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¿En qué se equivoca la probabilidad creacionista?

13 octubre, 2010

Autor: Javier Oribe Moreno de El máquina de Turing

Mientras crece el apoyo al creacionismo aparecen grandes errores en sus argumentaciones.

Por John Allen Paulos, 3 de Septiembre de 2006

Un reciente estudio internacional publicado en la revista Science por el profesor John Miller, de la Universidad Estatal de Michigan, y sus asociados, dice que un número creciente de norteamericanos no creen en la teoría de la evolución. De hecho, una encuesta realizada en 32 países europeos y Japón revela que solo Turquía tiene un porcentaje mayor de ciudadanos que rechazan a Darwin.

El autor atribuye los resultados en Estados Unidos al fundamentalismo religioso, la inadecuada educación científica y a maniobras políticas partidistas. Con respecto a esto último, Miller señala que “no hay ningún partido político mayoritario en Europa ni en Japón que utilice la oposición a la evolución como parte de su ideario político”.

Pero hay otro factor que contribuye a esta oposición a la evolución y del que me gustaría hablar aquí. Es el intento de los creacionistas de vestir con un atuendo matemático las reclamaciones fundamentalistas sobre los orígenes del hombre, y de centrar las críticas sobre la que ellos consideran “minúscula probabilidad del desarrollo evolutivo” (incluso Ann Coulter, la comentarista televisiva y bióloga de primera fila, ha prestado su perspicacia a este esfuerzo matemático en un libro reciente).

Los creacionistas argumentan que la probabilidad de que, por ejemplo, se desarrolle una nueva especie de caballo es absurdamente pequeña. Lo mismo ocurre, dicen, con el desarrollo del ojo o del mecanismo de la coagulación de la sangre.

Argumentos creacionistas

Siendo un poco más concretos, el argumento habitual es más o menos como sigue. Debe ocurrir una secuencia muy larga de mutaciones individuales improbables para que una especie o un proceso biológico evolucione.

Si suponemos que son sucesos independientes, entonces la probabilidad de que todos ellos ocurran, y de que lo hagan en el orden correcto, es el producto de sus respectivas probabilidades, que además siempre es un número extremadamente pequeño. Así, por ejemplo, la probabilidad de obtener 3, 2, 6, 2 y 5 cuando lanzamos un dado cinco veces es 1/6 x 1/6 x 1/6 x 1/6 x 1/6 ó 1/7.776, una posibilidad entre 7.776.

La serie de acontecimientos necesarios para que una nueva especie o proceso evolucione, mucho más larga, conduce a esos minúsculos números que los creacionistas argumentan que prueban que la evolución es tan tremendamente improbable como para ser esencialmente imposible.

El error

Esta argumentación, sin embargo, es profundamente errónea.
Dejando a un lado el concepto de sucesos independientes, que es demasiado extenso como para discutirlo aquí, me gustaría destacar que siempre hay un número tremendamente grande de caminos evolutivos que pueden ser tomados por un organismo (o proceso) a lo largo del tiempo. Cabe destacar también que es sólo uno el que realmente se toma.

Por tanto, si observamos el camino evolutivo particular que realmente se ha tomado, como de hecho hacemos, y calculamos la probabilidad a priori de éste sea tomado, obtendremos el número diminuto que los creacionistas atribuyen erróneamente al proceso completo. Al no comprender esta probabilidad tan pequeña, rechazan totalmente el proceso evolutivo.

He aquí otro ejemplo. Tenemos una baraja de cartas ante nosotros. Hay casi 10 elevado a 68 (un uno seguido de 68 ceros) ordenaciones de las 52 cartas de la baraja. Cualquiera de las 52 cartas puede ser la primera, cualquiera de las 51 restantes puede ser la segunda, cualquiera de las 50 que quedan la tercera, y así sucesivamente. Este es un número gigantesco, pero no es difícil encontrar situaciones en las que intervienen números tan grandes, incluso en el día a día.

Ahora si barajamos las cartas durante un rato y examinamos el orden en el que resultan aparecer, podríamos concluir que la probabilidad de esa ordenación en particular de las cartas es aproximadamente de 1 entre 10 elevado a 68. Esto es realmente minúsculo.

Sin embargo no podemos concluir que al barajar las cartas no pueda haberse dado esta ordenación particular porque su probabilidad a priori es demasiado pequeña. En algún orden tenían que quedar las cartas, y ha sido este. Por supuesto, tampoco podemos concluir que el proceso completo de cambiar el orden de las cartas barajándolas es tan improbable que es prácticamente imposible.

El resultado final de barajar siempre tiene una minúscula probabilidad de ocurrir, pero, a menos que sea usted creacionista, esto no significa que el proceso mediante el cual se obtiene ese resultado sea dudoso en su totalidad.

La enseñanza de las ciencias es preocupante por muchas razones, y el que no se sepa hasta dónde llegará la evolución del núcleo creacionista del Partido Republicano no es la menor de ellas.

Profesor de Matemáticas en la Universidad de Temple, John Allen Paulos es autor de best sellers como “El hombre anumérico” o “Un matemático invierte en bolsa”. Su columna “¿Quién lleva la cuenta?” en ABCNews.com se publica el primer fin de semana de cada mes.

Puedes consultar el artículo original aquí

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  1. Darío
    13 octubre, 2010 en 14:57

    ¿Algún comentario, Felipito? 😛

  2. Rhay
    13 octubre, 2010 en 15:11

    Niño, no mientes a la bicha, hombre… :mrgreen:

  3. IsmaelLabrador
    13 octubre, 2010 en 16:15

    Jugando con los desaciertos matemáticos que proponen los defensores del Diseño Inteligente: ¿Cuál es la probabilidad de que, al barajar las cartas, éstas terminen ordenadas en la misma posición que ocupaban inicialmente? 10 elevado a 68. Por tanto, según su mismo discurso, se trata de una probabilidad tan pequeña que podríamos descartarla. Ironías metafóricas al margen, sigo sin comprender cómo alguien puede negar las evidencias que presenta la Teoría de la Evolución. Es como negar que la Tierra es esférica, aunque, ahora que lo pienso, no hace mucho tiempo tuve una discusión un tanto surrealista con un tipo que defendía ferviertemente que la Tierra era hueca. ¡Se atrevía incluso a negar que la ley de gravitación universal tuviera validez! De locos está el mundo lleno.

  4. 13 octubre, 2010 en 16:30

    @Ismael:
    No es solo un tipo, estan organizados:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Flat_Earth_Society

  5. parvulesco
    13 octubre, 2010 en 16:49

    Pues dejadme disentir, pero no estoy de acuerdo. Este argumento de Paulos también lo presentan Kauffman y otros como apoyo para afirmar que evolución es algo más que mutación más selección natural, es decir, que los sistemas adaptativos (genomas, redes tróficas, etc) tienen sus propias leyes de autoorganización, que los permiten evolucionar con los comportamientos que todos más o menos conocemos.

    Además, Paulos también comete una falacia considerable al hacer la analogía con la baraja de cartas, porque está asumiendo implícitamente que el número de posibles resultados es finito y que se va reduciendo. Vaya, que llega un momento en que hay una posibilidad del 100% de sacar la última carta. Esto no pasa en la naturaleza, donde el espacio de posibilidades es mucho más complejo.

    Según mi punto de vista (intentando ir un poco contracorriente, que esto siempre es sano), los creacionistas tienen su punto de razón en indicar la debilidad del darwinismo ortodoxo (y por eso crece tanto el creacionismo, porque hay este punto débil), es decir, mutación más selección. Hace falta algo más, ellos dicen que Dios (a mí me parece que intentar justificar la existencia de Dios con este tipo de argumentos es bastante ridículo y hasta blasfemo, la verdad, pero ellos que hagan lo que quieran) y bueno, ahora muchos científicos hablan de la auto-organización, que explicaría fenómenos como la robustez de los sistema adaptativos, las contingencias históricas en evolución o la socialidad.

    Los sistemas evolutivos no son barajas de cartas…

  6. Rawandi
    13 octubre, 2010 en 17:25

    El fundamentalismo no es un invento de los protestantes. El teólogo católico Andrés Torres Queiruga reconoce que el anticopernicanismo y el antidarwinismo de la Iglesia católica se debieron al fundamentalismo (es decir, al literalismo bíblico) defendido desde hacía muchos siglos por dicha institución:

    “El conflicto fue intenso… entre la religión y la ciencia. … la oposición a los nuevos descubrimientos… tenía que ser, por fuerza, mucho mayor en el mundo religioso, que… estaba representado por una institución poderosa, la cual sentía cuestionados su influjo, su verdad y su misma legitimidad. … el prestigio sagrado de la Biblia, reforzado por largos siglos de interpretación literal, impone restricciones espontáneas… En este sentido, más grave que la de Galileo fue la controversia de Darwin. … la mentalidad oficial, no escarmentada con el caso Galileo, se empeñó en crear otro nuevo, continuando con la lectura literal del mito de la creación. Un mito… literalmente estúpido cuando se toma a la letra o se pretende someterlo a una lectura científica.” (Andrés Torres Queiruga, ‘Iglesia Viva’, nº242, págs. 45-49)

  7. Darío
    13 octubre, 2010 en 17:45

    Además, Paulos también comete una falacia considerable al hacer la analogía con la baraja de cartas, porque está asumiendo implícitamente que el número de posibles resultados es finito y que se va reduciendo. Vaya, que llega un momento en que hay una posibilidad del 100% de sacar la última carta. Esto no pasa en la naturaleza, donde el espacio de posibilidades es mucho más complejo.

    Según tú, ¿el número de combinaciones que hay en la naturaleza no es finito, entonces? Y el hecho de qué el espacio de posibilidades es mucho más complejo (signifique esto lo que tú quieras), ¿invalida que sea finito?

    Los sistemas evolutivos no son barajas de cartas…

    Ni la basura diseñointelegentista es conocimiento científico … 😛

  8. 13 octubre, 2010 en 18:09

    parvulesco :

    Además, Paulos también comete una falacia considerable al hacer la analogía con la baraja de cartas, porque está asumiendo implícitamente que el número de posibles resultados es finito y que se va reduciendo. Vaya, que llega un momento en que hay una posibilidad del 100% de sacar la última carta. Esto no pasa en la naturaleza, donde el espacio de posibilidades es mucho más complejo..

    Parvulesco, Paulos podría haber puesto un ejemplo de un espacio de probabilidades infinito numerable, como por ejemplo el que resulta del experimento aleatorio de tirar repetidas veces, en el que un suceso como obtener la secuencia CCCXXCXXCC a partir de la tirada número 2.457 es extremadamente improbable a priori, pero no por ello podemos afirmar que si lanzamos la moneda 2.467 y la secuencia obtenida a partir del lanzamiento 2.457 es CCCCXXXCXX es imposible que se pueda lanzar una moneda tantas veces. Este espacio muestral es análogo al de las posibles mutaciones, ya que igual que puedes asignar un número natural a cada uno de los lanzamientos (contarlos, vaya), también puedes hacerlo con cada una de las posibles alteraciones que den lugar a una mutación.

    Lo que ocurre es que estarás de acuerdo conmigo en que este tipo de ejemplo es bastante más complicado que el anterior, y además requiere de conocimientos previos de cálculo de probabilidades que el lector no tiene porqué tener.

    Saludos

  9. 13 octubre, 2010 en 18:09

    Pregunto, porque no lo se: las propuestas de Kauffmann sobre auto-organización y pensar los caminos de la evolución como recorriendo atractores matemáticos, ¿fueron descartadas o siguen en pie como camino de análisis posible? Porque como respuestas a la explosión probabilística que plantean los creacionistas es bastante buena, si se sostiene, por supuesto.

    Gracias

  10. 13 octubre, 2010 en 18:09

    De tirar una moneda repatidas veces, se entiende. Perdón por la errata 😀

  11. 13 octubre, 2010 en 18:27

    Otro libro de Paulos que no se menciona, y es muy bueno (aunque sea el único que he leído de él) es “Un matemático lee el periódico”

    Buena reseña.

  12. 13 octubre, 2010 en 18:55

    Dani :
    Otro libro de Paulos que no se menciona, y es muy bueno (aunque sea el único que he leído de él) es “Un matemático lee el periódico”
    Buena reseña.

    Dani, yo me lo estoy leyendo ahora, es muy bueno.

    El último que sacó no me lo he leído, se llama “Elogio de la Irreligión”, y pinta bastante bien 😀

  13. KC
    13 octubre, 2010 en 20:34

    Hola,

    a mí una vez se me posó una mosca debajo de la nariz en plena crisis alérgica (rinitis alérgica), con tan mala suerte que aspiré la misma hasta el comienzo del hueso. Otra vez se me metió un trozo de pelo minúsculo debajo (y me refiero dentro) de una uña, de forma que no supe nunca cómo diantres acabó ahí, alrededor de la mitad de esa uña. Y otra vez se me metió una pestaña en el agujero del lagrimal, sobre el que cualquiera puede ver sus dimensiones acercando sus párpados al cristal..

    ¿Alguien sabría decirme cuantas probabilidades tiene una pestaña de meterse en el agujero del lagrimal? ¿Y de absorber una mosca con la nariz sin manipulación? ¿Y de que un pelo se te meta debajo de una uña?

    ¿Y cuantas probabilidades hay de que a un mismo sujeto le pasen esas tres azarosos hechos?

    Es que si es por probabilidades…

    Por otro lado, creo que hay demasiada gente que SUBESTIMA lo que signifique la MAGNITUD del Tiempo.

    Saludos.

  14. Juan
    13 octubre, 2010 en 21:38

    totalmente de acuerdo KC,

  15. Juan
    13 octubre, 2010 en 21:44

    Por poner un ejemplo del tiempo, Alguien duda de la evolucion del ser umano en la peninsula iberica? de hace 50 años hacia aqui, el hombre a crecido de media 17 cms, eso no es evolucion? imaginense 2 millones de años, de (LUCY)a hoy

  16. 13 octubre, 2010 en 22:03

    Juan aunque la “h” sea muda hay que emplearla… y tú ya te has dejado dos atrás 😉

  17. 13 octubre, 2010 en 22:07

    KC :
    Por otro lado, creo que hay demasiada gente que SUBESTIMA lo que signifique la MAGNITUD del Tiempo.
    Saludos.

    KC, creo que has dado con una de las claves para comprender la relación entre la teoría de la probabilidad y la de la evolución. La cantidad tan inimaginable de tiempo que ha pasado desde que apareció la primera molécula que hacía copias de sí misma hasta nuestros días hace que parezca imposible que la historia natural de este planeta no hubiera evolucionado hasta organismos tan complejos como los nuestros.

  18. Darío
    13 octubre, 2010 en 22:10

    y, ¿en dónde estás, Felipito? :mrgreen:

    Algo de matemática real y no de tus fantasías y te desapareces … 😛

    (prometo no volverlo ainvocar, Rhay)

  19. 13 octubre, 2010 en 22:13

    Juan :
    Por poner un ejemplo del tiempo, Alguien duda de la evolucion del ser umano en la peninsula iberica? de hace 50 años hacia aqui, el hombre a crecido de media 17 cms, eso no es evolucion? imaginense 2 millones de años, de (LUCY)a hoy

    Juan, no soy biólogo, pero creo que el aumento de la talla en los últimos años no es por razones evolutivas, y es poco probable (aunque por supuesto no imposible) que seamos testigos de un paso evolutivo realmente significativo en humanos.

  20. 13 octubre, 2010 en 22:14

    Darío :
    Algo de matemática real y no de tus fantasías y te desapareces …

    Me gusta mucho una frase precisamente de Paulos que dice que de pequeño le gustaban las matemáticas proque se dio cuenta que era lo único en lo que nadie podía llevarle la contraria 😀

  21. Darío
    13 octubre, 2010 en 22:23

    :mrgreen: Muy cierto, Javi Oribe, y gracias por traer este escrito de Paulos.

  22. Ismael Labrador
    13 octubre, 2010 en 23:03

    @ KC: joer, sí que tienes mala suerte, sí.

  23. 13 octubre, 2010 en 23:07

    Darío :
    Muy cierto, Javi Oribe, y gracias por traer este escrito de Paulos.

    Gracias a vosotros!!!

  24. KC
    13 octubre, 2010 en 23:44

    Javi Oribe :

    KC :
    Por otro lado, creo que hay demasiada gente que SUBESTIMA lo que signifique la MAGNITUD del Tiempo.
    Saludos.

    KC, creo que has dado con una de las claves para comprender la relación entre la teoría de la probabilidad y la de la evolución. La cantidad tan inimaginable de tiempo que ha pasado desde que apareció la primera molécula que hacía copias de sí misma hasta nuestros días hace que parezca imposible que la historia natural de este planeta no hubiera evolucionado hasta organismos tan complejos como los nuestros.

    Al igual que hay gente que cuando mira el cielo parece que piense que es un póster o algún tipo de adorno, también creo que hay personas que piensan desde una perspectiva del ahora que es totalmente errónea para analizar la cuestión que se debate.

    Ismael, y lo que me he dejado… aunque lo de “mala suerte” no deja de ser una interpretación subjetiva. La cuestión es que esos tres hechos son traducidos matemáticamente con una probabilidad muy escasa, pero me ocurrieron (no es literatura).

    Saludos.

  25. 14 octubre, 2010 en 1:06

    Javi Oribe, KC,

    “Por otro lado, creo que hay demasiada gente que SUBESTIMA lo que signifique la MAGNITUD del Tiempo.”

    Precisamente intentaba plantear un contra-argumento a esta idea, que se podría resumir en la frase de Monod ‘Evolution is chance caught on the wing’. Kauffman le opone el We the expected, que el aumento de complejidad de los sistemas adaptativos es algo intrínseco a sus características.

    Al final la historia [biológica] se puede plantear a la manera de Prigogine, como una sucesión de decisiones arbitrarias entre dos posibles caminos A y B, pero cada nueva decisión entraña un extensivo cambio en el espacio de posibilidades.

  26. jose
    14 octubre, 2010 en 1:51

    Juan :
    Por poner un ejemplo del tiempo, Alguien duda de la evolucion del ser umano en la peninsula iberica? de hace 50 años hacia aqui, el hombre a crecido de media 17 cms, eso no es evolucion? imaginense 2 millones de años, de (LUCY)a hoy

    Eso es porque antes había mucha hambre Juan.

  27. Anarel
    14 octubre, 2010 en 14:22

    Anda mira, si este tipo de cutre argumentos para desmentir (¿?) el azar en la evolución (y por tanto toda la teoría de un plumazo) es el que usa monseñor Joan Figuerola (AKA Opus Prima), y con él tropecientos cristianos que no tienen ni puñetera idea del papel que juega el azar en la evolución. Se piensan que es lo mismo que la probabilística matemática, como tirar unos dados, vamos. ¡Es patético! Ni se molestan en aprender nada, pobrets.

    Por cierto, en respuesta al comentario #17 de Javi Oribe:

    En su filosofía, Kant tenía un concepto que define bastante bien ese tipo de aseveraciones. Decía que, ante la naturaleza en todo su esplendor y violencia (un volcán, terremoto, etc) sufrimos lo que él llamaba “sublimación”, una sensación muy fuerte de sentirnos pequeños, de pensar que aquello es increíble, magnífico, etc.
    Yo aplico la sublimación a las personas que dicen que todo ha tenido que ser creado o por lo menos, no ha surgido de la “mera” (JAJA!) evolución porque todo es demasiado complejo y grandioso.
    En fin, esto es falaz y está suscitado por la “sublimación” kantiana. Es decir: les parece TAN grandioso y TAN increíble tienen la fuerte sensación (y por tanto, creen que lo saben seguro) de que todo todo ha sido creado.

    De todas formas, esa “historia natural” comprende miles de miles de millones de años, múltiples cambios en la Tierra, movimientos de los continentes, extinciones/apariciones de especies, etc, etc. Como es obvio, o reduces este tiempo y te inventas una “historia natural” fantástica y falsa, o no tiene sentido decir que una cosa invisible y bizarra (dios) creó todo. Es tan simplista, que da pena.

  28. Rhay
    14 octubre, 2010 en 15:00

    ¡Ah, Kant!… ¿Sabéis que Kant fue el primer físico que dijo que lo que estaba detrás de que el Sistema Solar se mantuviera unido y en órbita, no era Dios sino la Gravedad que había descubierto Newton? ¿Y fue el primero en sugerir que la Vía Láctea debía ser un disco repleto de estrellas que giraba sobre un eje? ¿Y que el resto de nebulosas que se podían ver no eran más que “discos giratorios” como la propia Vía Láctea?… Quién tuviera hoy en día un par de Kants, de Humes… de Spinozas…

  29. 14 octubre, 2010 en 17:48

    Anarel :
    Se piensan que es lo mismo que la probabilística matemática

    Me gusta tu comentario, Anarel, pero permíteme que te haga un matiz a esta frase: para un matemático no hay tanta diferencia entre el problema de la frecuencia aparición de una sucesión de mutaciones y el de la aparición del seis en una serie de lanzamientos de dados. Una cadena de ADN es una serie de parejas de cuatro elementos que se repiten, por lo que para mí, desde mi punto de vista “modelizador”, no existe ninguna diferencia entre construir ésta y lanzar dos dados de cuatro caras (dos tetraedros) con A, T, G y C en cada una tantas veces como pares de bases haya, y una vez construidas las cadenas, realizar permutaciones (mutaciones) entre los elementos de la cadena. Que me perdonen los compañeros biólogos por esta extrema simplificación, pero para eso estamos los matemáticos, ¿no?

    Es una de las cosas que nos caracteriza, que tendemos a simplificarlo todo hasta extremos insospechados e incluso absurdos para alguien no acostumbrado a este tipo de razonamientos (como bien recordarme mi pareja bastante a menudo :D)

  30. 14 octubre, 2010 en 17:51

    Pido perdón a los biólogos por esta extrema simplificación de la cadena de ADN 😀

  31. Dios? Quien es dios?
    19 junio, 2012 en 9:44

    Alguien conoce a Bernoulli? Porque la probabilidad de lanzar un dado respecto a un resultado anterior es distinta a la expuesta en lo escrito…
    Aparte, os invito a ver en youtube cualquier video de gente experta en barajar cartas, o por ejemplo en el programa “el hormiguero” que llevaron a un experto en este tema. Contando las cartas las podia ordenarlas en el orden que quisiera, incluso con los ojos tapados.
    Que lo hiciese por azar? No es una probabilidad tan grande que no se puede dar?
    Y si la naturaleza, o los organismos biologicos “ordenasen” esas cartas (entendiendolas como secuencias del genoma o adn) para crear un sistema distinto a los que conocemos?
    El mundo esta en continuo cambio, cuando una especie muere, otra nace, y en eso consiste el sistema evolutivo.

    Perdon por las faltas ortograficas, estoy escribiendo con el telefono movil, y poner todos los signos y acentuaciones se hace pesado

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