Inicio > Actualidad, Biología evolutiva, Escepticismo > “Hace 6.000 años se disparó el ego y empezaron las guerras”

“Hace 6.000 años se disparó el ego y empezaron las guerras”

30 agosto, 2009

Steve Taylor
El otro día (28-8-09) encontré una entrevista a Steve Taylor en La Vanguardia que me pareció interesante. En ella se habla de acontecimientos que transformaron las sociedades hace 6.000 años. Varias veces hemos debatido sobre el origen de la humanidad, la historia y la civilización, Taylor nos aporta un enfoque bastante novedoso. Steve Taylor es profesor de desarrollo personal en la universidad de Manchester. Sus planteamientos aparecen en su libro “La caída” donde afirma que que guerrear, oprimir al otro y abusar de la naturaleza no son conductas de origen, sino patologías derivadas de un ego desmandado hace sólo 6.000 años. Esta obra acopia ingentes datos para ilustrar su tesis, simplista para unos y luminoso para otros. Aquí os dejo la entrevista para que saquéis vuestras propias conclusiones.

¿Expulsados del paraíso?
El mítico relato bíblico de la expulsión del jardín del Edén es metáfora de algo que de verdad sucedió. Otros relatos míticos coinciden.

¿Cuáles?
Los griegos y los romanos evocaron una pretérita edad de oro. Y los chinos, una remota edad de la virtud perfecta.

Mitos.
Que investigaciones históricas, paleoantropológicas y arqueológicas apuntalan.

¿Ah, sí? ¿Qué dicen las investigaciones?
Que hubo un tiempo sin guerras, sin desigualdades sociales, sin opresión sobre las mujeres, sin represión sexual y en armonía entre nosotros y con el entorno natural.

¿Qué indicios hay de vida tan beatífica?
No hay poblados fortificados, el arte no plasma batallas, los enterramientos son comunales y sin armas, no hay tumbas individuales de caudillos, guerreros o potentados…

¿De qué tiempo está hablándome?
De la mayor parte de la existencia de nuestra especie: hasta hace sólo 6.000 años vivíamos en esas comunidades recolectoras cazadoras que con poquitas horas al día se procuraban sustento, no acumulaban tierras ni propiedades, no sometían a otros…

¿Estoy oyendo a un nuevo Rousseau?
El ser humano no siempre ha sido lobo para sí mismo, ni su vida bárbara y cruel.

¿Y por qué se nos acabó la buena vida?
Hace 6.000 años se dio la “explosión del ego”, y eso nos llevó a la “caída”.

Explíqueme eso.
Sitúese en Saharasia, la franja terrestre que discurre desde el Sáhara hasta el Gobi, pasando por el sur del mar Negro.

Ya estoy.
Durante milenios fueron fértiles tierras con agua, bosques, pastos, sabanas con caza… de las que vivían plácidamente pueblos indoeuropeos y semitas. Pero hace 6.000 años…

¿Alguien mordió alguna manzana?
Casi perecemos por no poder morder nada: un drástico cambio climático desertizó esas tierras, agostó la vegetación, ahuyentó a los animales… Y, para sobrevivir, la psique de esos pueblos se alteró: se exacerbó el ego.

¿Por qué? ¿Con qué consecuencias?
Hasta entonces cada individuo era empático con los demás, integrado y osmótico con el entorno. Pero, desde entonces, el ego individual se desgajó y se acorazó. Con un intelecto desgajado del cuerpo, un individuo desgajado de su entorno y personas menos empáticas con sus congéneres… brotó la codicia, la guerra sistemática, el caudillismo, las jerarquías, la opresión de unos sobre otros, la sumisión de la mujer, la represión sexual, el trabajo duro, la explotación de la naturaleza, la conquista… y los primeros imperios: Egipto, Sumer…

¡Hombre, la civilización!
Nuestra egótica era, con gran avidez de propiedades individuales y gran inventiva: la rueda, el arado, las matemáticas, ¡la ciencia!

Guerra, ciencia, ¿hijas gemelas del ego?
Este ego que erige pirámides y catedrales y crea terapias génicas y naves espaciales, paga con el sudor de neurosis y conflictos…

¿Descendemos nosotros de aquellos pueblos saharasiáticos “caídos”?
Así es: su ansia llevó a los indoeuropeos a expandirse por Europa, India, Persia y China, y a los semitas porÁfrica,Arabia y Mesopotamia. Arrasaron a su paso a los pacíficos pueblos “precaídos” que encontraron…

¿Qué pueblos, por ejemplo?
De los pueblos de la vieja Europa precaída, los de Malta y los de la Creta minoica fueron los que más perduraron, dada su insularidad. Vea el arte cretense, colorista y vitalista, que exalta la naturaleza, la sensualidad… Aquellos pacíficos cretenses serían machacados, hace 3.800, años por los aqueos, fieros indoeuropeos.

¿No ha llegado hasta nuestros días algún pueblo de psicología preegótica?
Sólo quedan algunas comunidades ínfimas en las selvas de Malasia y de Borneo, en las islas Andamán (Índico), en el Amazonas, en África…

¿Cómo es la psique “no caída”?
Desde la “caída” nos sentimos desasosegados, incómodos, no nos soportamos, no sabemos estar sin hacer algo… ¡Antes no era así!: nos sentíamos muy integrados en el grupo y la naturaleza, tranquilos.

¿Cómo puede usted saberlo?
Un estudio en la sala de espera de un médico australiano consignó que los pacientes anglosajones se agitaban inquietos, impacientes por la espera, mientras los aborígenes permanecían sosegados, como si para ellos no discurriera el tiempo… La psique “precaída” vive integrada en el presente, no lo disgrega de pasado y futuro.

¿Y aztecas e incas, tan jerárquicos, imperialistas, con sacrificios humanos…?
Es verdad: provenían también de zonas que pasaron de fértiles a áridas, y su psique procedió de modo similar a la indoeuropea.

¿Y los indios norteamericanos, qué?
Eran en su mayoría “precaída”… hasta que contactaron con europeos, que los contaminaron de su ego. No era el caso aún de los iroqueses en el siglo XVIII, cuyo sistema igualitario y cuya liga de naciones iroquesas ¡inspiró la democracia y la confederación estadounidense!

Creí que la democracia era griega…
¿Con mujeres sometidas y con esclavos? ¡No, no! Fue la democracia iroquesa, a través de la revolución americana, la que alumbraría luego la Revolución Francesa.


  1. jose
    30 agosto, 2009 a las 18:23

    una entrevista a quién?

    Me gusta

  2. 30 agosto, 2009 a las 19:08

    Hola Jose, copio la frase 1 del artículo: El otro día (28-8-09) encontré una entrevista a Steve Taylor en La Vanguardia….

    Me gusta

  3. 30 agosto, 2009 a las 20:01

    Hola, Manuel! Feliz retorno de vacaciones, hombre! 😀

    La teoría de Steve… buff! Es que no hay por dónde cogerla.

    Claro que hay un incremento de los conflictos y una tendencia al aumento de las diferencias sociales en la época que señala. Pero todo el mundo tiene muy claro que se debe a la sedentarización, a la fundación de ciudades y a la aparición de los primeros estados.

    El sedentarismo trae consigo la aparición de conflictos por la propiedad de la tierra. Es de cajón. Y esos conflictos son tanto internos (diferenciación social a causa de la formación de sociedades complejas) como externos (defensa de un territorio estable frente a los pueblos vecinos).

    Lo del Ego me parece que es una paja mental sin justificación alguna. En todo caso el ego sería más bien una consecuencia de la estratificación social (causada a su vez por la necesidad de organizar una sociedad compleja y defender su territorio). Nunca una causa.

    A menos que Steve nos pudiera explicar por qué extraño mecanismo los “genes del ego” se activarían de repente al llegar a una fase cultural. 😛

    Lo curioso es que el entrevistador parece tener las cosas mucho más claras que el entrevistado. Es como si el entrevistador fuera escéptico mientras Steve nos está contando una visión “mágica” de la Historia.

    Y luego, para rematar, los errores de bulto que adornan la tesis:

    – Nunca hubo un tiempo sin guerras. Y hay numerosos testimonios arqueológicos de ello (¿recordáis a Otzi?). Otra cosa es que los conflictos pequeños de las tribus paleolíticas/neolíticas sean menos aparatosos (y además dejen menos huella arqueológica). Pero el mundo “beatífico” que está describiendo como la edad de oro es algo que la inmensa mayoría de los antropólogos descartan, simplemente por la observación de las sociedades primitivas actuales (y de los sglos XIX-XX).

    – El cambio climático que trajo la desecación del Sahara no fue repentino, sino gradual a lo largo de muchos milenios. De hecho es un proceso que continúa en la actualidad.

    – Los semitas e indoeuropeos no arrasaron ningún pueblo “precaído”. ¿En qué sentido eran “precaídos” el imperio egipcio, el imperio acadio o la civilización del indo? Directamente lo que dice no tiene sentido.

    – La invasión de Creta por los micénicos (aqueos) no se produjo “hace 3.800 años”, sino a finales del s. XV A.C. Un error de casi 400 años en una fecha sobradamente conocida y que aparece en cualquier manual básico de historia.

    – Lo de los iroqueses es directamente magufo. Todos sabemos cómo era la mentalidad de los colonos norteamericanos con respecto a los indios que les rodeaban. Y la mentalidad política de Washington, Jefferson, Franklin, Adams y demás también es sobradamente conocida. Dejaron muchos escritos detrás de sí. ¿Nombra alguno a los iroqueses como modelo político?

    Pseudohistoria, Manuel, hazme caso, es solo pseudohistoria. 😦

    Me gusta

  4. 30 agosto, 2009 a las 20:07

    Pseudohistoria, Manuel, hazme caso, es solo pseudohistoria. Je, je, je, es que con vosotros no hay forma 😉
    Pero demos tiempo al tiempo…..

    Me gusta

  5. 30 agosto, 2009 a las 21:22

    Totalmente de acuerdo con el rano verde. Por lo que leo, este hombre ha “limado” la historia y la prehistoria, para que se ajuste más a su modelo “Egocéntrico”. Me parece que no tiene sentido. Pero también es bueno leer estas cosas, para saber lo que hay por ahí, en cuanto a ideas “heterodoxas”. Un saludo!

    Me gusta

  6. Darío
    30 agosto, 2009 a las 22:36

    Steve Taylor es profesor de desarrollo personal en la universidad de Manchester.

    Esta es una materia que se da en … ¿qué carrera?

    ¿Qué indicios hay de vida tan beatífica?

    No hay poblados fortificados, el arte no plasma batallas, los enterramientos son comunales y sin armas, no hay tumbas individuales de caudillos, guerreros o potentados…

    Conclusión: Como no había broncas, no hay evidencias de que no había broncas. No pos si, ya vas.. Lo único que le faltó decir es que los dinos si convivían beatíficamente con los humanos.

    Gudto en saber que andas por aquí de nuevo, Manuel.

    Me gusta

  7. 30 agosto, 2009 a las 22:47

    ¡Muy buenas Manuel! ¡Bienvenido de nuevo!

    Pues va a ser que estoy con el Rano. Menudos somos, ¿eh? 😀

    Hasta entonces cada individuo era empático con los demás, integrado y osmótico con el entorno. Pero, desde entonces, el ego individual se desgajó y se acorazó. Con un intelecto desgajado del cuerpo, un individuo desgajado de su entorno y personas menos empáticas con sus congéneres… brotó la codicia, la guerra sistemática, el caudillismo, las jerarquías, la opresión de unos sobre otros, la sumisión de la mujer, la represión sexual, el trabajo duro, la explotación de la naturaleza, la conquista… y los primeros imperios: Egipto, Sumer…

    Ouch! Esto me ha hecho daño a los ojos. ¡El mundo natural es una maldita guerra! Y esa prehistoria parece el mundo de los Teletubbies 😀

    Darío, de Steve Taylor en Manchester esto he encontrado… En finx… 😆

    pD. Dilo Manuel, querías ver si nos pillabas, ein? ein? 😀

    Me gusta

  8. Uranus
    30 agosto, 2009 a las 23:07

    A menos que Steve nos pudiera explicar por qué extraño mecanismo los “genes del ego” se activarían de repente al llegar a una fase cultural.

    ¿Y dónde se halla el gen del ego?

    Me gusta

  9. 30 agosto, 2009 a las 23:15

    Eso quisiera saber yo, Uranus 😀

    ¿El ego no es simplemente algo inherente a la vida? Sí, me acaba de venir a la mente los genes egoistas de Dawkins…

    Me gusta

  10. Darío
    30 agosto, 2009 a las 23:35

    10 of the students from one of Steve’s previous courses ‘The Psychology of Happiness’ formed a ‘happiness group’ and still meet up every week.

    Funciona: tengo una sonrisa de estúpida credulidad en esta tarde de domingo … jojojojojojo 😛

    Me gusta

  11. 30 agosto, 2009 a las 23:40

    Uranus, eso te lo tendría que responder Steve. 😉

    Yo, como Cnidus, pienso que no existe un “gen del ego”. En todo caso habría un ego del gen, que diría Dawkins. 😀

    Me gusta

  12. 31 agosto, 2009 a las 10:00

    Hola Manuel, bienvenido

    ¡Que gente..! Por el el hecho que se regresa de vacaciones.., tiene uno que venir más “hinchado”…

    En cuanto a lo del “ego” que decir…

    Me gusta

  13. 31 agosto, 2009 a las 10:32

    Dilo Manuel, querías ver si nos pillabas… 😀 😀 😀

    Bueno, domingo tarde, último día de vacaciones… Internet hizo el resto 😉

    Me gusta

  14. KC
    31 agosto, 2009 a las 11:53

    ¿Este señor tiene los ojillos de Javi Clemente o me lo parece a mí? 😀

    Saludos.

    Me gusta

  15. 1 septiembre, 2009 a las 0:12

    Para entender el tránsito de sociedades cazadoras-recolectoras (paleolítico) a la agricultura-pastoreo (neolítico) sólo hay que recurrir, como no, a la Biblia y estudiar los capítulos referentes a Adán (sociedades cazadoras-recolectoras) y a Caín y Abel (agricultura-pastoreo). El primero disfrutaba de igualdad, felicidad y abundancia mientras que los segundos representan la diferencia social, la competividad, la propiedad y obtención de beneficios a través del trabajo (Claro que Dios, en el papel de una primitiva Hacienda Pública, exigía sus tributos. JJJJ).

    Me gusta

  16. Uranus
    1 septiembre, 2009 a las 5:13

    Los pueblos cazadores y recolectores habían explotado plantas y animales, pero no habían intentado su cultivo y crianza. Es obvio que todo predador que permita la desaparición de su fuente básica de subsistencias se encontrará él mismo en peligro de extinción. Y ya sabemos que cuando escasea el alimento surgen los conflictos.

    Me gusta

  17. 1 septiembre, 2009 a las 17:06

    Los pueblos cazadores-recolectores de hoy en día TAMPOCO tienen fortificaciones ni reyes, pero, en general, viven con un grado de violencia nada despreciable. De hecho, en muchas tribus la principal causa de muerte es la agresión por parte de otras personas. Eso ocurría también en el paleolítico, de donde tenemos numerosos fósiles con señales de violencia inaudita, incluido el canibalismo.
    .
    El tipejo este simplemente ha tenido una buena idea para vender libros, pero la violencia es muy anterior a la agricultura.

    Me gusta

  18. 1 septiembre, 2009 a las 21:39

    Una curiosidad:
    “Su sentido de la justicia los llevaba a distinguir a quien había matado a otro entrando por la puerta de su casa, es decir, yendo de frente y, en este caso, lo dejaban libre; de quien entró saltando el muro de manera aviesa y traicionera y a este lo mataban colocándolo sobre una piedra plana y aplastándole la cabeza con otra gran piedra. Si no podían coger al culpable lo sustituían por su pariente más cercano seguros de hacerle daño de esta manera”.
    Fernando Hernández Guarch en referencia a los antiguos moradores de Fuerteventura en su libro “LAS ISLAS DE NUEVO ENCONTRADAS”. Pág. 49.

    Los antiguos habitantes de Canarias vivían en plena edad de piedra. Aunque conocían la agricultura y la ganadería vivían de la recolección y la pesca y, en general, pueden catalogarse en un momento transicional del final de paleolítico al neolítico, con la diferencia de vivir en pleno s. XIV – XV.

    Lo cito porque son lo más parecido a las sociedades prehistóricas con abundante documentación y estudiándolos podemos hacernos una mejor idea cómo debía ser el día a día de los pobladores de Europa en los mejores tiempos de Atapuerca.

    Los podemos definir como salvajes pero nótese que esto es el principio jurídico de la diferencia entre hurto y robo que tenemos en la actualidad.

    Me gusta

  19. Darío
    1 septiembre, 2009 a las 21:46

    Tiene más sentido esto que los comentarios de este señor Taylor:

    http://www.mathstat.uottawa.ca/%7Ersmith/Zombies.pdf 🙂

    Saludos.

    Me gusta

  20. 1 septiembre, 2009 a las 22:34
  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: