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Esto sí que me ofende

26 abril, 2011


El artículo sobre el respeto recientemente publicado en este blog me ha recordado una excelente novela que he leído esta semana santa. La novela se titula “Cinco días de octubre” y ha sido escrita por Jordi Sierra i Fabra. Los hechos que narra la novela transcurren en la Barcelona de los años 40 del siglo pasado, momento en que se combinaba el racionamiento, el hambre y la opresión de un estado fascista y criminal. Hay que recordar que por aquel entonces la dictadura estaba apoyada por una jerarquía eclesiástica, que tildó a la guerra de cruzada y paseó al dictador bajo palio, que controlaba todos los aspectos morales de la ciudadanía. Ellos decidían qué era moralmente aceptable y qué era reprobable, y bajo su paraguas España retrocedió a épocas anteriores a la primera (y digo bien, primera) Republica.

Los censores controlaban el “faro vigía de Occidente” y en nombre de los valores cristianos imponían su doctrina a cualquier precio. Pero para esos forjadores y sustento del régimen la palabra respeto no entraba en su vocabulario. No voy a hablar de brutalidades políticas, que las hubo a mansalva, baste recordar un ejemplo más cotidiano y fundamental: el respeto a la mujer. Pilar Primo de Rivera organizó la Sección Femenina de la Falange cuyo ideario fue impuesto a todas las mujeres españolas, con el apoyo y aprobación de la iglesia del momento. Repaso algunos de los puntos de ese ideario:

– Las mujeres nunca descubren nada; les falta el talento creador reservado por Dios para inteligencias varoniles.

– Todos los días deberíamos dar gracias a Dios por habernos privado a la mayoría de las mujeres del don de la palabra, porque si lo tuviéramos, quién sabe si caeríamos en la vanidad de exhibirlo en las plazas.

– La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular, o disimular, no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse.

– No hay que ser una niña empachada de libros que no sabe hablar de otra cosa. No hay que ser una intelectual.

– Disimula tu presencia física en el trabajo, seamos hormiguitas graciosas y amables…

– Si tu marido quiere dormir, no le presiones ni estimules su intimidad. Si es él quien te pide la unión, accede humildemente teniendo en cuenta que su satisfacción es más importante que la de la mujer. Si las prácticas sexuales que te demanda son inusuales, sé obediente y no te quejes. En el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar.

Si Dios realmente existe no puede aplaudir esto, y si lo hace significa que, al igual que los griegos clásicos, estamos en manos de un sádico. Quienes han apoyado esta forma de pensar durante siglos (y la siguen apoyando, aunque ahora disimulen) son los que han visto con repugnancia como la Constitución ponía por delante derechos que ellos siempre han pisoteado para su propio gozo y poder. Estos son los primeros que saltan pidiendo “respeto”. Yo tengo respeto por las creencias de cada uno, en la misma medida que exijo que los demás las tengan por las mías. Nunca discriminaré a alguien por sus creencias, al igual que exijo que no me discriminen por las mías.

Precisamente con aquellas personas que encuentro ese respeto es con las que convivo en perfecta armonía. No se trata de tolerancia, palabra que detesto ya que parece denotar que una persona aguanta a la otra, como soportándola, como mirándola por encima del hombro. Para mí no se tratar de tolerar, sino de respetar, de reconocer los derechos fundamentales de cada uno independientemente de sus creencias. Desgraciadamente en España el respeto es una asignatura difícil de aprobar por nuestra sociedad ya que nuestras disputas se remontar a épocas casi prehistóricas. Un general romano decía que en Iberia no era necesario guerrear, bastaba con esperar a que los pobladores de la península se mataran entre ellos. Y tenía razón.

En el siglo XX una trama de generales semianalfabetos de brutalidad sin límites, una aristocracia con una avaricia desmesurada y una iglesia que se confundía con la aristocracia, impuso las normas morales de la sociedad, y quien se desviaba lo tenía muy crudo. Hoy, sin embargo gozamos de una Constitución que nos permite, desde el respeto, poder decir lo que pensamos sin que por ello nos tiren la puerta abajo para llevarnos a una de esas cárceles que enseñaban el catecismo a golpes. Le pese a quien le pese.


  1. Abensend
    26 abril, 2011 de 8:44

    Pues te invito a que te des un paseo por el Facebook de la Sección Femenina, vivimos en un mundo en el que cohabitan el Chupacabras y los iPads, algo no funciona, hay que soltar lastre.

  2. Uno
    26 abril, 2011 de 9:28

    Me acuerdo que en el instituto leimos el ensayo “Usos amorosos de la posguerra” donde se hablaba de la Sección Femenina. Nos resultaba hasta cómico pensar que algo así pasaba sólo hace unas pocas décadas. También había otros modelos de mujer, como por ejemplo las mujeres “con complejos” de las películas (véase Rebeca por ejemplo) o las mujeres topolino (mujeres que fumaban, no buscaban marido etc)

  3. Marino
    26 abril, 2011 de 9:43

    Y lo mas triste (y peligroso) es que hay niñatos imberbes diciendo que con Franco se vivía mejor, y no es poca la gente joven que va el 20 de noviembre al valle de los caídos.

  4. 26 abril, 2011 de 11:19

    Dejando de lado el tema central del articulo en el que no quiero entrar, simplemente comentar una cosita, he visto que cuidas la ortografía, pues te ha fallado una cosa, Semana Santa se escribe con mayúsculas.
    Un saludo

  5. Selfish
    26 abril, 2011 de 11:47

    Yo lo escribo como semana “santa”. De santa no tiene nada, me parece horrible la exaltación del sufrimiento que se hace esos días. Es un culto tétrico y estéticamente de mal gusto. El dios que se autoapaciguó, es un absurdo se mire por donde se mire, pero hacer un recordatorio todos los años de esa tontería…en fin.

    En cuanto al tema del hilo yo si voy a entrar. Las culturas patriarcales se basan en el miedo atroz que le tienen a las mujeres y por ende deben someterlas por la fuerza bruta al no saber saber tratar con ellas y considerarlas posesiones privadas.
    Las mujeres son maravillosas tal como son. Las matrimonios “a la antigua” o “como dios manda” deben ser entre otras cosas peores, aburridísimos.
    Será que soy ateo y no tengo principios…No no quiero los grises y tristes valores cristianos.

  6. 26 abril, 2011 de 12:51

    “Yo tengo respeto por las creencias de cada uno”

    ¿En serio?Me parece que te estas equivocando.

    Hay que respetar el derecho de todas las personas a tener las creencia que le de la gana… pero eso no significa que todas las creencias sean respetables.

    Pilar Primo de Ribera tiene(como cualquier otro ciudadano) el derecho a tener y defender sus ideas…. pero estas ideas no son respetables.

    Es perfectamente legitimo atacar el ideario de Pilar, lo que no es correcto es atacar a Pilar o a su derecho de tener y defender esas ideas.

    De la misma forma, es perfectamente legitimo atacar al Catolicismo,(O a cualquier otra ideología o creencia), es legitimo ridiculizar sus dogmas mas sagrados, es legitima atacar dicha creencia buscando su fin…. Lo que no es correcto es atacar a los católicos.

    Los fanáticos, siempre consideran cualquier ataque a sus creencias como un ataque contra ellos.

  7. 26 abril, 2011 de 13:56

    Alb., no puedo estar más de acuerdo contigo, si señor.

    Saludos.

  8. 26 abril, 2011 de 14:23

    Me parece muy acertado lo que comentas acerca de usar el respeto en lugar de la tolerancia, aunque ciertamente veo muy complicado su uso práctico cuando todo lo que vemos por la tele son muestras de intolerancia, falta total de respeto, insultos… cosas que podrían ser hasta lógicas en los debates de Gran Hermano, pero que por desgracia son el día a día también en quienes deberían ser serios: los políticos (y que se libre el que pueda, que por suerte los hay).

  9. jara
    26 abril, 2011 de 17:41

    Alb. Totalmente de acuerdo, y apuntar que sin haber pasado por el servicio social de Sección Femenina (léase coser, cocinar, bailes típicos, gimnasia y demás “cosas de mujeres”) no podías casarte, ni sacarte el carnet de conducir. Los hombres tenían el servicio militar que era de “muy machos” y ahí te hacían “hombre”.

  10. AvA
    26 abril, 2011 de 21:00

    Todavía hay mucha gente que piensa eso de que por ser mujer su lugar prioritario y “mejor” es la cocina, preparándole la cenita a su cariñín. Lamentable. ¿Cuando piensan estas cosas su sentido común emigra a simas abisales? Porque es que lo parece.

  11. orayo
    27 abril, 2011 de 0:54

    Estoy seguro que Pilar no cumplía con los puntos de su ideario.

  12. LUIS ENRIQUE ANTOLÍN
    27 abril, 2011 de 2:41

    Ciertamente las religiones abusan con eso del repeto,parecen de mantequilla y de “mírame y no me toques”,sintiéndose a la vez autorizadas en nombre de su intangible fe a sostener cualquier afirmación de una manera que llamaré irresponsable;por otra parte,si están en la plaza pública,que se arriesguen y preparen a soportar carros y carretas(al fin y al cabo al propio Cristo le llamaron de todo,desde borracho a endemoniado).

    Dicho ésto,diré también que igualmente,como persona religiosa,me considero autorizado a ejercer el derecho,igualmente irrestricto,de réplica y de crítica,y asi,y en lo que al ateísmo,por ejempo,respecta me consideraré libre de emitir la opinión que,me gustaria elaborada con la mayor honestidad posible,yo me haya formado,no exactamente del ateísmo en sí,que me parece una postura por entero válida y lógica,sino acerca de cómo en no pocas ocasiones se traduce en la práctica,lo cual es aplicable igualmente a las religiones.

    Siempre,y para todos,libertad de crítica,y recordatorio para unos y otros de un tipo de critica el posiblemente más difícil de todos,la autocrítica.

  13. 27 abril, 2011 de 8:18

    Selfish :
    Yo lo escribo como semana “santa”. De santa no tiene nada, me parece horrible la exaltación del sufrimiento que se hace esos días. Es un culto tétrico y estéticamente de mal gusto. El dios que se autoapaciguó, es un absurdo se mire por donde se mire, pero hacer un recordatorio todos los años de esa tontería…en fin.

    Independientemente de que sea más o menos criticable, la Semana Santa se escribe con mayúsculas porque es un nombre propio (es decir, una semana que se distingue de las demás, ya sea por lo bueno o por lo malo). En nuestra ortografía no se usan las mayúsculas como una indicación de importancia, sino por la propiedad o no de la denominación. El Holocausto y la Guerra de los Cien Años no fueron buenos precisamente, pero se escriben con mayúsculas.

  14. 27 abril, 2011 de 13:58

    Manuel, al margen de que la entrada me encanta, la imagen que pones acompañándola me recuerda que hace poco leí sobre esa presentación que realmente no era más que un típico hoax, en este caso gracioso, pero con muchas papeletas de ser totalmente falso. Por supuesto eso no significa que la Sección Femenina no cumpliera su misión de adoctrinamiento a mujeres para hacerlas sumisas, pero esa imagen concreta está manipulada por lo que yo sé.
    He conseguido encontrar la presentación completa en slideshare.

    Guía de la buena esposa (1953) http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/5681982 View more presentations from fbworth

  15. 27 abril, 2011 de 14:02

    Ruvyo puede que la imagen sea un hoax, sólo la tomé del Google para ilustrar el artículo, a modo de adorno, por tanto no lo sé. Lo que no es un hoax es el texto que aparece remarcado en el post, para desgracia de la especie humana.

  16. Jose Manuel
    27 abril, 2011 de 14:18

    Lo cierto es que ese texto que transcribes, Manuel, es parte de un Hoax, aunque el espíritu de lo que se transmitía a las mujeres durante el franquismo era ese, sin duda (ambas cosas las conozco por haberme criado en una familia franquista y haber leído en su día parte de algunos textos de la Sección Femenina de la “FET y de las JONS”, además de recordar las conversaciones con niñas de mi edad en los años sesenta y setenta en torno a su educación escolar).

    Pero que los tiros iban por ahí, lo refleja muy bie este anuncio publicitario del cine de los años cincuenta:

  17. Nelson
    28 abril, 2011 de 1:37

    Y lo más indignante del anuncio es que propone el alcohol como remedio a la violencia.
    Me alegro de ser de esta generación.

  18. gatameiga
    28 abril, 2011 de 20:29

    A mi me sorprende más, entrando en el tema del machismo hacia las mujeres, es como después de tantos años de lucha por reconocer los derechos de la mujer y luchas por la igualdad, me siga encontrando mujeres de mi edad e incluso más jóvenes (Yo todavía no he cumplido los veinte años) que exhiben una actitud completamente machista y que se autodegradan ellas mismas al nivel de objeto de deseo sexual.
    Solo hay que pasearse por las redes sociales de moda para ver como niñas de apenas catorce años exponen su cuerpo sin ningún pudor esperando venderse por ello al “mejor postor”. El chico más “malote”, “guaperas” y “chulito” del barrio.
    O como una propia compañera de universidad, lugar que siempre había tenido idealizado por considerar un sitio de culto e intelecto (Esa imagen va desapareciendo progresivamente a un ritmo alarmante), me recriminaba que yo “No soy mujer” por no vestir ropa ajustada (La odio, suelo llevar camisetas donde caben cuatro como yo), maquillarme a diario (No me he maquillado en la vida siquiera, para arreglarme me refiero, y sí, incluye pintarse los labios, hacerse la raya, colorete y lo que quieras, no tengo un solo producto de maquillaje en casa. Solo me pongo potingues en la cara para disfrazarme) o no gustarme novelas y películas románticas como “Crepúsculo” (Esa en concreto me repele, literalmente).
    Me sorprende ese hecho en particular, encontrarme a una compañera que usualmente me recrimina el no maquillarme, el no arreglarme de ningún modo para ir a la universidad o salir de fiesta y el que no me guste cotillear sobre vidas ajenas, programas como “Hombres, mujeres y viceversa” (Creo que se llama así) o de índole parecida y películas románticas, porque, según ella, eso me hace menos mujer.
    Encontrarme esa actitud, completamente machista, en una joven de mi edad, como mínimo, me choca. Y me hace preguntarme hacia dónde nos dirigimos si como ella, hay miles, que siguen teniendo esos pensamientos con restos machistas que parecen empujar al pensamiento de que las mujeres tenemos que seguir siendo finas y delicadas como una flor, ser cuidadas y mimadas como si de un objeto valioso se tratara y dar siempre una imagen impecable, intachable y perfecta sin mostrar un mínimo de humanidad. No quiero ser eso y no quiero que generaciones futuras lo sean también. Quiero para mi generación y para las próximas poder disfrutar de mis libertades y de mis gustos sin que nadie me recrimine nada por ello.

    Eso es lo que me horroriza a mi, no el pasado (Que también), que se supone que está ahí para recordarnos esos hechos, esos verdaderos fiascos de libertades personales y evitar que caigamos en los mismos errores, sino el presente, que parece que nos conduce al mismo lugar sin pararse a pensar que seguimos inmersos en una sociedad machista, muchas veces empujada por las propias mujeres.

  19. 29 abril, 2011 de 20:54

    gatameiga :

    A mi me sorprende más, entrando en el tema del machismo hacia las mujeres, es como después de tantos años de lucha por reconocer los derechos de la mujer y luchas por la igualdad, me siga encontrando mujeres de mi edad e incluso más jóvenes (Yo todavía no he cumplido los veinte años) que exhiben una actitud completamente machista y que se autodegradan ellas mismas al nivel de objeto de deseo sexual.

    Es que el machismo no es exclusivo del sexo masculino, en absoluto. De hecho, Pilar Primo de Rivera era mujer (que sepamos).

    Y con respecto al hoax, lo que parece ser una leyenda urbana es el texto de los consejos sobre los “gemidos” (algo lógico, dado que ni esto estaría bien visto por esta panda de energúmenos/as). Pero no desmerece el resto de citas que sí son veraces. De hecho, la frase de Doña Pilar «La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular -o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar a quién someterse», estuvo plasmada en forma de artículo del Código Civil hasta 1975 (artículo 57): «El marido debe proteger a la mujer y esta obedecer al marido», cuya redacción fue modificada por la ley 14/1975 de 2 de mayo (BOE 107/1975) por este otro: «El marido y la mujer se deben respeto y protección recíprocos, y actuarán siempre en interés de la familia».

    Cuidadito, que una cosa es detectar un bulo y otra negar la historia, que acabamos como en 1984 de Orwell…

    Un par de referencias:

    “La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular, o disimular, no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse.” ’Medina’, revista de la Sección Femenina, 13 de agosto de 1944

    “Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho”. Pilar Primo de Rivera. Primer Congreso Nacional del SEM. 1943 [p. 448].

    Saludos.

  20. Jose Manuel
    29 abril, 2011 de 22:10

    Si el problema con ese texto en concreto (que ha circulado por Internet y se ha difundido por correo electrónico, es que aún siendo cierta la orientación de la “educación” y las consignas que refleja, espíritu que no sólo se imbuía a las integrantes de la Sección Femenina -que eran las militantes de FET y de las JONS-, sino a toda mujer y niña a través de las instituciones educativas y religiosas durante todo el franquismo)es, J.M., que carece de referencias por completo y que contiene mezcladas frases de esa tiparraca inmunda de Pilar Primo de Rivera con otras que no son de ella y que no he podido jamás rastrear para encontrar su origen verdadero.

    Las referencias que das tú sí son ciertas y provienen de la Primo de Rivera (quien lo único bueno que hizo fue palmarla), así como de la legislación franquista, pero el texto original es más largo y contiene frases y consignas, que aún siendo compatibles totalmente con el ideario franquista, no he podido jamás confirmarlas como provenientes de los textos de la Sección Femenina; por lo que en general, ese texto parece cuanto menos poco fiable en la rigurosidad de las fuentes.

    Lo cierto es que para desprestigiar al franquismo (tan asesino, sanguinario y totalitario como el nazismo, a pesar de no reconocerse como tal por las chapuzas de la vergonzosa “transición” -que no es más que neofranquismo o herencia directa del franquismo y no ruptura democrática con ese infame régimen-) no hace falta inventarse nada o adornarlo con elementos ajenos; basta con ser fiel estrictamente a la Historia, que supera a cualquier ficción o “adorno”.

    Lo que niega hasta cierto punto la Historia es falsearla en mayor o menor grado a propósito. La verdad histórica del franquismo es lo suficientemente vergonzosa y asesina sin necesidad de meter citas inventadas o de dudosa procedencia.

    Por desgracia, conocí de primera mano unos cuantos años del franquismo por vivirlos personalmente y por nacer en la familia de un “camisa vieja” de la Falange, partido fascista que conocí en mi niñez y preadolescencia desde dentro, por ser afiliado a la O.J.E. a la fuerza por mi padre, como el resto de mis hermanos. Aprendí de memoria consignas, cánticos, himnos y estudié buena parte de los escritos de José Antonio y de Pilar Primo de Rivera. Y todo eso me convirtió en antifranquista, antifascista y anarquista desde los quince años, asqueado al conocer esa podredumbre muy de cerca, a pesar de que yo, personalmente, no vivía mal del todo por ser de familia “afecta al régimen”, aunque de clase trabajadora.

    El autor original de ese texto, sin duda tenía buena intención, pero poco rigor a la hora de citar fuentes, lo que no es bueno para conocer la Historia; aunque acertó de lleno en la orientación del tipo de mujer que el franquismo se esforzó por crear.

    En cualquier caso, agradezco y acepto el tirón de orejas que me das, J.M., justificadamente, por pasarme al definir la totalidad del texto que cita Manuel como un bulo, cosa que sólo es parcialmente. Por ello pido disculpas a Manuel y a todos cuantos lean esta entrada y me esforzaré por ser más preciso en adelante, como debe ser.

    Un saludo respetuoso y cordial.

  21. 29 abril, 2011 de 22:34

    Jose Manuel dice Por ello pido disculpas a Manuel

    Ni mucho menos, todo lo contrario. Cualquiera que vea que hay información no correcta hace bien en decirlo, no tienes que disculparte. Desde que me lo dijiste he estado buscando a ratos perdidos (la pena es que últimamente tengo pocos de esos) textos originales como los presentados por J.M. Yo he cometido el error de dar por cierta información contenida en una novela, que por otra parte es buena, y que contiene otros datos histórico que doy por buenos, porque ya los había leído en fuentes fiables. Pero parece que las últimas frases las tomó de un hoax. Aquí el que debe disculparse soy yo.

    Dado que soy un amante de la historia y de los libros, y que también soy un poco hormiga guardando todo lo que ha sido encuadernado, mira por donde he encontrado un par de volúmenes de FEN (Formación de Espíritu Nacional). Un dia de estos pondré algunas perlas, intentando no salirme demasiado del marco del blog.

    PD: En la calidad de este blog nuestro lectores tenéis mucha culpa, vuestro comentarios y los debates suben mucho el listón y nos obligáis a intentar superarnos (incluso ahora que podemos dedicar menos tiempo a escribir largos artículos porque estamos con sobrecarga de trabajo).

  22. Jose Manuel
    29 abril, 2011 de 22:46

    Gracias, Manuel. 🙂

    ¡Jo, la FEN! ¡¡¡Qué (malos) recuerdos, por dios!!! Hay qué ver, cómo nos adoctrinaban sin descanso. Pero no les salió bien, afortunadamente.

    Quedo a la espera de la selección de perlas de aquella amena y científica asignatura del Bachillerato. 😀

  23. 30 abril, 2011 de 0:46

    Tal y como dice Manuel, de disculparte nada, José Manuel, al contrario: gracias por las precisiones. Precisamente, la seriedad y la fiabilidad no viene en no meter la pata, sino en ser capaces de detectar y corregir los errores.

    Saludos.

  24. Jose Manuel
    1 mayo, 2011 de 23:10

    Gracias a ti también, J.M.

    La verdad es que da gusto ser corregido por gente como vosotros, los que hacéis este blog. Cada día estoy más contento de haberos “descubierto”.

    Un saludo muy cordial a todo el equipo de este magnífico blog.

  25. Tristán
    1 agosto, 2011 de 21:23

    Gatameiga, en mi opinión, lo que ocurre hoy en día respecto a lo que comentas es una especie de “adaptación social”, por así decirlo. Esto es, fíjate en lo que la televisión nos vende. ¿Hay mujeres sin maquillar o feas, o gordas o cultas? No, no las hay. Y no digo sólo en los realitys -o como se llamen los típicos programas de Telecinco- digo en las series -ya hay series de instituto hasta para niños de primaria- y también en las películas. Las que salen en la pantalla pequeña y en la grande suelen ser muy guapas y suelen ir muy bien vestidas y maquilladas -lo que le lleva a uno a pensar si no puede haber una actriz tan fea y tan buena como Buscemi-, porque de los feas y las frikis -que también salen- son de las que se ríen.

    Lo que ocurre hoy en día en ese tipo de juventud no es que la mujer se considere inferior al hombre, sino que esa juventud observa y analiza. ¿Quién triunfa -sale más en los programas de televisión, en las series y en el cine- más, una chica bonita o una fea, una maquillada o una sin maquillar? El triunfo, que para ellos es lo que sale en la televisión, no está en ser como Sagan o Hobsbawm -y pongo a dos de los divulgadores más reconocidos en sus respectivos campos- por poner un ejemplo, está en ser como Belén Esteban -aunque es cierto que esta no es muy guapa- o Rafa Mora.

    Podemos criticar su actitud y valores, pero en mi opinión la culpa no la tienen ellos como individuos, sino todos como sociedad.

  26. Tristán
    1 agosto, 2011 de 21:43

    José Manuel, esas líneas que ha expuesto J.M. yo las he leído en algunas fotocopias que me entregaron como bibliografía para estudiar la Sección Femenina, con muchas otras perlas -tales como que no le hables a tu marido si él no te habla, porque suficientemente duro es trabajar todo el día como para aguantar tus tonterías, no literalmente pero sí en esencia- y es un texto completo, como una especie de manifiesto, pero no sé si estará adulterado o no.

    De todos modos, si quieres saber un poquito de la concepción que los fascismos tenían de la función social femenina, un artículo que conozco es el de Carme Molinero, “Mujer, franquismo, fascismo. La clausura forzada de un mundo pequeño”, en la revista Historia Social.

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