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El hombre adelanta a Darwin

20 octubre, 2009

Mucho se ha debatido en este blog acerca de hacia dónde va la evolución y sobre cuál es la diana de la selección natural (SN). Un tópico sobre la evolución es que la SN escoge a “los más fuertes”, entiéndose esto como a los que poseen mayor capacidad reproductora. Sin embargo un estudio publicado en PNAS sugiere que la actividad humana está provocando que los “elegidos” por la SN no sean los “más fuertes” sino aquellos que reúnen características que no las hacen atractivas por parte de su nuevo depredador: los humanos. Os dejo aquí la noticia tal como es explicada en el diario Público.

Nuño Domínguez – Público Digital

hombre y darwin
La costumbre humana de cazar siempre el animal más grande está provocando una nueva evolución tres veces más rápida de la que predijo Darwin. En el mar, especies como el bacalao o el salmón se están haciendo más pequeñas y maduran antes debido a la sobrepesca. En tierra, el tamaño de algunos trofeos de caza está en declive. Los carneros de las montañas rocosas tienen cuernos más pequeños y algunos elefantes nacen sin sus preciados colmillos de marfil. Las causas de este fenómeno aun están a debate, pero cada vez más expertos hablan de una nueva versión evolutiva en la que sobrevive el más pequeño y débil.

No hay duda de que se está produciendo un cambio evolutivo”, explica a Público el investigador de la Universidad de Islandia Einar Árnason. Su equipo demostró que el bacalao, una de las especies más esquilmadas por el hombre, ha cambiado sus genes debido a la sobrepesca. Estudiaron especímenes de la costa islandesa y demostraron que los genes que hacen que algunos grupos prefieran aguas poco profundas está en franco declive debido a que, durante décadas, han sido los primeros en caer a manos de los pescadores. Árnason también registró un descenso del tamaño de estos animales y una maduración cada vez más precoz fruto de la sobrepesca. En teoría, la especie se estaba asegurando poder dejar descendencia antes de ser atrapada, pero, a cambio, el tamaño de su progenie disminuye. Un fenómeno similar sucedió con el bacalao de las costas de Terranova antes de que prácticamente desapareciera a principios de la década de los noventa. Árnason alerta de que los cambios genéticos que ha detectado en los bancos islandeses podrían estar prediciendo un nuevo colapso. “Estos cambios pueden sobrevenir muy fácilmente”, advierte.

El bacalao no es el único que evoluciona para adaptarse al hombre. Un estudio publicado a principios de año en PNAS mantiene que 29 especies que son presa habitual del hombre han disminuido su tamaño en casi un 20% y maduran casi un 25% antes. Estos efectos son resultado de una selección artificial que priva a muchas especies de sus ejemplares más grandes y mejor preparados para reproducirse.

“El hombre es el único vertebrado que caza presas grandes”, señala Chris Darimont, uno de los investigadores que firmaba el estudio de PNAS. Esto es justo lo contrario de lo que sucede en la naturaleza, donde las crías y los individuos más débiles suelen ser la presa habitual de sus depredadores.

Darimont comparó el ritmo al que se están produciendo estos cambios al que podría esperarse con las leyes de Darwin en la mano. Son 3,4 veces más rápidos. Su estudio alerta de que estos cambios pueden disminuir la capacidad de una especie de prosperar, ya que un tamaño menor y una madurez precoz está asociada a una menor capacidad reproductiva. Además, dejaría a algunos depredadores, como es el bacalao, en desventaja ante sus presas. Por su parte, el hombre tendrá que acostumbrarse a pescar peces cada vez más pequeños.

La vuelta atrás no será tan rápida. “La velocidad a la que están disminuyendo el tamaño es probablemente mucho más alta que la velocidad de recuperación”, explica Marco Festa-Bianchet, que trabaja en la Universidad de Sherbrooke, en Canadá. Durante 30 años, este investigador estudió una población de carnero de las rocosas en Alberta. Los cuernos de esta especie son un preciado trofeo de caza. Según sus datos, publicados en Nature en 2003, el tamaño de la osamenta se redujo en un 25% en el periodo de estudio debido a la presión cinegética. El peso medio de los machos cayó unos 20 kilos. “Estamos matando a los mejores individuos, justo lo contrario que han hecho los agricultores y ganaderos durante miles de años”, destaca.

Lo mismo señala el español Fran Saborido-Rey, que coordina una red europea de investigación sobre pesquerías desde el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo. Señala que este fenómeno reduce la variedad genética de una especie, que es su seguro de vida contra cambios drásticos en el ecosistema. Esto sería lo que sucedió con el bacalao de Terranova, comenta.

Lenta recuperación

Una vez se cambia el genotipo de una especie, es muy difícil, o tal vez imposible, revertir el cambio. Un estudio publicado en marzo ha sido el primero en demostrar que se pueden revertir los cambios genéticos tras un periodo de disminución del tamaño debido a la pesca. El trabajo se basa en un experimento en un tanque en el que se pescaron durante varias generaciones las sardinas más grandes, dejando a las pequeñas intactas. El tamaño y la edad de madurez de la especie disminuyó. Luego dejaron de pescar y la especie volvió, lentamente, a crecer. Señala que serían necesarias unas 12 generaciones para recuperarse completamente. También advierte de que la mayoría de pesquerías vive entre tres y siete años, lo que supone que tardarían décadas en recuperar lo perdido, y sólo en el caso de que se deje de pescar.

Aunque los cambios que está causando el hombre son indiscutibles, algunos investigadores ofrecen otras explicaciones. Señalan que los cambios que se están observando pueden deberse a razones medioambientales y no genéticas, es decir, a algo conocido como “plasticidad fenotípica”. Explican, por ejemplo, que el hecho de que la pesca deje menos individuos capaces de reproducirse puede explicar que el resto se reproduzcan antes. Los cambios también podrían deberse a que haya más o menos alimento disponible para las especies.

Lo más probable es que tanto los genes como el medio ambiente estén contribuyendo, señala Mikko Heino, un investigador de la Universidad de Bergen (Noruega) que lleva años estudiando el impacto evolutivo de la pesca. “Los cambios fenotípicos son importantes, pero no pueden explicar todos los cambios”, explica. Heino y Saborido-Rey participan en un proyecto europeo que está reuniendo más datos genéticos y morfológicos de las pesquerías y también desarrollando modelos para predecir el impacto de la explotación. Los resultados estarán listos a finales de 2010. “Van a aportar suficientes pruebas para que los escépticos ocurriendovean que estos cambios genéticos son reales y están sucediendo ya en especies como el bacalao, el salmón o la solla”, comenta.

Ambos procesos están ocurriendo en paralelo, pero eso no es lo más importante, señala Darimont. “Lo que importa es que estos animales están cambiando debido al hombre y, cuando esto sucede, son de esperar impactos muy serios”, destaca.

Muchos coinciden en que la solución pasa por renovar las políticas de pesca. El pezqueñines no, gracias habría subestimado la cantidad de peces grandes que es capaz de atrapar el hombre con las nuevas técnicas de pesca.

“Deberíamos proteger a los peces grandes”, reclama Árnason. “Tenemos que conservar a los más grandes y mayores porque son claves para alumbrar nuevas generaciones”, añade. Pero, tal y como están concebidas las artes de pesca y las leyes que las regulan, esta tarea resulta muy difícil, comenta Saborido-Rey. Primero habría que dejar que algunas especies, como el bacalao, se recuperaran. Después deberían establecerse reservas en las que los individuos más grandes puedan criar y mantener así al resto de la especie.

“Comamos más pezqueñines”
Fran Saborido-Rey Investigador del CSIC

¿Está ocasionando la pesca cambios evolutivos?
Es un tema complejo. Los cambios evolutivos llevan miles de años. Las generaciones de muchos peces son más rápidas que las humanas, por lo que 20 o 30 generaciones representan a escala esos miles de años. Yo sí creo que la pesca está causando cambios evolutivos porque se ha demostrado que, a pesar de que se prohíba la pesca, estos cambios no se revierten, o lo hacen muy lento.

¿Cuánto tardaría una especie en recuperarse?
Décadas, porque lo que se altera es el genotipo. La pesca reduce la variedad genética. Los individuos que crecen más rápido y maduran más tarde no dejan su genotipo. Sólo quedan los más pequeños y que maduran antes. Estos tienen poco potencial reproductivo. Es lo que ha sucedido con el bacalao de Terranova [Atlántico Norte], no había otra explicación. Durante 13 años prohibieron su pesca y este año la han vuelto a abrir. Hay más individuos pero son muy pequeños y no son capaces de recuperar lo perdido. Nos vamos a volver a cargar la población.

¿Qué debería hacerse?
Nunca verás a un ganadero matar al semental y a la vaca paridora, sino a sus descendientes. En la pesca hacemos lo contrario, pescamos a los mejores y dejamos a los peores. Por eso abogamos contra la publicidad de pezqueñines, no gracias. Salvemos a los grandes y comamos más pezqueñines.

¿Cómo se podría llevar a cabo?
Hay que dejar que se recuperen. Luego hay que pescar de otra manera. Crear áreas protegidas donde viven los peces más grandes para que se puedan reproducir y mantener al resto de la especie. También habrá que limitar ciertas artes de pesca. No será fácil.

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  1. 20 octubre, 2009 de 16:26

    Interesantísimo. Pero no se porque no me sorprende “tanto”. Supongo que era de esperar, tenemos organismos resistentes a cualquier tipo de veneno, adaptaciones rapidísimas de especies introducidas, cambios muy drásticos con la domesticación…

    Era cuestión de tiempo que nuestra presión finalmente condujera a adaptaciones a nuestro modo de actuar, solo que más tardías en especies con generaciones más largas. Después de todo, las generaciones de bacalaos son más lentas que las de las bacterias o muchos insectos, por ejemplo.

    Me quedo con dos frases, una buena y otra mala:

    Las causas de este fenómeno aun están a debate, pero cada vez más expertos hablan de una nueva versión evolutiva en la que sobrevive el más pequeño y débil.

    Nueva versión evolutiva para tus glándulas sudoríparas. Eso del “más fuerte” está muy anticuado, desfasado, ya no se utiliza. Y no es lo mismo “más adaptado” o “con más eficiencia biológica” (que es lo que se utiliza y es lo que describe con más eficacia nuestros modelos evolutivos) que “más fuerte” (que poco pinta). No es lo mismo ni de lejos. En finx…

    La vuelta atrás no será tan rápida. “La velocidad a la que están disminuyendo el tamaño es probablemente mucho más alta que la velocidad de recuperación”

    Yo lo veo lógico. ¿Hay algo actualmente, capaz de realizar una presión selectiva tan fuerte como la nuestra?

    Saludotes!!

    pD. Supongo que si hay que cambiar un chip, es el de la “velocidad de adaptación”… Tal vez es mucho más rápida de lo que imaginamos.

    PD2. “Comamos más pezqueñines”. Mejor dejar a la especie en paz, ¿no?. Porque si ahora los pezqueñines también son los reproductores, aparte de hipotéticos juveniles…

  2. 20 octubre, 2009 de 16:59

    Muy interesante, aunque lo cierto es que una vez leida la noticia no te extraña en absoluto por lo predicible de los datos observados.

    En el caso de los peces (bacalao) me ha parecido muy curioso a la vez que esperable trás haber leido la postal , quizás en la acuicultura (que es a lo que me dedico cuando no estoy en paro) el efecto producido es posiblemente justo el contrario ya que en la creación de “stocks” de reproductores de Spáridos suelen seleccionarse siempre a los de mayor talla, algo así como el ganadero que cria terneros para carne, efectos a parte que pueda provocar la alimentación por piensos (muy rica en grasas por cierto) en el crecimiento en cautividad de las especies cultivadas es muy probable que especies como la Dorada (Sparus aurata) y Lubina (Dicentrachus labrax) tras más de 20 años de cultivo en ciclo integral sean hoy por hoy más grande por término medio que sus coetaneas “salvajes”.

    Lo que si me sorprende es la velocidad en la que se ha producido estos cambios, revertirlos no creo que debiera ser un gran problema si como dice el artículo se crean zonas protegidas de la pesca.

    Un saludo

  3. jc
    20 octubre, 2009 de 17:36

    Hombre, yo creo que los titulares no son muy acertados.
    Lo que aparece es una nueva presión evolutiva que elimina un tipo determinado de formas (en este caso los más grandes) y ante eso cambia todo. Los mejor adaptados o los más eficientes son ahora otros y son estos los que contribuyen más a la hora de dejar descendencia. Eso cambia las proporciones de los genotipos y con ello de los fenotipos.

    Nada que sea contrario a lo esperado como dice Cnidus.

    Lo que me parece interesante en todo caso es que ante cambios en las presiones evolutivas se acelera la evolución de las poblaciones; 4,3 veces más rápido dice el texto. Lo que no tengo muy claro es 4,3 veces más rápido que no se que leyes de Darwin, ¿alguien tiene enlace o información respecto a esto?

    Os paso un enlace con otro ejemplo similar pero a la inversa. Se trata del efecto de una simple veda temporal que evita la pesca del raor durante parte de su periodo reproductor, pero que permite su pesca todos los años. En solo 8 años se ha incrementado (o mejor recuperado) la talla media 2 cm y un 75% el peso medio de las capturas.

    http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2009/09/01/pitiusas-baleares-abierta-veda-raor/356138.html

    En peces el tamaño de los ejemplares es muy importante porque a menor talla menos fecundidad (en principio) lo que afecta a las posibilidades de mantener la especie. Además hay muchas especies hermafroditas que cambian de genero al llegar a una determinada talla, por lo que eliminar a los más grandes rompe la proporción de sexos y favorece cambios de sexo de ejemplares más pequeños. En el caso del raor las hembras pasan a machos a partir de una determinada talla. Al sacar machos (el pescador tiene limitado el número de piezas y devuelve al mar las hembras que son más pequeñas) las hembras mayores cambian a macho antes de tiempo y las hembras que quedan son menores y por tanto con menos producción de huevas.

    En este documento lo explica bastante bien
    http://www.roquer.org/docs/raor_final.pdf

    Un saludito

    JC

  4. jose
    20 octubre, 2009 de 22:58

    “La costumbre humana de cazar siempre el animal más grande está provocando una nueva evolución tres veces más rápida de la que predijo Darwin.”

    lol wut???

  5. Uranus
    21 octubre, 2009 de 1:50

    Un tópico sobre la evolución es que la SN escoge a “los más fuertes”, entiéndose esto como a los que poseen mayor capacidad reproductora.

    Entonces, ¿para qué salvar a las especies en extinción?.

  6. jose
    21 octubre, 2009 de 2:39

    Uranus, si en serio crees que con ese comentario has aportado una idea con algún sentido, mañana peléate con todos los niños de tu clase. Y si hay algún niño más fuerte que tú, entonces ve a una tienda, cómprate una pistola y suicídate. “EYYY, LOS MÁS FUERTES SOBREVIVEN, NO??”

    Lo siento, es que estos comentarios me ponen de los nervios.

  7. jose
    21 octubre, 2009 de 2:56

    Respecto a la noticia, en mi opinión la única reacción posible ante tal engendro es llamar a la puerta de la casa del redactor, disfrazarse de Hitler y bailar un charleston.

  8. Uranus
    21 octubre, 2009 de 4:18

    Lo siento, es que estos comentarios me ponen de los nervios.

    Entonces antes de responderme le sugiero que consulte con su psiquiatra o tome un nervocalm.
    Ahora yo le respondo.
    Por supuesto, es la ley natural la que nos rige. ¿O acaso no formamos parte de un mismo reino?.
    El más fuerte y sano siempre va a prevalecer. El débil termina siempre en un callejón sin salida. Es la cruda realidad.

  9. 21 octubre, 2009 de 11:09

    Uranus no entiendo nada su comentario.

    Segun lo que comentas puede entenderse ( a modo de ejemplo)que cuando existe una movilización por ejemplo para salvar al Lince Ibérico es basicamente porque el hombre ha destruido su habitat, ha favorecido determinadas enfermedades en su principal presa que es el conejo y ha inferido una serie de circunstancias como su caza desaprensiva, el veneno, cepos, carreteras y autopistas y un largo etc que ha puesto a la especie en grave peligro de extinción. Sin embargo eso no implica para nada definir que la especie no esta bien adaptada, no debes confundir el hecho de que dentro de una espece sobreviven (segun circinstancias) los mejor “adaptados”, los mejor”adaptados” lo suelen ser tambien por algo que se llama la suerte del momento y es un factor importante que puede volverse en su contra. El lince tuvo suerte en su gran adaptación para cazar conejos porque estos siempre fueron abundantes durante un proceso de triunfalismos que lo llevo a la especializacion de una presa por otra parte muy abundante, cuando no lo han sido su “suerte” se convirtio en su pesadilla.

    Si una especie se extingue, es una tragedia desde el punto de vista ecológico pero si es por una consecuencia directa de nuestra actividad es tambien una tragedia moral, paliar este fenómeno es un deber de corrección a tantos desmanes pero no tiene nada que ver con la dinámica evolutiva de las especies, una especie cualquiera va fluyendo con el paso del tiempo hacia nuevos panoramas y es inebitable que muchas especies se extingan de forma natural o den paso a otras nuevas, lo que convierte a un individuo en el “Más mejor” es el escenario, si el escenario lo creamos nosotros y hacemos que multitud de especies se vean abocadas a la extinción la lectura NO Debe SER!!! aaaaaAAAAhhhhHHH claro!!!! pues que se extingan los que no aprendan a cruzar la autopista o a discernir la comida envenenada o a no electrucutarse.

  10. 21 octubre, 2009 de 11:23

    Y es que promover o no reaccionar ante la extinción de nuestros compañeros de biosfera es ser del género tonto. Más allá de los motivos éticos o estéticos, siendo egoistas hay poderosas razones para impedir la disminución de diversidad del planeta. Muchos de los fármacos que hoy empleamos se extraen de organismos de habitats amenazados. Desde analgésicos a opiáceos extraídos de plantas a importantes antitumorales producidos por especies marinas. ¿Estamos dispuestos a perder la principal fuente de remedios contra las enfermedades?

  11. jose
    21 octubre, 2009 de 12:43

    Por supuesto, es la ley natural la que nos rige. ¿O acaso no formamos parte de un mismo reino?.
    El más fuerte y sano siempre va a prevalecer. El débil termina siempre en un callejón sin salida. Es la cruda realidad.

    Eso es una gilipollez.

  12. 21 octubre, 2009 de 13:25

    Entonces, ¿para qué salvar a las especies en extinción?

    Si toda pintura terminará degradándose, ¿para qué salvar la Capilla Sixtina?
    Si toda vida terminará muriendo, ¿para qué salvar una vida?

    ¿Esa es tu lógica, Uranus?

  13. Uranus
    21 octubre, 2009 de 14:55

    ¿Estamos dispuestos a perder la principal fuente de remedios contra las enfermedades?

    Entonces los salvamos por una vil y fría especulación.
    Me sirve (lo rescato), no me sirve (saquémosle una foto para que las generaciones futuras lo conozcan).

  14. 21 octubre, 2009 de 15:18

    No es mercantilismo, es salud pública. Y está bien Uranus, elimina aquellos organismos, que con un 100% de probabilidad no sean útiles ahora, ni tampoco lo serán a las generaciones venideras. Ahora encuentra un ejemplo 😉

  15. 21 octubre, 2009 de 17:11

    Pues yo creo que el ser humano forma parte de ese factor circunstancial. Recordemos que pese a todo, seguimos siendo una especie más. Entiendo que nos miremos el ombligo y nos creamos la repera, pero no somos tan especiales.

    A ver, claro que es cierto que hay muchas especies que desaparecen por nuestra culpa. Allá donde pisamos nos cargamos ecosistemas a mansalva. Es una pena, eso es así. Claro que a mi no me parece que sea una pena porque me hubiese podido beneficiar de esos animales o de esos seres vivos en general. Eso nunca se me había ocurrido verlo de ese modo, y aún viéndolo así no llego a entenderlo. Es como utilizar el argumento que tiene el pastor para matar lobos, pero a la inversa… O algo así… Pero en realidad yo creo que aunque no tubiésemos relación alguna con el resto de la vida en la tierra seguiría siendo muy interesante conservarla. La utilidad de las cosas me parece un valor añadido para algunas cosas, pero para cosas como la naturaleza… Bueno es igual.

    Yo creo que en algún momento los seres humanos dejaremos de existir, y la vida seguirá. Los seres se adaptan a nosotros, como una circunstancia más. Obviamente hay especies que saldrán ganando y otras perdiendo, como siempre. Tal vez creemos una especie de “cuello de botella” de efecto global, pero dudo bastante de que nuestro paso por la historia de la vida sea mucho más catastrófica que eso.

    Claro que da lástima que se pierdan especies, o que las hagamos cambiar. A mi personalmente me da mucha rabia, pero no se me ocurre gran cosa que se pueda hacer. A veces pienso que Europa cada dia es más vieja, y que pronto dejaremos de tener el peso que aún nos queda. Y no hemos hecho nada. Me parece que habrá que confiar en oriente para que arregle esto… Bueno, confiar o cruzar los dedos. Yo por mi parte lo único que hago es reciclar las bolsas de plástico que ya tengo guardadas en casa. Y ensuciar lo menos posible, claro. Pero ya me dirás qué efecto práctico tiene eso. Si al menos lo hiciéramos todos… pero no hay cojones.

  16. Darío
    23 octubre, 2009 de 4:07

    En el blog de la santa dama me encontré con esta perla, producto de la mente del gran Himbestigador Jolimú, que sabe el montón de cosas, que según él refutan a Darwin (Favor de sentarse):

    Hay casi 300 especies de primates en el mundo, y ninguna, ¡ninguna!, genera otro ser que no sea de su misma especie. Y eso se debe a que el ADN establece la frontera.

    Los cromosomas X y Y de un orangután, resultan incompatibles con las de un chimpancé, gorila, lémur, o lo que sea que se le antoje a la anticiencia de citar como ‘eslabón’ ancestral.

    Si vemos que la Ciencia ha demostrado que solo es posible embrionar cuando convergen cromosomas sexuales compatibles, de la misma especie, ¿cómo insinuar siquiera que seres distintos pudieron generar otro bicho, otra especie nueva? ¿En qué parte del mundo, zoo, o laboratorio, se ha podido hallar algo así?

    Pero dejemos de lado el hecho de que un púber con educación básica se quedaría shockeado con esto y veamos el siguiente párrafo, producto claro de una mente clara y directa, que no se anda con enredos, que ve directas la cosas y que les dice a los animales por su nombre:

    Una tití no copula con un orangután, ni un gorila con un chimpancé. Así, los titi,[macho y hembra, coincidentes en tiempo] continuarán generando solo titíes. Los orangutanes idem; los gorilas idem, y los chimpancés idem.

    Y los Jolimus idem 😛

    Ah caray: me he dejado llevar por la emoción de mi descubrimiento 😛

  17. borigirl
    14 abril, 2012 de 6:57

    Una pregunta. Se le ha encontrado alguna utilidad a las cucarachas? Y a los mosquitos? Y cual es la importancia de estos insectos en el ecosistema? Que pasaria si se extinguieran? Jaja me lo he preguntado toda la vida xD

  18. J.M.
    14 abril, 2012 de 12:58

    borigirl :

    Una pregunta. Se le ha encontrado alguna utilidad a las cucarachas? Y a los mosquitos? Y cual es la importancia de estos insectos en el ecosistema? Que pasaria si se extinguieran? Jaja me lo he preguntado toda la vida xD

    M’as dao donde más me duele…

    (pulsa en la imagen para descargar el díptico en PDF)

  19. Anónimo
    18 mayo, 2012 de 10:26

    el hombre no es el mas fuerte de la SN sino el mas imaginativo los animales luchan entre ellos con sus armas naturales y los hombres con artes de guerra si no haber el guapo que caza un elefante a guantazos

  20. J.M.
    18 mayo, 2012 de 17:51

    Vayamos por partes: no se trata de ser el más fuerte de la SN, la selección natural no es la NBA. De hecho, el ser humano no es la especie mejor adaptada al medio, ni la más numerosa, ni la menos frágil, a pesar de toda su imaginación y tecnología. Es muchísimo más probable que se extinga la línea de los homínidos que la de los escarabajos, por poner un ejemplo.

    Pero, por otro lado, las herramientas que utiliza el ser humano son parte de su herencia evolutiva. El manejo de instrumentos es un caracter adapatativo indudable, que precisa de la evolución de los órganos manipuladores (manos, brazos, etc.) y coordinadores (cerebro, SNP). Es más, tampoco somos los únicos en usar herramientas, los palos de los chimpancés o las piedras de los alimoches también lo son, aunque a años luz de distancia.

    Saludos.

  1. 21 octubre, 2009 de 2:39
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