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El miedo como método evolutivo de dominio

5 noviembre, 2011


Todo sabemos que el miedo es una sensación desagradable provocada por una amenaza que suele ocasionar una respuesta de huida. Aunque tiene un componente social muy importante, el miedo es una sensación abundante en el mundo animal. Y precisamente por ello hay quienes han sabido utilizarlo en una hábil maniobra de engaño para conseguir algún objetivo.

Decir que en la naturaleza se utiliza la estrategia del engaño con diferentes fines no es ninguna novedad. En el mundo de las aves, los engaños están a la orden del día. Todos conocemos el caso del cuco que parasita los nidos de otras aves, intercambiando su puesta. Elimina literalmente los huevos del pájaro parasitazo y deja los suyos, de forma que la cría de sus polluelos corre a cargo de otros progenitores. El pájaro lira tiene la capacidad de atraer a la hembra con una impresionante variedad cantora que le lleva a imitar todos los sonidos que el ambiente pone a su disposición.

El capulinero grande de Australia también engaña a las hembras al utilizar el engaño de las perspectivas en la construcción de sus nidos: utiliza elementos de pequeño tamaño en la entrada del nido, y de gran tamaño al fondo, dando la sensación de que el nido es mucho más profundo de lo que realmente es.

Capulinero grande, un maestro de la perspectiva caballera

Otra estrategia de engaño consiste en la mimesis, copiar algún elemento del entorno. Algunos intentan pasar desapercibidos simulando formas de hojas o coloración similar al sustrato donde viven, en una perfecta estrategia de camuflaje. Otros simulan grandes ojos o coloraciones vistosas simulando especies que cuentan con elementos de defensa. Esta última es una estrategia que podemos encontrar en insectos.

Pero quizás una de las estrategias más elaboradas es la que invoca el miedo de los individuos de su propia especie para obtener algún beneficio. Y es elaborada, ya que implica el empleo egoísta de una estrategia social. Así existen aves que son capaces de simular avisos de presencias de depredadores para poder alejar individuos de su zona de control territorial. Algunas especies de bóvidos africanos, como el topi, pueden avisar, de forma engañosa, sobre la presencia de un león, con el fin de poner el grupo a la carrera, alejando así el macho dominante de las hembras, alguna de las cuales espera que caigan bajo su influencia.

Nuestra especie ha sabido explotar el miedo como ninguna, convirtiéndolo en una herramienta de cohesión y control social. Desde el inocente “que viene el coco” que muchos padres emplean para calmar a sus hijos hasta la amenaza de martirios eternos por parte de seres mitológicos empleados por parte de aquellos que quieren que se siga su ideario sin la menor fisura.

El miedo es una herramienta poderosa, que empleada con malas artes puede llegar a coartar la libertad individual, por ello cada vez que la veo utilizarlo cual espada flamígera me acuerdo de una frase de Marie Curie cuando decía:

En la vida no hay nada que temer, sólo hay que comprender.


  1. KC
    5 noviembre, 2011 de 15:53

    El miedo es una herramienta poderosa, que empleada con malas artes puede llegar a coartar la libertad individual,

    Si a eso le sumas la ignorancia que desgraciadamente se ha dado en muchos momentos de la Historia, tiene el cóctel perfecto para manejar auténticos zombies a tu antojo… Pero todo esto ya lo sabían hace muchos, pero que muchos años…

    Como digo siempre, desde que el humano inventa la palabra oral -que como diría Chomsky es algo inevitable-, el índice de engaño aumenta descaradamente y la Historia lo sabe perfectamente. Entre otras cosas porque la oralidad es el medio perfecto para los embusteros, los teatreros y los palabreros, ya desde Roma.

    Saludos.

  2. 5 noviembre, 2011 de 16:12

    KC dijo “Entre otras cosas porque la oralidad es el medio perfecto para los embusteros, los teatreros y los palabreros, ya desde Roma”

    más bien desde los sumerios quienes empezaron a transcribir en sus tablillas de arcilla la mitologia de sus dioses paganos y el diluvio universal…

  3. 5 noviembre, 2011 de 16:15

    Engaño, miedo, pajarracos…. la campaña electoral ha empezado

  4. 5 noviembre, 2011 de 16:20

    coño con el pajaro lira de los cjnes,ja,ja imitando el ruido del obturador de una cámara de fotos?sirenas? si por mi fuera le facilitaba un haren de hembras,se lo ha ganado a pulso,ja,jaaaaa

  5. 5 noviembre, 2011 de 19:21

    Me acabo de quedar “tupi” con el Ave Lira… 😆

    Una pregunta, ¿el desarrollo del neocórtex cerebral en los mamíferos no tuvo que ver con el miedo? Leí algo así alguna vez en algún sitio, pero no lo recuerdo bien…

  6. J.M.
    5 noviembre, 2011 de 19:55

    Rhay :

    Una pregunta, ¿el desarrollo del neocórtex cerebral en los mamíferos no tuvo que ver con el miedo? Leí algo así alguna vez en algún sitio, pero no lo recuerdo bien…

    A mí no me suena de nada, si encuentras algo avisa!

  7. KppadoR
    5 noviembre, 2011 de 20:01

    Mind control. Miedo a todo. Peor que el MK-ultra.

  8. 5 noviembre, 2011 de 21:26

    Pues llevas razón, JM. Acabo de ir a la sacrosanta Wikipedia y el miedo radica en la amígdala y el sistema límbico…

    Lo que yo recuerdo haber oído era algo así como que el neocórtex se desarrolló para controlar las emociones de forma racional, incluida el miedo. Pero ya no me hagas mucho caso porque esto lo oí cuando todavía se podía ir caminando de Dakar a Nueva York… Fíjate que creo recordar que lo dicen en “Érase una vez la Vida”…

  9. 5 noviembre, 2011 de 22:17

    hasta la amenaza de martirios eternos por parte de seres mitológicos empleados por parte de aquellos que quieren que se siga su ideario sin la menor fisura.

    Según la “teoría ideológica” de J. Cauvin de la evolución del Mesolítico al Neolítico, la, en ciernes, “nueva estructura productiva, organizada y especializada” situaría a los pobladores neolíticos ante la tesitura de una “necesidad de incentivo” hacia esos nuevos formatos sociales. Situación resuelta mediante la adopción de determinadas “adaptaciones psicológicas” que se sostendrían sobre una nueva concepción del “hecho divino”. “Hecho divino” cuyo componente fundamental serían los rituales organizativos-productivos y cuya no acatación supondría el castigo hacia la persona, o hacia su comunidad, por parte de los dioses.

    Hablamos del IX-VIII milénio a.c.,y así estamos desde entonces… 🙂

  10. Persona
    5 noviembre, 2011 de 23:13

    Que grande el capulinero grande, la analogía en el ámbito de la especie humana sería el que se compra un Hiunday Coupe y lo anuncia como deportivo.

    El pajaro lira es impresionante, si bien hay muchas especies que imitan algun sonido del entorno, este individuo es el Michael Winslow de la naturaleza. Por cierto, mi cockatiel se ha puesto como loco con el video.

    Sun saludo.

  11. KC
    6 noviembre, 2011 de 16:14

    Rhay :
    Me acabo de quedar “tupi” con el Ave Lira…
    Una pregunta, ¿el desarrollo del neocórtex cerebral en los mamíferos no tuvo que ver con el miedo? Leí algo así alguna vez en algún sitio, pero no lo recuerdo bien…

    Es posible, pero demostrarlo es complicado. De todas formas, el miedo lo genera el sistema límbico, que no realiza actividades cognitivas o intelectuales como hace el neocortex. Aunque sí se complementan. El miedo es solo un instinto que todos los organismos complejos tienen como mecanismo de supervivencia pues, como diría Dawkins, el gen no es tonto.

    Hay diversos experimentos por los que se han podido eliminar reacciones miedosas. Y es muy probable que pudiera eliminarse también en humanos mediante proceso quirúrgico extirpando las partes correspondientes. Es fisiología pura.

    carles72 :
    KC dijo “Entre otras cosas porque la oralidad es el medio perfecto para los embusteros, los teatreros y los palabreros, ya desde Roma”
    más bien desde los sumerios quienes empezaron a transcribir en sus tablillas de arcilla la mitologia de sus dioses paganos y el diluvio universal…

    Cierto, aunque habría que ver a qué corresponden realmente esos textos. Porque lo que tú denominas ahora como engaño, igual en la época era lo más “certero” del momento. Y quizás los que transcribían no eran los que realmente engañaban…

    De todos modos, exceptuando la Hespaña actual, no ha habido momento histórico en el que haya habido más charlatanes, embusteros y estafadores de la palabra que en Roma (que no duró 4 días, precisamente). Digamos que los sumerios eran mucho más inocentes.

    Saludos.

  12. 6 noviembre, 2011 de 17:22

    Y para muestra de lo que dice KC, sólo hay que ir a ver la genealogía de Julio César, que lo terminaron emparentando nada menos que con Eneas, y por ende con Júpiter…

  13. 6 noviembre, 2011 de 20:59

    Porque lo que tú denominas ahora como engaño, igual en la época era lo más “certero” del momento. Y quizás los que transcribían no eran los que realmente engañaban…

    Y se basa en un hecho preclaro, la escritura cuneiforme. en sus inicios pictográficos,, tenía un uso meramente “contable” y como heredera de tales formatos reflejó, durante mucho tiempo, en exclusividad datos económicos, sobre procedimientos organizativos e históricos, así como las cronologías de los anteriores – no en vano seguimos midiendo el tiempo como ellos – , caso de los rituales templarios , la primera “epica sumeria” ó – tal vez exceptuando el periodo mítico – las listas reales. Así pudieron existir obras posteriores que recopilaban los acontecimientos mesopotámicos, con apreciable exactitud, remontándose a casí tres milenios como fue la “Babyloniaka”, de Bel-re-usu en el siglo IV a.c.

    Si bien, aún se sigue pensando, todavía, que la cultura griego-romana es el gérmen de la cultura occidental y de su metodología de control y cohesión social. 🙂

  14. 7 noviembre, 2011 de 16:16

    con amigdala

    sin amigdala

  15. Uri
    7 noviembre, 2011 de 22:33

    ¡Impresionante la comparativa!

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