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El otro juicio del mono

30 abril, 2010

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En la década de los 20 del pasado siglo se vivió un juicio muy mediático donde se debatía sobre la posibilidad de enseñar evolución en las escuelas. La sentencia de ese juicio fue una victoria para los creacionistas. Sin embargo en Arkansas en el año 1968 se vivió otro juicio que ha trascendido mucho menos, pero que tuvo una relevancia mucho mayor ya que abrió las puertas a la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas de los Estados Unidos

Desde que se consideró a la evolución como el fenómeno que explica la biodiversidad de nuestro planeta, muchos profesores de ciencias, han tenido que luchar contra el fundamentalismo religioso para poder explicar este concepto a sus alumnos. Ese camino para muchos fue una senda llena de espinas, especialmente en algunos estados de los EEUU. Estos héroes, anónimos en la mayoría de los casos, pusieron en riesgo su profesión, su libertad y su aceptación por parte de la sociedad en la que vivían. Y todo para que sus alumnos fueran capaces de pensar por sí mismos y conocer las últimas innovaciones científicas más allá de la censura impuesta por posturas religiosas y políticamente reaccionarias.

El caso más famoso es que el llamado ”juicio del mono” desarrollado en 1925 en Dayton, Tennessee. Ese año se juzgó al profesor de instituto John Scopes por enseñar la teoría de la evolución en clase de ciencias naturales. El proceso fue muy publicitado y como fiscal estuvo un peso pesado de la política, además de fundamentalista cristiano, William Jennings Bryan. Por parte de la defensa participó Clarence Darrow, uno de los mejores abogados del momento. El juicio supuso la condena de Scopes a una multa de 100$, que posteriormente fue rebajada a 1$ dos años después por el Tribunal Supremo. Lo interesante del caso es que Darrow mostró la verdadera cara de los creacionistas y sus únicos argumentos: negar sistemáticamente la evidencia (se impidió comparecer como testigos a expertos en biología, geología, astronomía, etc), y la falta de sustento racional al aplicar la literalidad de la Biblia, tal y como mostró Bryan cuando fue interrogado por Darrow en calidad de experto en la Biblia. Este juicio tuvo tal repercusión mediática, que incluso en 1960 el director Stanley Kramer rodó una película sobre el proceso llamada “Heredarás el viento”. Pero los creacionistas ganaron el juicio y la evolución se mantuvo alejada de las escuelas.

Han habido otros juicios como ese que no han tenido tanta repercusión en los medios, a pesar de ser tan importantes o más del que aconteció en Dayton. En el año 1968, en el estado de Arkansas, una profesora de biología, Susan Epperson, usó en una escuela de secundaría de la ciudad de Little Rock, un libro de texto que incluía la teoría de la evolución. Este texto era usado en muchos otros estados, sin embargo en Arkansas todavía se mantenía la prohibición de enseñar evolución. Las autoridades educativas decidieron despedirla, por lo que Epperson recurrió a la justicia. La Corte Suprema le dio la razón, declarando en ese momento:

La prohibición fue producto del fundamentalismo religioso de los años 20. Arkansas tiene derecho a determinar los contenidos de la enseñanza en las escuelas públicas, pero eso no le da derecho a prohibir una teoría científica. Hacerlo es violar la libertad de expresión, que está en la primera enmienda de la Constitución

.

A partir de ese momento se pudo enseñar evolución, pero el estado de Arkansas ha sido uno de los estados donde ha habido mayor confrontación en este punto: difícilmente se pudo enseñar la evolución humana, se intentó equiparar la evolución con movimientos religiosos, se potenció la idea de “enseñar la controversia”. Y eso fue copiado por otros estados del denominado cinturón bíblico. Así en el año 1999, el estado de Kansas decidió suprimir cualquier mención sobre la teoría del Big Bang, la edad de la Tierra y la evolución de los programas de las escuelas públicas. El National Center for Science Education ha tenido que pelear en los juzgados la defensa de la ciencia en las escuelas públicas, tal como ya nos comentó Eugene Scott en este mismo espacio. Desde aquí sólo nos queda agradecer la labor a esas personas que pelean para que la razón y el conocimiento sigan siendo una prioridad en la educación de los jóvenes.

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  1. 30 abril, 2010 de 8:54

    Habría que mencionar también la polémica que hubo en 2005 también en Kansas, donde hicieron una ley para que se dedique la misma cantidad de tiempo en enseñar creacionismo y evolución.

    La ley fue tan polémica que hasta Los Simpsons le dedicaron un episodio, donde Lisa quería mostrar que la biblia no era ciencia, y todo Springfield la censuraba.

    Todo terminó con la famosa carta escrita por el estudiante Bobby Henderson sugiriendo que también se incluya una currícula sobre el Monstruo de Espagueti Volador.

    Sin duda, un caso de los más graciosos..

  2. 30 abril, 2010 de 15:27

    Si, han habido muchos casos con gran repercusión, el que citas por la simpática aparición del MEV, el de Dover porque paró los pies al diseño inteligente…. Pero he destacado el de Arkansas por ser el primero en el que la enseñanza de evolución ganó posiciones en las escuelas; hasta entonces los creacionistas se habían movido a sus anchas.

  3. Cronopio
    30 abril, 2010 de 21:45

    No logro recordar cuando oí hablar de evolución biológica por primera vez. Si recuerdo la primera charla creacionista. Apocalíptica, demagógica, tenebrosa.Tanto énfasis con tan pocos argumentos. Profundamente estúpida. La impartió un fraile “especial”. Uno que no nos conocía, que iba de colegio en colegio de los regentados por su congregación soltando charlas. Recuerdo que nuestro fraile de natus estaba presente, con cara de circunstancias. Debía rondar los setenta y lo considerábamos un hombre sabio. Yo debía tener 13 años. Recuerdo que nos dijo que el conferenciante era un hombre santo y que el no le llegaba a la suela de los zapatos.(como respuesta a cualquier pregunta sobre la charla) Recuerdo sus clases posteriores: Darwin y Lamarck explicados con el ejemplo de los cuellos de las jirafas. Mendel y sus guisantes, las excursiones en busca de minerales y de fósiles en los cortados de la vía del tren. La colección de ammonites. Sus clases prácticas y magistrales de física y química. No se si lo expreso en toda su magnitud. La labor continuada, didáctica y profundamente científica de aquel fraile sabio nos ponía a salvo de las magufadas. Sin nombrarlas ni discutirlas. Sin enfrentamientos con su entorno…..y corría el año 1970 en la españa del Caudillo por la gracia de Dios.
    ¿Puede ser que en la España de aquella época fuera más fácil enseñar ciencia que algunos estados del Imperio hoy?

  4. 30 abril, 2010 de 22:14

    Yo si recuerdo que me gane un coscorrón por preguntar en clase de catequismo si Dios era omnipresente estaba tambien en el infierno XD.
    Debía rondar los 8 años por aquel entonces…

  5. 30 abril, 2010 de 22:37

    Yo me acuerdo de un compañero de instituto, que le tumbaron religión porque puso en un examen “dios es gilipollas” y cuando le llamó la profesora (teóloga ella) para ponerle las pilas, el tipo le dice: “usted dijo que no teníamos que contestar con frases aprendidas del catecismo, sino con lo que nosotros pensáramos realmente, pues yo pienso que dios es gilipollas…”

    Obviamente, y dado que además seguía el mismo criterio para el resto de asignaturas, jamás acabo el bachiller el pobre… 😆

  6. 30 abril, 2010 de 23:08

    Pasé la primaria en escuela de monjas. A la hora de hablar de Darwin, parecía que describian al mismísimo Satán y el tópico: “dice que descendemos de los changos, pero no eran changos, sino hombres muy peludos” ¬¬

    Sin comentarios…

  7. Cronopio
    30 abril, 2010 de 23:21

    jajaja Daiko. Es muy curioso, pero a los niños esa pregunta se les ocurre frecuentemente….Y creo que todos los catequistas la odian. Respecto a la afirmación de que Dios es gilipollas, JM, evidentemente es de suspenso. Dios solo podría ser gilipollas si realmente fuera. Pero al no ser, no puede ser ni gilipollas ni gilichichi.

  8. 1 mayo, 2010 de 4:25

    J.M. Hernández :Yo me acuerdo de un compañero de instituto, que le tumbaron religión porque puso en un examen “dios es gilipollas” y cuando le llamó la profesora (teóloga ella) para ponerle las pilas, el tipo le dice: “usted dijo que no teníamos que contestar con frases aprendidas del catecismo, sino con lo que nosotros pensáramos realmente, pues yo pienso que dios es gilipollas…”
    Obviamente, y dado que además seguía el mismo criterio para el resto de asignaturas, jamás acabo el bachiller el pobre…

    eso le llamo cristia-nazismo :mrgreen:

  9. Alerodriguez69
    3 mayo, 2010 de 15:03

    edgar :

    J.M. Hernández :Yo me acuerdo de un compañero de instituto, que le tumbaron religión porque puso en un examen “dios es gilipollas” y cuando le llamó la profesora (teóloga ella) para ponerle las pilas, el tipo le dice: “usted dijo que no teníamos que contestar con frases aprendidas del catecismo, sino con lo que nosotros pensáramos realmente, pues yo pienso que dios es gilipollas…”
    Obviamente, y dado que además seguía el mismo criterio para el resto de asignaturas, jamás acabo el bachiller el pobre…

    eso le llamo cristia-nazismo

    Si os empeñáis en contraponer al cristianismo con la teoría de la evolución, lo normal es que los cristianos se lo tomen a mal. Os sorprenderíais de conocer a la cantidad de científicos cristianos que no tienen problemas en aceptar la evolución.
    Otra cuestión es que tomemos la evolución como dogma: como hipótesis científica debe poder ser falsificable. Además, el campo experimental de la evolución (o de cualquier otra teoría que explique la existencia de las especies) está muy limitado por razones obvias.
    Por tanto: no apliquemos criterios anticientíficos a lo que queremos que sea ciencia. Yo no conozco hipótesis más razonable que la evolución, pero eso no quita que le falta por explicar aún muchas cosas. Si la pretendemos presentar como una teoría “cerrada” y “probada”, lo normal es que los que le encuentren resquicios se vayan al otro extremo y defiendan creacionismos varios como el diseño inteligente.
    Respetemos esas otras hipótesis, que es lo que hace un buen científico.

  10. 3 mayo, 2010 de 15:14

    Alejandro dices Os sorprenderíais de conocer a la cantidad de científicos cristianos que no tienen problemas en aceptar la evolución.

    Ni mucho menos mostraríamos sorpresa, el 99% de los científicos aceptan la evolución, y alrededor del 90% de los biólogos cristianos la acepta. Ese 10% que queda se encuentra entre algunos grupos evangélicos y muy pocos de ellos, pese a ser biólogos (como Ken Ham) sabe los conceptos básicos de lo que es la evolución. Al menos eso se desprende de sus discursos y escritos.

    Respetemos esas otras hipótesis La evolución (que es mucho más que una hipótesis) se sustenta en evidencias experimentales. Cuando otras líneas argumentales lo hagan se considerarán de igual forma. De momento el creacionismo no es más que literalismo bíblico (religión) y el diseño inteligente filosofía. Si discrepas dime una sóla evidencia experimental que sustente alguna de estas dos ideas.

  11. Alerodriguez69
    3 mayo, 2010 de 16:09

    Vamos a ver: cualquier teoría científica se basa en hipótesis que se pueden comprobar o desmentir. No es una cuestión de creer: las hipótesis son herramientas de conocimiento, no dogmas.
    No tengo por qué defenderte el creacionismo o el diseño inteligente: creo que no pueden aportar ninguna evidencia experimental. Pero no por ello encuentro razones para hablar de “cristia-nazismo” como hacía un comentario anterior: lo encuentro muy poco científico.
    Lo que quería poner de manifiesto es:
    *Que no tiene sentido contraponer a los cristianos con la evolución como herramienta científica.
    *Que el insulto no es un método científico.
    *Que cuanto más convencidos estemos de una determinada hipótesis, más tranquilos deberíamos estar a la hora de afrontar posibles críticas de los escépticos a esa teoría.

  12. 3 mayo, 2010 de 16:40

    Pero no por ello encuentro razones para hablar de “cristia-nazismo” como hacía un comentario anterior

    Estoy de acuerdo con tu comentario. Y esa observación (la del cristia-nazismo) la tendrá que defender quien la hizo.

  13. ralvar
    3 mayo, 2010 de 19:35

    Alerodriguez:

    “…el campo experimental de la evolución (o de cualquier otra teoría que explique la existencia de las especies) está muy limitado por razones obvias.”

    En el campo experimental hay miles de investigaciones que corroboran la TE.
    El diseño del experimento es lo importante.
    No entiendo lo de “muy limitado”
    Y no entiendo lo de “otra teoría”, ¿insinúas que hay otra teoría que compite con la TE?

    “Respetemos esas otras hipótesis, que es lo que hace un buen científico.”

    No conozco “otras hipótesis” que tengan rigor científico para ser respetadas.
    Si sabes de alguna, por favor, esclaréceme.

    “*Que cuanto más convencidos estemos de una determinada hipótesis, más tranquilos deberíamos estar a la hora de afrontar posibles críticas de los escépticos a esa teoría.”

    El problema es que lo que tu llamas “críticas” a la Teoría de la evolución no son tales, son atentados a la inteligencia humana.
    Si lees las entradas, de varios (muchos) personajes, a los post de este blog podrás confirmar lo que menciono.
    O si no, simplemente, ve a la sección “El Profeta Aneuronado” donde hay un resumen de lo más selecto, y sabrás de lo que hablo.

  14. 3 mayo, 2010 de 20:40

    Alerodriguez69 :

    Otra cuestión es que tomemos la evolución como dogma: como hipótesis científica debe poder ser falsificable.

    ¿Falsificable? Digo yo que, en todo caso, será falsable. Y, en cualquier caso ¿si en lugar de falsable es verificable?

    Alerodriguez69 :

    Yo no conozco hipótesis más razonable que la evolución, pero eso no quita que le falta por explicar aún muchas cosas.

    Vamos a ver, aquí detecto un poquillo de lío: en primer lugar, la “evolución” no es una hipótesis. Como poco sería una teoría, aunque la mayor parte de la comunidad científica considera la evolución como un hecho más allá de toda rura razonable. En ese sentido, la evolución no explica, sucede y produce cambio y biodiversidad. Lo que explica son los mecanismos que producen la evolución, y aquí si que hablamos de teorías, como la de evolución por selección natural, simbiogénesis, neutralismo, etc.

    Así pues, no creo que a la evolución le “falte por explicar aún muchas cosas”, en todo caso, les faltará a las teorías que explican los mecanismos evolutivos. ¿O podrías citar que opinas qué le falta por “explicar” a la evolución?

    Alerodriguez69 :

    Si la pretendemos presentar como una teoría “cerrada” y “probada”, lo normal es que los que le encuentren resquicios se vayan al otro extremo y defiendan creacionismos varios como el diseño inteligente.

    Pues no. Según ese argumento, no deberíamos presentar el heliocentrismo como algo cerrado y probado, dado que los literalistas pueden irse hacia el otro extremo: el geocentrismo. No podemos definir las cosas dependiendo de las susceptibilidades, eso puede valer para la política o la diplomacia, pero no para la ciencia.

    Alerodriguez69 :

    Respetemos esas otras hipótesis, que es lo que hace un buen científico.

    No hay ningún inconveniente en respetar otras hipótesis, pero el creacionismo (llamado también Diseño Inteligente), es cualquier cosa menos una hipótesis científica. Es una creencia, una mitología, un dogma religioso. Eso no es considerable científicamente, no se puede trabajar con dogmas, sólo con hipótesis científicas. No podemos considerar las teteras de Russell, porque no podemos buscar evidencias ni a favor ni en contra, sólo podemos creer o no creer en ellas. Y eso, lo queramos o no, cae fuera del campo científico.

  15. 3 mayo, 2010 de 20:53

    Alerodriguez69 Por tanto: no apliquemos criterios anticientíficos a lo que queremos que sea ciencia..

    Entonces estará de acuerdo que es risible el intentar aplicar criterios científicos a lo que definitivamente no es ciencia, como cierto librillo de fábulas del Oriente Medio, y no me refiero a “Las mil y una noches”. 😀

  16. Miolo
    14 enero, 2013 de 19:18

    Por si a alguien le interesa:
    La compañía Azar Teatro representa en la sala Cuarta Pared (Madrid) hasta el día 19,
    El juicio de Dayton, una adaptación de “La herencia del viento”.

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