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Divulgador o magufo, ¿a quién se le puede acabar antes la historia?

10 enero, 2011

Fuente: La Pulga Snob

Cuando uno toma un barco virtual y se dedica con él a navegar por la red se encuentra con una blogosfera de lo más diversa, siendo ésta, al igual que ocurre con la naturaleza, una de sus mayores virtudes. Hoy voy a prestar atención a dos tipos de blogs, muy abundantes ambos, pero completamente antagónicos: los blogs de divulgación científica y los blogs que dedican su espacio a la pseudociencia, clásicamente conocidos en la red como blogs magufos.

Los blogs dedicados a la divulgación científica se hacen eco de los últimos avances de la ciencia e intentan hacerlos llegar con un vocabulario y una terminología sencilla a todo el mundo, incluyendo a aquellos que no han estudiado disciplinas científicas. Muchos de sus administradores tienen alguna relación con el mundo científico, ya sea como investigadores, docentes o ambos, y están familiarizados con la forma de operar de la ciencia. Estos blogs a su vez son escépticos, exigen los mismos controles y pruebas a todas las afirmaciones, procedan de donde procedan.

Precisamente ese escepticismo es el que es criticado por aquellos comentaristas que pretenden ser creídos simplemente por dejar unos párrafos escritos en su medio. La petición de pruebas o publicaciones no es nada personal es algo que se exige a todos por igual. En esos blogs hemos visto criticados artículos de revistas tan prestigiosas como Science o Nature sobre paleontología, microbiología o medicina, por tanto qué menos que pedir a cualquiera que aparezca con información pretendidamente novedosa o revolucionaria que demuestre sus afirmaciones. Esto sienta fatal, es tomado como un ataque personal y rápidamente los administradores de estos blogs son tachados de “mentes cerradas”.

Esa acusación es completamente falsa. En primer lugar los administradores de estos blogs no tienen intereses comerciales con lo que publican, simplemente se dedican a realizar divulgación y a reseñar aquellos descubrimientos que les llaman la atención. En segundo lugar no solamente no tienen la “mente cerrada”, sino que su mente está completamente “abierta” a nuevos descubrimientos. En estos blogs se comentan experimentos punteros, se discuten conclusiones revolucionarías, y sobre todo se puede cambiar de opinión. En ese sentido si alguien aparece con una terapia que es pretendidamente efectiva, pero sin pruebas, se le exigirán. Si no las quiere presentar o éstas están en estudio se le colgará a esa terapia el calificativo de “no demostrada”. Pero si alguien consigue demostrar científicamente su efectividad no dolerán prendas en divulgar su eficacia y en explicar su base teórica (si se conoce). A alguien eso le puede sonar a “cambio de chaqueta”, pero es la forma de operar de la ciencia. Precaución y escepticismo que ha permitido desterrar la brujería y el curanderismo poco a poco a favor de observaciones demostrables.

Durante semanas este medio estuvo asediado por decenas de comentaristas que nos llamaron de todo por dudar de las cualidades prometidas por la pulsera Power Balance. Hace poco la propia marca fabricante ha reconocido que sus promesas eran falsas y las bases científicas sobre las que se apoyaban eran fraudulentas. Si alguien hubiese demostrado científicamente que las pulseras funcionaban nos hubiésemos retractado y divulgado la base de por qué funcionan, pero ya los primeros experimentos realizados por oficinas de defensa de consumidores y algunos departamentos de física mostraron que todo era un montaje. Aún estamos esperando a que alguno de los comentaristas que nos insultó se disculpe. Pero muchos de ellos residen en los blogs magufos que se mueven por otros parámetros.

Los blogs magufos no basan sus afirmaciones en los datos experimentales, de hecho si se aferran a una idea y ésta queda refutada, se anclan en diversas explicaciones para rechazar esos resultados. Los administradores de estos blogs tienen motivaciones muy diversas que van desde difundir una determinada creencia, ganar popularidad en la red o vender un producto, ya que sea con ganancias dinerarias o teológicas. En muchísimas ocasiones sus conocimientos del ámbito científico son escasos o nulos, por lo que intentar discutir con ellos sobre temas relacionados con la ciencia es equivalente a explicar a alguien que no sabe mover las piezas de ajedrez la forma más efectiva de defender al rey durante una partida.

Se postulan como portadores de la “ciencia democrática” y de la “apertura de mente”, pero responde fatal a las críticas, no muestran estudios científicos que avalen sus aseveraciones y no dan su brazo a torcer jamás, llegando para ello a orquestar las explicaciones más rocambolescas que se puedan imaginar. Es fácil entender el por qué de su forma de actuar. En el fondo defiende su producto, sea material o inmaterial, y la supervivencia de su blog va ligado a la supervivencia del mismo; si éste fuese refutado deberían de cerrar el chiringuito. O bien enrocarse y llevar su defensa a límites cercanos a la paranoia, extremo que ya hemos observado en alguna ocasión.

De nuevo el ejemplo de la pulsera Power Balance no viene de perlas, aunque seguro que cualquiera que lea estas líneas puede imaginar cien más (creacionismo, negacionismo del VIH, agujero en el polo Norte, “chemtrails”….). Cuando las pulseras aparecieron en el mercado abrieron múltiples blogs defendiéndolas, muchos de ellos simplemente la comercializaban de forma más o menos abierta (hay que recordar que la venta de esas pulseras en España se llevó de forma piramidal, de manera que muchos particulares se dedicaron a intentar colocarlas para recuperar su inversión), pero otros eran simples “fans” que distribuían vídeos o hacían listados de sus “maravillosas” propiedades. Por supuesto cualquier crítica a la base científica de la misma era considerada como agresión. Ahora la propia empresa fabricante ha reconocido el engaño. Ante esto la mayoría de estos blogs han tenido que cerrar, aunque unos cuantos irreductibles insinúan ahora una conspiración comercial para acallar las propiedades “irrepetibles” de estas pulseras.

Y es que no hay duda de que mucha gente en realidad quiere creer por encima de cualquier otra cosa.


  1. 10 enero, 2011 de 15:20

    Aún estamos esperando a que alguno de los comentaristas que nos insultó se disculpe.

    Pues ya podeis esperar sentados.

  2. kl0x
    10 enero, 2011 de 15:42

    Realmente no tiene sentido hablar de esta subespecie que dicen ser racionales y, al contrario, son unos credulos..

  3. Ozimandias
    10 enero, 2011 de 15:57

    La primera vez que oí hablar de las famosas pulseras fue en un bar. A mi lado había una mujer con la pulsera puesta y el otro brazo escayolado. Se había caído y se había roto el humero. ¿Qué mas pruebas necesitaba para ver que la pulsera del equilibrio no le ayudo a mantener el equilibrio? Pues nada, aun así decía que la pulsera le hacia sentir mejor.
    La gente que solamente cree no le hace falta fijarse en cosas tan necias como las “pruebas” o las “demostraciones”. Faltaria mas.

  4. 10 enero, 2011 de 16:41

    A la gente irracional no es fácil de convencerla para que deje de serla. Sin embargo posts como este espero que ayuden.

    Un abrazo.

  5. Libertcharrua
    10 enero, 2011 de 19:25

    Ayudan daniel manzano a mi me ha abierto los ojos este blog en un montón de temas. si bien nunca fui un fan de artículos new age si tenia predisposición a creer en conspiranoias y cosas así. Agradezco la labor de este blog y su gente

  6. Víctor
    10 enero, 2011 de 19:52

    Es curioso (y tronchante) leer webs en apoyo a las pulseritas ‘mágicas’ estas. La primera que me mostraba Google era balance-power.blogspot.com y, entre otras muchas burradas, choca la frase con la que el autor cierra el primer párrafo: “Todos sabemos que la ciencia se queda pequeña para mostrar la realidad de la cosas, pero por eso no ponemos en duda ciertos aspectos que nuestra razón ya los acepta como lógicos. Por ejemplo ¿Quién podría explicar el funcionamiento de la luz?”. Así que, según él, como la Ciencia se queda pequeña para mostrar la realidad de las cosas, lo mejor será recurrir a mitos y supersticiones para ese menester… ¡Mucho más apropiado! Al menos para sacar a delante el negocio. En cuanto a lo de la luz… qué decir 🙂

  7. 10 enero, 2011 de 21:29

    Ozimandias :La primera vez que oí hablar de las famosas pulseras fue en un bar. A mi lado había una mujer con la pulsera puesta y el otro brazo escayolado. Se había caído y se había roto el humero. ¿Qué mas pruebas necesitaba para ver que la pulsera del equilibrio no le ayudo a mantener el equilibrio? Pues nada, aun así decía que la pulsera le hacia sentir mejor.La gente que solamente cree no le hace falta fijarse en cosas tan necias como las “pruebas” o las “demostraciones”. Faltaria mas.

    Ten en cuenta que el brazo roto es el que no llevaba la pulsera, ¿no sería que le protegió? 😉

  8. 10 enero, 2011 de 21:55

    Y es que no hay duda de que mucha gente en realidad quiere creer por encima de cualquier otra cosa.

    Creo que esta frase resume y explica perfectamente la actitud de muchas de estas personas con las que nos encontramos en internet y en la calle. Si algo he aprendido es que, por desgracia, muchas veces las personas simplemente creen lo que quieren creer. No importan las pruebas en contra, las mentiras destapadas, la realidad que nos rodea… Es como si tuvieran una venda en los ojos que les impide ver la el mundo tal y como es, y, además, no tienen ninguna intención ni deseo de quitarsela.

  9. 10 enero, 2011 de 21:57

    Tal vez faltó hacer énfasis en el hecho de que, a diferencia de lo que sucede con los blogs magufos, en los blogs de divulgación no se censuran opiniones, sin importar lo estúpidas que sean.

  10. NewZealander
    10 enero, 2011 de 23:16

    Lo peor que a un conspiranoico le puede pasar es que crea que sabe y a su vez no sepa que cree.
    Un saludo

  11. Aníbal
    11 enero, 2011 de 5:40

    Si pudieras razonar con los magufos, no habría magufos. (Parafraseando)

  12. 11 enero, 2011 de 14:04

    Muy de acuerdo con el artículo. Aunque recordad que, durante la historia, hubo gente tachada de magufo que luego resultaron estar entre las mentes más preclaras de la humanidad. Ejemplos hay a montones: Colón, Copérnico, Leonardo… Con esto no defiendo ninguna magufada (todo lo contrario) pero a veces hay parte de verdad (aunque sea sólo parte, o esté sin demostrar) en muchas de las teorías paracientíficas.
    La verdad nos hará libres.
    Saludos.

  13. 11 enero, 2011 de 14:51

    Nadamasquelaverdad, te has dejado a Galileo 😀

    Ahora en serio, no estoy de acuerdo. Esa gente que citas basaba lo que decía en observaciones, estudio de la literatura existente y experimentación. Es muy diferente ir por delante, por obtener resultados antes que nadie, que gente que ponfica ocurrencias sin haber hecho la menor experimentación en su vida.

  14. IK
    11 enero, 2011 de 15:07

    nadamasquelaverdad :
    Muy de acuerdo con el artículo. Aunque recordad que, durante la historia, hubo gente tachada de magufo que luego resultaron estar entre las mentes más preclaras de la humanidad. Ejemplos hay a montones: Colón, Copérnico, Leonardo… Con esto no defiendo ninguna magufada (todo lo contrario) pero a veces hay parte de verdad (aunque sea sólo parte, o esté sin demostrar) en muchas de las teorías paracientíficas.
    La verdad nos hará libres.

    No Estoy para nada deacuerdo. Con nadamasquelaberdad.
    En esos casos Galileo and compani no eran los magufos. El resto de la sociedad lo era.

    Saludos.

  15. 11 enero, 2011 de 16:24

    Teneis razón, me desdigo de lo dicho. Donde dije digo digo Diego. Rectificar es de sabios.
    La verdad nos hará libres.
    Saludos!

  16. AvA
    11 enero, 2011 de 21:11

    “Y es que no hay duda de que mucha gente en realidad quiere creer por encima de cualquier otra cosa.”

    Si es que hay gente a la que le gusta vivir en la ignorancia. Prefieren vivir en su burbuja biodegradable.

    Leyendo El Mundo y sus Demonios de Carl Sagan (regalo de Reyes), una lectura bastante deliciosa, aparece un proverbio latino que me encanta: Ubi dubium ibi libertas, que viene a ser siendo, corríjanme si me equivoco: “donde hay duda hay libertad”. 😉

  17. 11 enero, 2011 de 22:10

    Poco a poco. Lamentablemente la sanción de la Junta de Andalucía (que sepa la única en España) es ridícula (15000 €) si la comparamos con los 300000 € de Italia o la acusación de fraude en Australia por poner algún ejemplo.

    Que un timo tan descarado y burdo haya durado tanto tiempo, y haya llegado tan alto en aceptación social no hace sino que dudemos del sistema público de control y/o la legislación vigente que lo permite; ya sea Sanidad, Comercio o quien quiera que deba encargarse de ello.

    Como parece que va teniendo los días contados, y como de seguro habrá algún nostálgico que no podrá vivir sin ellas, os dejo este enlace para que podáis fabricaros una por vosotros mismos.

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