar un parámetro de la cámara para que no veamos su naturaleza, por eso son tan difíciles de estudiar. Cuando vas a pillarlos con tu megacámara de super velocidad zas, se ha transformado en otra cosa.
    Mode ironic off.

    En serio. Me encanta este blog, seguid así, es un buen ejemplo de tiempo bien invertido, una exposición amena y coherente, y casi sin gastarse un duro en la demostración de la no existencia.
    Muy buen trabajo.

  3. AvA
    20 agosto, 2009 de 12:27

    Me encanta como presentáis primero el objeto u objetos a tratar en el artículo y luego desmontáis pieza a pieza (y encima con documentos videográficos y enlaces) el susodicho o los susodichos.

    Sois muy buenos 😉

    Éste (también el de Rano Verde), el blog de Noasaurus y de Pabluratops son mis preferidos 😀

  4. 20 agosto, 2009 de 15:03

    Muchas gracias, Ava. La verdad es que el post este de los rods ha quedado de nota. 😀

    Lo mejor es lo de la portada del “Fantorpes”. Hace falta ser negados… 😀

    Pero mmm… quizás nos hemos precipitado en las conclusiones. Googleando las palabras “big rod” me han salido unas páginas muy raras y desagradables que me han hecho sospechar que la palabra “rod” tiene un doble sentido en inglés que no es traducible al castellano.

    Y en el sentido más escabroso de esa palabra sí podrían tener cierta explicación las argumentaciones magufas. Al fin y al cabo se trataría de órganos biológicos que habitualmente están ocultos. Y aunque lo que se dice de su velocidad parece muy sobrevalorado, sí que hay documentados casos de gente que los ve volar a su alrededor; es un caso relativamente típico en los manicomios. 😀

  5. 20 agosto, 2009 de 16:12

    Jeee, muchas gracias, la verdad es que le tenía ganas al artefacto este y en castellano no hay mucho que digamos, jeje 😀

    Rano, mira que eres picarón 😉

    Respecto a la revista, suele pasar. Después de todo, todo lo que escriben es… ejem, muy cuestionable. Aunque eso sí, últimente están espabilando, algunos magufos incluso hablan de “servir a la Ciencia”, de tener “Comites de Científicos”, pero de jugar las reglas de la ciencia, de publicar sus resultados en revistas, nanai…

    Y después de tanto hablar de “servir a la ciencia”, tratan al resto de ella de “conspiradora y encubridora”; lo de siempre.

    Se les caza al vuelo, si sabes como funciona eso del mundillo científico. 😐

    Saludotes!

  6. 20 agosto, 2009 de 16:55

    Rofl, vaya pedazo de estudio le has dedicado a los frigotruños esos no? XD

    Buenisimo el post Cnidus, pero yo tengo otra teoría…

    La verdad es que todo es una conspiración de la Nestlé, y los rods en realidad són pirulos tropicales lanzaqdos por algún agente camuflado.

    Saludos 😀

  7. Uranus
    20 agosto, 2009 de 21:19

    Ni sabía de la existencia de estos ¿insectos?, lo que sí sabía es de la existencia del Grupo Elron. Y aquí sus respuestas para los que siguen la llamada línea escéptica:

    http://www.grupoelron.org/escepticismo/arpsapc.htm
    http://www.grupoelron.org/escepticismo/laspruebassonne.htm

    y muchas más donde el grupo elron es escéptico de los escépticos.

  8. 20 agosto, 2009 de 22:28

    Gracias por el material Uranus. Sobran adjetivos, ¡menuda gente!

  9. 21 agosto, 2009 de 8:55

    Nunca habia leido tu blog ni tampoco habia escuchado hablar de los Rods.
    El articulo me ha encantado. Con buen humor, bien escrito y al contrario que la mayoria de criptozoologos (se dice asin?) muy bien documentado.
    Saludos!

  10. 21 agosto, 2009 de 11:16

    Fantástico documento. Es la primera vez que visito su sitio y ha resultado de gran interés la disección desde el prisma científico del asunto.

    Había oído algo sobre el tema y pese a que a primera vista la idea del mundo mágico es algo que a no pocos nos gustaría, la navaja de occam hace llegar a la conclusión de que los insectos son la causa más factible del asunto. Sumar a eso la condición humana y ya se tendrá al menos una tesis de lo que realmente ocurre. Como leí en una obra de Punset en referencia a las sectas, y creo que es indicado para el asunto, cuando por ninguna razón dudas acerca de una idea, es que hay algo malo.

    Me quedo con su blog en favoritos. Dos saludos.

  11. 22 agosto, 2009 de 1:13

    Menos mal que eran insectos, porque andaba preocupado intentando averigüar cómo estos bichos podían volar a velocidades supersónicas y no provocar la típica onda de choque que nos reventase los tímpanos…¡y la conclusión era que pèrtenecían a otro plano astral! jajaja

    Muy buen artículo. Me quedo más tranquilo 😉 Saludos!

  12. Noriko
    11 mayo, 2010 de 21:01

    Queda demostrado, pero pudiste haberlo hecho con otro tono y quedabas mucho mejor, de todas maneras la ciencia no puede explicarlo todo y creo que hay mas de uno y dos seres vivos que todavía no se han clasificado.

  13. 11 mayo, 2010 de 21:31

    Los zoólogos nunca han dicho que NO quedaran criaturas sin descubrir. ¡Sino todo lo contrario! Otra cosa es que haya gente que vaya inventándose criaturas por ahí. Siento haberte tocado la fibra sensible, saludos! 😀

  14. jgm
    5 agosto, 2010 de 14:52

    He llegado por casualidad a esta página y, aunque sea con un año de retraso, no me puedo resistir a aportar mi experiencia en este estrambótico tema.

    Y es que hace unos cuatro años yo pude fotografiar un “rod” de estos como resultado de andar intentando pillar “congelada” en el aire una vulgar mosca cernidora. Tiré una secuencia de varias fotos continuas, de las cuales la primera mostraba al bicho malamente congelado (había relativamente poca luz y la cámara no daba para más) y la segunda mostraba claramente una estela “rodiforme” mientras el sujeto se salía del encuadre (justo había empezado a moverse).

    Vamos, menudo misterio… ¿y dicen que el tal Escamilla es un profesional de lo audiovisual y no se ha dado cuenta de que esto no son nada más artefactos por baja velocidad de exposición? O se ha formado en CCC y aprobó copiando, o es un CARADURA de dimensiones épicas.

    Enhorabuena por el blog, por cierto.

  15. Uri
    16 noviembre, 2010 de 2:06

    Joder con el grupo Elron,incluso se permiten poner a parir a Carl Sagan.Maestros de la Luz?Que son una secta jedi?

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