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Seis grados de separación entre la malaria y las habas

26 septiembre, 2011

Un grupo de habas (izquierda) y el parásito de la malaria saliendo de un glóbulo rojo (derecha)


En el año 1930 el escritor húngaro Frigyes Karinthy escribió el cuento Chains en el que se presentó por vez primera la teoría de los seis grados de separación según la cuál cualquier persona del planeta se conecta con otra a través de una cadena que no posee más de cinco intermediarios. Aunque esta teoría no es válida para objetos o conceptos, en este artículo voy a conectar, a través de unos pocos elementos dos temas que parecen no tener relación: las habas y la malaria.

Las habas con unas leguminosas muy abundantes que crece en climas mediterráneos, y que tradicionalmente forman parte de la dietas de los pueblos que habitan alrededor del Mediterráneo y de Oriente Medio. Pese a su popularidad, hay muchas personas que no pueden ingerir habas porque se exponen a una grave enfermedad que puede provocarles la muerte. Esta enfermedad, llamada favismo, se manifiesta por una rotura de los glóbulos rojos al día siguiente a la ingesta.

La molécula responsable de esa enfermedad se denomina divicina, un potente agente oxidante que poseen las habas, frente al cual algunas personas no pueden defenderse. Esto se debe a que estas personas no presentan un enzima llamado glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PDH), un enzima clave en la ruta de las pentosas fosfato, encargada del catabolismo de carbohidratos. La G6PDH cataliza el primer paso de la ruta, produciéndose grandes cantidades de NADPH, que actúa como agente reductor. El NADPH es un sustrato para enzimas como la glutatión peroxidasa o la catalasa que nos protegen de agentes oxidantes.

Una célula que precisa de especial atención frente al estrés oxidativo son los glóbulos rojos, ya que transportan oxígeno, lo que produce con facilidad radicales muy oxidantes. En estas células la cantidad de glutatión reducido debe ser elevada por lo que se precisa grandes cantidades de NADPH. La G6PDH produce mucho NADPH en una persona sana, de no tener suficientes niveles de este agente reductor los radicales libres pueden dañar la membrana del eritrocito, lo que provocaría su rotura.

Los afectados por el déficit en la G6PDH son varios cientos de millones en el mundo, especialmente en África tropical, zonas el sudeste asiático y Oriente Medio. ¿Por qué se mantiene una mutación si ésta puede poner en peligro la vida de su portador ante determinadas condiciones ambientales? La clave está en que los portadores de está mutación pueden hacer vida normal, sólo están en peligro cuando están en presencia de algún agente altamente oxidante como la divicina. El ambiente en los glóbulos rojos de estos mutantes es más oxidante de lo normal, y esa es una de las claves de su éxito.

El parásito que provoca la malaria tiene que entrar en los glóbulos rojos para poder completar su ciclo vital, pero es incapaz de soportar ambientes muy oxidantes, ya que son muy sensibles al daño oxidativo. Los portadores de la mutación en la G6PDH, que poseen eritrocitos con un ambiente muy oxidante, son resistentes a la malaria, y por ello esta mutación se ha mantenido en regiones del planeta donde esta enfermedad es endémica.

Cualquier sustancia que produzca condiciones muy oxidantes en los eritrocitos sirve para combatir la malaria. Eso lo consiguen los agentes antimalúricos, y también ingiriendo habas. Comer habas puede enfermar a algunas personas, pero se convierte en un aliado para prevenir la enfermedad en otras muchas. Y así cerramos el círculo que relaciona las habas con la malaria.


  1. 26 septiembre, 2011 de 11:42

    Muy interesante el artículo, no conocía el favismo ni que algo tan común como las habas puedan ser eficaces contra la malaria.

    Saludos

  2. Núria
    26 septiembre, 2011 de 12:49

    No, si al final va a resultar que los pitagóricos no iban tan desencaminados.

  3. 26 septiembre, 2011 de 14:00

    Núria, en la época de Pitagoras ya se conocía el favismo. De hecho, el propio Pitágoras prohibió la ingesta de habas en su “secta”, quizás por conocimiento de lo que éstas hacían en algunas personas. Pero en aquella época la malaria también de daba en Grecia (y en todo el Mediterráneo), por lo que los inmunes a las habas (la mayoría) se perdía ese aspecto beneficioso de las mismas.

  4. 26 septiembre, 2011 de 22:22

    Corrige “escrito” por “escritor” en la primera línea. Buen ejercicio de relación de conceptos, ahora uno donde mezcles tocino y velocidad, yo sé que puedes 😀

  5. Jose Maneul
    26 septiembre, 2011 de 22:41

    Pues a mí la habas no me gustan, aunque no me sientan mal, por lo que no padezco favismo; pero lo que sí padezco en muy fuertemente es “Fraguismo”. Fraga (el inmortal y “humilde” político gallego, no la localidad española) me produce retortijones, naúseas y mucho malestar tan sólo verle. 😀

  6. iris
    27 septiembre, 2011 de 3:19

    ¿Los portadores heterocigotas de la anemia falciforme no tienen también alguna clase de protección frente a la malaria? Tengo entendido que eso permitió que este gen esté muy difundido en las personas que viven en regiones donde el paludismo es endémico.

  7. 27 septiembre, 2011 de 8:53

    ¡Un artículo interesante! Voy a leer más artículos en este blog.

    ¡Aquí un saludo desde Suecia de don Gerardo de Suecia!

    Visiteme en: http://turbeng.wordpress.com/

  8. 27 septiembre, 2011 de 17:37

    Hosti, qué cosa más curiosa, no sabía que existiese esa enfermedad, y mira que en mi pueblo se comen habas a porrillo (se hacen en un plato que se llama minchirones) mmm 😀

    ¿Sabéis más o menos qué porcetage de la población tiene este problema? ¿Hay algún otro síntoma? Lo digo porque jo, así sabiendo que existe, da miedo probarlas la primera vez, es como jugar a la ruleta rusa 😕

  9. 28 septiembre, 2011 de 2:46

    […] esta teoría no es válida para objetos o conceptos […]

    ¿Es que alguien ha demostrado que esta teoría sea válida para personas?

    Saludos.

  10. Lucia
    4 octubre, 2011 de 12:39

    Como siempre un interesante artículo. Estoy buscando noticias sobre los progresos de la medicina, y he encontrado esta página de la Comunidad andaluza donde hablan sobre determinados avances… http://www.andalucia10.org. Os la recomiendo. Saludos!!

  11. jacinto
    4 octubre, 2011 de 21:29

    yo tengo fabismo y no se lo deseo a nadie.
    cuando tienes una crisis emolitica se te rompen lo glovulosrojos y se te sube la ferritina, yo tengo 661 cuando el maximoes 350, siempre estás cansado, te duele la cabeza, los ojos se te ponen amarillos y con fuego y orinas como coñac.
    cuando te quedas sin glovulos rojos ya te puedes imaginar como se te queda el cuerpo.
    no es broma, donde más hay es en italia donde está prohivido la simbra de habas cerca de colegios y de donde viva alguien con esta enfermedad.

  12. O:
    11 octubre, 2011 de 11:51

    esta bien el articulo. Es bastante desconocido, yo conocia esta enfermedad porque mi primo T. la tiene, siempre lo hemos sabido. Limita mucho porque no solo es alergico las habas sino a casi todas las legumbres y todo lo que derive de ellas. Es italiano, asi que al hilo de lo que dice el comentario anterior eso explicaria porque en España la gente se queda con los ojos como platos cuando les hablas del favismo, y en cambio en Italia parece que se ve con normalidad. las crisis hemoliticas son de internarlo en el hospital un par de dias minimo y hasta la proxima, el riñon sufre mucho y lo tiene bastante jodido ah! Y viene a tratarse a España porque en Italia la sandidad no lo cubre, concretamente se va a Barcelona donde por lo visto hay un medico muy bueno. Un saludo

  13. hymake
    2 enero, 2012 de 18:45

    iris :
    ¿Los portadores heterocigotas de la anemia falciforme no tienen también alguna clase de protección frente a la malaria? Tengo entendido que eso permitió que este gen esté muy difundido en las personas que viven en regiones donde el paludismo es endémico.

    Si no me equivoco, los individuos homocigóticos recesivos tienen una alta probabilidad de morir -casi que con cualquier cosa la palman, los pobres-, mientras que son los individuos heterocigóticos los que realmente se benefician del déficit de G6PDH, pues pueden llevar una vida más o menos normal y, por tanto, beneficiarse de esa inmunidad a la malaria.

  1. 26 septiembre, 2011 de 6:21
  2. 26 septiembre, 2011 de 7:55
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