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Cuidado con lo que criticas.

30 agosto, 2009

albert-einstein-1951Algunos lo llaman irracionalidad, otros disonancia cognitiva. Yo prefiero meterlo en el saco de la estupidez.

La crítica infundada por parte del prejuicio religioso es quizá uno de los fenómenos que mayores desafíos plantean a una mente acostumbrada a que los factores precedan a los resultados y no al revés. La aceptación a priori de uno o varios dioses, un sistema de dogmas y tradiciones o un texto antiguo cuya solera lo ha convertido en revelación divina, cuando no pasa de ser la mitología de una tribu nómada de Oriente Medio, choca frontalmente con el pensamiento crítico y a veces, tal vez en uno de los peores casos de estupidez, con los resultados científicos.

En las últimas semanas he asistido a un repunte de uno de los peores vicios de la raza humana: la conversión de la mentira en información verídica por parte de quienes lo único que saben hacer es repetir lo mismo una y otra vez. El blanco ha sido uno de los científicos eminentes de principios del siglo XX, Albert Einstein. Acostumbrado ya en vida a que los religiosos más fanáticos se apropiasen de su nombre para dar autoridad a sus argumentos, hoy volvería a escandalizarse ante los herederos ideológicos que se atreven a descalificar su trabajo porque no coincide con cierta cosmovisión mítica.

Pero no voy a hablar de la física de Einstein, sino de su ingeniería.

La prueba que evidencia el desconocimiento de una teoría científica es el uso por parte del crítico de turno de la tecnología y descubrimientos aplicados que se derivan de ella. Einstein, lejos de lo que estos legos puedan pensar, contribuyó de manera fundamental a la transformación del mundo.

Tomemos por ejemplo la electricidad. Las ciudades modernas consumen cantidades ingentes de energía, volúmenes impensables hace un siglo. Gracias a la unificación llevada a cabo por Maxwell conocemos la relación entre electricidad y magnetismo que eventualmente nos ha llevado a transformar la energía cinética en electricidad y viceversa, pero fueron los trabajos de Einstein los que dieron a conocer la relación entre energía y materia. Dicha relación permitió definir cuantitativamente el proceso de liberación de energía a partir de la desintegración de la materia que hoy alimenta las centrales nucleares.

En su cruzada particular, el fundamentalista mencionará los efectos perniciosos de dicho descubrimiento. Sí, la fusión termonuclear liberada tras el lanzamiento de una bomba atómica responde, en parte, a los descubrimientos del alemán, y los desechos nucleares son un problema peliagudo. Quizá sería mejor optar por energías limpias y la solar es una de las alternativas disponibles. Bien, la formulación del efecto fotoeléctrico, en el que se basan las células fotoeléctricas, hizo a Albert Einstein merecedor de un premio Nobel en 1921.

Otro gran descubrimiento que no hubiese llegado a ser posible sin la aportación de Einstein son los aceleradores de partículas. Bariones y leptones acelerados hasta velocidades cercanas a la de la luz, haciendo que su masa aumente dramáticamente hasta que chocan y se desintegran en otras partículas. Es probable que el más desalmado de los críticos quite relevancia a estos aparatos de la gran ciencia porque, aparentemente, no aportan nada al ciudadano de a pie, aunque cabe resaltar que los sincrotrones forman parte del equipamiento de muchos hospitales, sobre todo de los oncológicos, donde se utilizan en terapias radiológicas. “Terapias peligrosas y dañinas”, dice nuestro poco agraciado colega. Bien, quizá prefiera el láser, en la vanguardia de la cirugía no invasiva y cuyo predecesor fue introducido teóricamente por… sí, Einstein.

El último ejemplo, quizá el más sutil de todos, es aprovechado por los viajeros de medio mundo, incluyendo a los miembros de la junta educativa de Texas. Me refiero al GPS. Ése pequeño aparato que llevamos en nuestros coches funciona gracias a los célebres gedankenexperiment con relojes de Einstein. Un reloj dentro de una sonda espacial que viaje a una fracción de la velocidad de la luz avanzará más lentamente que otro situado sobre la superficie terrestre. Esa discrepancia, calculada por los ingenieros del sistema GPS, hace que unos metros no se conviertan en kilómetros y no nos pasemos la siguiente salida en una autopista.

En definitiva, le debemos mucho al dueño de una de las siluetas más reconocidas de todos los tiempos, demasiado como para que unos pocos se atrevan a manchar su buen nombre desde la más absoluta de las ignorancias. No sé vosotros, pero puestos a escoger entre un Universo joven y un reproductor de DVD, una terapia efectiva contra el cáncer, un GPS en un largo viaje al extranjero, un panel solar y, obviamente, una de las épocas más revolucionarias en lo que a historia de la ciencia se refiere, prefiero lo último. Decid que soy poco espiritual

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  1. KC
    30 agosto, 2009 de 10:12

    Curiosamente, criticar es algo tan relativo que puede hacerlo cualquiera en cualquier momento y sobre cualquier cosa. Lo cual es totalmente legítimo. La cuestión es saber qué se está criticando y por qué se está criticando, no sacar la ametralladora de crítica repetitiva de seguir patrones que tanto se ve últimamente.

    Saludos.

  2. 30 agosto, 2009 de 12:32

    Juas, a ver cómo se encaja esto en lo de la “ciencia buena” y la “ciencia mala” que les gusta tanto utilizar a algunos.

    Por otro lado, y como bien señalas, el que los aparatitos funcionen gracias a los descubrimientos realizados, indicará, hasta para la mente más cerrada, que estos descubrimientos no son tan erróneos, digo yo.

    Saludos.

  3. Manuel Abeledo
    30 agosto, 2009 de 12:55

    Precisamente.

    Parece que hay un salto insalvable entre algunos de los descubrimientos de la ciencia y sus aplicaciones, y no es así, menos todavía en una época en la que el acceso a la información es fácil y rápido. El vínculo entre ciencia e ingeniería es la evidencia que muchos necesitan para dejarse de chorradas… aunque ya se sabe que en la práctica prefieren cerrar los ojos. Como he dicho, un ejemplo claro de disonancia cognitiva.

  4. 30 agosto, 2009 de 14:37

    Yeah! Es que si la Ciencia se ha ganado su fama es porque funciona, los trastos que fabricamos son demasiado complejos para un mundo supuestamente incognoscible… Y demasiado complejos como para que la gran carga teórica que llevan detrás estuviera equivocada.

    Y aunque el descubrimiento pueda tener aplicaciones perniciosas, eso no quiere decir que el descubrimiento sea falso. Koch propuso una técnica muy buena para descubrir si una bacteria es causante de enfermedades o no… y el hecho de que algunos puedan usar el antrax como arma bacteriológica (justamente, ese bacilo fue el que usó en sus ensayos) no quiere decir que su protocolo fuera erróneo ni que el bacilo del antráx no sea patógeno.

    Y si hay algo que matizaría es lo de “crítica”. La crítica es un buen invento siempre, pero es que bajo mi punto de vista debe tener una carga argumentativa detrás… Mientras que los críticos que mencionas, juas, lo máximo que alcanzan es a repetir el mismo mantra una y otra vez.

    Por eso, que estos pseudocriticos son unos cachondos 😀

  5. AMBR
    30 agosto, 2009 de 15:45

    Gran reflexión.

    La crítica es fundamental, y vaya que en ciencias se es crítico. Bénditos réferis! Lo que pasa es que en nuestra “era de la información”, además de la crítica gratuita a la ciencia o a los científicos fuera de la ciencia, producto básicamente de la ignorancia y de mezclar ciencia y teconología con el uso que se hace de ella por quienes tienen el poder de hacerlo… Hay una crítica que veo de verdadera mala fe, que se hace minando los presupuestos fundamentales de la ciencia experimental, en particualr el materialismo o naturalismo, haciéndolo ver para las mentes ignorantes como la base del nazismo, comunismo, etc., o más sutilmente queriéndolo convertir en nada más que una creencia indemostrable como el mismo espiritismo. Inclusive de hacer ver que la ciencia es ideología.

    La ciencia como aproximación al mundo no es perfecta ni aspira serlo y si el materialismo no es más que una creencia y existen al fin y al cabo las hadas, por decir algo, eso no es nuestro problema. Que lo resuelvan quienes están especializados en su estudio y que demuestren conclusivamente que las hadas nos afectan materialmente y que debamos racionalmente preocuparnos por ellas.

    Dentro del universo materialista nos ha ido muy bien sobre todo en cuanto a tecnología y por el hecho de “robarle” a tientas unas cuantas leyes y principios fundamentales al universo. De esta bondad del materialismo nos aprovechamos todos, inclusive para los críticos que hacen sus críticas precismente usando PCs e internet.

  6. 30 agosto, 2009 de 17:09

    Hola, ya estoy por aquí de nuevo, con mucho trabajo atrasado gracias a vuestro saber hacer de estos días 😀

    Manuel dices: No sé vosotros, pero puestos a escoger entre un Universo joven y un reproductor de DVD, una terapia efectiva (…)

    Es que ahí está una de las grandes trampas de los fundamentalistas, o conmigo a contra mi dios. Si quieres ser buen XXXX (pongase la religión que se quiera aqui) has de apagar la mitad de tu cerebro y rechazar eso que la mayoría llamamos conocimiento. Y lo que más les jode es que haya muchísimos que escogen la ciencia a la vez que creen en XXXX 😉

    Saludos

  7. kuerVo
    30 agosto, 2009 de 17:30

    “Dentro del universo materialista nos ha ido muy bien sobre todo en cuanto a tecnología y por el hecho de “robarle” a tientas unas cuantas leyes y principios fundamentales al universo. De esta bondad del materialismo nos aprovechamos todos, inclusive para los críticos que hacen sus críticas precismente usando PCs e internet.”

    ***

    ¿Universo materialista? ¿Bondad del materialismo? ¿El materialismo científicamente demostrable? Joder, tipete, y te das el lujo de atribuir ignorancia y mala fe.

    No hay que ponerse tan serios, muchachos, relájense, todos tenemos el derecho a ser ignorantes. Mucho más los científicos que los religiosos [esto último no requiere aclaración, ¿o sí?].

    Sólo yo y Dios [si existe] sabemos cuanto adoro a los fanáticos inofensivos.

    Paz y buena vibra, hermanos.

  8. Darío
    30 agosto, 2009 de 17:35

    ¿Dolió, kerVito? 😛

  9. AMBR
    30 agosto, 2009 de 18:32

    Por cierto, mis amigos, esta lectura es obligatoria (no sé si ya la conocen):

    Kooning, E.V. 2009. Darwinian evolution in the light of genomics. Nucleic Acids research 37(4): 1011-1034.

    No quedan muy bien parados que digamos algunos de los manidos “argumentos” biológicos sobre diseñado de la complejidad. Hay otras publicaciones de este tipo, pero ésta está bastante nuevita.

    Y sí, soy un ignorante, gracias al cielo y me falta mucho por aprender

    Saludetes

    AMBR

  10. 30 agosto, 2009 de 19:20

    Gracias por la referencia AMBR. 😉

    Pero entonces… esos curritos que vemos todos los días en las carreteras con un palito rematado en forma de seta y clavando estacas donde les dice el palito que tiene que ir su obra ¿no están haciendo magia? 😀

    Pues va a ser que no. Al menos el palito lo venden como receptor GPS, y no funciona si hay algún obstáculo entre la seta y los satélites que mandan la señal (como por ejemplo, debajo de un puente).

    Lo más curioso es la precisión con la que pueden replantear un punto en tres dimensiones: con un error de muy pocos centímetros. Cuando esté el sistema europeo Galileo en funcionamiento, el error será sólo de milímetros.

    Y como bien dice Abeledo, el truco está entre otras cosas en las compensaciones que se le meten a la señal para tener en cuenta el desfase temporal con los satélites en órbita que la mandan, siguiendo la teoría einsteniana. La ingeniería en este caso no podría funcionar sin esa base científica. Simplemente el error de la señal en bruto sería inasumible.

    Evidentemente si me obligaran a elegir entre este “materialismo” capaz de construir carreteras, ferrocarriles y edificios con alta precisión topográfica y otras “magias” que por el momento lo único que producen son… dolores de cabeza, creo que en mi caso lo tendría bastante claro. 🙂

  11. Darío
    30 agosto, 2009 de 21:48

    Kooning, E.V. 2009. Darwinian evolution in the light of genomics. Nucleic Acids research 37(4): 1011-1034.

    Yo no la conozco, ¿cómo puedo obtenerla? Gracias, AMBR

    Manuel:

    En definitiva, le debemos mucho al dueño de una de las siluetas más reconocidas de todos los tiempos, demasiado como para que unos pocos se atrevan a manchar su buen nombre desde la más absoluta de las ignorancias. No sé vosotros, pero puestos a escoger entre un Universo joven y un reproductor de DVD, una terapia efectiva contra el cáncer, un GPS en un largo viaje al extranjero, un panel solar y, obviamente, una de las épocas más revolucionarias en lo que a historia de la ciencia se refiere, prefiero lo último. Decid que soy poco espiritual

    😀 😀 😀 No, es que seas poco espiritual, para los alucinados de siempre eres poco, por no decir nada, comedido, y la verdad, me alegra. Decir las cosas como son, le quste o no al cuervo de turno.

    Saludos.

  12. Uranus
    30 agosto, 2009 de 23:00

    Otros pensamientos del profesor Einstein:

    “Antes de ser hombres de ciencia, deberíamos ser hombres.”
    “El sentido común no es más que un depósito de prejuicios establecidos en la mente antes de cumplir dieciocho años.”
    “Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos.”

    Y el mejor de todos:

    “No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicarselo a tu abuela.”

  13. AMBR
    31 agosto, 2009 de 14:54

    Darío, si no consigues una conexión con suscripción, dame alguna dirección de correo y te la envío

    Saludos

    Alexis

  14. Darío
    1 septiembre, 2009 de 3:59

    Gracias Alexis: dame unos días para avisarte, por favor.

    Saludos.

  15. KC
    1 septiembre, 2009 de 6:06

    Uranus, te faltó esta:

    “Cada día sabemos más y entendemos menos”.

    Saludos.

  16. 1 septiembre, 2009 de 17:09

    Creo que te olvidas de citar los numerosos INVENTOS tecnológicos de Einstein, además de la aplicación técnica que otros hicieron de sus teorías científicas.
    V., p.ej., http://www.uh.edu/engines/epi524.htm

  17. Manuel Abeledo
    1 septiembre, 2009 de 18:52

    Vaya, gracias por el apunte. He leído algunas obras de Einstein pero no tenía ni idea de que también fuese inventor.

    No te acostarás sin saber algo más 🙂

  18. 1 septiembre, 2009 de 22:01

    ¿Qué significa inventor? Si desarrollas por primera vez una bomba atómica y otros la hacen realidad… ¿quién es el inventor? Hmmm, mal rollo.
    Einstein no inventó nada más allá de la estadística de partículas Bose-Einstein. Explicó el efecto fotoeléctrico y el movimiento browniano. Publicó estudios sobre el movimiento relativo y su efectos de estos en el espacio-tiempo curvado; la teoría de la relatividad especial cinemática y la relatividad general dinámica. En cuanto a la bomba atómica, no tengo referencias a una participación directa. Más bien creo que se dedicó a criticar su construcción.
    Pero si que hay un invento, creó junto con Leo Szilard un cacharro ecológico que, como no, en teoría anda bien pero en la práctica aún no se le ha sacado provecho.
    http://inngeniar-inventos.blogspot.com/2008/09/reconstruyen-un-invento-de-einstein-80.html
    Saludos

  19. 1 septiembre, 2009 de 23:40

    ¡Macho, Picapoyos! Mira el enlace de mi comentario de un poco más arriba, y así te lo pensarás un poquito antes de escribir con tanta seguridad cosas como “Einstein no inventó nada más allá de…”. ¡Si hasta inventó un frigorífico!

  20. PICAPOYOS
    3 septiembre, 2009 de 12:25

    OK don Jesús, tiene Ud. razón. Mi problema es que ando mucho con un modem USB de 1 GB de Telefónica que “no me llega a fin de mes” por lo que no puedo abrir muchos de los enlaces pues suelen ser devoradores de megas. Ahora lo he visto y creo que decimos lo mismo aunque en distinto idioma. Comprueba tú también mi enlace y verás que hago referencia al mismo asunto.
    Por lo de “no inventó nada más allá…” te comento algo por inercia. Por interés del personaje he leído un par de biografías suyas. Me parece un tío fuera de serie además de genial. Esa fotografía de la lengua fuera es su mejor carta de presentación.
    Sigo. Yo desconozco que haya “inventado” al estilo Edison nada más allá del refrigerador éste al que se le saca poco rendimiento por lo que si sabes de otro chisme (que no sea teorización) publícala que será de buen recibo.
    Por otra parte, por lo poco que conozco a don Alberto me huelo que la invención real partió de Leo aunque… todo es posible en Nueva York.
    Saludos.

  21. KC
    3 septiembre, 2009 de 12:38

    Abeledo, de hecho, se dedicaba a más cosas:

    [img]http://1.bp.blogspot.com/_Tukxc70xwJM/R_in_1Xz70I/AAAAAAAAAFU/gWJQ1R-93Q8/s400/einstein-violin.jpg[/img]

    P.D.: no sé si saldrá la imagen.

    Saludos.

  22. KC
    3 septiembre, 2009 de 12:39

    Pruebo de nuevo, que creo que sé dónde está el error. A ver ahora.

  23. KC
    3 septiembre, 2009 de 12:43

    Creía que se podían pegar imágenes 😦 Por cierto, con respecto a su pasión por el violín hay una anécdota muy curiosa:

    A ver si sé pegar un hipervínculo de estos

  24. 15 octubre, 2009 de 14:22

    Todo es posible incluso que Sagan y Hawking canten música electrónica

    http://wp.me/pzaQa-3n

    Saludos

  25. KC
    15 octubre, 2009 de 14:38

    David, ese vídeo es EXCELENTE, la composición es perfecta.

    Saludos.

  26. 20 octubre, 2009 de 19:54
  27. miguel
    18 febrero, 2010 de 21:19

    albert para mi fue y sera un genio es lamentable que mucha gente repita como loro lo que muchas personas critican sin fundamento .

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