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Universidad e irracionalidad

11 noviembre, 2010

Autor: Darío

La presencia de astrólogos, homeópatas y “negacionistas” de la existencia del VIH/SIDA en las universidades de España y América Latina es, entre otras razones, la consecuencia de un discurso político, filosófico y social que ha impregnado el pensamiento de la academia durante los últimos veinte años, al menos.

¿En qué consiste dicho discurso?

Es muy difícil ponerlo en extenso en estas líneas. Muchos libros y estudios se han realizado durante todos estos años a favor y en contra de éste, pero no creo cometer error alguno si escribo que esto se asocia con lo que se ha llamado postmodernismo. En este discurso, y siendo muy simplistas, una de las consecuencias que se puede derivar es que no tenemos la posibilidad de conocer con certeza cualquier cosa debido, entre otras razones, a la “caída” de los “grandes relatos”, tanto en la filosofía misma, como en el conocimiento social o en las mismas ciencias naturales.

Y a partir de esta premisa, tal parece que, para decirlo en términos de un famoso filósofo, “todo vale”. Y como “todo vale” es posible hablar, por ejemplo, y hablando de lo que más nos importa en este blog, de ciencias biológicas y físicas, tanto en sus consecuencias sociales, como en su metodología misma, sin tomarse la molestia de hojear, ya no digamos de leer, y mucho menos de comprender, un libro o un manual sobre genética, biología molecular o termodinámica, por poner el caso. Ya no se diga sobre ir y preguntar a los que han dedicado, y están dedicados, la mayoría de las veces con grandes limitaciones económicas y personales, al estudio y desarrollo de sus respectivas disciplinas. Para muchos defensores del “todo vale”, hablar con desparpajo de cosas que no han estudiado haciendo caso omiso incluso de cosas que estudiaron en su momento en la enseñanza básica, es fuente de popularidad que, entre otras cosas, y dependiendo de los intereses que representen o crean representar, les permite presentarse como “defensores” de una versión “alternativa” a la del capitalismo vigente. Y de paso, si pueden, ganan para comer.

Y en este “todo vale”, la astronomía tiene “el mismo nivel de validez” que la astrología, por poner un caso. O la medicina “occidental” que la medicina(¿?) ayurvédica, por poner otro.

Estos “defensores” generalmente están asociados a lo que ellos mismos y sus admiradores llaman “pensamiento progresista”, muy cercano, según ellos, al anarquismo o el comunismo en alguna de sus variantes.

Pero cuando analizamos sus escritos, sus comentarios, podemos ver que sus conocimiento sobre lo que pretenden desacreditar es nulo o muy deficiente, y que en suma no entienden casi nada de lo que pretenden descalificar. Como mencionamos líneas arriba, hablan, y escriben, sobre cosas que no entienden pero que se ve inmediatamente que tampoco les interesa conocer. Ellos, y ellas, ya tienen una idea (negativa) sobre lo que es el conocimiento científico y sus consecuencias sociales. Y generalmente estas ideas van asociadas, por razones difíciles de explicar, a teorías conspirativas de toda índole.

Y esta gente, que se presenta a sí misma como “de izquierda” o “progresista”, parece ser la que domina, de una forma u otra, en las universidades y en las publicaciones tanto alternativas como académicas, el discurso social que “explica” al sistema y sus derivados, por medio de “explicaciones esotéricas” que no explican gran cosa o nada.

En síntesis, estamos hablando de irracionalidad en todo su esplendor, que se encuentra envuelto con “resistencias” al sistema económico y político vigente.

El asalto contra la razón

Universidad de Harvard

Universidad de Harvard

Que las universidades y los institutos de enseñanza superior en general se encuentran vinculados de una manera u otra al desarrollo del capitalismo en los países considerados avanzados así como el progreso de la industria bélica, es algo que se sabe de muchos años atrás. Que en los países en desarrollo aquellas han sido usadas como un medio de control para mantener en paz y localizado a ciertos sectores de la población es algo que también se conoce. Pero que la izquierda, o una parte de ella, justifique en nombre de una pretendida “alternancia del conocimiento” esta situación, es algo relativamente nuevo que vale la pena analizar.

Olvidándose de que en el desarrollo del capitalismo es contradictorio, la izquierda esotérica no ha tenido el menor prurito en aceptar que grandes empresas vinculadas a cosas tan estrambóticas como la homeopatía firmen convenios con las universidades aprovechándose de la situación precaria por los recortes presupuestarios a las que se encuentran sometidas. Olvidándose de que no hace muchos años se criticaba que la universidad en general fuera sometida a intereses particulares que en nada contribuían al desarrollo del conocimiento y a los intereses del pueblo al que dicen representar, ahora aceptan sin el menor remordimiento que pequeños grupos utilicen los espacios universitarios para que grandes charlatanes que no cobran precisamente una bicoca, den “conferencias” sobre astrología o sobre por qué el SIDA es una invención de guerra del sistema y no una enfermedad perfectamente estudiada y analizada. Olvidándose, o pretendiendo hacerlo, en suma, de que el conocimiento médico, por poner el caso, ha evolucionado desde los días en que un payaso de circo con aires de conocedor habló de sustancias diluidas y de plantas mágicas, pretende ahora esta izquierda esotérica que la homeopatía tiene la misma “validez científica” que la ciencia médica a la cual le añaden el mote de “occidental” o “artificial” como si la orientación geográfica significara por si mismo algo maligno o las bolitas de azúcar del la homeopatía no se encontrara ya en un proceso industrializado (y sin ningún control de calidad, por cierto).

En suma, es patético ver a esa izquierda esotérica justificar en unos lo que no hace mucho negaba a otros.

Es patético que sus representes pretendan que “el conocimiento alternativo” de lo que sea (homeopatía, negación de la existencia del SIDA como enfermedad, astrología, geocentrismo, campañas contra las vacunas, ecologismo esotérico, etc.), que no ha demostrado bajo ninguna circunstancia ser algo más que el conocimiento particular de algunos sectores de la población generalmente descontenta con cosas que no entiende y tampoco parece estar interesada en entender, quiera competir al mismo nivel del conocimiento científico perfectamente establecido en los últimos 400 años con todo y sus contradicciones. Lo que no ha podido conseguir por la vía del debate y la demostración de su validez como conocimiento para enseñarse en los centros superiores de enseñanza, la izquierda esotérica pretende ahora obtenerlo por la vía de la doblegar económicamente, comprando pues, los espacios que sabe que de otra manera no obtendría.

Una visión "alternativa" de la estrucutra de la Tierra

Una visión “alternativa” de la estrucutra de la Tierra

Es patético que la izquierda esotérica que se pretende a sí misma como una alternativa a los desastres que el capitalismo está generando, no dude en comportarse como los defensores radicales del sistema que pretenden, bajo banderas religiosas más o menos encubiertas, negando teorías científicas bien establecidas como la evolución o el comienzo del universo, o que el la tierra no es el centro de éste. Los extremos se tocan y los hermanitos van juntos y de la mano en su labor destructiva el conocimiento racional y de la herencia de la Ilustración.

Es interesante ver que en en “El rapto de Higea” se repiten, a veces de manera literal, los mismos argumentos que durante años hemos visto en los literalistas bíblicos, en los defensores del bodrio creacionista y en forma más encubierta en los hijos del “diseñointelegentismo”. Es interesante y triste a la vez ver como, desde sus respectivas trincheras, ambas partes minan o al menos lo intentan, los sistemas sociales que quedan como los de vacunación infantil o los de prevención de enfermedades, como ambas partes hacen lo imposible inventando mentiras las más de las veces y distorsionando los hechos hasta donde su imaginación les da, incluso hacen todo lo que pueden para frenar cualquier avance de la malévola ciencia occidental, atea y capitalista.

Ni unos ni otros dudan en desacreditar a los que nos oponemos a esta guerra contra la racionalidad. “Cientificistas”, “defensores de modernismos atrasados”, “representantes de una religión científica” son las acusaciones que ambos bandos comparten contra los que no estamos de acuerdo en que cosas absurdas y sin sentido como las ya mencionadas y otras más se “enseñen” en las universidades como conocimiento al mismo nivel del científico, social o humanista.

El “todo vale” de Fayereband que sostiene la izquierda esotérica tiene su parte complementaria en “todo por la defensa de Dios o de una inteligencia superior” de la derecha religiosa encubierta o no.

Herencia de los años sesenta y setenta del siglo pasado, los representantes de la izquierda esotérica vieron que daba prestigio, dinero, becas y reconocimiento hablar del conocimiento y como se genera, que de explotación, clases sociales y lucha de clases. Y que también era mucho menos arriesgado.

Y no deja de ser interesante ver que las clases dominantes, al realizar los recortes presupuestarios en contra de la educación en general y de la superior en particular y de la investigación científica, se disparan a si mismas un tiro al pie del que después es seguro que se arrepientan. Y esto en todos lados. Mientras recortan dinero falta sin embargo especialistas en varias áreas de la ciencia y la tecnología. Mientras permiten que los jóvenes de sus países sean engañados con mentiras como las ya mencionadas, muchas carreras corren el peligro de desaparecer de las universidades por falta de gente interesada en estudiarlas. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que se decidan a revertir esta situación? ¿Y a qué costo?

No todo vale

Denunciar a estos charlatanes de izquierda, así como se ha hecho con los religiosos, que no han dudado de hacer de la ignorancia y los prejuicios un modo de vida cómodo, es una tarea a la que no podemos renunciar todos aquellos que creemos y sostenemos que el conocimiento racional en la ciencia, la sociedad y las humanidades debe seguir siendo el norte de cualquier discurso válido. Ponerlos en la picota, denunciar las mentiras y las tergiversaciones que tanto esotéricos de izquierda como de derecha hacen del conocimiento, así como de la absurda oposición entre sentimientos y racionalidad, es una tarea a la que no podemos renunciar, seamos investigadores, maestros, estudiantes o ciudadanos preocupados por el futuro tanto de las universidades en general, del conocimiento racional y del país en el que vivamos. Llamar a los embusteros por su nombre es un deber que tenemos todos los que no deseamos caer en una nueva edad oscura. Si hay un futuro, es seguro que no puede ir por el lado de las patrañas ideológicas que sostienen todos aquellos que hacen del conocimiento una caricatura. Y de nosotros depende.

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  1. 11 noviembre, 2010 a las 12:15

    No entiendo el concepto de izquierda esotérica. Para mi ser un magufo o un comeflores (por las flores de Bach) no tiene nada que ver con tus ideas políticas.
    Por todo lo demás, estoy completamente de acuerdo en que cada vez tenemos más cantamañanas entre nuestros líderes, pero de nuevo la culpa sigue siendo del pueblo en general.
    Más de una vez me he planteado montar algun negocio a lo “científico-magufo”, vista la cantidad de crédulos que hay en nuestro país. Las cosas se hacen porque se pueden hacer y la gente se deja engañar tontamente… el malo es el que engaña, pero la culpa esta repartida desde mi punto de vista.

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  2. 11 noviembre, 2010 a las 14:04

    A mi entender, el concepto es claro. Dentro de conjunto de los sinvergüenzas, cuyo credo exclusivo es el dinero, están los que utilizan los preceptos e idearios ultraconservadores clásicos para lanzar mensajes tales como “No habrá cambio climático porque Dios aseguró a Noé en la Biblia que no habría más diluvios universales ..”, caso del político republicano John Simkus, y hacerse las presidencia del Comité de Energía y Comercio del senado USA y por otro lado están los “prostituyen” la premisas izquierdistas y “anti-sistema” asegurando que la medicina, ó la ciencia en general, es “marioneta” del sistema capitalista establecido, y de las que hay que renegar en general, ya que dudosamente contienen un mínimo atisbo de credibilidad, mientras que por el otro lado te están vendiendo sus “alucinadas” soluciones, caso de Z. Sitchin, ó JG Blanca, mezcla de mitología (en el término amplio del concepto..), preceptos “exocientiloides” y pseudociencia, brujería ó chamanismos, etc

    Después están el resto de los mortales…, que, según su conocimientos y percepciones vitales, optan por acogerse al “ideario” que más se adapte a las anteriores premisas, el conjunto de personas con idearios con premisas del segundo tipo, son lo que se denomina “izquierda esotérica”.

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  3. Chanri666
    11 noviembre, 2010 a las 14:07

    Un saludo a todos. Yo si entiendo lo de izquierda esoterica, mas que nada porque me he topado con algunos elementos que se podrian incluir dentro de esa definicion, es decir personas con ideas progresistas en el ambito politico compaginadas con ideas conspiranoicas y cierto tufo new age. Aunque sigo sin entender como son capaces de compaginar el materialismo historico con la visita de hombrecillos verdes.
    Sobre lo de la invasion magufa de las universidades y la sociedad en general totalmente de acuerdo.

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  4. AydaN
    11 noviembre, 2010 a las 17:07

    Yo creo que todo esto es consecuencia de esa falsa e hipócrita buena educación que defiende, de un tiempo a esta parte, que todas las opiniones merecen respeto, que todas son igual de válidas.

    Para empezar, son las personas las que merecen respeto; las opiniones no merecen nada, sólo son opiniones. Por otro lado, todas las personas tienen derecho a opinar, pero de ninguna manera todas las opiniones son igual de válidas.

    Esta chifladura invita a cualquier paleto con ganas de llamar la atención a decir la primera burrada que se le pase por la mente, sin que nadie pueda rebatírsela o criticársela, siempre que tenga cuidado en ponerle delante un “pues yo opino que”.

    Y así estamos y así nos va.

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  5. 11 noviembre, 2010 a las 17:39

    Es una situación preocupante, porque conozco a mucha gente que va picando el anzuelo de la izquierda esotérica, tal y como la llamas. Y es verdad lo que dices, porque está calando la idea de que si eres progresista, debes comulgar con estas tonterías (si vas contra el capitalismo, reniega de la medicina “normal” porque está gobernada por farmacéuticas, etc.). Y gente culta, a priori, de “letras” generalmente, calan bien estas ideas, porque las falacias están bien construidas. Es gente muy culta en muchos aspectos, pero que te suelta que hay que investigar y prohibir los chemtrails. Y es imposible que se bajen de la burra, y que vean que nadie investiga, no por intereses ocultos, sino porque no hay evidencias que investigar.

    A veces me siento taan cansado… pero hay que seguir.

    Un saludo!

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  6. 11 noviembre, 2010 a las 17:52

    Cada vez que abro el portal de WordPress.com en español [http://es.wordpress.com/] aparecen varios sitios que tratan de extraterrestres (en el peor sentido de la palabra).
    Lo abro ahora para comprobarlo y por esta vez “sólo” hay uno: starviewer.
    Esto no sucede en ningún otro de los portales de WP.com por idiomas.

    Considerando WP.com como un medio de muestreo que no interfiere en la medición: la mayor proporción de blogs sobre extraterrestres en este planeta se da en los blogs en español.
    Además estos blogs sobre extraterrestres son siempre, o casi, americanos.

    ¿Será acaso los extraterrestres tienen especial predilección por los hispanohablantes, y en particular por los hispanohablantes americanos?

    Admitiendo que no hemos tenido contacto con civilizaciones extraterrestres, la explicación puede ser otra:
    El Imperio, el de esta Tierra nuestra y no de otra galaxia, contraataca. Contraataca contra el avance de la “izquierda normal” en latinoamérica. Cosa que viene haciendo Desde El Principio, de ésta y de muchas otras maneras.

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  7. Francesc
    11 noviembre, 2010 a las 18:08

    Antes que nada, no creo que el new age sea patrimonio de sectores progres en el sentido político, hay esotéricos de izquierdas y de derechas; serían progres en el sentido de modernillos.

    Y creo que la razón de su auge está en la linea de lo que comentaba AydaN: nos creemos con derecho a opinar sobre cualquier tema sin un conocimiento adecuado, y encima esperamos que nos escuchen con atención, porque eso es la democracia. No me cansaré de repetir que la ciencia no es democrática.

    Y lo siento mucho, todo el mundo tiene derecho a tener su opinión, así que que no se mosqueen si otros pensamos que son idiotas.

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  8. 11 noviembre, 2010 a las 18:23

    Haciendo de abogado del diablo, que me encanta serlo entre gente racional y a la cual le tengo cariño de tanto leerlos, sólo un par de puntos para que no soben el lomo tan tranquilos:

    Primero, el “todo vale” de Feyerabend tiene dos sentidos. El primera, es que en ciencia se progresa a través de la persuasión, la reestructuración teórica y la enajenación y no a través de la mera acumulación de datos ‘probados’. Su ejemplo de Galileo, lleno de datos y de agudos racionamientos, tiene fuertes raíces en el operacionalismo (los datos son dependientes de los instrumentos con los que los generamos y, por tanto, de las teorías que los sustentan) y en los paradigmas de Kuhn (no es posible llegar a acuerdo si no se comparten los supuestos previos). Por tanto, argumentar que una teoría no sirve porque no la sustentan los hechos implica, desde un punto de vista epistemológico estricto, una petición de principio que alguien fuera de mis parámetros aceptados de prueba puede perfectamente rechazar. En términos simples, ustedes tienen tanto derecho a reclamar que las pruebas de los homeópatas no son tales, así como las de ellos de argumentar que sus pruebas de la existencia del SIDA no son tales; es cosa de rechazar la posibilidad de fotografiar virus y suponer que las pruebas con sangre están manipuladas.
    El segundo sentido, más político, refiere a que existen diversas formas de conocimiento y que todas ellas sirven para relacionarse con la realidad. En función del estado del arte de la epistemología, esta conclusión es totalmente válida. Desde esta perspectiva, la homeopatía, el vudú y la ciencia no pueden atribuirse una sobre otra la posibilidad de adueñarse de la verdad y, desde una perspectiva de Estado, ninguna debería guiar la acción sobre los grupos e individuos. Así, como se le pide la opinión a la Iglesia sobre temas valóricos, debería hacerse lo mismo con los científicos.

    Desde mi punto de vista, y en particular considerando las dificultades que trae la predicción y el control en la ciencia social en un entorno no paramétrico o ‘estratégico’ considero que una opción pragmática razonable considerar a la ciencia sólo un insumo para la toma de decisiones.

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  9. albireo beta cygni
    11 noviembre, 2010 a las 18:41

    K. Gregorovius: “Admitiendo que no hemos tenido contacto con civilizaciones extraterrestres, la explicación puede ser otra:
    El Imperio, el de esta Tierra nuestra y no de otra galaxia, contraataca. Contraataca contra el avance de la “izquierda normal” en latinoamérica. Cosa que viene haciendo Desde El Principio, de ésta y de muchas otras maneras.”

    Suena algo conspiranoico también, ¿no crees?.

    Para todos los que esteis preocupados porque pensais que actualmente existe un auge de este tipo de creencias irracionales, os diré que lo único que ha cambiado es que en Internet todo parece mas grave de lo que es en realidad. Los jóvenes de todas las generaciones han pasado y pasan por una fase esotérico-magufa (ouijas, pirámides, ovnis, etc) que normalmente remite con la edad.
    Lo digo por experiencia, porque recuerdo que todo esto ya existía en los 70, sin internet ni nada (recordad el movimiento hippy).

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  10. Escéptico dudoso
    11 noviembre, 2010 a las 19:14

    ¿Qué quiere decir realmente el autor del post? ¿Que hay irracionales de izquierdas y de derechas y que debemos denunciar a embusteros? Toda una novedad. Para eso, ¿tal discurso inconexo?
    Conclusión: Peligro. Los esotéricos avanzan. Anda que si tienen razón y vienen los extraterrestres…

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  11. 11 noviembre, 2010 a las 20:01

    @Claudex: filosóficamente estoy seguro que tienes razón, pero lo cierto es que (más allá de relativismos sobre la existencia) la realidad es hasta cierto punto objetiva. Uno puede medir el brillo de una luz, y se establecen escalas diferentes (pero con correspondencia biunívoca entre ellas), pero al final de las mediciones están de acuerdo un tipo de Japón, con uno de Brasil sobre el brillo del Sol, por ejemplo. Por eso creo que sí se puede hablar sobre corrección o no de una hipótesis, independientemente del gusto, color o ideología del que mide. Eso es por lo que la ciencia NO es democrática: no todas las opiniones son válidas, porque no son opiniones, son hechos.

    Y repito, hechos que son comprobables por cualquier persona (con los aparatos necesarios, sí). Por poner un ejemplo: yo digo que la luz de la bombilla emite en infrarrojos y calienta el cristal de la misma. Es un hecho que puedes comprobar tú, mi vecino o un neoraeliano (si tal cosa existe). Ahí es donde voy a parar.

    Un saludo!

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  12. Darío
    11 noviembre, 2010 a las 21:32

    Escéptico dudoso :
    ¿Qué quiere decir realmente el autor del post? ¿Que hay irracionales de izquierdas y de derechas y que debemos denunciar a embusteros? Toda una novedad. Para eso, ¿tal discurso inconexo?
    Conclusión: Peligro. Los esotéricos avanzan. Anda que si tienen razón y vienen los extraterrestres…

    🙂 Es bueno que lo veas.

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  13. Escéptico dudoso
    11 noviembre, 2010 a las 21:55

    Bueno, un poco más en serio. No veo la relación entre la afiliación política y la creencia en pseudociencias. Sinceramente, creo que falta concreción en tu post. Nada más.

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  14. Escéptico dudoso
    11 noviembre, 2010 a las 22:13

    Me quedó el comentario anterior un poco corto. No todos los que participan en pseudociencia son “embusteros”. Una cuestión interesante precisamente es por qué mucha gente cree tonterías. Y hay gente honesta que las cree. Me parece que la defensa de la ciencia no pasa tanto por una denigración de las pseudociencias sin más, como por una adecuada divulgación de la bondad del método científico frente a la creencia irracional. Y evitando “mártires” como un caso reciente de un universitario perseguido por llamar embustero a alguien y que se compara nada menos que con Turing y Galileo.

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  15. Darío
    11 noviembre, 2010 a las 22:58

    Escéptico dudoso :
    Bueno, un poco más en serio. No veo la relación entre la afiliación política y la creencia en pseudociencias. Sinceramente, creo que falta concreción en tu post. Nada más.

    Quizás si falte concreción, Escéptico dudoso, y si no encuentras relación entre estas pseudocreencias y la filiación política es por que has corrido con la muy buena suerte de no tener que encontrarte a esta gente en seminarios sobre cuestiones sociales o filosóficas. Cuando leí el bodrio de “El rapto de Higea” recordé a los iluminados que en una discusión sobre La Escuela de Frankfurt o el texto clásico de Kosík decían cosas como la ciencia no lo sabe todo (vaya sabiduría) o la ciencia no nos sirve por qué oprime a los pueblos y las conciencias (aunque ellos fueran hijos de la clase media alta o rica y/o parásitos de más de 40 años que nunca trabajan formalmente) o la ciencia no lo sabe todo (y dan clases de filosofía o ciencias sociales en bachilleratos y universidades).

    Bien visto: no debería de haber correlación alguna entre la militancia de izquierda y la pseudociencia, pero el problema es que existe cuando se sostienen tonterías contra la biología, la física y la ciencia en general. Y esto ya lleva un rato de estar sucediendo. Y si los cuestionas prepárate por qué el ataque se va en grande.

    ¿Qué hay gente honesta que cree tonterías psudocientíficas o totalmente irracionales? No dudo ni de la honestidad de los otros. Este no es el problema. El problema es que gente como el autor del libro se escuda en su militancia política para seguir diciendo insensateces sobre la inexistencia del SIDA, por ejemplo. Y contra esta clase de angelitos va el escrito. Qué bueno que no tengas que padecerlos 😛

    De la irracionalidad de la derecha … nos hemos ocupado mucho en este blog. Son los creacionistas de línea dura o los hipócritas del diseño inteligente los que más pululan por aquí.

    Saludos.

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  16. Escéptico dudoso
    11 noviembre, 2010 a las 23:24

    Ya. Recientemente he visto que Montagnier anda empeñado en recuperar las “bases físicas” de la homeopatía. ¿Era amigo de Benveniste? ¿Por qué hará estas cosas? Eso indica también hasta qué punto un científico no está inmunizado de la tendencia irracional.
    En cuanto a la frase de que la Ciencia no lo sabe todo, es una preogrullada. Si lo supiera todo, ya se habría acabado. No habría nada más que investigar científicamente. Otra cuestión es si la Ciencia puede llegar a saberlo todo. ¿Qué opinas al respecto?

    Al margen de esto, estoy de acuerdo en que hay una masa de irracionales que incordian un montón, pero también hay una pseudociencia “científica”: la obsesionada por medirlo todo, incluyendo la felicidad (véase Seligman)

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  17. Darío
    11 noviembre, 2010 a las 23:27

    Escribe sobre estos temas, ya sale del límite que propuse para este post.

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  18. Darío
    11 noviembre, 2010 a las 23:52

    Claudex: buen comentario. Conoces muy bien los argumentos de esta gente.

    G de Galleta: un respiro y seguimos 🙂

    AydaN y Francesc: secundo lo que dicen, las respetables son las personas. Y si las opiniones de las personas son hechas desde la irracionalidad, pues … :twister:

    albireo beta cygni: yo creía que estos esotéricos eran solamente un mal recuerdo de los años 90, y ve, ahora justifican lo que sabemos. Y no se ve que decidan detenerse por sí mismos.

    Chanri666

    Aunque sigo sin entender como son capaces de compaginar el materialismo historico con la visita de hombrecillos verdes.

    O compaginar la anticiencia, el negacionismo del SIDA, la renuncia a la racionalidad, … Y tampoco lo capto.

    Saludos.

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  19. 12 noviembre, 2010 a las 0:32

    albireo beta cygni: Sí, tienes razón, escribí con un estilo excesivamente conspiranoico.
    Gracias 🙂

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  20. Tomás
    12 noviembre, 2010 a las 2:39

    El orden espontáneo del mercado autoregulado, sostenido a partir de modelos matemáticos incuestionables como tal, pero irrealizables en la vida real ¿no es la pseudociencia de la derecha?

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  21. Carlos
    12 noviembre, 2010 a las 3:08

    Celebro que un colaborador de esta web se anime a meterle caña a la izquierda analfabeta. Es algo muy inusual en casi todos los medios españoles, incluso en el menos controlado de todos, que es internet. Es obvio que el anticapitalismo progre es seguido mayoritariamente, pero no por una cuestión realmente ideológica (la mayoría de la gente que se define de izquierdas no saben fundamentar su ideario ni siquiera definir en qué consiste ser de izquierdas, acaban reduciendo sus argumentos a que ellos son buenas personas y los que no somos de izquierdas, somos malos) sino por una moda convertida en uso social con carácter casi vinculante. Dicen que son antisistema, pero en realidad, el “sistema” son ellos. Pocas cosas hay más revolucionarias hoy en día que ser capitalista en un mundo en el que más del 50% del PIB no es privado sino público (estatlizado).

    El problema de todo esto viene en gran parte de que Karl Marx intentó fundamentar científicamente el socialismo, tirando del materialismo histórico e instrumentos hegelianos. Su teoría del valor es profundamente acientífica (como está demostrado), la teoría de la plusvalía, rotundamente falsa (demostrado), la de la explotación capitalista, errónea y su predicción del colapso inminente del capitalismo y el destino ineludible de una dictadura del proletariado, suenan más bien a desbarre de Nostradamus que a un análisis filosófico decente y serio. Con estos fundamentos, evidentemente la izquierda anticapitalista es alérgica al método científico. Era cuestión de tiempo que dicha característica contagiara su cosmovisión del resto de los aspectos de la realidad.

    Curiosamente, como bien dice el autor del artículo, acaban siendo igual de fanáticos que la derecha ultrarreligiosa que dicen combatir. Y es porque en realidad, muchos izquierdismos no suponen una superación de la religión, sino la sustitución de una religión por otra, en la que el nuevo Dios pasa a ser una especie de ente estatal omnisciente e infalible al buscar “el bien común”, por encima de los individuos si hace falta, como los numerosos genocidios de izquierdas han demostrado.

    Que la irracionalidad no sabe de política y habita tanto entre las izquierdas como entre las derechas, es algo fácil de comprobar, sólo hay que ver los titulares de los periódicos. Pero sin embargo, suele ser la izquierda dominante quien pone siempre el remoquete de acientíficos a la derecha arcaica, cuando ellos también son un estorbo para el progreso científico y educativo de la sociedad que quieren “diseñar”.

    Enhorabuena por el artículo, Darío. Me parece espléndido.

    Saludos.

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  22. 12 noviembre, 2010 a las 4:37

    G de Galleta:
    El punto que tu expones es el clásicamente denominado positivista. A partir de Popper y el fracaso de los positivistas de inicio de siglo, precisamente lo que se abandona es la pretensión de objetividad, de que existen “hechos” independiente de las personas. Tal como señalas, lo que sí existe es la posibilidad de que dentro de una comunidad, estemos de acuerdo en utilizar los mismos instrumentos para medir, desde dentro de una perspectiva teórica, los mismos fenómenos, donde posiblemente encontremos lo mismo.
    Desde esta perspectiva, claramente la ciencia no es una democracia. Si eres cura, debes adoptar la biblia como guía y el celibato como forma de vida. Como científico, aceptas los datos de tus colegas como fiables, crees que las teorías son una reconstrucción adecuada del mundo y confías ciegamente en que los datos que salen de la pantalla de un computador, conectado a un instrumento esotérico son “hechos”.
    Ahora, y esto creo que es lo importante, creo que nuestra “ideología” es tremendamente eficaz para manejar el mundo y, bien aplicada, permite conversar de manera relativamente civilizada. De ahí que el discurso militante anti-magufos me parece muy bueno para alentar a las tropas, pero peligroso para lograr adhesión a la ciencia.

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  23. 12 noviembre, 2010 a las 4:38

    Una vídeo genial sobre el tema:

    (no sé si se pueden poner vídeos directamente en un comentario):

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  24. 12 noviembre, 2010 a las 7:08

    Esto es un Pedo! vamos hablar de esto y nos vamos a morir y los esotéricos van a ganar.

    La gente no se va informar. es tan apática y prejuiciosa que le parecen mas seductores los ideales de los esotéricos posmodernistas y como les quieran llamar

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  25. Francesc
    12 noviembre, 2010 a las 16:59

    Carlos, esto no debería convertirse en una discusión política pero…

    “Pocas cosas hay más revolucionarias hoy en día que ser capitalista en un mundo en el que más del 50% del PIB no es privado sino público”

    Me sorprende esa cifra. Referencia?
    A lo mejor es porque no todo el capital privado es productivo.
    No importa que la titularidad del capital sea pública si está al servicio de lo privado a través de una democracia que no funciona como tal. Este dinero “público” a menudo tiende a beneficiar a los que tienen medios: los macroeventos (como la fórmula 1 en Valencia) o las actuales ayudas a los bancos y cajas son maneras de desviar dinero público para obtener beneficios privados.

    “la teoría de la plusvalía, rotundamente falsa (demostrado)”

    Me encantaría ver una demostración de eso. Solo asegúrate de que estás refutando la teoría de la plusvalía de Marx y no lo que tu entiendes que es la teoría de la plusvalía.

    “…y su predicción del colapso inminente del capitalismo…”

    El capitalismo colapsa cíclicamente en pequeñas crisis para evitar un colapso total. Las explosiones de las burbujas que él mismo crea son las más frecuentes -como la actual. hay otra manera de minimizar los daños: inyección de dinero público y reajuste -por parte de un órgano de gobierno- del precio del dinero. Ambas instituciones no existirian en caso de dejarles el camino libre a los capitalistas radicales que defienden el libre mercado total y la supresión del estado, que supongo que eran los que rodeaban a Marx (salvo honrosas excepciones).

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  26. Escéptico dudoso
    12 noviembre, 2010 a las 20:06

    Para Carlos:
    ¿Es revolucionario ser capitalista?
    Pues sí. Han revolucionado bien todo el panorama las subprime y todo eso. Y sin necesidad de asaltar palacios de invierno… ni de verano.

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  27. Darío
    12 noviembre, 2010 a las 20:49

    Tomás :
    El orden espontáneo del mercado autoregulado, sostenido a partir de modelos matemáticos incuestionables como tal, pero irrealizables en la vida real ¿no es la pseudociencia de la derecha?

    Desde Say, tenemos el gran mito de los mercados auto-regulados.

    Carlos :
    Celebro que un colaborador de esta web se anime a meterle caña a la izquierda analfabeta. Es algo muy inusual en casi todos los medios españoles, incluso en el menos controlado de todos, que es internet. Es obvio que el anticapitalismo progre es seguido mayoritariamente, pero no por una cuestión realmente ideológica (la mayoría de la gente que se define de izquierdas no saben fundamentar su ideario ni siquiera definir en qué consiste ser de izquierdas, acaban reduciendo sus argumentos a que ellos son buenas personas y los que no somos de izquierdas, somos malos) sino por una moda convertida en uso social con carácter casi vinculante. Dicen que son antisistema, pero en realidad, el “sistema” son ellos. Pocas cosas hay más revolucionarias hoy en día que ser capitalista en un mundo en el que más del 50% del PIB no es privado sino público (estatlizado).

    Aclaremos algo, Carlos: este escrito lleva destinatario concreto: cierta izquierda que ha renunciado a la racionalidad y cuyos comentarios y trabajos la acercan muchísimo, más de lo que se imagina, a la derecha religiosa, en cuestiones de ciencia y tecnología.

    ¿50% de capital público en un mundo en donde se privatizan los beneficios y se socializan las pérdidas? No me hagas reír.

    Carlos :
    El problema de todo esto viene en gran parte de que Karl Marx intentó fundamentar científicamente el socialismo, tirando del materialismo histórico e instrumentos hegelianos. Su teoría del valor es profundamente acientífica (como está demostrado), la teoría de la plusvalía, rotundamente falsa (demostrado), la de la explotación capitalista, errónea y su predicción del colapso inminente del capitalismo y el destino ineludible de una dictadura del proletariado, suenan más bien a desbarre de Nostradamus que a un análisis filosófico decente y serio. Con estos fundamentos, evidentemente la izquierda anticapitalista es alérgica al método científico. Era cuestión de tiempo que dicha característica contagiara su cosmovisión del resto de los aspectos de la realidad.

    Esto que dices es simplemente ya tu propia cosecha y además es absurdo. si tanto sabes del asunto, bien sabrás que Marx no se inventó la custión del valor, y si lo consideras acientífica, supongo que de acientíficos valoras a Smith, Ricardo y todos los que son los considerados por los economistas capitalistas los padres fundadores.

    Lástima que este no sea el lugar para hablar de explotación capitalista ni de plusvalía, pero discrepo totalmente de tu postura, así como lo que dices del materialismo, del que por cierto Marx en si no se ocupó sino lo hizo Engels, en cierta manera haciéndo a un lado que Marx con las Tesis sobre Feuerbach había cerrado sus contactos con la filosofía como explicación básica del mundo. Y te recuerdo que Hegel hacía referencia a la lógica, no a la realidad, antes de que te plantees que te puedes cargar a Hegel empezando por Marx. Y, por si no te has dado cuenta, no todos mezclamos las cosas y me considero que si entiendo el método científico. Y por si no lo habías leído antes, ya que van varias veces que lo escribo, me considero comunista. ¿Así o más claro?

    Carlos :
    Curiosamente, como bien dice el autor del artículo, acaban siendo igual de fanáticos que la derecha ultrarreligiosa que dicen combatir. Y es porque en realidad, muchos izquierdismos no suponen una superación de la religión, sino la sustitución de una religión por otra, en la que el nuevo Dios pasa a ser una especie de ente estatal omnisciente e infalible al buscar “el bien común”, por encima de los individuos si hace falta, como los numerosos genocidios de izquierdas han demostrado.

    Que en la izquierda se cometieran barbaridades de las cuales tiene que hacerse una auto-crítica y asumir responsabilidades por ellas, no significa que la derecha no sea responsable de lo mismo también. Te propongo una investigación: ¿cuántos intentos de gobiernos socialistas terminaron en un pinochetazo en todo el siglo XX, incluyendo aquellos en dónde se cometieron atrocidades generalmente atribuidas a la izquierda? Cualquier discusión decente debería empezar por poner estos datos en claro. Te sorprenderás de la cantidad.

    Carlos :
    Que la irracionalidad no sabe de política y habita tanto entre las izquierdas como entre las derechas, es algo fácil de comprobar, sólo hay que ver los titulares de los periódicos. Pero sin embargo, suele ser la izquierda dominante quien pone siempre el remoquete de acientíficos a la derecha arcaica, cuando ellos también son un estorbo para el progreso científico y educativo de la sociedad que quieren “diseñar”.
    Enhorabuena por el artículo, Darío. Me parece espléndido.
    Saludos.

    Pues gracias por la felicitación, pero extrapolas cosas que ni eran mi intención y que no puedo suscribir. Como te dije líneas arriba, el escrito lleva destinatarios muy específicos dentro de la izquierda anticapitalista: son aquellos que intentan negar la ciencia y el conocimiento racional en general en nombre de algo que quizás compartimos pero discrepamos de los métodos. No pretendas llevar agua a tu molino.

    edgar :
    Esto es un Pedo! vamos hablar de esto y nos vamos a morir y los esotéricos van a ganar.
    La gente no se va informar. es tan apática y prejuiciosa que le parecen mas seductores los ideales de los esotéricos posmodernistas y como les quieran llamar

    Pues blogs y espacios como estos y como el tuyo deben seguir. No podemos dejarlos.

    Escéptico dudoso :
    Para Carlos:
    ¿Es revolucionario ser capitalista?
    Pues sí. Han revolucionado bien todo el panorama las subprime y todo eso. Y sin necesidad de asaltar palacios de invierno… ni de verano.

    Claro: lo revolucionan tanto que parece que estamos en una licuadora subprime en donde nosotros nos quedamos con los asientos y ellos se llevan el jugo. ¡Qué asco!

    No es este el sitio para una discusión estrictamente política.

    Saludos.

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  28. Darío
    12 noviembre, 2010 a las 20:52

    Rano: ¿liberas mi comentario, por favor? Gracias 🙂

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  29. 12 noviembre, 2010 a las 21:28

    Darío :

    Rano: ¿liberas mi comentario, por favor? Gracias :)

    Pues sí que está tonto hoy el sistema. Ya no reconoce ni a los colegas… 😀

    Liberado. Pero voy a echar un vistazo a ver si veo algo raro en la configuración, porque esto ya me mosquea un poco más… 😉

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  30. Darío
    12 noviembre, 2010 a las 23:44

    Pues sí, está raro.

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  31. Fidel
    13 noviembre, 2010 a las 22:24

    Claudex, me gustaría leer esa demostración de que no existen los hechos fuera de las personas que hacen que el positivismo sea tan claramente descartable en favor del relativismo o del solipsismo.

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  32. esceptico dudoso
    14 noviembre, 2010 a las 0:51

    Fidel:
    ¿A qué te refieres exactamente por positivismo?

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  33. Fidel
    14 noviembre, 2010 a las 1:41

    Claudex :
    G de Galleta:
    El punto que tu expones es el clásicamente denominado positivista. A partir de Popper y el fracaso de los positivistas de inicio de siglo, precisamente lo que se abandona es la pretensión de objetividad, de que existen “hechos” independiente de las personas.

    A lo que ha dicho Claudex.

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  34. esceptico dudoso
    14 noviembre, 2010 a las 1:55

    Que yo sepa, el que existan hechos independientes de observadores es realismo.
    El positivismo, tengo entendido, consiste en aceptar sólo lo empírico perceptible, directamente o mediante instrumentación.
    El problema de la medida en m.cuántica trastoca algo todo eso.
    ¿Es a eso a lo que os referís?
    En cuanto a Popper, no parece que se le haga mucho caso y se opte más por el verificacionismo tradicional que por la falsabilidad.

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  35. 14 noviembre, 2010 a las 16:05

    Claudex:

    No sé cómo será en filosofía, pero en ciencia, el positivismo se entiende como la idea de que, aunque no entendamos profundamente un hecho científico, pero podemos describirlo con alguna teoría, es suficiente. Y no iba a eso.
    Dices:
    “precisamente lo que se abandona es la pretensión de objetividad, de que existen “hechos” independiente de las personas.(…)Si eres cura, debes adoptar la biblia como guía y el celibato como forma de vida. Como científico, aceptas los datos de tus colegas como fiables, crees que las teorías son una reconstrucción adecuada del mundo y confías ciegamente en que los datos que salen de la pantalla de un computador, conectado a un instrumento esotérico son “hechos”.”

    Bien, esto que dices no es cierto. La filosofía puede que abandonase la pretensión de objetividad, pero no así la ciencia. Y no es por cabezonería: los hechos físicos, las reacciones físicas, la mitosis celular existen independientemente de nosotros, son hechos. Como científico, acepto los datos de otros científicos por el simple hecho de que son contrastados, de que los experimentos se hacen de forma independiente por muchos grupos de trabajo, una vez sale publicado un artículo. Y no es que confíe ciegamente en los datos que salen de un ordenador, es que ese “aparato esotérico” es bien conocido por los científicos que lo usan, (en muchos casos, fabricado por ellos, o bajo sus indicaciones) y está basado en principios conocidos de la ciencia. Que la gente (y tu en particular) no entienda cómo funciona ese “aparato” esotérico, no significa que nadie lo entienda. Pero claro, para ver todo esto, hay que haber estudiado mucho, no basta con leer algún libro de divulgación y un par de artículos y concluir que eso es “esotérico” y que la ciencia cree ciegamente en esas cosas. Hay que estudiar mucho más para poder hacer filosofía de la física, no basta con leer a otros filósofos, hay que entender la física.

    lo que has escrito sólo demuestra que no entiendes el método científico, o al menos, no comprendes la forma en que se aplica en el día a día de la ciencia. Si lo entendieses, no compararías la ciencia con una religión, porque la ciencia está corrigiéndose a cada momento, aunque tu no lo sepas.

    Pero lo cierto es que, independientemente de los aparatos para medir lo que sea, ese “lo que sea” (suceso físico, por ejemplo) es un HECHO. Todos los científicos verán lo mismo, y también TODOS los extraterrestres (si los hubiere) verán lo mismo. Si explota una supernova, una bomba atómica, una emisión de rayos cósmicos, ocurre para todo observador, sea un científico, un perro o ET.

    Y para acabar, estás totalmente equivocado en que creo que las teorías son una reconstrucción fiel del mundo. Cualquier científico que se precie, sabe mejor que nadie que las teorías pueden parecer perfectas, pero pueden tener lagunas que aún no hemos descubierto, pueden ser incompletas o estar mal en sus principios básicos (aunque los resultados principales pareciesen correctos). Y eso lo saben los científicos que han estudiado, y que estudian las diferentes teorías se cada disciplina. Pero muchas veces he hablado con gente como tú, que cree que somos la religión atea. No niego que haya cientifistas, pero creo que no es la norma. Y todo surge porque la gente no entiende la ciencia, o no se preocupa por entender, piensan que tiene todas las respuestas, pero cuando descubren que las leyes de Newton fueron superadas por la relatividad de Einstein, o ven que hay preguntas sin resolver, deben decepcionarse hasta desear que la ciencia esté equivocada. Como si fuese una competición.

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  36. Fidel
    14 noviembre, 2010 a las 17:48

    G de Galleta, puede que yo no esté de acuerdo en algunos puntos con Claudex, pero ciertamente él no ha utilizado el argumento que tú dices que ha utilizado. Y no creo que convenga meterse en una discusión epistemológica con él, porque me da la impresión de que nos pega mil vueltas a todos en ese tema 🙂

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  37. esceptico dudoso
    14 noviembre, 2010 a las 19:25

    G de Galleta:

    El positivismo se centra en lo empírico, no tanto en la teoría, como dices.
    El círculo de Viena encarna muy bien la idea del neopositivismo.
    Entender de Ciencia es difícil, excepto para Punset que entiende de todas ellas.

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  38. 14 noviembre, 2010 a las 19:30

    Pero hombre, si lo bueno de las discusiones es que pueden hacernos ver ideas que no entendíamos. por eso le he respondido a sabiendas de que de filosofía no sé mucho. Pero puede que no haya entendido su argumento, ¿dónde crees que me he equivocado?

    Un saludo!

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  39. esceptico dudoso
    14 noviembre, 2010 a las 19:38

    Yo tampoco soy precisamente un maestro en filosofía.
    Creo que el enfoque positivista es empírico y utilitario, más que una búsqueda de explicación. Por ejemplo, la Mecánica cuántica es susceptible de intrepretaciones diversas. Para la escuela de Copenhage, basta con que sea una buena herramienta de predicción. No hay que mirar más allá. Es una herramienta que da cuenta de hechos observables y reproducibles.
    ¿Qué me dices de Punset y ese modelo de “divulgación científico-cientificista”?

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  40. 14 noviembre, 2010 a las 20:20

    Sabía que me estaba tirando un poco a la piscina con ese uso tan poco… correcto del término positivismo. Perdón por ese fallo. Bueno, salvando ese término, espero que mis ideas quedasen claras 🙂

    En cuanto a Punset, Escéptico, a mi me gustaba su forma de explicar la ciencia, dejando en la mayoría de los casos, que fuesen los propios científicos los que hablasen en el programa. Sin embargo, sí que es cierto que en algunas de sus columnas de opinión en Muy Interesante, ha mezclado totalmente ciencia con pseudociencia (acupuntura) y argumentos científicos con el típico “¡A mi me funciona!”.

    Creo que es más interesante explicar la ciencia basándose en las evidencias, explicando los experimentos y cómo se han llegado a esas conclusiones. Pero el programa de Punset es más bien informativo, no educativo (no sé si me explico con esto). El problema es que es de los pocos (por no decir el único) que existe en la TV en España que tenga algo de fama. no es que esté mal ese modo de hacerlo, sino que faltan programas que cuenten todo lo demás.

    Por otra parte, creo que se puede hacer mucho más entretenida la divulgación científica.

    Un saludo!

    P.D.: Tenía entendido que la escuela de Copenhague proponían una serie de interpretaciones sobre la realidad o no de la función de ondas y su interpretación como densidad de probabilidad (módulo al cuadrado) y cosas así, pero que no habían renunciado, a priori, a entender profundamente la cuántica. ¿No es así?

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  41. esceptico dudoso
    14 noviembre, 2010 a las 21:35

    A G de Galleta:
    Con respecto a tu P.D.
    Creo que la interpretación probabilística procede de Max Born. Lo que ocurre es que eso no es propiamente una interpretación en el sentido que pretendía Einstein, por ejemplo, que entendía que debía haber variables ocultas que evitaran una perspectiva probabilística del comportamiento de las partículas. Bueno, ya se sabe desde hace tiempo que Einstein no tenía razón y que lo que el planteó como experimento mental tiene relación con una realidad no local (entrelazamiento y todo eso).
    Que yo sepa, según la visión de Copenhage, la utilidad de la M.Cuántica es instrumental: sirve para predecir fenómenos en niveles en los que la M.Clásica no da cuenta de ellos de forma adecuada. Pero no tendría sentido ir “más allá” o lo que es lo mismo, no tendría sentido preguntarse cuál es el momento o la posición de una partícula antes de efectuar la medición. No es que no lo podamos saber, es que no tendría sentido preguntarlo siquiera.
    Esa sería la perspectiva estrictamente positivista: limitémonos a los hechos. Tenemos una teoría que, aunque no entendamos “filosóficamente”, funciona porque predice muy bien fenómenos que, sin ella serían impredecibles.

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  42. 14 noviembre, 2010 a las 23:32

    Ya, pero es que no tendría sentido preguntarse por la posición Y la velocidad (remarco la Y) porque la naturaleza sería así, no porque la MC fuese sólo un instrumento. Eso es lo que dice la MC y lo que dice la interpretación de Copenhague. Al menos así lo he encontrado yo en los libros y en la facultad. Aunque está claro que sigue habiendo debate, pero eso no es porque se limite a los hechos.

    Un saludo!

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  43. esceptico dudoso
    15 noviembre, 2010 a las 0:52

    Sí. De acuerdo total con lo que dices. Pero el hecho de que la naturaleza sea así causa extrañeza por su carácter contraintuitivo.
    Aunque hay la teoría de variables ocultas de Bohm.

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  44. Paola
  45. Paola
    15 noviembre, 2010 a las 17:52
  46. 15 noviembre, 2010 a las 17:58

    Paola no es más que la crónica de un suceso anunciado 😦

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  47. paco
    11 marzo, 2011 a las 8:13

    (editado por texto copiado)

    Creo que solo hablar de la nada– Sin objetivo.

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  48. 11 marzo, 2011 a las 9:08

    Creo que solo hablar de la nada– Sin objetivo

    Vale Paco, pues búscate otro blog, aquí ya la cuota de trolls ya está cubierta.

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