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¿Qué temen los expertos del virus de la gripe?

27 septiembre, 2010

Ya estamos de nuevo en otoño y con la llegada del mismo empieza una nueva campaña de vacunación contra la gripe. La pasada campaña fue de lo más movida, debido a la irrupción de un virus gripal fuera de la estación que causó preocupación y disparó la histeria. Sin embargo todo fue una falsa alarma que movilizó gobiernos y supuso un gasto sanitario excepcional. Más allá del alarmismo mediático o de los negocios de las farmacéuticas, los virólogos especialistas en gripe siguen alerta. ¿A qué se debe esa alerta permanente de los especialistas, qué es lo que temen exactamente?

Para contestar esa pregunta previamente hay que conocer un poco al virus que cada invierno nos visita y que es responsable de que muchos de nosotros permanezcamos en cama durante unos días, así como a la enfermedad que provoca. Muy brevemente comentar que el virus de la gripe es un virus de ARN de la familia Orthomyxoviridae. Hay tres tipos principales de virus de la gripe, el A, el B y el C. El más abundante es el A ya que es capaz de infectar a diferentes especies animales (incluyendo a humanos); además es el más agresivo. El B sólo se encuentra en humanos, y es poco frecuente y el C lo es menos aún. Entre los de de la clase A más famosos por haber provocado serias pandemias están los de la gripe española (1918) del subtipo H1N1, la gripe asiática (1957) del subtipo H2N2; la gripe de Hong Kong (1968) del subtipo H2N2; la gripe aviar (1997-) del subtipo H5N1 o la gripe porcina (2009-) del subtipo H1N1

La nomenclatura de los diferentes virus tiene un protocolo basado en:

Tipo/región del descubrimiento/cepa/año del descubrimiento (subtipo).

Así por ejemplo existe el virus “A/USSR/90/77 (H1N1)” que significa que es un virus de tipo A que se descubrió en la antigua Unión Soviética en 1977, cepa 90, subtipo H1N1. Las cepas de tipo A poseen un material genético que codifica para 11 genes. Los subtipos de las cepas A se clasifican según la hemaglutinina (abreviada como H) y la neuraminidasa (o N) del virus. La hemaglutinina es una glucoproteína antigénica que se encuentra en la superficie del virus de la gripe y es la responsable de la unión del virus a la célula infectada. El nombre hemaglutinina viene de la capacidad de estas proteínas de provocar aglutinación de los hematíes. Hay 16 versiones distintas de hemaglutinina (que se enumeran del 1 al 16). La neuraminidasa se encarga de romper las uniones entre la hemaglutinina y el ácido siálico lo que permite al virus entrar en la célula diana. Existen 9 tipos de neuraminidasa (del 1 al 9). Dependiendo de la combinación de H y de N los virus de la gripe pueden presentar diferente grado de agresividad. La experiencia dice que los H5 y H7 son los más agresivos. Esta alta capacidad de combinarse es lo que dificulta la producción de una vacuna universal contra este virus.

Esquema de la partícula del virus de la gripe donde se observa la hemaglutinina, la neuraminidasa en la superficie del mismo, así como los diferentes fragmentos de ARN (que puede intercambiar con otros virus) en su interior. Fuente: Science

¿Por qué varía el virus de año a año?

Debido a la enorme capacidad que tiene este virus de intercambiar genes con otros virus de la gripe con los que se encuentra. El virus de la gripe infecta humanos, y también aves y cerdos. En los animales, especialmente en cerdos, no suele producir una infección grave, por lo que pueden convivir diferentes cepas de virus de la gripe mucho tiempo intercambiando su material genético sin que suponga un problema para su huésped. Estos reservorios de la gripe explican también por qué no podemos acabar con este virus, aunque parezca que no está presente muchos animales lo transportan. Las pandemias de gripe más graves de la historia han procedido de virus que infectaron previamente aves. El salto de cerdos a aves y a humanos o de aves a humanos, e incluso de cerdos a aves y después a humanos es posible lo que explica la alta variabilidad de virus que encontramos cada año.

¿Qué tipo de enfermedad provoca el virus de la gripe?

En seres humanos la gripe se caracteriza fundamentalmente por una infección de las vías respiratorias, con fiebre muy elevada (alrededor de 39º-40ºC), dolor generalizado, debilidad y postración. Los casos más graves pueden producir neumonía (principal o bien secundaria por infección bacteriana). En ocasiones puede producir problemas intestinales o estomacales. La transmisión principal del virus se hace a través del aire por pequeñas gotas de secreción mucosa o salival, aunque también se transmite por sangre. El virus puede permanecer activo durante varias horas fuera del huésped, por lo que superficies contaminadas pueden ser focos de contagio.

En EEUU, entre el 5% y el 20% de la población enferma de gripe cada año, lo que significa la hospitalización de 200.000 personas y la muerte de 36.000. En España la sufren cerca del 25% con unos 3.000 fallecimientos. A nivel global el número de fallecimientos se acerca a 500.000.

¿Por qué es tan peligrosa la gripe?

Como he indicado, cada año aparece una epidemia estacional de gripe, y algunos años aparecen pandemias con millones de afectados y un incremento de la mortalidad. En el siglo XX se han producido cinco pandemias que tenían como responsables a variantes del virus de tipo A. Normalmente el virus de la gripe tiene como principales víctimas a personas con el sistema inmune debilitado, así el 90% de sus víctimas son personas de más de 65 años (de ahí que sea a estas personas a las que se recomienda que se vacunen cada año), un 4% de niños y el resto personas con enfermedades pulmones, cardíacas, crónicas o con problemas inmunológicos (linfomas, SIDA, tratados por quimioterapia, etc).

Imagen de un hospital de Kansas durante la epidemia de gripe española. Fuente: Wikipedia

Sin embargo ocasionalmente aparecen variantes que atacan de forma fulminante a personas jóvenes con el sistema inmune robusto. Se piensa que en estos casos de gripe se produce lo que se conoce como “tormenta de citoquinas”: una respuesta exagerada y descontrolada del sistema inmune que ataca a los pulmones irreversiblemente. Las citoquinas son proteínas que estimulan la respuesta inmune ante un invasor. Si su respuesta es desmesurada se produce una potente reacción inflamatoria en lugares equivocados, como por ejemplo los pulmones. Se ha visto, por ejemplo, que el virus H5N1 de la gripe aviar o el de la gripe de 1918 tienen gran capacidad de producir esa respuesta. Es por ello que estos virus atacan sobre todo a gente joven, que son lo que tienen el sistema inmune intacto.

Entonces, ¿qué temen exactamente los expertos en gripe?

Temen la aparición de una variante del virus que combine una elevada capacidad de transmisión por el aire entre personas junto a una fuerte agresividad capaz de provocar esa “tormenta de citoquinas”. De esta forma se puede producir una rápida dispersión a escala global (favorecida por la facilidad actual de los viajes intercontinentales) de una variante que mata muy rápidamente a personas mayoritariamente joven. Algo parecido ocurrió en la denominada gripe española de 1919 que mató a más de 50 millones de personas y puso en jaque al sistema sanitario y de producción de varios países. Eso es lo que temen. Y lo temen porque se duda de que tengamos una capacidad de respuesta adecuada ante una pandemia de ese tipo. El curso de la enfermedad es muy rápido (puede matar en menos de 48 horas) y su transmisión también.

¿Qué se podría hacer ante un “supervirus” de la gripe?

Si algún día apareciera un virus de este tipo, sus consecuencias podrían ser muy graves. Desarrollar una vacuna lleva tiempo: el número de compañías que pueden hacerlo es limitada, y la materia prima necesaria para fabricarlas (los huevos de gallina) también. En la actualidad se están produciendo unos 300 millones de dosis de vacuna de gripe estacional, y se estima que se podría llegar a 600 millones sin mucho problema. Saturando el sistema a tope se podrían alcanzar cifras de 2.500 millones de dosis, lo que dejaría a más de la mitad de la población del mundo desprotegida. También existen antigripales tales como el tamiflú. Sin embargo su eficacia es limitada (ha de tomarse antes de la aparición de los síntomas más claros), la capacidad del virus de generar resistencia elevada y sus efectos secundarios no lo convierten en una panacea contra el virus.

En resumen lo que temen los epidemiólogos y los virólogos es que aparezca una variante del virus con alta capacidad de matar. Esto, afortunadamente, se da muy de tarde en tarde, pero puede ocurrir, como ya aconteció en el pasado. Estamos hablando de un organismo con elevada capacidad de evolucionar y no podemos prever en qué dirección lo va a hacer. De ahí el estado de alerta continuo.

Este año la vacuna estacional está compuesta por el famoso virus H1N1 (que hasta el momento se ha mostrado en la mayoría de los casos como leve) y el virus B. A primera vista puede parecer que viene un invierno tranquilo, y ojalá sea así, pero eso no se puede saber, el virus sigue intercambiando su material genético generando nuevas variantes continuamente. Cosas de la evolución.

Fuente:

-Salvador Macip (2010) Las grandes plagas modernas. Ed. Destino
-Wikipedia

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  1. Ontureño
    27 septiembre, 2010 a las 13:06

    Muy bueno, clarísimo e instructivo.

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  2. Pelaílla
    27 septiembre, 2010 a las 13:42

    Buenas,

    Felicidades, un buen resumen. Lo que exponéis tan claramente aquí es lo que he intentado hacer entender a varias personas que hablan de forma difusa sobre ‘el timo de la gripe A’ sin tener en cuenta que existió un virus real y lo que puede suponer que una variante nueva con ciertas características irrumpa de pronto en la población. Nunca me ha dejado de sorprender que mi madre, que no pudo acceder a una educación más allá de lo básico pero que sí recuerda la gripe del 57, tenga más claros ciertos conceptos de epidemiología (incluyendo la importancia de las vacunas) que algunos decendientes suyos 30 años más jóvenes y con formación superior.

    Saludos

    Me gusta

  3. Jon
    27 septiembre, 2010 a las 14:50

    Pelaílla :Buenas,
    Felicidades, un buen resumen. Lo que exponéis tan claramente aquí es lo que he intentado hacer entender a varias personas que hablan de forma difusa sobre ‘el timo de la gripe A’ sin tener en cuenta que existió un virus real y lo que puede suponer que una variante nueva con ciertas características irrumpa de pronto en la población. Nunca me ha dejado de sorprender que mi madre, que no pudo acceder a una educación más allá de lo básico pero que sí recuerda la gripe del 57, tenga más claros ciertos conceptos de epidemiología (incluyendo la importancia de las vacunas) que algunos decendientes suyos 30 años más jóvenes y con formación superior.
    Saludos

    Pelaílla, quizá te dejaría de sorprender tanto esa diferencia entre tu madre y sus descendientes si supieras que probablemente tu madre se traga todo lo que echan en la tele (para bien y para mal) mientras que sus descendientes más jóvenes y preparados han crecido en una época con acceso a internet y por tanto a una mayor cantidad de información, como por ejemplo que individuos de más que dudosa honradez como Donald Rumsfeld (y estoy siendo muy benévolo porque encantado le enviaría a Robert Hare para que le hiciera pasar su Psycopathy Checklist) dirigió durante años la empresa biofarmacéutica Gilead Science mientras ocupaba cargos en el gobierno de EEUU, lo cual supone para mí un claro conflicto de intereses y más teniendo en cuenta las medidas que han tomado durante esos años.

    Con esto no estoy diciendo que lo de la gripe fuera un timo, ni que no haya que ser precavidos con todo lo que sea sanidad, sino que si lo que quieres es ahuyentar las teorías conspiracionistas debes mostrar la mayor transparencia posible en lo que se refiere a las medidas de gobierno y colocar en los puestos de dirección a personas que no sólo sean íntegras sino que lo parezcan.

    Saludos.

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  4. Jon
    27 septiembre, 2010 a las 14:58

    Pon 4 o 5 tipos como Rumsfeld en cargos importantes de gobierno y aderézalo con algún que otro escándalo financiero como el de la crisis económica en la que los contribuyentes sacan del pozo a los mismos sinvergüenzas que han ocasionado la crisis y de la que se siguen lucrando de manera indecente y no les hará falta publicidad a los autores de las teorías conspiranóicas porque la gente asqueada les seguirá por pura frustración.

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  5. 27 septiembre, 2010 a las 16:04

    Jon, el virus el real, su capacidad de mutación y la posibilidad de que se origine una combinación altamente peligrosa, también lo son. Que las farmacéuticas hacen negocio y aprovechan sus influencias para ingresar más dividendos también es una situación real. Pero en este artículo trato de hablar del virus y de sus capacidades patogénicas.

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  6. Pelaílla
    27 septiembre, 2010 a las 16:21

    Jon,

    Mi madre de escepticismo va bien, gracias. No me parece disculpable que personas bien formadas intenten entender (e incluso pontificar sobre) una cuestión epidemiológica elucubrando sobre el sexo de los ángeles. Sobre lo del acceso a la información, en internet la puedes encontrar de todo tipo pero a menudo parece que la que consigue más repercusión es cierto tipo de información errónea, que estas personas tan formadas e informadas se dedican a repetir y extender acríticamente. Me perdonarás, pero sigue sorprendiéndome la credulidad de ciertas personas (incluso familiares míos) que me consta que son inteligentes e intruídas. Da que pensar.

    Saludos

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  7. Pelaílla
    27 septiembre, 2010 a las 16:41

    Manuel,

    Completamente de acuerdo con tu comentario. A mí, personalmente, no sólo me preocupan las consecuencias inmediatas cuando venga un buen “bisho” sino cómo cambiará el sistema patógeno-hospedador: ¿es esperable que sea sólo una oleada pasajera como pandemias pasadas o conseguirá desplazar finalmente a la variedad actual? Porque el mundo ha cambiado mucho en los últimos 50 años sobre todo en los deplazamientos de personas y mercancías, así que quizá una variante más infecciosa y virulenta no tendría por qué estar en desventaja frente a las variedades estacionales. Además, no sé si entendemos suficientemente cómo evoluciona la virulencia para predecir lo que sucedería en una situación así. Me explico: lo habitual sería diseñar una serie de medidas de contención y (si es posible) una campaña de vacunación que evitara la transmisión, con lo que la nueva variante desaparecería por la falta de transmisión o no podría competir con las variantes más atenuadas. Pero quizá la virulencia no evoluciona como se cree y no hay manera de erradicar esta nueva variante ni favorecer otras más atenuadas. Me preocupa porque me consta que sabemos relativamente poco sobre la evolución de la virulencia.

    Saludos

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  8. Jon
    27 septiembre, 2010 a las 18:15

    Manuel :Jon, el virus el real, su capacidad de mutación y la posibilidad de que se origine una combinación altamente peligrosa, también lo son. Que las farmacéuticas hacen negocio y aprovechan sus influencias para ingresar más dividendos también es una situación real. Pero en este artículo trato de hablar del virus y de sus capacidades patogénicas.

    Manuel, el artículo es muy bueno e interesante y trata de los aspectos científicos del virus pero si he hecho ese comentario es para tratar de responder el fenómeno que comenta Pelaílla sobre el grado de escepticismo de distintas generaciones.

    Ya sé de sobra que el virus es real, que existe la posibilidad de que mute y aparezca una cepa que provoque una tasa altísima de morbi-mortalidad en cualquier grupo poblacional pero lo que yo me pregunto es qué experimentos se han hecho o mejor dicho qué controles de calidad (por llamarlo de alguna manera, ya que no soy médico) se hacen para asegurarnos de que el porcentaje de aciertos de los epidemiólogos de la OMS cada vez que lanzan una alarma sanitaria sea mayor que el porcentaje de aciertos que cabría esperar fruto del “azar”.

    ¿Existe algún estudio o trabajo que haya evaluado de manera clara y seria ese aspecto que comento?

    Y no me vale que la OMS publique en su web (como leí hace unos meses) que había atendido a las críticas y sospechas lanzadas sobre la manera en que habían abordado la crisis de la gripe A y que habían llegado a la conclusión de que no había existido ninguna exageración, mala práctica,…

    No, yo quiero que publiquen con transparencia y claridad los documentos, estudios o investigaciones que han llevado a cabo para llegar a esa conclusión. Y que lo cuelguen en su web para que cualquier ciudadano del mundo medianamente responsable e interesado en su salud y la de sus iguales pueda tener acceso a él.

    Si no existe una transparencia absoluta en cuestiones de salud global no se puede pretender que los ciudadanos confíen ciegamente en las autoridades sanitarias internacionales.

    Aparte de que, cambiando un poco de tema, los humanos no somos nada buenos evaluando riesgos (al menos no la inmensa mayoría) y resulta absurdo pensar que la gente va a aceptar sin rechistar los consejos sanitarios de un organismo respecto al virus de la gripe cuando a diario se observan comportamientos que atentan contra la salud de esos mismos ciudadanos con mayores probabilidades de acabar en enfermedad o muerte: peligrosidad en la conducción, malos hábitos alimenticios, consumo de drogas legales e ilegales, falta de ejercicio físico,…

    Saludos cordiales.

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  9. Pelaílla
    27 septiembre, 2010 a las 19:09

    Jon,

    ¿Te refieres a estos documentos?

    http://www.who.int/ihr/review_committee/en/index.html

    Y si te interesa consultar rápidamente datos sobre los brotes de gripe tienes ‘FluNet’:

    http://gamapserver.who.int/GlobalAtlas/home.asp

    Hablas de los ‘epidemiólogos de la OMS’ como si fueran diferentes de los demás, cuando la OMS funciona mucho a base de comités y grupos de trabajo creados ex-profeso con varios expertos del campo. Vamos, eso es lo que yo tengo entendido. También muchos laboratorios independientes colaboran con la organización ofreciendo sus datos.

    Saludos

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  10. 27 septiembre, 2010 a las 19:40

    Muy buenos datos para las personas de a pie como yo no vemos la gripe como algo tan grave, todo debido a la falta de información.

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  11. Cronopio
    27 septiembre, 2010 a las 22:40

    Magnífico artículo Manuel. Si no fuera porque “Los virus no son patógenos por definición”

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  12. Jon
    27 septiembre, 2010 a las 23:13

    Pelaílla :Jon,
    ¿Te refieres a estos documentos?
    http://www.who.int/ihr/review_committee/en/index.html
    Y si te interesa consultar rápidamente datos sobre los brotes de gripe tienes ‘FluNet’:
     http://gamapserver.who.int/GlobalAtlas/home.asp
    Hablas de los ‘epidemiólogos de la OMS’ como si fueran diferentes de los demás, cuando la OMS funciona mucho a base de comités y grupos de trabajo creados ex-profeso con varios expertos del campo. Vamos, eso es lo que yo tengo entendido. También muchos laboratorios independientes colaboran con la organización ofreciendo sus datos.
    Saludos

    Hablo de los epidemiólogos de la OMS porque la OMS es un organismo internacional que se encarga de gestionar los problemas sanitarios de carácter global, no porque piense que los epidemiólogos de la OMS sean distintos del resto.

    He leído algunos de los archivos del enlace que facilitas y no he encontrado lo que yo comentaba.
    Repito mi pregunta por si ha pasado desapercibida: ¿se ha hecho alguna vez un estudio, experimento o investigación seria y profunda que analice el porcentaje de aciertos de los epidemiólogos en relación a las alertas sanitarias globales? ¿sería posible idear un experimento o realizar una investigación que analizara tal cosa? Y que diera un resultado numérico de la probabilidad de acierto en tanto por uno, nada de conclusiones en forma de palabras, que por muy bien que puedan quedar y por mucha reputación que puedan tener los médicos que la firmen es éso precisamente lo que pretenderíamos analizar, es decir, su capacidad de predicción de pandemias.

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  13. Wilson
    27 septiembre, 2010 a las 23:14

    Encontré este blog con aquella maravillosa entrada sobre las pulseras sacacuartos. Aquel mismo día os sindiqué en el navegador y os leo asiduamente con gran interés. Me parece un blog de altísima calidad, pero eso sí, no son muy constructivos los follones que se montan a veces en los comentarios (p. ej. en la entrada del botellón).

    En cuanto a esta entrada me recordó todo el follón de la gripe A de marras y lo que leí entonces para intentar comprender un poco el asunto. He echado un ojo en una página que visitaba entonces y he encontrado este par de artículos:

    Haz clic para acceder a gripe-a-mayo-2010-incoherencias-falta-transparencia.pdf

    Haz clic para acceder a 25-bioetica.pdf

    ¿Qué opinais de lo que dicen?

    Pues nada, sirva esto a modo de presentación, y aviso que no escribiré apenas ya que aquí vengo a aprender de temas en los que mi conocimiento es escaso.

    Gracias a los autores del blog por compartir sus conocimientos y a algunos excelentes invitados que con sus magníficos comentarios complementan el mismo.

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  14. 27 septiembre, 2010 a las 23:26

    Wilson, ¿qué opino? Pues que este es justo el debate que quiero evitar. Me gustaría ceñirme sobre lo que es el virus y sobre las consecuencias biológicas de sus mutaciones, etc. Charlas sobre lo terribles y malvadas que son las farmacéuticas y sobre monjas que nos informan que la vacuna de la gripe A (u otras) ha sido diseñada por los iluminati para exterminarnos serán muy bien acogidas en otros rincones de la blogosfera. A mí me parecen de lo más inútiles e improductivas. Al menos para los que no tenemos intereses ni en la industria farmacéuticas ni en las tiendas o revistas de medicina alternativa.

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  15. Jon
    28 septiembre, 2010 a las 0:40

    Manuel :Wilson, ¿qué opino? Pues que este es justo el debate que quiero evitar. Me gustaría ceñirme sobre lo que es el virus y sobre las consecuencias biológicas de sus mutaciones, etc. Charlas sobre lo terribles y malvadas que son las farmacéuticas y sobre monjas que nos informan que la vacuna de la gripe A (u otras) ha sido diseñada por los iluminati para exterminarnos serán muy bien acogidas en otros rincones de la blogosfera. A mí me parecen de lo más inútiles e improductivas. Al menos para los que no tenemos intereses ni en la industria farmacéuticas ni en las tiendas o revistas de medicina alternativa.

    Pues sinceramente no entiendo por qué quieres evitar ese debate Manuel.
    Que yo sepa y desde que llevo visitando este blog siempre se han tratado diversos temas y se han llegado a publicar entradas completas para mostrar las incongruencias y disparates de una gran variedad de magufos.
    ¿Por qué no comentar el enlace que pone Wilson? ¿Es cierto todo, parte o nada de lo que se dice en ese documento?

    Para mí la epidemiología es buena o mala como ciencia en función de su capacidad de predecir epidemias. Para decir que existe la posibilidad de que aparezca un virus “letal” no hace falta ni estudiar medicina o biología.
    Si necesitamos epidemiólogos es precisamente para cuantificar esos riesgos y si nos abstenemos de estudiar y evaluar su trabajo y predicciones estamos haciendo flaco favor a la sociedad y peor todavía si los que se abstienen de hacer esa evaluación son los que entienden del tema, como los biólogos que frecuentan este blog.

    Igual que os mojáis en publicar artículos para destapar a los negacionistas del vih deberíais entrar a discutir sobre los aciertos y errores (si es que los hubo) en la crisis de la gripe A.

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  16. Pelaílla
    28 septiembre, 2010 a las 0:44

    Jon,

    Te repito que esa expresión que utilizas de ‘epidemiólogos de la OMS’ es errónea, cuando se necesita un informe se convoca a un panel de expertos que analizan una gran cantidad de evidencias presentadas por otros investigadores. Los enlaces que te pasé vienen a cuento de la transparencia que pedías y muestran qué es lo que está haciendo el comité evaluador. No le veo demasiado sentido a un índice como el que propones: ¿aciertos con respecto a qué? ¿aciertos en las previsiones? ¿en las muertes evitadas? Y todo eso teniendo en cuenta que son diferentes expertos la mayoría de las veces. En la literatura hay análisis detalladísimos de epidemias pasadas, las medidas que se tomaron y qué resultados ofrecieron. Si el tema te interesa, ya sabes lo que debes hacer.

    En este caso incluso se ha constituído un comité independiente que examina el proceder de la OMS durante la pandemia con observadores internacionales e incluso ofrecen sus informes al público en general. En ‘The Lancet’ se podía leer de forma periódica artículos de opinión sobre cómo avanzaba la pandemia y lo que hacía o dejaba de hacer la OMS. Los datos que maneja la organización son recolectados por muchos laboratorios de forma independiente y cualquier investigador tiene acceso a ellos. Los criterios con los que se evalúa cada brote son públicos y pueden ser criticados por quien quiera. Vamos, yo misma me he hartado de leer informes suyos sobre ciertos virus de interés agropecuario y su situación en determinadas zonas en las que son endémicos y me han parecido interesantes y detallados.

    Manuel, mil perdones por monopolizar los comentarios pero me disgusta que se dé una imagen distorsionada de las cosas.

    Saludos

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  17. 28 septiembre, 2010 a las 0:45

    Jon :

    Repito mi pregunta por si ha pasado desapercibida: ¿se ha hecho alguna vez un estudio, experimento o investigación seria y profunda que analice el porcentaje de aciertos de los epidemiólogos en relación a las alertas sanitarias globales? ¿sería posible idear un experimento o realizar una investigación que analizara tal cosa? Y que diera un resultado numérico de la probabilidad de acierto en tanto por uno, nada de conclusiones en forma de palabras, que por muy bien que puedan quedar y por mucha reputación que puedan tener los médicos que la firmen es éso precisamente lo que pretenderíamos analizar, es decir, su capacidad de predicción de pandemias.

    La pregunta obvia nociones elementales de cálculo de riesgo. La pandemia no hubo por cierto que predecirla. Sólo hubo que declararla una vez el virus se había expandido a gran parte del globo. En cuanto a los diferentes escenarios, el cálculo de riesgo implica una estimación de probabilidad x consencuencias, no sólo probabilidad. Es decir, una vez aparece la nueva cepa del virus, su comportamiento es impredecible (como de hecho lo ha sido) y tienes que ponerte en un escenario de tal manera que aunque la probabilidad sea baja, las consecuencias puedan ser importantes.
    La gripe es una enfermedad bastante impredecible y mucho más grave de lo que la gente tiende a pensar por el número de muertes en relación al número de infecciones. Tiene un seguimiento global continuo y la gente que está al pie (virólogos, epidemiólogos y médicos) saben perfectamente lo que hacen, como se puede ver magníficamente en este reportaje de documentos TV
    http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100508/documentos-tv-08-05-10/765925.shtml

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  18. 28 septiembre, 2010 a las 0:58

    Coincido con la opinión generalizada sobre el artículo: sencillo y completo al mismo tiempo, cosa que no es cosa fácil.

    Una frase se me hace un poco cuesta arriba:

    “Es por ello que estos virus atacan sobre todo a gente joven, que son lo que tienen el sistema inmune intacto.”

    ¿es correcto? me refiero a que según lo que se expone entiendo que en la gente joven el virus tiene peores y más trágicas consecuencias, pero no que estén más expuestos o que tengan más probabilidades de ser atacados por el virus. En todo caso por la consecuencias ¿no?

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  19. Jon
    28 septiembre, 2010 a las 1:07

    Pelaílla, no sé qué es lo que ves de erróneo en la expresión “epidemiólogos de la OMS” ya que hace referencia a los epidemiólogos que trabajan para la OMS, bien sea puntualmente o de manera asidua. Que la OMS convoca a un panel de expertos cada vez que necesita un informe, pues perfecto, pero esos expertos que convoque serán “epidemiólogos de la OMS”, al menos para ese informe (es que ya son ganas de ser quisquilloso con las palabras).

    Y en cuanto al estudio que muestre el porcentaje de aciertos de los epidemiólogos en sus predicciones no he visto nada en absoluto. De hecho no sé si sería factible hacer algo así, salvo a “toro pasado”.
    Y a “toro pasado” de la crisis de gripe A la realidad es que las predicciones de la OMS han sido un fracaso.

    Mi pregunta es: ¿existe algún estudio que muestre con números las probabilidades de acierto de morbilidad y mortalidad de los epidemiólogos frente a una pandemia?

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  20. Pelaílla
    28 septiembre, 2010 a las 1:54

    Jon,

    No es ser quisquilloso, es que es así. Eres tú el que usa un término que insinúa unas diferencias que no son tales.

    Es de cajón que un estudio así sólo se puede hacer tras la pandemia, me choca que no lo des por sentado. En cuanto a el acierto de la OMS mis impresiones son diferentes a las tuyas. ¿Cuánta literatura especializada has leído?

    Te lo explicaré claramente: si las medidas de contención tienen éxito habrá menos infectados y muertos de los esperados, con lo que fallarán las predicciones. En cambio, si las medidas adoptadas son erróneas las previsiones se cumplirán y habrá sido un fracaso.

    Este es mi último comentario al respecto, considero que ya he dejado clara mi postura y me agota exponer argumentos que luego son ignorados.

    Saludos

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  21. 28 septiembre, 2010 a las 9:09

    Jon, cuando dices el enlace que pone Wilson quieres decir el enlace que has puesto tu mismo (lo siento el rastreador de IPs no engaña).

    Para decir que existe la posibilidad de que aparezca un virus “letal” no hace falta ni estudiar medicina o biología.

    Siento haber menospreciado el enoooorme nivel científico de la gente. Anda, sal a la calle y pregunta como se genera un virus muy infeccioso y luego mue cuentas el número de acertantes. ¡Pero si ni los medios de comunicación saben si la gripe la produce un virus o una bacteria!.

    El tema de la gripe A es agua pasada (ojalá lo sea) y lo tratamos en varios artículos. Por ejemplo:
    https://cnho.wordpress.com/2010/03/07/%c2%bfdonde-esta-la-gripe-a/
    https://cnho.wordpress.com/2009/08/31/la-gripe-a-y-la-demagogia-naturista/

    Si tú, o tu alter ego Wilson queréis ir a debatir allí hacedlo, pero por favor dejad este para hablar de microbiología.

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  22. 28 septiembre, 2010 a las 9:19

    Rober, gracias por el comentario. Una de las primeras hipótesis que se manejaba acerca del por qué el virus de la gripe española se cebó con los jóvenes fue que quizás las personas mayores estuveran expuestas previamente (varios años antes) a una variedad del virus más atenuada que les dio cierta inmunidad contra el más patógeno. Y eso se asumió como cierto hasta que vimos cómo actuaba el virus de la gripe aviaria. Esta variedad puede matar en 24-48 horas, más que por su propia capacidad infectiva por la capacidad de desarrollar una respuesta autoinmune potente y destructora. Y para ello hace falta un sistema inmune robusto, tipico de personas entre 18-45 años.

    Toda la población tiene la misma probabilidad de ser infectado (si hacen vida normal) lo que ocurre es que la respuesta más violenta, con estas cepas, se da en personas jóvenes. Y contra esto es difícil luchar, salvo la vacuna. Para otras cepas del virus tener una sistema inmune fortalecido ayuda a que el curso de la enfermedad sea leve, de ahí que se potencie el uso de vitaminas, alimentarse bien, tomar mucha fruta… Pero para virus como el H5N1 un sistema inmune robusto se puede volver en contra de uno.

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  23. Wilson
    28 septiembre, 2010 a las 16:00

    Manuel :
    Jon, cuando dices el enlace que pone Wilson quieres decir el enlace que has puesto tu mismo (lo siento el rastreador de IPs no engaña).
    Si tú, o tu alter ego Wilson queréis ir a debatir allí hacedlo, pero por favor dejad este para hablar de microbiología.

    Creo que o has mirado mal o ese rastreador sí falla, he entrado aquí para presentarme y dejar un comentario sin ninguna intención “oscura”. Ni soy Jon ni le conozco.

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  24. 28 septiembre, 2010 a las 16:41

    Manuel, una pregunta. El virus de la gripe ¿tiene una tasa de mutaciones o de variabilidad especialmente alta o esta al mismo nivel que cualquier otro virus?

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  25. 28 septiembre, 2010 a las 16:52

    Javi la tasa de mutación del virus de la gripe en infección en humanos en similar a la de otros virus (a menos que infecten dos tipos de virus diferentes, cosa muy poco probable por la corta duración de la infección), pero en otros huéspedes es mucho elevada que la de otros virus, ya que intercambia fragmentos completos de su genoma, no son meras mutaciones puntuales.

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  26. 28 septiembre, 2010 a las 16:57

    Gracias por la aclaracion.

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  27. Jon
    28 septiembre, 2010 a las 19:50

    Manuel :Jon, cuando dices el enlace que pone Wilson quieres decir el enlace que has puesto tu mismo (lo siento el rastreador de IPs no engaña).
    Para decir que existe la posibilidad de que aparezca un virus “letal” no hace falta ni estudiar medicina o biología.
    Siento haber menospreciado el enoooorme nivel científico de la gente. Anda, sal a la calle y pregunta como se genera un virus muy infeccioso y luego mue cuentas el número de acertantes. ¡Pero si ni los medios de comunicación saben si la gripe la produce un virus o una bacteria!.
    El tema de la gripe A es agua pasada (ojalá lo sea) y lo tratamos en varios artículos. Por ejemplo:https://cnho.wordpress.com/2010/03/07/%c2%bfdonde-esta-la-gripe-a/https://cnho.wordpress.com/2009/08/31/la-gripe-a-y-la-demagogia-naturista/
    Si tú, o tu alter ego Wilson queréis ir a debatir allí hacedlo, pero por favor dejad este para hablar de microbiología.

    Me parece que te has colado de lo lindo Manuel, porque ni soy ese tal Wilson que ha colocado el enlace ni tengo la más remota idea de quién es.
    Me imagino que en este blog entran muchos magufos (entre otras razones porque yo mismo los he leído) y por eso a veces podéis tener la sensibilidad a flor de piel y pensar que cualquiera que haga un comentario que se salga un poco de la línea ortodoxa sea uno de ellos, pero te equivocas conmigo.

    El único nick con el que escribo en este blog es con el de “Jon”, nombre vasco para más señas, y si no crees en mi palabra te paso mi nombre entero con DNI al correo de gmail del blog.

    Jamás he usado 2 nicks en un blog o foro ni tengo intención de hacerlo, ya que yo voy de cara y no tengo nada que ocultar y mucho menos andar con “jueguecitos” tontos.

    P.D. Cuando confirmes esto que te digo, espero que rectifiques y te disculpes por acusarme de algo totalmente falso como es usar 2 nicks.

    Saludos cordiales.

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  28. Jon
    28 septiembre, 2010 a las 20:16

    Pelaílla :Jon,
    No es ser quisquilloso, es que es así. Eres tú el que usa un término que insinúa unas diferencias que no son tales.
    Es de cajón que un estudio así sólo se puede hacer tras la pandemia, me choca que no lo des por sentado. En cuanto a el acierto de la OMS mis impresiones son diferentes a las tuyas. ¿Cuánta literatura especializada has leído?
    Te lo explicaré claramente: si las medidas de contención tienen éxito habrá menos infectados y muertos de los esperados, con lo que fallarán las predicciones. En cambio, si las medidas adoptadas son erróneas las previsiones se cumplirán y habrá sido un fracaso.
    Este es mi último comentario al respecto, considero que ya he dejado clara mi postura y me agota exponer argumentos que luego son ignorados.
    Saludos

    ¿Pero qué término he usado que insinúa diferencias? Me parece que estás sacando las cosas de contexto. El sintagma nominal “epidemiólogos de la OMS” para mí equivale a decir directamente la “OMS”, ya que a lo único que me refiero es al trabajo epidemiológico que hace la OMS, sin entrar a discutir si la OMS tiene un plantel fijo de epidemiólogos o van variando según el criterio que sea.

    Me parece que estás viendo “fantasmas” en mis palabras, donde no los hay.

    En cuanto a lo que comentas de que si las medidas de contención tienen éxito habrá menos infectados y muertos de los esperados, eso es una perogrullada y además no aporta nada al tema de la evaluación de riesgos, ya que por esa regla de 3, ¿por qué no paralizar literalmente el mundo y que todos se encierren en casa? Así evitaríamos aún más infectados y muertos.
    O como dice el documento que ha puesto Wilson (que repito que no soy yo): prohibamos conducir el coche y así reduciremos las muertes por accidente de circulación a cero.

    De lo que yo hablo es del porcentaje de aciertos de morbi-mortalidad de los epidemiólogos en relación a una pandemia.
    Cuando surge una pandemia los epidemiólogos analizan los datos y en función del escenario inicial calculan un número de enfermos y fallecidos.
    Mi pregunta es: ¿cómo de ajustadas suelen ser esas predicciones? ¿realmente suelen aproximarse sus predicciones a las consecuencias finales o eso es algo impredecible con las herramientas actuales (modelos matemáticos, conocimientos biológicos,…)?

    Y por cierto, entiendo que nos duele en el orgullo cuando alguien (y más si no se dedica a eso) pone en duda o simplemente pregunta por el estado actual de una especialidad científica. Esto lo entiendo y a mí me pasa lo mismo, pero no por ello hay que atacar a la persona que simplemente pregunta por curiosidad, sin ninguna intención de menospreciar la noble ciencia de la medicina o la biología.

    Sólo quiero saber hasta qué punto se pueden hacer predicciones acertadas sobre pandemias con los instrumentos con los que contamos actualmente.

    Saludos cordiales.

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  29. 28 septiembre, 2010 a las 20:24

    Jon, Wilson lamento la confusión, mi localizador de IP os situó en el mismo punto y a la misma hora. En cuanto al resto de mi comentario me ratifico, hay otras entradas abiertas en el blog donde ese tipo de debate se me antoja más oportuno.
    Saludos

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  30. Jon
    28 septiembre, 2010 a las 20:34

    Manuel :Jon, Wilson lamento la confusión, mi localizador de IP os situó en el mismo punto y a la misma hora. En cuanto al resto de mi comentario me ratifico, hay otras entradas abiertas en el blog donde ese tipo de debate se me antoja más oportuno.Saludos

    Ok, disculpas aceptadas. Por curiosidad, ¿cómo es que los administradores andan localizando la IP de los participantes? ¿Se hace siempre o sólo con algunos? ¿Se me considera un elemento subversivo o algo así? 😀

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  31. 28 septiembre, 2010 a las 20:42

    Jon :

    O como dice el documento que ha puesto Wilson (que repito que no soy yo): prohibamos conducir el coche y así reduciremos las muertes por accidente de circulación a cero.

    Lo que es una perogrullada también. Existen airbags y cinturones. En el caso de la gripe existe la vacuna y algunas medidas básicas de prevención.

    Repito. Las pandemias no se predicen. Se producen o no se producen. La predicción es en todo caso sobre sus consecuencias. Pero como no se puede hacer una predicción por las características de los virus (desconocimiento si quieres), uno se pone en un escenario grave y prepara a los servicios de salud en consecuencia. Como cuando llevas una ambulancia o un pequeño hospital de campaña a eventos con mucha gente. A lo mejor no los tienes que utilizar, pero todo el mundo vería como dejadez de las autoridades no montar esos dispositivos, cosa que parece que la gente no quiere entender con el hecho de que la pandemia no correspondió ni mucho menos a uno de los escenarios graves, pero podía haberlo hecho (para ello tampoco era necesario un virus necesariamente muy letal, sólo un virus que produjera sintomatología de uci en un porcentaje mayor de la población). Y la actuación de las autoridades satinatarias quizás no estuvo acorde con lo que ocurrió, pero estuvo acorde con lo que podía haber ocurrido y afortunadamente no ocurrió. Sencillo de entender, ¿no?

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  32. Wilson
    28 septiembre, 2010 a las 21:01

    Manuel :
    Jon, Wilson lamento la confusión, mi localizador de IP os situó en el mismo punto y a la misma hora. En cuanto al resto de mi comentario me ratifico, hay otras entradas abiertas en el blog donde ese tipo de debate se me antoja más oportuno.
    Saludos

    Agradezco la rectificación.

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  33. Jon
    28 septiembre, 2010 a las 22:46

    Pedro J., veo que no captas muy bien las ironías. Lo digo por lo de que es una perogrullada lo de prohibir conducir. Por supuesto que lo es. Precisamente por eso lo he escrito, para poner en evidencia el comentario análogo de Pelaílla.

    Cierto que las pandemias no se predicen, sino que se declaran. Segunda vez que lo dices y sin necesidad, ya que es obvio. Mis dudas van sobre la predicción de las consecuencias (morbilidad-mortalidad).

    Entonces, según entiendo por tu mensaje no se pueden hacer predicciones relativamente fiables sobre la patogenicidad de un virus “nuevo” en los estadios iniciales de una epidemia, ¿no?

    No hay por qué tener miedo de decir lo que se conoce y lo que no en el campo que sea de la ciencia.
    No es necesario estar tan a la defensiva cuando alguien formula una simple pregunta, porque yo no estoy dando por sentado que la epidemiología no sirva para nada, ni que haya existido ningún fraude en la gestión de la crisis de la gripe A.
    Lo que quiero es simplemente saber un poco cómo funciona el tema de la declaración de pandemias y si es relativamente impredecible el curso que puedan tomar las pandemias de gripe en el planeta.

    Saludos cordiales.

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