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Lo que callan los genes.

6 enero, 2010

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Mapa epigenético del cromosoma humano 22

Hoy estamos de reyes. Y el regalo que nos han traído es un estupendo artículo de Marcelo Rodríguez sobre las últimas investigaciones en epigenética, que hemos descubierto en el blog de Gabriela (http://genmolecular.wordpress.com/).

En palabras de Marcelo:

“El Proyecto Epigenoma Humano promete que en 5 años se sabrá cuáles son los mecanismos que hacen que cada gen humano se exprese o deje de hacerlo. Obtener la “llave maestra” de las predisposiciones genéticas a enfermedades crónicas sería sólo una de las posibilidades que abriría esta nueva e inquietante disciplina: la epigenética.”

Os pongo el enlace al artículo completo:

http://malestarpasajero.wordpress.com/2009/11/24/lo-que-callan-los-genes/

Que lo disfrutéis. 😉
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  1. 7 enero, 2010 de 23:26

    ¿Y nadie comenta esto? Increíble…

    Esto es ya meterse en camisas de once varas, junto al proyecto Proteoma. Si el Proyecto Genoma fue la manera de cartografiar la estructura, conocer la arquitectura del genoma ladrillo a ladrillo. Ahora toca saber cómo funciona 😀

    Y visto esto parece que tan importante es el genoma en sí, como el concierto bioquímico en el que se desenvuelve. Lo que me da a mí la pregunta ¿Quien controla el Epigenoma? ¿El Genoma a su vez?

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  2. Marcelo Rodríguez
    8 enero, 2010 de 5:18

    Hola.

    Hasta donde logro entender, el epigenoma sería un código “dinámico”, es decir, un código de interacciones, a diferencia edl genoma, que con su estructura fija parece corresponder al modelo más duro de “información genética”.

    De modo que el “control” que el epigenoma ejercería sobre el genoma no es un control en sentido jerárquico (en referencia a la pregunta de “quién controla al epigenoma”, si es que la entiendo bien). Lo interpreto más bien como una suerte de “interfaz”, una matriz de interacciones con sustancias químicas que se desenvuenven extriormente al núcleo celular. Por eso parece ser clave para entender cómo la expresión de los genes es alterada por el medioambiente.

    Se agradece el enlace. Saludos cordiales.

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  3. 8 enero, 2010 de 10:55

    Interesantísimo trabajo que espero que ayude a contestar grandes preguntas de la biología, como por ejemplo el efecto del medio ambiente sobre los organismos, o la posibilidad de una herencia no ligada sólo al concepto clásico de gen sino a su expresión (una especie de “neo-lamarkismo”).

    Marcelo, ¿es cierto que se está llevando a cabo un proyecto parecido con una línea celular tumoral? En el control epigenético podría residir una de las causas más comunes de esta enfermedad, ¿no es así?

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  4. Marcelo Rodríguez
    9 enero, 2010 de 22:50

    Hola, Manuel. Hay líneas de trabajo en este sentido que mencionás, aunque hay que ver cuánto demora eso en traducirse en terapias concretas o, como permite especular este tema, en prevención.
    Personalmente, lo que me resulta más apasionante del caso es la posibilidad de descubrir las influencias de hormonas, neurotransmisores y agentes del sistema inmunológico (como los presentes en los procesos inflamatorios, por ejemplo) en los procesos de metilación del ADN. Esto explicaría, por ejemplo, por qué ciertas experiencias vividas pueden ser más “mracadoras” o eterminantes a ciertas edades y a otras no. La primera infancia y la adolescencia, por ejemplo, son etapas de la vida de intensísima actividad hormonal. Aparentemente, esto generaría procesos de metilación que hacen que los genes queden más expuestos, es decir, vulnerables a la actividad química. O sea: los cambios ocurridos durante esas etapas de intensa actividad hormonal tendrían más posibilidades de quedar “inscriptos” a nivel epigenético. Esto explicaría una gran cantidad de fenómenos de la medicina, la psicología del desarrollo, el origen de las enfermedades…
    Saludos.
    MR

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  5. 9 enero, 2010 de 23:58

    Marcelo hablas sobre una especie de “inscripción”. Pero si un gen X en unas condiciones Y se metila, esta metilación no tiene por qué ser irreversible, ¿no?, ¿No se podría producir una desmetilación ante otras condiciones? Mi duda viene por el hecho de que he creído entender (igual erróneamente) en tu comentario que esas variaciones pueden ser para el resto de la vida del organismo. Eso quizás sea así en aquellos procesos ligados al desarrollo pero. ¿más allá?
    Saludos

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  6. Marcelo Rodríguez
    11 enero, 2010 de 0:16

    Es cierto: nada dice que esos cambios no puedan ser reversibles. Si hay un camino de ida, dice la lógica, debería haber un camino de vuelta posible. Ahora, no tengo noticias (aunque puede ser que la haya y yo no la tenga) de que se haya logrado revertir un proceso de silenciamiento genético.
    Ahora bien: aún cuando fuera reversible la metilación, supongo que eso no es contradictorio con el hecho de que los cambios “sean para toda la vida”. La metilación de los genes dentro del núcleo e las células guía los procesos e división celular, de desarrollo y de crecimiento. La manera en que un organismo se ha desarrollado y crecido durante, digamos, los dos primeros años de vida, corresponde a un determinado “estado” de sus genes (no sé si ese ése el término correcto, pero la idea sí es esa). El desarrollo corresponde a un determinado patrón epigenético, que después puede cambiar, sin duda. Pero lo que ya se desarrolló según un patrón determinado, ya se desarrolló. A cada uno de esos estados se los denomina “endofenotipos”. Es que con toda esta historia de la epigenética, la clásica distinción entre “genotipo” y “fenotipo” se complejiza mucho más.
    En cuanto a la pregunta acerca de si esto es así más allá de procesos ligados al desarrollo, no lo sé. Se puede variar la expresión de los genes de un tejido vivo, eso sí. Ahora ¿se podrá, por ejemplo, “apagar” la propensión genética a una determinada enfermedad valiéndose del conocimiento de estos procesos? Quién sabe.
    Saludos.
    Marcelo

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  7. 11 enero, 2010 de 0:32

    Muchas gracias por tus comentarios Marcelo, son muy instructivos.

    A ver si lo he entendido bien. Tenemos el genoma, inmerso en el interior celular. El genoma es una entidad activa, que “responde” expresándose de una manera o de otra en virtud de las interacciones genoma – bioquímica intracelular.

    Una célula cualquiera de un organismo pluricelular sería la resultante de la regulación de los genomas de las células que conforman su ascendencia, mediante el silenciamiento de regiones, de forma consecutiva, resultando en un tipo celular cada vez más especializado.

    Ahora bien, rizando el rizo. ¿Pero en esta matriz intracelular, que conlleva la regulación del genoma, no participaría también el propio genoma al promover la síntesis de elementos que pasarían a formar parte de esta matriz?

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  8. Marcelo Rodríguez
    11 enero, 2010 de 1:07

    Si entiendo bien la pregunta, pues por supuesto: el código genético de todo ser vivo sigue estando en el genoma. Eso no cambia en absoluto con los nuevos conocimientos.
    Aquí mando un link a un artículo en el que se habla de “activar genes para luchar contra tumores”:
    http://www.acup.cat/index.php?option=com_content&task=view&lang=es&id=278

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  9. 11 enero, 2010 de 14:01

    Marcelo, he leído por ahí a algún experto en epigenética que ésta puede justificar que incluso puede llevar a un sistema de control de enfermedades, incluso desde terapias “positivistas”. La verdad es que todo ese discurso me suena un poco new age. ¿Has leído algo acerca de ese tema?. De ser así, ¿cuál es tu opinión?
    Saludos

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  10. Marcelo Rodríguez
    12 enero, 2010 de 3:00

    Hay en España una académica cuyo nombre no recuerdo (la leí en un reportaje en un diario argentino) que decía algo así como que una sociedad que apuesta a la genética es una sociead que ha renunciado a mejorar las condiciones de vida de la sociead en forma igualitaria. Ya que me preguntas mi opinión, Manuel, a mí me parece apasionante esde el punto de vista teórico todo esto de la epigenética, porque supone un gran cambio de paradigmas en la ciencia biológica. Pero coincido bastante con la opinión de esa mujer. También me sorprendió bastante escuchar en una conferencia al genetista Víctor Penchaszadeh, funcionario ed la OMS si mal no recuerdo (o sea, no es un “outsider”) decir que hasta ahora la genética no ha aportado la solución de ni un solo problema de salud pública. Hace diez años, la farmacogenética “iba a revolucionar por completo el panorama de la medicina”… y aquí estamos. No sé. todo esto, te repito, me parece apasionante, y puestos a fantasear, hay muchas cosas de las que se habla y que parecen posibles. Pero soy muy escéptico a la hora de “comprar” panaceas. Muchos científicos necesitan “vender” panaceas para que les financien sus investigaciones. Son las reglas del juego.
    Puedo colgarme horas a aburrirlos hablando de esto, pero en definitiva… además de ser técnicamente posible, oda solución, en esta sociedad, deberá ser negocio. A menos que cambien ciertos paradigmas y nos pongamos de acuerdo a que la ciencia se ponga a trabajar realmente en beneficio e la humanidad, poniendo sus logros al alcance de todos, cosa que en mi opinión está muy lejos de suceder.
    Bueno, tal vez estoy un poco pesimista hoy.
    ¿Qué serían terapias “positivistas”?

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  11. 12 enero, 2010 de 10:05

    También me sorprendió bastante escuchar en una conferencia al genetista Víctor Penchaszadeh, funcionario ed la OMS si mal no recuerdo (o sea, no es un “outsider”) decir que hasta ahora la genética no ha aportado la solución de ni un solo problema de salud pública.

    ¡¡¿¿??!!

    Yo creo que eso es exagerar un poco bastante. Por decir algo: ingeniería genética. Que ha sido bien útil para la síntesis de insulina a bajo costo.

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  12. 12 enero, 2010 de 11:01

    Marcelo, yo también estoy abierto a aplicaciones “ingeniosas o descabelladas” de conocimientos tan interesante como por ejemplo el epigenoma. Lo malo es que algunos magufos utilizan los conocimientos científicos novedosos, y por tanto con pocos expertos en el “mercado”, para vender humo con grandes palabras altisonantes. Para colmo cuando esa magufada se aplica a la salud pública puede convertirse en un serio peligro público. Esa gente se refugia en el “somos innovadores” o “estamos creando una revolución en el campo” o “no lo apoyas porque tu ciencia se ha quedado anticuada” cuando en realidad lo que hacen es “lucrarse (con terapias, libros, entrevistas, conferencias…o ganar popularidad inmerecida”. Curiosamente estoy acabando un artículo sobre este tema, podremos debatir en torno a él si te apetece.

    Con “terapia positivista” me refiero a aquella que afirma que si adoptas una actitud positiva en la vida, si entrenas para ello (y hay quien te enseña a hacerlo a un elevado precio 😉 ) no enfermarás, incluso podrás curarte de enfermedades graves. Los más inteligentes lo venden como suplemento a las terapias médicas convencionales con lo que sólo representa un peligro para la cartera del que asiste a estas sesiones, pero algunos sí son un peligro ya que piden el abandono de la medicinas por esta terapia, con los riesgos que eso puede tener.

    Saludos

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  13. Marcelo Rodríguez
    12 enero, 2010 de 15:42

    Hola.

    Tal vez es un poco exagerado lo de este hombre, Cnidus: están, como dices, las nuevas insulinas, hay drogas contra el cáncer dirigidas a blancos moleculares (que no curan el cáncer, pero prolongan la vida), y hay que ver lo que se viene en referencia a nuevas vacunas. Lo que me parece interesante pensar (más que tomar a pie juntillas lo que diga cualquieer expetro) es esta idea de la genética o la epigenética como disciplina “salvadora”, esta panacea de la “nueva medicina a la medida de tus genes”.
    Y en cuanto a las terapias “positivistas”… no me va toda esa filosofía light: “Cada cual tiene la salud que se merece”, “Pensar en positivo… ANo niego que a alguno le pueda ser útil, pero extendido sistemáticamente me parece medio nefasto.
    Esto, sin embargo, no nos ahorra el pensar que muchos de los tratamientos médicos actuales contra enfermedades graves tienen una deuda pendiente con la calidad de vida y el bienestar de la persona. Ante un cáncer, con el dolor fisico y el malestar que producen la quimio y radioterapia, cualquier cosa que haga a la persona sentirse mejor ayuda, menos mentir, por supuesto. Y sobre las curas “milagrosas” basadas en la “fuerza de voluntad”, bueno, no hay mucho que decir.
    Saludos cordiales.

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  14. 13 enero, 2010 de 0:40

    Hombre, yo para empezar pienso que las panaceas, no existen. Y tengo mis dudas de que puedan llegar a existir. El cuerpo humano es lo suficientemente complejo para que cualquier interacción con él no nos libre de efectos secundarios, empezando por el propio oxígeno.

    Así pues, yo veo a la epigenética como un mundo fascinante en el que lamentablemente, todavía no he podido adentrarme lo suficiente como para entenderlo. Pero sí para verlo como un campo vírgen de investigación que dará que hablar. Y más con artículos como este.

    Sin embargo, hasta que precisamente, no se investigue como se debe, no me atreveré ni a valorarlo como un callejón sin salida ni como una panacea. ¿Ayudar? Seguro, como cualquier nuevo campo de investigación, siempre abre nuevas puertas y cosecha fascinantes frutos. Pero… se requieren más estudios 😀

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  15. Darío
    22 enero, 2010 de 3:08

    Para< poder comentar algo,he tenido que estudiar, …, y lo sigo haciendo. 🙂

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  16. 2 febrero, 2010 de 5:57

    Hola a todos, ante todo gracias Rano por la difusión del articulo de Marcelo que puse en mi Blog, yo no soy experta en epigenética, pero lo poco que puedo aporta es de aquello que màs conozco y es de genética ne general. Yo creo que la llegada del epigenoma y su estudio, no hace más que ratificar lo que se sabia desde años atrás con la Genética de poblaciones y el mejoramiento animal, que sostiene que el fenotipo depende del genotipo y el ambiente. Asì con esas bases y calculando la hereadibilidad de ciertas caracteristicas, elimminando el efcto ambiental, se han logrado mejoras en la producción de leche de valores mìnmos a los máximos que puede producir una vaca, o se ha logrado que gallinas de postura lleguen a poner un huevo por dìa casi todo el año.
    La epigenética a mi entender explica como el propio ambiente no solo externo sino el celular puede modificar la expresión de ciertos genes y es apasionante el panorama a estudiar. Yo suelo decirles a mis alumnos que no crean que porque llevan el gen de la predisposición al cáncer de mama, vayan a expresarlo con certeza. Por eso aquello que crean que solo el genoma es suficiente para determinar con absoluta certeza algo, se equivocan y hay que tener mucho cuidado en la información que se le da a la gente al respecto.
    Antes nos enseñaban que los genes son dominantes o recesivos y que solo uno determinaba características cualitativas como el color, o el largo del pelo o el color de ojos, sin embargo ya se sabe que eso depende de muchos genes al mismo tiempo y de la interacción entre ellos.
    Respondiendo un poco a tu inquietud Manuel yo no creo en nada milagroso pro lo que dice Marcelo tiene que ver con el sistema inmunitario y sus conexiones con el sistema nervioso. La baja de la inmunidad debida a depresión puede hacer que una enfermedad pueda desarrollarse más rápidamente que en una persona con el sistema inmune funcionando a pleno.
    Espero haber aportado algo y lamento no haber visto el debate antes.
    Saludos a todos

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