Inicio > Actualidad, Escepticismo > Lo que nos faltaba: Títulos falsos

Lo que nos faltaba: Títulos falsos

10 enero, 2011


En el último número del Boletín del Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados aparece un artículo firmado por José María Hernando Huelmo, decano del colegio de Valladolid que lleva el título “Lo que nos faltaba: Títulos falsos” en el que se denuncia el intrusismo profesional que se está realizando por parte de personas que han conseguido con relativa facilidad títulos falsos muy difíciles de detectar. Destaco aquí algunos fragmentos de ese artículo que me parecen muy interesantes.

Según el autor de este artículo “han aparecido en Internet numerosas mafias que ofrecen diplomas universitarios de cualquier titulación y expedidos por la universidad que el demandante desee. Pero no sólo el título, también se garantiza la inclusión del titulado en los registros de la universidad con certificados de las notas obtenidas firmadas y selladas por las autoridades académicas. Estas falsificaciones están tan logradas que en la mayor parte de los casos no es posible diferenciar a un alumno real de uno falso.”

Por culpa de estas titulaciones el intrusismo profesional no es tan infrecuente como uno esperaría: “Recientemente la UNESCO ha publicado un informe que lleva por título “Escuelas corruptas, universidades corruptas. ¿Qué hacer?”, en el que, por ejemplo, se indica que en el año 2002 en el Reino Unido y Estados Unidos se cerraron 14 páginas web de mafias que ofrecían titulaciones de centros en Inglaterra por un importe de 1500 libras. Del mismo modo se han descubierto que en Colombia en el año 2003 más de mil profesores que estaban ejerciendo tenían títulos y certificaciones falsas obtenidas a través de estas ofertas mafiosas.”

Parece ser que navegando en la red es fácil encontrar anuncios donde se publicitan empresas que venden estos títulos: “a cambio de una cantidad de dinero que oscila entre 120 y 3000 euros nos pueden proporcionar un título universitario. (…) la mayor oferta se encuentra en títulos en inglés pero lo más fácil de conseguir es la titulación de universidades de Hispanoamérica cuyos centros oficiales están registrados por la UNESCO. Una de las mayores exigencias en estas ofertas la confidencialidad y el secreto que se demanda con objeto de no descubrir a los posibles “colaboradores” que dentro de algunos centros configuran y preparan los certificados con sellos y firmas similares a los oficiales”.

Las falsificaciones tienen una extraordinaria calidad: “la profesionalización de los implicados es cada vez mayor hasta el punto de que según fuentes policiales algunas de las falsificaciones han sido homologadas como legales por nuestro Ministerio de Educación. Por ejemplo, en Tenerife la policía ha detenido recientemente a más de 15 personas a las que se ha acusado de falsedad documental y estafa. Lo que llamaba la atención de la documentación incautada era su similitud con los documentos oficiales de forma que no era posible distinguir lo verdadero de lo falsificado”.

“En el año 2008 la policía practicó detenciones en cerca de 20 ciudades españolas donde se ofrecían títulos universitarios que supuestamente habían sido emitidos por universidades peruanas. Lo más preocupante era que buena parte de los títulos falsificados lo eran de médico y de especialidades médicas (…)”

Hay otras ofertas de Internet que permiten saltarse los pasos que deberían ser obligatorios para obtener la formación académica que respalda un título. Así “se pueden descargar un trabajo fin de carrera, una tesina o una tesis doctoral. El precio oscila entre 700 y los 10.000 euros, según sea la naturaleza del trabajo solicitado”.

El Ministerio descarga la culpa en las universidades: “el Ministerio de Educación, al referirse a este tipo de fraude, atribuye toda la responsabilidad a las universidades dada su autonomía y su sistema de gestión de los procesos de evaluación de los trabajos. El Ministerio, al ser ajeno a estos procesos, no quiere interferir en la dinámica de la universidad a no ser que se presente una denuncia motivada contra la presentación del trabajo fraudulento”.

Artículo original: “Lo que nos faltaba: Títulos falsos”. José María Hernando Huelmo. Boletín de Ilustre Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias. Enero 2011. Número 211, páginas 34-35.


  1. KC
    10 enero, 2011 de 8:32

    Pero no sólo el título, también se garantiza la inclusión del titulado en los registros de la universidad con certificados de las notas obtenidas firmadas y selladas por las autoridades académicas.

    No acabo de entender esto… ¿se refiere a que hay “topos” en los registros de certificados de notas universitarios?

    Saludos.

  2. 10 enero, 2011 de 8:59

    Exacto KC

  3. KC
    10 enero, 2011 de 9:26

    Entonces están tardando en crear una figura pública que tenga que ver con eso. Es increíble que se gasten dinero en cargos que no sirven para nada y que alguien pueda colar un historial en un registro universitario. De todas formas no creo que eso pase en España, quiero suponer que se dará en países con menos medios…

    Saludos.

  4. NewZealander
    10 enero, 2011 de 12:23

    ¿Cuantos magufos van por ahí cascando que son no ya licenciados si no doctores, presentandose como tal a cualquier sitio que acuden (oficial o no ofiacial) e importa tres cojones?
    Un saludo

  5. 10 enero, 2011 de 13:09

    Je… bueno, en realidad cosas así han existido siempre. El dinero lo compra todo y parece que hasta el conocimiento está a la venta. Pero no os sorprendáis, muchos que tienen títulos “de verdad” han termiando la carrera gracias a “ser guapos”, o porque eran “más simpáticos que los demás”, o simplemente porque los profesores eran amigos de sus padres o los padres del alumno ostentaban cargos de responsabilidad en cualquier organismo aoficial. ¿Estas personas saben más que los que tienen los títulos falsos?. Pues yo creo que no hay forma de saberlo. Seguro que alguno que tiene el título de arquitecto lleva un tiempo ejerciendo de delineante en obras. Indudablemente sabrá algo más que aquel que aprobó “por la cara” y nunca pisó una obra.
    Pero eso es otra historia, que será contada en otra ocasión…
    La verdad nos hará libres.
    Saludos.

  6. Víctor
    10 enero, 2011 de 14:23

    Su p… madre. Yo estudiando cinco años y pagando los trescientos créditos (de 7 a 15 euros el crédito) para que vengan unos y por unos euros (y sin haber pisado la facultad) me puedan quitar el trabajo en unas oposiciones.
    Decís que se daban en USA, Inglaterra, y algunos países de Sudamérica. Como se enteren (nos enteremos) que en algunas oposiciones en España había gente sin títulos, se va armar la de dios es cristo.
    Totalmente de acuerdo con KC, ya están tardando en averiguar si esto también pasa en España.

  7. 10 enero, 2011 de 16:01

    Buenas:

    Tristísimo. Coincido con KC y Victor, hay que investigar ya si esas prácticas se dan aquí también.

  8. 10 enero, 2011 de 21:39

    Hombre, no creo que alguien sin título apruebe una oposición y pase por delante de alguien que sí lo tiene (quiero decir, que su nota sea superior). Si es así, habrá que ver cómo ha sacado el título es que sí lo tiene, ¿estudiando?

  9. Anonimo
    10 enero, 2011 de 22:14

    En España se puede ser licenciado en Ciencias Políticas sin haber terminado la enseñanza secundaria, sin haber hecho el acceso para mayores de 25 años y por supuesto sin ir a clase ni hacer examenes en la Facultad. Al menos yo conozco un caso. Posiblemente sea sólo una excepción.

  10. 11 enero, 2011 de 3:22

    Yo soy de Perú, y eso de la venta de títulos, documentos y demás es algo de todos los días. Además, es un chiste recurrente.

  11. flauros
    11 enero, 2011 de 5:31

    Aquí en México pasa igual, hasta hay una calle en la ciudad de México donde se dedican a eso, y si es una injusticia que por ejemplo yo que a duras penas estoy a la mitad de mi carrera y debiendo todavía materias cuando hay tipos que ya tienen varios títulos y ya están trabajando y apenas y saben leer(que no se como le hacen a la hora de tener que usar el conocimiento que supuestamente deberían tener pero bueno así son las cosas)

  12. Hoy soy anonimo
    11 enero, 2011 de 12:21

    Durante un tiempo yo tenia que examinar los CV de pobres aspirantes a entrar en mi antiguo sweatshop informatico. Lo normal eran los titulos de universidades publicas españolas, aunque tambien abundaban titulos de privadas españolas, algunas verdaderamente desconocidas.

    Pero también había mucha, pero mucha gente que nos venia con títulos de universidades americanas (quiero decir norteamericanas) o británicas. Lo cierto es que era algo que impresionaba mucho al hombre de RRHH, antes de entrar yo tenian garantizada una etrevista. Sin excepcion, con un poco de investigacion procedian de una “diploma mill”.

    Pero es que luego me entere que el propio jefe de la delegacion tenia un doctorado falso!! Sin haber estado nunca alli ni saber ni una palabra de ingles, tenia un doctorado de una universidad de Gales. Por lo visto intento colarlo alguna vez en alguna universidad española, pero no se lo convalidaron (afortunadamente) y ahora ya ni lo incluye en el CV.

  13. Anonimo
    11 enero, 2011 de 21:22

    …se me olvidaba, además de ser licenciado en Ciencias Políticas (de pegote), también se puede ser concejal, diputado y ganar pasta. Al fin y al cabo, es sólo un papel con la firma de un rector.

  14. KC
    11 enero, 2011 de 22:04

    Anónimo, para ser concejal, diputado u otro cargo político no se necesita ningún título que yo sepa.

    Saludos.

  15. Anonimo
    12 enero, 2011 de 22:58

    KC tienes toda la razón del mundo mundial. Me he expresado mal. Quería decir que siendo concejal y diputado de la Comunidad de Madrid puedes decir que eres titulado, sin haber ni siquiera hacer un puñetero examen.

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: