Inicio > Crítica literaria > El viaje

El viaje

25 septiembre, 2010

Autor S. Belizón

Amanecía en aquel continente que un día se llamaría Asia, el clan Koori nuga salió como de costumbre en cuanto la luz empezó a despuntar por el valle del gran río, Palawah tomo su lanza y sus piedras para cortar y se dispuso rápidamente a encontrarse con el resto de los hombres del clan. El clan Koori nuga apenas contaba con algunos niños y niñas, 12 mujeres fértiles, 16 hombres, algunos ancianos y en total no llegaban a los 50 individuos.

-¡Palawah!- gritó Yapa, mientras le daba alcance a Palawah -. Tenemos que irnos como hicieron los otros clanes -, Yapa era una de las mujeres más hermosas del clan y desde que Palawah y Yapa habían sido niños siempre hubo una complicidad que nunca les abandonaría,- ¿qué sucede?-, pregunto Padawal. – Anoche tuve un sueño y ví a los “otros” como os capturaban, ¡tenemos que irnos al gran lago!-. Por una vez Padawal hizo caso de los consejos de su compañera y decidió no partir con el resto del grupo de cazadores, ambos miraron entre las ramas para asegurarse que no había nadie cerca, quedándose juntos aquella tibia mañana. En otra parte de la espesa selva los cazadores del clan andaban sobre el espeso y húmedo follaje, hacía ya varios días que no salían de caza por miedo a los “otros” pero el clan no podía aguantar ya más y necesitaban abatir alguna pieza de caza, de repente los “otros” se abalanzaron sobre ellos con un ensordecedor estruendo, los golpes y la confusión rápidamente fueron seguidos de un melancólico silencio, los “otros” habían hecho lo que durante cientos de años habían hecho, saciar el hambre.

Varios días después el clan no sabía qué hacer solo quedaban Palawah, las mujeres, los niños y algunos ancianos. Todos los hombres del clan habían sido asesinados excepto Palawah, -por qué la gran serpiente no nos protege?- se preguntaba Noongar hermana mayor de Yalpa, de repente Palawan se levantó de un salto exclamando, – debemos marcharnos, tenemos que montar en la casa que flota para ir al gran lago-, durante generaciones muchos clanes ya se habían marchado, el pueblo Koori siempre había vivido repartido por las islas del sudeste asiático pero la situación era insostenible, la caza (cada vez más exigua) y los “otros” habían hecho que este pueblo se aventurara hacia el horizonte del gran lago.

-Palawah- pregunto Noongar-, ¿y sí todos los que partieron han caído en el sueño eterno? ¡Desaparecieron sí!, -respondió Palawah-, pero nadie de nosotros les ha visto caer en el sueño eterno y los espíritus siempre nos hablaron de las tierras de otro lado del lago.

Volvió a amanecer todo el clan estaba en la balsa, los rayos de sol caían tenuemente sobre el rostro de Yalpa, poco a poco se percibía en el ambiente ese continente que algún día se llamaría Australia…

.

Entradas relacionadas:


  1. 25 septiembre, 2010 a las 19:41

    ¿En la isla había osos polares? ;P

    Me gusta

  2. S.Belizón
    25 septiembre, 2010 a las 22:48

    Je je je, los de lost me plagiaron la designación de los “otros” pero estos otros son más sorprendentes que los de la serie…, eran los últimos Homo erectus de Asia!

    Me gusta

  3. 26 septiembre, 2010 a las 19:26

    Mooola. Ya me gustó cuando lo leí en la selección de relatos. Enhorabuena, Belizón.

    Me gusta

  4. S.Belizón
    27 septiembre, 2010 a las 0:08

    Muchas gracias J.M, yo ya estoy esperando el segundo certamen en el que prometo volver a participar.

    Me gusta

  5. ralvar
    27 septiembre, 2010 a las 5:01

    Me gustó, he quedado con ganas que continúe.

    PD: este Palawah un pillo, esperó y se quedó con todas las donnas, un fenómeno, jaja

    Me gusta

  6. Nuria
    30 septiembre, 2010 a las 10:08

    Hombre, yo diría que lo de los “Otros” lo cogieron más bien de El clan del oso cavernario, donde los Otros son los cromañones. J.M. Auel, al fien y al cabo, no hace más que utilizar la idea de la alteridad (http://es.wikipedia.org/wiki/Otro), utilizada en filosofía y antropología desde hace bastante tiempo.

    Me gusta

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: