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Las dos poblaciones de oso pardo cantábrico rompen su aislamiento reproductivo.

8 septiembre, 2009

Foto de la Fundación Oso Pardo

Osa con tres crías en la Cordillera Cantábrica. Foto de la Fundación Oso Pardo

Esta semana la prensa está sembrada. Y en este caso es una magnífica noticia que llevábamos mucho tiempo esperando y que posiblemente equivalga a la salvación de la especie. La encontramos en El Mundo.

Y os la reproduzco íntegra a continuación:

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El oso cantábrico salta la autovía para reproducirse

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  • Las dos poblaciones aisladas de la especie amenazada logran tener crías
  • Consiguieron aparearse pese al nudo de comunicaciones que las separa
  • De esta forma se supera el riesgo de endogamia provovado por su aislamiento

Pedro Cáceres | Madrid

“Debe resultar frustrante ser uno de los últimos ejemplares de una especie, que sólo queden un puñado más en todo el mundo y que éstos se encuentren lejos del alcance, sin posibilidad de entrar en contacto.

Esta situación de pesadilla posnuclear es la que viven los últimos ejemplares del oso cantábrico (‘Ursus arctos’), el plantígrado exclusivo de la Península ibérica que sólo habita en la Cordillera Cantábrica. El gran mamífero ha logrado salir del trance de la extinción en el que se encontró hacia finales de los 80. Su población viene aumentando desde entonces, hasta llegar a los 130 que se estiman ahora. Pero el problema es que, desde mediados del siglo XX, están aislados en dos grupos que no entran en cotacto.

La llamada población occidental se distribuye por el Alto Sil leonés, parte de Lugo y un buen número de concejos asturianos, con un censo en torno a los 100 ejemplares. La población oriental, por su parte, es de unos 30, distribuidos entre el nordeste leonés, el norte de Palencia y las montañas cántabras. Lo que las separa es todo el corredor de comunicaciones que conecta la meseta con el interior de Asturias: la vía férrea hacia Oviedo, la carretera N-630 y, sobre todo, la Autopista del Huerna, cuyo trazado, por motivos de seguridad vial, está vallado para evitar el paso de la fauna.

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Cruce genético

Demasiados obstáculos y demasiado juntos para que un animal muy exigente respecto a la calidad de su territorio se aventure. Hasta ahora. Porque la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias acaba de anunciar que existen dos ejemplares de oso pardo cantábrico «nacidos de la comunicación genética entre las poblaciones oriental y occidental». Es decir, hay dos híbridos que tienen como progenitores a especímenes de ambos lados.

José Félix García Gaona, director general de Biodiversidad y Paisaje de Asturias, no quiere lanzar las campanas al vuelo, pero explica que el «cruce genético entre poblaciones abre nuevos horizontes a la conservación de la especie».

Todo el mundo de la conservación ansiaba un hallazgo así, porque la principal amenaza que tiene el oso es la endogamia provocada por el aislamiento. La falta de mezcla origina una depresión genética que puede hacer más vulnerables a las nuevas generaciones y la población oriental, con sus escasos 30 ejemplares, era la que más expuesta está a ese riesgo de deterioro, explica García Gaona.

Por eso es una buena nueva que algunos hayan logrado traspasar el entramado de asfalto y raíles tejido por el hombre. La confirmación de la noticia se debe al trabajo de campo de la guardería ambiental y a las investigaciones realizadas por los genetistas de la Universidad de Oviedo. Y es que el laboratorio ha sido esencial para el descubrimiento ya que, en realidad, no hay dos oseznos que mostrar a las cámaras, sino la evidencia de que existen.

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Restos de pelos y heces

«Desde hace años se está recogiendo material de diversos ejemplares para caracterizarlos genéticamente, algo que, dicho así, queda muy sonoro, pero que en la práctica consiste en tomar restos de pelos o de heces en el monte para proceder a analizarlos», explica García Gaona. Esta tarea ha permitido conocer a los diversos ejemplares en función de sus características genéticas. Es posible saber a qué población pertenecen y también su género.

Gracias a ello, en los últimos años había constancia de que al menos cuatro ejemplares habían pasado desde una población a otra, gracias a los rastros que habían dejado lejos de su lugar de origen. Uno de ellos, incluso, dejó pistas suficientes para adivinar la ruta que había seguido en su desplazamiento.

Y ahora ha llegado el paso adelante que faltaba al confirmarse que dos muestras recogidas en el Parque Natural de Redes en 2008 pertenecen a dos ejemplares que son hermanos y mezcla de un macho occidental y una hembra oriental. Fue el padre el que pasó desde su núcleo, en el lado occidental, más numeroso en osos, hasta el desabastecido flanco oriental.

La Consejería de Medio Ambiente de Asturias alberga «sólidas expectativas» de que puedan ser encontrados otros ejemplares híbridos más adelante. Siguen quedando muy pocos osos, pero ya no están tan solos.

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Pasillos para la fauna

¿Cómo pasan los osos de un núcleo de población a otro, con una autopista de por medio? El misterio lo aclara el director general de Biodiversidad y Paisaje al indicar que no la cruzan literalmente, sino que la esquivan.

La Autopista del Huerna tiene siete túneles a su paso por la zona osera y el mayor de ellos llega hasta los dos kilómetros de longitud. «Funcionan como un corredor biológico para la fauna», explica Gaona. «La vía del tren y la carretera no son obstáculo para ellos; la autopista sí, pero usan la parte soterrada para pasar por encima.

De este modo, potenciar las zonas de paso es la gran línea de trabajo de la conservación del oso. La Administración y organizaciones civiles como FAPAS y la Fundación Oso Pardo estudian los corredores más aptos e intentan mejorar sus condiciones. FAPAS, por ejemplo, siembra árboles frutales, instala colmenas y sensibiliza a la población rural para adecuar las zonas clave para el paso de osos.

En el mismo sentido, la consejería asturiana se reafirma en su apuesta por mejorar los hábitats y crear corredores seguros. El fin último, explica García Gaona, no es sólo que pasen, sino que colonicen el territorio que hay entre ambas poblaciones.”

Y hasta aquí la noticia de prensa. Ahora ya podemos sacar el champán… 😀
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  1. Castellano
    8 septiembre, 2009 a las 18:34

    Una noticia excelente, pero es demasiado pronto para decir que se ha superado el riesgo de endogamia.

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  2. Creata-en-la-cloaca
    8 septiembre, 2009 a las 18:39

    Una buena noticia sin duda, aunque es triste que las vías de comunicación corten los territorios de especies en peligro.

    Ahora queda salvar al urogallo cantábrico, subespecie que va en picado y cuyos territorios ya sufren el acoso de los molinos de viento ecológicos y de estaciones de esquí, también en zonas oseras, y salvar además al oso en los Pirineos.

    Saludos

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  3. Rhay
    6 junio, 2010 a las 9:29

    ¡Gran noticia! Tenemos que hacer todo lo posible para conservar nuestro patrimonio animal y vegetal. Que estaban antes que nosotros, qué diantres…

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  4. mapuche
    6 junio, 2010 a las 11:11

    Yo no soy tan optimista respecto a la supervivencia del oso, diré de paso que soy asturiano e incluso paso temporadas en el parque natural de redes, y el principal obstáculo sigue siendo la acción humana. Aquí a los osos se les cuida como oro en paño, pero con todo siguen apareciendo lazos (trampas) de furtivos y luego es verdad que cada vez, la población osera esta constreñida en territorios más reducidos. Ojala me equivoque y esas expectativas optimistas se confirmen.

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  5. Rhay
    6 junio, 2010 a las 12:12

    ¡Coño! ¿Y dónde está el SEPRONA cuando se le necesita?

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  6. mapuche
    6 junio, 2010 a las 18:12

    El Seprona hace lo que puede que es bastante, pero no solo el furtivismo es el enemigo del oso , la cosa es más complicada.

    Verás el oso es un animal solitario, no gregario, y macho y hembra apenas entran en contacto más que para reproducirse. Es decir, no hay manadas de osos que compartan un mismo territorio, con su macho y hembra alfa. Cada ejemplar necesita de una extensa zona de bastantes hectáreas – no sabría decirte ahora cuantas- en la que desenvolverse. Es un animal (a diferencia de otras especies de oso) que no pesca y apenas caza, su alimentación se compone de frutas, miel, insectos, hongos y ocasionalmente alguna carroña, con lo que puedes imaginar la cantidad de espacio vital necesario por individuo.
    Aquí en Asturias disponen de un espacio protegido, la Reserva Natural Integral de Muniellos con uana extension cercana a los 60 Km2 que es un santuario para ellos y donde son casi intocables, y que para mi, es gracias a ese espacio que el oso cantábrico no se extinguiese.

    Pero claro los osos no entienden de zonas protegidas y deambulan libremente hasta los margenes de esos parques y que es donde pueden entrar en conflicto con las comunidades humanas y a veces son victima de trampas y envenenamientos (aunque hay que decir que no es muy habitual, pero tratándose de una población tan limitada cualquier perdida de un solo ejemplar, pues supone casi un drama) que en muchas ocasiones van dirigidos hacia otros animales, como jabalíes, que aquí son casi plaga. Esto sucederá más a menudo cuanto mayor sea la presión del animal sobre su territorio. Ademas la especie, cuando no dispone de suficiente espacio, pues se autorregula y deja de reproducirse, con lo cual su numero critico para asegurar la continuacion de la especie siempre estaá bajo limite. Como verás el tema es complejo, y eso aquí que como ya te digo los mimamos bastante y `por ello es donde existen mayor numero de ejemplares. En la otra zona, la oriental (donde se estima su numero en poco mas de dos docenas de individuos) y que corresponderla a la zona de los montes de Leon y Palencia la cosa es aun mas delicada ya que allí los animales sufren mayor presión por parte de las actividades cinegeticas, es decir comparten territorio con numerosos cazadores, aunque no sean objeto de caza ellos mismos logicamente son molestados. Y luego su territorio no es ni de lejos tan controlado como en Asturias, y es objeto de apertura de pistas forestales ilegales y del asedio de todoterrenos y otros vehículos apenas controlados.

    Así que ya ves que tengo fundadas razones para no ser excesivamente optimista.

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  7. Rhay
    6 junio, 2010 a las 19:03

    Ya, si en todo lo que expones estoy de acuerdo contigo, por eso creo que sería interesante que el SEPRONA tuviera más medios para patrullar según qué zonas. Hay animales que están en peligro crítico de extinción, como el Oso Cantábrico o el Lince Ibérico. Tenemos por tanto que poner más empeño en proteger su supervivencia.

    Con respecto a lo del conflicto con los humanos, me vas a perdonar pero somos nosotros los que en el 100% de los casos invadimos lugares de cría, áreas de apareamiento o rutas de migración con nuestros cultivos y nuestro ganado, o peor aún: con nuestras leyes; así que no es de extrañar que pasen estas cosas. En Castilla y el Pirineo de Catalunya tuvieron un problema parecido con los lobos y los buitres cuando la UE prohibió dejar los cadáveres del ganado en el campo por miedo al contagio de la encefalopatía esponjiforme, y ya ves, al final los animales tienen que comer, lo que les ha llevado a atacar a las ovejas y comerse vivas literalmente a las vacas recién paridas con sus becerros incluidos. Mientras los pastores dejaban los cadáveres en el campo, lobos y buitres tenían comida, es decir, convivían, pero en el momento que ya no hay comida, el instinto de supervivencia es más fuerte.

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