Inicio > Actualidad, Etología > Los elefantes también cooperan

Los elefantes también cooperan

9 marzo, 2011

Foto: Plotnik et al.

Foto: Plotnik et al.

Un reciente estudio muestra cómo los elefantes pueden ser conscientes de la necesidad de un compañero y su colaboración para obtener un bien común.

No cabe duda que la herramienta más valiosa en la cohesión social es la comunicación. La capacidad de intercambiar información con otros congéneres permite establecer estrategias conjuntas, ya sea en el cuidado de la prole, en la búsqueda de alimento o incluso en la asistencia a los heridos. El máximo nivel de sociabilidad lo constituyen los animales eusociales, entre los que se encuentran hormigas, abejas o incluso algún mamífero como la curiosa rata topo lampiña (Heterocephalus glaber); en todos ellos existen castas fértiles especializadas en la reproducción y castas estériles con otros cometidos como la recolección. No es de extrañar que tanto en ellos como en otros grupos con niveles más bajos de sociabilidad (como los primates o los cetáceos), la comunicación juegue un papel importantísimo en la estructura y funcionamiento del grupo. Todos conocemos los impresionantes ejemplos de la danza de las abejas, los rastros químicos de las hormigas o las vocalizaciones de los delfines. Por supuesto, buena parte del éxito adaptativo de la especie humana se debe a su alta capacidad de comunicación.

Otros mamíferos con una estructura social importante y que presentan un grado de comunicación que solo ahora empezamos a comprender son los elefantes. Se ha documentado cómo una manada puede informar sobre el estado de una fuente de agua a otro grupo que se encuentra a kilómetros de distancia, mediante vibraciones producidas en el terreno con sus patas. Tanto las investigaciones de campo como las leyendas populares atribuyen a estos paquidermos unas dotes de compañerismo y cooperación muy elevadas.

Recientemente, un grupo investigador compuesto por británicos, estadounidenses y tailandeses, ha publicado en PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) cómo un grupo de elefantes asiáticos de la reserva tailandesa de Lampang trabaja en equipo para conseguir una recompensa. Durante el experimento, se ofrecía comida a los individuos que eran capaces de colaborar para realizar una tarea conjunta (tirar coordinadamente de los extremos de dos cuerdas). Según los investigadores, los elefantes no solamente realizaron la tarea con éxito, sino que parecieron percatarse de que era necesaria la ayuda de un compañero para llevar a buen término la labor. Así, los más rápidos esperaban a los más lentos e incluso inventaron alguna alternativa para obtener la recompensa.

Según apuntan los autores, los chimpancés son los únicos animales (aparte del ser humano) que se percatan de la necesidad de un compañero que colabore para alcanzar un objetivo. Futuros estudios podrán revelar si los elefantes interiorizan esa necesidad o, como afirma uno de los autores, se trata únicamente de una cooperación casual, como suele ocurrir a menudo en el reino animal. Lo que sí está cada vez más claro es que multitud de atributos que hace tan solo unas décadas se consideraban exclusivamente humanos pueden estar extendidos entre los animales más de lo que pensábamos.

Fuentes: PNAS, NCYT, SINC

Referencias:

Plotnik, J.M., R. Lairb, W. Suphachoksahakun & F. B.M. de Waal. 2011. Elephants know when they need a helping trunk in a cooperative task”. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS). 07 de marzo de 2011. Doi/10.1073/pnas.1101765108.


  1. KC
    9 marzo, 2011 de 8:21

    Según apuntan los autores, los chimpancés son los únicos animales (aparte del ser humano) que se percatan de la necesidad de un compañero que colabore para alcanzar un objetivo.

    A mí esta cooperación tampoco me parece casual:

    Lo que quisiera decir es que lo de “atributos exclusivamente humanos” no lo veo nada claro, ya que todo lo que tenga que ver con el comer, cagar y follar se corresponden a instintos básicos que comparten todos los seres vivos y, por tanto, no son acciones que tengan que ser antropomorfas. En el caso de un elefante pintando una acuarela sí podríamos ver un “atributo exlucisvamente humano”, el cual, aún así, solo sería una antropomorfización, pues el elefante no está pintando algo de forma que le dote de sentido ni forma, sino que da pinceladas al azar, al igual que han hecho otros chimpancés, por que su REALIDAD ES OTRA.

    Por otro lado, no veo una acción más susceptible de cooperación y que haya significado más aumento de inteligencia colectiva e individual que el hecho de la necesidad de comer.

    Pero, por otro lado, diría que es muy relativo aquello de “se percatan”.

    Saludos.

  2. KC
    9 marzo, 2011 de 8:48

    Otro vídeo mítico de cooperación, aunque aquí habría que ver cuántas veces les han puesto a los bichos las cuérdecitas, ya que entonces el experimento podría estar trastocado en el sentido de que las acciones ya serían más autómatas que reflexivas. La diferencia importante con respecto al vídeo anterior es que la situación no es repentina y tiene un componente de artificialidad importante. Por tanto la puridad de la cooperación sería discutible. Aun así, parece claro que la curiosidad del Kea es básica en su formación inteligente.

    Saludos.

  3. 9 marzo, 2011 de 16:00

    Es una costumbre muy fea “exclusivizar” comportamientos humanos cuando es bien sabido que somos un producto evolutivo y, aunque nuestras diferencias con las demás especies (y entre ellas) pueden ser bastante grandes en cuanto a aspecto físico, no hay más que observar un poco para darse cuenta de que muchos de nuestros comportamientos se pueden ver en muchos otros animales con la única diferencia de que nosotros somos capaces de darnos cuenta y razonar sobre esos comportamientos (para así poder decidir si hacemos o dejamos de hacer, lo cual es una ventaja evolutiva más).

    Sobre si son cooperaciones meramente casuales habría que tener en cuenta que hay grupos de animales que desarrollan comportamientos exclusivos de cooperación que no se dan en otros grupos de la misma especie y que algunos científicos consideran un principio de cultura, dejo un bonito ejemplo de esto último:

    El fragmento está sacado de uno de los episodios de la serie documental Life, recomendadísima para todos!

  4. KC
    9 marzo, 2011 de 16:42

    Kojío, de hecho, estas acciones desarrolladas en ambientes no artificiales parecen ser menos casuales que las vistas en ambientes cerrados y en la que se usan artilugios; aun así, si no recuerdo mal, este caso de delfines era en una zona geográfica particular, que puede significar una cooperación más automática en el sentido de guardada en la memoria del animal (tipo acción-reacción). La de las orcas siempre me pareció más cooperación inteligente, en el sentido estricto del término, ya que la situación que se daba era “nueva” (en una zona no esperable, no memorizada y repentina) y parece más “reflexiva” o adaptada a las circunstancias.

    El documental Life es de 20 sobre 10. Absolutamente imprescindible.

    También, y en este caso, diría que el de “La mente animal” es básico.

    Saludos.

    P.D.: en cuanto a exlusivizar comportamientos humanos, puede ser feo, pero es así en muchos casos. Lo que pasa es que exclusivizar los más básicos es un poco ironía cuando hay 1000 acciones mucho más complejas y estrictamente humanas que esas.

  5. Kojio
    9 marzo, 2011 de 18:29

    Comprendo KC, aunque siempre puede darse el caso de que ese grupo de delfines diera con esa solución de forma bastante espontánea y observando hasta llegar a esa conclusión, al menos la primera vez, o que no sea la primera vez que las orcas hacen eso con las focas y de hecho las han filmado más de una vez y probablemente lo hagan en muchas menos ocasiones de las que esos delfines hacen sus círculos pero eso también depende de la zona en la que se mueven y buscan alimento.

    Aun así, no deja de ser un acto de consciencia sobre sus acciones con respecto al mundo exterior, algo que parece que los delfines (y otros animales) comprenden por lo que se ve en el documental que mencionas de “La mente animal”, muy bueno también por cierto. 🙂

  6. 9 marzo, 2011 de 18:37

    Lo que me extraña, es que si esto es normal, ¿como es que hemos tenido que esperar a 2011 para que se haga un experimento que lo demuestre? La tecnología necesaria para este experimento no es demasiado puntera… un par de cuerdas y… sí bueno, unas mazorcas que han tardado sus buenos años en evolucionar, pero… uhmm. Es como si ahora se descubriese que los perros pueden ladrar. No se si me explico.

  7. Kojio
    9 marzo, 2011 de 18:45

    KC :
    P.D.: en cuanto a exlusivizar comportamientos humanos, puede ser feo, pero es así en muchos casos. Lo que pasa es que exclusivizar los más básicos es un poco ironía cuando hay 1000 acciones mucho más complejas y estrictamente humanas que esas.

    Exacto, me sorprende sobre todo porque es bastante fácil darse cuenta, si se mira con detenimiento, que nuestro comportamiento no ha sido algo repentino que ha aparecido en nuestra especie, algo que sí ocurre (a grandes escalas temporales) con nuestro potencial a partir de nuestras capacidades exclusivas, la tecnología es una buena prueba de ello.

    Me parece feo el hecho de que no duden antes de afirmar sin pruebas si algo es exclusivo o no de los seres humanos, pero igualmente me sorprendo cuando descubren dichos comportamientos en seres “no humanos” 🙂

  8. 9 marzo, 2011 de 18:52

    Hola KC, ¿qué tal? Algún día deberíamos quedar para hablar de estos temas eh! 😉

  9. jose
    9 marzo, 2011 de 21:52

    “el elefante no está pintando algo de forma que le dote de sentido ni forma, sino que da pinceladas al azar, al igual que han hecho otros chimpancés”

    Las pinceladas de los chimpancés no son al azar.

  10. KC
    9 marzo, 2011 de 22:08

    Hexo, en

    Kojio :

    Aun así, no deja de ser un acto de consciencia sobre sus acciones con respecto al mundo exterior, algo que parece que los delfines (y otros animales) comprenden por lo que se ve en el documental que mencionas de “La mente animal”, muy bueno también por cierto.

    Totalmente de acuerdo, son conscientes, dentro de sus capacidades, ya que tienen orientación, capacidad de situación espacial, algunos se comunican -dentro de sus posibilidades- y sobre todo muchas ganas de comer 😀 El hambre agudiza el ingenio, que dicen. Lo único que desde el punto de la psicología humana, el verbo comprender es bastante riguroso para aplicarlo a la animal, aunque supongo que en según qué situaciones, y según qué animales, sí se puede usar. Habría que decir, también, que el nivel de consciencia de la realidad de cualquier animal con el de la generalidad de humanos no es comparable, ya que sus cerebros no permiten esas complejidades neuronales (al menos de momento). De hecho, la consciencia compleja es el mejor regalo que puede tener un ser vivo -en este caso la tienen casi 7 mil millones de seres, cada uno con sus capacidades-, pero pocas veces caemos en eso, porque lo hemos convertido en “normal”, “natural”, “rutinario”.

    Sobre la teconología, añadiría que su velocidad tiene mucho que ver con el hecho de que cada vez hay más personas que se dedican a la misma y que trabajan, estudian, investigan o se recrean en ello. Además del interés personal, industrial y laboral que generan. Es algo imparable, y lo será en cualquier punto del Universo que tenga inteligencia compleja, porque está totalmente relacionado.

    Hexo :
    Hola KC, ¿qué tal? Algún día deberíamos quedar para hablar de estos temas eh!

    Hexo, hablar de animales contigo sería hacer el rídiculo por mi parte. Aunque lo de inteligencia animal siempre me llamó la atención, porque también me gustó bastante lo de la Psicología. Por cierto, a ver si te paso una cosa que quería pasarte hace tiempo para que me hagas la crítica.

    Saludos.

  11. KC
    9 marzo, 2011 de 22:15

    jose :
    “el elefante no está pintando algo de forma que le dote de sentido ni forma, sino que da pinceladas al azar, al igual que han hecho otros chimpancés”
    Las pinceladas de los chimpancés no son al azar.

    Se te echaba de menos, Jose 😀 Bueno, expón tu argumento, dame pruebas. Igual he usado azar de forma muy estricta. ¿Alguna prueba? Convendrás conmigo en que la capacidad entre la pintura humana y la de un chimpancé no tienen nada que ver más que la pintura utilizada, ¿no?

    ¿Hay alguna pintura hecha por un animal que tenga alguna forma?

    Saludos.

  12. KC
    9 marzo, 2011 de 22:20

    Creo que la diferencia entre esto:

    y esto:

    da como para poder decir que la pintura de un chimpancé es azar.

    Saludos.

  13. KC
    9 marzo, 2011 de 22:26

    Bueno, he de rectificar, que es de sabios. Yo dije que los elefantes pintan por azar, pero me equivoqué… hay algunos que lo hacen bastante bien…

    ¡Impresionante!

    Saludos.

    EB

  14. KC
    9 marzo, 2011 de 22:37

    Ahora en serio, mis preguntas serían: ¿alguien cree que sin entrenamiento ese elefante pinta algo con alguna forma? ¿alguien cree que ese elefante tiene la necesidad de coger un pincel y ponerse a dibujar? ¿alguien cree que ese “truco” es diferente al que puede hacer cualquier elefante en un circo?

    Y la más importante, ¿alguien cree que ese elefante está pintando un elefante? </b/ Porque si es así, creo que estamos confundiendo el concepto de lo que significa "pintar" y Jose es más antropomorfista de lo que yo pensaba 😛

    Saludos.

  15. KC
    9 marzo, 2011 de 22:38

    Me voy a cenar; Jose, espero respuestas! Perdón por la negrita.

  16. Kojio
    9 marzo, 2011 de 22:43

    KC :Lo único que desde el punto de la psicología humana, el verbo comprender es bastante riguroso para aplicarlo a la animal

    De hecho he estado a punto de cambiarlo por “algo que parece que los delfines tienen” (esa consciencia), para no crear confusión, pero imaginé que se entendería bien.

    Sobre tu respuesta, estoy completamente de acuerdo contigo. 🙂

  17. jose
    9 marzo, 2011 de 23:23

    No tengo por qué exponerte nada, KC. Que las pinceladas de los chimpancés no son al azar no es algo que se discuta a día de hoy. Si te interesa, ya sabrás dónde se buscan trabajos científicos. O no, teniendo en cuenta que tu primera fuente de información sobre este campo de investigación científica es youtube.

  18. KC
    9 marzo, 2011 de 23:27

    Kojio, consciencia tienen; del espacio, de la orientación, incluso de la diferencia entre sí mismos y otros de su especie; pero esa consciencia no es la misma, evidentemente, que la que podemos aplicar a un ser humano “normal”. Aunque la graduación de consciencia también va relacionada con la especie, de tal forma que un caracol y un delfín no tienen la misma consciencia, pues el delfín tiene una mucho más cercana a la nuestra que la de un caracol. Pero pensar que un animal tiene la misma consciencia que un humano y que realiza acciones supuestamente complejas de la misma forma y fundamento que un humano, tiene un nombre: antropomorfismo. No me refiero a instintos, que sí tendrán los mismos fundamentos -aunque no las mismas formas de llegar a ellos-, sino a acciones que requieren una comprensión más o menos complejas, y que en muchos casos requieren decisiones más o menos complejas. Mucho más, en este caso, que la de ir a comer, que es una acción que requiere cooperación en muchas ocasiones porque los organismos “entienden” que les beneficia a todos.

    Bueno, en realidad esto no te lo explico a ti -que ya lo sabes-, es por si alguna vez llega alguien preguntándose por este tema y lee la conversación.

    Saludos.

  19. jose
    9 marzo, 2011 de 23:29

    – Las pinceladas de los monos no son al azar.

    – jajaja! jose dice que los monos pintan igual que Dalí!!! Voy a enlazar un cuadro de Dalí para que todo el mundo vea que lo que dice jose (o sea, que los monos pintan igual que Dalí) es mentira!! Vamos jose, convendrás conmigo en que lo que pintan los monos no es lo mismo que los cuadros de Dalí, ¿o es que eres capaz de afirmar eso así, y quedarte tan ancho? Es que vamos, eso que decir que los monos pintan exactamente igual que los humanos me parece un poco exagerado, jose. Asi que convienes, o qué?

    – Vale, sí. Lo que tú digas campeón.

  20. KC
    9 marzo, 2011 de 23:36

    Bueno, a mí es que me gusta discutir y yo al menos pongo en que baso algunas de mis observaciones de forma que tú las puedas contrastar; yo no sé de donde provienen las tuyas. Los zoologos tendrán más claro lo que dices de “aceptación”, no creo así que los psicólogos lo tengan tan claro, ni mucho menos un pintor profesional.

    Las preguntas siguen en el aire.

    Supongo que habrá algún documento gráfico en el que un mono salga pintando algún tipo de objeto que no tenga que ver con un entrenamiento, ¿no? ¿O solo sale en las publicaciones científicas que tú lees?

    Youtube no es ni mejor ni peor base de observación, es simplemente que hay vídeos con los que poder analizar hechos previamente grabados. No veo por qué colocar vídeos con experimentos iba a ser mejor o peor. Siempre que no estén “modificados” de alguna forma, como el del elefante, claro.

    Saludos.

  21. KC
    9 marzo, 2011 de 23:37

    Me gusta la ironía, Jose, no te lo tomes tan a pecho 😀

  22. KC
    9 marzo, 2011 de 23:44

    Recuerdo haberte transcrito (no copiar/pegar, no, sino transcribir porque era PDF) una vez un texto de un doctor especialista en conducta animal sobre la misma materia y decirme que lo único que hacía era poner observaciones de los demás… la cuestión es que yo intento enlazar cosas interesantes sobre las que debatir. ¿Por qué no voy a poder poner vídeos que sean de Youtube si en ellos sale algo que tiene que ver con el debate?

    Saludos.

  23. KC
    10 marzo, 2011 de 0:17

    En cuanto a monos pintores y aceptabilidad científica, Harris también tenía un mono que decía que era pintor, y del que se vendieron muchas copias. Sí, Harris era un zoólogo reconocido. ¿Y? Lo que yo creo es que Harris de pintura sabía más bien lo justo, porque hay toda una Historia del Arte para entender qué significa el Arte y cómo se configura, desde sus inicios, evolución hasta llegar al nuestro siglo.

    Se podría decir que un animal pintando algo sin entrenamiento es un artista, porque el Arte engloba muchas formas de “expresión”, algunas muy abstractas, pero no un pintor (o que, por extensión, pinta desde una finalidad y con un mínimo cálculo o, lo que sería lo mismo, desde fuera del azar). Supongo que una palabra bastante importante en este debate es iniciativa y producción propia, no justamente memoría ni entrenamiento.

    Por cierto, arriba puse especies donde quería decir animales.

    Saludos.

  24. KC
    10 marzo, 2011 de 0:29

    Para acabar, lo que no se ve del vídeo del elefante pintor y otros como él. Eso que nadie ve cuando va a Tailandia a aplaudir a elefantes pintores, pero luego llegan a casa diciendo, “joder, en Tailandia los elefantes pintan”:

    http://news.nationalgeographic.com/news/2002/10/photogalleries/1016_phajaan1.html

    Saludos.

  25. 10 marzo, 2011 de 10:19

    Pero oye, ese vídeo que sale la trompa de un elefante pintando… ¿creeis que es cierto?

  26. KC
    10 marzo, 2011 de 16:18

    Hexo :
    Pero oye, ese vídeo que sale la trompa de un elefante pintando… ¿creeis que es cierto?

    Hexo, cuando adiestras a un animal, el animal va a efectuar por estímulos lo que quieras que haga (en Tailandia se dedican a adiestrar elefantes para que hagan todo tipo de cosas). Por ejemplo, los elefantes que montan en triciclo, no es que piensen “bueno, hoy voy a montar en triciclo para darme un par de vueltecitas y llegar antes a por el agua”. No, el animal ni siquiera sabe qué es un triciclo, únicamente responde a una acción-reacción mecánica sobre unos estímulos que ha aprendido en el adiestramiento.

    En cuanto a los pintores, si te fijas, hay varios vídeos en los que se puede apreciar cómo cada elefante SIEMPRE tiene un adiestrador cerca de su cabeza. No sé bien cómo se efectúa el truco, pero sólo puede ser mediante tres formas:

    1) Memorización del animal en base a los movimientos que debe seguir (esta forma necesitaría de la ayuda de una de las dos siguientes).
    2) Código a base de movimientos y golpes del adiestrador que hacen que el animal ejecute automáticamente la acción (dibujar de forma seguida o levantar el pincel y dar golpes con el para rellenar lo que vendrían siendo flores).
    3) El adiestrador conduce la trompa del animal, mediante algún método, para que ejecute una forma concreta que ya ha entrenado antes cientos o miles de veces.

    Es muy probable que James Randi lo descifrara todo en un par de minutos, porque no es más que una ilusión. En definitiva, el animal no está pintando, está haciendo lo que ha aprendido a hacer, y por supuesto no pinta porque necesite pintar o expresar sus ideas en una acuarela.

    Saludos.

  27. KC
    10 marzo, 2011 de 16:27

    Lo de que los vídeos queden integrados directamente es un adelanto; estaría bien poder hacerlo con las fotos, dibujos y similares.

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: