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El diseñador poco inteligente V: los huevos fresquitos…

11 enero, 2011

Los machos de los mamíferos, y entre ellos el ser humano, presentan una aparato reproductor cuanto menos curioso. Una de las características más chocantes es la ubicación de los testículos, que son los órganos productores de espermatozoides así como de hormonas sexuales.

Dada su importancia y sensibilidad, cabría esperar encontrarlos bien protegidos en el interior de la cavidad abdominal, como ocurre con los ovarios femeninos. Sin embargo, y contra todo pronóstico, los testículos se sitúan en el exterior, dentro de una bolsa que ofrece muy poca protección mecánica: el escroto. En el caso de hombre, la posición erguida expone aún más tan valiosos órganos a cualquier agresión o daño fortuito.

Básicamente, el aparato reproductor masculino de los humanos está compuesto por los testículos y el epidídimo, encargados de formar y almacenar los espermatozoides; de ellos parten los conductos deferentes, que conduce el semen hacia las vesículas seminales y los conductos eyaculadores. Éstos últimos conectan con la uretra, que finalmente conduce el semen hacia el exterior a través del pene u órgano copulador. La próstata, unida a las vesículas seminales, produce parte del líquido seminal que protege a los espermatozoides.

Aparato reproductor masculino humano

Aparato reproductor masculino humano

El resultado final es que, a pesar de encontrarse muy cerca de la uretra, los conductos deferentes trazan una complicada ruta de más de 40 centímetros rodeando la vejiga y volviendo por detrás de regreso a la uretra. En su intrincado camino, se enredan con los uréteres, convirtiendo la ruta que han de recorrer los espermatozoides en una larga y tortuosa expedición.

Lo que aún resulta más absurdo es que los testículos se forman originariamente en el interior de la cavidad abdominal del embrión. Sin embargo, en lugar de permanecer en tal ubicación como ocurre con las gónadas femeninas, descienden durante el desarrollo embrionario a través del conducto inguinal hasta alcanzar su ubicación definitiva en el escroto, provocando la elongación y sinuosidad de los conductos deferentes. Esta migración tiene lugar en la mayor parte de mamíferos, excepto en algunos como los elefantes y los cetáceos, donde permanecen en el interior.

Si pensamos en el resultado de un diseño, resulta difícil explicar la enrevesada estructura del aparato reproductor masculino, así como la sensible y peligrosa ubicación de los testículos. Desde luego, las gónadas masculinas contradicen impertinentemente el argumento de la perfección del diseño de Paley.

Desarrollo embrionario de las gónadas masculinas y femeninas en el ser humano

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Por el contrario, la biología evolutiva nos ofrece una explicación para tan rebuscada configuración. A diferencia de nuestros predecesores reptiles, anfibios y peces, los mamíferos han desarrollado un sistema para mantener la temperatura del cuerpo constante y relativamente elevada mediante actividad metabólica. En el caso del ser humano, la temperatura media corporal es de 37 ºC. Esta temperatura es óptima para las reacciones químicas que tienen lugar en el organismo, y el rendimiento metabólico apenas varía con los cambios de temperatura externa. De esta forma, aves y mamíferos pueden funcionar en entornos imposibles para los anfibios o los reptiles, asegurándoles una estabilidad bioquímica considerable.

Pero como no suele haber pro sin contra, en muchos mamíferos la temperatura corporal que resulta ideal para los procesos bioquímicos no es la más eficiente para la espermatogénesis. Concretamente en nuestra especie, el punto óptimo se sitúa en torno a los 36ºC, aproximadamente un grado por debajo de la temperatura del cuerpo.

Aparato reproductor masculino en aves

Aparato reproductor masculino en aves

Ante tal tesitura existen varias alternativas posibles: reducir la temperatura corporal, aumentar la temperatura óptima de desarrollo espermático o refrigerar de alguna forma los testículos. La evolución, a diferencia de un diseñador totipotente, no puede elegir la mejor solución posible. Por el contrario, únicamente mostrará aquellas variaciones que por cualquier motivo resulten más beneficiosas que la conformación anterior. Los mamíferos con testículos externos no han producido ninguna variación enzimática que funcione mejor a mayor temperatura. Algo que, sin duda, hubiera sido muy sencillo para nuestro imbatible diseñador inteligente.

Las aves, por el contrario, sí consiguen desarrollar sus espermatozoides a la temperatura del cuerpo (que ronda los 40ºC de media), manteniendo sus testículos en el interior de la cavidad abdominal. Los mamíferos han debido conformarse con una adaptación más chapucera: sacar las gónadas al exterior y dejarlas colgando de una bolsa. Pero para este descenso, de nuevo, no se ha elegido la mejor ruta posible, sino únicamente las que han ido apareciendo mediante modificaciones al azar. De esta forma, el descenso testicular se ha producido por una vía que deja colgados los conductos deferentes de los uréteres y que les obliga a recorrer un largo camino se subida, retroceso y bajada hasta la uretra.

Para colmo de males, y como suele ocurrir frecuentemente, las soluciones chapuzeras generan otros problemas: en un entorno con bajas temperaturas, los testículos pueden enfriarse demasiado. Para solucionar este nuevo inconveniente, se ha desarrollado otra adaptación sobre la anterior: el tejido muscular del escroto permite que éste se contraiga con el frío de forma involuntaria, aproximando los testículos al cuerpo y aportándoles calor; por el contrario, ante elevadas temperaturas la musculatura escrotal se relaja para separar las gónadas del calor corporal.

Caro precio hay que pagar por la mejora de eficiencia en la espermatogénesis: conductos retorcidos y extremadamente largos, vulnerabilidad testicular, movimientos compensatorios para regular la temperatura, etc. No obstante, esto es lo normal en la naturaleza; lejos de presentar diseños perfectos, lo que suelen aparecer son conformaciones donde los beneficios únicamente superan a los inconvenientes por los pelos…

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  • Errores más comunes en torno a la teoría de la evolución: (1), (2) y (3)
  • Creacionismo científico: (1) y (2)

  1. ralvar
    11 enero, 2011 en 6:46

    Uh…JM…¡Qué título! 😀
    Bien explicado, claro.
    Y la frase final no deja dudas.

  2. 11 enero, 2011 en 8:45

    Que a ti te parezca enrevesada la estructura del aparato reproductor masculino no quiere decir que no haya una explicación que no se te ha ocurrido. La explicación esa que llamas “evolutiva” puede ser perfectamente un diseño, con esta explicación que se me ha ocurrido sin pensar mucho, ¿eh?:

    Hay un dicho hispano antiguo (perdón por la ordinariez) que dice: “Polla pequeña y cojón grande hace del hombre un buen amante”. Este dicho expresa la utilidad de la posición de semejantes órganos en el acto sexual. Como ves, todo tiene su porqué, aunque a los que se creen que lo saben todo no se les ocurra y como no se les ocurre, se creen que no hay explicación.

    Otra explicación es que lo que a ti te parece un tortuoso camino a recorrer por los espermatozoides puede tener una utilidad.

    Pero vamos, que puede haber más explicaciones todavía. Es que pretender criticar el Diseño Inteligente de esta manera es de lo más ridículo.

  3. 11 enero, 2011 en 8:50

    Y aunque el diseño no fuera bueno no implicaría que no es diseño. Pero como digo, no puedes demostrar que el diseño no es bueno.

  4. 11 enero, 2011 en 9:06

    Evidente qbit, si partes de la premisa de que existe diseño (aunque esta premisa no haya sido demostrada), puedes asumir todo tipo de diseño, desde el muy eficiente al más chapuza (en términos de rendimiento o de eficacia reproductora). Pero la gracia aquí está en poder explicar como se han formado estructuras complejas sin la necesidad de recurrir a un plan de diseño preconcebido.

  5. albireo beta cygni
    11 enero, 2011 en 9:13

    qbit: “que se me ha ocurrido sin pensar mucho”. Yo también opino lo mismo

  6. 11 enero, 2011 en 9:16

    Y no se trata solo, como dice Manuel, de poder explicarlo sin recurrir a ningún ente improbable, si no que, de pura lógica, este “diseño” no es el mejor posible, así que o “el diseñador” es un chapuza o no hay un diseñador.

    Desde luego, si al final resulta haber un dios habrá que echarle una buena bronca por lo mal que estamos fabricados.

  7. Edward K.
    11 enero, 2011 en 9:18

    qbit :
    Hay un dicho hispano antiguo (perdón por la ordinariez) que dice: “Polla pequeña y cojón grande hace del hombre un buen amante”. Este dicho expresa la utilidad de la posición de semejantes órganos en el acto sexual.

    Lo siento, se me escapa la línea de razonamiento en algún punto. En serio, no sé cómo se pueden hilar ambas cosas de manera que una explique la otra.

    Por cierto, un artículo muy interesante.

  8. albireo beta cygni
    11 enero, 2011 en 9:23

    qbit: “Polla pequeña y cojón grande hace del hombre un buen amante”. Este dicho expresa la utilidad de la posición de semejantes órganos en el acto sexual”.

    Yo creo que este dicho no tiene nada que ver con el contenido del artículo de JM. Pudiendo estar mas o menos de acuerdo con el, lo único que dice es que un tamaño de testículo grande aumentaría la virilidad de su poseedor. Lo de la “polla pequeña” explícamelo tú.

  9. 11 enero, 2011 en 9:59

    qbit :

    Hay un dicho hispano antiguo (perdón por la ordinariez) que dice: “Polla pequeña y cojón grande hace del hombre un buen amante”. Este dicho expresa la utilidad de la posición de semejantes órganos en el acto sexual. Como ves, todo tiene su porqué, aunque a los que se creen que lo saben todo no se les ocurra y como no se les ocurre, se creen que no hay explicación.

    Hombre, si tuviéramos los testículos de un elefante no te digo que no, pero fantasmadas aparte, los del ser humano son tirando a pequeñitos (y encima, el elefante sí los tiene en el interior). Si te parecen enormes, yo consultaría al médico no vaya a ser que exista un problema de elefantiasis 😉

    No obstante, lamento decirte, qbit, que esa idea no es ni mucho menos original. Una de las hipótesis que se barajan como posible origen de un juego enzimático “frio” es que el ancestro de los Boreoeutheria -el grupo de mamíferos con testículos externos- fuera un mamífero pequeño, del estilo de un hamster, cuyos tetículos habrían adquirido, por competencia espermática, un tamaño demasiado grande para “caber” en la cavidad abdominal. En ese escenario, la adaptación del juego enzimático implicado en la espermogénesis habría supuesto una ventaja reproductiva indudable, al permitir sacar las voluminosas gónadas al exterior. Cuando los Boreoeutheria se diversificaron y aumentaron su tamaño (o disminuyó la competencia espermática), ya no hacía falta sacar los testículos al exterior. Sin embargo, la evolución no es como un diseñador inteligente, y no puede dar marcha atrás fácilmente. El cambio habría sido irreversible al no aparecer alteraciones enzimáticas que permitieran una efectividad mayor a temperaturas más altas.

    Esta hipótesis adolece de falta de pruebas sólidas, así como de algunas contradicciones. Aún así, supone todavía más imperfección: estaríamos arrastrando unas desventajas derivadas de una adaptación irreversible que ahora no vale para nada. En cualquier caso, tu diseñador queda bastante malparado 😉

  10. NewZealander
    11 enero, 2011 en 10:13

    “Polla pequeña y cojón grande hace del hombre un buen amante”, lo único que no admite discusión es que esta frase fue acuñada por un “huevazos pichacorta”.
    Un buen artículo.
    Un saludo

  11. jose
    11 enero, 2011 en 11:02

    Diálogo común:

    – Esta estructura es perfecta*. Por tanto, es producto de un diseñador.
    – Eh, no, mira, no lo es.
    – Da igual, sigue siendo producto de un diseñador.

    (*perfecta, o informacionalmente compleja, o irreducible, o cualquiera de las cosas que esta gente se van sacando de la manga de vez en cuando)

  12. 11 enero, 2011 en 11:37
  13. Rhay
    11 enero, 2011 en 11:50

    J.M. Hernández :Hombre, si tuviéramos los testículos de un elefante no te digo que no, pero fantasmadas aparte, los del ser humano son tirando a pequeñitos (y encima, el elefante sí los tiene en el interior). Si te parecen enormes, yo consultaría al médico no vaya a ser que exista un problema de Elefantiasis

    … O de hidrocele…

    Enhorabuena por el artículo, JM. Es sencillamente genial. Yo tengo una duda. Ya has comentado que nuestro ancestro común probablemente se vería obligado a incrementar el tamaño de sus gónadas por competencia. ¿Existe a día de hoy alguna especie animal exogonadada cuyo tamaño sea crucial en la competencia reproductiva? Porque yo tenía entendido que el tamaño de las mamas y la forma de la cadera en nuestros antepasados humanos, por ejemplo, era determinante para la reproducción…

  14. 11 enero, 2011 en 11:50

    qbit :
    Y aunque el diseño no fuera bueno no implicaría que no es diseño. Pero como digo, no puedes demostrar que el diseño no es bueno.

    Es por argumentos como este que el diseño inteligente no puede pretenderse científico.

  15. Rhay
    11 enero, 2011 en 11:52

    qbit :
    Y aunque el diseño no fuera bueno no implicaría que no es diseño. Pero como digo, no puedes demostrar que el diseño no es bueno.

    Claro, y si mi abuela tuviera ruedas, sería una bicicleta…

    Siguiente vendedor…

  16. jose
    11 enero, 2011 en 12:19

    “¿Existe a día de hoy alguna especie animal exogonadada cuyo tamaño sea crucial en la competencia reproductiva?”

    ¿El tamaño del animal o sólo el de los huevos? En los monos tiende a haber una correlación entre promiscuidad y tamaño huevil, debido más que nada a la competencia espermática.

  17. Marino
    11 enero, 2011 en 13:01

    qbit, el diseño es funcional, y por tanto bueno, pero desde luego, no el mejor posible.
    Y de un diseñador inteligente y todopoderoso, sería de esperar un diseño perfecto, no simplemente soluciones funcionales.
    Y ese es el gran fallo de los sistemas de fe, al menos de los que conozco. Te venden que hay un ser superior que es el novamás, pero la realidad te muestra que la inmensa mayoría de sus soluciones son en el mejor de los casos funcionales, en muchos chapuceras a mas no poder (vease diluvio universal como forma de exterminio vs lo mas sencillo que sería p.e. un virus selectivo, nuestra columna vertebral fatal preparada para el bipedismo, este ejemplo cojonil, y un largo etc) lo cual no cuadra. O bien es todopoderoso pero es un cafre que nos mira mal (con lo cual las premisas de bondad y de que vela por nosotros fallan) o bien de todopoderoso tiene lo que yo de monje capuchino (con lo cual a la mierda el chiringuito).
    Claro que hay una tercera via. No existe ningún ser superior, mágico, incorpóreo y diseñador de formas de vida.

  18. Rhay
    11 enero, 2011 en 13:19

    jose :
    “¿Existe a día de hoy alguna especie animal exogonadada cuyo tamaño sea crucial en la competencia reproductiva?”
    ¿El tamaño del animal o sólo el de los huevos? En los monos tiende a haber una correlación entre promiscuidad y tamaño huevil, debido más que nada a la competencia espermática.

    El tamaño de los huevos, o de los órganos genitales en general, quería decir. Entiendo que el que tenga la mejor dentadura, la mejor cornamenta, mejor musculatura, un pelaje más bonito, más habilidad, etc. tiene más posibilidades de echar un casquete que quien es un raquítico. Me refiero al tamaño concreto de los genitales, ya sea en machos o en hembras.

  19. Herbert West
    11 enero, 2011 en 15:08

    Esta claro que poner los testículos fuera del cuerpo obedece a un diseño impecable.

    El diseñador sacrifico la optimización del órgano par que pudieramos hacer varias cosas.

    1.- Rascarnos los huevos.
    2.- Cantar aquello de “¡Ay! Como voy, con los huevos colganderos…”
    3.- Para poder saber quien es un huevazos.

    Y seguramente algún motivo más que se me escapa.

  20. Nelson
    11 enero, 2011 en 15:33

    Os diré mi verdad revelada: Lo hizo la diosa Minerva, para que las hembras pudieran darle una justiciera patada en las bolas a los machos abusadores.

    Ja Ja, fuera de bromas, buen artículo, como todos los de la serie que muestran que el tal “diseñador inteligente” es falacia de falacias. Me gustaría uno en el futuro dedicado a nuestra condición de primates lampiños, que harto jode en el verano con esto de los rayos UVA, aunque admito que las hembras se ven bien con la piel al aire.

  21. KC
    11 enero, 2011 en 15:48

    Qbit, una preguntilla de nada. Si los órganos sexuales son producto de un diseño inteligente, ¿qué sucede en el caso de los hermafroditas? ¿Son producto de alguna broma del de arriba? Desde luego el de arriba es un cachondo, debe de estar partiéndose el culo con Gila y Eugenio.

    Además, no sé hasta que punto el hermafroditismo no habría sido más inteligente… ¡a mí me hubiera ahorrado unas cuantas cosas! 😀

    Saludos.

  22. Gregorovius
    11 enero, 2011 en 17:03

    Leído en un libro de Margulis-Sagan (Dorion), de memoria, y no recuerdo el título:
    – La reproducción sexual basada en la meiosis es una enorme pérdida de tiempo y de energía- (frente al la “sexualidad” bacteriana)
    El problema del “diseño” improvisado y aleatorio podría ser aún mucho más antiguo.

  23. C.
    11 enero, 2011 en 18:49

    Es muy interesante el tema. Al respecto recordé la pregunta que se hacía Mr. Cardan, personaje de la novela “Danza de sátiros” de Aldous Huxley, al respecto. Decía así:
    “… ¿cuál era, para una especie, el valor subsistencial de ojos, alas o color protector en su estado rudimentario, antes de haberse desarrollado lo bastante para ver, volar o proteger? ¿Por qué individuos dotados de una primera, y todavía inútil, variación en dirección a algo útil habrían de sobrevivir más eficazmente que aquellos a los que no estorbaba ninguna excentricidad?” La parte final me parece que es muy ilustrativa al respecto, ya que estamos hablando justamente de una excentricidad muy estorbosa. Saludos, excelente post.

  24. Jon
    11 enero, 2011 en 18:58

    Marino :qbit, el diseño es funcional, y por tanto bueno, pero desde luego, no el mejor posible.Y de un diseñador inteligente y todopoderoso, sería de esperar un diseño perfecto, no simplemente soluciones funcionales.

    Seguro que el individuo este aparecerá dentro de poco por aquí para decir que si el diseño no es perfecto no es porque no exista diseñador, sino porque el diseñador es humilde y se conforma con poco…

    ¿De dónde sale esta gente que pretende aportar argumentos en favor de una idea y para ello sueltan un refrán que lo único que tiene que ver con el tema que se trata es que la cosa va de “huevos”?

  25. KC
    11 enero, 2011 en 19:12

    Estoy con Herbert, me parecen claras razones para el hecho de que las bolsas cojoniles estén fuera y no dentro, sobre todo la número 1 ¡Si es que el Diseñador piensa en todo!

    😀

    Saludos.

  26. AvA
    11 enero, 2011 en 20:39

    Buen artículo explicativo, sí señor.

    albireo beta cygni :
    qbit: “que se me ha ocurrido sin pensar mucho”. Yo también opino lo mismo

    +1 Desde luego, los creatas no se dan por vencidos aunque las pruebas de su error estén delante de sus narices. ¡Qué estrechez de miras! ¬_¬

  27. Cat77
    11 enero, 2011 en 21:15

    Ja, ja, ja… Qué bueno…

    Francamente, me sorprende que haya salido algún creacionista a decir que esto no es una prueba de la evolución. No creo que ésa fuera la intención del artículo (que es realmente divertido), pero, bien pensado, es una prueba apabullante!!! 😀 😀 😀

    A los que aún creen en un diseño inteligente… pfff… lo siento: respeto las creencias, pero no las gilipolleces. Hala, lo siento si ofendo a alguien, pero ya lo he dicho.

  28. jubeca
    11 enero, 2011 en 21:43

    Nelson :
    Me gustaría uno en el futuro dedicado a nuestra condición de primates lampiños

    Existe una hipótesis muy controversial, pero que me gusta mucho, en el video:

    También elevo la solicitud a los distinguidos administradores que incluyan en la sección SERIES, los artículos referidos al diseño poco inteligente, que ya son varios y que han sido un verdadero deleite…cada vez que un creyente me habla de esa ‘máquina perfecta’ llamada ser humano.

    Saludos

  29. jubeca
    11 enero, 2011 en 21:59

    jubeca :

    Nelson :
    Me gustaría uno en el futuro dedicado a nuestra condición de primates lampiños

    Existe una hipótesis muy controversial, pero que me gusta mucho, en el video:
    http://www.ted.com/talks/lang/eng/elaine_morgan_says_we_evolved_from_aquatic_apes.html
    También elevo la solicitud a los distinguidos administradores que incluyan en la sección SERIES…

    En el Huerto Evolutivo cabría bien…

  30. jose
    11 enero, 2011 en 23:57

    jejej, buena ida de olla lo del mono acuático.

    Aunque si hubiera alguna prueba molaría mucho que realmente hubiera pasado así.

  31. 12 enero, 2011 en 0:29

    Efectivamente, lo del mono acuático es una hipótesis sin prueba alguna o, mejor dicho, con varias razones para rechazarla, partiendo del registro fósil y pasando por la naturaleza del pelo o el bipedismo. Pero como dice jose, molaría que realmente hubiera sido así, y que existieran los unicornios 😉

    Rhay :
    Yo tengo una duda. Ya has comentado que nuestro ancestro común probablemente se vería obligado a incrementar el tamaño de sus gónadas por competencia. ¿Existe a día de hoy alguna especie animal exogonadada cuyo tamaño sea crucial en la competencia reproductiva? Porque yo tenía entendido que el tamaño de las mamas y la forma de la cadera en nuestros antepasados humanos, por ejemplo, era determinante para la reproducción…

    No conozco el tema de la relación entre el tamaño testicular y una mayor capacidad reproductiva, así que no te puedo decir mucho. No obstante, la hipótes del ancestro huevón, insisto que me parece tener pocos apoyos (lo que no significa que no sea digna de considera). En el hamster y otros mamíferos (incluyendo los camellos), los testículos pueden retraerse y ocultarse en la cavidad abdominal, para crecer y descolgarse durante el celo,

    Con respecto al tamaño de las caderas, sí existe una relación directa: en principio, una pelvis femenina facilita el parto, especialmente en la especie humana donde el tamaño de la cabeza del feto es demasiado grande con respecto al canal del parto. Así pues, unas caderas anchas representan un indicador de una mejora paridora a priori (existen otros factores implicados). Sin embargo, en nuestra especie, la selección de pareja tiene muchísimo componente cultural que a veces sobrepasa al institivo (no hay más que ver las modas), por lo que resulta difícil asegurar que los gustos decimonónicos por las mujeres rellenitas atendieran a criterios de optimización reproductiva. Por otro lado, un factor importante usado como indicador puede ser la gordura en sí, que indicaría un mejor aprovechamiento de los recursos y -por lo tanto- una mejor capacidad de cría. Las famosas estatuillas paleolíticas como la Venus de Willendorf parecen indicar que eran un modelo femenino, o al menos relacionadas con la fecundidad.

  32. 12 enero, 2011 en 0:30

    Otia que charla he pegado, mil perdones…

  33. Víctor
    12 enero, 2011 en 0:40

    J.M. como siempre genial.
    Una cosa: he puesto un comentario con algunas preguntas sobre el equilibrio puntuado en esta entrada tuya https://cnho.wordpress.com/2010/06/03/entendiendo-la-evolucion-iii-el-equilibrio-puntuado/
    Si puedes responderme, cuando puedas por supuesto, te lo agradecería mucho. Gracias.

  34. jose
    12 enero, 2011 en 1:36

    Hay reconstrucciones de la prehistoria que enseñen a gente gorda? Que yo recuerde todas las que he visto siempre enseñan a gente normalita tirando a canija. Sin embargo esas estatuillas deben de haber tenido algún modelo.

  35. Gregorovius
    12 enero, 2011 en 1:46

    Pues la hipótesis defendida por Elaine Morgan es muy coherente. No hace falta pensar en homínidos surcando los océanos a nado, sino en seres que habitaban ríos o lagos. Ese presunto antecesor pudo ser una especie poco numerosa y de distribución muy restringida, eso no es problema. La mujer habla de fauna y polen fósil asociados a los restos de homínidos que no corresponden a una sabana, de eso no tengo ni idea.

    Viendo las fotos de las venus paleolíticas se me ocurre que los voluminosos pechos humanos también son más llevaderos en el agua.

    Ahora se está cuentionando el origen del bipedismo, tras el hallazgo del Ardipithecus ramidus, bípedo en la selva. Y no se acaba de entender por que era (parcialmente) bípedo.

    Y se me ocurre más: El “fallo de diseño” del parto. Para sacar el bebé del agua, mucho mejor que salga hacia delante.

    Una vez bípedos, vendría la tecnología y el desarrollo del cerebro. Igual que en la teoría actual, pero ya lampiños.

    No hay pruebas. Hasta 1960 todos la geología huía espantada de cualquier cosa que sonase a deriva continental. No había pruebas.

    Las ideas sobre el origen del género humano están evolucionando muy rápidamente, a ver que nuevas sorpresas nos traen.

    ¡Muchísimas gracias por el descubrimiento, jubeca!

  36. Gregorovius
    12 enero, 2011 en 1:49

    Y además me va muy bien con mi Gravatar, y con mis aficciones. 😉

  37. Gregorovius
    12 enero, 2011 en 1:58

    José:
    Las reconstrucciones se basan en las teorías más algunos adornos artísticos. A ver si dentro de poco, de acuerdo con la teoría acuática, vemos reconstrucciones de seres similares a Australopithecus, gordas y tetudas, chapoteando y pariendo dentro de un río.

    Las venus esas no, esas ya son gente tan Homo sapiens como nosotros.

  38. Ignacio
    12 enero, 2011 en 4:54

    Realmente muy novedoso este tema, al menos para mí. Pensar que los testículos quedan en situación tan vulnerable hace pensar cuál es el beneficio inmediato ha encontrado la Naturaleza.
    Profesor Hernández me gustaría que la próxima monografía que haga sea sobre el hermafroditismo humano.

  39. Ateimpance 666
    12 enero, 2011 en 6:39

    Y quien dijo que la vida es fácil o que el pragmatismo ingenioso de la creación tenia que ser tal y como a alguno de sus pésimos y hasta hoy fracasados imitadores se le antoje;aqui predomina la funcionalidad y al margen de cuanto se subestimen tales mecanismos,tampoco es justo dejar de tener en cuenta de que “Y sin embargo,funcionan”.

  40. 12 enero, 2011 en 8:38

    La idea es atrayente, Gregorovirus, pero el tema es que no hay ni una sola prueba que la apoye. Además, como decía antes, algunos datos no coinciden: nuestro pelo no tiene nada que ver con el pelo de cualquier mamífero acuático, no hay ningún mamífero acuático bípedo (una desventaja indudable en el agua), etc.

  41. 12 enero, 2011 en 9:00

    Es lo bueno de los seres sobrenaturales Ateinmpance, que funcionan como una varita mágica. Ante cualquier duda no hay más que usarla y asunto resuelto 😀

  42. jose
    12 enero, 2011 en 10:16

    Gregorovius, de coherente tiene poco. Yo también me puedo inventar que los humanos en algún momento se fueron a vivir al polo sur y sacarme de la manga explicaciones adaptativas que concuerden superficialmente (las canas como camuflaje, ¿qué tal?), y luego decir que volvieron a África ya evolucionaditos listos para expandirse al resto del mundo. ¿Que no hay fósiles? Eso es porque todos los paleoantropólogos son unos machistas, hombre.

  43. jubeca
    12 enero, 2011 en 14:05

    Quiero aclarar, que una hipótesis, aunque me guste mucho sigue siendo una hipótesis…creo que no es necesario, dado el nivel de la audiencia, dar más explicaciones.
    Ahora nadie ha tomado en cuenta mi solicitud de incluir los artículos del diseñador poco inteligente en la serie del Huerto Evolutivo.

    Saludos

  44. 12 enero, 2011 en 14:26

    Perdón jubeca, tomamos nota 😉

  45. Esthertje
    14 enero, 2011 en 1:55

    Muchas gracias por el artículo J.M. Estupendo.

  46. xurxo xabaril
    27 abril, 2011 en 19:06

    A ver listillo, que el señor los ha hecho así pa poder arrearle un patadón de vez en cuando a toda la panda de herejes y ateos.
    Además en el coro de la iglesia siempre se precisan castrati

  47. 2 noviembre, 2011 en 8:30

    he encontrado este blog de casualidad,y este post es muy didactico y pone una vez más en entredicho la teoria creacionista y el diseño ¿inteligente? el ser humano.
    En fin,os habeis ganado un fiel suscriptor,grácias por compartir vuestros conocimientos.

  48. J.M.
    2 noviembre, 2011 en 8:36

    Un placer, Carles, Bienvenido 🙂

  49. 2 febrero, 2012 en 2:17

    Para xurxo: Estimado prójimo. Su agresividad es muy cristiana y misericordiosa.

    Si su Dios es el diseñador y las razones que tuvo para dejar los testículos colgando es para mejor golpear a los humanos que no crean en su grandeza y omnipotencia. Entonces, su Dios -si existe- es un ególatra acomplejado que necesita escuchar que es grande, además de vengativo.

    Sin embargo, su hipótesis de buen diseño no se sostiene.

    ¡Tantas deficiencias para construir el aparato reproductor de los mamíferos sólo para vengarse de los humanos escépticos!

    Un creativo y buen diseñador hubiese pensado en algo más simple y directo un virus mortal que atacase sólo a los incrédulos.

  50. 25 febrero, 2012 en 2:49

    ooooooo que rico la primer imagen

  51. Anónimo
    12 abril, 2012 en 2:48

    Muy Importante

  52. joosefa$:'
    28 mayo, 2012 en 22:27

    excelente… 😀

  53. Manolo742
    6 julio, 2012 en 15:57

    Mmmm… Interesantes los artículos hasta aquí, aunque no me logran demostrar “científicamente” la no existencia de un Diseñador inteligente, ni tampoco el método? Evolutivo… Cómo interpreta el cuerpo, organismo o conjunto corporal de un animal, insecto o lo que sea, que se encuentra ante un problema y comienza a probar? Distintas posibles soluciones para resolver ese problema? Es decir, si soy un cuadrúpedo y los frutos del árbol del que me quiero alimentar están muy altos, comienzo a desear? El fruto para que se ponga en movimiento la evolución para dotarme de garras para subir al árbol, dotarme de alas para volar, erguirme para agarrar los frutos con las manos, o miles de otras formas de alcanzar el dicho fruto como hay animales en la naturaleza? O sea, mi pregunta es: si es la evolución la herramienta para llegar a formas mas complejas de organismos? Qué es lo que activa dicha herramienta? El deseo?, la necesidad de un determinado organismo para resolver un determinado problema de alimentación, procreación, o lo que sea? Yo más bien me inclino a pensar que no es sóla la evolución, sino que también hubo, hay un Diseñador Inteligente, o sea, diseño inteligente + evolución… El diseño inteligente lo veo en algunas leyes físicas universales como el coeficiente de expansión/implosión que si fuera unas milésimas mayores, todo se expandiría sin solución y si fuera unas milésimas menos todo implosionaría hacia el centro del big bang… Es un numero muy preciso… Esto lo he leído en “Superfuerza” de Paul Davis.
    Esto cuadra también con la proposición de Santo Tomás, que dice, “la gracia presupone la naturaleza”… Bueno, en fin… Me anima la búsqueda de la verdad, y os animo a lo mismo, si es la volución, pues evolución, si diseño inteligente, pues Diseñador, y si es ambos, que considero más probable, pues aceptemoslo, si esta es la verdad no?
    Volviendo al artículo en sí, creo que prima la funcionalidad, pues visto la realidad, ya somos unos 7.000.000.000? De seres humanos, vaya que sí cumple con su función!!! A mi mismo ya me ha servido para traer 4 hermosos niños al mundo…
    De todos modos, y a pesar de que me encantan estos artículos, de que me han provisto de inmensa cantidad de alimento intelectual, que aún lo sigo rumiando internamente a todo este material, no puedo evitar traer a la memoria el pasaje bíblico, que dice, del AT,donde se habla del alfarero y su hechura no?, acaso puede el jarro de barro reclamarle al alfarero por qué me hiciste para esto y no para aquello… Etc… Excelente post amigo

  54. 20 agosto, 2012 en 20:19

    que biien que esta explicado jajaj 🙂

  55. Herbert West
    24 agosto, 2012 en 12:03

    He visto esta genialidad y no puedo evitar compartirla.

    Una gran explicación al por qué de los genitales externos.

    Espero haber hecho bien el enlace :S

  56. Experimentado
    27 agosto, 2012 en 6:33

    Todo aquel al que le han chupado las nueces, tiene claro por que están de fuera

  57. José Julián
    18 octubre, 2012 en 12:36

    Coincido plenamente con Manolo742 y qbit:

    El hecho de que los testículos estén situados en el exterior es una prueba palpable de la existencia de un Diseñador Inteligente.

    Los testículos en contra de lo que piensan los ateos no se asemejan a huevos, sino que están hechos a imagen y semejanza de las divinas y nutrientes Albóndigas del Todo Poderoso y Siempre Al Dente Monesvol, si añadimos que el vello púbico se asemeja a sus Apéndices Tallarimescos, tenemos la prueba irrefutable de que somos obra del MEV.

    RAMEN.

  58. simon
    4 noviembre, 2012 en 17:35

    por que no pusieron el aparato reproductor del pez,…..

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