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La evolución desde un punto de vista cristiano no fundamentalista

14 diciembre, 2009

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F.S. Collins (izquierda) y R. Harries (derecha)

F.S. Collins, médico genetista, director del proyecto genoma humana, premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y cristiano evangélico en su libro ¿Cómo habla Dios? nos dice lo siguiente sobre el Diseño Inteligente (DI).

En primer lugar, el DI no califica como teoría científica por un problema fundamental. Todas las teorías científicas representan un marco teórico para que un cuerpo de observaciones experimentales cobre sentido. Pero la utilidad primaria de una teoría no es sólo ver hacia atrás, sino también hacia delante. Una teoría científica viable predice otros hallazgos y sugiere enfoques para verificaciones experimentales posteriores. El DI se queda muy corto a este respecto. (…)
La teoría nuclear del DI, como la delineó Jonson, también sufre al no proporcionar un mecanismo mediante el cual las intervenciones sobrenaturales postuladas den lugar a la complejidad. En un intento de abordar esto, Behe sugirió que los organismos primitivos podrían haber sido “precargados” con todos los genes que fueran eventualmente necesarios para el desarrollo de las complejas máquinas moleculares de multicomponentes que él considera irreduciblemente complejas. Behe propone que estos genes dormidos fueron entonces despertados en el momento adecuado cientos de millones de años más tarde, cuando fueron necesitados. Dejando al margen el hecho de que se ha encontrado hasta la fecha ningún organismo primitivo que contenga esta memoria de información genética para uso futuro, nuestro conocimiento de la velocidad de mutación de los genes que no se están utilizando hace altamente improbable que un almacén de información semejante hubiera sobrevivido el tiempo suficiente para tener alguna utilidad.

De importancia aún mayor para el DI, parece que ahora muchos de los ejemplos de la complejidad irreducible, después de todo, no son irreducibles, y que el argumento científico principal del DI está por tanto en proceso de desmoronarse. En los cortos 15 años desde que el DI apareció en escena, la ciencia ha tenido avances sustanciales, particularmente en el estudio detallado de los genomas de varios organismos de diferentes partes del árbol evolutivo. Están empezando a aparecer grietas importantes, lo que sugiere que los partidarios del DI han cometido el error de confundir lo desconocido con lo no conocible, o lo no resuelto con lo irresoluble.

A pesar de que la inmensa mayoría de los científicos no ven ciencia en el DI, éste cuenta con importante poder mediático y político, lo que hace que se cuele en los currículos de ciencias de algunos institutos, tanto de EEUU como de Inglaterra. Eso preocupa seriamente, tanto a los científicos como a las academias de ciencias. Y también importa en importantes sectores de la iglesia, tanto católica como protestante. Se han escrito diversas cartas a las autoridades educativas advirtiendo lo que supone para el conocimiento la entrada del DI en clase de ciencias. Una de ellas es la que fue escrita por Richard Harries, obispo de Oxford y Richard Dawkins catedrático de la Royal Society, y que fue firmada por un nutrido grupo de científicos británicos y por obispos de la iglesia anglicana. Esa carta fue dirigida al entonces presidente británico, Tony Blair, y en ella se argumentaba contra la eliminación de la enseñanza de la evolución en alguna escuela:

Estimado primer ministro:
Escribimos como un grupo de científicos y obispos para expresar nuestra preocupación por la enseñanza de la Ciencia en la facultad de Tecnología Municipal Emmanuel, en Gateshead.
La evolución es una teoría científica de gran poder explicativo, capaz de dar cuenta de un gran número de fenómenos en muchas disciplinas diferentes. Para ser refinada, confirmada e incluso alterada radicalmente siguiendo las evidencias. No es, como sostienen los portavoces de esta facultad, una “posición de fe” de la misma categoría que la explicación bíblica de la creación, que tiene una función y un propósito diferentes.
El asunto va más allá de lo que se está enseñando actualmente en una facultad. Hay una preocupación creciente sobre qué será enseñado y como será enseñado en la nueva generación de colegios religiosos. Creemos que los currículos de estos centros, así como el de la facultad de Tecnología Municipal Emmanuel, tienen que ser supervisados estrictamente para que ambas disciplinas de Ciencia y Estudios Religiosos sean respetadas de manera adecuada

.

Dos años después el obispo de Oxford Richard Harries resumía muy bien su punto de vista cristiano en el periódico Sunday Times

A día de hoy no hay nada que debatir. La evolución es un hecho y, desde un punto de vista cristiano, uno de los más grandes trabajos de Dios

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  1. edgar
    14 diciembre, 2009 de 14:21

    wow. ¿que le diria. logos – paulo – opus – y compañia. al señor harries?

  2. 14 diciembre, 2009 de 15:36

    Esa respuesta me la sé…. 😉

  3. 14 diciembre, 2009 de 19:01

    Seguramente dirían que no es un auténtico cristiano…

  4. 14 diciembre, 2009 de 19:05

    Elemental, querido Watson 😉

  5. Darío
    14 diciembre, 2009 de 19:19

    Pues no será un auténtico cristiano, pero desde que supe su existencia por este blog, es un hombre que sabe de lo que habla y al que yo respeto mucho.

    Su comentario sobre esa basura llamada diseño inteligente es muy buena.

  6. 14 diciembre, 2009 de 22:53

    Yo tengo una idea irrelevante al respecto, aunque lo cierto es que es solo literatura: http://artemusstella.com/2009/12/14/en-el-principio/

    Mi parte literaria me da para imaginar un principio como el que se relata en la liga que les anexo. Mi parte científica me indica que la evolución es la evolución y a joder con ideas del medioevo.

  7. 14 diciembre, 2009 de 23:19

    Yo… lo que pienso sinceramente… es cada uno puede hacer lo que quiera con sus creencias (siempre y cuando alguien no termine sufriendo a causa de ellas, jo, lo que no me gusta de internet es tener que ir aclarando obviedades por si acaso).

    Que ajusten sus creencias a los descubrimientos de la ciencia o que apañen los descubrimientos de la ciencia para ajustarlos a sus creencias. Como gusten. Personalmente, me es indiferente. Eso sí, con una condición, siempre y cuando no distorsionen en el proceso lo que afirma o deja de afirmar la ciencia 😉

    Estoy con Darío, los comentarios acerca del DI no tienen desperdicio. Aunque, eso sí:

    Behe propone que estos genes dormidos fueron entonces despertados en el momento adecuado cientos de millones de años más tarde, cuando fueron necesitados.

    Parece mentira que algo así lo diga un bioquímico. Aceptaría como normal que una hipótesis así la dijera alguien hace 40 o 50 años. Pero leñe, ¡hoy! Será por falta de bibliografía…

  8. 14 diciembre, 2009 de 23:49

    Pues acabo de ver este Video, y yo lo llamaría “La evolución desde el punto de vista de Maximo Sandín” la verdad es que es pa´flipar, me sorprende como algunos profesores Universitarios, Doctores en Biología, defiendan tesis tan populistas y enmarquen la teoría Evolutiva de Darwin con las desafortunadas justificaciones que siempre se ha hecho desde el Darwinismo Social a través de la teoría científica de Darwin.
    Me sorprende igualmente que este hombre obvie que la misma teoría desde Darwin hasta hoy ha evolucionado y se ha fortalecido, en fin lo dejó hay para quien quiera verlo, ahh! y no se pierdan una estudiante de doctorado al final de la ponencia…Muy lamentable.

  9. 15 diciembre, 2009 de 0:20

    Lamentablemente, era previsible que ciertos personajes acabaran hablando de Hitler, conspiraciones y antivacunación…

  10. 15 diciembre, 2009 de 1:36

    Me encanta cuando un creyente (un abispo de Oxford en este caso) demuestra con sus propias palabras que Ciencia y Religión son cosas que se preocupan por asuntos distintos. La primera de los hechos comprobables, y la segunda de la Fe (así, con mayúsculas). No entiendo por qué la gente se empeña en decir que si uno es creyente no puede ser científico, y viceversa. Y aunque no soy creyente, me encanta hablar de ciencia con creyentes con mente científica. Otra cosa es que pretendan validar los relatos bíblicos tal y como vienen en la Biblia… eso no es ser creyente o no, es no saber interpretar los textos en su marco temporal y social.

    Saludos!

  11. 15 diciembre, 2009 de 10:45

    Estoy contigo, G (¿puedo llamarte G? ;D) Yo tampoco soy creyente, pero creo que no tiene nada de malo serlo siempre que sepas poner cada cosa en su sitio y no mezclar asuntos que no tiene absolutamente nada que ver entre sí.

    Hablar de ciencia con una persona religiosa es igual de interesante que hacerlo con una que no lo es, siempre que se hable de ciencia y ya está, igual que es tan interesante hacerlo con un fontanero o un empleado de banca, mientras que sepa de lo que está hablando.

    Me alegro de leer que hay personas con dos dedos de frente, como este señor. Y no creo que sean una minoría, lo que pasa es que los otros hacen más ruido.

    Por cierto, me da a mí que el obispo este será anglicano, no católico… mmm…

  12. 15 diciembre, 2009 de 17:26

    Hace gracia ver la repercusión de una ideología o religión derivada del judaísmo que se inventó unos 300 años después de la fecha de la muerte, en un concilio de caciques, de ese ser de ficción llamado Jesús de Nazareth …
    Una gran milonga de diseño. Y ahora nos quieren vender el “Diseño inteligente”, si Dios existiera le darían clases de como hacer el mundo estos fanáticos descerebrados llamados cristianos.

  13. 15 diciembre, 2009 de 19:41

    A mí eso de una carta conjunta de científicos y obispos me suena a comedia negra, no sé por que. También me suena a que han sacado los genes estos de la glándula pineal de Descartes que sabe Dios dónde se encuentra y que estos genes a su vez tienen alma propia, la cual forma nuestras múltiples personalidades. Si es que está to justificao.

    Un saludo.

  14. suarezegas
    15 diciembre, 2009 de 23:47

    No puede ser científico un creyente, eso es obvio. La fe es el costal de la basura de la razón. Allí todo queda sin explicación. Es el temor a buscar la verdad de las cosas. Es la negación de la discusión. La fe es negar la ciencia. en la fe todo vale. Estoy refiriendome, claro a la fe religiosa.Porque considero que se puede tener fe de forma objetiva, por ejemplo, yo tengo fe en que mediante el estudio desprejuiciado de las cosas se puede llegar a entender como la fe religiosa es un escudo contra la razón.

  15. 16 diciembre, 2009 de 0:06

    No puede ser científico un creyente, eso es obvio.

    ¿Qué tal un repasillo por la historia de la ciencia?

  16. Darío
    16 diciembre, 2009 de 2:36

    ¿Es la célula la que secuestra al virus?

    No aguanto verlo completo. 😛 Tengo que armarme de la paciencia suficiente por quyé muchos imbéciles de la izquierda esot´rica que sigune a “periodistas” como Jara lo tienen como su máxima referencia. Supongo que medio Valium podrá resolver la cuestión.

    Ustedes sabrán si lo que hace este pandillero es biología o no: para mi hace pésimos relatos sociológicos y psudofilosóficos. 😛

  17. 16 diciembre, 2009 de 12:42

    Manuel :
    No puede ser científico un creyente, eso es obvio.
    ¿Qué tal un repasillo por la historia de la ciencia?

    Manuel, jamás se me hubiera ocurrido una respuesta mejor, gracias!

  18. Rawandi
    16 diciembre, 2009 de 18:01

    La religión y la ciencia son incompatibles desde el punto de vista lógico, pues ambos “magisterios” hacen afirmaciones opuestas sobre hechos del mundo (por ejemplo, que un judío nació de una virgen hace dos milenios). No obstante, siempre será preferible un creyente que rechaza el DI, como Collins, a un creyente partidario del DI. Buena prueba de ello es que cualquier creyente que rechace el DI puede unirse al ateo Dawkins para firmar una carta en defensa de la ciencia. 🙂

    Pero no nos engañemos: Las convicciones religiosas de Collins (y lo mismo vale para los anglicanos no fundamentalistas) siguen siendo irracionales aunque no lleguen a ser tan absurdas como las de la mayoría de los cristianos evangélicos.

  19. 17 diciembre, 2009 de 20:54

    Desde punto de vista cualitativo un científico, siguiendo las pautas de Pasteur.., cuando cuelgue “la bata” puede ser cristiano ó bailarina del vientre, ó lo que mejor le venga en gana..,pero moralmente no se sustentaría el utilizar sus “credenciales” de hombre de ciencia, tal vez de prestigio, para sustentar socialmente sus inclinaciones éticas ó danzantes, ó lo que sea.., porque, a mi por ejemplo, ya con mi edad.., hacer “danza del vientre” me supondría severos dolores de cervicales y lumbares, y en el otro.., ni te cuento.

  20. 18 diciembre, 2009 de 0:43

    No puede ser científico un creyente, eso es obvio. La fe es el costal de la basura de la razón.

    Un comentario tan irracional como otros, pues la razón y la ciencia no son lo mismo. Lo científico siempre será racional, pero lo racional no tiene por qué ser científico. Y para alguna prueba, estudiar Aristóteles, y sus notas sobre metafísica. Pero creo que esto ya se ha hablado.

  21. Rawandi
    18 diciembre, 2009 de 17:59

    Lampuzo, tu comparación entre el cristianismo y la danza del vientre no refleja un elemento esencial, a saber: el cristianismo incluye afirmaciones fácticas que están reñidas con la ciencia (afirmaciones pseudocientíficas como, por ejemplo, el nacimiento virginal de Jesús) mientras que la danza del vientre, que yo sepa, no incluye ninguna afirmación que esté reñida con la ciencia. Esto significa que un científico puede practicar la danza del vientre con plena coherencia, sin renegar de la ciencia ni del método científico; pero ningún científico puede proclamarse cristiano sin haber aceptado antes las afirmaciones pseudocientíficas inherentes a cualquier religión “revelada”.

  22. 19 diciembre, 2009 de 13:25

    Rawandi, estamos de acuerdo, pero
    existe una “trampa” en toda esta discusión que nos remite a: Que mientras que sus teorías expliquen la realidad ó que su “práxis” se ajuste al método científico,no hay motivos para cuestionar su ética. Por eso, cuando hablaba en los anteriores términos me refería a la prédica basada “en el reconocimiento de sus bondades como profesional de la ciencia” y que me resultan mucho mas preocupantes e inadmisibles.

  23. 22 febrero, 2011 de 22:28

    La razón y la ciencia no son lo mismo, dice Dani GL. Pero acaso no debe guiar a la ciencia la razón? Es necesario explicar y argumentar esto? Y, no fue precisamente el amigo Aristóteles el que nos enredó con esto, con el cuento de la metafísica. Aún hoy hay que continuar rebatiendo la metafísica? Esto me recuerda a Don Quijote cuando decía que “la razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera…….” Que locura

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