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Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas

2 enero, 2012

“Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas”.

“Navaja de Hitchens: Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas”.

Cualquier disciplina tiene sus reglas de juego. En derecho, un abogado no puede argumentar que su cliente es inocente porque le da «buenas vibraciones»; necesita aportar pruebas que le sitúen fuera de la escena del delito. En medicina, un neumólogo no puede decirle a un paciente que tiene tuberculosis porque su cupo del año va demasiado bajo y debe equilibrar las estadísticas. Un ingeniero no puede basar los cálculos de resistencia estructural de un puente en la fecha de su boda, por importante que sea para él.

Lejos de ser meros caprichos o dictados de una élite dominante, estas «reglas» no son más que parte de las técnicas que utiliza cada disciplina para funcionar y avanzar en el conocimiento, obtenidas mediante consenso por parte de los profesionales del campo a lo largo de muchos años. Es cierto que determinadas áreas científicas o técnicas son muy complejas, y muchas de estas reglas o procedimientos pueden parecer caprichosos para un no iniciado. También es cierto que a menudo estas reglas cambian, se modifican o se sutituyen por otros procedimientos más modernos y afinados; estos cambios son no solo positivos, sino necesarios para seguir avanzando y mejorando nuestras herramientas de conocimiento.

Muchos niños se quejan de las reglas ortográficas o gramaticales (¿Por qué hay que usar la “h” si no sirve para nada? ¿Qué más da usar la “b” o la “v” si suenan igual?). La labor del maestro consiste en hacer entender (que no imponer) que si un idioma no sigue unas reglas y unas pautas específicas, simplemente desaparece. Sin embargo, la Real Academia de la Lengua está continuamente modificando reglas, palabras y construcciones del castellano. No hablamos de inmovilismo, que también es garantía de extinción, sino de técnica, de cultura, de conocer y dominar nuestro entorno.

Aber tu ke zave del berde

Ignorar los procedimientos y técnicas de una disciplina no significa ser un rebelde revolucionario superalternativo, sino un  simple analfabeto. La rebelión ante el orden establecido es una característica del ser humano, especialmente en ciertos períodos de la vida, que lejos de ser anecdótica resulta extremadamente útil y adaptativa. Sin rebeldía no hay cambio, sin cambio no hay evolución, sin evolución solo queda extinguirse. Pero la rebeldía y el cambio no son sinónimos de destrucción, sino todo lo contrario. Una revolución que nos saque de la dictadura capitalista no tiene que llevar implícita el abandono de la medicina, de la pasteurización o de los viajes espaciales. Una revolución que, además de cambiar las cosas, olvide el pasado está condenada al fracaso. La rebelión no consiste en hacer borrón y cuenta nueva, pues empezando de cero cometeríamos los mismos errores una y otra vez. La verdadera revolución es la que aprende de la historia y construye aprovechando el conocimiento acumulado.

Lysenko estudiando el trigo (imagen: Wikimedia Commons)

Lysenko estudiando el trigo (imagen: Wikimedia Commons)

Durante la primera mitad del siglo XX, en la Unión Soviética de Stalin, la biología y la genética sufrieron un retroceso que puso a la URSS en la cola mundial de la investigación y tecnología genética y agraria. El responsable principial de tal desastre, que duró 35 años,  fue Trofim Lysenko, un ingeniero agrónomo ucraniano que rechazaba la genética «occidental» por estar basada en conceptos capitalistas y opresores. Bajo un delirante punto de vista biológico-marxista, y siguiendo las tesis de Lamark, Lysenko pensaba que los vegetales podían modelarse por el ambiente al igual que los seres humanos,  sin que la genética participara en absoluto. Sin aplicar ningún tipo de metodología científica, que por otra parte desconocía, desarrolló durante varias décadas técnicas de lo más absurdas para conseguir la producción invernal de guisantes, trigo y otros cereales. Sus cultivos jamás funcionaron, pero la propaganda soviética y la locura de Stalin permitieron que un pseudocientífico abocara no solo a todas las rusias, sino a la vecina China, a grandes períodos de hambruna y a un retraso científico y tecnológico del que tardaron décadas en recuperarse.

El caso de Lysenko es especialmente relevante debido al enorme poder que acumuló, gracias a que supo granjearse la simpatía de la prensa y de los  líderes soviéticos. Sin embargo, no es un caso aislado. En nuestros días existen multitud de lysenkos que se creen portadores de la verdad revolucionaria frente a una ciencia enquilosada, caduca y vendida al capital. Lamentablemente, en la inmensa mayoría de los casos, no dejan de ser críos que pretenden eliminar la “h” de en una ortografía y un lenguaje que ni entienden, ni saben utilizar.

No basta con inventarse una explicación

Existe un campo transversal en ciencia que continuamente está sufriendo ataques por parte de estos supuestos alternativos y rebeldes de pacotilla: la forma en la que se plantea y contrasta una hipótesis científica y el proceso a través del cual puede llegar a formar parte del corpus general de conocimientos científicos. Como buenos aprendices de Lysenko, critican y desprecian los complicados conocimientos que no comprenden y que son necesarios para poder realizar cualquier aportación válida en su campo, sustityéndolos por hipótesis simplistas dignas de un colegial, para las cuales no es necesaria la formación de la que carecen. Acusan a la «ciencia oficial» de vetarlos por ir en contra de los intereses de la industria, cuando lo que están haciendo es construir naves espaciales de papel maché.

La ciencia no funciona inventándose explicaciones de cualquier forma. Una hipótesis científica debe ser contrastable, y tiene que ser constrastada. Hasta que no se enfrenta a la experimentación y a las pruebas, no sirve de nada. La hipóteis heliocentrista no triunfó por ser una explicación ingeniosa, ni tan siquiera porque fuera posible. El heliocentrismo se impuso por coincidir con las observaciones y explicar el movimiento y la estructura del sistema solar mejor que el geocentrismo.

El ser humano tiende a buscar explicaciones para todo; es una característica innata en nuestra especie y, sin duda alguna, tiene un valor adaptativo enorme. Desde que tenemos constancia, la humanidad se ha preguntado por el movimiento del sol en el cielo, por la alternancia de las estaciones, por las enfermedades y dolencias, por el comportamiento de los animales y por todo lo que le rodea. Tan irrefrenable es esta tendencia que cuando no se ha encontrado explicación, se ha inventado, asignando a diversos seres sobrenaturales la capacidad de generar los fenómenos naturales observados.

La utilidad de esta necesidad de explicarlo todo es indudable: comprender un fenómeno puede permitir manejarlo. Si la lluvia es provocada por los designios de una deidad, el agricultor puede hacer algo por mejorar la cosecha, aunque solo sea rezar al dios correspondiente pidiendo una buena estación; siempre será mejor que simplemente el sentarse impotente a esperar. Sin embargo, y también por mero empirismo, es fácilmente comprobable que el rezo no se corresponde con la lluvia, al menos tan ajustadamente como sería de desear. Así pues, resulta lógico que no solo se busquen explicaciones, sino que pretendamos encontrar cada vez mejores explicaciones que nos permitan una mayor capacidad de manipulación de nuestro entorno; no nos quedamos satisfechos fácilmente. La historia del conocimiento resulta de esta forma un camino continuo, aunque no uniformemente acelerado, desde las concepciones mitológicas y religiosas de las que se servían las primeras sociedades humanas para comprender la naturaleza y el cosmos, hasta la metodología científica de nuestros días.

Diferencia entre ciencia y fantasía

 

La diferencia más evidente entre una explicación mitológica y una explicación científica sobre el mismo suceso es que la segunda sirve para hacer predicciones y para trabajar con el fenómeno descrito. Podemos creer que la tuberculosis está producida por el enojo de una deidad o por la mala canalización de la energía corporal. El problema es que estas explicaciones son poco útiles. Por mucho que recemos, la mayor parte de los tuberculosos acaban muriendo, de igual forma que si realizamos imposiciones de manos para restaurar el equilibrio energético de los enfermos.

Bacilo de la tuberculosis, Mycobacterium tuberculosis

Bacilo de la tuberculosis, Mycobacterium tuberculosis

Por el contrario, si con mucho esfuerzo hemos descubierto que la enfermedad está producida por la infección de microorganismos, si sabemos como son estos microbios y entendemos su estructura, fisiología y ciclo vital, podemos tratar la enfermedad con fármacos antimicrobianos que destruyen el patógeno. La diferencia estriba en que de esta forma, el número de muertes se reduce en varios órdenes de magnitud.

La misma comparación podríamos hacer entre física y telekinesia, preguntándonos por qué la Agencia Espacial Europea puede poner satélites en órbita y los practicantes de la telekinesia no llegan a elevar ni un globo sonda. O bien entre astronomía y astrología, interrogándonos sobre por qué los astrónomos predicen al milisegundo eclipses, cometas y auroras boreales, mientras los astrólogos no han sido capaces, en toda la dilatada historia de la disciplina, de anticipar ni un simple huracán.

Muchos autores se han realizado esta pregunta, y han intentado encontrar definiciones que puedan explicar el éxito y el avance de una disciplina como la química orgánica frente al estancamiento e inutilidad manifiesta de la parapsicología o la homeopatía.

Sin entrar en detalle, dado que solo este aspecto sería objeto de varios artículos independientes, la respuesta es bastante sencilla: la contrastabilidad. La ciencia no se limita a dar explicaciones, sino que continuamente las está situando bajo la lupa de la experiencia. Una hipótesis científica, como decíamos más arriba, es aquella que puede enfrentarse a la experimentación y ser corroborada o rechazada. Una hipótesis científica, para comenzar a ser tomada en cuenta, debe estar apoyada por pruebas, no solo por ideas. Y a más pruebas, más fiable, siempre dentro de la provisionalidad que supone la certeza de que en cualquier momento podrá formularse una hipótesis mejor. Provisionalidad que es garantía de mejora y de avance continuo, dado que siempre se estará buscando una hipótesis que explique de manera más ajustada la realidad observable.

Cuando un científico piensa que determinada enfermedad puede estar causada por un determinado agente patógeno, intenta aislarlo, cultivarlo y observar su reacción ante los antibióticos u otros fármacos disponibles. Tras ello, iniciará una serie de ensayos en animales para determinar la dosis óptima y, a continuación, unas muy controladas pruebas en pacientes humanos. Si todos estos ensayos muestran una sanación estadísticamente significativa y una toxicidad y efectos secundarios asumibles, dirá que ha encontrado un remedio para la enfermedad con una determinada, y generalemente parcial, eficiencia.

Así, el científico dirá: la hipótesis de que el agente X es el causante de la enfermedad está apoyada por su presencia en las personas enfermas, la posibilidad de aislamiento e identificación del microorganismo, y la respuesta significativa frente a agentes antimicrobianos que destruyen el patógeno. Habrá apoyado su hipótesis con pruebas experimentales.

Ahora bien, los de la bata blanca, además de pejilgueros con los experimentos, son muy desconfiados. Incluso presentando todos estos datos, nuestro buen investigador no será creído por la comunidad científica sin más. Otros investigadores repetirán sus experimentos, tratarán de aislar el patógeno, comprobarán su reacción ante el fármaco y realizarán nuevos ensayos clínicos. Hasta que la historia no se repita varias veces, y con los mismos resultados, la nueva hipóteis no comenzará a ser tomada en cuenta, y siempre con reservas. Reservas que se irán diluyendo según pase el tiempo y los datos y nuevos descubrimientos sigan coincidiendo con la hipótesis de partida, pero siempre mantenida de forma provisional, al saber por experiencia que toda hipótesis es susceptible de ser mejorada.

Principio activo homeopático, fuerza vital responable del equilibrio del organismo y recopilación de referencias que apoyan la eficacia de la homeopatía.

Principio activo homeopático, fuerza vital responable del equilibrio del organismo y recopilación de referencias que apoyan la eficacia de la homeopatía (todo en una sola imagen)

Veamos ahora la presentación de una hipóteis presentada por una disciplina no científica; por ejemplo, pensemos en un homeópata que afirma curar determinada dolencia (p.e. tuberculosis) mediante la ingestión de agua que ha estado en contacto con una sustancia determinada (p.e. Arsenicum Album). El homeópata soltará la hipótesis de que la enfermedad no existe como entidad, sino que se trata de un desequilibrio de la fuerza vital del organismo en su conjunto, un origen espiritual que atrae a los miasmas que producen los síntomas de la enfermedad. Según su hipótesis, el suministro de un tóxico que produzca los mismos síntomas que el desequilibrio vital, repondrá éste y sanara al paciente.

La enorme diferencia es que las bases teóricas de la hipótesis del sanador alternativo no han sido confirmadas; no existe ningua prueba de su existencia, no se ha detectado jamás fuerza vital alguna, ni equilibrio energético, ni nada por el estilo. No sabemos en que consiste, en caso de que existiera, con lo que dificilmente comprendemos cómo puede alterarse y aún menos restaurarse. Debemos creer, sin prueba alguna y como premisa, la existencia de una fuerza indetectable, construyendo sobre ella un complejo edificio de naipes sobre supuestas alteraciones y equilibrios. Lógicamente, si la premisa resulta falsa, todo el edificio se viene abajo. Pero además, el resto de las plantas del inmueble pseudocientífico son tan frágiles como los cimientos: nunca se ha demostrado que un producto que produce los mismos síntomas que una enfermedad cure ésta y sabemos, por los principios más elementales de la química, que una disolución homeopática no contiene ni una sola molécula del principio activo, por lo que no se está ingiriendo agente sanador alguno. Por último, los estudios clínicos realizados no muestran un porcentaje de curaciones superior al que cabe esperar del efecto placebo y la sanación espontánea. Es decir, no se curan más pacientes que en un grupo de control al que únicamente se le suministra agua con azúcar.

Entendemos fácilmente por qué la medicina científica ha avanzado con pasos de gigante en las últimas décadas y la homeopatía sigue obteniendo los mismos dudosos resultados que hace 200 años, cuando se acuñó.

¿Qué me estás contando?

Debido a todo esto, es comprensible que un investigador no puede enviar a una publicación científica una hipótesis sin haber realizado los experimentos necesarios como para que pueda llegar a ser tomada en cuenta y que otros equipos decidan repetir la experimentación para contrastarla. Una publicación científica no ofrece una simple explicación, sino una explicación apoyada por los datos. Si enviáramos un artículo a cualquier revista con una interesante y plausible teoría sobre el origen de la célula procariótica, no pasaría de la mesa del editor a no ser que llevara una mochila expermiental considerable. Si además pretendemos desbancar todas las teorías físicas o biológicas vigentes con una idea feliz que se nos ocurrió el sábado por la noche, nos van a pedir toneladas de pruebas, las toneladas suficientes como para aplastar todas las evidencias que tenía la explicación a la que pretendemos relevar.

Habría pues que analizar si tanto alternativo que aboga por métodos de curación no oficiales, naturales y baratitos, exopolíticos que critican la ciencia oficial para abrazar la hermandad reptiliana del cosmos, diseñointeligentistas que consideran la selección natural como algo caduco y retrógrado y un sinfín de adalides de la revolución de la conciencia y el buenrollismo no están luchando, en realidad, por el retorno a métodos de conocimiento que no consiguieron ir más allá de las procesiones rogativas de lluvia.

Como muy bien indicaba el recientemente fallecido Christopher Hitchens, en una memorable frase que ha pasado a denominarse “La Navaja de Hitchens”, No olvidemos las elementales reglas de la lógica, según las cuales, explicaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias y lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas.


  1. Phosphoros
    2 enero, 2012 en 20:42

    ¡¡¡Buenísimo Artículo!!!…¿Habría estado pensando Hitchens en Kirk Cameron cuándo escribió eso?. http://cinemania.es/actualidad/noticias/7605/

  2. Rebeca
    2 enero, 2012 en 21:13

    Impecable. Leer cosas como esta es tranquilizador para alguien a quien, en ocasiones, leyendo y/o escuchando a “supercheros”, prestidigitadores modernos y otras faunas indeseables, le parece vivir en los albores de la civilización. Magnífica esa expresión “toneladas de pruebas” y magníficas las referencias a lo necesaria que es en una hipótesis la susceptibilidad de ser falsada. Felicito al escritor por su calidad divulgativa. Gracias.

  3. Jose Manuel
    2 enero, 2012 en 22:16

    Muy buen artículo.

    Empezáis el año 2012 tal como es vuestra costumbre: con una altísima calidad.

    Me ha encantado esta nueva navaja de Hitchens, tan bien afilada ella: “lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas”. Sencillo, contundente y genial 🙂

  4. 2 enero, 2012 en 23:05

    Gran Articulo. Se explico todo, una hipótesis científica debe de ser puesta en duda siempre, debe de ser explicada paso por paso y tener resultados obvios en la Realidad. Los humanos ganamos el poder tener nuestro destino en nuestras propias manos cuando los Dioses de la Antigüedad Fallaron.

    Cuando las epidemias causaron la muerte de millones de personas a lo largo del planeta, cuando los rezos no funcionaron y tuvimos que encontrar el plan “B”. Dando como Resultado las investigaciones en los Antibióticos y con ello la salvación de nuestra especie entera.

    “La ciencia curara y salvara mas vidas que todos los Dioses juntos de la Antigüedad”

    Me encanto la sabia frase:
    “No olvidemos las elementales reglas de la lógica, según las cuales, explicaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias y lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas”.

    Un problema para los Creacionistas que Debaten sin Pruebas Tangibles.
    $ªlú2…

  5. KC
    2 enero, 2012 en 23:07

    Dentro de unos años entenderemos que Hitchens -también con sus defectos- era tan grande como Feynman, que a su vez era tan grande como Sagan y éste como muchísimos otros.

    La labor del maestro consiste en hacer entender (que no imponer) que si un idioma no sigue unas reglas y unas pautas específicas, simplemente desaparece.

    De hecho, uno de los problemas fundamentales es el no explicar a un niño esto, ANTES que la misma regla. Es decir, explicar el por qué existe una regla (su causalidad y origen) y no explicar (mucho menos imponer) directamente la regla (contenido). Puede sonar a gilipollas, pero yo me he dado con esto en todo tipo de niveles educativos. Y desde un punto de vista didáctico es una lacra cada vez mayor.

    Por cierto, os he mandado un correo para ver si me podéis echar una mano con una cosa que es relativamente sencilla. A ver si me podéis decir algo.

    Gracias y saludos.

  6. 2 enero, 2012 en 23:08

    Sencillamente impecable, JM, como no podía ser menos viniendo de ti. Desde ahora, queda grabado en el disco duro de mis meninges la nueva navaja. Se va a enterar cierto magufo que tú y yo sabemos…

    Por cierto, me acabo de encontrar con mi amiga Scarlett Johanson probándose un perfume y me ha dicho que dónde tiene que ir para comerte la boca… o lo que sea… :mrgreen:

  7. Joss
    2 enero, 2012 en 23:57

    Por ejemplo, no debemos postular hipótesis.

    No ya, es broma. Yo soy creyente, pero pienso que los debates dejan mucho que desear cuando ambas partes no están de acuerdo con determinada definición de lo que se está discutiendo.

    Por ejemplo, si Dios es el conjunto de leyes físicas, entonces es lógica su existencia.

    Si defimos que Dios es un Señor sentado en las nubes, el debate ni siquiera tiene sentido.

    Yo pienso que la definición religiosa de Dios es más compleja: lo segunda incluye la primero.

    De hecho, hasta cierto punto la teología se basa en la lógica, pero parte de axiomas más complejos y “tradicionales”.

    De hecho, Giordano Bruno demostró con la teología que las estrellas eran otros soles y que podrían existir otros seres (pues todos somos hijos de Dios, etc.)

    Es cierto que muchos creyentes recurren a falacias, pero no es menos cierto que, mientras más ateos hay, más falacias ad hominem, generalizaciones y recurso al ridículo, están surgiendo.

    No es casualidad. La ideas religiosas son un conjunto de cosas, no una cosa quepueda descartarse o afirmarse, sino muchas cosas.

  8. 3 enero, 2012 en 0:06

    pero no es menos cierto que, mientras más ateos hay, más falacias ad hominem, generalizaciones y recurso al ridículo, están surgiendo.

    ¿Estás seguro?, ¿qué pruebas tienes de ello? Pienso que la falacia ad hominem no tiene una relación directa con la creencia, sino con las ganas de desprestigiar sin recurrir a argumentos (por no conocerlos, por pereza a exponerlos o por no existir dichos argumentos). Pero fijate que hay calificativos que sólo dicen algunos creyentes como “hereje, impuro o descreido”, o incluso “ateo” que se emplean como insulto, que no son más que falacias “ad hominem”. De hecho es extremadamente frecuente observarlas entre practicantes de un culto refiriéndose a personas de otro culto distinto (por ejemplo intercambios de descalificaciones entre cristianos y musulmanes). Así que pienso que en ese sentido ese tipo de falacia ni es invento de los ateo, ni éstos la han potenciado. Pero puedo estar equivocado, si tienes evidencias de tu afirmación me gustaria verlas.

  9. 3 enero, 2012 en 0:18

    Joss :
    Por ejemplo, no debemos postular hipótesis.
    No ya, es broma. Yo soy creyente, pero pienso que los debates dejan mucho que desear cuando ambas partes no están de acuerdo con determinada definición de lo que se está discutiendo.
    Por ejemplo, si Dios es el conjunto de leyes físicas, entonces es lógica su existencia.
    Si defimos que Dios es un Señor sentado en las nubes, el debate ni siquiera tiene sentido.
    Yo pienso que la definición religiosa de Dios es más compleja: lo segunda incluye la primero.
    De hecho, hasta cierto punto la teología se basa en la lógica, pero parte de axiomas más complejos y “tradicionales”.
    De hecho, Giordano Bruno demostró con la teología que las estrellas eran otros soles y que podrían existir otros seres (pues todos somos hijos de Dios, etc.)
    Es cierto que muchos creyentes recurren a falacias, pero no es menos cierto que, mientras más ateos hay, más falacias ad hominem, generalizaciones y recurso al ridículo, están surgiendo.
    No es casualidad. La ideas religiosas son un conjunto de cosas, no una cosa quepueda descartarse o afirmarse, sino muchas cosas.

    Qué ironía sus comentarios llevan intrínsecos la falacia de apelación a la tradición, la falacia de autoridad, entre otras notorias en sus propios comentarios.

  10. 3 enero, 2012 en 0:36

    A Giordano Bruno lo quemaron por “hereje”, si no recuerdo mal. De todas maneras, puedo entender que en el siglo XVI hubiera teólogos que estudiaran otras ciencias, habida cuenta de que muchas de las ciencias estaban mezcladas y sólo se podían aprender en los monasterios, pero eso en el siglo XXI ya no cuela…

    Dices Por ejemplo, si Dios es el conjunto de leyes físicas, entonces es lógica su existencia.. ¿Estás seguro? Porque yo no lo tengo tan claro. Según cualquier definición teológica de dios, éste es el ser supremo de la creación, es decir, es un “diseñador”, y me parece a mí que la realidad está demostrando cada día que este postulado es más falso que un billete de tres euros…

  11. Axovis
    3 enero, 2012 en 0:40

    Has escrito dos veces continuamente con acento “contínuamente”. Un saludo.

  12. J.M.
    3 enero, 2012 en 0:46

    Joss :

    Por ejemplo, si Dios es el conjunto de leyes físicas, entonces es lógica su existencia.

    Al mismo nivel de lógica que la existencia de un unicornio rosa, si defino unicornio rosa como el conjunto de leyes físicas.

    Suele ser (no digo que sea tu caso) la base de razonamientos del tipo “y como dios existe, porque yo lo llamo el conjunto de leyes físicas…” y añádase lo que se desee.

    Este es el tipo de cosas que no llevan a ningún lado, por muchos siglos que transcurran.

    Joss :

    De hecho, Giordano Bruno demostró con la teología que las estrellas eran otros soles y que podrían existir otros seres (pues todos somos hijos de Dios, etc.)

    No lo tengo muy claro, pues no es mi campo, pero creo que más bien fue al revés: Bruno postuló la existencia de otros mundos habitados girando alrededor de otros soles (las estrellas) y como creía en la creación divina, dedujo que aquellos habitantes también debían ser hijos de Dios. Como también apoyaba la idea de universo infinito, esto suponía una cantidad infinita de mundos habitados y, por lo tanto una cantidad infinita de visitas de Jesús. Siguió deduciendo que, si solo hubiera un Jesús que iba de un mundo a otro, el tiempo empleado en la salvación sería infinito, lo cual no era muy útil, así que debía habar un número infinito de jesuses. Es decir: de cabeza a la hoguera.

  13. Merkzek77
    3 enero, 2012 en 0:57

    Un artículo estupendo. Sin duda.

  14. J.M.
    3 enero, 2012 en 1:00

    Axovis :

    Has escrito dos veces continuamente con acento “contínuamente”. Un saludo.

    Joer, y dos “contínuo”. Gracias majete 😉

  15. Aaron
    3 enero, 2012 en 1:06

    Estos son los artículos que necesita la sociedad leer! muy bueno!

  16. Franklin
    3 enero, 2012 en 1:23

    Hola a todos, soy nuevo aquí, en primer lugar quisiera felicitaros el año nuevo, en segundo lugar quisiera felicitaros por los magníficos artículos que aquí se perpetran. Dicho esto y liegeramente relacionado con lo expuesto arriba quisiera poner en la palestra un artículo aparecido el jueves 29 de Diciembre en el periódico El Mundo (pag. 42), en el que Paul Davies y otro señor de cuyo nombre no quisiera acordarme proponen poner en marcha un proyecto para buscar restos de tecnología y basura de civilizaciones alienígenas en la superfície de la luna.Esto se realizaría mediante el meticuloso análisis de la superfície lunar visionando las fotografías de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO). Ni que decir tiene que no obtendrían financiación para tal tarea, por lo cual apelan a la colaboración ( y a la ingenuidad) de aficionados que quieran dedicar su tiempo ( y la salud de su vista) a escudriñar las miles de fotos de la sonda en busca de tales restos. Entiendo que una cosa es la probabilidad de que exista vida en el Universo (aparte de la nuestra) y otra muy diferente es que de hecho exista, por no hablar ya de buscar restos de basura de un supuesto asentamiento lunar.¿Acaso no se están dando alas a las creencias pseudocientíficas? ¿Es científico tener este tipo de actuaciones sin ningún razonamiento que las justificque, sin indicios? Muchos dirán que un científico ha de tener la mente abierta, pero creo que lanzar cañas al río para ver si pican no es ciencia, sino azar. Un saludo

  17. condimento
    3 enero, 2012 en 1:37

    El artículo está muy bien expuesto y lo he disfrutado. Se trata de un razonamiento que una persona madura o adulta debiera conocer desde pequeño porque las alternativas suelen ser extraordinarias y nada demostrables. Como ejemplo el señor Joss, al que no voy a machacar porque ya le están dando, que lo supone todo para edificar una conclusión altamente subjetiva. La entelequia de los cielos se encuentra en el nivel de física de cada generación contemporánea…….y punto.

    Me pregunto por qué en el mundo occidental no hay una educación desde pequeños que deje estas cosas claras, o por qué a la oficialidad o a los gobiernos les da igual tanto embobamiento de las masas. Creo que un chaval con las ideas claras y sin adulterar, tendría un futuro más esperanzador tanto en el plano personal como en el social. En el primero porque dejaría los complejos aparte -esos que vienen por la triste moral de la entelequia de turno- y en el segundo porque un estudio veraz de cómo funciona todo lo llevaría por el camino más recto y sencillo en la vida.

  18. Occkham Seal of Approval
    3 enero, 2012 en 2:21

    Tengo que discrepar, aun estando de acuerdo en la idea creo que no se ha enfocado correctamente (por ejemplo, eso de que una lengua que no siga reglas desaparece, es una chorrada como la copa de un pino, y basta ver cómo se escribían prácticamente todas las lenguas occidentales hasta la Edad Moderna -sin reglas y de forma caótica, además, las reglas se imponen, son un protocolo arbitrario, si no se impusieran nadie las seguiría, el debate más bien debería ser si estos protocolos arbitrarios -análogos a los sistemas de medida científicos- deben ser o no democráticos, dado que nunca existirá un análisis óptimo para optar por unos u otros). Además, estamos subestimando un punto: no podemos probarlo todo. En último término no es la razón, sino la Estadística la que dice la última palabra, y este debate en realidad se escora más a lo político-ideológico que a lo científico. Yo creo que la situación debería ser más sencilla: sin datos empíricos y sin construcción formal sobre ellos, cada uno puede creer lo que quiera, entendiendo que eso no sale de lo que es: creencia. Y por cierto: en bastantes ocasiones (pocas, pero demasiadas según donde pongamos nuestro listón), en las revistas (científicas) se ha publicado cada basura que no te cuento (sí, con Magufo Seal of Approval)…

  19. piubrau
    3 enero, 2012 en 3:41

    Empiezas hablado de las normas de la ortografía y todo eso, y lo importante que es conocerlas y respetarlas, pero luego te haces la picha un lío con las tildes.

    – ”permitieron que un pseudocientífico abocara no *sólo* a todas las rusias” (esta te la paso que lo cambiaron hace muy poco)
    – ”si sabemos *como* son estos microbios”
    – ”los *prácticantes* de la telekinesia”
    – ”preguntándonos *porqué* la Agencia Espacial Europea puede poner satélites en órbita”, ”interrogándonos sobre *porqué* los astrónomos”, ”Entendemos fácilmente *porqué* la medicina científica ha avanzado” (por qué)
    – ”No sabemos en *que* consiste”

    Por lo demás, tienes toda la razón. Pero se puede decir lo mismo en la mitad de líneas…

  20. 3 enero, 2012 en 4:54

    @condimento Esa es una tarea que nos corresponde a nosotros, el hecho de acercar a las nuevas generaciones al mundo científico, a las virtudes del razonamiento humano. No esperes que temas como estos se inculquen en una primera del gobierno, hoy por hoy el gobierno adopta la típica posición de que si saben leer y escribir su trabajo ya esta hecho.

    Las nuevas generaciones (Incluso las actuales) deben de tener un criterio amplio y generalizado, erradicar las ataduras mentales, tanto sociales, religiosas, etc. La ciencia esta en eso, mostrar las 2 caras de la moneda es un deber no una opción. Y créeme, mientras existan esta clase de blog’s, existirán personas que que adopten el camino del razonamiento y la verdad, nosotros tan solo hay que poner nuestro granito de arena para que esto no se vea interferido por la pseudociencia o las mitades a medias.
    $ªlú2…

  21. Phosphoros
    3 enero, 2012 en 6:17

  22. 3 enero, 2012 en 6:38

    Yo ya sè què hacer ….

    (diseñointelegentioso): el DI es una teorìa cientìfica real, no como la evoluciòn
    (yo): “Afirmaciones extraordinarias requieren siempre de evidencia extraordinaria.” ¿Tienes las evidencias?
    (diseñointelegentioso): pero es que un diseñador hizo lo que hay en el universo. No puedes creer que todo salio de la nada para hacer lo que nos rodea y lo que eres.
    (yo): “El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: Es indiferente.“ ¿Importa algo ese menso?
    (diseñointelegentioso): todo lo quieres reducir al naturalismo materialista
    (yo): “Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser rechazado sin pruebas.” Asì que a chiflar a su mauser, a otra cosa mariposa y deja de fastidiar.

    (Adapatarlo para el alucinado en turno. Evidentemente la parte grosera es mìa.)

    :mrgreen:

  23. Phosphoros
    3 enero, 2012 en 6:47

    Hola Darío
    Pero los Creacionistas “Científicos” y Creacionistas del Diseño Inteligente…te van a Cortar y Pegar sus “artículos” una y otra vez, y no te van a prestar la más mínima atención: Ellos no debaten, ellos Predican.
    Saludos.

  24. TiGU
    3 enero, 2012 en 6:52

    De lo mejor que he leido ultimamente. Enhorabuena y gracias por el articulo.

  25. 3 enero, 2012 en 6:59

    Cierto, Phos, pero a que varios se sentirìan menos culpables de mandarles a saludar a su progenitora, y sobre todo, puede que los otros se queden de una pieza ante estas frases contundentes :mrgreen:

  26. Persona
    3 enero, 2012 en 9:53

    Ejemplo de evolución del lenguaje:

    En el 2009 al leer…

    …dado que solo este aspecto sería objeto de varios artículos independientes…

    Hubiera posteado…

    Joer, y dos “contínuo”. Gracias majete 😉

    Y la corriente se ha debido llevar la tilde en …

    estos cambios son no sólo positivos

    o…

    sin evolución sólo queda extinguirse

    pero en el 2012 me toca decir…

    Pues te iba a reprochar las tildes que te has dejado al escribir “sólo” cuando se puede reemplazar por “solamente” pero se ve que la Real Academia Española finalmente cayó en la cuenta de que esta regla ni afecta al signficado ni a la etimología.

    Así que pelillos a la mar y me alejo por el horizonte silbando como si aquí no hubiera pasado nada pero dejando la impronta de la evolución en el lenguaje sin tener que recurrir a sustituir palabras con “flipitiflapitiflú”.

    Sun saludo. :”

  27. 3 enero, 2012 en 11:20

    Felicidades por el texto. Por desgracia me parece que los que afirman cosas sin pruebas no llegarán a leer nunca lo suficiente como para llegar al último párrafo.

  28. J.M.
    3 enero, 2012 en 11:55

    Genial el video, Phos, incluido en favoritos 😉

  29. 3 enero, 2012 en 13:21

    Occkham Seal of Approval :
    Tengo que discrepar, aun estando de acuerdo en la idea creo que no se ha enfocado correctamente (por ejemplo, eso de que una lengua que no siga reglas desaparece, es una chorrada como la copa de un pino, y basta ver cómo se escribían prácticamente todas las lenguas occidentales hasta la Edad Moderna -sin reglas y de forma caótica,

    Perdona, pero me parece que te equivocas. Fíjate si es cierto que las lenguas sufren una constante evolución, y que tienen corpus reglamentarios que las fijan, que hoy en día el castellano sigue usando una gramática y una sintáctica latina, porque el castellano no es más que una evolución del latín. Diríamos, por tanto, en puridad, que lo que hablamos sigue siendo latín, pero adaptado a las nuevas circunstancias, con todos los préstamos del árabe, del hebreo, de las lenguas germánicas o eslavas que quieras, pero latín en el fondo. Y esto mismo es aplicable a cualquier hablante de portugués, francés, catalán, occitano, sardo, italiano, romanche, rumano, asturiano, aragonés o corso.

    ¿Una lengua que ha estado a punto de desaparecer por no tener un corpus reglamentario que la fijara? El euskera. Esta lengua había estado evolucionando de forma distinta en cada valle, precisamente porque no había reglas que fijaran su uso, y era un absoluto caos. Se tuvo que inventar una amalgama llamada “batua”, y dotarla de reglas, para que éste no desapareciera.

    Por lo tanto, yo creo que el ejemplo que dice JM está muy bien traído.

  30. juanjose
    3 enero, 2012 en 13:58

    Creo que la critica a Lysenko en el articulo es muy, muy, muy desafortunada.

    CITA:

    “En los medios de la guerra sicológica de 1948, y aún hoy, es frecuente relacionar a Lysenko con el marxismo, de manera que la ridícula explicación que tratan de esbozar es que las aberraciones de Lysenko fueron posibles por el propio carácter aberrante del marxismo. De esa manera no se comprenden los motivos por los cuales en la República Democrática Alemana no se impuso nunca el lysenkismo, de modo que la genética dominante fue de tipo mendeliano, a pesar de que aquel país estaba dirigido por un conocido partido comunista cuyos principios ideológicos eran los mismos que el soviético. Si la vinculación del marxismo con el lysenkismo es tan estrecha como pretenden dar a entender, la pregunta es obvia: ¿No eran realmente comunistas los comunistas alemanes o no lo eran los soviéticos? Esta misma cuestión se puede ampliar fuera del telón de acero, a los partidos comunistas de occidente, dando por supuesto que todos ellos eran igualmente comunistas para no sorprender en el ridículo a los estrategas de la guerra fría. Entre los comunistas de fuera del telón de acero coexistieron (y discutieron y se enfrentaron) los lysenkistas con los mendelistas. Los amantes de los esquemas simples que pretenden asimilar el lysenkismo al lamarckismo también deberían explicar por qué razones, dentro y fuera de la URSS, existieron lamarckistas que criticaron a Lysenko.

    La situación no se polarizó hasta una década después, tras la llegada al gobierno de Hitler en 1933: el eugenismo adquirió entonces una filiación reaccionaria mientras el lamarckismo fue la bandera de los progresistas. Muchos de aquellos debates son de un extraordinario valor y serán recuperados en su momento, cuando puedan ser leídos sin la carga emocional que hoy les envuelve. La riqueza de argumentos exhibidos elevó a gran altura la biología soviética, abriendo caminos novedosos, como la teoría del origen de la vida de Oparin, un reflejo del «desarrollo que habían alcanzado las ideas evolucionistas en Rusia. La biología soviética había heredado de los científicos prerrevolcionarios una corriente de pensamiento darwinista que se mantuvo vigente durante varias décadas y que llevó a la formación de grupos y escuelas que alcanzaron un refinamiento teórico sin igual», afirma Lazcano, quien concluye así: «Hacia 1939 hubiera sido difícil encontrar un país en el mundo en donde la teoría de la evolución estuviera más desarrollada o fuera mejor conocida que en la Unión Soviética». No obstante, también se expusieron planteamientos simplemente ingenuos, como correspondía una sociedad joven, como la soviética. Por ejemplo, A.S.Serebrovski, un opositor de Lysenko, era un eugenista convencido, partidario de la fertilización artificial de las mujeres con un semen portador de las mejores cualidades. Llamaba «antropotecnia» a la eugenesia. Según él, esto permitiría cumplir los planes quinquenales en la mitad de tiempo.

    A finales de la década de los veinte, bajo una apariencia darwinista, el mendelismo logró recuperar terreno dentro de la genética soviética. En 1927, durante el V Congreso Internacional de Genética celebrado en Berlín, Muller anunció su descubrimiento de las mutaciones inducidas por radiaciones. El 11 de setiembre de ese mismo año, Serebrovski publicaba en Pravda un artículo titulado «Cuatro páginas que estremecen al mundo científico». Supuso un vuelco desfavorable al lamarckismo. Un ejemplo característico de esa tendencia es el caso de V.L.Komarov, vicepresidente de la Academia de Ciencias, un biólogo que progresivamente fue pasando de sus iniciales simpatías lamarckistas hacia el mendelismo. Las nuevas corrientes sintéticas en la genética, con su aparente integración del darwinismo, se introdujeron con fuerza dentro de la URSS, del Partido bolchevique, de las universidades y los centros de investigación. Tras la muerte de Michurin en 1935 Lysenko pasó a encabezar las posiciones científicas antimendelistas, pero la correlación de fuerzas no tardó en cambiar. Aunque fue elegido presidente de la Academia Lenin de Ciencias Agrícolas en 1937, Lysenko empezaba a estar en minoría y no pudo tener los apoyos políticos y oficiales que la campaña quiere hacer creer: «En la época en que Lysenko presentaba su informe a la Academia de Ciencias, el ‘mendelismo-morganismo’ era ya una teoría ampliamente aceptada en la Unión Soviética, con destacados partidarios como Poliakov, Zavadovski y Dubinin, quienes difícilmente habrían reconocido el carácter ‘idealista’ o ‘reaccionario’ de la teoría cromosómica de la herencia. Sus protestas, desgraciadamente, sirvieron de muy poco».

    Es igualmente comprobable que ni todos los que defendían ni todos los que criticaban a Lysenko exponían los mismos argumentos. Por ejemplo, no es fácil compartir los motivos del británico George Bernard Shaw para defender a Lysenko, que se apoyaban en una vaga comprensión de los términos del debate. Shaw decía que frente al mecanicismo vulgar de la teoría sintética, Lysenko defendía una concepción integral de los organismos de la naturaleza como seres dotados de vida.

    En una carta publicada por el Saturday Review of Literature, el genetista Dunn, que había viajado por la Unión Soviética protestaba por la equiparación de todo el conjunto de la biología soviética con las tesis lysenkistas, que no representaban la doctrina «oficial» del país, poniendo un ejemplo odioso para comparar: no se puede juzgar a la biología soviética desde la óptica de Lysenko del mismo modo que no se puede juzgar a la biología estadounidense desde el punto de vista de los creacionistas.

    Lo mismo expuso el británico Eric Ashby en 1945. También había viajado por la URSS, donde estuvo una larga temporada, publicando a su regreso varios libros sobre la situación de las ciencias soviéticas, su organización académica y científica y sus métodos de investigación. Ashby apreció que en la URSS concurrían diversas corrientes científicas, desde aquellas que manifestaban cierto rechazo hacia la investigación occidental hasta otras que seguían los mismos derroteros que ella. No obstante, considera que, en general, la ciencia soviética era equiparable a la occidental y no parecía estar influida por la filosofía marxista «en absoluto».

    El núcleo de la postura de Lysenko no es positiva sino negativa y está constituida por su rechazo a las teorías sintéticas que defendían un mecanismo unilateral por el cual la herencia determina la constitución de los organismos vivos, y si hay que indicar un rasgo positivo fundamental de su pensamiento no es el de ambiente sino el de desarrollo. En muchos aspectos su concepción es similar a la de Conrad H.Waddington (1905-1975) que, no por casualidad, fue entonces equiparado a Lysenko e incluido en el índice de los malditos de la biología. Frente a la escisión entre genotipo y fenotipo, Waddington propuso el término epigénesis, referido al proceso de desarrollo de los organismos, ontogénesis, de los que se había olvidado la genética formalista. Waddington habló de una «asimilación genética», considerando que los organismos eran capaces de reaccionar a las presiones del entorno modificando su comportamiento, e incluso su estructura. Para Waddington, la capacidad de reacción no era pasiva sino activa y estaba dirigida por los genes. Por medio de la asimilación genética, un tejido convierte un estímulo externo (ambiental) en otro interno (génico) de modo que se vuelve independiente del inductor ambiental. Otro biólogo maldito de la misma época, Richard Goldschmidt (1878-1958), sugirió que la información contenida en el fenotipo, adquirida a lo largo de la vida, se integraba en el genotipo en determinadas condiciones, fijándose en el genoma (fenocopia) y transmitiéndose así a las generaciones sucesivas.”

    A la luz de lo que hoy sabemos sobre la epigenetica, mas de uno de estos biologos malditos, defensores del Lamarkismo, serán rescatados del fuego del infierno. Un poco más rigor no hubiera venido mal al escribir tan alegremente sobre personajes de tanto renombre.

  31. 3 enero, 2012 en 14:01

    Juanjose, te dejo otra visión de Lysenko que no tiene desperdicio: http://es.wikipedia.org/wiki/Trofim_Lysenko

  32. J.M.
    3 enero, 2012 en 14:34

    Juanjosé, tratar de conciliar ideologías políticas con principios científicos suele llevar a despropósitos como los que muestras en tu comentario.

    Lo que resulta absurdo de todo punto es pretender que la crítica a Lysenko es una crítica al marxismo. Es exactamente la misma falacia que criticar a Darwin porque, como soy rojo, no estoy a favor de la supervivencia del más apto en la sociedad ni en la economía. Venga ya…

    Lysenko fue un completo impresentable, científica y personalmente. No solamente se emperró en negar toda evidencia genética, sino que despachó a sus adversarios científicos, tan soviéticos y seguramente más marxistas que él, de una manera tan expeditiva como poco científica.

    Lysenko no fue un “biólogo maldito” porque Lysenko ni siquiera fue un biólogo y mucho menos un científico. Las perniciosas consecuencias de la política agraria impulsada por este hombre no son fruto del marxismo, sino de la estupidez.

    Nadie pretende que los soviéticos fueran gilipollas, ni que el marxismo obligue a realizar pseudociencia. Estas ideas son fruto de complejos que malinterpretan las críticas y la propia historia. Lysenko fue tan enemigo del marxismo como lo fue Stalin o Hitler. No nos equivoquemos. De hecho, quien acabó con las delirantes tesis de Lysenko fueron los propios científicos soviéticos, cuanto tito Stalin dobló y pudo atacarse oficialmente la postura lysenkista.

    Y, por otro lado, a ver cuando comprendemos que todos los que abogaron por la herencia de los caracteres adquiridos no eran visionarios acallados por el poder. Muchos no sabían nada de epigenética, sino que postularon teorías erróneas. Valiosas en su momento, y así debe considerarse a gente como Lamark: como verdaderas figuras sin las cuales no hubiera sido posible el desarrollo posterior de la biología evolutiva. Pero en algunas cosas se equivocaron, como todos. De igual forma que Darwin también se equivocó, y Newton, y Einstein y todo hijo de vecino.

    La epigenética engloba la regulación heredable de la expresión génica sin cambio en la secuencia de nucleótidos, es decir, no es lamarkismo, no significa que la influencia del ambiente se grabe en los genes. Lo que el ambiente regula y se hereda es la expresión de esos genes, no los genes en sí mismos.

  33. Phosphoros
    3 enero, 2012 en 15:06

    Gracias J.M.

  34. 3 enero, 2012 en 15:51

    ¡Revolucionario! Llegué a este blog por casualidad y tras la lectura de este documento decidí seguirlo. ¡Felicitaciones!

  35. Javier
    3 enero, 2012 en 16:45

    Yo tambien encontre el blog por casualidad,
    Felicidades.

  36. 3 enero, 2012 en 17:11

    Excelente artículo, como siempre =).

    Eso sí, en algo no estoy de acuerdo: No me parece del todo acertada la comparación que se hace entre las reglas que sigue el método científico con las reglas de la ortografía. Las reglas del método científico se basan en el contraste con la realidad objetivamente observable, y están establecidas tal como las conocemos para poder realizar observaciones con la mayor precisión, confiabilidad y validez posible (y en base a esos objetivos es que se han ido depurando dichas reglas). Por otra parte, la ortografía es un cúmulo de costumbres nada más. No tenemos ninguna investigación empírica que demuestre que es necesario usar la letra hache, por ejemplo. Si bien se puede hacer un rastreo etimológico, esto tampoco es un argumento científicamente válido: sería más bien un argumento ad antiquitatem.

    Ojo, no estoy defendiendo el uso del “hoygan” o el lenguaje chat, reconozco obviamente la necesidad de mantener reglas ortográficas (entre otras cosas porque reaccionamos ante las palabras escritas leyéndolas como una unidad, no por letras), pero mi punto es que el proceso por el cual se definen las reglas es completamente diferente. Los científicos no usan el doble ciego con el único propósito de homologar procedimientos… no sé si me explico.
    Entiendo que es el cómo se determinó y no el qué se dice lo que define al método científico.

    Y es es último punto el que veo más débil en la enseñanza de las ciencias: sólo enseñan hechos, nunca el/los procedimientos que posibilitan obtener dichos conocimientos y asegurar en la medida de lo posible que estos conocimientos no estén errados. Vamos! eso es como hacerte memorizar partidas de ajedrez sin saber jugarlo; y después se preguntan por qué hay tan poco interés en las ciencias, y por qué algunos creen que “el conocimiento ostentado por la ciencia oficial es tan válido como cualquier otro saber”.

  37. J.M.
    3 enero, 2012 en 22:24

    David, completamente de acuerdo con tu apreciación. Si bien hablamos de reglas, son de naturaleza muy diferente, empleo la comparación para expresar que todo procedimiento debe tener unos protocolos y que intentar avanzar en conjunto utilizando procedimientos diferentes y en muchos casos contradictorios, es garantía de fracaso. Para eso sirve la comparación, nada más.

    Y también estoy completamente de acuerdo con la forma de enseñar ciencias (y casi todo). El otro día, hablando con el hijo de unos amigos, al que le habían pedido en el colegio que redactara una definición de “sociedad de la información”, me di cuenta que el chaval no entendía no ya en concepto, sino cualquier otro tipo de sociedad. Al preguntarle como se enteraba la gente de los maremotos de Japón cuando no había móviles, televisión, radio ni periódicos, simplemente se encogió de hombros. Dificilmente van los chavales a comprender nuestra sociedad si no entienden la evolución histórica de la misma.

    Así nos va…

  38. KC
    4 enero, 2012 en 0:05

    #36 No tenemos ninguna investigación empírica que demuestre que es necesario usar la letra hache, por ejemplo.

    Claro, pero el caso es que sí tenemos investigaciones empíricas que demuestran que, sin unas reglas básicas, el entendimiento entre emisor y receptor en una comunicación escrita puede disminuir bastante. No es cuestión de elegancia, ni de estética, ni de aristocracia ortográfica, es simplemente cuestión de efectividad a la hora de traspasar una información.

    A mí me gustó bastante el artículo de Gabo en su día (1997): http://bit.ly/Plyop

    Pero entendido bien, claro. Porque, por ejemplo, en las palabras homónimas, las reglas se hacen para no dar pie a malos entendimientos. Gabo dice que da lo mismo, pero no es verdad. Es únicamente un recurso rebelde de exagerar las cosas sobre las que escribe en el artículo. Lo que toda la vida, en literatura, se llamó hipérbole.

    Pero desde un punto de vista efectivo y eficiente, no tiene sentido. Solo el de que el lenguaje es una herramienta, no una forma aristocrática.

    Saludos.

  39. 4 enero, 2012 en 11:45

    Esto que dice KC me recuerda a una tendencia que se tuvo en España a principios del siglo XX entre los poetas y literatos más cultivados, que consistía en escribir fonéticamente. Así, todo sonido /χ/ se escribiría con j, todo sonido /β/ con b, todo sonido /γ/ con g, todo sonido /k/ con k, todo sonido /θ/ con z, y así sucesivamente… Acabado el experimento, se vio que era un desastre y se desestimó por los mismos que lo habían potenciado, porque en lugar de hacer más práctico el idioma, lo enredaba más.

  40. Darío
    4 enero, 2012 en 18:43

    Escribe Juanjosé:

    A la luz de lo que hoy sabemos sobre la epigenetica, mas de uno de estos biologos malditos, defensores del Lamarkismo, serán rescatados del fuego del infierno. Un poco más rigor no hubiera venido mal al escribir tan alegremente sobre personajes de tanto renombre.

    ¿Ahora este ideólogo estalinista es un “personaje de renombre”? 😎

    Veamos algo de rigor:

    Antes de concluir esta revisión queremos, de forma muy resumida, comentar otra faceta del trabajo matemático de Kolmogorov en relación con la genética, poco conocida por los biólogos y los matemáticos.

    Empezaremos por mencionar que el trabajo de Kolmogorov et al. (1937) fue publicado cuando en los círculos científicos relacionados con el uso de la genética en la agricultura, en la antigua Unión Soviética, se daba una fuerte discusión iniciada a principios de los años treinta entre dos corrientes de pensamiento en genética. Una de ellas, la tradicional escuela de genetistas soviéticos y la otra, acaudillada por el académico Lysenko, un protegido de Stalin, quien, usando el poder que esta relación le brindaba y un discurso en apariencia congruente con el socialismo soviético, contribuyó a la destrucción de la otra corriente. Esto ocurrió en las resoluciones que tomó la Sesión de la Academia Lenin de Ciencias Agrícolas de la URSS, celebrada del 31 de julio al 7 de agosto de 1948; en ella se discutió sobre La situación de las ciencias biológicas (Academia Lenin de Ciencias Agrícolas de la URSS, 1949; Lecourt, 1974). Segú lo expresó Lysenko en el informe que presentó en la sesión inaugural, una de las cuestiones que estaba en el centro de la discusiónera la confrontación entre dos ideologías en la biología. Una, la de los “neodarwinistas” (weissmanismo-mendelismo-morganismo, en quienes, según Lysenko, se basaba la tradicional escuela de genetistas soviéticos) y los minchuristas-lysenkistas, quienes, en palabras de Lysenko, apoyaban la teoría materialista de la evolución de Darwin. Para éstos, un punto básico era el hecho de que los caracteres individuales adquiridos se heredaban. Kolmogorov también participaba de las controversias mencionadas. De hecho, en su trabajo On a new confirmation of Mendel’s laws Kolmogorov probó (1940) qué, contra lo que sostenían, los argumentos dados por los lysenkistas mas bien apoyaban la tesis mendeliana. En su réplica a Kolmogorov, Lysenko escribió

    “En su deseo para probar la verdad e invulnerabilidad de las leyes de Mendel, el autor da argumentos matemáticos, fórmulas y aún curvas. No creo que yo sea competente para dar una opinión sobre estas pruebas y argumentos matemáticos. Mas aún, como biólogo no estoy interesado en la cuestión si Mendel era o no un buen matemático …” (Lysenko, 1940)

    Mas adelante, Lysenko descalificó el trabajo de Kolmogorov diciendo que sus argumentos no tenían fundamento biológico. Que se sepa, nuestro autor ya no polemizó más … el tiempo dió la razón a los derrotados en la tristemente célebre sesión de la Academia Lenin, y a escasos diez o quince años de ese acontecimiento no había quien se acordara de Lysenko y sus seguidores”

    Faustino Sánchez Garduño: Kolmogorov y la Evolución Teórica En: Clásicos de la biología matemática. Faustino Sánchez Garduño, Pedro Miramontes y josé Luis Gutiérrez Sánchez, coordinadores. CIICH-UNAM y Siglo XXI Editores. México, 2002. Páginas 130-131.

    Espero, Juanjosé, que no me preguntes quien fue Kolmogorov. Desde que a los Dr. Sandín y Cervantes les ha dado por tergiversar la historia para ajustarla a su personal cruzada “antidarwinista”, todo parece que tanto peor para la realidad. Y hay quien los sigue en la necedad de contraponer a Lamarck con Darwin encubriendo esta necedad con un supuesto materialismo histórico, al estilo Lysenko & Co., que ni es tal y embrolla las cosas.

  41. 5 enero, 2012 en 3:24

    Bueno, veo que os basais en citas esteriles de Guikipedia para vuestras afirmaciones cuando no en los ecos de la propaganda occidental de la guerra fria…

    Os dejo esto para que lo leais, a ver que os parece:

    http://www.ucm.es/info/nomadas/trip/lysenko4.html#c60

    Y perdona JM pero la epigenitica HA DEMOSTRADO que el ambiente se hereda. No altera la secuencia de los nucleotidos,pero eso es del todo irrelevante.

  42. 5 enero, 2012 en 3:44

    Bueno, veo que haces tus referencias en el proselitismo barato en el que los diccionarios de ciencias sociales de la UAM. ¿Y?

  43. 5 enero, 2012 en 3:45

    sorry: UCM

  44. 5 enero, 2012 en 4:00

    Si son capaces de sostener esto y no sentir verguenza, buena esta la cosa:

    Lamarck y Lysenko son dos personalidades científicas vilipendiadas y ridiculizadas aún hoy en los medios científicos dominantes por los mismos motivos: porque defienden la misma teoría de la heredabilidad de los caracteres adquiridos. Pero hay algo más importante que une a Lysenko con Lamarck: si aquel defendió la revolución rusa, éste defendió la revolución francesa y la reacción burguesa es rencorosa, no olvida estas cosas fácilmente: «No sorprende que el pensamiento lamarckiano haya influido sobre los pensadores revolucionarios franceses y tampoco que haya sido la doctrina oficial de Rusia en la época (aproximadamente 1937-1964) en que la ciencia agrícola estuvo dominada por las opiniones de Trofim Denisovich Lysenko y los genetistas mendelianos se encontraban en desgracia por creer en la desigualdad genética de los hombres» (168). Los revolucionarios como Lamarck creen en la igualdad de todos los hombres; por eso murió en la miseria, ciego, abandonado por todos y sus restos han desaparecido porque fueron arrojados a una fosa común, mientras los de Darwin yacen en el centro mismo de Londres, en la abadía de Westminster, junto a los de Newton. Quizá porque Lamarck no dedicó su obra a un príncipe, ni a un marqués, ni a ningún magnate sino «al pueblo francés», una dedicatoria nada habitual en los libros de ciencia.

    Y a esto le llaman historia, tómala …

  45. 5 enero, 2012 en 9:26

    Y perdona JM pero la epigenitica HA DEMOSTRADO que el ambiente se hereda. No altera la secuencia de los nucleotidos,pero eso es del todo irrelevante.

    Falso. Lo que estudia la epigenetica es como el ambiente modula la expresion de los genes, pero esa expresion no se hereda, se heredan los genes y en el descendiente son, de nuevo, regulados por el ambiente, que podra ser el mismo, parecido o totalmente diferente.

  46. J.M.
    5 enero, 2012 en 11:04

    juanjose :

    Y perdona JM pero la epigenitica HA DEMOSTRADO que el ambiente se hereda. No altera la secuencia de los nucleotidos,pero eso es del todo irrelevante.

    Una leche va a ser irrelevante. Es de vital importancia. El ambiente NO SE TRADUCE A GENES; el ambiente produce ciertas modificaciones en la expresión (por regulación génica) que son heredables (y que pueden revertirse) pero los genes no cambian.

    No es irrelevante en absoluto, porque esto NO ES LAMARKISMO, como pretenden presentarlo algunos “pensadores” de esos a los que les gusta transformar la naturaleza en una película de Bambi. Los cambios génicos, las mutaciones, se producen al azar. La epigenética no dice lo contrario. La epigenética estudia los cambios heredables en la regulación y expresión génica, no en la generación de nueva variación.

    Y con respecto a esto y a la cita de los pobres científicos perseguidos por los burgueses, una apreciación: mientras pretendamos que una sociedad justa, libre y solidaria es lo que está escrito en nuestros genes, y que la naturaleza y la evolución nos lleva al marxismo, flaco favor le estamos haciendo al propio marxismo y a la ciencia. Eso, con todos los respetos, es oscurantismo. El mismo tipo de oscurantismo que las religiones han empleado para expresar que la naturaleza es un reflejo de la bondad de Dios.

    La única forma de luchar con alguna garantía de éxito por una sociedad justa y solidaria, por un marxismo verdadero, es tener muy claro que para alcanzarlos debemos enfrentarnos a la naturaleza. Una sociedad solidaria es antinatural, y debemos tenerlo muy claro si pretendemos ganar la batalla. Ir de guays por la vida, pretendiendo que los animalitos son solidarios y la historia de la vida es una historia de cooperación y buen rollo, solo es garantía de que nos den hostias hasta en el carné de identidad.

    Enseñemos a nuestro hijos a ser generosos y altruistas, porque en sus genes llevan escrito todo lo contrario“.

    Richard Dawkins

    P.D. Y si Lysenko era tan guay, y contando con la protección directa de Stalin, ¿Por qué los cultivos se fueron a la mierda? ¿Por qué la agricultura lysenkista solo produjo hambrunas?

  47. 5 enero, 2012 en 11:10

    Juanjose encuentro muy desafortunada tu frase: Bueno, veo que os basais en citas esteriles de Guikipedia para vuestras afirmaciones cuando no en los ecos de la propaganda occidental de la guerra fria…

    En primer lugar porque lo que llamas citas estériles de “Guikipedia” es un texto cargado de referencias bibliográficas (consulta el artículo) que permite valorar mejor la información que un texto repetido cientos de veces en la red sin conocer bien su origen. En segundo lugar lo de la “propaganda occidental” es un argumento ad hominem de escaso valor, yo también podría calificar tu texto de propaganda soviética de la guerra fria, pero prefiero recurrir a PubMed y ver la importancia de los trabajos de Lysenko en la biología actual: ninguna.

  48. Daniel
    5 enero, 2012 en 19:17

    Lo siento, pero yo disiento con esta navaja de Hitchens, me parece ilógica y anticientífica. ¿Por que? Pues porque ninguna hipótesis puede estar debidamente respaldada por pruebas antes de haber sido detenidamente analizada. Esta navaja se cargaría todas las hipótesis menos aquellas que salgan directamente como consecuencia de un experimento o hecho, como el caso de la penicilina. Es decir, descarta cualquier idea feliz, y es un error.

    Es cierto que no podemos aceptar hipótesis como si fueran hechos probados sin pruebas, pero lo contrario es una falacia lógica: la ausencia de pruebas no es prueba de la ausencia. Está escrita de otra forma, pero la navaja de Hitchens representa la misma falacia lógica.

    El verdadero punto importante es la falsabilidad de las hipótesis, ya que una hipótesis no falsable no puede ser nunca científica. Así tenemos dos tipos de hipótesis, las científicas, paras las cuales podemos analizar, diseñar experimentos, etc., de forma que podemos llegar a discernir sobre su veracidad o adecuación. Las segundas son las no científicas, las no falsables, pura filosofía de la naturaleza, quizás probables o interesantes, pero hasta que no se puedan estudiar de manera científica serán siempre de escasa o nula utilidad.

    Del primer tipo, son rechazables, basta que los experimentos la desmientan, pero del segundo son más difíciles, no se pueden aceptar, pero tampoco rechazar, muchas deben quedar congeladas a la espera que avances en el conocimiento o la técnica permitan una forma de falsar de estas hipótesis. Por ejemplo, la teoría de cuerdas, cuadrara muy bien con muchas cosas, pero, hasta donde yo se, buena parte de esta teoría sigue siendo filosofía de la naturaleza, ya que no es falsable. Otro ejemplo seria la existencia de Dios, no es aceptable, pero tampoco rechazable, simplemente debemos congelarla en espera de alguna revelación divina (jaja). Mientras tanto, podemos analizarla y ver cuanto se ajusta a la realidad, por ejemplo, podemos no darle crédito ninguno, al ser una hipótesis planteada de forma que posiblemente jamás, por mucho que avance el conocimiento o la técnica, pueda ser falsable.

    Esta navaja me parece solo una contestación contundente ante la típica falacia magufera, “si no se demuestra que es mentira es que es cierto”, que es como decir que cualquier hipótesis no falsable debe ser aceptada. Sin embargo constituye una falacia en si misma, una hipótesis no puede ser aceptada sin pruebas, pero tampoco puede ser rechazada sin pruebas. Necesitamos el método científico para saber si es cierta, si es falsa o si no es posible discernir pero aun podemos valorar su credibilidad y si merece la pena seguir invirtiendo tiempo y esfuerzos en clarificar su validez.

    PD: Sin embargo y por desgracia, por muchas vueltas que le demos, siempre vendrán lo que formulan hipótesis falsables y les da igual que se demuestren que son mentira, que seguirán a lo suyo, como los homeópatas.

    PD2: mmm tocho, sorry.

  49. J.M.
    5 enero, 2012 en 21:22

    Prácticamente de acuerdo, Daniel, pero ten en cuenta que la frase no habla de hipótesis, sino de afirmaciones, que es muy diferente.

    Yo puedeo establecer la hipótesis falsable de que los escarabajos peloteros seleccionan la parte óptima del excremento mediante una detección acústica que les permite averiguar si hay otros “pobladores” en esa zona de la boñiga.

    La llamda navaja de Hitchens no dice que deba rechazarla directamente. Efectivamente, eso sería una barbaridad que impediría toda idea feliz o simple sospecha. Lo que dice, es que no puedo ir afirmando por ahí que los peloteros seleccionan la mierda por el oído unicamente porque se me haya ocurrido, antes deberé obtener pruebas de ello.

    No se si he conseguido explicarme…

  50. Cronopio
    5 enero, 2012 en 23:29

    juanjose :
    Bueno, veo que os basais en citas esteriles de Guikipedia para vuestras afirmaciones cuando no en los ecos de la propaganda occidental de la guerra fria…
    Os dejo esto para que lo leais, a ver que os parece:
    http://www.ucm.es/info/nomadas/trip/lysenko4.html#c60
    Y perdona JM pero la epigenitica HA DEMOSTRADO que el ambiente se hereda. No altera la secuencia de los nucleotidos,pero eso es del todo irrelevante.

    El artículo??? Una mierda pinchá en un palo, nos parece. De una gilipollez infantiloide dificilmente superable. Confieso que lo he leído en diagonal, pero cuando te topas con cosas como esta:

    “Hoy la hibridación se ha convertido en una práctica rutinaria en los laboratorios. Hace varias décadas que Sonneborn, por ejemplo, logró fusionar los núcleos de dos bacterias Paramecium aurelia, quedando un único ejemplar con dos citoplasmas diferentes.”

    …..No jase farta leer nada mash.

  51. 6 enero, 2012 en 18:45

    No conocía nada de este tipo ruso. Realmente interesante, y que confirma además que hacer ciencia basándose en cualquier ideología es un craso error. Muy buena, JM. Y el debate está también muy bien. Saludos!

  52. Daniel
    6 enero, 2012 en 19:35

    JM

    Si, entiendo lo que quieres decir. Supongo que he sido demasiado tiquismiquis con la forma, jeje.

    PD: Excelente blog, como siempre.

  53. Herbert West
    7 enero, 2012 en 1:44

    Me ha encantado lo de “las toneladas [de pruebas] suficientes como para aplastar todas las evidencias que tenía la explicación a la que pretendemos relevar.”

    Me la apunto para posible uso en discusiones.

    Y una pregunta para los neolamarkistas (o lysenkistas) Si los caracteres adquiridos se heredan ¿por qué hay mujeres que siguen naciendo con himen?

    Por desgracia no es original mia pero no recuerdo de quien era. Si alguien lo sabe por favor que lo diga.

  54. 7 enero, 2012 en 14:56

    ¡Qué buena, Herbert! 😀

    Yo tengo otra: si los caracteres adquiridos se heredan, ¿esto quiere decir que los hijos de Steffi Graf y Andre Agassi serán los mejores tenistas de todos los tiempos? ¿Y si uno de sus hijos tiene descendencia con un hijo de Pete Sampras o de Mónica Seles, serán la megahostia en verso endecasílabo?

    En fin…

  55. Herbert West
    7 enero, 2012 en 23:35

    Gracias Rhay, pero repito que la pregunta no es originalmente mía (aunque me gustaría).

    En cuanto a los grandes ganadores yo había pensado algo similar pero con los hijos del Chuachenaguer ganando concursos de culturismo

  56. 11 enero, 2012 en 22:23

    Solo citare el final del articulo sobre los ratones:

    “Epigenetic modifications affecting metastable epiallele regulation appear to be not only mitotically heritable, but also transgenerationally heritable through inefficient reprogramming of epigenetic marks during gametogenesis, Additionally, it has been shown that the influence of environmental factors on epigenetic gene regulation may also persist transgenerationally despite lack of continued exposure in subsequent generations.”

    Me imagino que el termino “transgeneracional” esta claro.

  57. 11 enero, 2012 en 22:35

    Y no es por nada pero poniendo “Lysenkoism” en pubmed, salen como treinta articulos de historia de la botanica que reconsideran seriamente su “charlatanerismo” poniendolo en el contexto mas bien de la guerra fria.

  58. J.M.
    11 enero, 2012 en 22:44

    Juan Jose :

    Solo citare el final del articulo sobre los ratones:

    “Epigenetic modifications affecting metastable epiallele regulation appear to be not only mitotically heritable, but also transgenerationally heritable through inefficient reprogramming of epigenetic marks during gametogenesis, Additionally, it has been shown that the influence of environmental factors on epigenetic gene regulation may also persist transgenerationally despite lack of continued exposure in subsequent generations.”

    Me imagino que el termino “transgeneracional” esta claro.

    Clarísimo, tal y como te dije en mi comentario 46:

    “Una leche va a ser irrelevante. Es de vital importancia. El ambiente NO SE TRADUCE A GENES; el ambiente produce ciertas modificaciones en la expresión (por regulación génica) que son heredables (y que pueden revertirse) pero los genes no cambian.”

  59. 11 enero, 2012 en 22:59

    Pero no se discute si el ambiente se traduce a genes. Se discute que el ambiente se hereda. Que existe un mecanismo hereditario del ambiente, que se ha demostrado, a traves de la epigenetica.

    O lo que es lo mismo, la herencia no esta solo en los genes.

  60. 11 enero, 2012 en 23:00

    Juan Jose :
    Y no es por nada pero poniendo “Lysenkoism” en pubmed, salen como treinta articulos de historia de la botanica que reconsideran seriamente su “charlatanerismo” poniendolo en el contexto mas bien de la guerra fria.

    Claro, por supuesto, que felicidad 😎

  61. J.M.
    11 enero, 2012 en 23:05

    Juan Jose :

    Y no es por nada pero poniendo “Lysenkoism” en pubmed, salen como treinta articulos de historia de la botanica que reconsideran seriamente su “charlatanerismo” poniendolo en el contexto mas bien de la guerra fria.

    Si, que son de las siguientes revistas:

    Journal of the History of Biology (4 entradas), es decir, de historia de la biología.

    Genetics (1 artículo), sobre historia de la biología

    Historical Studies in the Natural Sciences (2 artículos), sobre historia de la biología

    Research in Microbiology (1 artículo), sobre el legado de Jacques Monod.

    Kwaltarnik historii Nauki i Techniki (1 artículo), sobre historia de la biología en Polonia

    Tidsskrift for den Norske Laegeforening (1 artículo), sobre historia de la biología en Norueba

    Tsitologiia y Genetika (1 artículo), sobre historia de la biología en Rusia

    Rivista de Biologia (1 artículo). El primer artículo no estrictamente histórico (aunque sí en parte), que comienza diciendo: “El Lisenkoismo soviético fue el periodo más oscuro de la ciencia moderna, y su producto principal, la biología michurinista, una colección de absurdas teorías basadas usualmente en observaciones anecdóticas…“. Una reivindicación en toda regla, vamos.

    Science (2 artículos), el primer artículo sobre historia de la biología y un segundo artículo comentando el anterior.

    Y así hasta el final…

    Vamos, que nos queda claro que los historiadores de la ciencia conocen a Lysenko 😉

  62. J.M.
    11 enero, 2012 en 23:21

    Juan Jose :

    Pero no se discute si el ambiente se traduce a genes. Se discute que el ambiente se hereda. Que existe un mecanismo hereditario del ambiente, que se ha demostrado, a traves de la epigenetica.

    O lo que es lo mismo, la herencia no esta solo en los genes.

    Claro, lo cual no niega nadie. Pero insisto, eso no es lamarkismo: hacer mucho deporte no convierte a tu prole en deportista. El ambiente influye en la expresión genética, y esta regulación puede ser heredada en ciertos casos, pero no modifica tu dotación genética. No es un mecanismo para generar variabilidad genética, sino variabilidad en la expresión.

    La plasticidad genética es algo muy importante en la adaptación y, consecuentemente, en la evolución. Pero con eso no hemos descubierto América.

  63. 12 enero, 2012 en 0:48

    A nivel individual el no haber heredado un gen, o haber heredado un factor regulador que lo silencie es lo mismo. Y puesto que los mecanismos de regulacion afectados por el ambiente se ha descubierto que son heredables, pueden ser tan responsables como el propio DNA de los mecanismos evolutivos. Es mas, es mucho mas plausible considerar la epigenetica como el mecanismo biologico evolutivo, ya que la modificacion de la expresión de un patrón bastante constante como es el ADN, permitiria crear distintas sub-especies dependiendo de su entorno al cabo del tiempo (ie desinhibiendo/inhibiendo un gen ya presente al cabo de generaciones), que creer que las mutaciones evolutivas simplemente ocurren por “azar” en la matriz.

    Asi que Lysenko sabría muy poco de herencia y genética, pero creía que los organismos cambiaban su genética de acuerdo al medio ambiente. Y eso es completamente cierto. No su genetica referida al ADN, sino su genetica entendido como caracteristicas basales de nacimiento Hay que tener en cuenta que lo penso mucho antes del descubrimiento del ADN como tal. Y el que eso no ocurra a base de hacer mucho deporte no quiere decir que no lo haga en otros muchos casos, como en el experimento de los ratones y la diabetes. Obviamente no sera valido para todo. Si nos ponemos a buscar ejemplos ridiculos, yo podria decir que un individuo no heredera una caracteristica de un homocigoto recesivo… pero eso no quiere decir que no la pueda traspasar en el futuro a su descendencia.

  64. 12 enero, 2012 en 1:05
  65. J.M.
    12 enero, 2012 en 1:45

    Nope.

    Un gen nuevo (o mutado) no es lo mismo que un gen regulado (silenciado o activado). La evolución no puede funcionar únicamente mediante regulación, necesita una base de genes que regular, y estos se producen por mutación aleatoria.

    Es como decir que la evolución se explica por transmisión horizontal de genes. No puede haber transmisión, ni horizontal ni vertical, sin genes.

    El que la epigenética, la recombinación o la endosimbiosis sean vitales en los procesos evolutivos no lo discute nadie. Pero de ahí a decir que “Es mas, es mucho mas plausible considerar la epigenetica como el mecanismo biologico evolutivo, ya que la modificacion de la expresión de un patrón bastante constante como es el ADN, permitiria crear distintas sub-especies dependiendo de su entorno al cabo del tiempo (ie desinhibiendo/inhibiendo un gen ya presente al cabo de generaciones)” va un paso de gigante. Y además, es una afirmación sin ninguna base: no existe un “ADN constante” común a todas las especies donde las diferencias específicas son la inhibición de un gen y la activación de otro. La diferencia entre un chimpancé y un humano no es una serie de genes activados y desactivados, sino una serie de genes distintos.

    O, siendo más categóricos: un dinosaurio no originó un ágila imperial simplemente silenciando unos cuantos genes.

    Que, por otra parte, no es lo que dice precisamente la referencia que citas.

  66. 12 enero, 2012 en 1:54

    Esta no me la habìan contado: genètica sin genes, ADN sin participacion por mecanismos ajenos a la misma que le sustituyen … las cosas que uno aprende 😎 con tal de que se reivindique algo que no lo es

  67. 12 enero, 2012 en 9:09

    A nivel individual el no haber heredado un gen, o haber heredado un factor regulador que lo silencie es lo mismo.

    Falso. Considera este ejemplo: Dos individuos, uno con el gen A y otro sin el gen A. Ambos son deficientes en la función A, porque el primero no tiene el gen y el segundo tiene un regulador que silencia el gen A. Ahora viene la pregunta, ¿cuántas mutaciones serían necesarias para que ambos individuos tengan un gen A funcional? En el segundo caso una simple mutación que inactive el regulador deja un A funcional, en el primer caso necesita la ganancia completa de un gen.

    ¿Ves la diferencia?

  68. juanjose
    12 enero, 2012 en 12:03

    No he dicho que un gen mutado sea igual a un gen silenciado. He dicho que para el individuo o “a nivel individual”, que no expresa el caracter de todas formas, es lo mismo. O si preferis, a efectos fenotipicos es lo mismo.

    Tampoco he dicho que la epigenetica sea el unico mecanismo evolutivo, eso no tendria sentido, sino que puede serlo “tanto como” el DNA y en concreto me he referido especificamente a la formacion de las sub-especies… es decir tras la clasificacion de genero, especie y antes de la raza.

    Por otro lado no se como dices que no existe un “ADN constante” si la homologia entre el hombre y el chimpance en cuanto al genoma, por coger tu ejemplo, es de más del 98%.

    Cita:

    “Tanto el genoma humano como el del chimpancé contienen aproximadamente 20.000 – 25.000 genes que codifican proteínas en tres mil millones de pares de bases de ADN. Las secuencias actuales de ambos genomas son directamente comparables en aproximadamente el 96 por ciento de su longitud, siendo estas regiones idénticas en un 99 por ciento.”

    Es mas, se ha visto que las mayores diferencias entre ambos se deben a duplicaciones y copias de secuencias enteras de genes… Lo que afirmas acerca de que las diferencias evolutivas se deben fundamentalmente a los genes diferentes es una hipotesis, no un hecho demostrado. Coincido contigo es que es muy probable que las diferencias entre especies se deban a diferencias en el ADN… pero no esta demostrado. Y desde luego me muestro mucho menos convencido de que las diferenicas entre razas o subespecies tambien se deban a ello.

    Y manuel, el ejemplo era para decir que el gen no se expresaría en ninguno de los dos casos. Pero ahora tu supon que dos individuos tienen el gen A para la funcion A, uno no funcionante porque tiene una mutacion que lo hace ineficaz, y otro no funcionante por un mecanismo epigenetico reversible… ¿Cual de los dos podrá expresar el caracter mas facilmente, el que ha heredado el gen defectuoso, o el que tiene el gen inactivado por mecanismos epigeneticos?

  69. J.M.
    12 enero, 2012 en 20:34

    juanjose :

    No he dicho que un gen mutado sea igual a un gen silenciado. He dicho que para el individuo o “a nivel individual”, que no expresa el caracter de todas formas, es lo mismo. O si preferis, a efectos fenotipicos es lo mismo.

    Tampoco he dicho que la epigenetica sea el unico mecanismo evolutivo, eso no tendria sentido, sino que puede serlo “tanto como” el DNA y en concreto me he referido especificamente a la formacion de las sub-especies… es decir tras la clasificacion de genero, especie y antes de la raza.

    Independientemente de lo que hayas dicho, se acepta la formulación actual ;-), aunque yo no me atrevería a especificar tanto sobre el nivel en el que actúan los mecanismos epigenéticos, dado que la cosa es bastante más complicada.

    juanjose :

    Por otro lado no se como dices que no existe un “ADN constante” si la homologia entre el hombre y el chimpance en cuanto al genoma, por coger tu ejemplo, es de más del 98%. […] Lo que afirmas acerca de que las diferencias evolutivas se deben fundamentalmente a los genes diferentes es una hipotesis, no un hecho demostrado.

    Vamos a ver, este asunto también es complejo, porque no es blanco y negro. El chimpancé presenta una gran similitud con el hombre, y no todas sus diferencias se deben al intercambio de un gen por su equivalente mutado. Sin embargo, estas diferencias tampoco son debidas exclusivamente a duplicaciones y traslocaciones, y aún menos a mecanismos epigenéticos.

    Y que una importante parte de estas diferencias evolutivas se deben fundamentalmente a mutaciones en los genes, sí está demostrado. Es más, cada vez hay mayor evidencia de que no es necesaria una gran cantidad de cambios en el genoma para mostrar fuertes diferencias entre especies (lo cual justifica no solo el 98% de similitud con el chimpancé, sino casi el 60% de similitud con Drosophila, que es aún más sorprendente.

    Por ejemplo, la región HAR1 de varias especies de vertebrados está implicada en el repliegue de la región externa de la corteza cerebral, desempeñando un papel importantísimo en la caracterización del cerebro humano. Pues bien, la región consta de 118 bases nitrogenadas, de las cuales difieren únicamente 2 entre el gallo doméstico y el chimpancé, que divergieron hace 300 millones de años. El chimancé difiere en 18 bases con el ser humano (apenas un 15%), cuando ambas ramas divergieron hace solo 6 millones de años. Lo realmente curioso, además de la poca diferencia genética (concretamente sustituciones de bases nitrogenadas) que es capaz de modelar importantes cambios en algo tan crucial como la capacidad cognitiva, es que el ritmo de mutación puede ser muy diferente a lo largo de la historia evolutiva.

    juanjose :Y desde luego me muestro mucho menos convencido de que las diferenicas entre razas o subespecies tambien se deban a ello.

    Joer, pues pásate por Drosophyla (http://www.evolutionibus.info/drosophila.html) o por un criadero de perros (http://www.pnas.org/content/early/2010/01/06/0909918107.full.pdf+html).

  70. Jorge
    22 mayo, 2012 en 15:36

    ESTIMADOS, TODO ES TEORÍA, EN PRO O EN CONTRA, LO INTERESANTE ES EL INTERCAMBIO DE RAZONAMIENTOS, PERO ¿A DONDE NOS CONDUCE EL RAZONAMIENTO? EN TANTO ESTE ES MÁS PURO (COMO SI FUERA POSIBLE) CONDUCE A UNA ESPECIE DE INMATERIALISMO, POR ESO AL FINAL TODA DISCUSIÓN SE TROCA EN FILOSOFÍA, Y DE LA FILOSOFÍA SALTA A LA TEOLOGÍA. CUANTO MÁS VIEJOS SOMOS, MAS RESPETUOSOS SOMOS DEL MISTERIO, Y MÁS CONCIENTES DE NUESTRA GRAN NECESIDAD DE SABER, sobre todo dos asuntos: 1) ¿Qué son las cosas? 2) Qué soy (no quién soy) yo? Pero no me hagan caso, en realidad ignoro demasiado, como para sostener este foro.

  71. JESUS
    15 junio, 2012 en 19:37

    PERO A LO QUE LLAMAN CIENCIA, NO ES TAL, SI SUS MAS ENCOPETADOS REPRESENTANTES SE JACTAN DE QUE TODAS LAS IDEAS ABSURDAS QUE A ELLOS SE LE OCURREN, SON LA TEORÍA CORRECTAS, Y AL APARECER PRUEBAS QUE SE SALEN DE SUS DOGMAS LAS TRATAN DE RIDICULIZAR ,Y BUSCAN EL DESCRÉDITO DE LOS VERDADEROS CIENTÍFICOS QUE SI INVESTIGAN Y OBTIENE ESTAS PRUEBAS, ENTONCES NO ES FANTASÍA SOLO QUE UN GRUPO DE IGNORANTES DOGMATIZADOS, MAL LLAMADOS CIENTÍFICOS LOS QUE NO PERMITEN QUE LA CIENCIA SE DESARROLLE EN SU FUNCIÓN PRIMORDIAL Y QUE PARECIERA QUE SU FINALIDAD NO ES INDAGAR A CERCA DE LA VERDADERA HISTORIA SINO MANTENER A LA HUMANIDAD EN LA IGNORANCIA, Y METIÉNDOLES CUENTOS CHINOS,DISQUE TEORÍAS ACEPTADAS, Y NO VER MAS ALLÁ DE SU RAZÓN Y ENTENDIMIENTO, EN ESTE PLANETA HA HABIDO Y HABRÁ MUCHAS CIVILIZACIONES QUE HAN TENIDO CONTACTO CON SERES DE OTRAS GALAXIAS, POR QUE LES CUESTA TANTO TRABAJO SI LOS GRANDES MONUMENTOS NO TIENEN EXPLICACIÓN HUMANA MIRAR INVESTIGAR Y CONTEMPLAR TODAS LAS VARIABLES, PRESENTES.

  72. 15 junio, 2012 en 19:49

    Jesús, elige tu opción:
    (A) Acabas de relatar una novela de ciencia ficción donde salen los “hombre de negro” (aquí los intercambias por científicos).
    (B) Eres un troll.

    Yo voto por la B.

  73. Anónimo
    26 diciembre, 2012 en 14:20

    Ojalá todos supieran escribir tan bien como tú, muchas gracias por este artículo que deleita los sentidos.

  74. 8 septiembre, 2013 en 18:30

    ¿Esa frase no es de Euclides de Alejandría? http://www.citasyrefranes.com/famosas/autor/394 http://www.elmundo.es/elmundo/2006/07/08/blog07/1152321146.html La recuerdo de la ciudad de las artes y las ciencias… , – )

  75. Marcus
    24 noviembre, 2013 en 19:32

    Muy buen artículo; aunque, tengo que decir, la frase no aplica a todo… pues esta misma se autodestruiría y la misma ciencia se vería limitada a un punto de vista en específico.

  1. 2 enero, 2012 en 21:41
  2. 3 enero, 2012 en 0:53
  3. 3 enero, 2012 en 3:29
  4. 3 enero, 2012 en 12:24
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