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La Universidad de Granada retira su apoyo a un curso sobre Pseudociencia

26 noviembre, 2011

La Asociación «Granada Laica» consigue la retirada del reconocimiento académico de la Universidad de Granada a un curso sobre pseudociencia.

La Facultad de Psicología de la Universidad de Granada incluyó recientemente en su programa de Actividades Culturales, con un reconocimiento de ocho créditos para sus estudiantes, un curso sobre “Enfoque de Soluciones Sistémicas”, impartido por instituciones tales como “Constelación México” o “Instituto de soluciones sistémicas” que sigue y enseña la pseudoterapia denominada “Constelaciones Familiares”.

¿Y qué narices es eso? se preguntarán ustedes. Pues bien, según el mencionado Instituto, se trata de una psicoterapia dirigida a “establecer un nuevo momento de equilibrio en nuestras relaciones personales a través de sacar a la luz las dinámicas inconscientes detrás de los problemas y recuperar el lugar de dignidad que nos corresponde“. Supongo que el lector se habrá quedado como estaba, dado que nos encontramos ante la típica definición pseudocientífica que no dice prácticamente nada de su funcionamiento.

A priori, la cosa no suena muy seria, pero habría que explicar que todo esto se basa en las tesis del psicoterapeuta alemán Bert Hellinger, que a partir de la creencia en una especie de “alma colectiva”, creó toda una disciplina sustentada en que detrás de los problemas individuales siempre hay  un problema sistémico que tiene sus raíces en la historia de vida de las generaciones, es decir, que se manifiesta en el presente pero que procede del pasado. Así puede haber problemas familiares no resueltos que ocurrieran a lo largo de la historia de la familia actual o de generaciones anteriores, tanto por línea paterna como la materna. La terapia de las constelaciones familiares pretende resolver el problema psicológico actual resolviendo el conflicto del pasado.

Así puede leerse en la web del Instituto Constelación México que “las Constelaciones Familiares trabajan con personas del grupo para representar a los familiares que están involucrados en el problema que el consultante manifiesta en la sesión. A través de colocar libremente a los representantes se obtiene información del sistema familiar hasta ese momento no verbalizada por el consultante (movimiento fenomenológico); esta nueva información nos muestra un panorama de las relaciones y las emociones de la familia del consultantes que él mismo no tenía registrado o que hasta ese momento no había podido mirar“.

Ahí es nada: su complejo de inferioridad puede deberse a que varias generaciones atrás corrieran a gorrazos a un tatarabuelo, cuyo trauma quedó impreso en la historia familiar y se la está liando a usted parda. Reuniendo a unas cuantas personas que representen al vapuleado, al que le dio de gorrazos, y unos cuantos más, usted puede salir de la sesión con un ego más engrandecido que el de D. Josemari Aznar. Fastuoso.

Pues bien, a un curso sobre tales barbaridades, fue al que la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada otorgó nada menos que ocho créditos de libre configuración. Dicho sea de paso, el cursito de marras se impartía en un hotel de la ciudad, como puede verse en el cartel que encabeza estas líneas.

La asociación Granada Laica, denunció el patrocinio de la Facultad a tal evento pseudoterapéutico, lo que fue inmediatamente respondido por el Decano de la misma, que anunció la anulación del reconocimiento del curso por el que otorgaba los ocho créditos, reconociendo que no se habían cumplido los requisitos y normativas necesarias para su aprobación.

Titular del períodico Granada Hoy, del pasado viernes (pulsar para ver noticia completa)

Titular del periódico Granada Hoy, del pasado viernes (pulsar para ver noticia completa)

A pesar de la incorrecta inclusión del curso en el programa de Actividades Culturales de la Facultad de Psicología de Granada, es de agradecer la rápida reacción de la institución, y especialmente de su Decano, el Dr. Antonio Maldonado, por su ejemplar decisión y determinación. El grupo «Granada UNI Laica» ha publicado un comunicado que puede leerse aquí.

No nos gustaría acabar esta entrada sin comentar un aspecto que nos parece muy importante, y que suele emplearse como argumento para calificar este tipo de decisiones como intransigentes, inquisitoriales y fascistas.

Negar el reconocimiento académico a un curso sobre terapias pseudocientíficas sin base ni eficacia reales no es censurar. No ofrecer un aval institucional a una disciplina oscurantista que no tiene base alguna no es ser fascista.

Fuente: El Retorno de los Charlatanes

Fuente: El Retorno de los Charlatanes

Por el contrario, no validar este tipo de creencias únicamente significa ser coherente con los objetivos universitarios. La Universidad debe ser una herramienta de la sociedad para formar y preparar de forma integral a sus ciudadanos, con la intención de que puedan enfrentarse a la vida profesional y personal con una serie de conocimientos que les preparen para no caer en la alienación y en la esclavitud. El objetivo de la Universidad es formar personas «cultas», formar hombres y mujeres en el más amplio y completo sentido del término «culto». Muchos creemos que alcanzar una sociedad justa, plural y libre, únicamente puede conseguirse recorriendo este camino.

Así pues, no resultaría coherente y supondría corromper los más elementales principios universitarios el lanzar a nuestros alumnos en brazos de la superstición y la mitología, equiparándolas a los métodos de conocimiento racionales. Mucho cuidado: no se trata de evitar la evaluación, crítica y discusión de cualquier tipo de idea, algo que también debería ser parte del alma universitaria; se trata precisamente de todo lo contrario: de no aceptar sin discusión y sin un análisis crítico supercherías sin ningún tipo de base contrastable.

Impartir un curso universitario afirmando que existe una especie de memoria familiar que influye en nuestra personalidad y que puede producir desórdenes mentales para, tras aceptarlo sin rechistar, proponer métodos de tratamiento psicológico no comprobados ni controlados no es tolerancia, sino superstición y ocultismo.
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  1. H3CNO
    26 noviembre, 2011 en 23:13

    Hombre, les faltó una sesión de espiritismo para apaciguar a los ancestros cabreados, eso por lo menos tres créditos extra.

  2. 27 noviembre, 2011 en 2:11

    complacido una pequeña batalla ganada en un maremagnum de de falta de razon y sentido comun no tan comun como diria Voltaire Granada y su Universidad se mercece la razon de la ciencia sus propositos y razon de sre a mi parecer bien personal esa ES BASICAMENTE.
    Ccomo universitario colegas todos o no en buena hora saludos totales y sobre todo cordiales

  3. 27 noviembre, 2011 en 14:56

    Pero es que si empiezan así, de los estudios universitarios de Psicología van a quedar apenas uno o dos cuatrimestres. Y de las facultades de Pedagogía no van a quedar ni los escombros.

  4. Katxu
    27 noviembre, 2011 en 21:55

    Muy buen artículo.
    Esta mañana P.J. hablaba de ello en su periódico: http://mun.do/tppjQS dándole credibilidad para unos, y acentuándo el disparate para otros, de una de las muchas patrañas que emborronan esta maravillosa ciencia del comportamiento humano.
    Saludos.

  5. Merkzek77
    27 noviembre, 2011 en 23:51

    La imagen que compara la ciencia con la fe es buenísima.

  6. ghostH141
    28 noviembre, 2011 en 2:47

    Perdonadme el off-topic pero creo que esto interesara a algunos de los lectores del blog:

    http://www.publico.es/espana/409151/rouco-exige-al-pp-un-retroceso-hacia-la-religion-obligatoria

  7. Hari Seldom
    28 noviembre, 2011 en 7:50

    Pues bien por la Universidad de Granada, rectificar es de sabios.

  8. 29 noviembre, 2011 en 3:34

    Mira que esos charlatanes de Constelación México se fueron hasta a Granada a cosechar pasta después de que aquí se pelearon entre ellos y cada quien abrió su propia escuelita de “Terapias Sistémicas”.

    Basta ver la página de Wikipedia sobre esta pseudoterapia para darse cuenta que esto y una sesión espiritista son casi lo mismo. Todavía sigo esperando las explicaciones de qué rayos es eso de un “movimiento fenomenológico” (Heidegger debe de estarse revolcando de risa) y el asegún fundamento cientifico “de avanzada” que le atribuyen a los “Campos Morfogenéticos” del lunático Rupert Sheldrake.

    Bien por la Universidad de Granada.

    Saludos,

    C.M.

  9. sofía
    18 diciembre, 2011 en 15:48

    Contra la Iglesia (laica, claro) hemos topado…

  10. Manuel Abeledo
    18 diciembre, 2011 en 18:35

    No entiendo muy bien ese comentario tuyo, Sofía. ¿Acaso estás de acuerdo en que se impartan cursos de pseudociencia en la universidad pública?

  11. J.M.
    18 diciembre, 2011 en 20:05

    sofía :

    Contra la Iglesia (laica, claro) hemos topado…

    Más bien, con la razón hemos topado, a pesar de la iglesia.

    Vamos a ver. En una universidad o cualquier instituto de investigación cabe cualquier tema. Podemos investigar sobre vida después de la vida, constelaciones familiares o el pueblo de los pitufos si es necesario.

    Lógicamente, al buscar financiación no encontraremos las mismas dificultades para un proyecto sobre artrópodos indicadores de la calidad de las aguas que para otro sobre un método para recuperar cauces mediante invocaciones al dios Thor. Pero no se trata de prejuicios, sino de que un organismo financiador valora, entre otras cosas (i) los resultados anteriores y estado de conocimiento del tema y (ii) la experiencia del grupo investigador. Obviamente, nadie tildaría de inquisidores al comité que financiara antes una investigación sobre bioindicadores que a otra sobre la influencia del panteón escandinavo sobre la eutrofización de aguas epicontinentales.

    Pero, aun así, se podría trabajar sobre el señor del martillo y su acción sobre las bacterias. Ahora bien, dudo mucho que nadie considerara razonable impartir un curso de postgrado con valor y reconocimiento académico sobre el protocolo mediante el cual podemos invocar el espíritu de Thor para la recuperación ecológica de un río, como si fuera una técnica probada y funcional.

    En todo caso, se podría mencionar en un curso sobre restauración ecológica que existen grupos trabajando en esa idea, sin que hasta el momento se hayan podido obtener resultados concluyentes.

    Pues fíjate que, de todo esto, únicamente criticamos la impartición del curso de postgrado que enseña, como hecho probado, el método para matar bacterias a martillazos mitológicos. ¿O también sería lógico un doctorado sobre la forma de auyentar vampiros y equipararlo académicamente a un postgrado en astrofísica?

    Insisto: dudo mucho que sea un topetazo con ninguna iglesia precisamente. Ya va siendo hora de que irracionales y oscurantistas abandonen el disfraz de Galileo. Los que quieren echar tierra (si no fuego) sobre las evidencias son ellos.

  12. manuel
    19 diciembre, 2011 en 10:18

    Haz una constelación de un tema tuyo donde intervengan representantes de familiares que tú sólo conoces y verás qué pasa. Hay algún que otro psicólogo y psiquiatra ya trabajando con ello. Y no es que sea la panacea, pero información al paciente, da. Ej. yo mismo

  13. Manuel Abeledo
    19 diciembre, 2011 en 13:08

    Sólo tres palabras: lectura en frío.

  14. Uri
    19 diciembre, 2011 en 14:59

    Si señor, nada mas y nada menos que lectura en frio, una tecnica no solo contrastada por psiquiatras y psicologos sino tambien por todo adivino,astrologo o tarotista que se precie.

  15. Cronopio
    19 diciembre, 2011 en 22:42

    sofía :
    Contra la Iglesia (laica, claro) hemos topado…

    ….Amigo Pancho…

    …Lo siento. No he podido evitarlo 🙂

    ¡Chanquete a muerto!

  16. Cronopio
    19 diciembre, 2011 en 22:44

    Ha ¡Por Thor! y no a.

  17. NH4
    26 mayo, 2012 en 3:54

    Estoy muriendo de la risa por el diagramita… ¡me encanta!

  18. Anónimo
    7 septiembre, 2013 en 16:29

    Creo que está más que demostrado que lo válido son los psicólogos que mantienen a los pacientes durante toda su vida en consulta , eso sí, a través de métodos probados científicamente. Porque el ser humano, científicamente demostrado, somos pura ciencia, en ocasiones alguna conexión neural desactivada, pero bueno, en el futuro tecnológico tendrá solución inmediata. Ojala se ejerciera tanta fuerza para quitar de las escuelas la asignatura de religión. Puro adoctrinamiento y recordatorio de donde está uno de los moderes mundiales.

  19. jorge
    3 febrero, 2014 en 1:07

    será que la inquisición está todavía en nuestros predios.

  20. 3 febrero, 2014 en 8:47

    Qué socorrida la Inquisición, ¿verdad? Lo malo es que todos nos acordamos de qué se enseñaba en las universidades y a quienes quemaban en tiempos de la Inquisición. Mientras en otros países de Europa florecía la ciencia, tras la retirada de la Inquisición, España seguía anclada en la superstición, la brujería y el esoterismo. Y lo malo es que en pleno siglo XXI algunos todavía echan eso de menos.

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