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Ahora que el curso se ha acabado….

6 julio, 2011


Hace pocos días que el curso universitario ha terminado y con ello un buen número de licenciados acceden, título en mano, al mercado laboral, y así aplicar los conocimientos adquiridos. Preparar oposiciones para ser profesor de enseñanza media o para ingresar en alguna de las escalas de la Administración Pública, acceder a empresas o instituciones privadas o preparar un máster con vistas a realizar una tesis doctoral e introducirse en el mundo de la investigación, son algunas de las salidas profesionales que están en mente de nuestros recién titulados. La situación económica es muy delicada, y en el mercado laboral racanea los puestos de trabajo, cada campo tiene sus bondades y sus miserias, estando estas últimas muy desarrolladas en los últimos tiempos.

El campo de la investigación es una salida magnífica para aquellos que quieran buscar respuestas por ellos mismos, pero la dureza de este terreno es tremenda. La exigencia profesional es muy elevada; da igual el nivel con el que se haya acabado la licenciatura, ahora se entra a competir con la comunidad internacional, donde hay grupos de una gran fortaleza, por lo que se exige un nivel de excelencia que hay alcanzar. Las jornadas de trabajo son largas, incluyendo fines de semanas, de duro trabajo. Y todo ello a cambio de salarios bajos y una enorme inestabilidad laboral.

Y lo peor es que el dinero para investigar escasea, tanto para pagar salarios como para sacar adelante proyectos. Conciliar la vida laboral con la familiar es muy complicada y las nuevas reformas legislativas tienden a hacerlo aún más complicada. De hecho la nueva Ley de la Ciencia incluye una excepción, de dudosa legalidad constitucional, por la que a los trabajadores en investigación no se les aplicará la llamada “ley Caldera”, con lo que será posible encadenar contrato temporal tras contrato temporal durante décadas, con el consiguiente perjuicio laboral que ello conlleva. No es de extrañar pues, que cada vez sea más complicado encontrar licenciados que se animen a introducirse en este fascinante campo de la investigación. Hace décadas la investigación era un coto privado para las clases adineradas; gracias a diversas reformas, y a la inyección de dinero público en el sistema, magníficos estudiantes sin importantes recursos económicos han entrado a formar parte del sistema investigador de nuestro país.

Las restricciones económicas actuales, y la incierta estabilidad laboral alejan a muchos buenos estudiantes de la investigación. Confiemos en que esta situación se revierta y no tengamos que volver a dejar la investigación en manos de las clases económicamente solventes.


  1. 6 julio, 2011 de 9:45

    La verdad es que tienes toda la razón. Es un problema, y grave, las dificultades para investigar en este país y es un tema muy importante.

    Y bueno, para mí el curso no ha acabado, mañana tengo examen T_T Por suerte no lo tengo el sábado, repelando hasta el último día de la época de exámenes.

  2. 6 julio, 2011 de 10:44

    Yo no estoy seguro de que valiese para la carrera investigadora, pero desde luego, el conocer a gente que estaba en ella, y ver cómo sufría por la precariedad hizo que desistiese de intentarlo. Y es una lástima, la verdad.

  3. Kiro
    6 julio, 2011 de 13:45

    Yo acabé mi licenciatura hace dos años. Durante la carrera, gracias a que siempre he ido manteniendo una nota elevada (con el trabajito que eso conlleva…), conseguí diversas becas nacionales que me permitieron durante casi 4 años (desde segundo hasta quinto de carrera) colaborar investigando en el labotarotio con un grupo de investigación, todo a la par que la carrera (para poder tener experiencia y currículum para posteriormente pedir becas de doctorado…). Cuando terminé, hice un máster oficial mientras pedía las becas para financiarme la investigación de mi doctorado en el mismo grupo en el que llevaba desde segundo de carrera. Tras terminar el máster, conseguí una beca gracias a mi elevado expediente y a mi currículum investigador y ahora tengo hasta el 2014 para realizar el doctorado investigando en un tema que me gusta y en un grupo que me gusta. Pero lamentablemente, ya tengo decidido que una vez me haga doctor, se acabó investigar, se acabó este mundo. Y muy a mi pesar, porque me encanta. ¿Ilógico no? En mi opinión, para nada: no me merece la pena la precariedad laboral contínuada (me niego a ser becario a los 35, me niego a cotizar años sí y años no, me niego a buscar dinero como si mendigara para investigar y poder curar a enfermos, me niego a estar meses o años sin cobrar o cobrando el paro mientras investigo porque se me ha acabado la beca, no hay dinero para contratarme, y un largo etcétera que es de verguenza y sólo los que nos dedicamos a esto lo sabemos…) , el bajísimo sueldo con respecto a mi nivel formativo y mi currículum, el poco reconocimiento, etc etc etc. No me merece la pena, mi vida y yo valemos más, y ya tengo decidido que si el “sistema” no está por la labor de implantar las cosas como deberían ser, yo no voy a perder mi vida luchando contra el sistema por muy vocacional que sea este mundo, y me encante. A la larga, y en realidad a la corta porque ya me está ocurriendo, no me hará feliz y eso es lo que importa.

    Creo que con el artículo de arriba y mi relato sobre lo que ha sido y es investigar hasta la fecha queda claro que algo falla y lo peor es que no estoy convencido de que algún día esto explote y cambie de verdad.

  4. 6 julio, 2011 de 14:54

    (Se echa en falta un botón +1 de Goolge)

  5. 6 julio, 2011 de 17:52

    Kiro, es triste la situación del investigador pero aún más la situación de quienes desean serlo, es mucho más fácil serlo en cualquier sitio que aquí. Tengo 3 amigos desperdigados por Europa: Reino Unido, Alemania e Italia. Y luego la gente se queja de la burbuja inmobiliaria pero no se apoya la vía más segura hacia el progreso.

  6. 6 julio, 2011 de 18:02

    Kiro, si realmente te gusta tanto investigar, te animo a que te vayas a Estados Unidos o Europa. Es totalmente otro mundo (aunque tampoco es que te vayas a hacer millonario). No te arrepentiras.

  7. javi
    8 julio, 2011 de 17:05

    Muy interesante y muy cierto. No sé cual es la razón, quizá sea por ignorancia o por aspectos culturales, pero la mayor parte de la gente piensa que la Naturaleza y sus leyes son siempre bellas. Tienen al mundo Natural idealizado. Quizá por ello Darwin y su teoría sean tan impopulares. La gente no soporta la crueldad y huye de ella como puede.

  8. 11 julio, 2011 de 15:44

    Qué depresión. Espero poder entrar en la investigación pronto, en cuanto acabe el máster que estoy haciendo, pero me da miedo la situación.
    Quizás sea más fácil entrar en el mercado profesional, pero no es tan emocionante.

  9. asm86
    11 julio, 2011 de 19:01

    Y eso es tan solo la primera etapa, en latinoamérica ya vamos mas avanzados. En México por ejemplo es mas sencillo ser investigador en el extranjero que entrar al sistema nacional de investigadores. Las mentes con capacidad de investigación tienen suerte si consiguen empleo como docentes por contrato en alguna universidad estatal y su trabajo se ve en constante amenaza por motivos políticos.

    Por el lado opuesto tenemos a empresarios que no les interesa desarrollar tecnología propia y prefieren importarla de afuera que pagarle a un científico para desarrollarla. Sin embargo por aquí existe una tradición que nos lleva a la siguiente etapa: ¡Que aunque a los empresarios no les interesa contratar científicos si exigen que sus empleados estén titulados!

    Esta situación no solo causa la “fuga de cerebros” sino que afecta en modo directo a las universidades. Los maestros están mas preocupados por conseguir y mantener su empleo fuera de las universidades que en enseñar ciencia. Los estudiantes buscan carreres fáciles (es decir sin matemáticas) para graduarse rápido y comenzar a trabajar. Los empresarios interesados en la tecnología se ven obligados a licenciarla al no poder producirla ellos mismos y para cuando se dan cuenta las empresas otrora orgullos nacionales terminan quedando bajo el control de capital extranjero.

    Hemos llegado al límite en que algunas escuelas dan ‘cursos de personalidad’ a los estudiantes para ayudarles a conseguir un empleo. Podría ponerme a hablar sobre como hay quienes usan las universidades como filtros sociales pero creo que la fuga de cerebros y el menosprecio por la ciencia ya son problema suficiente.

  10. Mike
    11 julio, 2011 de 23:51

    asm86… toda la razon del mundo, México es por excelencia un pais malinchista (segun la rae: adj. Mex. Que muestra apego a lo extranjero con menosprecio de lo propio).

    Por esta razon México tiene el cancer llamado menosprecio a la ciencia muy avanzado y extremadamente dificil de combatir, un pais donde la seleccion sub17 que acaba de ganar la copa son tratados como verdaderos heroes, mientras que nobeles son ignorados y la corrupcion surge a todos los niveles.

    Solo para que se den una idea de la situacion Mexicana, les comparto un caso, esto es lo que les pasa a dos excelentes investigadores como los hermanos terrones, los cuales no compartieron la misma idea que el director del instituto en el que laboraban, ellos solo hacian labor cientifica, no politica, y por un pretexto ridiculo, los despidieron injustamente:

    http://terrones-ipicyt.blogspot.com/

    Para ellos no fue dificil conseguir un puesto en el extranjero, pero quedaron pendientes muchas cosas, como sus proyectos y estudiantes.

    Ahora con temor digo… si a estos investigadores con tan impresionante CV los pudieron despedir tan facil que le espera a alguien que recien comienza en México, ya no hablamos de dinero, sino estabilidad laboral.

  11. Mike
    12 julio, 2011 de 0:46

    No es mi costumbre, quiero mucho a mi pais (México) pero esto es inadmisible, considerar a los cientificos como peligrosos:

    http://pedazosdecarbono.blogspot.com/2011/01/cientificos-peligrosos-en-mexico.html?spref=bl

    http://www.eluniversal.com.mx/notas/735065.html

  12. 12 julio, 2011 de 7:50

    Amén. Yo estoy apuntito de acabar el doctorado y nada más termine me piro, posiblemente a Alemania. Profesionalmente no creo que esté mal la cosa (podríamos cobrar algo decente y tal, pero bueno). Lo que está mal es conciliar el trabajo en la Universidad, que implica movilidad obligatoria, con la vida personal. Para mí es lo peor de esta profesión.

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