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¿Cuánto estás dispuesto a pagar por el efecto placebo?

3 noviembre, 2010

El efecto placebo es uno de los procesos relacionado con la salud más difícil de explicar. Su relevancia está en discusión, y los mecanismos para potenciarlos también están sobre la palestra. Cada vez que una persona con autoridad, ya sea médico, personal sanitario, farmacéutico, etc., emite un veredicto y prescribe una solución entran en marcha una serie de mecanismos mentales en el enfermo, desconocidos hasta la fecha, que pueden generar una respuesta positiva, negativa o nula dependiendo del paciente.

Se ha demostrado que en determinadas circunstancias la actitud del paciente influye en el tratamiento. Hay quien relaciona esta actitud con una respuesta celular reparadora, pero a día de hoy el mecanismo molecular es completamente desconocido. Hasta que no sepamos más sobre este fenómeno, las terapias no pueden centrarse poderosamente en ellas, ya que antes nuestros ojos (o al menos es lo que las estadísticas dicen) su efecto es incierto, y desde el punto de vista del observador azaroso.

En relación con este fenómeno las medicinas pueden clasificarse en:

(i) Aquellas medicinas con una diana molecular conocida, o lo que es lo mismo, se sabe cuál es su mecanismo de acción, y además se ha hecho ensayos de toxicidad y que se han probado en grupos de pacientes para conocer su efectividad comparándolas con un grupo que han creído recibir ese medicamento, con lo que los resultados obtenidos han sido debidos al placebo. Muchos de las medicinas producidas por la industria farmacéutica entrarían en este apartado.

(ii) Aquellas medicinas para las que conocemos su diana molecular, en ensayos de laboratorio (“in vitro” sobre cultivos celulares o en animales de experimentación), pero nunca han sido testadas en pacientes. O en el caso de haber sido testadas se ha hecho en casos aislado que permiten decir “a mi me funciona” o “a mí no me funciona”, pero no se pueden extraer conclusiones estadísticas. Además se desconoce en estos casos cuál es el papel del efecto placebo. Aquí entrarían muchos de los llamados remedios naturales, con componentes terapéuticos reconocidos, pero que no han sido probados en ensayos reglados con muestras de pacientes. Debido a que se conoce su falta de toxicidad a las dosis habituales y se presupuesto un efecto beneficioso de sus componentes químicos, se permite su administración como suplementos alimenticios.

(iii) Aquellas medicinas autoproclamadas como métodos alternativos que nadie tiene idea de su mecanismo de acción, pero que son publicitadas bajo una jerga sin la menor base científica (e incluso contradiciendo conocimientos científicos establecidos desde hace siglos) en las que las palabras holístico, energía y ortomolecular se repiten a cada momento. Nadie ha hecho jamás pruebas reglada de su validez, y dado que los fundamentos en los que se basa son una patraña, se eficacia (el “pues a mí me funciona”) parece más basado en efecto placebo o en que la persona que lo prueba no tiene ninguna problema de salud previo.

En este sentido y con respecto al punto (iii), no hace mucho en un foro de par biomagnético una comentarista se quejaba porque a ella esta terapia no le había hecho nada, seguía con el mismo problema con el que inició el tratamiento. La respuesta del promotor de esta terapia no dejaba lugar a dudas:

Pues lamento que no te haya funcionado. También he detectado que tu manera de pensar respecto a la terapia -bastante escéptica- puede anular cualquier posible efecto beneficioso que tenga.

Vamos, lo mismo que dicen los curanderos, o tienes fe en ellos o la terapia por sí misma no funciona. ¿Cuánto dinero estás dispuesto a pagar ante gente que se apunta para sí las curaciones (si se obtiene alguna) y te responsabiliza de tu falta de fe si no te curas? ¡Brujos del siglo XXI!

.

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  1. 3 noviembre, 2010 en 7:40

    No se conoce el mecanismo puntual mediante el cual la actitud del paciente influye en el tratamiento. Pero se sabe que la sugestión que pueda provocar el médico actúa en gran medida sobre la del paciente.

    Sería bueno que los médicos traten al paciente más que como un Ser Humano con sentimientos. Y de alguna forma puedan tener una relación más estrecha con el mismo. De ser así, la sugestión que pueda provocar será mucho mayor, incluso complementando algún tratamiento con pastillas placebo (en algún lugar leí que si son rojas son más “influyentes” que si son blancas).

    Tampoco es muy fácil, porque esto es un problema de burocracia y de eficiencia económica y política.

    PD: error ortográfico en el quote, “lamento que no te halla funcionado”

  2. 3 noviembre, 2010 en 8:02

    @ezeqdb:

    Uno de los motivos por los que los médicos, a veces, son fríos con los pacientes es precisamente que los médicos también son humanos. Ningún médico resistiría mucho estableciendo una relación empática con sus pacientes en áreas como la oncología, la cardiología u otras similares donde cada dos por tres se les muere el paciente. Eso es algo que los distingue de los desalmados que se dedican a las “medicinas” alternativas, que no tienen problemas en contarles cualquier milonga a alguien que está desesperado con tal de sacarle los cuartos.

  3. AydaN
    3 noviembre, 2010 en 9:31

    Cuanto más caro sea el placebo, mayor efecto obtendremos, ¿no? Es perfectamente lógico.

  4. 3 noviembre, 2010 en 9:48

    >Ezeqdb gracias por el apunte. Mantuve el error ortográfico (que procede del comentario en otra página web) pero olvidé colocar el típico “sic” al final. Para evitar dolores oculares he decidido corregirlo 😉

  5. 3 noviembre, 2010 en 10:34

    Pues esa es la base de las Terapias que se ofrecen en La Consulta del Dotor Cuántico : el cuanto. ¿Cuánto están dispuestos a pagar?

  6. Rhay
    3 noviembre, 2010 en 10:36

    Pues yo no estoy de acuerdo con eso de que los médicos no tratan a sus pacientes como seres humanos. Yo tengo una relación excelente con mi médico. Los médicos de familia (antes conocidos como “de cabecera”) son gente que normalmente conoce vida y milagros de todos sus pacientes, y no es la primera vez que voy al médico y me pregunta por toda la familia. Lo que pasa es que el médico, efectivamente, nos trata como seres humanos, no como oligofrénicos.

    Un oncólogo que tiene que dar una mala noticia a un paciente o a la familia no se abstrae, porque sabe perfectamente el dolor que supone, pero es franco y comprensivo, y tiene tacto a la hora de decir las cosas. Y probablemente te dirá cosas del tipo “tienes un tumor en x parte, lo lamento, pero no podemos hacer nada. Trataremos de aliviarte el dolor y de que estés lo mejor posible hasta el final” o “vuestro familiar tiene x tumor, y no podemos hacer nada por él. Le queda tanto tiempo y tenéis que ser fuertes. Lo siento”. Esto es ser honesto. Yo prefiero mil veces que un médico me diga que no puede hacer nada más a que me diga que no me preocupe, que todo tiene cura en esta vida.

    Y en cuanto a lo del placebo, creo que todo este tema de medicinas alternativas y preparados cúralotodo se acabaría si se estudiara a fondo qué efectos tiene, por qué se produce y demás.

  7. 3 noviembre, 2010 en 12:01

    El tema del efecto psicológico del placebo es difícil de estudiar.

    Un ejemplo cercano que puede servir es el hecho (comprobado, por eso digo hecho) de que la actitud de un profesor al entrar el primer día a clase influye en el rendimiento general de la clase durante el curso. Es decir, cuando un profesor comienza con buenas expectativas un curso, consigue más que si empieza pensando mal.

    Pero no se trata de poderes mentales mágicos, mi opinión es que, cuando estamos motivados nos esforzamos más sin apenas notarlo, y la motivación del profesor y su trabajo influye directamente en sus alumnos.

    Tal vez, el efecto placebo se deba a esto mismo. Si un médico o homeópata, o cualquier otro que te de un medicamento, cree que va a funcionar y que te va ayudar realmente se motiva más a trabajar por ti y tú te sientes motivado a escucharlo y seguir el tratamiento.

    Pero esto puede ser útil para un ataque de ansiedad (de hecho lo he usado), dolores de cabeza inducidos, y más problemas psicológicos que con problemas puramente fisiológicos, como el cáncer.

  8. albireo beta cygni
    3 noviembre, 2010 en 12:02

    Pero, ¿realmente existe el efecto placebo?. ¿Se ha comprobado si las curaciones observadas no se hubiesen producido en cualquier caso, o sea, sin ninguna intervención médica?. Es que es muy dificil de asumir el que no se sepa nada sobre como pueden los tejidos curarse de forma espontánea cuando se llevan siglos observando estos casos.
    Dices que “Se ha demostrado que en determinadas circunstancias la actitud del paciente influye en el tratamiento”, luego parece que sí se sabe algo sobre el tema.
    Por otro lado, es de suponer que en la mayoría de los casos los pacientes tendrán una actitud positiva hacia su curación, y sin embargo no son tantos los casos de curaciones sorprendentes.

  9. Francesc
    3 noviembre, 2010 en 12:44

    Albireo, muchos de los ensayos clínicos se realizan contra un grupo que recibe el placebo y otro que no recibe nada, y en general el placebo siempre da una ligera mejora. Imagino sin embargo que no acostumbra a ser el caso en enfermedades mortales.
    Pero estoy de acuerdo en que sin conocer el proceso, traducir algo psicológico a lo físico plantea dudas. Más aún cuando el efecto placebo se ha observado también en animales que no tendrían porque entender que ese señor de blanco les está dando un supuesto medicamento.
    Me pregunto si la actitud del observador, y la actitud del paciente, resultan en clasificar como curaciones algunas que no lo son.

  10. Jon
    3 noviembre, 2010 en 12:45

    albireo beta cygni :Pero, ¿realmente existe el efecto placebo?. ¿Se ha comprobado si las curaciones observadas no se hubiesen producido en cualquier caso, o sea, sin ninguna intervención médica?.

    Interesante pregunta. Supongo que si los ensayos médicos se hacen a doble ciego es porque algo se conoce del efecto placebo y su capacidad para remitir determinadas sintomatologías.

    Ahora, yo personalmente dudo mucho que el efecto placebo no tenga límites y sospecho que podrá ayudar a curar síntomas leves pero no enfermedades físicas realmente graves.

    ¿Qué tipo de experimentos se podrían hacer para conocer los “límites” curativos del efecto placebo?

    Saludos.

  11. Jon
    3 noviembre, 2010 en 12:56

    El estudio de las relaciones existentes entre la psicología y la medicina es muy complejo.

    Si alguien dijera a bote pronto que el color de la ropa influye en la salud de las personas mucha gente se mostraría escéptica a priori y no vería conexión lógica entre ambos factores.

    Sin embargo, ¿por qué creéis que todos los cirujanos del mundo visten de verde en la sala de operaciones y no de diferentes colores?
    ¿Por qué no lo hacen de rojo que disimularía mucho mejor las manchas de sangre? 😉

  12. Edward K.
    3 noviembre, 2010 en 14:38

    Buenas, quiero compartir con vosotros un caso que ilustra bastante bien la “inocuidad” de las medicinas naturales.

    Hoy ha ingresado en urgencias un chavalin de 8 años con las transaminasas por las nubes, tras interrogar a los padres descubrimos que llevan más de tres meses dándole una medicina natural llamada echinacea, que les había recomendado su homeópata y que parece ser que va muy bien para las defensas. La cuestión es que va tan bien que había desencadenado en el pobrecito una hepatitis autoinmune de la leche.

    He investigado un poquito y parece ser están descritos en la literatura científica bastantes efectos adversos de la echinacea, entre ellos, hepatotoxicidad si se toma durante más de 8 semanas. ¿Cómo es posible que se comercialice sin ningún tipo de restricción ni control, casi como una puta manzanilla?

    Es más, por qué cojones el hijo de puta del homeópata se mete a recetar plantas, ya mal que le diga a la gente que se tome pastillas de lactosa sin ningún efecto, pero que tendrá que ver la homeopatía con los remedios naturales, joder.

    Perdón por el tono pero estoy francamente cabreado.

  13. Rhay
    3 noviembre, 2010 en 14:58

    No me extraña, Edward. Yo era bastante amigo de la echinacea, hasta que mi internista me comentó que podría provocar respuestas autoinmunes. Nunca más.

  14. Edmundo
    3 noviembre, 2010 en 15:03

    Se sabe que el 98% de las enfermedades son psicosomáticas. Y como dice mi doctor, lo mejor es practicar la yoga, que trae inmensos beneficios a nuestro cuerpo mental, y así no nos enfermamos nunca.
    Recuerden bien: eviten enojarse y evitarán un incremento de la presión arterial tan malo para nuestra salud.

    Saludos

  15. Rhay
    3 noviembre, 2010 en 15:03

    Una pregunta que, aunque no lo parezca, va sin maldad alguna: ¿a que los padres del niño eran vegetarianos y le estaban dando al niño una dieta vegetariana, Edward?

  16. Edward K.
    3 noviembre, 2010 en 15:08

    Ding! en el clavo. Aunque a veces le daban algo de carne “de premio”.

  17. Manuel Abeledo
    3 noviembre, 2010 en 15:12

    ¿De dónde has sacado ese dato? ¿Y por qué dices “médico” cuando me temo que deberías decir “chamán”?

  18. AydaN
    3 noviembre, 2010 en 15:22

    La yoga trae inmensos beneficios a nuestro cuerpo mental… cómo no lo he visto antes. Qué ciegos estábamos, amigos.

  19. 3 noviembre, 2010 en 15:34

    Edmundo

    Se sabe que el 98% de las enfermedades son psicosomáticas
    – Cristobal Colón nació en la ciudad de Cervera, provincia de Lérida (España)

    ¿Damos la misma validez a ambas frases o eres capaz de mostrar algún documento que avale tus palabras?

  20. 3 noviembre, 2010 en 15:38

    Edmundo :

    Se sabe que el 98% de las enfermedades son psicosomáticas.

    ¿Referencias sobre ese dato, Edmundo?

    Gracias.

  21. Jon
    3 noviembre, 2010 en 16:53

    Seguro que la referencia se encuentra por Youtube. 😀

  22. Edmundo
    3 noviembre, 2010 en 17:11

    Aquí un informe bien detallado del afamado investigador cubano Dr. González Pérez (De lectura obligatoria):

    http://pepsic.bvs-psi.org.br/pdf/rcp/v7n2/04.pdf

    Y aquí también lo tienes por gente idónea:

    http://www.revistagamana.org/web/index.php?option=com_content&view=article&id=48:el-origen-emocional-de-la-enfermedad&catid=39:entrevistas&Itemid=61

  23. Darío
    3 noviembre, 2010 en 17:15

    Jon :
    Seguro que la referencia se encuentra por Youtube.

    Nada raro sería esto: si va hablar de enfermedades como habló el señor de termodinámica, corran por sus silla para que no se cansen esperando la respuesta …

    Mascando echinacea espero la respuesta que yo quiero … 😛

  24. 3 noviembre, 2010 en 17:15

    No, ese es más bien el tipo de información que se encuentra en páginas de salud alternativa donde alguien que firma como doctor (y sin recogida de datos) lo suelta de golpe y sienta cátedra. Eso sí no preguntes por los estudios, las estadísticas o la publicación en revistas de revisión por pares. En esas páginas también podemos encontrar que los microorganismos no son responsables directos de enfermedades como la polio, la rabia, el sarampión o el Ébola 😦

  25. 3 noviembre, 2010 en 17:24

    Edmundo

    – En el primer informe, ¿me localizas donde dice lo del 98% (u otro porcentaje)

    – En lo segundo que es una entrevista con un bioquimico que investiga en sus tiempos libre el Reiki y los temas espirituales dice: “Pero yo diría que en el 75% de los casos predomina un agente emocional”. Yo diría….. Vamos una estimación personal.

    A parte de opiniones personales ¿qué estadistica muestra lo que dices?

  26. 3 noviembre, 2010 en 17:36

    Nunca le he hecho publicidad a mi página de ACP, porque nunca se había tocado un tema que lo ameritase, pero la serie de aseveraciones que se han dado, entre disparates y datos viejos, me obligan a invitarlos a tomar el tema del placebo con un poco más de sensatez.

    El artículo que nos regala Manuel es genial, pero mezcla dos efectos psicológicos perfectamente bien estudiados y diferenciados: el efecto placebo, y el efecto de expectación o de expectativa. El primero, es tal como se describe, un cambio sintomático a partir de un agente inerte, gracias a la sola creencia de que este agente es activo. ¿Cómo funciona este efecto placebo? También está bastante estudiado, e invito a aquellos que estén interesados en documentarse más a fondo en la psicología biológica, especialmente los efectos de la certidumbre psicológica (estado de “a salvo”) en los ejes neuroendocrinos.

    Por el otro lado, el efecto de expectativa o de expectación, es aquel que permite observar un cambio porque justo es ese cambio el que se está esperando. Esta es una falacia científica ya estudiada también muchos años atrás, y que hace que el observante considere válido su juicio porque ocurrió justamente lo que esperaba que ocurriera.

    Ahora bien, hay cantidad de estudios que desmienten que el placebo tenga utilidad clínica, y una reciente Revisión Cochrane acaba de analizar 234 estudios donde se pone a prueba el placebo para tratar toda clase de enfermedades. Las concusiones son contundentes: no hay evidencia de que el placebo tenga utilidad clínica. Este artículo lo comenté en mi portal el mes pasado: http://actualidadclinica.wordpress.com/2010/10/07/recomendaciones-cientificas-de-octubre-2010/

    Sobre que el 98% de las enfermedades son psicosomáticas es un disparate. Y lo de practicar el Yoga, una frase desinformarte, ya que Yoga hay muchos, y no todas las modalidades han demostrado efectos clínicos. Para el dolor crónico leve a moderado, el ejercicio y la yoga han demostrado ser igualmente eficaces, mientras que para mejorar la calidad de vida de pacientes con Esclerosis Múltiple, no trae beneficio alguno.

    Así las cosas. El placebo es un efecto psicológico, no una terapia. (Esto lo explico en otro artículo de ACP: http://actualidadclinica.wordpress.com/2010/07/28/el-principito-y-el-rey-confundiendo-los-resultados-de-una-psicoterapia/ )

    Saludos cordiales,

    C.M.

  27. 3 noviembre, 2010 en 17:48

    Gracias por las aclaraciones César

  28. 3 noviembre, 2010 en 18:14

    Para servirle 😀

    C.M.

  29. ismael
    3 noviembre, 2010 en 21:55

    disculpen pero la palabra “haya” está bien dicha porque proviene de “haber”, si es “halla” proviene de hallar, encontrar

  30. 3 noviembre, 2010 en 22:08

    Cuanto más caro sea el medicamento, más efecto nos causará, aunque sea un placebo tan flagrante como el agua del grifo.
    La verdad nos hará libres.
    Saludos.

  31. 3 noviembre, 2010 en 22:41

    Si Ismael, después de la corrección pasa a estar bien 😉

  32. ralvar
    4 noviembre, 2010 en 5:43

    Esta gente me vuelve loco.
    Un doctor en química, me pueden decir que carajos puede saber de medicina, salvo entender mucho más que yo cuando lee un prospecto, y más, obviamente.
    Este doctor no creo que pueda recetar ni una aspirina, así que, cómo es que habla del origen de las enfermedades.
    Título de sus libros “El origen emocional de las enfermedades” “Las leyes espirituales”
    Suficiente para saber de que va esto.
    Indignante lo de estos aprovechadores y mucha lástima por la gente que cree que son gente idónea.

  33. Hel
    4 noviembre, 2010 en 8:48

    César ¿dónde puedo encontrar los estudios sobre yoga y esclerosis múltiple?. Tengo una compañera de yoga que tiene esclerosis múltiple y me interesa un poco.
    Creo recordar que había algún estudio por ahí sobre los beneficios de la meditación, que bajaba la tensión arterial y eliminaba estrés.
    Yo soy novata en esto del yoga llevo solo uno diez días, y a mi “me funciona”, para estar más flexible, tener un poco más de equilibrio y salir desestresada de clase. Pero también tiene mucha tontería y aunque los mensajes sobre cuidar tu cuerpo, relajarte y observar tu cuerpo me vienen muy bien, cada vez que la profesora empieza con la energía y la luz blanca que te cura me da un poco de grima.

  34. 4 noviembre, 2010 en 11:59

    Hola Hel, yo también intenté hace poco tiempo practicar algo de yoga, pero mi conclusión es que es gimnasia para viejas, xD.

    Los ejercicios están bien, y hay ocasiones en las que tienes que mantener posiciones difíciles que hacen trabajar algunos músculos, pero para cuando pasa la hora o la hora y media y deciden hacer “10 minutos de relajación” es cuando mi cuerpo está preparado para hacer deporte de verdad, no para relajarme.

    En fin, esta ha sido mi experiencia particular, prefiero echar el hígado por la boca corriendo en la cinta una hora, consigue relajarme mucho más, porque cuando me noto que los problemas del día me alcanzan decido correr otros 10 minutos.

  35. Nuria
    4 noviembre, 2010 en 14:59

    Me ha encantado consultar el blog y encontrar un artículo sobre el efecto placebo, ya que es un tema que me intriga desde hace bastante tiempo… sin embargo, sigo sin entender algunas cosas. ¿Cuando se habla de efecto placebo, nos referimos a la percepción, que puede ser subjetiva, de cierta mejoría por parte del paciente en afecciones poco graves y susceptibles de curarse solas? ¿O realmente se dan casos de curaciones en enfermedades que requieren de tratamiento?

  36. 4 noviembre, 2010 en 16:06

    Hel :César ¿dónde puedo encontrar los estudios sobre yoga y esclerosis múltiple?. Tengo una compañera de yoga que tiene esclerosis múltiple y me interesa un poco.

    Hay muchas “publicaciones basura” al respecto, pero personalmente recomiendo estas tres por su metodología disponibles en PubMed:

    1: Velikonja O, Curić K, Ozura A, Jazbec SS. Influence of sports climbing and
    yoga on spasticity, cognitive function, mood and fatigue in patients with
    multiple sclerosis. Clin Neurol Neurosurg. 2010 Sep;112(7):597-601. Epub 2010 Apr
    4. PubMed PMID: 20371148.

    2: Coote S, Garrett M, Hogan N, Larkin A, Saunders J. Getting the balance right:
    a randomised controlled trial of physiotherapy and Exercise Interventions for
    ambulatory people with multiple sclerosis. BMC Neurol. 2009 Jul 16;9:34. PubMed
    PMID: 19607666; PubMed Central PMCID: PMC2714828.

    3: Oken BS, Kishiyama S, Zajdel D, Bourdette D, Carlsen J, Haas M, Hugos C,
    Kraemer DF, Lawrence J, Mass M. Randomized controlled trial of yoga and exercise
    in multiple sclerosis. Neurology. 2004 Jun 8;62(11):2058-64. PubMed PMID:
    15184614.

    Como toda literatura científica, nunca interpretes por tu propia cuenta las conclusiones de los artículos; discútelos con un profesional.

    Sobre la meditación, por otro lado, hay infinidad de estudios con diversas formas de meditación. La que ha demostrado tener ciertpo efecto terapéutico, pero aún en discusión, es la técnica del “Mindfulness” o atención plena. De esta modalidad hay cerca de 60 estudios ya publicados, aunque la mayoría con metodología deficiente.

    Espero las citas te seas de tu interés.

    Saludos cordiales,

    C.M.

  37. Hel
    4 noviembre, 2010 en 18:05

    César, Gracias, y saludos.
    Pablo, es gimnasia para viejas, embarazadas, señores mayores, niños, adolescentes lo bueno es que no te haces daño.

  38. perico_soul
    4 noviembre, 2010 en 18:26

    Hola, felicitar ante todo por el blog. Es la primera vez que lo leo y es bastante interesante. Me gustaría invitar a una reflexión… ¿es posible el efecto placebo en un animal?…¿y en las plantas? Como es posible que un tratamiento de F. Bach, Homeopatía,…tenga resultados.

  39. 4 noviembre, 2010 en 18:51

    Parece ser que sí, que los animales también “sufren” el efecto placebo.
    En cuanto a las plantas…. ¿alguien da homeopatía a las plantas? 😯

  40. 4 noviembre, 2010 en 21:36

    Seria algo… ¿raro?
    a buscar me dispongo…

  41. 4 noviembre, 2010 en 21:43

    Manuel, una rápida búsqueda en google demuestra que si es cierto, de hecho hay aproximadamente 1.310.000 resultados (0,09 segundos), y los 5 primeros son de revistas de “medicinas alternativas”.

  42. 4 noviembre, 2010 en 21:51

    Kratso, cierto. Leo en una explicación de una de esas páginas:

    La homeopatía fortifica las plantas y favorece su vitalidad porque fomenta la microflora del suelo así como el crecimiento de las raíces. Las sustancias nutritivas y los oligoelementos pueden ser absorbidos con mayor facilidad – las plantas crecen mejor y son más sanas.

    ¿Ahora llaman homeopatía a lo que toda la vida se ha llamado abono? 😆

    Claro que esto otro no tiene desperdicio:

    Con el tratamiento homeopático, la fuerza vital (también llamada Chi, Ki, Prana, Orgon, principio de la vida, etc.), la fuerza curativa del ser humano, de los animales, de la tierra o de las plantas es estimulada hasta el restablecimiento de su armonía y, por lo tanto, de la salud. Así los síntomas, que no son otra cosa que intentos de equilibrio, se hacen innecesarios y desaparecen.

    Ramén 😉

  43. Darío
    4 noviembre, 2010 en 22:22

    Pura charlatanería :mrgreen:

  44. 4 noviembre, 2010 en 22:22

    RAmén hermanos 😉

  45. Rhay
    4 noviembre, 2010 en 23:21

    De verdad…

  46. AydaN
    5 noviembre, 2010 en 10:59

    Manuel :
    Claro que esto otro no tiene desperdicio:

    Con el tratamiento homeopático, la fuerza vital (también llamada Chi, Ki, Prana, Orgon, principio de la vida, etc.), la fuerza curativa del ser humano, de los animales, de la tierra o de las plantas es estimulada hasta el restablecimiento de su armonía y, por lo tanto, de la salud. Así los síntomas, que no son otra cosa que intentos de equilibrio, se hacen innecesarios y desaparecen.

    Ramén

    Es posible que muchos lo conozcáis porque ya tiene un par de años, es lo mejor que he oído o leído sobre la homeopatía con diferencia, este vídeo sí que no tiene desperdicio.

    Einstein, Hawking, Dios… todos juntos en un gran festival del humor.

  47. Jon
    5 noviembre, 2010 en 13:39

    AydaN :

    Manuel :Claro que esto otro no tiene desperdicio:

    Con el tratamiento homeopático, la fuerza vital (también llamada Chi, Ki, Prana, Orgon, principio de la vida, etc.), la fuerza curativa del ser humano, de los animales, de la tierra o de las plantas es estimulada hasta el restablecimiento de su armonía y, por lo tanto, de la salud. Así los síntomas, que no son otra cosa que intentos de equilibrio, se hacen innecesarios y desaparecen.

    Ramén

    Es posible que muchos lo conozcáis porque ya tiene un par de años, es lo mejor que he oído o leído sobre la homeopatía con diferencia, este vídeo sí que no tiene desperdicio.
    Einstein, Hawking, Dios… todos juntos en un gran festival del humor.

    Bufffffff, vaya cacao mental tiene la mujer. He pasado del cabreo a la risa cuando le he escuchado la analogía de cómo funciona la homeopatía diciendo que si tiras una bomba a una casa “cambias su estado de energía”.

    ¿Sabéis si la APA tiene pensado incluir este tipo de conductas en el manual DSM próximamente? 😀

  48. 5 noviembre, 2010 en 21:55

    Jon :

    ¿Sabéis si la APA tiene pensado incluir este tipo de conductas en el manual DSM próximamente?

    Los tenemos catalogados como esquizofrenia paranoide, no te apures…

    Saludos,

    C.M.

  49. Darío
    5 noviembre, 2010 en 21:59

    Mtro. Cesar Andres Monroy Fonseca :

    Jon :

    ¿Sabéis si la APA tiene pensado incluir este tipo de conductas en el manual DSM próximamente?

    Los tenemos catalogados como esquizofrenia paranoide, no te apures…
    Saludos,
    C.M.

    😯

    ¿¿¿¿en serio????

    :mrgreen: :mrgreen:

  50. Rhay
    5 noviembre, 2010 en 23:16

    A mí es que la magufería cada vez me aburre más, chicos, entonces he empezado a escuchar a esta señora y cuando ha comenzado a decir gilipolleces, he comenzado a bostezar y lo he sustituido por un capítulo de Naruto, que mola más. Si hay que hablar de “chakra”, nadie mejor que Naruto, amigos… :mrgreen:

  51. 6 noviembre, 2010 en 0:15

    Buena colección para el aneuronado…

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