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Afinando el cronómetro de la creación

14 abril, 2010

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A lo largo de muchos siglos ha habido muchos intentos de explicar el origen de los seres vivos de nuestro planeta. Algunas, sabiendo que eran erróneas, las miramos con simpatía por esos esfuerzos de alcanzar una explicación con los pocos elementos que tenían a su alcance. En los últimos dos siglos la ciencia ha sufrido un crecimiento exponencial y, aunque todavía nos quedan muchas cosas por conocer, hay cosas que ya nadie discute. Bueno aquí, deberíamos hacer la pregunta de la primera página de los comics de Asterix, en la que pregunta “¿nadie?, pues no aún queda una aldea irreductible….”. Porque lo cierto es que aún queda un grupo de cabezotas irreductibles que se cierran en banda al avance de la ciencia. O al menos a todos aquellos resultados que contradigan textos escritos hace más de 2500 años. Y eso con todo mi respeto es ridículo. Y aquí aporto una prueba de esa ridiculez.

Se trata de un artículo escrito por Alan L. Gillen para “Answer in Genesis” que intenta ajustar el origen de los microorganismos simbióticos a la cronología de la creación En una de las tablas de este disparatado ”trabajo” se muestra lo siguiente:

Muestro tres cosas que “me han llamado la atención” en esta publicación (tampoco le voy a dedicar más tiempo a este artículo en esta distendida nota):

(1) Los autores que cita como referencia de la tabla son de científicos, de los de verdad, de los que investigan. De hecho R. M. Atlas y R. Bartha son expertos en ecología microbiana y especialistas en bacterias capaces de biodegradar hidrocarburos y otras sustancias tóxicas. No tienen la menor relación con lo que cuenta el artículo y si supieran que se citan aquí seguramente pedirían que no es necesario que los citen.

(2) En el artículo se nos dice que los patógenos no se incluyen porque éstos no aparecen en ese momento, sino tras “la caída”. Se nos dice que se desconoce el origen de los virus, si fue una nueva creación (imposible desde el punto de vista literalista) o se dedicaban a otras cosas antes. Por ello también es de suponer que no existían los patógenos oportunistas a pesar de que Escherichia coli sea incluida en la lista. Algunas bacterias simbióticas pueden pasar a ser patógenos si el sistema inmune baja, pero es de suponer que en el jardín del Edén eso era imposible.

(3) Se incluyen los ERV, que no son más que restos de retrovirus insertos en el genoma. En realidad son huellas de retrovirus activos (en el pasado) que acumularon mutaciones y ya no pueden infectar. Se han trasmitido de generación en generación y es una de las evidencias más claras de que poseemos un ancestro común con otros primates. De ahí el interés de colocarlos aquí y de “inactivarlos intentando así sofocar esas evidencias que dicen que no existen.

Estos son los problemas que surgen cuando se toma un libro escrito hace más de 2500 años para intentar explicar fenómenos naturales que ninguno de los que escribieron esos libros suponía que podían existir.

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  1. 14 abril, 2010 a las 18:17

    Habra que reconsiderar si Abel murio por una gastroenteritis aguda entonces???
    O las bacterias al igual que los tiranosaurios eran “herbivoras” y se dedicaban a producirles uno que otro vomito de clorofila a la abundante vegetacion??? :mrgreen:

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  2. Lucien
    15 abril, 2010 a las 0:10

    Prefiero no saber en qué se basan para hacer decir en qué dia fué creado cada microbio… Einstein tenía razón, la estupidez humana no tiene límites.

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  3. Darío
    15 abril, 2010 a las 2:21

    Lo que ustedes no saben es que el Sr. Guillen, en una noche tenebrosa y pasadísimo de peyote, creyó que se metió en los archivos en dónde el Señor tiene sus inventarios detallados… :mrgreen:

    O, ¿algún literalista me dirá que tengo que concluir otras cosa? 😛

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  4. Lucien
    15 abril, 2010 a las 12:04

    los literalistas suelen huir de este tipo de entradas… de las que tienen que dar explicaciones, vamos.

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  5. 19 abril, 2010 a las 23:07

    Pues sí, Lucien, fijate como en la última entrada de “Dame una prueba de la evolución por 250.000 dólares” han acudido algunos escépticos de la evolución. En entradas más serias donde nos centramos en datos concretos… no dicen ni mú… 🙄

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