Inicio > Biología evolutiva, Ciencia, Escepticismo > ¿Leen los creacionistas los libros de Michael Behe?

¿Leen los creacionistas los libros de Michael Behe?

14 febrero, 2010

Comparte este artículo:

meneame enchilame bitacoras facebook twitter delicious technorati Enviar por correo electrónico Convertir en PDF Imprimir

Es frecuente que en debates acerca de la evolución aparezcan literalistas bíblicos que intenten desacreditar la evolución con gran variedad de argumentos. Uno de los usados es decir que el Diseño Inteligente algún día sustituirá la teoría de evolución y dan nombres de científicos para apoyar este discurso, entre ellos al bioquímico Michael Behe. Olvidan que muchos proponentes del Diseño Inteligente no dudan de que exista evolución; lo que hacen es cuestionar la explicación darwiniana que explica el fenómeno evolutivo. El propio M. Behe, que tanto idolatran los creacionistas escribió lo siguiente en su obra más famosa, “La caja negra de Darwin” los siguiente:

As commonly understood, creationism involves belief in an earth formed only about ten thousand years ago, an interpretation of the Bible that is still very popular. For the record, I have no reason to doubt that the universe is the billions of years old that physicists say it is. Further, I find the idea of common descent (that all organisms share a common ancestor) fairly convincing, and have no particular reason to doubt it. (Darwin’s Black Box, page 5)

Cuya traducción viene a decir:

Lo que clásicamente se conoce como creacionismo postula una Tierra formada hace sólo unos 10.000 años, como consecuencia de una interpretación bíblica muy popular. Para que quede constancia, yo no tengo ninguna razón que me haga dudar de un universo de miles de millones de años, tal y como los físicos afirman. Además, encuentro la idea del ancestro común, aquella que dice que todos los organismos compartimos un ancestro común, como muy convincente, y no tengo ninguna razón para dudar de ella. (Michael Behe, La caja negra de Darwin, página 5).

Como ya he defendido varias veces desde este blog, el Diseño Inteligente en estos momentos no es científico, pero he de reconocer que el párrafo de Behe lo aleja de tesis literalistas bíblicas, por mucho que los creacionistas utilicen su obra, y al Diseño Inteligente en general, para evitar que se enseñe evolución en clase de ciencias.

Entradas relacionadas:

  • Entrevista. Michael Behe. “Pienso que los procesos Darwinianos pueden explicar la diversidad de especies / I think Darwinian processes can explain diversity of species

  1. 14 febrero, 2010 a las 22:05

    El problema con esto, Manuel, es que hay una enorme tergiversación de todo tipo de fuentes por parte de los literalistas bíblicos. Si se aferran a las tesis endosimbióticas de Margullis o al equilibrio puntuado de Gould y Eldredge para sacarse de la manga un inexistente desacuerdo en la comunidad científica sobre el hecho evolutivo, que no harán con aquellos que guiñan el ojo al Diseño Inteligente…

    Me gusta

  2. 14 febrero, 2010 a las 23:02

    Más que problema yo lo llamaría costumbre. Es difícil, extremadamente difícil, encontrar un solo panfleto creata que no hay tergiversado, recortado o descontextualizado una fuente científica. Muy, muy, muy difícil.

    Gould incluso tuvo que denunciarlo a viva voz en sus Ensayos, que estaba hasta los mismos de los quote mining de las narices 🙄

    Me gusta

  3. josemi
    15 febrero, 2010 a las 23:53

    Bueno, es que esa es su “forma de conocimiento”. Si os dais cuenta, con sus libros sagrados hacen igual, cogen una frasecita y sobre ella se inventan 1000 hojas de doctrina. A falta de comprobacion empirica posible, en las discusiones teologicas todo lo que hacen es torcer y retorcer palabras de aqui y alla.

    Me gusta

  4. Lucho
    25 enero, 2014 a las 18:46

    Manuel comete el mismo “error” de los que él critica en su artículo. En otras palabras, él sostiene que los creacionistas toman prestadas aquellas frases de Behe que “encajan” con su ideología. Sin embargo, él tomó prestada esta cita que aparece en su artículo y a partir de ella afirma algo que los cracionistas no pretenden, a saber: hacer de Behe un literalista bíblico. Lo que sí hacen los creacionistas es defender la teoría del DI como una explicación igual (o tanto más) válida que el evolucionismo darwinista; el nuevo paradigma del DI pretende probar científicamente que hay niveles de “complejidad irreductible” en los sistemas de la vida con gran riqueza de información, y que no pueden ser explicados por el modelo darwinista, sino que hay indicios de “diseño inteligente” detrás de toda esta información y maquinaria celular complejísima. Estas son palabras textuales de Behe: “No hay ninguna buena razón científica en el campo de la biología para negar la inferencia de que estas máquinas (las células) fueron diseñadas por un agente inteligente”.
    Los creacionistas no niegan la evolución. En cambio, hacen una clara distinción entre microevolución (que sí es válida y cintíficamente comprobable) y macroevolución (teoría darwinista cruda que todavía no ha sido demostrada con evidencias empíricas contundentes, como serían los eslabones perdidos que, vaya ironía, siguen perdidos)

    Me gusta

  5. 25 enero, 2014 a las 19:35

    Lucho dice:

    “No hay ninguna buena razón científica en el campo de la biología para negar la inferencia de que estas máquinas (las células) fueron diseñadas por un agente inteligente”

    “No hay ninguna buena razón científica para negar que los planetas fueran creados por gambusinos”. He tardado 10 segundos en generar esta frase que tiene la misma validez que la de Behe. Y con tiempo podría citar miles como ésta. La validez científica de esa frase es nula porque se sustenta en mi creencia en los gambusinos, igual que la Behe se sustenta en un agente inteligente del que no quiere dar explicaciones, pero que por su trayectoria sabemos que se refiere al dios cristiano, no a Alah, ni a los extraterrestres ni a Zeus. No aporto la menor prueba de la existencia de gambusinos igual que Behe no aporta nada acerca de la existencia de ese agente inteligente. Lo único que hace Behe es intentar encajar su creencia dentro de la ciencia.
    Que en la naturaleza parece que haya complejidad sólo implica que aparenta ser compleja, que los humanos podamos diseñar cosas sólo implica que los humanos diseñamos cosas, que los humanos seamos inteligentes sólo significa que obtenemos una determinada puntuación en los test de inteligencia (valorada únicamente como capacidad para resolver problemas abstractos). Pero nada de eso implica que la complejidad del universo haya sido creada por una inteligencia (que no es más que un parámetro humano de medir habilidad de resolver problemas). No hay la menor prueba ni tan siquiera para tenerla en cuenta en el rango de hipótesis. Comparar eso con los cientos de pruebas que existen acerca de la existencia de la evolución y de los diferentes mecanismos descubiertos por los que opera es un insulto a la inteligencia (humana).

    Los creacionistas no niegan la evolución. En cambio, hacen una clara distinción entre microevolución (que sí es válida y cintíficamente comprobable) y macroevolución (teoría darwinista cruda que todavía no ha sido demostrada con evidencias empíricas contundentes, como serían los eslabones perdidos que, vaya ironía, siguen perdidos).

    La especiación y la macroevolución está más que demostrada. Y las especies intermedias (eso que llamas eslabón perdido) también han sido encontrados. Con uno de cada tendrías bastante, pero te voy a dar más. Ahora si quieres puedes dejar de leer, porque te voy a presentar pruebas y sólo aceptaré que tu próximo comentario sea para criticar científicamente alguna de esas pruebas después de haberlas leído, porque estoy harto de los que dicen que no hay pruebas y cuando se les presentan miran para otro lado y cambian de tema:

    1. Eslabones perdidos: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_transitional_fossils

    Quizás esperabas algo así: https://lacienciaysusdemonios.com/2010/07/16/%C2%BFquien-dijo-que-no-existen-las-especies-intermedias/, pero me he tomado tu comentario como algo serio y por eso te nombro los que los científicos han descubierto. La frase “no se ha encontrado ningún eslabón perdido” se refuta con uno sólo, pero como ves he sido generoso.

    2. Pruebas de macroevolución:

    Ahearn, J. N. 1980. Evolution of behavioral reproductive isolation in a laboratory stock of Drosophila silvestris. Experientia. 36:63-64.

    Boraas, M. E. 1983. Predator induced evolution in chemostat culture. EOS. Transactions of the American Geophysical Union. 64:1102.

    Breeuwer, J. A. J. and J. H. Werren. 1990. Microorganisms associated with chromosome destruction and reproductive isolation between two insect species. Nature. 346:558-560.

    Budd, A. F. and B. D. Mishler. 1990. Species and evolution in clonal organisms — a summary and discussion. Systematic Botany 15:166-171.

    Bullini, L. and G. Nascetti. 1990. Speciation by hybridization in phasmids and other insects. Canadian Journal of Zoology. 68:1747-1760.

    Butters, F. K. 1941. Hybrid Woodsias in Minnesota. Amer. Fern. J. 31:15-21.

    Butters, F. K. and R. M. Tryon, jr. 1948. A fertile mutant of a Woodsia hybrid. American Journal of Botany. 35:138.

    Callaghan, C. A. 1987. Instances of observed speciation. The American Biology Teacher. 49:3436.

    Craig, T. P., J. K. Itami, W. G. Abrahamson and J. D. Horner. 1993. Behavioral evidence for host-race fromation in Eurosta solidaginis. Evolution. 47:1696-1710.

    Crossley, S. A. 1974. Changes in mating behavior produced by selection for ethological isolation between ebony and vestigial mutants of Drosophilia melanogaster. Evolution. 28:631-647.

    de Oliveira, A. K. and A. R. Cordeiro. 1980. Adaptation of Drosophila willistoni experimental populations to extreme pH medium. II. Development of incipient reproductive isolation. Heredity. 44:123-130.

    de Wet, J. M. J. 1971. Polyploidy and evolution in plants. Taxon. 20:29-35.

    del Solar, E. 1966. Sexual isolation caused by selection for positive and negative phototaxis and geotaxis in Drosophila pseudoobscura. Proceedings of the National Academy of Sciences (US). 56:484-487.

    Dodd, D. M. B. 1989. Reproductive isolation as a consequence of adaptive divergence in Drosophila melanogaster. Evolution 43:1308-1311.

    Dodd, D. M. B. and J. R. Powell. 1985. Founder-flush speciation: an update of experimental results with Drosophila. Evolution 39:1388-1392.

    Feder, J. L., C. A. Chilcote and G. L. Bush. 1988. Genetic differentiation between sympatric host races of the apple maggot fly, Rhagoletis pomonella. Nature. 336:61-64.

    Feder, J. L. and G. L. Bush. 1989. A field test of differential host-plant usage between two sibling species of Rhagoletis pomonella fruit flies (Diptera:Tephritidae) and its consequences for sympatric models of speciation. Evolution 43:1813-1819.

    Frandsen, K. J. 1943. The experimental formation of Brassica juncea Czern. et Coss. Dansk. Bot. Arkiv., No. 4, 11:1-17.

    Frandsen, K. J. 1947. The experimental formation of Brassica napus L. var. oleifera DC and Brassica carinata Braun. Dansk. Bot. Arkiv., No. 7, 12:1-16.

    Galiana, A., A. Moya and F. J. Alaya. 1993. Founder-flush speciation in Drosophila pseudoobscura: a large scale experiment. Evolution. 47432-444.

    Gottleib, L. D. 1973. Genetic differentiation, sympatric speciation, and the origin of a diploid species of Stephanomeira. American Journal of Botany. 60: 545-553.

    Si de verdad te has leído este mensaje incluye en tu réplica el término XX2AA.

    Halliburton, R. and G. A. E. Gall. 1981. Disruptive selection and assortative mating in Tribolium castaneum. Evolution. 35:829-843.

    Hurd, L. E., and R. M. Eisenberg. 1975. Divergent selection for geotactic response and evolution of reproductive isolation in sympatric and allopatric populations of houseflies. The American Naturalist. 109:353-358.

    Karpchenko, G. D. 1927. Polyploid hybrids of Raphanus sativus L. X Brassica oleraceae L. Bull. Appl. Botany. 17:305-408.

    Karpchenko, G. D. 1928. Polyploid hybrids of Raphanus sativus L. X Brassica oleraceae L. Z. Indukt. Abstami-a Verenbungsi. 48:1-85.

    Knight, G. R., A. Robertson and C. H. Waddington. 1956. Selection for sexual isolation within a species. Evolution. 10:14-22.

    Koopman, K. F. 1950. Natural selection for reproductive isolation between Drosophila pseudoobscura and Drosophila persimilis. Evolution. 4:135-148.

    Lokki, J. and A. Saura. 1980. Polyploidy in insect evolution. In: W. H. Lewis (ed.) Polyploidy: Biological Relevance. Plenum Press, New York.

    Macnair, M. R. and P. Christie. 1983. Reproductive isolation as a pleiotropic effect of copper tolerance in Mimulus guttatus. Heredity. 50:295-302.

    McPheron, B. A., D. C. Smith and S. H. Berlocher. 1988. Genetic differentiation between host races of Rhagoletis pomonella. Nature. 336:64-66.

    Meffert, L. M. and E. H. Bryant. 1991. Mating propensity and courtship behavior in serially bottlenecked lines of the housefly. Evolution 45:293-306.

    Owenby, M. 1950. Natural hybridization and amphiploidy in the genus Tragopogon. Am. J. Bot. 37:487-499.

    Pasterniani, E. 1969. Selection for reproductive isolation between two populations of maize, Zea mays L. Evolution. 23:534-547.

    Rabe, E. W. and C. H. Haufler. 1992. Incipient polyploid speciation in the maidenhair fern (Adiantum pedatum, adiantaceae)? American Journal of Botany. 79:701-707.

    Rice, W. R. 1985. Disruptive selection on habitat preference and the evolution of reproductive isolation: an exploratory experiment. Evolution. 39:645-646.

    Rice, W. R. and E. E. Hostert. 1993. Laboratory experiments on speciation: What have we learned in forty years? Evolution. 47:1637-1653.

    Rice, W. R. and G. W. Salt. 1988. Speciation via disruptive selection on habitat preference: experimental evidence. The American Naturalist. 131:911-917.

    Rice, W. R. and G. W. Salt. 1990. The evolution of reproductive isolation as a correlated character under sympatric conditions: experimental evidence. Evolution. 44:1140-1152.

    Ringo, J., D. Wood, R. Rockwell, and H. Dowse. 1989. An experiment testing two hypotheses of speciation. The American Naturalist. 126:642-661.

    Shikano, S., L. S. Luckinbill and Y. Kurihara. 1990. Changes of traits in a bacterial population associated with protozoal predation. Microbial Ecology. 20:75-84.

    Smith, D. C. 1988. Heritable divergence of Rhagoletis pomonella host races by seasonal asynchrony. Nature. 336:66-67.

    Soltis, D. E. and P. S. Soltis. 1989. Allopolyploid speciation in Tragopogon: Insights from chloroplast DNA. American Journal of Botany. 76:1119-1124.

    Vrijenhoek, R. C. 1994. Unisexual fish: Model systems for studying ecology and evolution. Annual Review of Ecology and Systematics. 25:71-96.

    Waring, G. L., W. G. Abrahamson and D. J. Howard. 1990. Genetic differentiation in the gall former Eurosta solidaginis (Diptera:Tephritidae) along host plant lines. Evolution. 44:1648-1655.

    Weinberg, J. R., V. R. Starczak and P. Jora. 1992. Evidence for rapid speciation following a founder event in the laboratory. Evolution. 46:1214-1220.

    Aquí también he sido generoso: un buen listado de ejemplos de especiación publicadas en los lugares donde se publican este tipo de trabajos, en revistas científicas.

    PD: Los creacionistas no niegan la evolución.

    Te aconsejo que te des una vuelta por blogs creacionistas como el de Logos y le digas que la evolución existe. Lleva un extintor, te hará falta para cuando te envien a las llamas eternas.

    Me gusta

  6. Lucho
    26 enero, 2014 a las 23:09

    La intensión no es generar un debate entre dos posturas sino ver las cosas de la forma más “objetiva” posible (ambos sabemos que la objetividad absoluta es imposible pero se puede alcanzar un grado aceptable). Por tal motivo, en este segundo comentario me voy a limitar a hacer una pequeña reflexión de lo que he visto (como estudiante del tema) y a solicitarte más evidencia científica porque la número uno no es suficiente para afirmar que los “eslabones perdidos” han sido encontrados. Tú has dicho que: “Las especies intermedias han sido encontradas” y también “te voy a presentar pruebas”. Yo tomo estas declaraciones como serias y solo admitiré “pruebas” reales que satisfagan mi necesidad de conocer. Si tienes más evidencia que puedas presentar te agradeceré, porque está: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_transitional_fossils, o es una burla de tu parte (como la 2ª) o no estás entendiendo lo que estoy pidiendo. Yo pretendo evidencia veraz, científicamente comprobable. En esta página de Wikipedia veo que cuando no están vacíos los recuadros, tienen dibujos muy bonitos. Con dibujos no solucionamos el problema de las especies intermedias. No admito dibujos, necesito evidencia fósil. Creo que mi pretensión es objetiva y válida. Siempre veo en libros de textos recuadros como estos, llenos de dibujos, y la verdad es que hay un hueco fósil en la teoría de la evolución que es un problema. Al menos yo lo veo así.
    Admitiendo la evolución como un hecho, las especies intermedias que deberían haber tendrían que ser muy variadas. No solo variadas sino también numerosas (muy numerosas), de suerte que entre, supongamos, el caballo actual y su ancestro más próximo debieron haber miles (o millones) de ejemplares, de lo contrario la selección natural no podría “perpetuarse” en el tiempo. Entre ese ancestro más próximo y el precedente, otra vez, miles (o millones) de ejemplares, entre este y el que lo precedió, miles (o millones) de ejemplares, y este esquema así puede seguir y seguir. ¿Dónde están los registros fósiles? Suponiendo que los caballos y sus ancestros comunes nacieron y evolucionaron (por ejemplo) en Eurasia, la cantidad de fósiles que deberían haber (utilizando el esquema antes mencionado) es tan grande que cualquiera que viviera en esa zona geográfica y saliera al campo y escavara tendría que encontrar al menos un registro fósil de todos los ancestros o especies intermedias y así el árbol genealógico y óseo del caballo y sus ancestros ya debería estar armado o construido. Lo mismo debería ocurrir con los miles y miles de especies existentes actualmente y que nos precedieron. ¡Solo imagínate la cantidad abrumadora de fósiles que deberíamos tener y no tenemos! No hay tal evidencia y los libros y las páginas web suplen los huecos (la cantidad de huecos es enorme) con dibujos muy lindos y hasta extravagantes.
    No sé si pude explicitar mi reflexión en forma elocuente, pero te puedo asegurar que es lo más objetiva posible. Todo esto con respecto a la página web recomendada.
    En cuanto a las referencias de revistas científicas, bueno, es cuestión de buscarlas, leerlas, analizarlas y re-evaluar posturas e interpretaciones.
    Hasta pronto

    Me gusta

  7. 27 enero, 2014 a las 9:10

    Lucho, en mi anterior comentario, escribí: “si has leido hasta aquí escribe la clave :::: (la que está en el comentario)”. Si no lo has hecho es porque ni te has mirado las referencias. Me apena escribir tanto para nada, algo a lo que los creacionistas me tenéis acostumbrado (y harto). Igual te pasa con el artículo de Wikipedia, hay 50 referencias bibliográficas escritas por expertos en el campo, por los descubridores de estos fósiles que han analizado y han sometido a análisis por otros científicos. Todo eso lo calificas de “dibujitos” (mira una de esas 50 referencias: http://download.springer.com/static/pdf/966/art%253A10.1007%252Fs12052-009-0117-4.pdf?auth66=1390983819_37d46ad8130bf38fd1328556ebaf8c86&ext=.pdf, como puedes ver está llena de fósiles, no de “dibujitos”), en base a tus grandes conocimientos en ¿teología? Hay que ser un poco más humilde, porque sin humildad no te ganarás el cielo 😉

    Estudia como se forma un fósil y entenderás que el proceso de fosilización es lo más parecido a los milagros del Nuevo Testamento. De hecho la frase “encontrar una sóla especie intermedia (o fósil de transición) refutaría tu postura” te la has pasado por alto, pero es importantísima.

    En cuanto a las referencias de revistas científicas, bueno, es cuestión de buscarlas, leerlas, analizarlas y re-evaluar posturas e interpretaciones.

    Algo que los creacionistas nunca habéis hecho en los 4 años que tiene este blog, porque te has olvidado de una cuestión en tu listado: entenderlas. Y como no las entedéis, no la discutís, sólo las rechazáis porque molesta a vuestra creencia. Y así no vale la pena escribir una sóla linea más.

    Hasta pronto

    No te molestes en volver.

    Me gusta

  8. 27 enero, 2014 a las 12:45

    Lucho :
    Admitiendo la evolución como un hecho, las especies intermedias que deberían haber tendrían que ser muy variadas. No solo variadas sino también numerosas (muy numerosas)

    Pues, resulta que no, porque para que cataloguemos a dos organismos como especies tienen que ser suficientemente diferentes. Dado que la evolución implica un un cambio gradual, lleva mucho tiempo que los organismos cambien lo suficiente para merecer un nombre específico diferente.

    El problema es que no entendés lo que es realmente la evolución realmente.

    Lucho :
    de lo contrario la selección natural no podría “perpetuarse” en el tiempo.

    La selección natural no se perpetúa en el tiempo. La vida lo hace.

    Lucho :
    la cantidad de fósiles que deberían haber (utilizando el esquema antes mencionado) es tan grande que cualquiera que viviera en esa zona geográfica y saliera al campo y escavara tendría que encontrar al menos un registro fósil de todos los ancestros o especies intermedias

    No, porque no es tan sencillo que un organismo se fosilice, y no es tan sencillo que los estratos donde se encuentran restos fósiles queden expuestos.

    Lucho :
    Al menos yo lo veo así.

    El problema es justamente que ves las cosas de manera equivocada. Si no entendés en que consisten realmente la evolución y la fosilización, que demandes evidencia científica de fósiles es inútil.

    A propósito, ya que sos tan exigente con la evidencia y con el aspecto científico, habrás notado que el concepto de “complejidad irreducible” ha sido refutado científicamente (se ha demostrado que mutaciones en el ADN pueden dar lugar a estructuras biológicas complejas a partir de estructuras más simples), que se aplica de manera falaz (“como no se explicar esto mediante la evolución, la explicación es el DI”) y que, de hecho, el DI no explica absolutamente nada: a) ¿qué es exactamente lo que realiza los “diseños inteligentes”?; b) ¿Cómo los realiza?; c) ¿Cómo los materializa?

    ¿Dónde está la evidencia directa que demuestra que existe o existió una entidad como la que diseñó los seres vivos de nuestro planeta? ¿Dónde está la evidencia directa que demuestra que el proceso mediante el cual esa entidad diseñaba es real? ¿Dónde está la evidencia directa que demuestra que el proceso mediante el cual esos diseños se materializaron es real?

    Y ya que estamos, ¿cuál es el mecanismo que impide que los cambios acumulados a lo largo de mucho tiempo lleven a que dos poblaciones de organismos con un ancestro común sean clasificados en familias u ordenes diferentes? ¿O el mecanismo que impide que impide que en una población de organismos se produzca un cambio que a largo plazo de origen a familias u órdenes diferentes?

    Me gusta

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: