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Mi reino por un elefante pigmeo.

23 septiembre, 2009

Estatua del faraón Tutmosis III. Museo de Luxor.

Mi reino por un elefante pigmeo vivo! Esa es una frase que diría cualquier paleontólogo sin dudarlo, mayormente porque los paleontólogos no suelen tener reinos. Pero el faraón de la foto se lo pensaría 2 veces antes de decir algo así, no en vano se trata de Tutmosis III (o Tutmés III, c. 1480 a 1425 A.C.), bajo cuyo reinado el Egipto de los faraones alcanzó su máxima expansión territorial.

Mapa del Imperio Nuevo y sus zonas de influencia en la dinastía XVIII. Del "Atlas Histórico Mundial" de Hermann Kinder & Werner Hilgemann

Mapa del Imperio Nuevo y sus zonas de influencia en la dinastía XVIII. Del "Atlas Histórico Mundial" de Hermann Kinder & Werner Hilgemann

Los hitos más destacados de esa expansión egipcia bajo Tutmosis III son la batalla de Meggido, en la que el faraón aplastó a una coalición de reyes cananeos sometiendo toda Siria y Palestina, y la expedición hasta el Eufrates. Y antes de que alguien lo pregunte, no, no hay ningún testimonio histórico o arqueológico hebreo correspondiente a esta época, y los bibliólogos lo suelen justificar diciendo que los judíos estaban aún viviendo en Egipto (aunque no faltan descerebrados literalistas que en su analfabetismo ubican el éxodo justamente en este siglo, en el momento en que Egipto alcanza su máximo poder, contraviniendo todos los datos históricos y arqueológicos conocidos, como es habitual en ellos).

Pero volvamos al origen del post. Estábamos hablando de elefantes enanos, y… en esas islas del Egeo que el mapa señala como uno de los puntos habituales donde llegaba el comercio y la influencia egipcia en época de Tutmosis III, justamente allí, había una fauna muy curiosa un milenio antes de que reinara nuestro faraón.

Hay bastantes ejemplos de fauna insular pleistocénica en las islas griegas, pero el caso más curioso es el de Tilos. Vámonos para allá.

Ubicación de la cueva de Charkadio en Tilos

Ubicación de la cueva de Charkadio en Tilos

Tilos es una pequeña isla rocosa de unos 15 Km de largo, situada enfrente de la alargada península de Cnidos (¿a qué me recuerda ese nombre? 😀 ) que pertenece a la Turquía continental. Los elefantes enanos pleistocénicos de Tilos fueron descritos por primera vez en 1971, pero hubo que esperar hasta hace sólo un par de años para que recibieran su propio nombre de especie (Elephas tiliensis; Theodoru, Symeonidis and Stathopoulou 2007) después de un estudió que certificó que no tenían relación evolutiva cercana con los demás elefantes enanos mediterráneos descritos previamente.

¿Y qué tiene de singular nuestro Elephas tiliensis? Pues ni más ni menos que fue el último elefante europeo conocido en extinguirse.

tilos2

Una auténtica monada,  con tallas entre 1,20m y 1,60m en los adultos (hay un marcado diforfismo sexual). Y las crías debían ser la leche. Es ligeramente más grande que el elefante pigmeo siciliano y los estudios de ADN realizados en los restos indican una proximidad evolutiva con el elefante asiático actual (más que con el elefante africano o el mamut).

Los fósiles más antiguos encontrados en la cueva de Charkadio (Tilos) tienen unos 45.000 años. Pero la sorpresa vino al datar los restos de los estratos superiores. Se obtuvieron 2 fechas por radio carbono: 7.090 (+-680) BP y 4.390 (+-600) BP. El individuo más joven vivió en torno al año 2.440 AC, en una época plenamente histórica.

Lo más curioso es que las primeras huellas de ocupación humana en la isla las tenemos en la misma cueva y son útiles de piedra del Neolítico Precerámico del octavo milenio A.C. Eso supone una convivencia de unos 5.000 años. Es cierto que los asentamientos humanos en la isla nunca fueron importantes (y posiblemente tampoco estables), pero un periodo de convivencia tan prolongado en una isla tan pequeña parece que sólo podría explicarse porque los nativos fueran conscientes de que la caza intensiva exterminaría al animal, o quizás porque estuviera protegido por un tabú religioso, o por ambas cosas.

En todo caso sobrevivió. Y el fósil más reciente fue contemporáneo de los faraones de la V dinastía. El gran Tutmosis III vivió sólo 1.000 años después. ¿Conocería este faraón alguna leyenda sobre este animal, algún recuerdo transmitido oralmente? Pues… no solo eso. Es posible que lo conociera vivito y coleando.

tilos1

En la figura de arriba el profesor Marco Masseti nos dibuja una reconstrucción del Elephas tiliensis a la misma escala que el animal dibujado en una pintura mural de la tumba de Rekh-mi-Re en Tebas. Rekh-mi-Re fue visir sucesivamente de Tutmosis III y de su hijo Amenofis II.

El contexto de la pintura es una escena donde los principes sirios recién sometidos entregan sus tributos a Egipto. Obviamente existe la posibilidad de que el animal representado sea una cría de elefante dibujada con rasgos de adulto (aunque, ¿qué valor podría tener para el faraón una cría de elefante común, animal sobradamente conocido?). Masseti ni siquiera considera esa posibilidad, pero sí resalta el hecho de que el dibujo egipcio no tiene por qué ser necesariamente un elefante enano de Tilos. Si este sobrevivió en Tilos, otros elefantes enanos bien pudieran haber sobrevivido en otras islas del Egeo sin dejar rastro arqueológico. Y la pintura podría referirse a cualquiera de ellos, capurado y llevado a Siria a través del comercio, y de allí entregado al faraón como curiosidad o juguete.

No estaría mal encontrar algún hueso de Elephas tiliensis en Egipto para poder confirmar al 100% la hipótesis, ¿verdad? 😀

Bibliografía:

http://research.calacademy.org/research/scipubs/pdfs/v59/Florence%20meeting%20reprint%20files/Florence%20meeting%20Chap%201%20Masseti%20reprint%20LR.pdf

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  1. Rawandi
    23 septiembre, 2009 en 17:03

    no hay ningún testimonio histórico o arqueológico hebreo correspondiente a esta época, y los bibliólogos lo suelen justificar diciendo que los judíos estaban aún viviendo en Egipto

    La arqueología moderna ha demostrado que la narración bíblica del éxodo y la conquista de Canán no tiene valor histórico: tales acontecimientos nunca ocurrieron. El estudio de los asentamientos indica que los hebreos eran cananeos. Véase, por ejemplo, el libro ‘La Biblia desenterrada’.

  2. 23 septiembre, 2009 en 17:46

    Leí no hace mucho, creo que precisamente en “La biblia desenterrada” que hasta los años 30 del siglo pasado la arqueología bíblica tomaba la Biblia como fuente de historia, y a partir de ahí iba buscando asentamientos que lo probaran. Así encontraron algunos sitios y acontecimientos bíblicos, pero otros muchos no aparecían. Rockefeller, sin embargo le dio la vuelta. Quiso aplicar métodos más científicos. Dijo. “como la Biblia es cierta basta con ir a Oriente Medio, excavar, reconstruir la historia, y eso aportará las pruebas que faltan”. Sin embargo desde que aplicar esa forma de actuar, que no es más que acogerse a los resultados (lo que clásicamente se llama ciencia), han aparecido muchos datos que entran en directa contradicción con el relato bíblico.

  3. 23 septiembre, 2009 en 17:57

    Mmm… sí y no, Rawandi.

    Lo que dice “la Biblia desenterrada” es que la Arqueología contradice algunos de los episodios más importantes de la conquista de Canaán tal y como aparecen en la biblia (por ejemplo, la toma de Jericó y la destrucción de su muralla). Pero…

    en el caso concreto del éxodo lo que nos encontramos más bien es sólo una ausencia de registro arqueológico. Y una ausencia de evidencia no es una evidencia de ausencia. 😉

    Yo no descartaría por completo la posibilidad de que los hebreos hayan residido en Egipto en esta época. No hay evidencias en contra, y a favor tenemos el relato bíblico, la presencia documentada de otros pueblos semitas en Egipto en esta época y el peculiar “monoteismo” instaurado por Akhenatón un siglo después, que bien pudiera haber influido en la concepción religiosa de los primeros judíos (es el primer caso de monoteismo registrado en la historia).

    Y sí, desde un punto de vista lingüístico y arqueológico la población hebrea en su conjunto puede considerarse como cananea (nativos de Palestina que siempre estuvieron allí), pero ojo porque eso no excluye que hubiera migraciones de otros grupos semitas (protojudíos) que se constituyeran como núcleos dominantes antes de integrarse con la población local, tal y como está documentado en otras zonas con los amorreos, arameos y caldeos.

    Digamos que lo de la estancia de alguno de esos grupos protojudíos en Egipto es una hipótesis que hoy por hoy no puede descartarse todavía. Y en ese sentido desde un punto de vista estrictamente histórico hay que darle al antiguo testamento la misma importancia que le daríamos a cualquier otro libro de historia épica de su misma época (como la Iliada o la Odisea), siendo escépticos ante los detalles pero tomando en cierta consideración las ideas más generales del relato que bien pudieran estar basadas en hechos reales. 😉

  4. 23 septiembre, 2009 en 23:36

    ¡Por fin tengo tiempo para ver esta entrada! Y qué interesante!!!
    Es una monada de elefantito, tendría que ser una cucada tener que bajar la vista para ver a un bicho de estos ¡Qué cucada! Quiero uno de mascota :mrgreen:

    Por cierto, este es un caso de enanismo insular muy, pero que MUY marcado. ¿Cómo anda de recursos la isla de Tilos? 😀

    Por otro lado, la estancia de grupos hebreos en Egipto por aquella época, siendo Egipto el almacén de grano de la época, pase. Pero el paseito de Charlton Heston… eso ya es otra historia 😉

  5. 23 septiembre, 2009 en 23:45

    Joer, elefantes enanos en Tilos y hombres bajitos en Flores… esto del enanismo insular no perdona a nadie.

    Muy interesante (y si seguís con el debate de los hebreos en Egipto, también se agradecerá 😉 )

    Saludos.

  6. Aficionado
    24 septiembre, 2009 en 5:32

    Debe distinguirse dos hechos hipotéticos diferentes: (i) la estancia de los hebreos en Egipto y (ii) el éxodo.

    La primera distinción de Israel como un pueblo que vive en Canaán —de hecho, la mención en un texto más antigua que nos ha llegado— aparece en una descripción de la victoria del faraón Mineptah, quien gobernó del 1212 al 1202 a.n.e., sobre los libios invasores, labrada en una pared de un templo de Karnak, descubierta en 1896:

    Los príncipes están postrados y gritan “¡Misericordia!. Nadie alza la cabeza entre los Nueve Arcos. La tierra de Chehenu está destruida, Hatti en paz, Canaán espoliado con todos los males, Ashkelón se ha tomado y Guezer ha caído, Yenoam es como si nunca hubiera sido. Israel está asolado y no tiene semilla, Jor [Palestina y Siria] se ha convertido en una viuda para Tomeri.

    De aquí se concluye que el éxodo, de haber sucedido, ocurrió en el siglo XIII a.n.e. debido a que, en el siglo XII a.n.e., ya estaban en Palestina. No conocemos otra inscripción más antigua que mencione a los hebreos. No obstante se ha asociado a los hebreos con los apiru por dos razones: (a) la similitud lingüística entre los nombres apiru e ibri, este último el de los hebreos; y (b) la coincidencia entre la ocupación de los apiru y la de los hebreos en Egipto. Así, el papiro Leiden 348 dice de Rameses II, quien gobernó del 1279 al 1212 a.n.e., lo siguiente:

    […] distribuye raciones de grano a los soldados y a los apiru que transportan piedra para el gran pilono de Rameses […]

    En comparación, el libro del Éxodo 1:11 plantea lo siguiente:

    Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje de Pitom y Rameses.

    Ambos trabajaban, pues, como mano de obra para la construcción de monumentos egipcios. Ya que los apiru aparecieron desde el siglo XV, y sólo si es verdadera la identidad entre apirus y hebreos, entonces sí es posible que el monoteísmo hebreo se pueda relacionar con el henoteísmo egipcio tras la revolución de Amarna iniciada por Amenofis IV, quien gobernó del 1352 al 1338 a.n.e., que se puede caracterizar como el cambio de estado del sistema religioso egipcio de una tolerancia religiosa con valor de 1 a otra con valor de 0,00285. Sin embargo, la identificación de los hebreos con los apiru no está lo suficientemente probada. Inclusive Alan Gardiner (1961) escribió que

    […] eso lo niegan hoy casi todos los estudiosos; se acepta, con todo, generalmente, que hay que equipararlos a los […] hapiru de las tabletas de El-Amarna, aparentemente un término genérico por “forajidos” o “bandidos” no adscribibles a ningún grupo étnico determinado […]

    En todo caso, mientras no descubramos más evidencias, tanto la estancia de los hebreos en Egipto como el éxodo deberán permanecer como hipótesis si nos tomamos en serio el escepticismo metodológico propio de la investigación científica [nota: esto no es aplicable para tí logos77].

    Saludos. Y, por cierto, qué tiernos habrán sido los elefantes enanos.

  7. 24 septiembre, 2009 en 10:17

    Hola, Afi, cuanto tiempo!

    Veo que has desgranado perfectamente el estado actual de la cuestión sobre los apiru (=hebreos?). Y eso es todo lo más adonde podemos llegar mientras no aparezcan más datos. 😉

    Mmm, sobre los recursos de Tilos, Cnidus, yo diría que muy pocos. Son islas muy rocosas. En su día debió haber un bosquecillo mediterráneo en las zonas de umbría y matorrales dispersos en la solana. Y la cabaña ganadera actual es casi exclusivamente de ovejas y cabras, que son las que mejor aprovechan ese tipo de recursos.

    Saludos.

  8. 24 septiembre, 2009 en 10:31

    Rano, una pregunta geográfica. ¿Cabe la posibilidad de que esas islas estuviesen interconectadas o bien conectadas al continente en la época que relatas? Puedo imaginar liebres, incluso zorros en una isla como la que describes, pero minielefantes (con su maxidieta) requeriría o bien una conexión o bien una mayor frondosidad para alimentar esos “animalitos”.

  9. Aficionado
    24 septiembre, 2009 en 11:19

    Lo que es volver a tener Internet…

  10. 24 septiembre, 2009 en 14:00

    “¿Cabe la posibilidad de que esas islas estuviesen interconectadas o bien conectadas al continente en la época que relatas?”

    En epoca histórica no, Manuel. Imposible. Hay un brazo de mar de una profundidad mayor de 100m entre la isla de Tilos y el continente.

    Se ve un poco mal, pero aún se aprecia en este mapa:
    http://paleopolis.rediris.es/benthos/PISOS/index-es.htm

    Incluso en la era glacial Tilos debió de ser o una isla o un extremo de una península muy alargada. Y se especula que los primeros elefantes posiblemente llegaran nadando, como en Chipre.

    Quizás también pudieran salir de la isla nadando. Las islas tienen visibilidad entre sí (y con el continente), y los elefantes pueden ser buenos nadadores. El problema es que tenemos un montón de islas griegas con restos de elefante enano, pero falta aún un estudio global de todos los hallazgos que defina las relaciones de parentesco entre ellos y sugiera las vías de poblamiento en las islas. De momento solo se ha estudiado el ADN del tiliensis.

    Y la dieta… pues es que en las islas no hay más donde rascar. Retazos de bosque mediterráneo con arbustos, bayas, algún brote tierno… Quizás por eso mismo tuvo lugar un enanismo tan acentuado. 😉

  11. 24 septiembre, 2009 en 15:05

    Y la dieta… pues es que en las islas no hay más donde rascar. Retazos de bosque mediterráneo con arbustos, bayas, algún brote tierno… Quizás por eso mismo tuvo lugar un enanismo tan acentuado.

    Por eso preguntaba sobre los recursos de la islita. Pocos recursos, pocos depreadores, muchos vecinos, mucha hambre… mejor tener un cuerpo pequeñito. Así caben mejor 🙄

    Por cierto, sobre la dispersión del animal este, ¿y la desecación del Mediterráneo?. La última terminó hace 5-6 millones de años. Y en ese caso no haría falta nadar mucho. Por otro lado, los elefantes son buenos migradores… Lo malo es que los fósiles son demasiado tempraneros, jo!

  12. Creata-en-la-cloaca
    24 septiembre, 2009 en 15:07

    Si alguien ha visto un auténtico bosque mediterráneo, como los que aún quedan en los montes de Toledo o en los Alcornocales de Cádiz, no le resultará difícil imaginarse unos cuantos elefantes pululando por ahí. Supongo que en las islas mediterráneos tuvo

  13. Creata-en-la-cloaca
    24 septiembre, 2009 en 15:11

    se me cortó…

    iba diciendo que en las islas mediterráneas tuvo que haber buenos bosques, nada que ver con los actuales muy empobrecidos o cultivados.

  14. 24 septiembre, 2009 en 15:11

    Pensándolo mejor, olvidad lo de la desecación del Mediterráneo. No merece la pena ni considerarlo 🙄

  15. 24 septiembre, 2009 en 15:28

    Eso lo veo más factible. De hecho en la Grecia continental hay un grave empobrecimiento de los bosques mediterráneos (incendios aparte). Y no sólo por parte de la actividad humana, sino que parece ser que es debido al clima.

  16. Uranus
    24 septiembre, 2009 en 16:32

    Y yo lo acabo de ver en un video.

    Saludos.

  17. 24 septiembre, 2009 en 20:20

    Estupendos apuntes, sólo dos anotaciones:

    En La Estela de la Victoria de Merenptah se menciona a Israel, parece ser.., como un gentilicio y que pudiera traducirse como “los que combaten a El”( ó a sus seguidores, en este caso los cananeos), no con el determinativo de “pueblo extranjero”, por lo que parece que pudiera ser una autodenominación de grupos de mercenarios apiru y shasu ó bien una consecuencia de la desestabilización de la zona de la transjordania, debida a las incursiones hititas, como consecuencia de la batalla de Kadesh y que desembocó en una mayor presión sobre Palestina de esas mismas tribus nómadas ó seminómadas.

    El término hapiru/apiru ó prw es probablemente de orígen hurrita y el nombre era conocido en Egipto desde el siglo XV a.c. y mucho antes en Mesopotamia. Esta denominación empezó a aplicarse a estos mismo pueblos indoeuropeos para posteriormente referirse, los egipcios.., a las diferentes tribus nómadas de orígen asiático e incluso a otras. En definitiva es un cajón desastre en el que pueden meterse: Shasus, khabiris, amorritas, hubshus, etc… e incluso grupos de bandidos de las montañas (Como da ejemplo la estela de Beth Shean del faraón Seti I que conmemora una campaña triunfal contra las bandas de “merodeadores/prw” del éste de Jordán ..) Para que nos entendamos…, es como llamar a todos los grupos precolombinos americanos con el genérico de “indios”.
    Lo que si es cierto es que si consideramos a las doce (traducir por “elegidas”..) tribus a un número indeterminado de grupos de igual ó similar étnia, provinientes del este.., que posiblemente unieron sus fuerzas para establecerse en la Palestina, existen una clave distintiva de un proto-estadio israelita en la tierras altas al oeste del Jordán (Edad del hierro I, sobre el 1200 a.c.), que es la ausencia total de restos de huesos de ganado porcino, al contrario que en otras zonas circundantes, así como construcciones de forma ovalada ó circular de planta similar a las utilizadas por los nómadas en sus desplazamientos.

    Referencias: Sandars, Finkelstein, Silberman

    Saludos,

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