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A vueltas con los «Bichos»

1 febrero, 2011

Hace unos días publicábamos una nota sobre la desafortunada iniciativa editorial de RBA y El Mundo al distribuir un coleccionable denominado “Bichos”, en el que se ofrece una serie de insectos reales muertos y conservados en resina plástica.

Las protestas sobre tamaño despropósito educativo y ambiental se están multiplicando, y tanto dese la Asociación española de Entomología (Organización nacional que reúne a entomólogos aficionados y profesionales) así como desde múltiples ONGs y asociaciones conservacionistas como la Union Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se están enviando cartas y notas de prensa a los responsables de la edición y a los medios de comunicación.

A continuación reproducimos la carta que se está enviando, así como os informamos de la creación de un grupo en Facebook denominado “NO a la colección “Bichos” de El Mundo y National Geographic“, donde os podéis adherir para mostrar vuestra disconformidad.

CARTA ENVIADA POR DISTINTAS ORGANIZACIONES SOBRE EL COLECCIONABLE “BICHOS”

Estimados Sres.

Recientemente hemos tenido conocimiento de la colección “Bichos” que distribuyen cada domingo con el periódico El Mundo.

Este tipo de colecciones son contraproducentes desde el punto de vista ético, pedagógico y de conservación, ya que la biodiversidad no debería ser nunca el objetivo de este tipo de comercio antipedagógico en la que se la usa como “objeto”; o lo que es lo mismo de un tipo de comercio que en vez de promover el respeto de estos animales en la naturaleza, puede inducir a su captura o muerte para la mera contemplación o colección. El pasado año 2010 fue declarado por Naciones Unidas como Año Internacional de la Biodiversidad. Constantemente las organizaciones conservacionistas, gobiernos, agencias, instituciones, etc están realizando incansables esfuerzos a favor del medio ambiente así como de promover actitudes proambientales de la ciudadanía con acciones de sensibilización y educación. Todos estos esfuerzos se pueden ver truncados con un simple mensaje elaborado de forma incorrecta y antipedagógica.

Independientemente de su procedencia o estado de conservación, esta edición representa pedagógicamente una enorme contradicción. Mientras desde numerosas organizaciones, incluyendo la educación pública, se esté realizando un importante esfuerzo dirigido a replantearnos la forma en la que nos relacionamos con el entorno, dentro de un marco de sostenibilidad y respeto hacia el resto de seres vivos, con este tipo de iniciativas se lanza el mensaje antipedagógico de que es lícito matar a otros animales con la simple justificación de observarlos o coleccionarlos.

Los invertebrados (“bichos” como se denominan en la colección) suponen más del 75% de la biodiversidad del planeta y son imprescindibles en la conservación de los ecosistemas. Además, si el objetivo es educar, transmitiendo información veraz y contrastada sobre los mismos, es contradictorio “envasar” ejemplares de estas especies, hayan sido criados en granjas o no, y darles muerte para este fin. Es incomprensible que con los medios tecnológicos disponibles, que nos permiten fotografiar e incluso reproducir maquetas idénticas que reproduzcan con todo detalle estos animales, tareas ambas que puede producir numerosos puestos de trabajo tanto en países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo, una entidad de la solvencia de la suya, le parezca pertinente recurrir a un sistema tan poco afortunado.

En el folleto explicativo de la colección mencionan que se han creado granjas criadero de estas especies, por lo que les agradeceríamos que detallasen el país y granja donde se ha criado cada ejemplar y si este proceso de producción tiene algún tipo de certificado sobre el cumplimiento de los convenios internacionales al respecto.

Difícilmente se vendería una colección de animales semejante al actual si, en lugar de invertebrados, se envasaran otro tipo de animales con mayor acogida en la sociedad general. Nadie acudiría a un quiosco a comprar una colección envasada de animales vertebrados aunque se tratase de especies silvestres no protegidas por las legislaciones vigentes o incluso fueses especies domésticas.

La pérdida de la biodiversidad es uno de los conflictos más graves a afrontar a escala mundial. La fragmentación de hábitats, el cambio climático, la sobreexplotación y el uso insostenible de los recursos naturales han puesto en jaque a las especies del planeta y a los bienes y servicios ecosistémicos a los que los seres humanos, y su bienestar están íntimamente ligados. Detener la tasa de pérdida de biodiversidad mundial pasa a ser uno de los desafíos cruciales a los que toda la sociedad debe enfrentarse, medios de comunicación incluidos y desde nuestro punto de vista esta colección de bichos es del todo inapropiada como acción en favor del medio ambiente en general y de la biodiversidad en particular.

Por todo ello, les invitamos a que rectifiquen su postura y eliminen la colección “Bichos” del mercado, y por favor, que nos comuniquen su decisión. Así mismo les instamos a ratificar la procedencia de estos artrópodos indicando país de origen, granja, etc.

Saludos cordiales


  1. 1 febrero, 2011 de 11:05

    Me parece una buena idea. Pero, ya que estamos, ¿qué tal si se hace algo un poco más ambicioso? El lunes por la noche mis sobrinos estaban viendo la tele, y en el “Discovery Channel” pusieron dos programas “de naturaleza” seguidos, a cual más disparatado.

    El primero de ellos era “El Último Superviviente”, una payasada del 12 donde un gilipollas va capturando bichos, comiéndoselos crudos con cara de asco, dando desde luego un ejemplo tremendo de respeto a la naturaleza.

    Pero eso no era todo: después pusieron otro programa similar, “sobrevivir en pareja” o algo así, en el que un presunto matrimonio tiene que “sobrevivir”. En este caso estaban en una zona desértica. Y por si fuera poco la imagen chorra de la naturaleza hostil (estilo último superviviente) en este programa, cómo no, el hombre es el que tiene “preparación militar” y su señora es la típica damisela desvalida. Un poema, vamos.

    Si sumas a eso el circo infantil en el que se están convirtiendo muchos documentales de naturaleza, apaga y vámonos.

  2. Pijus Erectus
    1 febrero, 2011 de 12:15

    Sinceramente, creo que se está meando fuera del tiesto con una reacción tan exacerbada a tamaña tontería. Es evidente que los insectos proceden de una granja, como sin duda lo es, no sólo por la afirmación de la editorial, sino por el hecho de que resultaría desmesuradamente caro capturar tantos ejemplares iguales como los que se necesita para cada tirada. Si hay granjas de conejos para que los humanos carnívoros alimentemos nuestro estómago, ¿por qué no granjas de insectos para que, además de proporcionar ejemplares a los investigadores, se pueda alimentar la curiosidad y el conocimiento de los chavalitos (y no tan chavalitos)?

    ¿Cómo se puede afirmar que es lo mismo contemplar una fotografía en HD que tener entre las manos un insecto envasado en resina plástica? Y ese argumento acerca de las tecnologías que permiten hacer maquetas… ¿un insecto de plástico es lo mismo que uno real? Quien dice eso no ha observado de cerca la textura, las escamas y los brillos de un escarabajo. Hacerlo con la suficiente fidelidad sería extremadamente caro, y por lo tanto inaccesible a la mayoría.

    Para una iniciativa que defiende el conocimiento en vez de colecciones de pokémons, me parece malgastar energía defendiendo estos insectos cultivados ex profeso en granjas. Seguro que nunca se despertará el interés de un muchacho con reproducciones de plástico, y sí con insectos reales. Hay otras causas por las que luchar, como la cohartación de libertades que supone la ley Sinde, más allá de esta bravatada adolescente por unos bichos muertos.

    De hecho, me habéis convencido: voy a comprarme esta colección, antes de que consigáis que se retire, cortando así las alas al conocimiento de mis hijos y al mío propio, porque NO es lo mismo ver un documental en HD que un insecto real. Ambos medios se complementan, pero uno de ellos no excluye necesariamente al otro, igual que no es lo mismo ver una peli porno, que masturbarse con un muñeco hinchable, que tirarte al becario encargado de las fotocopiadoras. La peli te puede dar nuevas ideas, el muñeco hinchable es una experiencia diferente, pero el conocimiento derivado de interactuar con un tío real no es comparable.

  3. 1 febrero, 2011 de 12:32

    En mi opinión creo que esta propuesta es desmesurada…, tampoco yo comparto este posicionamiento.
    😉

  4. DianaX
    1 febrero, 2011 de 13:33

    yo me voy a unir a ese grupo ahora mismo, y apoyare todas las iniciativas que sugieras

  5. Fernando G-C
    1 febrero, 2011 de 14:09

    Simplemente una postura absurda la de esta carta.

  6. jose
    1 febrero, 2011 de 15:37

    Apoyo el primer párrafo, que es más o menos lo mismo que dijo J.M. Hernández en el otro post, lo del cambio de actitud, la manera de encarar a la naturaleza.

    No creo que nadie pueda argumentar que esta colección le hace algo a la biodiversidad, y la idea de que un muñeco o unas fotos sustituyan al bicho auténtico equivale decirle al alumnado que para qué acostarse con el novio o la novia, si tenemos muñecas hinchables a porrillo y además una tele HD con el canal playboy.

  7. 1 febrero, 2011 de 17:15

    Pijus Erectus :

    Es evidente que los insectos proceden de una granja, como sin duda lo es, no sólo por la afirmación de la editorial, sino por el hecho de que resultaría desmesuradamente caro capturar tantos ejemplares iguales como los que se necesita para cada tirada.

    Para nada. Te sorprendería que barato resulta en determinados países comprar insectos al peso. Mucho más barato que mantener una granja de cría.

    Pero es igual, lo importante no es que los artrópodos que se venden hayan hecho disminuir la biodiversidad o con su recolección se hayan dañado los ecosistemas. El punto importante es lo que significa como recurso educativo y, como tal, es una completa barbaridad.

    Por supuesto que no es lo mismo ver un escarabajo real que una foto o una maqueta, pero tampoco es lo mismo una figurita de marfil que de plástico y resina. ¿Justificamos por eso el matar un elefante?.

    Educar a nuestros hijos en el respeto por la naturaleza no significa enchufarles los documentales de la 2 y comprarles la primera colección de fascículos que aparezca en el kiosko. Es mucho más, y difícilmente vamos a conseguirlo si les seguimos explicando que el aprender sobre un animal exige matarlo y conservarlo en una bonita colección.

    Como dice la propia carta, otra cosa sería sin lugar de artrópdos fueran linces…

    Pijus Erectus :

    Hay otras causas por las que luchar, como la cohartación de libertades que supone la ley Sinde, más allá de esta bravatada adolescente por unos bichos muertos.

    Comentarios como éste muestran todo el trabajo educativo que nos queda por hacer… 🙄

    Y sí, coincido en que hay cosas más importantes, como la situación en Haití, la pena de muerte en EE.UU. o el estado del norte de Africa. ¿Y alguien ha dicho que no lo sea? ¿Enviar una carta a El Mundo nos impide militar en contra de las violaciones de los derechos humanos? ¿Si no me gustan las colecciones de insectos es porque me la trae al fresco el hambre en el mundo?. Seamos serios aunque sea por cumplir el expediente, que estamos hablando de educación.

    jose :

    la idea de que un muñeco o unas fotos sustituyan al bicho auténtico equivale decirle al alumnado que para qué acostarse con el novio o la novia, si tenemos muñecas hinchables a porrillo y además una tele HD con el canal playboy.

    La diferencia, Jose, es que acostarte con tu novio no es ninguna muestra de desprecio por la vida, sino todo lo contrario. Por decir que te acuestes con tu novia no estamos atentando contra otros seres vivos, ni estamos afianzando el papel de especie espoliadora e insostenible sobre la Tierra. Un equivalente más real sería decirle al alumnado que en lugar de jugar al COD4, pille un fusil de verdad y se suba al ático, que es más real 😉

    No es tan dificil de entender: solamente decimos que enseñar mediante el sacrificio de otros seres vivos no es un buen recurso pedagógico. Decimos que es algo que se está intentando cambiar en la educación desde hace décadas, que es algo en lo que estamos trabajando mucha gente desde hace muchos años. Y que iniciativas como esta tiran todo el trabajo por la borda.

    Saludos.

  8. 1 febrero, 2011 de 17:30

    Reconozco que cuando vi la publicidad de los “bichos envasados” me resultó chocante…

  9. iko
    1 febrero, 2011 de 17:31

    Nadie piensa que algún día nos visitarán los primos lejanos de estos insectos y aplastarán nuestra patética civilización…

  10. Rhay
    1 febrero, 2011 de 20:46

    Yo sólo os diré que en Mallorca han habido especies vegetales que se han extinguido por la manía que hubo durante décadas de obligar a todos los niños a hacerse un herbario en el cole. Es evidente que estoy totalmente a favor de esta iniciativa, que me parece de todo punto necesaria.

    Por cierto, creo que es bastante importante saber dónde están esas granjas, básicamente porque la mayoría de las especies que se comercializan en la colección son alóctonas y un escape de la granja en según qué zona podría acarrear un desastre medioambiental. ¿Os acordáis de lo que pasó cuando se introdujo el cangrejo de río americano (Procambarus clarkii) en los ríos de la Península Ibérica lo que pasó? ¿Y cuando se introdujo el famoso Black Bass (Micropterus salmoides), qué? Poca broma con este tema…

  11. jose
    1 febrero, 2011 de 21:02

    J.M. Hernández, no es verdad que la conservación y el respeto al medio ambiente se hace mirando la ecología de las poblaciones, no a cada individuo? A mí los bichos no me dan ninguna pena ni los considero sagrados, yo puedo perfectamente apoyar a greenpeace en una manifestación que haya en mi ciudad cuando sea y acto seguido irme a coger diez cangrejos para la cena, y no hay incoherencia por esa diferencia entre individuo y población. Por eso hay paradas biológicas y los cotos de caza tienen periodo de veda y límite de animales que se pueden matar, para que las poblaciones no peligren.

    La experiencia real no tiene comparación con muñecos, fotos o videos por precisos que sean. ¿Vamos a abolir todas las prácticas de la uni en las que se usen embriones de pollo?

    I’m a biologist. I’ve guillotined rats. I’ve held eyeballs in my hand and peeled them apart with a pair of scissors. I’ve used a wet-vac to clean up a lake of half-clotted blood from an exsanguinated dog. I’ve opened bodies and watched the intestines do their slow writhing dance, I’ve been elbow deep in blood, I’ve split open cats and stabbed them in the heart with a perfusion needle. I’ve extracted the brains of mice…with a pair of pliers. I’ve scooped brains out of buckets, I’ve counted dendrites in slices cut from the brains of dead babies.”

  12. 1 febrero, 2011 de 22:17

    como ya dijé antes, la propuesta me parece desmesurada, en principio no estoy totalmente de acuerdo con la iniciativa leyendo las explicaciones de JM entiendo perfectamente la postura…(aunque tengo mis reservas),

    Una pregunta ¿ se producen o no estos insectos en granjas o criaderos?, he visto que los de la editorial dicen que si pero esto parece que se pone en duda…¿qué se sabe? o es si o es no, el resto son especulaciones de las que se pueden derivar opiniones sin base justificada.
    🙂

  13. 1 febrero, 2011 de 22:20

    Ups, he releido el escrito y ya veo que el tema de las granjas es uno de los puntos que se pide que se aclare…
    Esto si que es importante, mi opinión desde luego depende de este hecho.

  14. 1 febrero, 2011 de 22:24

    Hice un juego de mesa y las cartas son bichos. Es muy bonito y tengo algo en mi blog del tema:
    http://armadecasa.wordpress.com/2010/08/29/un-juego/

  15. 1 febrero, 2011 de 23:00

    Me temo josé que aquí no se habla de “legalidad” si nó de “moralidad” “. Moralidad en el sentido de transmitir unos valores educacionales. No existe ninguna “necesidad vital”,y si comercial, en el comportamiento aquí revelado.

    Entiendo que, y vista de la sociedad que nos damos, confundas ámbos términos. Hay multitud de ejemplos en la España de hoy de esa “desvirtuación conceptual” y así nos “luce el pelo” Si reflexionas sobre ello, veras como clarifica el panorama distinguirlos.

  16. jose
    1 febrero, 2011 de 23:08

    ¿?

  17. Kojio
    1 febrero, 2011 de 23:17

    jose, que los bichos no son para comerlos como los cangrejos que cojas para tu cena, sino para el uso de exposicion o muestra, como una cabeza de ciervo en la pared, pero no criamos ciervos para eso, ni criamos peces para disecarlos y venderlos en masa luego, eso es lo que se cuestiona en el articulo. En mi opinion es raro ver una coleccion asi a dia de hoy, creo que esta fuera de lugar.

  18. 1 febrero, 2011 de 23:35

    Gracias, Kojio…

    Ana Maria Cadavid :
    Hice un juego de mesa y las cartas son bichos. Es muy bonito y tengo algo en mi blog del tema:

    Muy creativo, Ana María.., pero me gustaría más, y por eso te invito a ello.., si la próxima versión del juego la haces sobre fotos que tu misma hayas hecho, sería, seguramente, mucho más satisfactorio, aparte de ser una actividad lúdica-campestre que te sorprenderá.

  19. 2 febrero, 2011 de 0:02

    jose :

    J.M. Hernández, no es verdad que la conservación y el respeto al medio ambiente se hace mirando la ecología de las poblaciones, no a cada individuo? A mí los bichos no me dan ninguna pena ni los considero sagrados, yo puedo perfectamente apoyar a greenpeace en una manifestación que haya en mi ciudad cuando sea y acto seguido irme a coger diez cangrejos para la cena, y no hay incoherencia por esa diferencia entre individuo y población.

    Exacto, Jose. Ese es punto: en lo que comentas no hay inconsistencia (aunque sería mejor que en este caso los cangrejos sí fueran de granja, ¿no?). Pero en la premisa “la afición y amor por los seres vivos implica y justifica matar seres vivos” sí la hay. Y ese es el “valor educativo” que transmite la colección.

    Lo ha comentado tanto Lampuzo como Kojio, el problema no es tanto la pérdida de biodiversidad real (especialmente si provienen realmente de granjas) como de valores educativos.

    A mi tampoco me preocupa lo que pueda sentir una mariposa o por el miedo que pase una mosca. En este caso lo que me preocupa es la educación que reciben los chavales, así como sus efectos posteriores en el planeta.

    jose :

    La experiencia real no tiene comparación con muñecos, fotos o videos por precisos que sean. ¿Vamos a abolir todas las prácticas de la uni en las que se usen embriones de pollo?

    Reconozco que no en todas, pero en muchas universidades que conozco se están sustituyendo las prácticas con seres vivos si no es estrictamente necesario. Por poner un ejemplo, en muy pocos sitios se piden ya colecciones de insectos a los alumnos, algo habitual hace 20 o 30 años. Y en investigación, la cantidad de papeles y protocolos que hay que seguir para experimentar con animales sería inconcebible hace un par de décadas. Aún queda mucho por hacer; en la universidad también queda mucho trabajo.

    Es posible que haya cosas insustituibles, y que prefiramos experimentar antibióticos en ratas antes que en humanos. No es que tenga excesivamente claro esos aspectos, pero el que sí tengo es que no es necesario coleccionar artrópodos ni para educar ni para aficionar a las jóvenes generaciones.

  20. 2 febrero, 2011 de 0:03

    S.Belizón :

    Ups, he releido el escrito y ya veo que el tema de las granjas es uno de los puntos que se pide que se aclare…
    Esto si que es importante, mi opinión desde luego depende de este hecho.

    Dudo mucho que lo hagan, pero ni nos contestan, ya lo comentaré…

  21. 2 febrero, 2011 de 3:31

    lampuzo :
    Gracias, Kojio…

    Ana Maria Cadavid :
    Hice un juego de mesa y las cartas son bichos. Es muy bonito y tengo algo en mi blog del tema:

    Muy creativo, Ana María.., pero me gustaría más, y por eso te invito a ello.., si la próxima versión del juego la haces sobre fotos que tu misma hayas hecho, sería, seguramente, mucho más satisfactorio, aparte de ser una actividad lúdica-campestre que te sorprenderá.

    No hice fotos, pero sí hice ilustraciones, que es mas satisfactorio aún. También diseñé el tablero y las reglas y las instrucciones y el nombre y todo y todo y todo. Una actividad lúdica casera que te sorprenderá.

  22. KC
    2 febrero, 2011 de 12:57

    Esto aún es peor, aunque no deja de ser una metáfora engrandecida de lo que significa la vida para algunas “empresas”:

    http://www.publico.es/internacional/359435/cerca-de-100-perros-fueron-asesinados-en-canada-el-pasado-abril

    Ana María, desde luego tu invento es mucho más amena y más didáctica para un niño que la mencionada colección, que implícitamente está enseñando que encerrar pedazos de vida masivamente en unos plásticos es un “juego”.

    Saludos.

  23. Juan
    2 febrero, 2011 de 21:46

    Pos pa los que no les haga gracia, llegais un poco tarde, porque esta colección no es, ni mucho menos, nueva. Yo, de hecho, me compre dos fasciculos, hará como 2 años o más, porque necesitaba un modelo de insecto para una asignatura denominada Ilustración Científica que tuve durante la carrera.

    La verdad es que no consigo posicionarme ante la queja ésta. Me parece una pataleta de alguien aburrido más que otra cosa, mientras que por otro lado si que me parece preocupante la falta de información sobre la procedencia de los especimenes. Pero no entiendo la puesta del grito en el cielo sobre la carencia de valor educativo de la colección. El cuál yo aproveché totalmente, ya que al tener el insecto, puedes observarlo desde todos los angulos que quieras, y con todas sus caracteristicas bien conservadas.

    Pues eso, yo no soy mucho de comentar, pero leyendo esto no he podido evitar (y reitero) que esta queja y todo este revuelo, ahora, me parece más una forma de matar el tiempo que otra cosa. Sobre todo, porque esta colección ya ha sido comercializada varias veces en nuestro país y en ningún momento escuché que nadie se quejara.

    Un saludo y a comer cosas ricas.

  24. 3 febrero, 2011 de 8:35

    Efectivamente, Juan, esta colección ya salió hace tiempo, pero lejos de justificar esta nueva edición, la contradice aún mas. En aquel momento también recibieron quejas de varias entidades científicas y educativas, y de poco ha servido.

    El que creas que quien dedica tiempo a este tipo de protestas debe ser un desocupado y aburrido que no tiene otra cosa que hacer, muestra precisamente lo que denunciamos: un conocimiento muy parcial sobre biología y ecología. Mientras salvar ballenas se considera algo prioritario y heroico, preocuparte por unos insectos es de frikis aburridos…

    Sin embargo, la biosfera y nosotros con ella podría continuar sin ballenas, pero no sin artrópodos 😉

    Te aseguro que la gente implicada en esta protesta tiene de todo, menos tiempo libre.

  25. 3 febrero, 2011 de 12:25

    Es cierto, Juan.., éstas colecciones, como otras.., suelen repetirse; y se repiten porque los derechos editoriales ya están amortizados, lo que mejora el margen y aminora su riesgo comercial de publicación.

    Dices que no sueles comentar, pero si habrás leído aquí multitud de veces el lema: “Pues a mi me vale ó valió” ó “a mi me funciona ó funcionó”, que son premisas harto dudosas a la hora de rebatir teorías, y de método poco científico, porque, aún así, sigue sin convencerme el porqué de la colección, salvo que me certifiques que es una herramienta imprescindible para los estudiantes de Ilustración Científica.

    Por otro lado, el hecho que trates de “aburrimiento”, “pataletas” y “pérdidas de tiempo” las inclinaciones reivindicativas, y más las de éste tipo.., de los demás, me parece argumentativo. Te voy a poner un ejemplo: El hecho que compraras tal colección para aprobar Ilustración Científica, y tu despedida.., me hace sostener que tanto ahora como “hace dos años y pico..”, tienes y tenías “sobrepeso gulímico” que te impedía rellenar un mísero “cuaderno de campo” de invertebrados ó artrópodos y no me digas que nó, porque “siempre puedes alcanzar a un caracol en una curva..” 😉

    Un saludo, y.., pues eso..

  26. Ricardo Alberto Cinta García
    4 febrero, 2011 de 4:46

    Pienso como otros que arriba lo han expuesto, que esta reacción es exagerada. Además de sus argumentos “ecologistas”, me habría gustado que expusieran en detalle sus argumentos sobre por qué consideran que es una mala práctica pedagógica. Por otro lado, recordemos que Darwin coleccionaba escarabajos y observando las similitudes y diferencias que había entre diversas especies de éstos fue interesandose más en ello hasta que más tarde y con la observación de otras especies produjo la obra que todos conocemos. Así que esta vez no estoy de acuerdo en desacreditar algo como esto sólo por el prejuicio anticapitalista y el “ecologismo” (sentimental y acrítico). Necesitaría más y mejores argumentos para apoyarlos.

  27. Kojio
    4 febrero, 2011 de 12:00

    Ricardo, Darwin no mataba escarabajos en masa para vendérselos a la gente y que pudieran aprender, si no que hizo dibujos y escribió unas teorías, y de esas teorías aprendieron los demás. Si fuese como dices yo hoy tendría todo el derecho a fabricar una bomba atómica y tirarla en una ciudad porque quiero ver por mi mismo la destrucción que provoca, y porque los textos, dibujos y videos que hay ya sobre ese tema no son lo mismo que verlo en directo. Ellos llaman a las víctimas “daños colaterales” del conocimiento, pero joder.. seamos sensatos, hoy en día no hace falta ni criar en granjas ni cazar insectos en masa, ni creo que nunca haya hecho falta, para enseñar a un niño un poco de entomología, teniendo documentales, textos, ilustraciones, y hasta modelos en 3D, por no decir que dando un paseíllo por el campo pueden verlos vivos, cogerlos y mientras caminan sobre sus manos observarlos todo lo que quieran, sin tener que matarlos.

  28. 4 febrero, 2011 de 12:37

    Ricardo Alberto Cinta García :
    Pienso como otros que arriba lo han expuesto, que esta reacción es exagerada. Además de sus argumentos “ecologistas”, me habría gustado que expusieran en detalle sus argumentos sobre por qué consideran que es una mala práctica pedagógica.

    1. Porque tiene, en exclusiva, una motivación, en el caso de niños y jóvenes, momentánea al ser asimilado como un objeto inerte que puede ser más o menos interesante. La única respuesta que se puede esperar a continuación es la manipulación, y “vivisección”, con el fin de encontrar más motivaciones. En la observación de seres vivos el número de posibles respuestas aumenta y con ellas el conocimiento.

    2. Pedagógicamente la vista de su ser vivo incrementa su “valor” como ente a conservar, porque en él se aprecian “situaciones básicas de la vida” que tienden a ser respetadas.

    3. Mediante su actividad es más fácil explicar sus funciones. Premisa: “Todos lo seres vivos son útiles y tienen un cometido”

    Ricardo Alberto Cinta García :
    Por otro lado, recordemos que Darwin coleccionaba escarabajos y observando las similitudes y diferencias que había entre diversas especies de éstos fue interesandose más en ello hasta que más tarde y con la observación de otras especies produjo la obra que todos conocemos.

    La argumentación de Darwin, si me lo permites.., no te la contesto.

    Ricardo Alberto Cinta García :
    Así que esta vez no estoy de acuerdo en desacreditar algo como esto sólo por el prejuicio anticapitalista y el “ecologismo” (sentimental y acrítico).

    Si no entiendes que la “cadena de distribución”, y uno de los principales males del capitalismo, es el “consumismo incontrolado de recursos” y que estos recursos son limitados..,no voy yo ahora a explicártelo, Creo que es suficiente con leer un par de periódicos.

    Saludos,

  29. jose
    4 febrero, 2011 de 15:52

    Qué opináis de esto?

    «De niño, iba casi cada sábado al río Maas, que estaba seccionado por acequias llenas de salamandras, ranas, peces espinosos, crías de anguila e insectos acuáticos. Solía llevar una red hecha con un colador de carbón vegetal atado a un palo de escoba y saltar por encima de las acequias, cayéndome de vez en cuando en alguna, para llegar a los mejores sitios en los que coger lo que quería. Volvía a casa haciendo un peligroso zigzag, en equilibrio, con un pesado cubo de agua repleto de animales en una mano, mientras con la otra conducía la bici. Ya en casa, soltaba mi botín en tarros de cristal y tanques, a los que añadía algunas plantas y comida, como pulgas de agua que había cogido con una redecilla hecha con una media vieja de mi madre.

    Al principio, no había nada de lo que presumir en lo que se refiere a la mortalidad de mi pequeño mundo submarino. Pero, poco a poco, aprendí que las salamandras no comen nada que no se mueva; que los peces grandes no deberían juntarse con los pequeños; y que dar demasiada comida a los animales hace más mal que bien. También ví la feroz y traviesa predación que practicaban las larvas de libélula. Con el transcurso de los días, mis animales fueron viviendo más tiempo. Entonces, un día (debía de tener como unos doce años) me di cuenta de que uno de mis peces espinosos al que tenía en un tanque con algas crecidas sin control experimentó un dramático cambio de color. Paso de plateado a azul cielo y, finalmente, a un rojo brillante en el vientre. Me quedé realmente asombrado y pasé cada minuto que tenía libre mirando el acuario, el cual por cierto ni limpiaba porque pensaba que quizás al pez le gustaba así. De esta manera vi por primera vez la famosa conducta de cortejo del pez espinoso.

    (escrito por este muchacho)

  30. Kojio
    4 febrero, 2011 de 16:58

    A mí me parece perfecto. No veo que diga nada sobre lo que se discute aquí, de hecho defiende la cualidad educativa de un paseo por el campo de la que hablo en mi comentario anterior.

  31. jose
    4 febrero, 2011 de 17:36

    Sí, y también de llevarse los bichos a su casa y meterlos en tarros y aprender a mantenerlos vivos más de un día mediante prueba y error.

  32. KC
    4 febrero, 2011 de 20:19

    En este debate se están confundiendo dos cosas:

    -La capacidad didáctica que antiguamente, cuando no existía otros medios, tenía el practicar la recogida de insectos (en este caso), cosa que particularmente no dudo de su eficacia e incluso necesidad.

    -La capacidad didáctica que puede suponer actualmente vender masivamente -después de criarlos únicamente con esa intención-, pedazos de vida. Sí, en el supermercado también lo hacen, pero la finalidad es otra. Y si hablamos de necesidad para aprender, creo que ahora mismo hay sustitutivos menos agresivos.

    Creo que no hace falta explicar que ahora mismo hay muchísimos medios para poder observar animales, y personalmente no me parece mal que algunos se disequen, se embotellen, cristalicen, etc., pero sí hacerlos en serie para que tengan como destino muy probable la basura. Y no hablamos de coches de carreras, sino de animales, por poco agradables que suelan ser los insectos.

    De la misma forma, cuando paseo por el campo intento no pisar las columnas de hormigas o los caracoles si ha llovido, pero es que yo soy un raro.

    Saludos.

  33. 5 febrero, 2011 de 13:35

    Cuando yo era pequeña, mi hermano mayor (que con los años se hizo biólogo) me llevaba a la Casa de Campo a “cazar bichos”. Luego, en casa, los pinchaba con unas agujas entomológicas y desplegaba sus alas (si las tenía) y las patas para poder verlos mejor. Uno de los recuerdos más felices que tengo es ver sus colecciones de mariposas, escarabajos y otros insectos, perfectamente alineados y con su nombre debajo. Buscábamos en su Guía de Campo para descubrir de qué insecto se trataba, y así íbamos descartando las características que tenían o que no tenían para llegar al nombre. Era más emocionante que descubrir quién era el asesino en una novela de Sherlock Holmes. Nunca he pensado que estuviéramos haciendo ningún daño a la naturaleza; por el contrario, me hizo respetarla más, me enseñó que nunca había que pisar un insecto porque no hacían daño a nadie (los niños tienen la fea costumbre de hacerlo), y a no tenerles miedo. Y desde luego, no me parece lo mismo meter dentro de la resina un escarabajo que un chimpancé. Al igual que Pijus Erectus, pienso que es mejor iniciativa enseñar a los niños cómo son estos invertebrados que otro tipo de colecciones que nada les aportan, o que nada les debería aportar.
    Un saludo.

  34. 5 febrero, 2011 de 14:06

    Vaya Alicia, igual tu hermano y yo coincidimos en esas “expediciones” en la Casa de Campo 🙂

    Lo comentaba KC en el comentario anterior: el valor didáctico del coleccionismo de insectos fue indiscutible en otras épocas, igual que la recolección (a veces saqueo) de fósiles o la práctica de robar huevos de los nidos. Y sin duda alguna, estas actividades fueron una importante fuente de vocaciones naturalistas.

    Pero los tiempos cambian.

    Hoy día, nuestra concepción en cuanto a la relación del hombre con el resto de la biosfera es muy distinta a la de hace tan solo 30 o 40 años. Hemos comprendido que no podemos disponer de otros seres vivos a nuestro antojo. Sabemos ahora que los recursos del planeta no son ilimitados, y nuestro puesto en él no consiste en explotarlo y expoliarlo sin reservas, ni tan siquiera en ser los jardineros ideales. Para asegurar un mundo mejor, estamos replanteándonos la forma en la que nos relacionamos con el entorno, dentro de un marco de sostenibilidad y respeto.

    Hoy día existen otros métodos y otras herramientas que no exigen acabar con la vida de otros seres vivos para educar. Hoy día, queremos trasladar a nuestros estudiantes, además del mero conocimiento, otros valores de respeto encaminados a conseguir un mundo sostenible que se llevan muy mal con la práctica de matar gratuitamente a otros animales para poder disfrutar de ellos.

    Saludos.

  35. Ricardo Alberto Cinta García
    29 abril, 2011 de 2:56

    Lampuzo parece saber mucho de todo. Al menos parece que cree que lo sabe. Me mandas a leer qué es el capitalismo, Lampuzo cuando ni tú lo sabes, sólo lo acusas. Te recomiendo que leas un par de libros de Ayn Rand, tú me mandas a leer el periódico, yo te recomiendo leer un par de libros. El capitalismo no es ese “monstruo” culpable de la mayoría de los males. En tu comentario en respuesta al mio Lçleo al menos una “opinión” (que no es argumento) tuya con la que estoy de acuerdo: “El ser vivo es más interesante”. Po lo demás tu retórica es muy repetitiva, no argumentas. Recuerda un argumento se construye con dos premisas o más y una conclusión. Lo que escribes son opiniones, ¿qué es ese rollo incoherente de las motivaciones en tu punto número 1?, carajo estás lleno de clichés. Fánatico ambientalista!

  36. Ricardo Alberto Cinta García
    29 abril, 2011 de 3:01

    Por otro lado todos hablan muy bonito de que para enseñar entomología no hacen falta colecciones de insectos en resina o como sea. Estoy de acuerdo, sin embargo también hablan de lo limitado de los recursos, yo pregunto: ¿Modelos de insectos de plástico, ilustraciones, imágenes 3D, video, juguetes de insectos, etc, no son medios que consumen recursos? Quizá si alguien investigara incluso encontraría que producir esos “medios” consume más recursos que criar insectos para una colección didáctica. OJO, no defiendo a la coleccioncita, sólo me parece que a veces no se razona sino que se escupen opiniones con las entrañas.

  37. 29 abril, 2011 de 19:32

    Ricardo Alberto.., ¿Me hablas de Ayn Rand, la “zarina del individualismo superviviente”..? Entonces, por lo que entiendo.., estarás de acuerdo con las actuales políticas neoliberales que están empobreciendo el mundo y que son frutos de las experiencias sociales, tan típicas de los países sudamericanos, donde la riqueza está en manos de una minoría, mientras el resto viven en la constante penuria y en la supervivencia. Pues yo, sinceramente, desprecio tal posición.

    El capitalismo no crea un mierda..,, El concepto neoliberal de “emprendedor” es una falacia, porque presupone que la única manera de hacer una aportación a la sociedad es crear un aparato productivo pensando en un beneficio exclusivamente individual y, en muchos casos, especulativo por encima del interés general.

    No, Ricardo.., no te equivoques, yo espero algo más.. Yo estoy por encima del individualismo y la supervivencia..,cosa que me dicta la experiencia de estar más de veinte años en departamentos financieros, (Unos cuantos como responsable de ellos..), Yo espero algo mejor para el ser humano que una forma de intercambio condicionado que tiene más de 4000 años y que es fruto de una sociedad muerta, basada en lo peor de los poder hegemónicos: Las teocracias mesopotámicas.

    En cuanto a mi anterior punto 1. Es fruto de mis relaciones familiares, y de amistad, con varios psicólogos y educadores, y que espero sean para tí suficiente aval.

    ¡Fanático ambientalista..! y me “coronas” con uno de los “cliches” más zafios del neoliberalismo.., perdona que me ria.. 😆

  38. Anónimo
    6 abril, 2012 de 9:42

    Pero al final cuantos bichos son la coleccion, de cuantas especias hablamos??? Unos dicen 55, otros que se ampliaron a 70 pero al final cuantos bichos son toda entera esta coleccion ??

  39. gabriela
    20 julio, 2013 de 18:17

    yo tambien quiero saver de cuanto se compone la coleccion porque no tenemos informacion sobre la misma ,para poder seguir con la coleccion o cortarla por falta de informacion y seria una pena para mi si la corto y me faltan pocas gracias porfi contestamelo.

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