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Darwinismo, fanatismo y otros ismos (o cree el ladrón…)

2 octubre, 2009

No soy un darwinista, del mismo modo que la mayoría de mis colegas en el departamento de Física no son newtonistas, y del mismo modo que la mayor parte de mis amigos que estudian Genética no son mendelistas. Esos tres términos se refieren a las ideas de tres hombres famosos (Charles Darwin, Isaac Newton, Gregor Mendel), que hicieron enormes contribuciones a la ciencia. Pero en los tres casos, las ciencias modernas han avanzado bastante más allá de cualquier cosa que sus fundadores pudieran haber imaginado. Llamadme biólogo evolutivo.

Lawrence A. Moran

10266320-11417802La mayor parte de las religiones basan su cosmovisión en la dualidad del bien y el mal. De una manera u otra, la concepción, evolución y estado actual del mundo se basa en una contínua lucha entre ambas fuerzas.  De esta forma se han creado cielos e infiernos, yings y yangs, luces y oscuridades.

En occidente y en todo el mundo islámico este concepto está profundamente arraigado hoy dia, fundamentalmente por la tradición bíblica y coránica. Además de las consecuencias para la propia vida del individuo, en muchas ocasiones esta visión se extiende al mundo terrenal y a sus pobladores, templariosdividiéndolos claramente entre creyentes e infieles. En algunos casos, los infieles representan a la gente ignorante del dios verdadero que deben ser evangelizados para que puedan conocer la verdad, abrazar el bien y uir del mal que se cierne sobre ellos. En otras ocasiones, el infiel es prácticamente un caso perdido y, aún más, un arma utilizada por el mal para pervertir a otras almas.

En los casos más extremos, se declara un verdadero enfrentamiento entre el creyente, portador de la luz y de la salvación y el no creyente, que representa la encarnación de las fuerzas de la oscuridad.

Obviamente, este mundo dividido, esta batalla continua, solamente tiene lugar en la mente adoctrinada del creyente. Los «infieles» suelen ser totalmente ajenos a tan agresiva visión del mundo. Es más, en la mayor parte de los casos, ni siquiera saben que suponen un enemigo a las órdenes de Satán o de la figura correspondiente.

Bajo este análisis, quizá resulte más sencillo entender el empeño de muchos “críticos” en tachar de darwinistas a cualquier persona que simplemente trabaje, lea o hable de biología evolutiva. Hay gente que necesita tener un enemigo, y ese enemigo debe etiquetarse claramente, “los rojos”, “los ateos”, “los darwinistas”, no son más que epítetos necesarios para componer una estructura y funcionamiento del mundo en algunas mentes excesivamente recalentadas, a la par que permite establecer un objetivo claro contra el que dirigir esa tendencia a combatir un supuesto mal universal.

darwin acompañadSin embargo, los términos “darwinista” y “darwinismo” no son correctos, dado que su significado implica la adhesión a una doctrina o ideología, y no existe ninguna “ideología darwiniana”.

Según María Moliner, “ismo” es us sufijo de nombres abstractos: de cualidad (egoísmo), de adhesión a doctrina o partido (calvinismo, liberalismo), de disposición o actitud (fatalismo, pesimismo). Es formativo, o sea que puede aplicarse acomodaticiamente: socialismo, vegetarianismo.

Según la RAE, el “ista” es un sufijo en adjetivos que habitualmente se sustantivan, y suelen significar ‘partidario de’ o ‘inclinado a’ lo que expresa la misma raíz con el sufijo -ismo. Comunista, europeísta, optimista. También lo reconoce como formador de  sustantivos que designan generalmente a la persona que tiene determinada ocupación, profesión u oficio. Almacenista, periodista, taxista.

Pues bien, Darwin no es un oficio, ni representa una cualidad, no estableció ninguna doctrina, ni declaró disposición o actitud alguna. Darwin únicamente estableció una teoría científica sobre el proceso evolutivo, en la que no se “cree”, sino que contínuamente se contrasta con observaciones y resultados experimentales.

Imagen: UNRC

Imagen: UNRC

La Selección Natural no es una ideología, de igual forma que la Gravitación Universal o la Teoría de Cuerdas no son ideologías tampoco. Son explicaciones, basadas en hechos y observaciones, de procesos naturales. Explicaciones en contínuo cambio, además, dado que las teorías científicas no son dogmas inmutables, sino todo lo contrario.

Yo puedo ser socialista, si creo en que la mejor forma de estructurar una sociedad es el socialismo, puedo ser tremendista, si hago un océano de un vaso de agua, o incluso taxista, si trabajo en un taxi. Sin embargo, difícilmente me calificaría de neverista por utilizar una nevera. De igual forma, nadie dice ser escalerista por subir todos los días escaleras o autobusista por ir a trabajar en autobús.

Se podría argumentar que un darwinista fuera aquel que trabaja con la teoría de Darwin. Sin embargo, un biólogo, por evolutivo que sea, no trabaja solamente con este autor, sino con muchísmos otros. Sería tan absurdo llamar darwinista a un biólogo evolutivo como destornilladorista a un mecánico.

mecanicoDe hecho, no decimos que un científico sea un ciencista, ni decimos que trabaja en ciencismo. Tampoco un músico es musiquista ni se dedica al musiquismo, al igual que un mecánico no es mecanicista ni hace mecanicismo. Y es que, como muy bien indica la RAE, “ismo” suele emplearse para partidismos ideológicos o de actitud, y “darwinista” como profesión resulta muy mal descriptor.

Como afirma L.A. Moran en la cita que encabeza este artículo, Darwinismo hace referencia -en todo caso- a las importantes aportaciones de un naturalista que vivió y trabajó hace más de un siglo y que contribuyó sobremanera a nuestra comprensión del mundo, con sus aciertos y con sus errores. Sin embargo, la biología evolutiva actual es mucho más que Darwin, mucho más que Lamarck, mucho más de Mendel y mucho más que Ayala, Dawkins, Dobzhansky, Gould, Eldredge, Kimura o Margullis. La biología actual es fruto de la contribución de todos y cada uno de ellos, al igual que también es fruto de los miles de becarios que publican a diario sus investigaciones.

¿Darwinista?, pues mire, va a ser que no.

Entradas relacionadas:

Referencias:

Blaschke, J. 2006. Enciclopedia de las creencias y religiones. LD Books. 412pp

Jans, S. 2004. El bien y el mal, concepciones religiosas y filosóficas. El Amarna. Recurso online (Visitado el 29/09/2009)

Real Academia Española. 2000. Diccionario de la lengua española – Vigésima segunda edición. Madrid. Espasa-Calpe.

Moliner, María. 1998. Diccionario de uso del español. Segunda edición. Madrid. Gredos.


  1. Creata-en-la-cloaca
    2 octubre, 2009 de 16:31

    Muy bueno el análisis, profesor Hernández. A ver si alguno se da por aludido y deja de predicar y de querer convertirnos a su religión.

    Saludos

  2. pepe
    2 octubre, 2009 de 16:52

    Con mendas como este, poco podemos hacer:

    http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/msandin/

    Está como una chota…

  3. Darío
    2 octubre, 2009 de 16:53

    ¿Y que ese aludido deje de estar jodiendo?

    ¿Pediremos mucho?

  4. pepe
    2 octubre, 2009 de 16:56

    Creo que este artículo demuestra mejor el grado de desquiciamiento de algunos señores que, para colmo, enseñan en la Universidad:

    http://www.uam.es/personal_pdi/ciencias/msandin/origen_hombre.html

  5. Darío
    2 octubre, 2009 de 16:58

    ¿Cómo es que la UAM lo cobija?

  6. Rawandi
    2 octubre, 2009 de 17:05

    Hernandez, la equiparación de L. A. Moran entre los trabajos de Newton, Mendel y Darwin no me parece correcta.

    Los descubrimientos de Newton y Mendel tenían muy poca importancia filosófica, mientras que las implicaciones filosóficas de la obra de Darwin son colosales. Por eso Darwin, a diferencia de Newton y Mendel, escandalizó al mundo y por eso tiene sentido la existencia de conceptos como “darwinismo” y “darwinista”, aunque no sea ni mucho menos obligatorio utilizarlos.

    La biología evolutiva actual es “darwinista” en el sentido de que sigue siendo absolutamente fiel a las principales ideas de Darwin (“darwinismo”): Las especies biológicas descienden de un antepasado común y cambian por selección natural de las variaciones aleatorias.

  7. Phosphoros
    2 octubre, 2009 de 17:14

    Hola
    ¿Qué serían los Creacionistas?…¿Mentirosistas, Estupidistas, Idiotistas, Ignorantistas, etc…?.
    Saludos.

  8. Phosphoros
    2 octubre, 2009 de 17:32

    Hola Pepe
    Lo de Sandín nunca lo pude entender…¿es Neolamarkista?, ¿es partidario del Diseño Inteligente?, ¿porqués estúpida razón lo sostiene la UAM?.
    Saludos.

  9. Rawandi
    2 octubre, 2009 de 17:49

    Esta frase de Richard Dawkins revela por qué Darwin es mucho más importante que Newton, Mendel o cualquier otro científico:

    “Los organismos han existido sobre la Tierra, sin saber nunca por qué, durante más de tres mil millones de años, antes de que la verdad, al fin, fuese comprendida por uno de ellos. Por un hombre llamado Charles Darwin”.

  10. Phosphoros
    2 octubre, 2009 de 18:00

    Una verdad comprendida por 1 hombre y tergiversada por 1.000.000 de idiotas…

  11. Darío
    2 octubre, 2009 de 18:04

    Los descubrimientos de Newton y Mendel tenían muy poca importancia filosófica, mientras que las implicaciones filosóficas de la obra de Darwin son colosales.

    No es tan así la cosa, caballero.

    Pero es bueno saber que molesta muchoa a algunos-ya-sabemos-quienes.

    Saludos.

  12. 2 octubre, 2009 de 20:17

    Muy bueno, J. M., muy bueno 😀

    Aficionado,

    ¿Y cuando las ideas dejan de serlo y se convierten en hechos?
    Por otro lado, ¿Qué hay de la denominación “copernicista”, por ejemplo?

    Hay un punto, me parece entender a mí, en el que las ideas se ven superadas por los hechos hasta el punto que ciertas denominaciones carecen de sentido y de contexto.

    Copérnico para la astronomía es una revolución, sus descubrimientos implican que la Tierra no es el Centro de la Creación y que (como se supo después), la Tierra es un planeta de una estrella más entre miles de millones.

    Pero no por ello vamos a denominar a los astrónomos “copernicistas” (y a todos los que aceptan el heliocentrismo), porque aparte de la realidad de ese hecho y la firmeza de esa Teoría, es que además han pasado casi 500 años. Luego, ¿vamos a suponer que la comunidad científica está bajo los ideales del siglo XVI-XVII?.

    Es que eso es lo que a veces, me parece sobreentender cuando leo tantos “ismos”.

  13. Creata-en-la-cloaca
    2 octubre, 2009 de 20:18

    Pues muy fácil. En España los puestos de profesor de universidad son de por vida. Así que éste señor podrá seguir escribiendo esa basura cómodamente mientras viva.

  14. Creata-en-la-cloaca
    2 octubre, 2009 de 20:20

    Iba a contestar lo mismo…

  15. 2 octubre, 2009 de 20:27

    Estoy de acuerdo con Rawandi, el marxismo y el darwinismo son teorías científicas con implicaciones filosóficas que merecen llevar el nombre de su fundador aunque otros hayan hecho importantes aportaciones, también estoy de acuerdo con la cita de la primera página del “Gen egoísta”. Yo ampliaría esa cita para ver mejor el significado del darwinismo:

    ¿Existe un significado de la vida? ¿por qué razón existimos? ¿qué es el hombre? Después de formular la última de esas preguntas, el eminente zoólogo G. G. Simpson afirmó lo siguiente: “Deseo insistir ahora en que todos los intentos efectuados para responder a este interrogante antes de 1859 carecen de valor, y en que asumiremos una posición más correcta si ignoramos dichas respuestas por completo”

    Saludos cordiales

  16. 2 octubre, 2009 de 20:31

    Lol, ahora el marxismo es una teoría científica… TRES BOCARRANAS para tí, señor Pepe 🙄 Por demostrar que no sabes lo que es la ciencia, por demostrar que no sabes lo que es la política y por demostrar que no sabes lo que es la filosofía. No está mal para una frase.

    Y claro, ahora Darwin no ha hecho grandes aportaciones, como Copérnico, ¿verdad?.

    Pepe, sigo echando de menos ver argumentos de tu parte… pero bueno, creo que es sobreestimarte demasiado. Pido disculpas por ello.

  17. Darío
    2 octubre, 2009 de 20:50

    Descartando el marxismo, por ser unate toría que por su origen se planteaba social, han sido muchas las teorías científicas que han marcado a favor y en contra el desarrollo social. Ni tú ni Rawandi están tomando en cuenta esto.

    Y gracias por la cita del zoólogo: es muy sensata.

  18. Darío
    2 octubre, 2009 de 20:53

    Y lo de merecen llevar el nombre de su fundador: dudo mucho que a Darwin le importara esto, y Marx en algún momento, dándose cuenta del culto a la personalidad que algunos estaban haciendo en su persona, dijo: Y no soy marxista

    Habrá que tener cuidado en no confundir verbo y sujeto.

  19. Manuel Abeledo
    2 octubre, 2009 de 21:38

    Hombre, yo no diría “más importante”. Además, los logros de Newton en la física y las matemáticas son revolucionarios en ambas disciplinas.

  20. Manuel Abeledo
    2 octubre, 2009 de 21:39

    Lol, ahora el marxismo es una teoría científica…

    Habrá quien diga que la economía es una ciencia social.

  21. Uranus
    2 octubre, 2009 de 21:49

    No. La economía es una ciencia oculta.

  22. 2 octubre, 2009 de 22:27

    La economía es una ciencia oculta

    😀 😀

  23. Darío
    2 octubre, 2009 de 22:35

    A veces la infancia tiene respuestas increíbles 😀 😀

  24. Mineko Kia
    2 octubre, 2009 de 22:45

    El problema es que no faltan quienes demonizan por igual a Darwin y a Marx y hasta los relacionan… quién sa’e porqué, eso sí…

    (Mi reino por quien me diga como caramba pongo un emoticon de ‘rolleyes’ en este chunche :D).

    Saludos renegados 😉

  25. 2 octubre, 2009 de 22:55

    : roll :

    pero todo junto.

    🙄

  26. kuerVo
    3 octubre, 2009 de 0:36

    muy oculta

  27. 3 octubre, 2009 de 3:16

    Pepe, sigo echando de menos ver argumentos de tu parte…

    ¿Y eso cuándo pasó?

  28. Aficionado
    3 octubre, 2009 de 4:12

    Yo ni había comentado en este artículo.

    😀

  29. Aficionado
    3 octubre, 2009 de 9:50

    Por la misma estúpida razón por la que el Instituto Politécnico Nacional (de México) sostiene la licenciatura en medicina homeopática.

  30. 3 octubre, 2009 de 10:45

    MIL DISCULPAS… 😳 😳 😳

    Contestaba a Rawandi… si es que soy un desastre…

  31. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 10:55

    el marxismo y el darwinismo son teorías científicas con implicaciones filosóficas

    No, Pepe, el marxismo ‘aspiraba’ a convertirse en teoría científica ‘pero fracasó’, y actualmente sólo lo defienden grupos de sectarios como por ejemplo los que mandan en Izquierda Unida o los que gobiernan Cuba o los etarras.

    El darwinismo, en cambio, tuvo éxito y allá por los años cuarenta del siglo XX obtuvo el reconocimiento de la comunidad científica mundial bajo la denominación de ‘teoría sintética de la evolución’, que se llama así precisamente porque unifica las principales teorías darwinianas con los descubrimientos genéticos y paleontológicos.

    Desde entonces la teoría sintética ha avanzado bastante, pero no ha dejado nunca de ser darwiniana y todo indica que tampoco va a dejar de ser darwiniana en el futuro. Y es que Darwin dejó las bases de la biología moderna muy bien asentadas.

  32. Creata-en-la-cloaca
    3 octubre, 2009 de 11:11

    grupos de sectarios como por ejemplo los que mandan en Izquierda Unida

    Las teorías “científicas” que defienden los sectarios del otro bando… esas sí que funcionan bien, ¿verdad?

  33. Manuel Abeledo
    3 octubre, 2009 de 11:18

    Hombre, llamar “sectarios” a los de IU… tal y como están hoy las cosas, son bastante más partidarios de la socialdemocracia que del comunismo.

  34. 3 octubre, 2009 de 11:20

    Bueno, lo habéis contestado en varios comentarios, pero resumo:

    El marxismo no es una teoría científica. Ni establece hipótesis contrastables, ni sirve para realizar predicciones, ni utiliza ningún tipo de método científico.

    Es cierto, como dice Rawandi, que Darwin levantó muchas ampollas, pero ni la evolución ni la idea de que todas las formas vivas tienen un ancestro común fue invento suyo. Darwin le dio un apoyo enorme a la teoría de la evolución (ya existente) aportando el mecanismo por el cual funciona.

    Pero como dijo Cnidus, Copérnico levantó las mismas ampoyas que Darwin y no se llama copernicanos a los astrónomos.

    Nuestra semejanza con el chimpancé podrá descolocar la cosmovisión de muchos, pero no es una cuestión ideológica con la que se pueda estar a favor o en contra, es un hecho comprobado. Esa es la diferencia entre ideología y ciencia: yo puedo pensar que un estado marxista o uno neoliberal es el más indicado para mi país, y es discutible, pero no puedo ser partidario o no partidario de la semejanza con el chimpancé es absurdo.

    Saludos.

  35. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 16:33

    Abeledo, a la cabeza de IU siempre ha estado el jefe del ‘Partido Comunista’ (ahora es Cayo Lara, antes Llamazares, Anguita, etc.). Las siglas “IU” no son más que un disfraz que usan los viejos comunistas de toda la vida para atraer votos. Afortunadamente para la democracia española, IU está agonizando y cada vez consigue menos respaldo electoral.

  36. Manuel Abeledo
    3 octubre, 2009 de 16:48

    Eso ya lo sabía, pero también deberías saber que los postulados actuales del PCE están bastante lejos del comunismo leninista de su fundación.

    Afortunadamente para la democracia española, IU está agonizando y cada vez consigue menos respaldo electoral.

    Qué quieres que te diga, no veo por qué es beneficioso que los herederos del comunismo, y repito, cada vez más socialdemócratas, estén en declive mientras los herederos del franquismo están al alza.

  37. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 17:00

    Hernández, ¿qué científico anterior a Darwin defendió la existencia de un ancestro común? El francés Lamarck no pudo ser, pues su errónea explicación evolutiva no menciona ningún ancestro común.

    La revolución copernicana es un juego de niños al lado de la revolución darwiniana. La prueba de ello es que a los cristianos protestantes les llevó muy poco tiempo pasar de la condena total a la aceptación del copernicanismo. En cambio, ni los protestantes ni ningún otro grupo religioso ha sido capaz de asimilar aún todas las implicaciones de la revolución darwiniana, pues dicha asimilación acarrearía la aniquilación de sus respectivos credos “revelados”.

    Darwin es la mente más genial de la historia, porque descubrió lo más importante de todo: el secreto de nuestra propia existencia.” Juan Luis Arsuaga, ‘El reloj de Mr. Darwin’

  38. Manuel Abeledo
    3 octubre, 2009 de 17:04

    La revolución copernicana es un juego de niños al lado de la revolución darwiniana.

    ¿Y tu vara de medir las revoluciones científicas es por lo mal que han caído las teorías entre fundamentalistas religiosos?

    Pues vaya.

  39. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 17:12

    Los socialdemócratas están en el PSOE, no en el PC. En el PC están precisamente los que se resisten a abandonar el marxismo y aún defienden la dictadura castrista.

    ¿Quiénes son los “herederos del franquismo”? ¿Los del PP? Los peperos no están precisamente “al alza”. Al revés, llevan muy mal su larga permanencia en la oposición.

  40. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 17:19

    ¿Acaso conoces alguna “vara” mejor para medir las revoluciones que la reacción ante ellas del sector religioso (no sólo de los fundamentalistas)?

  41. Manuel Abeledo
    3 octubre, 2009 de 17:20

    El régimen cubano es socialista.

    Y no sé en qué círculos te mueves pero precisamente el PP ya ha superado en intención de voto al PSOE, y otros grupúsculos más a la derecha del partido de Rajoy han crecido bastante. Por no mencionar a UPyD que, a fin de cuentas, apenas está un poco más a la izquierda del PP.

  42. Creata-en-la-cloaca
    3 octubre, 2009 de 17:21

    Bueno, si dices que es llevar mal el tener el 40 por ciento de los votos… de esos que defiende la dictadura franquista, ya sabes cuales son.

  43. Manuel Abeledo
    3 octubre, 2009 de 17:22

    Pues vaya, sí: la cantidad de nuevas vías abiertas al estudio por los nuevos conocimientos.

    Yo tendría más en cuenta a quien sabe de qué habla que a quien apenas puede meterse el dedo en la nariz si su libro de cabecera no se lo permite.

  44. Creata-en-la-cloaca
    3 octubre, 2009 de 17:28

    Una revolución científica no se mide por la reacción de los que no la entienden. Sino, como dice Abeledo, por el nuevo conocimiento científico que genera.

    Vamos, que la revolución biológica que comenzó con Darwin es revolución porque jode a los fundamentalistas, que equivocado estás.

  45. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 17:43

    Abeledo, el régimen cubano es una dictadura comunista. No es “socialista” en el mismo sentido en que dice serlo por ejemplo Zapatero.

    Estás muy equivocado respecto a UPyD. Se trata de un partido claramente progresista, que denuncia el clericalismo del PP y el filonacionalismo del PSOE.

  46. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 17:52

    Podemos distinguir dos dimensiones: el impacto de una revolución científica en el conjunto de la socidad y su impacto en el ámbito científico. En ambos casos, la importancia de la revolución darwiniana supera de largo a la de la revolución copernicana.

  47. Manuel Abeledo
    3 octubre, 2009 de 18:00

    Es que el PSOE es socialdemócrata. Mírate a qué grupo pertenece en el parlamento europeo. Cuba tiene un régimen socialista porque no se prohiben las iniciativas colectivas ni la propiedad particular de ciertos bienes, y no se ha planteado la desaparición del estado.

    De hecho no conozco ningún país en el que se haya implantado el comunismo. ¿Sociedades sin clases, propiedad colectiva de los medios de producción? Ni siquiera en la antigua URSS.

    UPyD es una mascarada. Su posición es contraria a los nacionalismos regionales pero afín al nacionalismo que propone el PP. Tienen un fin bastante obvio: que su “lideresa” salga en la foto. Basta fijarse en qué cosas toma realmente partido para entender que el laicismo, el federalismo y todos esos ideales que quedan tan chulos en su declaración fundacional están de más. Pero ojo, esto no es una crítica particular contra ese partido, de hecho todos son así: donde dije digo, digo Diego.

  48. Manuel Abeledo
    3 octubre, 2009 de 18:07

    Está bien que te guste defender lo tuyo, pero es que la teoría de Darwin no ha sido tan profunda como para declararla “la más importante revolución científica de todos los tiempos”.

    Vuelvo a Newton. Entre otras muchas cosas como el cálculo diferencial o las teorías de la dinámica y la gravedad, fue el primero que supuso que las mismas ecuaciones que describían la caída de objetos en la Tierra también podían predecir el movimiento de los astros. Esta idea es uno de los pilares de la física y fue formulada en el siglo XVII. Rompió completamente con siglos de creencias aristotélicas en las “esferas” del Universo.

    Y de nuevo digo que está bien defender lo de cada uno, pero hay afirmaciones que no hay por dónde cogerlas.

  49. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 18:19

    UPyD se opone a la partición del Estado español, pero eso no lo convierte en un partido nacionalista. El PSOE, en cambio, tiene discursos contradictorios (pro y anti-nacionalismos disgregadores) dependiendo de en qué comunidad se encuentre.

    UPyD mola precisamente porque defiende “ideales chulos” como el laicismo y el federalismo, ideales que el PSOE parece haber olvidado.

    Un ejemplo reciente: Hace unos días se votó la regulación de la prostitución y UPyD fue el único partido estatal que votó a favor de discutirlo mientras que el PSOE votó en contra, lo mismo que los carcas del PP y los carcas nacionalistas. El sector ultrafeminista del PSOE tiene con frecuencia una mentalidad igual de monjil que cualquier opusino del PP.

  50. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 18:29

    Darwin ha tenido un impacto social mayor que el de cualquier otro científico.

    En cuanto al impacto estrictamente científico, el que rompió con la física aristotélica fue Galileo, no Newton, sin que esto suponga negar los méritos del inglés.

    Darwin es el padre de la biología moderna. El padre de la física moderna es Galileo, no Newton.

  51. Darío
    3 octubre, 2009 de 18:33

    En ambos casos, la importancia de la revolución darwiniana supera de largo a la de la revolución copernicana.

    Por supuesto que no. Galileo tuvo muchos problemas por sacar a la Tierra del centro del Universo, Kepler esepró a morir para que su libro apareciera, Bruno fue quemado vivo por oponerse a las ideas de las iglesias. Por mucho que desprecie a los fundamentalistas religiosos valer el trabajo de un científico por el escándalo que arman aquellos, me parece que minusvalora el verdadero aporte.

  52. Rawandi
    3 octubre, 2009 de 18:55

    Darío, todos los casos que citas (salvo el de Kepler, a quien me parece que estás confundiendo con Copérnico, ya que fue Copérnico el que se encontraba agonizando cuando se imprimió su famosa obra) están relacionados con la cerril y fanática Iglesia católica. Sin embargo, la Iglesia católica sólo representa a una parte de los cristianos la Europa de los siglos XVI y XVII. Los cristianos protestantes, aunque inicialmente condenaron el copernicanismo con la misma saña que los católicos, en el curso de pocos años cambiaron radicalmente de postura, facilitanto así el florecimiento de la ciencia en sus países, contrariamente a lo que ocurrió en los países católicos.

  53. Darío
    3 octubre, 2009 de 19:17

    Rawandi:

    Tienes razón con lo de Copérnico. Pero no estoy muy seguro de lo que dices del protestantismo y la forma en que fue recibida sus teorías.

    Pero el problema es que dudo mucho que Darwin pusiera más alborotado el gallinero religioso de lo que lo hicieron otros científicos. Todavía a estas fechas es posible encontrar varias páginas cristianas que dicen que la teoría de la gravedad no existe, por ejemplo.

    Saludos.

  54. Aficionado
    3 octubre, 2009 de 19:30

    Georges Luois Leclerc, conde de Buffon, planteó que (a) la historia de la Tierra es mayor que la bíblica; (b) se observan series de épocas en las capas de las rocas, las que forman un registro del tiempo; (c) los restos en los niveles bajos o más tempranos son de animales que se han extinguido; (d) los humanos se ven diferentes porque viven en lugares diferentes, no porque Dios los haya hecho así; y (e) los humanos y los simios están relacionados entre sí, y toda la vida descendió de un ancestro común.

    (a) Johannes Kepler, usando técnicas astrológicas, localizó la fecha de la creación en el año 3992 a.n.e. James Usher dio como fecha de creación del mundo el año 4004 a.n.e. El vicecanciller de la Universidad de Cambridge “refinó” la fecha, dejándola a las 9 a.m. del 26 de octubre del 4004 a.n.e. Isaac Newton concluyó que la fecha real de la creación del mundo fue en el año 3500 a.n.e. Buffon, en cambio, estimó que la Tierra tenía unos 70.000 años de haber sido creada y sugirió en notas que nunca se publicaron hasta 500.000 años. Sin embargo, Immanuel Kant planteó en su Cosmogonía (1775) que la creación había sucedido hace millones de años. En su Teoría de la Tierra (1788), James Hutton llegó a sostener que la Tierra es inconcebiblemente antigua: “No vemos evidencia de un principio, ni prospectos de un fin…”.

    (b) y (c) William Smith advirtió que cada estrato tiene sus propias formas de fósiles, que no se encuentran en otros estratos, de tal manera que estableció la estatigrafía como método de datación relativa. Ya Nicolás Steno había formulado la ley de la superposición en su De solido intra solidum (1669), planteando que “los estratos son progresivamente más jóvenes del fondo hacia la superficie” (lo cual no siempre es verdadero), coincidiendo Abraham Gottlob Werner con que “entre diversos estratos superpuestos, los niveles inferiores son los más antiguos”. Por su parte, James Hutton sostuvo, al igual que Buffon, que los fósiles son remanentes de antiguos organismos vivos, que muchas de las rocas son sedimentarias y formuló el principio de uniformidad, que más tarde fue desarrollado en los Principios de Geología (1830) de Charles Lyell, de gran inspiración para Darwin.

    (d) y (e) Las diferencias entre los animales de diferentes especies tampoco era nada nuevo. Charles Louis de Secondat llegó a afirmar que las diferencias entre especies puede incrementarse o disminuir diariamente, que en el principio hubo muy pocas especies y que se han multiplicado desde entonces. Pierre Louis Maupertuis planteó en su Venus física (1746) que algunas variaciones podían deberse a “alteraciones azarosas de partes del fluido seminal”. A esto, Denis Diderot añadió en 1753 la noción de “comunidad de descendencia”. Además, ya Karl von Linné había clasificado a los hombres junto con los demás monos en el orden de los primates (su sistema de clasificación fue perfeccionado por Georges Cuvier, Bernardo de Jussieu y Agustín Pyrame de Candolle). A esto hay que agregar la teoría de Jean Baptiste de Monet, caballero de Lamarck, según la cual (i) los organismos son capaces de cambiar su forma, proporciones, color, agilidad y actividad en respuesta a cambios específicos en el medio ambiente, heredándose a la siguiente generación; y (ii) existe una progresión continua, de las formas más simples a las más complejas, de clases de organismos. Las ideas lamarckianas fueron similares a las que ya había planteado tiempo atrás Erasmus Darwin en su Zoonomía (1794), quien aceptaba ya la evolución como un hecho. Finalmente, por enaltecer a Darwin, no hay que quitar créditos a Alfred Russel Wallace, quien llegó a las mismas conclusiones que aquel.

    Para terminar, mientras no crees una manera de cuantificar la intensidad de las revoluciones científicas o la intensidad de las repercusiones sociales de las revoluciones científica, pues no estás en condiciones de sostener justificadamente que la “revolución darwiniana” ha sido la más importante de todas. Inclusive, en perspectiva histórica, podría considerarse que la “revolución galileana” es tanto o más importante que la darwiniana al instaurar la ciencia moderna, como la concebimos hoy.

    Saludos.

  55. Darío
    3 octubre, 2009 de 19:32

    🙂 Eres una enciclopedia ambulante 🙂

  56. 3 octubre, 2009 de 21:28

    Iba a contestar a Rawandi, pero lo has bordado, Aficionado 🙂

    Y con respecto al impacto social, estoy bastante de acuerdo, Rawandi. No tengo claro si apreciamos un mayor impacto en Darwin porque es más reciente o porque de verdad lo es. Aún así, es indiferente. Una teoría científica no se convierte en ideología porque cause revuelo social, que es lo que intento mostrar en el artículo.

    Imagina si se descubren seres extraterrestres en un planeta extrasolar y su biología está basada en ADN y polímeros de carbono. Esto también supondría una revolución enorme y con gran calado social, pero ¿tacharíamos de alienistas o extaterrestristas a los exobiólogos?

    Saludos.

  57. Rawandi
    4 octubre, 2009 de 16:58

    Aficionado, lo que cuenta no es quién propone una idea sin más sino quién propone dicha idea ‘integrándola en una teoría científica seria’. El primero que hace esto último con las ideas de “ascendencia común” y de “selección natural” es Charles Darwin, quien ciertamente no inventó ninguna de esas dos ideas. Antes de Darwin hubo otras personas a las que se le ocurrieron ambas hipótesis, pero el mérito de Darwin reside en que fue la primera persona capaz de integrarlas en una teoría evolutiva.

    Por cierto, me gustaría que me señalaras en qué lugar sostiene Buffon que “toda la vida descendió de un ancestro común”. La Inquisición procesó a Buffon por haber atribuido una gran antigüedad a la Tierra; aunque, afortunadamente, en el siglo transcurrido desde el juicio contra Galileo la Inquisición había perdido mucha influencia y Buffon pudo tomarse bastante a broma todo el procesamiento.

    Desde el punto de vista social, que es al que yo me refería inicialmente, me parece obvio que la revolución darwiniana es la más importante con diferencia. El odio que Darwin suscita aún en las jerarquías cristianas, judías y mahometanas es una clara demostración de ello. Los clérigos, rabinos y mulás no odian a Galileo ni a Copérnico ni a Newton. Eso significa algo, digo yo.

  58. 4 octubre, 2009 de 17:02

    No se… a mí me dá la sensación que el impacto “social” de las teorías darwinianas y su polémica, independiente de su tremenda importancia.., viene dada por su facilidad a la hora de asimilar, ó mal asimilar.., sus conclusiones mas primarias (Se puede hablar de ellas hasta en un bar…). Por el contrario, en el caso de Newton y sus “Principia”, era complicado para la mayoría de la gente, incluso en la actualidad.., tener una conversación sobre Cálculo diferencial, Óptica ó de Dinámica en general.
    Si es que tocó todos los palos de la Física… Si hasta tuvo tiempo para dedicarse a la alquímia… (gran aficionado, por cierto… )

  59. Rawandi
    4 octubre, 2009 de 17:10

    Hernández, admito que no necesitamos a usar la palabra “darwinista”. Sin embargo, lo cierto es que la teoría sintética de la evolución es “darwiniana” hasta la médula y no hay ningún indicio de que vaya a dejar de serlo en el futuro. Los conceptos más importantes de la biología evolutiva los descubrió Darwin y eso es un hecho que nadie podrá cambiar jamás.

    Me parece un grave error no reconocer la importancia de Darwin y querer presentarlo como un biólogo más como por ejemplo Lamarck o Kimura.

  60. Darío
    4 octubre, 2009 de 18:17

    Me parece un grave error no reconocer la importancia de Darwin y querer presentarlo como un biólogo más como por ejemplo Lamarck o Kimura.

    No creo que ninguno de los tertulianos que habitualmente escriben aquí pretendan hacer esto (si pensaramos que Lamarck y Kimura son biólogos menores, cosa por lo demás cuestionable) pero creo que tampoco sirve ponerlo a nivel de big hero, por mucho que yo personalmente deteste a sus antagonistas.

  61. Aficionado
    4 octubre, 2009 de 19:49

    Bueno, aquí vamos de nuevo, Rawandi.

    lo que cuenta no es quién propone una idea sin más sino quién propone dicha idea ‘integrándola en una teoría científica seria’

    Lo que cuenta para quién y para qué. Si con “lo que cuenta” te refieres a lo valioso o importante pues te recuerdo que los valores no son propiedades intrínsecas de los objetos, sino propiedades relacionales. En otras palabras, lo correcto no es afirmar “x es valioso (o no)” sino “x es valioso (o no) para alguien a, en algún aspecto b, en ciertas circunstancias que pertenecen a la clase c y para algún fin d“. Así, lejos de ser absolutos, los valores son relativos a las personas. Pero, aún así, supongamos que [1] es valiosa la persona que integra una idea en “una teoría científica seria” y que, en cambio, no es valiosa la persona que propone una idea. Sólo para efectos comparativos, esto equivale a decir que Galileo no es valioso (o “no cuenta”) porque, aunque formuló la ley de la inercia en 1638, no la integró en ninguna teoría; en cambio, Newton es valioso (o “cuenta”) porque integró dicha ley en la teoría de la mecánica clásica como la primera ley del movimiento, aunque él no haya propuesto la idea. Pero, a pesar de esto, sigamos suponiendo el enunciado [1]. El primer problema es establecer qué constituye “una teoría científica seria“. ¿Cuándo una teoría es “seria”, cuando esta no sonríe nunca? Así, historiográficamente, resulta anacrónico sostener que la teoría lamarckiana no fue “seria” en su tiempo, aunque hoy conozcamos que es falsa. Y lo mismo sucede con las demás teorías científicas del pasado que hoy ya no son válidas. Y que conste que estoy dejando de lado el problema de evaluar si las susodichas “teorías” son teorías científicas en sentido estricto, es decir, evaluar si son sistemas hipotéticos deductivos axiomatizados; así, por ejemplo, Mahner & Bunge (1997, p. 396-401) sostienen que la llamada “teoría de la evolución” no es propiamente una teoría, sino un sistema de teorías cuyas teorías componentes no son subteorías.

    El primero que hace esto último con las ideas de “ascendencia común” y de “selección natural” es Charles Darwin, quien ciertamente no inventó ninguna de esas dos ideas.

    ¿Y qué pasó con Alfred Russel Wallace? ¿Lo olvidamos como cuando ignoramos a Rosalind Franklin cuando hablamos de Watson & Crick al referirnos a la estructura del ADN? Por algo decía mi profesor de historia de la biología que el gran defecto de Wallace fue haber sido pobre.

    Antes de Darwin hubo otras personas a las que se le ocurrieron ambas hipótesis, pero el mérito de Darwin reside en que fue la primera persona capaz de integrarlas en una teoría evolutiva.

    Y no es mi intención quitarles el mérito a Darwin y a Wallace. Pero ese mérito no justifica la afirmación de que la “revolución darwiniana” sea la más importante de todas las revoluciones científicas, como te empeñas en sostener. Y es que, con tantas ideas evolutivas que les precedieron, viene muy a propósito aquello que dijo Galileo: que cada generación de científicos es un enano montado sobre los hombres de un gigante (las generaciones que les precedieron).

    Por cierto, me gustaría que me señalaras en qué lugar sostiene Buffon que “toda la vida descendió de un ancestro común”.

    Déjame que lo busque en los 36 volúmenes de la Histoire naturelle, générale et particulière (1749-1788) del conde de Buffon y, cuando lo encuentre, te paso la cita. 😀

    Desde el punto de vista social, que es al que yo me refería inicialmente, me parece obvio que la revolución darwiniana es la más importante con diferencia.

    En ciencia no hay nada obvio, ni en historiografía. ¡Ni siquiera es obvia la verdad de los axiomas! Así que necesitas justificar racionalmente que la “revolución darwiniana” es la más valiosa o importante. Una buena forma de hacerlo es que crees un indicador que te permita cuantificar la intensidad de las revoluciones científicas.

    El odio que Darwin suscita aún en las jerarquías cristianas, judías y mahometanas es una clara demostración de ello. Los clérigos, rabinos y mulás no odian a Galileo ni a Copérnico ni a Newton.

    Aún si esto probase que la “revolución darwiniana” tuvo mayores repercusiones sociales que cualquier otra revolución científica, que no, no prueba que la “revolución darwiniana” sea la más valiosa o importante de todas la revoluciones científicas. Además, es exagerado que el “odio” a Darwin esté tan generalizado, sólo existe entre los religiosos fundamentalistas. Cuanto se ha insistido en este blog de que gran parte de los religiosos (por ejemplo, los católicos) pueden vivir creyendo en su dios y aceptando la evolución.

    Eso significa algo, digo yo.

    No, los hechos no significan nada. Sólo tienen significado los constructos conceptuales: conceptos, axiomas, teoremas, hipótesis, leyes, clasificaciones, teorías, deducciones, etcétera.

    Saludos.

  62. 4 octubre, 2009 de 21:26

    No, no pretendo restarle importancia a Darwin, ni muchísimo menos. Y por supuesto que la Teoría Sintética arranca de la selección natural propuesta por Darwin, igualmente que es cierto que hoy día ésta siga siendo la base de la biología evolutiva.

    Lo único que pretendo argumentar es que es prescisamente eso, una teoría científica, no una ideología en la que se puede militar.

    Lamento si ha parecido lo contrario.

    Saludos.

  63. paa
    5 octubre, 2009 de 11:04

    Hernández, muy bueno el artículo, pero podrías corregir porfi una faltilla ortográfica: “y Huir del”, huir con H, gracias

    He estado leyendo vuestra discusión, me parece que no habeis leido la penúltima frase del artículo: “La biología actual es fruto de la contribución de todos y cada uno de ellos, al igual que también es fruto de los miles de becarios que publican a diario sus investigaciones.”
    Porque la ciencia se construye poquito a poco. Al hilo de esto, hace poco leí un libro de ficción basado en el Londres de Newton y Cook, y uno de los personajes le decía a Robert Cook: lo increible no es que Newton descubra cosas increibles porque ve cosas que nosotros no podemos ver, lo increible es que tú, viendo lo mismo que yo, consigas llegar a conclusiones. (Vale, cito de memoria)
    Además, me parece que la conclusión del artículo es que la evolución NO es una religión y Darwin NO es su profeta. La evolución es una ciencia, y por eso podemos discutir sobre ella.

    Saludos

  64. Rawandi
    5 octubre, 2009 de 16:56

    Aficionado, si bien la teoría lamarckiana es la primera teoría “seria” de la evolución, no incluye ni la selección natural ni al ancestro común, conceptos estos últimos que resultan capitales en la teoría de Darwin. Y no me olvido de Wallace: simplemente ocurre que Darwin hizo su descubrimiento en 1838, o sea, veinte años antes de que Wallace llegara independientemente a las mismas conclusiones. Es verdad que Wallace podría haber sido el primero en dar a conocer al mundo la teoría, mas no lo hizo y además siempre reconoció la prioridad de Darwin.

    Rosalind Franklin tiene el mérito de haber realizado las fotografías que ayudaron a Watson y Crick a descubrir la estructura del ADN. Pero ella estaba completamente obcecada en una interpretación errónea de sus propias fotos. Por tanto, los descubridores de la estructura son únicamente Watson y Crick.

    Cuando me pases la cita de Buffon creeré en lo que dices acerca de él. De momento seguiré pensando que Buffon se limitó a hacer algunos comentarios sueltos a favor de la transformación de algunas especies.

    Entre los católicos de verdad (o sea, los que van a misa) es muy común el desprecio hacia Darwin. Un ejemplo significativo es el escritor Juan Manuel de Prada, que sale continuamente en la COPE (la radio de los obispos) y en otros medios de comunicación católicos. Los católicos de verdad suelen ser conscientes de que ninguna teoría científica ha tenido mayor impacto en la sociedad que la teoría darwiniana. Aprende de ellos. 😉

  65. Darío
    5 octubre, 2009 de 17:07

    ¿Los católicos de verdad son solamente los de la ultraderecha política y social?

  66. Rawandi
    5 octubre, 2009 de 17:19

    Darío, los católicos realmente fieles al Vaticano son mayoritariamente de derechas, lo cual es lógico pues el Vaticano siempre ha sido una organización reaccionaria.

  67. Darío
    5 octubre, 2009 de 17:24

    Conclusión: La autenticidad católica solamente vale si se es de derechas, reaccionario y fiel al Vaticano.

  68. Darío
    5 octubre, 2009 de 17:26

    ¿Sabes, Rawandi?

    Me parece que estás aplicando la misma receta de los integristas anticientíficos.

  69. Aficionado
    5 octubre, 2009 de 17:39

    ¡Ahora sí que conozco a un darwinista de carne y hueso!

    P.D. La historia detrás de la “fotografía 51” es un triste ejemplo de plagio entre científicos.

    😦

  70. Creata-en-la-cloaca
    5 octubre, 2009 de 17:48

    Digamos que Watson y Crick fueron unos caraduras. Muy inteligentes, pero unos caraduras.

  71. Aficionado
    5 octubre, 2009 de 17:55

    ¿Qué significa caradura en España?

  72. Creata-en-la-cloaca
    5 octubre, 2009 de 18:08

    un aprovechado, un descarado…

  73. Aficionado
    5 octubre, 2009 de 18:14

    Gracias.

  74. Creata-en-la-cloaca
    5 octubre, 2009 de 18:29

    De nada, Aficionado. Nunca me gustó la forma de actuar de esos tipos, por muy premios Nobel que sean.

  75. 5 octubre, 2009 de 18:39

    Buenas,

    Rosalind Franklin tiene el mérito de haber realizado las fotografías que ayudaron a Watson y Crick a descubrir la estructura del ADN. Pero ella estaba completamente obcecada en una interpretación errónea de sus propias fotos. Por tanto, los descubridores de la estructura son únicamente Watson y Crick.

    ¿Que las fotos ayudaron? Las fotos les dieron el Nobel. Watson y Crick tuvieron una idea brillante, pero sin las fotos que demostraron dicha teoría (la estructura en doble hélice del DNA) ellos no se habrían ni acercado al Nobel. Esas fotos no sólo ayudaron sino que fueron cruciales y fue Franklind quien las hizo. Ni Watson, ni Crick, ni su jefe Wilkins.

    Saludos.

  76. Creata-en-la-cloaca
    5 octubre, 2009 de 18:43

    Efectivamente, y quién dice que Franklin no hubiera deducido la estructura del DNA, sin esos dos caraduras de por medio. Hizo todo el trabajo “sucio” y los otros se llevaron los méritos. Sin esas fotos, ahora a Watson no lo conocería nadie probablemente.

  77. KC
    5 octubre, 2009 de 19:44

    De Prada podrá escribir muy bien, pero de él provienen muchas de las tonterías más mayúsculas que he podido leer a alguien (y he leído unas cuantas en mi vida). Supongo que es lo que tiene repetir patrones sin saber que los estás repitiendo…

    Darío, ser católico no significa ser realmente religioso. Más bien hace referencia a un sectarismo político-ideológico tendencioso. Podríamos decir que los católicos y otras denominaciones “religiosas” (en realidad todas) son aquellos a quienes convino estar en el bando de Dios (“porque Dios todo lo puede…”). Y no estoy exagerando…

    Lo de creer en un ente superior, como he insistido alguna vez, es subrepticiamente secundario. Eso sí, creer en Dios puede hacerlo tanto alguien de derechas como de izquierdas, lo que pasa es que, generalmente, la inteligencia requiere de independencia y autonomía.

    Saludos.

  78. KC
    5 octubre, 2009 de 20:03

    Rawandi, como bien sabes, la mítica fotografía de Franklin fue mostrada por Wilkins SIN AUTORIZACIÓN de su autora, quien se debería recordar que murió con 38 años, una edad como para poder sospechar sin temor que la causa pudo ser la exposición a la radiación.Aparte de los comentarios del humorista Watson hacia su persona.

    También es posible que para algunos el fin justifique los medios, pero la verdad es que hay que ser poco más que un CERDO para no haber reconocido su labor durante la vida de la científica. Por muy poco acostumbrado que se estuviera al reconocimiento profesional femenino en aquella época.

    Eso no quita que Watson sea un genio, que lo es, pero es que un genio puede ser un CERDO y tener sus momentos de perfecta imbecilidad, no es algo incompatible.

    Saludos.

  79. 5 octubre, 2009 de 20:34

    Pues yo estoy de acuerdo en que Darwin es el tipo que más daño ha hecho a la religion. Tal vez no exactamente por sus aportes a la ciencia, sino más concretamente por la repercusión de su obra en todo el mundo.

    En tiempos anteriores, tal vez la iglesia y/o la inquisición se cebaban más con los científicos. Pero no solo con ellos, sino con todo tipo de gente por todo tipo de razones, no solo por hacer descubrimientos o avances. Creo que contra Darwin mantienen una cruzada mucho más personal y por un motivo mucho más concreto.

    La relación evolución-religion existe debido a este conflicto. Yo creo que algún dia desaparecerán los dogmas que lo sustenta, y por lo tanto desaparecerá también cualquier relación que hoy puedan pretender que veamos.

    Saludos.

  80. Creata-en-la-cloaca
    5 octubre, 2009 de 21:06

    Sí, cerdo es una buena descripción.

  81. Darío
    5 octubre, 2009 de 21:18

    KC:

    En si qué es o qué no es un buen católico me tiene sin cuidado, de la misma manera que la definición de dios, y en esto meto a cualquier religión.

    Pero creo que sin una buena definición generalmente aceptada de lo que es ser buen católico o no, da pié a discusiones sin sentido y absurdas. Decir que alguien es religioso o no por profesar una religión establecida o por no profesarla, puede dar pié a que algunos o muchos se sientan ofendidos, posiblemente con justa razón, más cuando no hay una idea clara y definida de lo que significa ser religioso. Hablar de la existencia o no existencia de un dios sin tener una idea definida y aceptada generalmente de las características que debe tener un dios, es perdida de tiempo.

    Pero finalmente, me parece que estas faltas de definiciones claras ayudan al caldo de cultivo de fanatismos de cualquier tipo. Este blog es testigo de estos fanatismos.

    Y que lo practiquen los creacionistas y los del diseño inteligente, es normal. Para eso están: su discurso es, antes que otra cosa, la justificación ideológica de sus posiciones, y la explicación de los hechos no existe aunque ellos pretenden que les compremos la moto. Pero esto último (pretender que su discurso está sustentado con hechos) es un engaño, evidenciado y denunciado, y lo sabemos.

    Pero que nosotros lo hagamos ya me parece un gran problema. Como lo quieran poner Rawandi y Hexo, no han demostrado que las teorías de Darwin generaran más controversia con las ideas de la iglesia (¿por qué solamente la católica?) que en las que en su momento generaron las teorías de Copernico, Bruno y Galileo. Quizás lo que suceda es que las iglesias han tenido alrededor de 400 años para asimilar las teorías de estos últimos mientras que apenas (:) ) lleban 150 con las de Darwin. Y eso de asimilados, bueno. En estos días fue interesante encontrarme con alucinados que se dicen cristianos renacidos que dicen que la Teoría de la Gravedad no existe. Así qué quien sabe hasta donde está la asimilación.

    Y Gonn en otro post puso las cosas muy claramente: el problema no es religioso, el problema es no quere pensar y es el querer ajustar los hechos (jódanse los que dicen que los hechos son secundarios y que la objetividad “no existe”) a nuestro deseos: estos son los verdaderos problemas y no las creencias religiosas de las personas.

    Saludos.

  82. KC
    6 octubre, 2009 de 1:33

    Darío:

    Quizás lo que suceda es que las iglesias han tenido alrededor de 400 años para asimilar las teorías de estos últimos mientras que apenas (:) ) lleban 150 con las de Darwin.

    Te iba a decir eso mismo, por eso creo que en este debate Darwin “gana” a otros científicos.

    Creo que otro problema de fondo es el hecho de que el concepto religioso es una paleta de colores cono muchas tonalidades, por lo que quizás pensemos que todos los religiosos tienen una misma percepción de la Naturaleza, cosa que no es así. Tampoco entiendo bien el negar conceptos físicos, astronómicos o biológicos como la gravedad, ya que no creo que sean incompatibles con un Dios, más allá de los que digan los textos escritos por la manos de los hombres. Es decir, en realidad, Dios podría ser lógicamente compatible con esos hechos que a todas luces suceden (que no quiere decir que tengan su origen en). Que se quiera negar por la mera creencia de que así van a dar un poder sobrenatural a un ente superior que un día creó un planeta por altruismo, romanticismo o aburrimiento es lo normal dentro de un conjunto de neuronas que no puede asimilar la teleología de su propia existencia (esto daría para otro debate). Vamos, lo que toda la vida se llamó existencialismo.

    Creo que por eso, la solución más indicada a este problema de siempre debería ser que cada uno hiciera su religión en casa o lugar indicado para ello, no en aulas ni en Estados. Aunque claro, eso es el debería ser, que no el ser…

    Sobre definiciones, diría que es complicado dar una cuando se desconoce la existencia del objeto en sí, aunque siempre podemos aventurarnos a lo que la Razón nos diga, que será mucho mejor que lo que el vecino nos haya dicho.

    Lo que tengo claro, y no me canso de decirlo, es que la religión fue la antelasa de lo que hoy pueda llamarse política, cuando realmente no tendrían nada que ver.

    Saludos.

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