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Feynman y su crisis religiosa

12 marzo, 2011

 Richard Feynman, una mente prodigiosa que obtuvo el premio Nóbel de Física en 1965, procedía de una humilde familia que tuvo que hacer grandes esfuerzos económicos para costear la educación de sus hijos. El padre de Feynman era un enamorado de la naturaleza y de los problemas cotidianos que planteaba el cosmos. Supo transmitir a su hijo el pensamiento crítico, el escepticismo y el poder del razonamiento para escudriñar nuestro entorno en la búsqueda respuestas a las grandes preguntas que a veces nos asaltan. En uno de sus libros “Qué te importas lo que piensen los demás” Feynman relata a Ralph Leighton diferentes aspectos de su vida incluyendo tanto su niñez como su adolescencia. Feynman, se declaró ateo desde bastante joven, en este texto, de la obra anteriormente indicada, nos muestra los primeros pasos que justificaron su desconfianza en las religiones.

Me había criado en la religión judía. Mi familia iba a la sinagoga todos los viernes, y a mí me enviaban a lo que llamábamos “la escuela dominical”; incluso llegué a estudiar hebreo durante algún período. Pero al mismo tiempo, mi padre me hablaba del mundo. Cuando yo oía al rabino referir algún milagro, como el arbusto cuyas hojas se agitaban a pesar de no haber viento, yo me esforzaba en hacer encajar el milagro dentro del mundo real y explicarlo por medio de fenómenos naturales.

Algunos milagros resultaban más fáciles de explicar que otros. El del arbusto era fácil. Un día, yendo de camino a la escuela, oí un ruidito: aunque el viento era apenas perceptible, las hojas de un arbusto oscilaban un poquito porque se encontraban justamente en la posición adecuada para entrar en una especie de resonancia. Y yo me dije: “¡Ajá!¡He aquí una buena explicación para la visión del arbusto que tuvo Elías!”

Pero había milagros que nunca conseguí aclarar. Por ejemplo, cuando Moisés arrojó su báculo y éste se convirtió en serpiente. No lograba imaginarse qué podrían ver los testigos que pudiera hacerles pensar que el bastón de Moisés era una serpiente.

Si me hubiera acordado de cuando era mucho más niño, la historia de Santa Claus podría haberme dado una pista. Pero lo cierto es que no me había causado tanto impacto como para suscitar la posibilidad de que uno debiera dudar de la veracidad de las historias que no encajan en la naturaleza. Al descubrir que Santa Claus no era real no me disgusté; por el contrario, ¡supuso un alivio saber que la explicación del fenómeno de que tantos niños de todo el mundo recibieran regalos la misma noche era mucho más sencilla! El cuento se estaba haciendo francamente complicado, se les estaba yendo de las manos. (…)

En cualquier caso aquella crisis resolvió rápidamente mis dudas, en favor de la teoría de que todos los milagros eran historias preparadas para hacerle entender “más vívidamente” las cosas a la gente, aun cuando los milagros estuvieran en conflicto con los fenómenos naturales. A mí me parecía que la propia naturaleza era demasiado interesante para admitir que fuera distorsionada de aquel modo, así que gradualmente llegué a desconfiar de cualquier religión.

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  1. Mïstico
    12 marzo, 2011 de 13:02

    Feynman, una mente prodigiosa… sin duda.

  2. cataliz
    12 marzo, 2011 de 13:30

    Admirable! =3

  3. KC
    12 marzo, 2011 de 13:37

    Esta parte es casi, casi tan buena como la de C. Hitchens en su primer capítulo de “Dios no es bueno”, que es de lo mejor que he leído en cuanto a cómo alguien va saliendo de lo que cuentan; a saber:

    http://www.elboomeran.com/obra/34/dios-no-es-bueno-alegato-contra-la-religion/

    Feynman, un auténtico fenómeno.

    Saludos.

  4. Marino
    12 marzo, 2011 de 18:49

    Me encanta sobretodo el ultimo destacado en negrita. Que necesidad de manipular las cosas, cuando lo que hay ya es increible?

  5. Nelson
    12 marzo, 2011 de 19:25

    Hay más milagro en las leyes de la naturaleza, que en un cirquero que finge violarlas cuando quiere.

  6. Rawandi
    12 marzo, 2011 de 19:28

    Yo también apostaté y me convertí en ateo durante la adolescencia, más o menos con la misma edad que Feynman. Al fin y al cabo, una religión no es más que un sistema ritual que trata de complacer a personas incorpóreas (espíritus) para obtener su protección y evitar sus castigos.

    Ahora que los Nuevos Ateos (Dawkins, Dennet, Harris y compañía) han empezado a denunciar abiertamente la irracionalidad de la religión, la humanidad tiene por fin la oportunidad de liberarse de las patrañas religiosas que frenan tanto los avances científicos como los avances democráticos.

  7. Carlos
    12 marzo, 2011 de 21:58

    Me encanto ese pensamiento, que gran perdida hubiera sido que de niño hubiese caído en las garras de la religión.

  8. izaak
    13 marzo, 2011 de 0:04

    un hombre con un argumento no podra nunca con un hombre con una experiencia! la religion es un invento de la humanidad… pero esta es un invento de DIOS! la fe y la razon son diametralmente opuestas… el escepticismo era parte de mi hasta q tuve una experiencia personal racionalmente inexplicable con Dios! no se cierren nunca a cualquier posibilidad, solo les insto a buscar en su interior con humildad y sencillez aquello q los va a conectar con Dios y q les va a dejar una huella indeleble en sus vidas: LA FE!lean la biblia y prueben a Dios! q x cierto no es un dictador como lo pintan las religiones!

  9. 13 marzo, 2011 de 0:18

    Izaak dices: la fe y la razon son diametralmente opuestas Vale, gracias por aclararlo. Pero yo soy de los que prefiere razonar 😉

    PD: En cuanto llega la medionoche a España empiezan los mensajes evangelizadores. Un gallifante al que me de una respuesta coherente a este fenómeno.

  10. Darío
    13 marzo, 2011 de 0:54

    Pues sabrá el señor por qué, pero fui a buscar la definición de gallifante y lloré de la risa:

    http://www.frikipedia.es/friki/Gallifante

    Necesitamos uno que se alimente de evangelizadores 😈

  11. Marino
    13 marzo, 2011 de 2:29

    izaak :
    lean la biblia y prueben a Dios! q x cierto no es un dictador como lo pintan las religiones!

    Muchacho, si es la propia biblia la que lo pinta como un dictador…

    Manuel, yo voto porque a esa hora se solapan los turnos europeo y americano, por eso el pico de intentos evangelizadores.

  12. Nelson
    13 marzo, 2011 de 4:13

    Manuel:
    Si es por medianoche, tengo algunas hipótesis:
    1) están medio dormidos y tienen sueños vívidos.
    2) están tan borrachos a esa hora que creen que dios les habla por la tele.
    3) se despiertan en mitad de la noche y lloran, porque su encuentro personal con dios sólo fue un sueño.
    4) se despiertan en mitad de la noche y lloran, porque el vacío de sus vidas no lo llena ni un dios ni cien dioses, así que tienen que hinchar a alguien.
    5) se despiertan en mitad de la noche y lloran, porque sus webs predicadoras no las visita ni santa claus.

  13. 13 marzo, 2011 de 5:06

    PD: En cuanto llega la medionoche a España empiezan los mensajes evangelizadores. Un gallifante al que me de una respuesta coherente a este fenómeno.

    ¿Estás sugiriendo que son vampiros?

  14. Los Mercados
    13 marzo, 2011 de 6:10

    Un respeto, Javi. Nosotros nos dedicamos a cosas serias y productivas. Y no tenemos tiempo para enredar con las tontadas esas de dios.

  15. 13 marzo, 2011 de 15:51

    Manuel, no hay que usar la razón ni la coherencia para eso de la medianoche. Hay que usar la fe. Ellos se despiertan porque Yahvé así lo quiere.

    Saludoss.

  16. Selfish
    14 marzo, 2011 de 16:47

    Serán los niveles de serotonina, se ponen sensiblones.

    Otro que a él le funciona! Ya hemos leído la biblia, cansinos, mejor que vosotros por lo que parece.

    A mí me funciona ser ateo!

    Saludos!

  17. avaskeptic
    14 marzo, 2011 de 20:39

    KC :
    Esta parte es casi, casi tan buena como la de C. Hitchens en su primer capítulo de “Dios no es bueno”, que es de lo mejor que he leído en cuanto a cómo alguien va saliendo de lo que cuentan; a saber:
    http://www.elboomeran.com/obra/34/dios-no-es-bueno-alegato-contra-la-religion/
    Feynman, un auténtico fenómeno.
    Saludos.

    Muy bueno. Gracias por el enlace. Creo recordar que con anterioridad citaste una pequeña parte (última parte para ser más exactos) del mismo capítulo. 😉

    En cuanto a Feynmann, creo que ya me han arrebatado las palabras los anteriores comentaristas. ;-P

    Nelson :
    Manuel:
    Si es por medianoche, tengo algunas hipótesis:
    1) están medio dormidos y tienen sueños vívidos.
    2) están tan borrachos a esa hora que creen que dios les habla por la tele.
    3) se despiertan en mitad de la noche y lloran, porque su encuentro personal con dios sólo fue un sueño.
    4) se despiertan en mitad de la noche y lloran, porque el vacío de sus vidas no lo llena ni un dios ni cien dioses, así que tienen que hinchar a alguien.
    5) se despiertan en mitad de la noche y lloran, porque sus webs predicadoras no las visita ni santa claus.

    Se te olvida el número 6) Se tocan, y recitan versículos bíblicos para expiar sus pecados. 😆

  18. Herbert West
    15 marzo, 2011 de 15:24

    izaak :
    les insto a buscar en su interior con humildad y sencillez aquello q los va a conectar con Dios

    Como estudiante de medicina que soy ya he buscado en el interior (no el mío claro) con humildad y sencillez y no he encontrado nada que estuviera conectado con ningún dios. Con otros organos, vasos etc, si, pero con un dios no.

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