Inicio > Actualidad, Biología evolutiva, Ciencia > Un gen humano cura el daltonismo en los monos

Un gen humano cura el daltonismo en los monos

17 septiembre, 2009

Puede que algunos piensen que no pertenemos al mundo animal. O que otros digan que nosotros no tenemos nada que ver con los animales más cercanos taxonómicamente (los primates). Pero observen lo distintos que somos 😉

Visión del mono 'Dalton' antes (izq.) y después (drcha.) del tratamiento. - NEIZT

Visión del mono 'Dalton' antes (izq.) y después (drcha.) del tratamiento. - NEIZT

Público Digital

Por primera vez en su vida, dos monos daltónicos han podido apreciar el colorido de un festín de uvas, judías y tomates. Lo han hecho gracias a un gen humano que ha corregido el defecto hereditario que les impedía distinguir el rojo y el verde. Los autores del estudio, que han pasado 10 años adiestrando a los dos primates antes de poder curarlos, dicen que el tratamiento podría solucionar este y otros trastornos de la visión en los humanos.

“Hemos usado ADN humano, así que no tendremos que cambiarlo cuando comencemos a hacer ensayos con personas”, explica el investigador de la Universidad de Florida (EEUU) William Hauswirth, uno de los autores del estudio. El trabajo, que publica hoy Nature, supone un espaldarazo para la terapia génica, una técnica experimental que consiste en contrarrestar el efecto de un gen defectuoso con otro sano. Aunque ha demostrado resultados prometedores en los últimos 20 años, aún no se ha materializado en protocolos clínicos comunes debido a complicaciones que han llegado a relacionarse con la muerte de algunos pacientes.

En este caso, los investigagadores usaron un gen humano que permite ver el color rojo y el verde. Antes de inyectarlo a los monos, el equipo pasó 10 años adiestrando a Dalton y Sam, dos monos ardilla macho que, como el resto de sus congéneres masculinos, son incapaces de distinguir los dos colores. Algunas hembras, sin embargo, sí tienen el equipaje genético necesario para ver en color. En humanos, los problemas de ceguera a los colores también son mucho más frecuentes en hombres (7%) que en mujeres (0,4%).

Un test con premio

Los investigadores enseñaron a los primates a usar un test para diagnosticar problemas de visión en humanos. Consiste en una pantalla en la que se ven círculos de color rojo o verde rodeados por otros de un tono diferente. La versión para monos incluía también una especie de abrevadero bajo el monitor. Cuando los animales realizaban bien una tarea, recibían un premio en forma de zumo. Cuando la realizaban mal, tenían que esperar un tiempo de penalización hasta la siguiente prueba.

Una vez adiestrados los monos, Hauswirth y su equipo inyectaron en su retina el gen de la opsina, el pigmento fotosensible que permite a los conos (células especializadas del ojo) de humanos y otros primates ver el color rojo y el verde.

Tras la inyección, los monos se comportaron igual durante cinco semanas, hasta que su percepción cambió de forma brusca. “Fue como si se despertaran y vieran todos los colores por primera vez”, explica el oftalmólogo de la Universidad de Washington Jay Neizt, otro de los autores del estudio. “Era incuestionable que veían colores para los que hasta entonces habían sido ciegos”, detalla. Explica que, desde entonces, Dalton y Sam llevan ya dos años viendo en colores.

“Aún hay preguntas sin responder sobre la seguridad de esta técnica, pero en estos monos no hubo efectos negativos”, comenta el psicólogo de la Universidad de California Gerald Jacobs, que no participó en el estudio.

Los autores mantienen que esta técnica podría usarse en humanos para curar la ceguera a los colores y enfermedades hereditarias más serias. Hauswirth ya está aplicando una terapia similar a la que usó con los monos en un ensayo clínico para tratar la amaurosis congénita de Leber, una rara enfermedad hereditaria de la retina que causa ceguera en niños. Sin embargo, la técnica tiene aún que superar los escollos en los que se han estrellado otros ensayos debido

Entradas relacionadas:


  1. PICAPOYOS
    18 septiembre, 2009 en 10:47

    Aquí falta algo ¿no?
    De todas formas, está claro que hay muchas cosas por descubrir. Hoy encuentro una noticia del descubrimiento de nuevas especies marinas. ¿no sería más importante estudiar nuestros medios más cercano, el mar, del que desconocemos la mayor parte en lugar de buscar otros mundos en el espacio?

    …y proteger más el Amazonas que lo estamos dejando bonito!!!

  2. 18 septiembre, 2009 en 11:01

    Picapoyos, por muchas vueltas que le doy no acabo de ver la relación entre tu comentario y la terapia génica, que es de lo que va el artículo.

    ¿Seguro que querías comentar esto en esta noticia?

  3. PICAPOYOS
    18 septiembre, 2009 en 13:52

    JJJJ.
    Lo siento, Manuel, mis excusas por tu quebradero de cabeza. No pretendía debatir nada. Mi pensamiento inmediato al leer tu artículo fue que seguro que tenemos delante de nuestras narices la solución a muchos problemas y no los descubrimos sino con el esfuerzo de equipos de investigación o, tal vez, la casualidad. Me viene a la cabeza un estudio reciente de la destrucción del Amazonas donde aún existe la esperanza de encontrar remedios para otros muchos problemas si no lo destruímos antes, claro.
    Sin embargo, cada dos por tres escuchamos noticias referentes a la exploración espacial como una gran cosa. Sólo es expectacularidad.
    No es que le quite importancia pero si tenemos en cuenta lo que desconocemos aún de nuestra Tierra creo que la balanza está más que descompensada.
    El enlace es de la noticia del descubrimiento de nuevas especies marinas. Al igual que el Amazonas, el mar es un espacio desconocido en su mayoría y donde seguro encontraremos nuevas fórmulas para vivir mejor, si no lo destruímos antes (¿ya lo dije, no?) y, pensando en tu artículo, me tropecé con esta notica y me pareció oportuno enviárselas.
    El artículo de la curación del daltonismo de un mono gracias a un gen nuestro está genial pero creo que lo especialmente relevante es el hecho de conseguir estos logros gracias a la posibilidad del propio estudio.
    Saludos.

  4. 18 septiembre, 2009 en 15:33

    El post está cortado: “Sin embargo, la técnica tiene aún que superar los escollos en los que se han estrellado otros ensayos debido”… y ya no hay nada más.

  5. Picapoyos
    18 septiembre, 2009 en 17:28

    Sin embargo, la técnica tiene aún que superar los escollos en los que se han estrellado otros ensayos debido a que, en muchos casos, los genes introducidos causan una fuerte reacción inmune.

  6. 18 septiembre, 2009 en 18:10

    Ah vale, gracias.

  7. Picapoyos
    21 septiembre, 2009 en 0:18

    Bueno, nadie se interesa por esta interesante noticia. Aquí el morbo esta en meterse con los meapilas.

    Si estos son los auténticos milagros…

    Aquí dejo otro que me acaba de llegar:

    http://www.abc.es/20090920/ciencia-tecnologia-biologia/cientificos-suizos-consiguen-ratas-200909201923.html

    En el blog de origen la noticia de la curación del daltonismo de los monos hay uno de una chica que se lamenta del daño que le causamos en pro de la investigación contabilizando el dolor causado por el posible ingente número de errores. ¿Son idioteces o hay que estar eternamente agradecidos a monos y ratones por su aportación a mejorar nuestro sistema de vida?
    Digan lo que digan, gracias de todas formas.

  8. Picapoyos
  9. 21 septiembre, 2009 en 1:20

    Pues en realidad el artículo tiene bastante chicha 😛

    Por partes:

    Gene therapy was performed on adult squirrel monkeys (Saimiri sciureus) that were missing the L-opsin gene. In this species, some females have trichromatic colour vision whereas males are red–green colour blind2. Serotype 2/5 recombinant adeno-associated virus (rAAV) containing a human L-opsin gene under the control of the L/M-opsin enhancer and promoter (Fig. 1a) was delivered to the photoreceptor layer by subretinal injections (see Methods). Transcriptional regulatory elements were chosen to direct expression preferentially in M cones, but not short- (S) wavelength-sensitive cones or rods3. To provide the receptoral basis for trichromacy, animals received three 100-microl injections (containing a total of 2.7 times 1013 viral particles) in each eye, which produced a relatively uniform, third submosaic of approximately 15–36% of M cones that coexpressed the transgene

    Ale, un virus que inyecta sus genes en el genoma del huésped empleado como vehículo para inyectar los genes deseados en el individuo. Es algo habitual actualmente, pero que se use en monos y funcione y con un gen humano, tiene tela de la buena.

    Y el virus es un virus adeno-asociado, como nota curiosa, es uno de esos virus que requiere de la maquinaria de otro virus para completar la infección, pueden permitirse no tener todos los genes y aprovecharse de los genes de otro virus 😉

    Otra cosa, en estos animales, ¿el cerebro tenía predefinida la capacidad para ver el color y, solo después de recibir los receptores adecuados, fue capaz de aprovecharla; o por el contrario, desarrolló esa habilidad DESPUÉS de recibir la nueva información a modo de nuevos colores? Es decir, ¿los centros nerviosos encargados de recibir toda la gama de colores existían antes o después de recibir la terapia génica?

    Algunos dicen que después: Estudios genéticos dotan a ratones de nueva vision de colores.

    A lo mejor esto explica el “Fue como si se despertaran y vieran todos los colores por primera vez”“. Curioso cuanto menos 😉

    Muy buena la noticia Picapoyos. Creo que hace tiempo se dijo algo parecido, ¿no? En cualquir caso son grandes noticias.

    ¿Son idioteces o hay que estar eternamente agradecidos a monos y ratones por su aportación a mejorar nuestro sistema de vida?

    Gracias a la experimentación con animales podrán manifestarse durante 20 años más (la frase no es mia). Le debemos MUCHÍSIMO a las ratas, los monos y a todos los animales de experimentación… Fuera de coñas, es a las ratas a quienes deberían dedicarse altares, literalmente, ellas si que dan su vida por nosotros 😉

    Addendum

    Coñe, las referencias:

    Mancuso, K. et al (2009) Gene therapy for red–green colour blindness in adult primates Nature advance online publication 16 September 2009 | doi:10.1038/nature08401; Received 19 June 2009; Accepted 14 August 2009; Published online 16 September 2009

  10. Picapoyos
    21 septiembre, 2009 en 19:00

    Me temo que esta recuperación de parapléjicos se ha repetido en más de una ocasión pero siempre queda la esperanza de saber que se investiga aunque sea seguro que ningún nacido hasta hoy verá resultados en humanos pero se está escribiendo el futuro…
    Me uno al homenaje a las ratas
    Saludos

  11. 7 junio, 2010 en 22:43

    que bueno que empezaran de una vez a implantar genes en los humanos para curar sus diversos males que nos hacen sufrir: el gen que hace que la piel cicatrice bien para curar los queloides, el gen que hace que la cola del as lagartijas vuelva a crecer para curar las lesiones medulares, etc. por lo que veo quienes tienen estos conocimientos de lo unico que padecen es de curiosidad

  12. 7 junio, 2010 en 22:53

    John conocer qué función hace cada gen no significa que para curar enfermedades haya que implantar necesariamente un gen sano en su lugar. Pero una cosa es cierta, los científicos los mueve la curiosidad y como dijo el sabio “el asombro”, ¿sabes quién lo dijo?

  13. mirtha
    7 noviembre, 2010 en 8:07

    Soy una persona muy preocupada por el avance de la medicina que pueda curar malas como los daltonicos que sufre 40% de varones y tiene problemas para realizarse como profesionales deso saber como va el estudio ya que esta noticia es del año pasado espero repuesta pronto

  14. 7 noviembre, 2010 en 10:03

    Mirtha, si te has leido el artículo verás como dice que el daltonismo afecta al 7% de los hombres, no al 40% que tú señalas.

  1. 9 octubre, 2009 en 0:13
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: