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¿Puede residir la conciencia fuera del cerebro?

3 mayo, 2011


Las historias de experiencias cercanas a la muerte (NDE; “near death experience”) son conocidas por la clase médica desde el siglo XIX, aunque han cobrado una reciente actualidad debido al desarrollo de tecnologías que permiten analizar éstas de forma científica. Una publicación en la prestigiosa revista “The Lancet” firmada por Pilm van Lommel y colaboradores devolvió la actualidad a ese tema, a la vez que desde sus páginas se barajaban hipótesis más cercanas al terreno de la pseudociencia, como por ejemplo: ¿reside la consciencia en el cerebro o quizás en un alma incorpórea conectada al cuerpo de alguna manera aún no descrita? Ni que decir tiene que este artículo de “The Lancet” fue duramente criticado por especialistas en neurofisiología, tanto por la forma de obtener algunos de sus resultados, como por las precipitadas y tendenciosas conclusiones alcanzadas.

Las experiencias vividas por supervivientes de ataques cardíacos en Holanda

El estudio publicado en “The Lancet” se incluyeron experiencias cercanas a la muerte recogidas en varios hospitales en períodos que oscilan entre 4 meses y 4 años (1988-1992), dependiendo del hospital en cuestión. Todos los enfermos fueron declarados clínicamente muertos, fundamentalmente por registro de electrocardiograma plano. Los autores del trabajo definen NDE como aquellos recuerdos que proceden del período de inconsciencia en el que aparecieron sensaciones de estar fuera del cuerpo, de bienestar, observar un túnel de luz, encontrarse con familiares ya fallecidos o ver pasar toda la vida en breves instantes. La definición de muerte clínica se estima en este trabajo por déficit de riego sanguíneo en el cerebro como consecuencia de problemas circulatorios, respiratorios, o ambos. Normalmente si la parada cardiorrespiratoria se prolonga durante más de 5-10 minutos se producen daños cerebrales irreversibles que provocan la muerte.

Todo el trabajo está basado en el testimonio de los pacientes y en su buena o mala memoria, así como la confianza de su buena disposición a no mentir buscando notoriedad (algo difícil de comprobar por otra parte). Las entrevistas se realizaron a los pocos días de la resucitación tomando nota también acerca del sexo, edad, religión, nivel educativo, de si habían sufrido algún otro episodio de NDE, si la resucitación se ha realizado dentro del hospital o en el exterior, enfermedades coronarias previas o número de veces que han tenido que ser reanimado en su estancia hospitalaria. También se anota el tiempo en parada cardiorrespiratoria y las medicinas que se suministraron a cada paciente durante el proceso de reanimación.

El estudio incluyó a 344 pacientes, de una edad media de 62.2 años, entre los que el 73% fueron hombres y el 27% mujeres. Prácticamente todos ellos fueron tratados con fentanilo (un agonista opiáceo), droperidol (bloquea la dopamina y tiene fuertes efectos sedantes) o una combinación de fentanilo y droperidol. También recibieron sedantes como el diazepam, oxazepam o midazolam.

De los 344 enfermos estudiados, 282(82%) no recordó haber tenido ninguna vivencia NDE, 21 (6%) recordaban NDE superficiales, mientras que 41 (12%) recordaban un NDE profundo. ¿Qué es un NDE profundo? He aquí uno de los ejemplos reflejado en la mencionada publicación y narrado por una enfermera de la unidad de cuidados intensivos coronarios:

Durante la noche, una ambulancia trasladó hasta el hospital a una persona de 44 años de edad, cianótico y en estado comatoso, a la unidad de enfermedades coronarias. Este paciente fue encontrado una hora antes en un prado por unos paseantes. Después de la admisión, necesitó de respiración asistida sin intubación, mientras se le practicaba un masaje cardíaco. También fue necesaria la aplicación de desfibrilación. Cuando se procedió a intubarlo me di cuenta de que llevaba dentadura postiza, por lo que se la extraje y la coloqué en el carrito. Mientras, se continuó con las técnicas de reanimación cardíaca. Después de una hora y media, el paciente pasó a tener un ritmo cardíaco y una presión arterial cercana a la normalidad, pero todavía se le mantuvo intubado y ventilado artificialmente ya que seguía en estado de coma. Entonces fue trasladado hasta la unidad de cuidados intensivos. No volví a ver el paciente hasta una semana después, cuando su situación había mejorado de forma importante. Al llevarle las medicinas éste manifestó: “oh, esta enfermera sabe dónde está mi dentadura”. Ante mi sorpresa añadió: “usted fue quien me atendió al llegar al hospital y colocó mi dentadura en el carrito, justo al lado de una botella había un receptáculo donde la guardó”. Estaba especialmente impresionada ya que en el momento que esto ocurría el paciente estaba en coma y en parada cardiorrespiratoria. Cuando indagué un poco más el paciente me comentó que él se vio tumbado en la cama, observándose desde arriba, mientras contemplaba el duro trabajo de médicos y enfermeras para intentar que el corazón volviera a funcionar. Él fue capaz de describir en detalle la habitación en la que se le trató y la apariencia física de todos los que le atendieron. Sintió miedo de que los médicos se diesen por vencidos en las tareas de reanimación, ya que eran pesimistas a su llegada al hospital. El paciente me dijo que intentó comunicarse infructuosamente con los médicos, para decirles que él aún estaba vivo, que no parasen su tarea de resucitación. Afirma que ya no teme a la muerte, y a las 4 semanas se le dio de alta y abandonó el hospital por su propio pie.

¿Qué provoca la “experiencia” según los autores del trabajo?

Antes de establecer una hipótesis sobre qué motiva los NDE, los autores tratan de eliminar aquello que piensan que no induce el NDE. De esta forma afirman que no hay factores médicos, farmacológicos o psicológicos que afecten al NDE. Observan además, que las personas menores de 60 años son más susceptibles a sufrir un NDE que los mayores a esta edad, y que las mujeres tienen NDE con mayor frecuencia que los hombres. Un dato curioso, aunque no encuentran explicación al mismo, es que la mortalidad en un período corto una vez abandonado el hospital es mayor entre los que sufrieron el NDE (21%) que entre los que no lo sufrieron (9%). También se observó que entre los que sufrieron un NDE, la mayoría tenía creencias religiosas (70%) y sólo una minoría de ellos poseía estudios primarios (27%).

Según los autores de este trabajo deberían descartarse los motivos fisiológicos, como por ejemplo la anoxia cerebral, o inducido por fármacos ya que esas condiciones fueron similares para todos, por lo que la mayoría de los pacientes deberían haber sufrido NDE. Estas experiencias no son exclusivas de este estudio, como ya se ha indicado, por ejemplo en otro estudio con 63 supervivientes de fallo cardíaco, el 11% de ellos informaron de algún tipo de suceso NDE. Uno de los factores que sí parece influir es la edad, algunos autores han mostrado incidencias del 85% de NDE en niños, el 48% en menores de 37 años, y en el trabajo aquí presentado se obtienen datos del 43% en menores de 49 años.

Los procesos neurofisiológicos pueden jugar algún papel en los NDE ya que experiencias similares pueden ser inducidos por estimulación eléctrica del lóbulo temporal (y por tanto del hipocampo) durante neurocirugía para la epilepsia, con altas concentraciones de dióxido de carbono o en hipoxia del lóbulo frontal cerebral (como a veces ocurre en pilotos de cazas). También se han descrito casos de NDE tras el consumo de LSD, psilocarpina y mescalina, sustancias que producen alucinaciones. Todas estas condiciones también producen inconsciencia, experiencias extracorpóreas, percepción de luces o recuerdos de vivencias del pasado. Lo que no se ha reportado en estos casos es de pérdida del miedo a la muerte que se asocian a los NDE relacionados con fallos cardíacos.

Los autores del artículo terminan afirmando que dado que faltan evidencias que expliquen el NDE quizás la definición aceptada por la comunidad médica de que la conciencia y la memoria está localizada en el cerebro debería ser revisada. ¿Cómo se puede tener conciencia de lo que está pasando desde una visión exterior al cuerpo cuando el cerebro está clínicamente muerto por electroencefalograma? Pese a que el trabajo termina con la típica frase de que hay que investigar más para poder explicar los NDE, se abre la puerta conclusiones tan poco científicas como la afirmación de que hay otro ente extracorpóreo portador de la conciencia y de la memoria.

Empiezan las reacciones

En un número posterior de la revista “The Lancet”, así como en otras revistas, diversos neurólogos cuestionan de forma radical las conclusiones del grupo de van Lommel. Una gran duda se plantea: si realmente la memoria está fuera del cuerpo, tanto que ésta sigue funcionando incluso tras una muerte cerebral transitoria, ¿por qué el Alzheimer, los ictus u otros daños cerebrales ocasionan pérdida de memoria? Además se ha monitorizado como la destrucción neuronal provocada por demencias o por el Alzheimer va seguida de pérdidas de memoria sucesivas, cosa que no debería suceder si la memoria residiera en otra parte.

La revista “The Lancet” se hizo eco de 4 cartas, en las que otros tantos especialistas añadiendo más información al aportado por van Lommel. En la primera de ellas John Evans, del hospital Radcliffe de Oxford, Inglaterra, informa que los episodios de NDE también ocurren durante las etapas de anestesia general. Estos episodios se explican no por hipoxia cerebral, sino porque por razones desconocidas la cantidad de fármaco suministrado se queda corto para conseguir la inconsciencia absoluta. El tipo de fármacos empleados son similares a los empleados por el equipo de van Lommel, por lo que Evans sugiere que los NDE descritos se deben a episodios de consciencia modulada por drogas, hipoxia y otras situaciones de estrés fisiológico. En los casos de NDE obtenidos durante etapas de anestesia el cerebro está perfectamente funcional, lo que no induce a pensar que la conciencia ha de residir fuera del cerebro. Una duda que se plantea Evans es si las situaciones vividas por los pacientes al límite de la muerte le resultan incomprensibles hasta que las propias entrevistas las ponen en contexto cultural-religioso, modulando las respuestas inadvertidamente.

En otra carta Ali Herni Bardy de la agencia nacional de la Salud de Helsinki, Finlandia, critica a van Lommel por afirmar que los pacientes analizados estuvieron clínicamente muertos y que por ello no había actividad cerebral. Según Bardy el hecho de que el electroencefalograma (EEG) no detectara actividad cerebral no significa que el cerebro no funcione en absoluto. Las técnicas EEG sólo detectan la actividad eléctrica de la mitad del córtex cerebral, pero la actividad de la otra mitad, especialmente las zonas más profunda no puede se observada por esta técnica. El EEG no es una buena medida del cese total de actividad cerebral, por tanto hasta que realmente no se pruebe de forma efectiva que el cerebro está completamente inactivo no puede sugerirse que la conciencia no resida en el cerebro.

Giorgio Buzzi de Ravena, Italia, añade una nueva situación en los que los NDE se ponen de manifiesto: la parálisis durante el sueño, un estado REM en el que las personas dormidas se sienten fuera del cuerpo y se observan desde arriba durmiendo en la cama. El grupo de Buzzi publicó un trabajo en el analizó a 264 personas que habían sufrido parálisis mientras dormían. De todas ellas, 28 (11%) tuvieron NDE. Invitó a todos ellos a realizar un test muy simple: intentar identificar objetos que estaban en lugares poco comunes, decir la hora que marcaba el reloj y que prestaran especial atención a los detalles que habían en el lugar y lo compararan con el real. Sólo 5 de ellos quisieron contestar a esas preguntas: los objetos colocados en lugares poco usuales (por ejemplo sobre los armarios) nunca fueron identificados en los NDE. Los relojes marcaban tiempos imposibles. Para este autor el origen de estas experiencias pueden proceder de imágenes generadas por activación cerebral durante la fase REM del sueño. Empleando tomografía de positrones (PET) el grupo de Marquet y colaboradores encontraron una correlación muy significativa entre el sueño REM y una elevada actividad en las áreas cerebrales implicadas en la formación y consolidación de la memoria. En sueños con el REM disociado, la activación de estas estructuras durante la inhibición de las zonas de la corteza cerebral puede provocar el almacenamiento de imágenes oníricas procedentes de la sala donde se está durmiendo. Por tanto, las NDE, la visiones desde fuera del cuerpo, y posiblemente otros fenómenos, como luces o imágenes rápidas del pasado, podrían representar una desinhibición de estructuras del sistema límbico debido a condiciones de hipoxia en el neocórtex, más que fallos de memoria o interpretaciones pseudocientíficas como los fenómenos paranormales.

Grandes afirmaciones requieren grandes evidencias

Las NDE todavía suponen un desafío para la neurología, pero no son las únicas. Aunque sabemos muchas cosas acerca de cómo funciona nuestro cerebro todavía hay grandes lagunas de conocimiento en él. Y una de esas lagunas estriba en cómo se construye un pensamiento abstracto (tanto de forma consciente como inconsciente) y como se almacena. Todos los datos que se han reunido hasta ahora indican que es cerebro el encargo de esa actividad, que fallos en alguna de las partes del mismo pueden bloquear, de forma transitoria o permanente, esos procesos, y que éstos pueden ser inducidos de forma artificial por determinadas sustancias.

Por todo ello afirmar que existe una estructura encargada de la conciencia y almacenamiento de la memoria localizada fuera del cerebro y conecta por mecanismos paranormales a ésta requiere de un elevado número de evidencias, como ocurre cuando se realiza una afirmación extraordinaria. Y eso no parece haberse cumplido todavía. Todo lo contrario, los NDE pueden darse con un cerebro perfectamente activo (personas anestesiadas, bajo un sueño paralizante o inducido por drogas), no se ha demostrado de forma irrefutable que las personas que describen el NDE no tuvieran ningún tipo de actividad cerebral, ya que los EEG empleados no detectan actividad en la mitad del córtex. Además las propias entrevistas pueden sugerir de forma involuntaria pistas acerca de las respuestas o dar información de forma inadvertida; así Greyson y colaboradores mostraron que personas religiosas y que han sufrido fenómenos paranormales son los que describen NDE más profundos, mientras que los entrevistados son incapaces de describir objetos colocados en sitios sólo observables desde alto en lugares desconocidos por el paciente.

Esto vuelve a colocar la carga de la prueba en los que insisten en que la conciencia reside fuera del cerebro, tendrán que demostrar que efectivamente los NDE (que recordemos que sólo se dan en un porcentaje muy bajo de los que se encuentran en el umbral de la muerte) se dan en una persona sin actividad cerebral. Además deberán explicar así mismo por qué las enfermedades infecciosas, degenerativas o tumorales que destruyen tejido cerebral, provocan una pérdida sucesiva de consciencia y memoria. Si las conexiones no son físicas sino inmateriales, ¿cómo algo material como un trombo, un prión o un conjunto de proteínas mal plegadas pueden hacer perder la memoria en vida? Muchos investigadores describen el siglo XXI como el siglo del cerebro, el momento de la historia en que se desentrañarán muchos de sus misterios. Tapando esos agujeros de conocimiento que ahora tenemos quizás se evite que se cuelen por los mismos ideas pseudocientíficas y mitos del pasado que aseguran explicar todo aquello que sigue siendo desconocido.

Referencias:

-Bardy, A.H. (2002) Lancet 359:2116.
-Buzzi, G. (2002) Lancet 359:2116-2117.
-Buzzi, G. (2002) (http://www.sro.org/2000/Buzzi/61/)
-Cobcroft, M.D. (1993) Anaesth. Intensive Care 21:837-843.
-Evans, J.M. (1987) London:Butterwoths 1987:184-192.
-Evans, J.M. (2002) Lancet 359:2116.
-Greyson B. (1998) Med. Psychiatry 1:92-99.
-Greyson, B. (2003) Gen. Hospital Psychiatry 25:269-276.
-Lempert, T. y col. (1994) Lancet 334:829-830.
-Maquet, P. y col. (1996) Nature 383:163-166.
-Moerman, N. y col. (1993) Anaesthesiology 79:454-464.
-Paolin, A. y col. (1995) Intensive Care Med. 21:657-662.
-Van Lommel, P. y col. (2001) Lancet 358:2039-2045.


  1. KC
    3 mayo, 2011 a las 6:37

    En sueños con el REM disociado, la activación de estas estructuras durante la inhibición de las zonas de la corteza cerebral puede provocar el almacenamiento de imágenes oníricas procedentes de la sala donde se está durmiendo. Por tanto, las NDE, la visiones desde fuera del cuerpo, y posiblemente otros fenómenos, como luces o imágenes rápidas del pasado, podrían representar una desinhibición de estructuras del sistema límbico debido a condiciones de hipoxia en el neocórtex, más que fallos de memoria o interpretaciones pseudocientíficas como los fenómenos paranormales.

    Personalmente creo que aquí está la clave de la cuestión. Desde mi punto de vista no es que el sujeto emerja de su cuerpo y vea lo que está ocurriendo, sino que sencillamente se lo imagina con los datos que el cerebro sigue registrando a través de los sentidos. Una especie de sueño letárgico que luego se interpreta de forma subjetiva como si hubiera sido una experiencia real. Por eso es posible que, finalmente, se llegue a esto:

    Invitó a todos ellos a realizar un test muy simple: intentar identificar objetos que estaban en lugares poco comunes, decir la hora que marcaba el reloj y que prestaran especial atención a los detalles que habían en el lugar y lo compararan con el real. Sólo 5 de ellos quisieron contestar a esas preguntas: los objetos colocados en lugares poco usuales (por ejemplo sobre los armarios) nunca fueron identificados en los NDE.

    Buena entrada, Manuel.

    Saludos.

  2. persona
    3 mayo, 2011 a las 7:17

    Muy buen articulo Manuel, como siempre. Para mi lo mas paranormal de este caso es como ha llegado la investigacion de Lommel a verse publicada en una publicacion como The Lancet. Ya dentro de mi opinion personal, hubiera publicado nuestra chica centerfold favorita, la pseudomona putida.

    Sun saludo.

  3. Anita
    3 mayo, 2011 a las 7:56

    Me ha encantado.
    Tengo una duda que a lo mejor es tonta, pero me puede la curiosidad: yo siempre he dicho droperidol. ¿Alguien sabe si droperinol es correcto también? Lo he visto en algunos artículos (pero pocos).Casi siempre aparece como droperidol o dehidrobenzoperidol.

  4. 3 mayo, 2011 a las 8:06

    Anita quise poner droperidol. Es una errata, gracias por el apunte 😉

  5. Felix +
    3 mayo, 2011 a las 9:14

    “(…) se dan en una persona sin actividad cerebral en el cerebro.”

    Menuda errata 😀

    ¡Muy buen artículo!

  6. 3 mayo, 2011 a las 10:11

    Felix, corrección corregida 😀 Gracias

  7. Uri
    3 mayo, 2011 a las 10:18

    En general los recuerdos se manifiestan desde una prespectiva diferente a la primera persona ya sea desde arriba,desde atras,lateral,al menos en mi caso incluso en los sueños se da de esta manera,incluso puedo ver mi rostro cosa que obviamente es imposible que recuerde asi que supongo que es el propio cerebro que genera estas imagenes.
    Incluso en el caso de los quirofanos,alguna vez que he sido operado he recordado (a posteriori) las conversas de los medicos.Asi que creo que en estos casos los pacientes recuerdan cierto tipo de cosas y el cerebro genera la imagen.

  8. Kimalainen
    3 mayo, 2011 a las 11:39

    Me ha encantado el artículo, muchas gracias por brindárnoslo, Manuel.
    Pero precisamente el testimonio de la enfermera de la dentadura no queda desmentido ni explicado por todos los datos que nos das… ¿cómo se responde a quien se aferra a éste y a otros testimonios parecidos para justificar su necesidad de demostrar que el alma existe?

  9. 3 mayo, 2011 a las 11:42

    ¿cómo se responde a quien se aferra a éste y a otros testimonios parecidos para justificar su necesidad de demostrar que el alma existe?

    ¿Afirmando que la ciencia no se construye en base a anécdotas particulares?

  10. Marino
    3 mayo, 2011 a las 12:02

    A mi tambien me parece que las explicaciones cientificas tienen muchisimos mas visos de ser las correctas. Y desde luego me parecen mucho mas creibles y sencillas. yo alguna vez, justo en ese momento en el que estás a puntito de quedarte frito de todo, he sentido como si flotase o como si me balanceasen, y estamos hablando de una situación nada traumática. Con un poco de actividad que retengas, por ejemplo, que el oido pueda registrar sonidos, mas recuerdos del pasado (a fin de cuentas, casi todas las salas de hospital son igual de horribles) mas un par de episodios de House, ER, HC, o similares, todo eso bien remezclado seguro que te da una “imagen vívida” de tu reanimación.

  11. Marino
    3 mayo, 2011 a las 12:09

    kima, me imagino perfectamente la explicación a eso. La enfermera diciendo “le guardo la dentadura en este cajón” o alguien preguntando “donde está la dentadura?” y otro respondiendo “la puso la enfermera en ese cajón” o cualquier derivado. Eso me parece no solo factible si no que además muy probable.
    Está claro que solo es una suposición, pero me parece bastante plausible.

  12. gatameiga
    3 mayo, 2011 a las 12:12

    El artículo es muy interesante, aunque yo siempre me he preguntado, ¿Por qué la sensación de salir del cuerpo? No estoy hablando, como dice Uri de la manifestación de los recuerdos, que por lo menos en mi caso, ocurre también de ese modo, como de una perspectiva alejada, como si no fueran mis propios recuerdos o estar viendo una película. No me ocurre con TODOS mis recuerdos, pero sí con la mayoría.
    Pero la primera pregunta me refiero a algo que a mi personalmente me ha pasado y llaman normalmente sueños lúcidos (También he encontrado quien me ha insistido en que son viajes astrales, pero dejemos eso de lado xD) y por lo menos para mi, la sensación de salir del cuerpo es lo más horrible que he sentido nunca. No es doloroso, que ya se sabe que en los sueños puedes sentir dolores penetrantes, pero sí extremadamente desagradable. Y me ha pasado varias veces. Además de que resulta muy impactante e inquietante la imagen de ti mismo durmiendo, respirando (Que yo por lo menos, cuando me ha pasado, la que se queda en la cama sigue viva y tan tranquila xD), y una vez que he pasado por esa horrible experiencia, reacciono inmediatamente a que eso es un sueño (Y muchas veces me despierto de golpe), así que siempre he buscado información acerca de ello. Pero no encuentro ninguna posible explicación además del siempre típico “Los sueños son sueños”. Pero, ¿No tiene todo una explicación? Yo creo que sí, y por eso no me conformo con ello. Debe haber algún motivo para que la mente te haga pasar por esa horrible experiencia, para, por así decirlo, esforzarse en hacerte creer que puedes salir de tu propio cuerpo. Y me gustaría saber cual es …

    En cuanto al artículo, interesantísimo, como siempre. Y el simple hecho de utilizar una de mis frases favoritas “Grandes afirmaciones requieren grandes evidencias”, ya me hace feliz. Es una frase que resume muy bien el mundo de la divulgación científica. Cuanto más gordo sea lo que afirmes, más pruebas necesitarás para convencer a todo el mundo de que es cierto o que, como mínimo, tienes suficientes pruebas para inferir que es de ese modo aunque otros expertos puedan opinar de manera contraria.

  13. Uri
    3 mayo, 2011 a las 12:27

    En realidad todo es recuerdo,ya que excepto en el exacto momento presente el resto de experiencias se recuerdan.
    La sensacion de salirse del cuerpo creo que se debe a (como dice el articulo) la paralisis del sueño que todos sufrimos mientras dormimos pero que alguna vez puede perdurar unos instantes despues de despertarse.Es una sensacion desagradable y la consciencia reacciona a este efecto de muchas maneras:A algunos les parece salirse del cuerpo (para escapar de la angustia de la paralisis),otros experimentan el tiempo lento (como moverse en gelatina) y los hay que sienten presencias al pie de la cama y se aterrorizan.
    Quiero decir que tal vez en el momento uno se percibe normal pero luego lo recuerda en perspectiva aerea.

  14. Aoi Neko
    3 mayo, 2011 a las 12:29

    Muy interesante, gracias por el artículo!

    Este, junto con el tema de los sueños, o cualquier cosa que involucre al cerebro (o más bien, el encéfalo), es un tema fascinante, pero que dado el desconocimiento (o los agujeros que tenemos aún en dicho conocimiento), dan alas a la imaginación y a cualquier visión pseudocientífica del tema.

    Me ha pasado a veces, que cuando estoy empezando a dormirme, o bien a punto de despertarme, soy consciente del entorno que me rodea (especialmente a nivel sonoro). En ocasiones, en ese estado, tengo la sensación de poder elegir si despertarme del todo o continuar durmiendo. Luego más tarde, rescato algún tema o conversación que se estaba manteniendo mientras estaba en eses estado, y me comentan, ¿pero no se supone que estabas dormida? (bueno… sí, más o menos…)

    Realmente me interesaría leer sobre temas tales como los sueños lúcidos, la hipnosis, técnicas de relajación y meditación, desde un punto de vista científico y escéptico (tengo la impresión que sobre estos temas un gran porcentaje de información que se encuentra googleando es magufa, y como lega en el tema, a veces cuesta separar el grano de la paja).

  15. gatameiga
    3 mayo, 2011 a las 12:50

    Uri, yo también había leído lo de parálisis del sueño, pero no llego hasta ese extremo, yo soy consciente de que es un sueño en el mismo momento en el que consigo “salir” del cuerpo, y antes de eso, no soy consciente de mi propio cuerpo, así que no siento la angustia de estar paralizada, pero realmente yo mientras llego a ese estado de somnolencia no estoy angustiada, de hecho, es cuando más relajada estoy. Ese momento en el que notas ir durmiéndote poco a poco, tranquila y sosegadamente, por eso no lo relaciono con las experiencias de las que se hablan en la parálisis del sueño, porque yo sí que me duermo y pierdo la consciencia del cuerpo, no me siento atada, inmovilizada ni paralizada.
    Simplemente estoy relajada y tranquila, y en un momento dado me “despego” del cuerpo, como si me partiera en dos. No duele, pero es angustioso. Y justo cuando eso ocurre, me doy cuenta que es un sueño.
    En la parálisis del sueño, o lo que he leído sobre ella, no llegas a percibir esas vivencias como sueños, sino como hechos reales y sí que sueles sentir dolor cuando ocurren cosas en el sueño que duelen en la realidad, como golpearse, hasta el punto de que puedes seguir sintiendo ese dolor luego de despertarte.
    Yo no siento dolor, no me siento observada, no siento nada de angustia hasta el momento de “salirme” del cuerpo.
    Por eso normalmente diferencio lo que pasa en una parálisis del sueño a lo que pasa conmigo (Y supongo que más gente, pero de los pocos que les pasa, están convencidos de que son viajes astrales –U) y pienso que debe tener otro motivo. Sino, estando completamente relajada y tranquila durmiendo, ¿Por qué iba el cerebro a someterme a ese estrés? No me hace nada feliz y yo sí que estaba feliz antes de que lo provocara.

  16. Uri
    3 mayo, 2011 a las 13:18

    No soy un experto ni mucho menos.Pero son frequentes los sueños donde uno flota o vuela y que pueden tener un despertar bastante brusco si uno sueña que se cae.Tambien es frequente,como dices que te pasa,el soñar estando medio despierto o medio dormido y donde el sueño se mezcla con la realidad.
    En general los sueños tienen relacion con el estado de animo,los sentimientos,experiencias que hemos tenido…
    Conoci una chica que tuvo una temporada muy mala porque cada noche soñaba con un tipo que la perseguia para matarla,asi que fue a un psicologo.Este le hizo muchas preguntas sobre el sueño en si y en la siguiente sesion le puso el DVD de “el resplandor”.Resulta que de niña vio la pelicula y en sueños revivia una escena en concreto.Obviamente despues de saberlo no lo volvio a soñar.
    Tal vez si haces memoria en como te sentias o que situacion estabas atravesando (examenes,rupturas sentimentales,quedarte en paro,empezar un trabajo nuevo…) cuando tenias un sueño en concreto (siempre que este sea recurrente) te puede ayudar a saber por que tienes ese sueño.

  17. Kimalainen
    3 mayo, 2011 a las 13:46

    Manuel :
    ¿cómo se responde a quien se aferra a éste y a otros testimonios parecidos para justificar su necesidad de demostrar que el alma existe?
    ¿Afirmando que la ciencia no se construye en base a anécdotas particulares?

    Ya, si hasta ahí llego, lo que pasa es que esa experiencia viene recogida en un estudio que, para más inri, ha sido publicado en una revista de gran prestigio. Así que eso da la excusa perfecta para decir que, de hecho, sí, el estudio de las anécdotas particulares sí forma parte del saber científico.
    A ver, no se me malinterprete. Por supuesto que tiene que existir una explicación racional a esto (que no incluya ningún ente sobrenatural), pero quedarse en un “eso es una mentira o una exageración” es jugar a lo que juegan los creacionistas con lo que dicen los científicos (todavía recuerdo el día en que Logos dijo que no se creía lo de las bacterias que descomponen el poliéster). Y no me gusta rebajarse a ese nivel.

  18. 3 mayo, 2011 a las 14:15

    Cierto Kimalainen, pero donde dije anécdota puede decir evidencia sin problema. No hace mucho hablamos aquí de una publicación de Science donde un grupo de investigación describía organismos en los que el arsénico sustituye por completo al fósforo. Pero al poco tiempo hemos visto la reacción: otros muchos trabajos cuestionando lo anteriormente dicho y ninguno capaz de repetir los resultados. La memoria del agua fue publicada en Nature, pero fue algo irreproducible (de hecho fue un error que pasaron por alto). Esto vienen a decir que la publicación en una gran revista está muy bien, ha pasado el primer examen, pero el examen auténtico es que luego hace la comunidad científica internacional al intertar reproducir los resultados. Los negacionistas cargan las tintas sobre los trabajos de Gallo y Montagnier con el VIH, pero eso es agua pasada, lo importante es que muchos investigadores han confirmado sus resultados. Ahí esta clave.

    Otros trabajos diferentes a los de van Pimmel muestran que las experiencias se pueden obtener sin poner a una persona al borde la muerte; además las creencias de la persona juegan un papel importante entre sufrir o no esas experiencias. Y lo más importante, los testimonios son claves para tirar la investigación hacia un lado u otro por lo que las entrevistas deben de ser muy cuidadosas para asegurar que de forma inconsciente se da información clave al paciente.

  19. Jose Manuel
    3 mayo, 2011 a las 14:38

    Magnífico artículo, Manuel.

    Aunque no haga Ciencia mi “testimonio”, sí os puedo decir que durante varios años, yo me inducía a voluntad “salidas del cuerpo” y hasta “viajes astrales”. Lo que nunca pude hacer es controlar por completo lo que iba a suceder a continuación ni jamás verifiqué que realmente hubiera “salido del cuerpo”, ya que jamás pude identificar la colocación de objetos, contenidos de conversaciones, etc. por parte de otras personas con quienes me ponía de acuerdo, además de que los “lugares” que “visitaba” eran irreales en muchos aspectos.

    Lo lograba (supongo que podría volver a hacerlo de nuevo con algo de práctica, pero ya ni lo intento por mi grave cardiopatía, que quizás me pusiera en peligro) obligándome por medio de técnicas determinadas de relajación y visualización a permanecer lúcido en la cama hasta que transitaba a un nuevo estado de consciencia (sueño lúcido, quizás).

    Entonces se producía la incomodísima y angustiosa inmovilidad absoluta, seguida de una suave “salida del cuerpo” en plena aparente posesión de mis sentidos y consciencia “extracorpóreos”, flotar “a voluntad” en el aire y desplazarme al instante a lugares de todo tipo, que nunca coincidían del todo con cómo eran en la vida ordinaria “dentro del cuerpo”, o a otros totalmente desconocidos, pero siempre constituidos por elementos perfectamente cotidianos, aunque configurados con proporciones, colores, idiomas, sonidos, etc. no ordinarios en la vida cotidiana en vigilia.

    Cuando “dominas” la técnica es algo muy placentero, aunque por desgracia, la calidad del sueño y del descanso se altera a peor, por lo que no hay que abusar de ella, que no pasa de ser un pasatiempo alucinógeno sin el uso de narcóticos.

    Creo firmemente, que las NDE son un tipo de alucinación de ese tipo unida a cierta actividad y consciencia sensoriales muy sutiles a pesar de la aparente inconsciencia (que puede que casi nunca sea total mientras estamos aún vivos) y que los contenidos coincidentes de muchas de las experiencias que se tienen son debidas más que nada a la enorme similitud de la estructura cerebral de todo ser humano y a que nuestras percepciones sensoriales son siempre muy similares, a pesar de diferencias individuales al percibir la realidad.

    Y para ello me baso tanto en mi experiencia en esa variedad de vivencias, como en lo que conozco de neurociencia y en lógica racional, que tampoco es mucho, pero va aumentando por ser un tema que me fascina.

    Mi enhorabuena por el artículo una vez más, Manuel.

  20. Jose Manuel
    3 mayo, 2011 a las 14:53

    Jo, Manuel. No sé qué he hecho, pero un comentario que he escrito a este artículo tuyo (que me ha gustado muchísimo), ha desaparecido sin aviso de moderación ni nada. Se ha evaporado.

    Si te ha llegado como spam o algo así, te ruego lo publiques si no lo encuentras inadecuado.

    Si no aparece, lo volveré a escribir e intentar, pero era algo largo 😦

    Gracias por todo (y, principalmente, por este post).

  21. 3 mayo, 2011 a las 15:05

    Jose Manuel, se quedó atascado en spam, ya está liberado. Cosas de WP 😉

  22. Jose Manuel
    3 mayo, 2011 a las 15:05

    ¡Muchas gracias, Manuel! Ya ha aparecido el comentario 🙂

  23. Kimalainen
    3 mayo, 2011 a las 15:52

    Manuel :
    Y lo más importante, los testimonios son claves para tirar la investigación hacia un lado u otro por lo que las entrevistas deben de ser muy cuidadosas para asegurar que de forma inconsciente se da información clave al paciente.

    Muchísimas gracias por tu aclaración, Manuel. La clave está en que recoger ese testimonio está muy bien, pero el evento en sí no se produjo en un entorno controlado y por lo tanto no merece ser tenido en cuenta por la comunidad científica. ¡Y menos aún mientras nadie sea capaz de repetirlo, esta vez sí, en un experimento serio!
    Yo siempre he sentido una enorme afinidad por las ciencias, pero la verdad es que los aspectos más técnicos y “burocráticos” (permitidme la expresión) del diseño de experimentos es algo con lo que no estoy familiarizado. Es lo que pasa cuando lo que se estudia son Matemáticas, donde no hace falta tener esas precauciones 🙂

  24. 3 mayo, 2011 a las 16:07

    Lo de la enfermera no es raro. Hace tiempo en una charla sobre primeros auxilios y el que nos la dio nos dijo que era bueno hablar con las personas que estaban inconscientes o en coma, porque era de alguna manera consciente de lo que les ocurría. Contaba la anécdota general de que una chica tuvo un accidente y reconoció a aquellos que la atendieron, incluso supo quien le cortó el cinturón de seguridad.

    No recuerdo lo suficiente para saber si fue un NDE o no, pero lo que sí sabemos es que el cerebro interpreta y hace las cosas como quiere. Tenemos nuestro propio sesgo mental (los racistas solo recuerdan los crímenes en los que dicen que lo han hecho extranjeros, aunque sean menos, les parecerá que la mayor parte de esos actos justifican su racismo), o que construye los estímulos como quiere/puede (ilusiones ópticas).

    Podríamos decir que en el fondo el cerebro es un poco chapucero y hace construcciones mentales con lo que tiene, pero que no coinciden con la realidad. Así que el cerebro memorizase la voz de los susodichos o que los párpados no estuvieran completamente cerrados y siguieran llegando estímulos visuales, que el cerebro almacenase esa información subconscientemente y que volvieran a la conciencia activa cuando vuelve a percibir el mismo estímulo, no parece tan descabellado.

    Es probable que cosas que escribo aquí estén estén ya explicadas por la ciencia y que difieran de lo que he escrito, pero igualmente sigue siendo muchísimo más factible eso a que tenemos un alma, de la cual no hay una sola prueba de su existencia, que se separa del cuerpo, es consciente de todo y luego vuelve cuando el cuerpo vuelve a estar habitable (demostrando unos conocimientos médicos sin necesidad de instrumental que ya quisiera cualquiera).

  25. Dr Venkman
    3 mayo, 2011 a las 16:35

    Que levante la mano el que piense que la ciencia es fascinante.
    Te felicito por el artículo 🙂

  26. Albireo
    3 mayo, 2011 a las 16:56

    Todo esto se basa únicamente en “testimonios”, o sea, no hay ninguna evidencia física. Los implicados, al igual que los que han presenciado apariciones de ángeles, ovnis, vírgenes, etc, etc, son completamente de fiar. Y los autores del artículo también. Entonces, ¿porqué dudais?.

  27. gatameiga
    3 mayo, 2011 a las 17:56

    Bueno Uri, realmente no recuerdo si estaba en un mal estado de ánimo, pero lo que dices es interesante, trataré de analizarlo desde ese punto si me vuelve a ocurrir, es un buen modo de planteárselo. Pero sigo pensando que mi cerebro es bastante cruel al hacerme pasar por ello cuando no se lo he pedido xD
    En cuanto a lo que dice Jose Manuel, supongo que puedo reconocerlo como lo que yo hago, ya que si estoy muy relajada puedo “Salir” del cuerpo a voluntad y no despertarme de golpe, aunque una vez que “salgo” de él soy consciente de que es un sueño, solo que no me agrada demasiado pasar por el tramite de “salir”, así que igual no lo repito. Hace años que no lo hago, creo que ahora mismo también me haría falta de nuevo entrenamiento. Por eso creo que esas experiencias corresponden a un sueño lúcido, siempre que tengas consciencia de que estás durmiendo, se considera como tal.
    Sea como sea, lo dejaré como de costumbre en “Son sueños lúcidos” y punto pelota. Mi cerebro me castiga por no darle suficiente glucosa xD Como cuando tengo pesadillas (Nota mental, comer chocolate antes de dormir).

  28. Uri
    3 mayo, 2011 a las 18:54

    Tampoco me refiero a que el estado de animo sea malo,simplemente que en mi caso los sueños suelen tener que ver con el estado de animo (sea bueno o malo) y curiosamente (o paradojicamente) la asociacion no es,como podria pensarse,un mal estado de animo un sueño desagradable y un buen estado de animo un sueño desagradable.
    Supongo que cada cual tiene sus sueños recurrentes.Por ejemplo,en mi caso,casi siempre que termino un empleo suelo soñar que vuelvo a ser un nuño y es el primer dia de la escuela.No se que relacion tiene pero sucede.
    Igualmente cuando las cosas me van muy bien y tengo buena suerte suelo soñar que caigo de una gran altura.
    Quizas en tu caso sueñas que sales del cuerpo por un motivo que no tiene que ser especialmente transcendente.Tal vez tengas hambre o ganas de ir al baño o el vecino haga ruido o las cañerias silben.
    Por eso te decia el tratar de recordar que sucede en tu vida cuando sueles soñar lo mismo.

  29. gatameiga
    3 mayo, 2011 a las 19:24

    Ummm, parece interesante, nunca me había parado a pensar en ello ya que además de la sensación de salir del cuerpo, ningún otro sueño mío se repite, pero quizás si que deba buscar el desencadenante, como mínimo sería interesante saberlo.
    Los dos únicos tipos de sueño que puedo recordar son pesadillas de todo tipo, que no parecen tener un nexo común, y lo de salirse del cuerpo. Por suerte hace tiempo que no recuerdo nada de lo que sueño, eran siempre pesadillas. Así que de momento parece algo difícil de resolver, pero me gustará tenerlo en cuenta por si vuelve a ocurrir, es un buen consejo. Gracias Uri, por todo :3

  30. AvA
    3 mayo, 2011 a las 20:29

    Interesantísimo. Como siempre el camino a seguir para entender los que nos rodea y lo que somos es la ciencia.

  31. Uri
    3 mayo, 2011 a las 21:47

    El campo de los sueños me parece dificil de analizar porque cada individuo tiene sus propias circumstancias y vivencias.Luego es dificil hacer generalizaciones.

  32. 3 mayo, 2011 a las 23:13

    No puedo comentar nada porque me supera el análisis realizado. Sencillamente guau. Gracias por la aportación porque esto es aprender algo nuevo cada día. Gracias.

    http://pocoquedecir.wordpress.com/2011/05/03/%C2%BFdemocracia-y-libertad/

  33. Selfish
    4 mayo, 2011 a las 8:53

    No os perdais la peor película de Clint Eastwood, Más Allá de la Vida (Hereafter), donde se exponen ridículos argumentos (los de siempre) a favor de la NDE, y donde Matt Damon hace de parapsicólogo medio bobo y muy soso.
    Peli magufa donde las haya, jeje.

  34. Núria
    4 mayo, 2011 a las 16:07

    Felicidades por el artículo, es un tema que me interesa. Estoy con Aoi Neko, me interesaría mucho leer algo vuestro sobre la hipnosis. Como casi siempre aparece en contextos poco serios, creía que era una pseudociencia más, pero por otra parte se habla mucho de “hipnosis clínica” o “médica” (lo cual tampoco es un dato fiable, también hay “médicos homeópatas”). ¿Hay alguna prueba científica de la existencia de la hipnosis? ¿El fenómeno existe, pero mucho menos peliculero de lo que nos venden por ahí? ¿No hay nada de nada…?
    En fin, si me pudiérais aclarar un poco el tema os lo agradecería mucho.

  35. javi
    4 mayo, 2011 a las 17:52

    Los sueños son metaforas vitales. No representan la realidad física. Representan miedos, emociones y deseos reprimidos o no. En ocasiones son premonitorios

  36. javi
    4 mayo, 2011 a las 18:05

    Los sueños son metaforas vitales. No representan la realidad física. Representan miedos, emociones y deseos reprimidos o no. En ocasiones son premonitorios y describen incluso a personas a las que conoceremos más adelante. No habeís pensado nunca quizás, sólo quizás, que la sensación de salir del cuerpo, sea resultado de una disociación emocional entre el individuo y su entorno. Puede ser que las tensiones entre la pareja o la familia, especialmente cuando somos muy sensibles, den rienda suelta a este tipo de imágenes onirícas; que, por supuesto, son desagradables, porque reflejarían nuestro malestar o aislamiento. Incluso aunque no lo sepamos. No creo que en la vida biológica haya nada anormal pero si que es cierto que todos nosotros somos muy complejos. Un abrazo a todos.

  37. Aoi Neko
    4 mayo, 2011 a las 18:07

    Mmmm, Javi, ¿en que basas tus afirmaciones?

    Dudo que sean representaciones directas de algo, y no creo en absoluto que sean premonitorios (¿cómo puede el cerebro que los produce conocer el futuro?)

  38. Jose Manuel
    4 mayo, 2011 a las 18:39

    Aoi Neko :
    Mmmm, Javi, ¿en que basas tus afirmaciones?
    Dudo que sean representaciones directas de algo, y no creo en absoluto que sean premonitorios (¿cómo puede el cerebro que los produce conocer el futuro?)

    ¡Eso, eso! ¿Qué evidencias respaldan esa afirmación tan categórica tuya, Javi?

    Es algo que ya he oídio a psicoanalistas tanto freudianos como jungianos, pero jamás he sabido de qué manera se ha llegado a esas conclusiones, ni con qué estudios, de qué tipo, con qué medios, cómo se han puesto a prueba y demostración, si son falsables, etc. Hasta donde llego a vislumbrar, se basan más que nada en afirmaciones y opiniones de “autoridades” en “psicología del inconsciente” y cosas similares, totalmente al margen de la Neurociencia y del estricto y diligente uso del Método Científico. Pero igual me equivoco, y me gustaría (de veras, sinceramente) despejar mis dudas al respecto.

    Un saludo.

  39. javi
    4 mayo, 2011 a las 18:39

    Porque tuve un tiempo en el que conoci a personas con las que habia soñado antes. Y no creo en Magufadas. Realmente me paso. Creo que existen realidades detras porque, en cierta ocasión, soñe, poco antes de una intervención, que querían hacerme y que me daba miedo, que, al trasladarme al quirofano, se fundía la luz del ascensor y este se desplomaba. Al poco tiempo, la intervención se canceló temporalmente. Todo porque no logré hablar con mi cirujano antes de la operación para saber que querían hacerme. Cuando lo consegui deje de soñar eso y entre en el quirofano.

  40. Jose Manuel
    4 mayo, 2011 a las 18:50

    ¡O.K., Javi! Aclarado (creo). Lo único es que eso no son evidencias, es una anécdota interpretada por ti, simplemente, con el valor afirmativo que eso tenga, pero sin valor demostrativo.

    Lo que sí agradezco mucho es tu aclaración y que hayas contestado a la pregunta de buena fe y con absoluta sinceridad. Así que muchísimas gracias 🙂

  41. javi
    4 mayo, 2011 a las 18:51

    Todo lo que digo es cierto. Como os digo lo primero, también os aseguro que ha dejado de ocurrirme. Por que? pues ni puñetera idea. Por cierto, no creo ni en Freud ni en Jung. Que conste en esta Web que me parecen unos charlatanes. Soy lector de Antonio Damasio que me parece lo más opuesto a eso.

  42. Jose Manuel
    4 mayo, 2011 a las 19:06

    ¡Perdona, Javi! No me malinterpretes. Lamento mucho haberte dado la impresión de que pongo en duda la veracidad de lo que has contado. No es eso. Creo sinceramente que dices la verdad tal y como tú la has vivido, lo que es signo de gran honestidad personal que agradezco y valoro mucho; en serio totalmente. Te pido disculpas por haberte molestado, de veras.

    Lo que me refería es que a tu vivencia no tiene el carácter de una evidencia validable científicamente; es un testimonio de una serie de experiencias que tuviste y de cómo las interpretas. Y ese es su valor; pero no va más allá objetivamente hablando.

    Al ser escéptico en mi manera de pensar, siempre trato de conseguir evidencias lo más fuertes posible que respalden las afirmaciones que leo o escucho para valorarlas en cuanto a su nivel de “certeza” (siempre relativa); y más aún en campos tan escurridizos como el de la naturaleza de los sueños, las NDE, los estados de consciencia, etc.

    Un saludo y disculpa de nuevo el haberte incomodado. No lo pretendía; ha sido torpeza mía.

  43. Aoi Neko
    4 mayo, 2011 a las 19:08

    Gracias por compartir tu experiencia y por tu aclaración javi…

    Como comenta Uri, “El campo de los sueños me parece dificil de analizar porque cada individuo tiene sus propias circumstancias y vivencias.Luego es dificil hacer generalizaciones.”

    Basándome en mi experiencia personal, como ya se ha comentado, si creeo en que el estado de ánimo juega un papel muy importante en qué y cómo se sueña. A mi me suele pasar, que cuando tengo que hacer algo importante (un examen, la salida de un viaje, la puesta en marcha de un proyecto), suelo soñar que me duermo, o bien se me olvida y me doy cuenta más tarde, que horror (y qué tranquilidad al despertar)… lo que hacen los nerviossss.

    En cuanto a lo de las premoniciones, a mi me ha pasado el vivir una situación, recordarla y luego pensar… “esto juraría que lo he soñado antes”. Pero nunca he podido estar segura de que esto fuera así, y que los recuerdos no me estuvieran jugando una mala pasada. Y por supuesto no tengo ninguna base que lo sustente, ni para mi misma más que esa vaga impresión.

    Lo dicho, eso también es una experiencia muy personal, sin ningún valor demostrativo.

  44. Aoi Neko
    4 mayo, 2011 a las 19:14

    Jose Manuel, también gracias a ti por tus comentarios y por compartir tu experiencia.

    Tengo curiosidad sobre lo que has comentado de los sueños lúcidos. ¿Podrías darme alguna información al respecto? Si es posible inducirlos (de tue explicación deduzco que en tu caso sí podías), y en caso afirmativo si es interesante probarlo (como experiencia), etc… También me gustaría saber qué opina un psicólogo (no un psicoanalista) sobre el tema.

    Personalmente he tenido algún que otro sueño lúcido espontáneo, y los recuerdo normalmente de forma vaga, pero con sensación bastante agradable.

  45. Jose Manuel
    4 mayo, 2011 a las 19:40

    Aoi Neko :
    Jose Manuel, también gracias a ti por tus comentarios y por compartir tu experiencia.
    Tengo curiosidad sobre lo que has comentado de los sueños lúcidos. ¿Podrías darme alguna información al respecto? Si es posible inducirlos (de tue explicación deduzco que en tu caso sí podías), y en caso afirmativo si es interesante probarlo (como experiencia), etc… También me gustaría saber qué opina un psicólogo (no un psicoanalista) sobre el tema.
    Personalmente he tenido algún que otro sueño lúcido espontáneo, y los recuerdo normalmente de forma vaga, pero con sensación bastante agradable.

    Bueno, lo cierto es que yo empecé a intentarlo como conato de práctica del “Yoga del Sueño” cuando practicaba y estudiaba el Budismo Vajrayana (tibetano), en que supuestamente se origina mentalmente (según la explicación “oficial”) un “cuerpo del sueño”, que sería de naturaleza “sutil” y “transportaría” la consciencia a voluntad. Con algunas explicaciones sobre este yoga (es uno de los llamados “Siete Yogas de Naropa” -que era un yogui y místico budista vajrayana de la India antigua -no recuerdo la época, pero bastante antiguo-), aprendí la técnica básica. Su objeto es demostrar que el fenómeno de la consciencia siempre requiere de una base sensorial (por sutil que esta sea) para producirse, por lo que no existe ninguna entidad que pueda considerarse como autoexistente, tal como un “alma”, “yo”, “espíritu”, etc.

    Aparte de esto, la técnica no es sencilla; requiere de mucha práctica previa, pues exige un alto poder de concentración sin distracciones, relajada, lúcida y abierta, pero bien centrada en el proceso de relajación, control de la respiración y visualizaciones que exige el procedimiento tradicional.

    Posteriormente, he visto por internet páginas sobre “viajes astrales” y “sueño lúcido” que explican técnicas mucho más sencillas para ejecutarlo, aunque requieren siempre mucha práctica paciente previa en la mayoría de los casos. Varias de ellas, son escritas por psicólogos profesionales, que llaman mayoritariamente a ese tipo de experiencias “sueños lúcidos”.

    ¿Merece la pena? Esa valoración es muy subjetiva. Cuando dominas la técnica, es muy placentero; pero a mí no me ha aportado nada más que momentos de placer, con vivencias estéticas muy bonitas, una enorme sensación de libertad y poco más. Considero que son como pasatiempos alucinógenos sin uso de psicotrópicos ni narcóticos. Parece que es soñar con plena consciencia del contenido de los sueños, en torno al tema de que eres un ser incorpóreo que se mueve libremente por donde sea, sin restricciones.

    Los efectos secundarios indeseables han sido en mi caso mal descanso y dificultad para conciliar el sueño cuando no pretendía “volar”, aparte de la fuerte ansiedad temporal que produce la experiencia de inmovilidad y ahogo que precede a la “salida del cuerpo”. Después de eso, es placentero. Pero se acumula sueño y cansancio si abusas de ello. Y no descarto que quizás se puedan producir daños cerebrales si se abusa demasiado.

    Es una cuestión que cada uno ha de decidir. A mi no me aportó lo que esperaba del asunto; pero fue interesante.

  46. Jose Manuel
    4 mayo, 2011 a las 19:41

    Perdón; un error. Son “Los SEIS Yogas de Naropa”, no SIETE. Un lapsus de memoria.

  47. Uri
    4 mayo, 2011 a las 20:33

    En cuanto a las premoniciones me parece que tiene una explicacion que ya ha apuntado Jose Manuel cuando se ha referido a la “psicologia del inconsciente”.No os ha pasado nunca el tener un problema que parece que no podemos resolver y tras una noche de sueño despertar con la solucion en la cabeza.Pues creo que es esencialmente eso mas el hecho de que percibimos mas de lo que somos conscientes o dicho de otro modo,nuestro cerebro procesa muchos datos a traves de nuestros sentido de lo que somos conscientes.Por ejemplo,en el caso del ascensor que se desploma.Imaginemos que un sueña eso y eso termiba por suceder,es probable que en un viaje previo en ese ascensor haya vibraciones,ruidos e incluso olores que hayamos percibido pero andamos pensando en otras cosas y no le prestamos atencion,pero el cerebro si procesa esos datos y llega a la conclusion de que ese ascensor no esta bien,de que tal vez pueda accidentarse.Luego sin darnos cuenta (por intuicion) evitamos el coger el ascensor.
    Otro ejemplo tipico es el soñar con alguien que hace tiempo que no ves y encontrartelo al dia siguiente.Tal vez pasas cerca de su cas en coche y realmente no te fijas en ello pero pasas cada dia y ves la casa con las persianas bajadas.Luego un dia pasa y las persianas estan abiertas.No has sido consciente de ello pero lo has visto y tu cerebro lo ha procesado y claro de manera inconsciente sabes que tu colega ha llegado al pueblo,despues sueñas con ello ,te lo encuentras y parece una premonicion pero realmente ya sabias que estaba en el pueblo y es por eso que soñaste que te lo encontrabas.Unicamente que hay un proceso de informacion y procesamiento del que no has sido consciente.

  48. Aoi Neko
    4 mayo, 2011 a las 21:36

    Muchas gracas Jose Manuel.

    Lo de los sueños lúcidos no me lo tomo de otra manera más que para tener una experiencia placentera, y entender un poco más sobre el tema, instropectivamente. Me resulta curioso, que de este tipo de experiencias, miradas desde un punto de vista crédulo (y no escéptico/crítico), y con un poco de sugestión es facil obtener “experiencias místicas”.

  49. Jose Manuel
    4 mayo, 2011 a las 21:48

    De nada, Aoi Neko. Siempre un placer aportar algo por aquí.

    El tema de la conciencia da aún mucho juego, por desgracia, para el misticismo y toda clase de pseudociencia. Aún es un campo bastante poco penetrado por la Ciencia, aunque se va avanzando en él, a medida que avanza la Neurociencia, joven todavía. A mí, personalmente, me fascina y cautiva todo estudio científico de lo referente a la conciencia, el cerebro y las funciones cognitivas. Antes de adoptar el escepticismo como forma básica de pensar, me sentía desviado en su estudio por las pseudociencias de la mente; pero siempre me ha atraído, y de ahí mi intrusión en el Budismo hace años.

    Lástima no tener la formación superior requerida para haberme introducido en ese campo en serio, en vez de como observador aficionado. Ya no soy capaz por motivos de salud, que afecta muy negativamente a mis capacidades cognitivas y a mi tolerancia a los esfuerzos intensos o prolongados 😦 Errores de apreciación y valoración de la juventud.

  50. Nu
    6 mayo, 2011 a las 0:01

    Tengo poco time, y no cito a cada uno porque me lleva más tiempo y perdonar si tengo alguna errata…

    Jose, me gustaría que te explayarás con las técnicas budistas tengo curiosidad, aunque nombras justamente una que (desde la psicología) es la atención plena, que consigue que no se divague la mente en otros pensamientos, que se concentre, nada sobre natural 🙂 .
    (Dejo claro que los conceptos que maneja la gente “común” no es lo mismo que dentro de la psicología y puede no significar lo mismo, puede resultar confuso http://medina-psicologia.ugr.es/cienciacognitiva/?p=127 )

    El tema de los sueños comentaban la típica “sensación” de que parece que te vas a caer, eso ocurre en los estadios del sueño cuando se va a pasar a otra fase justo en ese momento como si de repente se desincronizará y produce esa sensación, disculpad pero no recuerdo ahora en cual de los estadios, simplemente un cambio de actividad cerebral (ondas theta, alfa…). Los sueños lucidos, que también son alucinaciones, estas son muy normales y muy común, por lo que no quiere decir que se tenga alguna lesión, (se puede producir por otros factores y estar completamente “sano”), e igual entran en estas etapas, hay parálisis del sueño porque justamente en otra etapa realmente hay una parálisis muscular (inhibición de las motoneuronas alfa).

    El dormir es adaptativo, los sueños podría decirse que es consolidación de que se ha vivido a lo largo del día, lo siento, tampoco son premonitorios.
    @Gata xD aunque te parezca increíble con ese alucine de viaje, sigues dormida, no creo que sea extracorpóreo, ni nada por el estilo.

    A lo mejor puede que les interese, aunque no sea de los sueños.

    Porque ocurren… el cerebro por “culpa” de la evolución tiene esos “fallos”, vamos a llamarlo pequeños cortacircuitos.

    Alguien pregunto por la hipnosis, http://espaciosinaptico.blogspot.com/2011/03/introduccion-la-hipnosis.html ahí se explica bien.

    El tema de la conciencia, las estructuras que forman el cerebro lo hacen posible, necesitas memoria crear nuevas memorias, ahí tienes el hipocampo, que tienes que planear algo, ahí esta el frontal, que es la parte pensante y que se deja llevar (muchas veces) del sistema límbico, el centro de las emociones, las respectivas aferencias y eferencias entre estas estructuras “crean” la conciencia. (Suena “simple” y no debería, pero estoy explicándolo muy por encima), que tiene más pinta de derivar la conciencia del sustrato biológico, pues si.

    El nde, (justamente hoy lo vi xD), son alucinaciones a medida que se va quedando sin oxigeno el cerebro va “apagando” cosas que no necesita, lo que quiere es sobrevivas y se centra en órganos vitales, y desconecta todo lo demás (de ahí la visión túnel, por ejemplo).

    Por cierto Manuel, excelente entrada he disfrutado bastante, justamente tendría más interrogantes y no sabría ni contestarlas con esa “hipótesis”, vamos es ridícula, se salta a la torera que pasa con la gente que tiene lesiones neurológicas, enfermedades, etc.

  51. Núria
    6 mayo, 2011 a las 22:50

    Los de la hipnosis éramos Aoi Neko y yo, ¡gracias por el enlace!

  52. 7 mayo, 2011 a las 1:08

    Jose Manuel

    A ver, tocayo, dices […] “Su objeto es demostrar que el fenómeno de la consciencia siempre requiere de una base sensorial (por sutil que esta sea) para producirse” […]. No siempre, en el sueño REM no hay base sensorial y sí consciencia.

    Manuel

    Se sabe más o menos cómo se construye un pensamiento abstracto (de forma consciente, no de forma inconsciente), y cómo se almacena. El pensamiento abstracto es una cualidad muy humana debido al lenguaje. Básicamente, es relacionar conceptos simbólicos de forma metafórica. Verbigracia: mi hijo es tan fuerte como el hierro. Otra cosa es saber la interrelación a nivel neuronal, que queda mucho por investigar.

    Saludos

  53. Jose Manuel
    7 mayo, 2011 a las 14:00

    José Manuel :
    Jose Manuel
    A ver, tocayo, dices […] “Su objeto es demostrar que el fenómeno de la consciencia siempre requiere de una base sensorial (por sutil que esta sea) para producirse” […]. No siempre, en el sueño REM no hay base sensorial y sí consciencia.

    Eres tú el que duerme (en cualquiera de las fases del sueño), constituido por todo tu organismo, que incluye (aunque duermas) tu cerebro, sistema nervioso y sistemas sensoriales, que no dejan de funcionar durante el sueño, aunque trabajen de manera diferente a cuando estás en estado de vigilia.

    El cuerpo, con sus “seis” sentidos (según el Budismo la mente es otro sentido más, que “percibe” los “objetos de la mente” -como las ideas, los conceptos, los estados de ánimo, etc.-), es la base sensorial sobre la cual se producen los fenómenos de la conciencia al entrar en contacto con los diferentes objetos de los sentidos. Así es como lo ve el Budismo, que es lo que tomé como referencia en ese tipo de experiencias que tuve.

    Por otro lado, aunque ya no soy budista, considero que cuando duermes, la base sensorial constituida por todos los cinco sentidos, más el sistema nervioso, encabezado por el cerebro (forman todos un conjunto interconectado con funciones especializadas cada parte), sigue existiendo y funcionando, por lo que la consciencia que experimentamos durante el sueño, tiene necesariamente también base sensorial.

    No hay ni puede haber procesos de consciencia sin base sensorial, me temo. Nadie ha demostrado que eso exista. Está ampliamente avalado por la experimentación y los descubrimientos en Neurociencia, sin embargo, el carácter de fenómeno emergente del cerebro de todo proceso mental, sin exclusión de la aún confusa e incompletamente definida y comprendida conciencia o consciencia.

    Postular, proponer o afirmar una consciencia independiente de bases sensoriales, supone proponer una conciencia separada del cuerpo. Eso no ha sido demostrado aún. Por cierto que uso “conciencia” y “consciencia” como sinónimos, aunque ignoro si son palabras equivalentes; pero en este caso las uso como completamente intercambiables.

    Respondiendo (provisionalmente) a NU:

    Estos días no me encuentro demasiado bien y tengo poco tiempo para internetear; pero en cuanto la situación cambie (lo que puede suceder entre hoy y mañana, seguramente), trataré de ampliar un poco el tema de la meditación budista; aunque es muy vasto y tengo dudas de si no incurriré en un off-topic con ello, cosa que no me gustaría hacer salvo que el autor de este post me lo permitiera dentro de unos límites razonables y sólo como aportación para los estudios de NU como psicóloga en ciernes 🙂 Por tanto, NU, no me he olvidado de tu petición ni la ignoro; es sólo que no estoy en buenas condiciones aún para abordar la respuesta, que será laboriosa para mí, por lo que la aplazo un día como mucho 😉

  54. Jose Manuel
    7 mayo, 2011 a las 14:01

    Perdón.

    No corté bien la cita de mi tocayo, que corresponde sólo al primer párrafo.

    El resto es mi respuesta.

    I´m sorry! Ya váis conociendo mejor mi legendaria torpeza con el teclado.

  55. X
    7 mayo, 2011 a las 22:21

    Según tengo entendido, los episodios NDE son muy frecuentes en buzos cuando se pasan de metros con mezcla atmosférica. Podría estar relacionados con narcosis por Nitrógeno.

    Si tocas el tema de meditación budista me permito sugerir que investigues sus técnicas de respiración y los efectos que provocan. (Se debería enseñar en las escuelas a los niños algo tan básico como respirar)

    Espero que te mejores, tu Blog es fenomenal.

  56. Jose Manuel
    7 mayo, 2011 a las 23:10

    Gracias por tus consejos y tus buenos deseos sobre mi salud, Señor X.

    Estoy de acuerdo en que este es un magnífico blog (el mejor en su campo para mi criterio y por eso lo sigo), pero no es mío ni por asomo; no sería capaz de hacer ni la millonésima parte de lo que hace este equipo de científicos que elaboran el blog. Yo soy un simple seguidor habitual; un mero lector y un ignorante mayúsculo en temas Científicos.

    Un saludo 😉

  57. 8 mayo, 2011 a las 11:24

    Jose Manuel, te paso un extracto de un estudio científico de uno de los mayores especialistas en desentrañar la base fisiológica de la conSciencia -en ciencia se suele poner consciencia para no dar lugar a equívocos-.

    Estudios con MEG indican que existe un intervalo temporal mínimo para la discriminación sensorial, un quantum unificador, del orden de 15 mseg. Este hallazgo sugiere que la coincidencia es un proceso funcional discontinuo determinado por las propiedades dinámicas del sistema tálamo-cortical (21).

    Además, al registrar de forma continua la actividad magnética espontánea, se demuestra una actividad semejante en banda gamma durante la vigilia y el sueño REM, pero no durante el sueño delta (7). Finalmente, si bien durante la vigilia, los estímulos auditivos generan claras respuestas oscilatorias de realineamiento de fase a 40 Hz (Fig. 2A), en ninguno de los sujetos examinados se observó dicho realineamiento durante el sueño de ondas lentas (Fig. 2B) o durante el sueño REM (Fig. 2C).

    Estos hallazgos indican que, si bien la vigilia y el sueño REM son estados eléctricamente semejantes en cuanto a la presencia de oscilaciones de 40 Hz, existe entre ellos una diferencia fundamental: la incapacidad del estímulo sensorial de realinear la actividad 40 Hz durante el sueño REM. De hecho, durante el sueño REM, los estímulos del mundo externo (inferiores al umbral de despertar) no se perciben, ya que están fuera de contexto con el estado funcional generado por el cerebro en ese momento. En otras palabras, el estado de ensoñación es una situación de hiperatención a la actividad intrínseca, durante la cual la entrada sensorial puede no acceder fácilmente a la maquinaria que genera la experiencia consciente. Este puede también ser el caso en estados psiquiátricos alucinatorios.

  58. Jose Manuel
    8 mayo, 2011 a las 17:52

    ¡Uf, tocayo!

    Lo cierto es que ese extracto está en un lenguaje crítptico para mí, por desgracia, aunque te agradezco mucho que expliques con buena claridad las conclusiones respecto a la relación de la actividad cerebral durante el sueño REM y los estímulos sensoriales.

    Pero yo me refería a otra cosa, ya que cuando hablo de la base sensorial de la conSciencia (gracias por aclararme este asunto de los dos vocablos), me refiero a que en ausencia de sentidos -tacto, olfato, etc.-, no puede haber consciencia en un ser vivo. A eso es a lo que llamo (usando quizás inapropiadamente significados más budistas que científicos) “bases sensoriales”, constituidas por las diferentes facultades sensoriales (de origen material, físico, sin excepción).

    Otra cosa, creo, es que las impresiones e imágenes mentales “almacenadas” de alguna manera en el cerebro sobre la base de la consciencia en estado de vigilia -que siempre son las que han dado el contenido primario u original a la consciencia-, puedan ser alcanzadas y reprocesadas por el cerebro sin intervención directa de los sentidos en el sueño o en estados de consciencia alterados o atenuados respecto al mundo “exterior”, dando lugar a ensoñaciones y alucinaciones, que para el cerebro son tan “reales” o “estimuladoras” como si provinieran de la percepción sensorial del mundo externo al propio cerebro.

    Quizás fuera menos confuso si expresara lo que dije en principio diciendo que “no hay consciencia sin cerebro”, lo que sucede es que esa forma de expresarlo me parece excesivamente reduccionista, ya que además de un cerebro funcional y suficientemente desarrollado (complejo), se necesita de actividad sensorial -percepción a través de algún sentido, sea olfato, vista, tacto, oído, etc.- que estimule la actividad del sistema nervioso y el cerebro al percibir objetos sensoriales para generar el proceso de la consciencia (hay que ser consciente de algo, de algún objeto, para hablar de consciencia).

    Bajo este enfoque que expongo, que no es científico como tal en absoluto, sino fruto de análisis, de deducción y de inducción a partir de mi experiencia, quizás se podría considerar al cerebro como teniendo partes de sí que son sensibles a otras partes de sí mismo, pudiendo así “ser consciente” de contenidos almacenados en él ya en forma de impresiones puramente mentales, pero formados en primer lugar a partir del material que a lo largo de la vida le ha proporcionado la actividad sensorial del organismo del que forma parte ese cerebro. Esto no invalidaría mi afirmación de que “todo fenómeno de la consciencia necesita de una base sensorial, por sutil que esta sea”, ya que el cerebro mismo tendría funciones sensitivas por sí mismo, que acceden a parte de sus contenidos. Pero no sé si estoy diciendo un disparate lógico o científico, la verdad 😦 (?) o si estoy yendo mucho más allá de lo que nos permite ir el estado actual de los descubrimientos científicos validados en ese área de estudio.

    En cualquier caso, estaría encantado de que me corrigieráis alguien si se me ha ido la olla especulando, pues es un tema que me fascina, pero que quiero conocer desde la Ciencia en la medida que me sea posible, sinceramente, en vez de aferrarme a especulaciones o creencias erradas.

    Gracias por leer el rollete y la eventual respuesta.

  59. Jose Manuel
    8 mayo, 2011 a las 20:42

    Para NU:

    Voy con una pequeña ampliación del tema de la “meditación” budista.

    Primero aclarar que “meditación” es un vocablo muy poco adecuado y que no refleja correctamente lo que el término original empleado por los textos y maestros budistas de la tradición más antigua y menos reformada: el Theravada (que se basa en el canon Pali) quieren expresar. Ese vocablo en lengua Pali es “Bhavana”, que significa más bien “cultivo” o “desarrollo” de las facultades mentales, en vez de “meditación”.

    Las técnicas de Bhavana, por tanto, están destinadas al desarrollo de diversas facultades mentales, con el fin de conseguir que la mente se vuelva más estable, serena, clara y penetrante al examinar los objetos mentales (conceptos, ideas, estados de ánimo y emociones, etc.). Están originalmente basadas en la originalmente, en vez de en especulaciones filosóficas, por lo que son un fruto empírico en principio.

    Se dividen tradicionalmente esas técnicas en dos grupos, según la función que cumplen y el objetivo final a lograr: Samatha (pacificación o estabilización -de la mente-), que agrupa a aquellas destinadas a aumentar la capacidad de concentración en un solo punto o tema, sin distracciones, serenando así la mente y haciéndola potencialmente más capaz de un análisis profundo de objetos mentales, y Vipassana (llamada habitualmente en inglés “mindfulness” -“plena atención”-), que significa “Visión Cabal” y va destinada a conseguir que la mente sea capaz de analizar un objeto mental en profundidad y en todos sus matices y enfoques posibles.

    En realidad, cada técnica de ambos grupos comparte elementos, objetivos y efectos comunes con las demás, aunque también diferencias. En la tradición Theravada se considera que sólo con el uso de Vipassana se logra la penetración adecuada en la “verdadera naturaleza de la realidad”, que es, en definitiva, lo que se conoce como Iluminación o “Nibbana” (“Nirvana”, en sánscrito). Pero para lograr Vipassana, se debe tener cierta capacidad de concentración, por lo que a menudo se practica también técnicas de Samatha.

    Todas las técnicas de bhavana se basan en un discurso atribuido al Buda, llamado “El Discurso de Los cuatro Fundamentos de la Atención” (“Satipatthana Sutta”).

    Esos cuatro fundamentos o bases de aplicación de la atención (tanto Samatha como Vipassana) son: el cuerpo; las sensaciones; los estados de la mente en cada momento, y diversos objetos de la mente (temas de estudio y reflexión “estandarizados”).

    Las técnicas más básicas, pero no por ello consideradas menos “poderosas” en su alcance para el logro del Nibbana, son:

    para Samatha, el centrar la atención (sentado en el suelo o sobre un cojín no muy alto, con las piernas cruzadas, los ojos entornados o cerrados y la espalda recta) en la leve sensación que produce el aire justo bajo las fosas nasales al respirar con normalidad por la nariz. No se debe alterar o “regular” la respiración en modo alguno. Se trata simplemente de notar la sensación que produce el paso del aire en esa zona al respirar por la nariz con normalidad. Uno se concentra sin forzar demasiado en ello y vuelve la atención a ello cada vez que detecte que se ha desviado, pero sin forzar, ni reprocharse la distracción ni nada; sino con tranquilidad y suavidad. Este ejercicio cultiva la capacidad de concentración en un punto o tema y tiene el efecto muy efectivo de serenar el pensamiento y las emociones, así como de despejar la mente sin agitarla. Es más complicado de lograr de lo que parece, pero si se practica a diario unos minutos, se avanza con rapidez.

    Para Vipassana, se toma como base de la atención (en la misma postura que para Samatha), normalmente, el movimiento ascendente y descendente del abdomen al respirar normalmente por la nariz, también sin alterar, forzar o regular la respiración en modo alguno. Se respira normalmente por la nariz y la atención se centra en la subida o “salida” y bajada o “entrada” del abdomen mientras se respira. Cuando el abdomen sube o “sale” -al inspirar-, se repite mentalmente “sale”, mientras se nota ese movimiento abdominal. Cuando baja o “entra” -al exhalar el aire-, se repite mentalmente “entra”, al tiempo que se realmente se nota ese movimiento del abdomen. Cada vez que la atención se distrae, se toma nota -sin analizar ni entrar en detalles- de lo que la mente o el cuerpo han hecho en la distracción (“pensar”; “imaginar”; “toser”; “rascarse la pierna”; “recordar”; “escuchar un ruido”, etc.), y se vuelve la atención a los movimientos del abdomen.

    Vipassana tiene por objeto el aumentar la atención en tiempo presente; es decir, el ser consciente al máximo posible de cada experiencia en el mismo momento de vivirla, y no a posteriori. Ese es el objetivo, nada fácil de lograr, pero realmente se avanza en él con la práctica.

    Sobre esas técnicas de base, se van sumando variaciones y ampliaciones que van desarrollando progresivamente la atención y la concentración mentales.

    Y esas técnicas de Bhavana son la base común en todas las diferentes sectas budistas; sectas que luego desarrollan sus propias técnicas complementarias acordes a sus objetivos y visiones particulares de lo que hay que lograr para experimentar el Nirvana, el Despertar, la Iluminación, el Satori, el Estado de Buda, la Clara Luz, el Mahamudra o la infinita variedad de estados que cada secta postula. Y las hay muy “místicas”, como la que mencioné yo del “Yoga del Sueño” y mucho más aún; pero las técnicas originales atribuidas al Buda directamente, son muy prosaicas, nada místicas y basadas en las dos técnicas de base que he explicado.

    Espero que te sirva de algo esta breve explicación, NU.

    Al resto, pido disculpas por el off-topic, hecho sólo en atención a la petición expresa de NU, a la que no me he resistido viendo que nadie me pidió que no lo hiciera 😉 😀

    Saludos y gracias por vuestra paciencia con mis densos comentarios típicos de la verborrea de uno que tiene Síndrome de Asperger.

  60. Jose Manuel
    8 mayo, 2011 a las 20:45

    ¡EJEM! Donde dije:

    “Están originalmente basadas en la originalmente, en vez de en especulaciones filosóficas, por lo que son un fruto empírico en principio.”;

    quise decir en realidad:

    “Están originalmente basadas en la experiencia, en vez de en especulaciones filosóficas, por lo que son un fruto empírico en principio.”

    Perdón por el error.

  61. Nu
    8 mayo, 2011 a las 21:30

    Jaja, José gracias, todavía no lo he podido leer, sinceridad ante todo 😉 (ando con exámenes) y no tengo mucho time para poder responderte como es debido y para seguir interregandote :P. En cuanto termine con los exámenes lo leo con detenimiento, me paso para avisarte xD para que no pienses que soy una desconsidera por pedirte más info y luego que no aparezca y sobre todo por quitarte tiempo que sé lo que cuesta escribir todo eso jeje.

    Un abrazo y gracias de antemano! 😉

  62. Jose Manuel
    9 mayo, 2011 a las 19:03

    ¡De nada, NU!

    Suerte en los exámenes y ya seguiremos cuando puedas.

  63. 16 mayo, 2011 a las 1:36

    ¡Hola! Yo he traducido su articulo al portugués.

    ¡Gracias! Saludos desde Japón.

    http://nihil-lemos.livrespensadores.org/pensamento/pode-residir-a-consciencia-fora-do-cerebro/

  64. 24 junio, 2013 a las 13:43

    “LSD, psilocarpina y mescalina”

    No existe la “psilocarpina” y sí la pilocarpina, que no es psicoactiva. Quedaría mejor psilocina/psilocibina

  65. 28 noviembre, 2013 a las 18:13

    Mi experiencia me dice que la vida despues de la muerte es un hecho..
    que la conciencia existe mas allá del cerebro..
    que el cerebro es solo un instrumento de la mente, una computadora donde el usuario es la mente que trabaja con ella para conseguir resultados físicos (el cuerpo).

    Por qué digo mi experiencia?..

    bueno, aunque no lo crean, esto pasó y es real:
    mi abuelo falleció hace unos meses, hasta sus ultimos dias, jamás se habia presentado nada paranormal en mi casa en mucho tiempo… Cuando mi abuelo falleció, ese mismo dia empezaron a ocurrir muchos sucesos paranormales..

    1) una taza tambalea sin motivo alguno
    2) el televisor se enciende solo, y se sintoniza en el canal que veia mi abuelo!
    3) el poste estaba haciendo corte (no se por qué, jamas habia ocurrido)
    4) un cartel del salmo 23 se movió,
    5) un cojín se cayó justo en el sillón donde mi abuelo se sentaba siempre.
    6) la luz del pasillo se encendió sola (con el interruptor apagado) a las 3:00 am
    hora que siempre mi abuelo se levantaba a beber un vaso con agua…

    esto JAMAS habia ocurrido en mi casa, no les miento.. todo esto sucedio justo el dia despues de la muerte de mi abuelo.

    el poste estuvo al rededor de 1 semana chicharreando y de la nada se calmó.

    luego de esto la ultima manifestación que tuvimos de mi abuelo, fue que el se posó al lado de mi abuela y le tocó el hombro… mi abuela SINTIO FISICAMENTE que alguien le tocaba el hombro y se asusto mucho… despues de eso no volvimos a experimentar nada. Solo he soñado con mi abuelo, sueños muy hermosos donde siempre me sonrie…

    Miguel

  66. 28 noviembre, 2013 a las 18:17

    Miguel, a tí esta experiencia te aportará mucho, pero espero que entiendas que el resto lo vea con el mismo escepticismo que tu mostrarías si yo te contara que el otro día estuve tomando café en una nave extraterrestres con habitantes del planeta Raticulín.

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