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Un estudio científico muestra que los ricos presentan un comportamiento social menos ético que los pobres

20 junio, 2012

El herrerillo chivato

Un reciente y polémico estudio de la prestigiosa revista PNAS, de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, compara mediante 7 experimentos el comportamiento ético de individuos de clases sociales altas y bajas, ante determinadas circunstancias comunes en la vida diarias. El resultado de esos experimentos mostró que las personas de clase alta son más propensas a quebrantar la ley mientras conducen, a tomar decisiones poco éticas, a apropiarse de objetos de valor que pertenecen a otras personas, a mentir en negociaciones, a hacer trampas para ganar un premio y a mostrar comportamientos poco éticos en el trabajo, que personas de clase baja sometidas a las mismas pruebas. Así que si se os sienta un rico a vuestro lado, ojito con donde ponéis la cartera.


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  1. 20 junio, 2012 de 10:42

    Hace tiempo leí algo así: “Si se te acerca alguien encapuchado, tenle miedo. Pero si se te acerca alguien de chaqueta, corbata y maletín, echa a correr“. Desafortunadamente no recuerdo la fuente.

    Manuel, navegando he encontrado el artículo en formato pdf y libre por ahí, me he tomado la libertad de añadir el enlace 😉

  2. Chanri666
    20 junio, 2012 de 11:52

    Algo que ya intuia la cultura popular, que nadie se hace rico siendo honrado.

  3. Piedad
    20 junio, 2012 de 12:14

    Por qué no me extrañara. 😉

  4. 20 junio, 2012 de 12:17

    Es que la ciencia muchas veces confirma lo que ya sospechábamos. Por ejemplo, hace unos años apareció en Nature un estudio que demostraba que los niños crecen “a estirones”. Cuaquier madre le hubiese dado el “perogrullo de oro” a los firmantes del trabajo. Pero no es malo que se estudie y se demuestre lo que nuestros sentidos nos sugieren como cierto, así es más difícil caer en magufadas.

  5. este8an
    20 junio, 2012 de 13:57

    Esta claro, este tipo de personas han sido educadas asi, se les ha puesto como unico objetivo en la vida “el dinero” y no dudaran en hacer lo que haga falta para conseguirlo, con resultados catastroficos para la sociedad como estamos viendo en esta crisis/estafa.

    Saludos.

  6. MOL
    20 junio, 2012 de 18:11

    ¿Los ricos tienen menos ética por ser ricos o son ricos por tener menos ética?
    Pregunta inquietante.

  7. Kiroen
    20 junio, 2012 de 19:10

    @6: Y cuando acabe la crisis nos quejaremos de estar viviendo de alquiler y los antiguos pequeñoburgueses cobrarán el salario mínimo, pagados por señores como éste.

  8. DR6
    20 junio, 2012 de 19:33

    Manuel :
    Es que la ciencia muchas veces confirma lo que ya sospechábamos. Por ejemplo, hace unos años apareció en Nature un estudio que demostraba que los niños crecen “a estirones”. Cuaquier madre le hubiese dado el “perogrullo de oro” a los firmantes del trabajo. Pero no es malo que se estudie y se demuestre lo que nuestros sentidos nos sugieren como cierto, así es más difícil caer en magufadas.

    Por no hablar de los estudios en los que se demuestra que los hombre en lo primero que se fijan en una mujer son las tetas, que se hicieron aunque no haga falta tener un doctorado para averiguar eso.
    (Si a alguien le interesa puedo poner alguno).

  9. 20 junio, 2012 de 20:33

    Recuerdo que en La Tercera Cultura hablaron de este estudio ( http://www.terceracultura.net/tc/?p=4469 ) hace poco tiempo.

    También ahí enlazaron a un blog (en inglés) http://schwitzsplinters.blogspot.com.es/2012/03/on-whether-rich-are-jerks.html donde se cuestiona bastante la metodología de los experimentos hechos, pues están muy expuestos a sesgos de los experimentadores.

    En general, el problema con este tipo de estudios es que la VI no se puede manipular experimentalmente (no se le puede asignar a alguien una clase social, se utiliza la que ya tiene). En ese sentido, la pregunta de MOL se vuelve demasiado relevante.

    En estos experimentos se intentó controlar la VI mediante priming (se les hacía pensar a los sujetos acerca de sí mismos como gente de una clase social determinada), lo cual es muy cuestionable, ya que se estaría midiendo prejuicios sobre clase social, no clase social en sí.
    En otro de los experimentos se deducía la clase social según el tipo de auto que conducían los sujetos (¿a alguien más le parece arriesgada esa deducción?)

    En fin, en lo personal me parece un estudio demasiado deficitario como para sacar conclusiones, aunque nos gusten sus conclusiones 😉

  10. KC
    20 junio, 2012 de 20:41

    #9, hombre, DR6, será en una primera visualización. No que vaya a ser el criterio que haga que te vaya a gustar alguien. Aunque claro, con los ojos pensamos más que con la mente, eso seguro 😀

    Por cierto, os traía un anuncio que he visto hace poco (seguramente vosotros también) sobre le tabaco. Me ha recordado a la conducta de quienes suelen dar consejos sobre X e Y para luego no cumplirlos… Me imagino que sabréis a quiénes me refiero…

    La reacción facial de los sujetos reales del anuncio-experimento es bastante elocuente… Tan simple y tan complicado…

    Saludos.

  11. kc1994
    20 junio, 2012 de 20:48

    #10 un experimento sobre los prejuicios bastante famoso en la Historia de la Psicología.

    Saludos.

  12. 21 junio, 2012 de 2:51

    Muy interesante el artículo. Creo que un razonamiento a favor es que si los muy ricos fueran más éticos no habría muy pobres.

  13. 21 junio, 2012 de 15:30

    La ética no alcanza muchas veces ni para su enunciado. Presos del lenguaje.

  14. este8an
    21 junio, 2012 de 23:01

    franciscojzudaire :
    La ética no alcanza muchas veces ni para su enunciado. Presos del lenguaje.

    Donde va usted a parar, la moral cristiana es mucho mejor ¿ verdad?. Y si estamos presos por el simple hecho de estar compuestos de materia. Aunque algunos parecen ignorar el concepto cuando les conviene.

    Saludos.

  15. Heianderen
    8 agosto, 2012 de 22:17

    Demagogia y religión políticamente correcta disfrazada de ciencia. A todos los que se quejan tanto de los ricos que no ayudan a los pobres, porque no empezáis a dar ejemplo y compartis lo que tenéis con los pobres. Cuanta hipocresía.

  16. 9 agosto, 2012 de 11:22

    Heianderen, si los ricos dieran (en porcentaje respecto a su sueldo) lo que yo aporto (con mis escasos recursos) al desarrollo de zonas deprimidas y ayudar a gente que le va fatal, otro gallo cantaría al planeta. Pero no se trata sólo de eso. Te propongo una cosa que a nadie de los que se lo he propuesto les gusta: que exista un salario mínimo digno que permita a todo el que trabaje vivir sin aprietos, y que el salario máximo sólo pueda ser 10 veces superior a ese salario mínimo. Pienso que eso sí que acabaría con muchísimas desigualdades. ¿Te apuntarías a algo así?

  17. Miguelón
    9 agosto, 2012 de 15:27

    Heianderen: Por supuesto, ni siquiera te dignas a preguntarnos qué es lo que hacemos ó dejamos de hacer nosotros mismos. Ya veo que prefieres suponer que nada.

  18. J.M.
    9 agosto, 2012 de 15:41

    Heianderen :

    Demagogia y religión políticamente correcta disfrazada de ciencia. A todos los que se quejan tanto de los ricos que no ayudan a los pobres, porque no empezáis a dar ejemplo y compartis lo que tenéis con los pobres. Cuanta hipocresía.

    Mira, majete, si todas las transacciones financieras y comerciales, así como las inversiones de las grandes fortunas tuvieran el mismo gravamen que mi nómina, en los hospitales del la Seguridad Social servirían caviar en el desayuno.

    Yo siempre propongo algo más radical aún que lo de Manuel: el “a tanto la hora”. No un sueldo mínimo, sino un sueldo único: a tantos euros la hora, seas limpiador o presidente del gobierno. Ya veríamos como entonces todos los profesionales serían vocacionales, y veríamos si habría tantos partidos políticos. Yo lo firmaría ahora mismo, ¿y tu?

    P.D. y yo no me quejo de los “ricos que no ayudan a los pobres” sino de los estados que permiten que existan ricos y pobres, que no es lo mismo.

  19. KC
    9 agosto, 2012 de 15:47

    Heianderen :
    Demagogia y religión políticamente correcta disfrazada de ciencia. A todos los que se quejan tanto de los ricos que no ayudan a los pobres, porque no empezáis a dar ejemplo y compartis lo que tenéis con los pobres. Cuanta hipocresía.

    Ya te gustaría a ti hacer el 0’7% de lo que muchos de por aquí hacen por los demás (imaginándome el tipo de personaje que debes de ser, aparte de adivino). Espera que te voy a poner un ejemplo de ayuda a los pobres: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/08/03/valencia/1343998215.html

    Manuel :
    Heianderen, si los ricos dieran (en porcentaje respecto a su sueldo) lo que yo aporto (con mis escasos recursos) al desarrollo de zonas deprimidas y ayudar a gente que le va fatal, otro gallo cantaría al planeta. Pero no se trata sólo de eso. Te propongo una cosa que a nadie de los que se lo he propuesto les gusta: que exista un salario mínimo digno que permita a todo el que trabaje vivir sin aprietos, y que el salario máximo sólo pueda ser 10 veces superior a ese salario mínimo. Pienso que eso sí que acabaría con muchísimas desigualdades. ¿Te apuntarías a algo así?

    Llegados a este punto de la Historia, esa posible condición, que económicamente (entendiendo Economía como sistema de regulación de masas) debería ser básica, es difícilmente posible. Por motivos que no son complicados de imaginar.

    Y es curioso, porque en sistemas deportivos (NBA, NHL, NFL) en los que la economía juega una pieza fundamental se establecieron límites salariales con la finalidad, justamente, de que sean más competitivos y la Liga funcione mejor para todos (básicamente que no siempre los equipos con más dinero se hagan con los mejores jugadores, siempre ganen los mismos y los aficionados de los equipos menores pierdan interés, lo que a plazo largo significaría una pérdida para la Liga en su conjunto). Eso, aparte, del sistema de draft, que permite escoger jugadores en base a una mezcla entre resultados/azar y no solo dinero (los últimos tienen más boletos para que les toque una elección ventajosa). Un ejemplo de ello sería Oklahoma Thunders (NBA), que sustituyeron a la franquicia de Seattle Supersonics y que hace nada era un equipo de los más “pobres” (en cuanto a juego y dinero) y este año llegó a la final con jugadores desconocidos la mayoría de ellos muy jóvenes.

    Lo que se gana es que en conjunto el sistema funcione mejor: se reparte la calidad, la competencia sana aumenta, se evita la repetición de resultados que llevan a la desmotivación y a la falta de interés, genera una redistribución en la “felicidad” de los fans de todos los equipos -un año su equipo está abajo, otro es posible que arriba- y la desigualdad económica de las ciudades se minimiza de forma que todos los equipos pueden aspirar a ganar. Además, como el sistema es bastante equitativo, el respeto hacia los ganadores es mayor (porque además todo esto genera mayor reconocimiento general).

    Esto, sin contar las excepciones -que también las hay en estos subsistemas deportivos-, es todo lo contrario a la actual partida de póquer barriobajera y de Western, con todo tipo de cartas bajo las mangas, en el que se ha convertido la Economía mundial y particular en determinados países.

    Saludos.

  20. 9 agosto, 2012 de 16:01

    Yo siempre propongo algo más radical aún que lo de Manuel: el “a tanto la hora”. No un sueldo mínimo, sino un sueldo único: a tantos euros la hora, seas limpiador o presidente del gobierno.

    Esto es utilitariamente impracticable más allá de lo utópico. Es decir, no arreglaría nada ni realmente sería equitativo. Sí, aumentaría el “índice de vocación”, pero no arreglaría asuntos que tengan que ver con las inversiones estructurales para poder ejercer como limpiador o Presidente del Gobierno. Tampoco sería equitativo desde el punto de vista de la responsabilidad que generan las profesiones: no es lo mismo el error de un limpiador que el de un cirujano, ni la responsabilidad civil o penal que puede conllevar (eso, evidentemente, generaría un minusvalor hacia según qué tipo de profesiones si la retribución salarial fuera la misma). La solución no es que cobren todos igual, sino de forma equitativa y digna en base a diferentes variables lógicas (tiempo, inversiones, responsabilidades, funciones, número de profesionales, etc., y luego otras externas que tengan que ver con índices económicos). Es decir, equilibrar el asunto, que en según qué cosas se ha desajustado totalmente. Y, por supuesto, que no puedan existir la posibilidad de que “señores” puedan cobrar 150.000 euros por informes de ciencia-ficción.

    Saludos.

  21. J.M.
    9 agosto, 2012 de 22:16

    kc1994 :

    Yo siempre propongo algo más radical aún que lo de Manuel: el “a tanto la hora”. No un sueldo mínimo, sino un sueldo único: a tantos euros la hora, seas limpiador o presidente del gobierno.

    Esto es utilitariamente impracticable más allá de lo utópico. Es decir, no arreglaría nada ni realmente sería equitativo. Sí, aumentaría el “índice de vocación”, pero no arreglaría asuntos que tengan que ver con las inversiones estructurales para poder ejercer como limpiador o Presidente del Gobierno.

    No estoy de acuerdo. Hay gente que prefiere currar de médico que de enfermero, y no solo por el dinero. Yo mismo prefiero trabajar con bichos que con cerrojos, a igual salario. Por el contrario, también conozco gente que preferiría ser ordenanza que profesor. Y huelga decir que cualquiera que se dedique a la investigación, no lo hace precisamente por dinero.

    En cuanto a las inversiones estructurales, no se muy bien a que te refieres, torpestoy, cabezatengo…

    kc1994 :
    Tampoco sería equitativo desde el punto de vista de la responsabilidad que generan las profesiones: no es lo mismo el error de un limpiador que el de un cirujano, ni la responsabilidad civil o penal que puede conllevar (eso, evidentemente, generaría un minusvalor hacia según qué tipo de profesiones si la retribución salarial fuera la misma).

    El tema de la responsabilidad me carga un poco. ¿El que un error se traduzca en la muerte de una persona o en una mancha en el suelo debe diferenciarse con dinero? No lo acabo de ver.

    Es cierto que un error médico puede llevarte al talego (bueno, o al menos a una pena judicial), pero para ello ha tenido que haber negligencia o mala praxis, y eso no es un problema de responsabilidad, sino de profesionalidad.

    Aún así, y aceptando que un error involuntario y no negligente tenga más consecuencias en un médico o en un piloto de avión que en un limpiador o en un ordenanza, las dos primeras profesiones ya tienen recompensas suficientes, tanto a nivel personal como a nivel de reconocimiento social. ¿Encima les pagamos más dinero?.

    No obstante, quizá el “a tanto la hora” es demasiado literal. Evidentemente, en las profesiones en las que es necesario un ritmo de trabajo menor (como médicos, pilotos, bomberos o mineros), debería equilibrarse.

    kc1994 :
    La solución no es que cobren todos igual, sino de forma equitativa y digna en base a diferentes variables lógicas (tiempo, inversiones, responsabilidades, funciones, número de profesionales, etc., y luego otras externas que tengan que ver con índices económicos). Es decir, equilibrar el asunto, que en según qué cosas se ha desajustado totalmente.

    Lo aceptaría como mal menor y medida transitoria 😉

    Y no te quejes, KC, que mi utopía no es igual salario, sino la desaparición del dinero :mrgreen:

  22. este8an
    11 agosto, 2012 de 0:56

    Me encontre este comentario navegando, y no he resistido la tentacion de compartirlo:

    Copiado de Salva Mestre
    “Lo que ha hecho Sánchez Gordillo no es robar en supermercados, sino abrir una línea de crédito alimentario en condiciones favorables y con quita de deuda en caso de default.”

    Saludos.

  23. KC
    11 agosto, 2012 de 3:48

    No estoy de acuerdo. Hay gente que prefiere currar de médico que de enfermero, y no solo por el dinero. Yo mismo prefiero trabajar con bichos que con cerrojos, a igual salario. Por el contrario, también conozco gente que preferiría ser ordenanza que profesor. Y huelga decir que cualquiera que se dedique a la investigación, no lo hace precisamente por dinero.

    Ya, pero el caso es que a igual salario te puedes imaginar que habría unas profesiones que no serían elegidas por nadie -o más bien pocos- y otras en las que habría masificación de solicitudes. Luego habría que hacer una diferenciación entre profesiones públicas y privadas, ya que aunque en las primeras sería posible -aunque inequitativo-, en las segundas lo veo mucho más complicado (¿quién les pagaría, el Estado?). Lo que no podemos hacer es mezclar conceptos. Yo no digo que X trabaje solo por dinero, ni lo uso como argumento.

    Está claro que el caso de las investigaciones es vocacional, pero eso no puede servir de base para poner de ejemplo en el variado y multidisciplinar tema de las profesiones. Si un pastelero cobrara lo mismo que un escolta, solo por la variable riesgo (mucho más alta en el segundo caso), mucha gente ya no querría trabajar de ello porque no habría factor “motivacional” (sí, podría haberlo vocacional, pero dudo que se llegara a un número suficiente como para cumplir con todos los puestos que ahora mismo se necesitan solo para temas de protección de personas maltratadas; ni te cuento para personas amenazadas de muerte; teniendo en cuenta, claro, que estamos hablando de una sociedad utópica en la que la tasa de paro es 0%). Es solo un ejemplo, habría muchísimos más. Tampoco nadie (bueno, los vocacionales) querría escoger profesiones en las que hubiera un alto coste para poder desarrollarlas, porque eso significaría que su salario se vería reducido y sus problemas a final de mes serían mayores a los de otras.

    En cuanto a las inversiones estructurales, no se muy bien a que te refieres,

    La inversión material y humana que se ha necesitado para capacitar a ese limpiador/a (o lo que sea) sería muchísimo menor que la de una profesión (la que sea) que requiera especialización y años de estudio, profesores que le enseñen, material que poder consultar, tiempo de preparación en diferentes materias, etc.

    El tema de la responsabilidad me carga un poco. ¿El que un error se traduzca en la muerte de una persona o en una mancha en el suelo debe diferenciarse con dinero? No lo acabo de ver. Es cierto que un error médico puede llevarte al talego (bueno, o al menos a una pena judicial), pero para ello ha tenido que haber negligencia o mala praxis, y eso no es un problema de responsabilidad, sino de profesionalidad.

    El caso es que, aunque sea un problema de profesionalidad (como dices), van a pedirte responsabilidades (si hablamos de un mecánico que arregla coches tal vez no muchas, pero si hablamos de una víctima de un error médico comprobarías que la responsabilidad también tiene grados dependiendo de la profesión y que aquélla es directamente proporcional a la otra). Una vez surge la negligencia, nadie se va a fijar en la profesionalidad que tengas, sino en el grado de negligencia, sus circunstancias y la responsabilidad que se le atribuye. No es cuestión de dinero, es cuestión de que lo estadísticamente “real” es que alguien que tenga que escoger entre X e Y, cuando X conlleva mayor responsabilidad (y todo tipo de sanciones), escogería Y, una vez más para evitarse problemas a final de mes. En el momento en que la gente que, independientemente de su vocación, estuviera mejor preparada (por diferentes motivos) acabara escogiendo Y, el sistema ya no estaría funcionando. Y sí, te aseguro que habría muchos vocacionales que romperían la ecuación de vocación=X+responsabilidad. No por el tema de dinero, sino por el factor responsabilidad (y sobre todo la graduación de sanciones: no es lo mismo el resultado suelo manchado que persona muerta debido a una negligencia. Incluso a alguien muy profesional le puede suceder). Ahora bien, si el Estado se hiciese cargo de todo sí podría funcionar. Lo que habría que ver es si entonces funcionaría el Estado.

    Luego estaría el problema de que muchas de esas personas ya preparadas (y que tu Estado se ha esforzado en generar, de una forma u otra), acabarían cruzando las fronteras como buenos “homo económicus”: http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_%C5%93conomicus Con lo que toda tú política de igualdad de salarios no habría servido para mucho de existir países fronterizos con otras políticas laborales (problema de la globalización actual para mantener un equilibro equitativo).

    las dos primeras profesiones ya tienen recompensas suficientes, tanto a nivel personal como a nivel de reconocimiento social. ¿Encima les pagamos más dinero?.

    Esto es muy subjetivo. Habrá para quién el reconocimiento social le pueda pagar, habrá quien no. Habrá profesiones para las cuales un segmento de población les dé su reconocimiento, habrá segmentos que prefieran dárselo a otras. No es cuestión de reconocimiento, sino de utilidad práctica. Si tú te dedicas a algo en lo que necesitas viajar mucho, y esos costes extraordinarios no se traducen en aumentos de tu salario, te aseguro que el reconocimiento no te va a ahorrar problemas, por mucho que te aplaudan, te entrevisten o te pidan autógrafos. Durante un año te habrá gustado ser famoso y reconocido, al año siguiente estarás hasta el gorro.

    Y no te quejes, KC, que mi utopía no es igual salario, sino la desaparición del dinero

    No me quejo, JM. Me parece muy bien. Simplemente quiero decir que, en realidad, el dinero es aquí lo menos problemático (aunque muchos digan que el dinero tiene la culpa de todo y tal). El dinero es tan papel como el que uno usa para ir al baño. Es algo artificial que se usa como medida de valor y poco más. El gran error es pensar que el dinero tiene la culpa de todo cuando son las personas y los sistemas chapuceros los que la tienen (y entre ellos los reguladores, legisladores o como lo quieras llamar, que siempre se quedan por detrás de la realidad). En Derecho Penal se dice que un objeto no puede tener culpa y así es. La culpa solo es un concepto que se refiere a la personalidad, no a las cosas ni a los animales. Y aunque en tu utópico, feliz e igualitario Estado acabaras por hacer desaparecer el dinero, acabarías sustituyéndolo por otra medida de valor (piedras, cromos, chicles o lo que prefieras), porque la igualdad de valores económicos tampoco es real. Estarías poniéndole un parche a la balsa, pero no tardarías en tenerla llena de agua por todos lados.

    El dinero serviría perfectamente para regular sociedades de no ser porque existe quienes manipulan esas medidas de valor (que ha sido/es/será el problema real). Es como si me dijeras que tú defiendes que ya no existan los cuchillos para que así no haya asesinatos. Es una falacia muy común, muy humana. Pero no es real. El problema no es el objeto, sino el uso que se le da. Concretamente su mal uso (creo que no hace falta poner ejemplos). En realidad todo eso estaría arreglado de tener un poder legislativo que supiera lo que hace, y que además le interesara hacer bien su trabajo, pero va a ser que no es el caso.

    El problema, como no me canso de repetir, no es la partida de póquer (entendiendo póquer como sistema normativamente regulado que reparte aleatoriamente unas cartas con las que defenderse/jugar/invertir/accionar), sino los cada vez más tramposo que se sientan a la mesa con cada vez más cartas “extraoficiales” bajo las mangas.

    http://bit.ly/MLH6rZ

    Saludos.

    P.D.: se nota que no hay mucho sueño, ¿no? 🙂

  24. 11 agosto, 2012 de 4:01

    #24 Lo de Sánchez Gordillo no puede ser delito porque no hay ánimo de lucro en ningún lado, sino que es meramente un acto simbólico que además tiene que ver con lo que siempre se denominó hurto famélico. Si acaso se podría hablar de falta sancionable considerando una reiteración. En realidad, ese tipo de acciones tampoco van a solucionar nada a plazo corto, aunque sí creo que pueden servir para que los supermercados (y sobre todo sus directivos, que son los que probablemente no se han rebajado un puto euro de sus salarios de 2007, sino que se lo habrán subido), colaboren y creen algún tipo de paquetes mensuales de todo el sobrante que tienen (que además suele ser mucho).

    Un problema fundamental de este país y de otros como él (casualmente Italia, Grecia o Portugal, ya sabéis, los más adelantados…) es que el concepto de actividad social de las empresas todavía lo están buscando. Porque aquí una empresa solo se entiende como herramienta para ganar dinero y poco más (y no quiero quitar méritos a empresarios que arriesgan, que conste).

    Saludos.

  25. J.M.
    11 agosto, 2012 de 9:56

    KC :

    Ya, pero el caso es que a igual salario te puedes imaginar que habría unas profesiones que no serían elegidas por nadie -o más bien pocos- y otras en las que habría masificación de solicitudes.

    Hombre, todo esto es más complejo que simplemente elegir lo que más te guste y currar de ello y, desde luego, no significa que un niño piense “yo quiero ser astronauta”, estudie físicas y se vaya a la luna.

    La demanda diferencial de profesionales marcaría el número de astronautas, de médicos o de poceros necesarios, exactamente igual que un sistema con remuneraciones como el actual. Tu puedes estudiar medicina, pero si no hay plazas de médicos (o no las consigues), tendrás que elegir otra cosa.

    En segundo lugar, las recompensas, como ya he señalado, pueden existir sin merma del poder adquisitivo: un trabajo más penoso puede compensarse con menos horas o más días libres, por ejemplo.

    KC :
    Luego habría que hacer una diferenciación entre profesiones públicas y privadas, ya que aunque en las primeras sería posible -aunque inequitativo-, en las segundas lo veo mucho más complicado (¿quién les pagaría, el Estado?).

    En el caso de seguir existiendo la iniciativa privada, efectivamente, tendríamos un problema. Lo que no veo posible es que nadie monte una gran empresa para ganar lo mismo que cualquiera de sus trabajadores.

    Ahí existen dos alternativas principales: que las grandes empresas sean estatales, o bien que consistan en cooperativas. Tampoco tengo muy claro que sea necesaria la existencia de grandes empresas privadas, cuando las cosas que pueden ofrecer (una red telefónica, una serie de líneas aéreas, etc.) pueden ser perfectamente asumidas por empresas públicas.

    KC :

    Está claro que el caso de las investigaciones es vocacional, pero eso no puede servir de base para poner de ejemplo en el variado y multidisciplinar tema de las profesiones. Si un pastelero cobrara lo mismo que un escolta, solo por la variable riesgo (mucho más alta en el segundo caso), mucha gente ya no querría trabajar de ello porque no habría factor “motivacional” (sí, podría haberlo vocacional, pero dudo que se llegara a un número suficiente

    Como te decía antes, es cuestión de manejar otro tipo de compensaciones que no sea la económica.

    KC :
    Tampoco nadie (bueno, los vocacionales) querría escoger profesiones en las que hubiera un alto coste para poder desarrollarlas, porque eso significaría que su salario se vería reducido y sus problemas a final de mes serían mayores a los de otras.

    Sin lugar a dudas. Los costes estructurales no pueden descontarse del salario a percibir. Si tu fabricas puentes para autopistas, no puedes cobrarlos al mismo precio que el que fabrica pan. El salario igualitario es el que te queda tras pagar todos los gastos.

    KC :

    La inversión material y humana que se ha necesitado para capacitar a ese limpiador/a (o lo que sea) sería muchísimo menor que la de una profesión (la que sea) que requiera especialización y años de estudio, profesores que le enseñen, material que poder consultar, tiempo de preparación en diferentes materias, etc.

    Sí, pero eso no es problema en un sistema con educación pública y gratuita. En realidad, todos pagamos para que un médico pueda ser médico. Es injusto que encima luego cobre varias veces más que una limpiadora, cuya formación no nos ha costado un duro.

    KC :

    El caso es que, aunque sea un problema de profesionalidad (como dices), van a pedirte responsabilidades (si hablamos de un mecánico que arregla coches tal vez no muchas, pero si hablamos de una víctima de un error médico comprobarías que la responsabilidad también tiene grados dependiendo de la profesión y que aquélla es directamente proporcional a la otra). […] Ahora bien, si el Estado se hiciese cargo de todo sí podría funcionar. Lo que habría que ver es si entonces funcionaría el Estado.

    Efectivamente, es un tema al que hay que darle una solución, y tanto la del estado como la incapacitación para ejercer son dos alternativas a la desigualdad económica.

    KC :
    Con lo que toda tú política de igualdad de salarios no habría servido para mucho de existir países fronterizos con otras políticas laborales (problema de la globalización actual para mantener un equilibro equitativo).

    Ese es un problema real para el que no dispongo de solución adecuada 😦

    KC :

    Esto es muy subjetivo. Habrá para quién el reconocimiento social le pueda pagar, habrá quien no. Habrá profesiones para las cuales un segmento de población les dé su reconocimiento, habrá segmentos que prefieran dárselo a otras. No es cuestión de reconocimiento, sino de utilidad práctica. Si tú te dedicas a algo en lo que necesitas viajar mucho, y esos costes extraordinarios no se traducen en aumentos de tu salario, te aseguro que el reconocimiento no te va a ahorrar problemas, por mucho que te aplaudan, te entrevisten o te pidan autógrafos. Durante un año te habrá gustado ser famoso y reconocido, al año siguiente estarás hasta el gorro.

    Y eso configura la variabilidad necesaria: a algunos les compensará el viaje, a otros no. Si en unos años me canso, otros vendrán con ganas de viajar y, si por último, nadie quiere viajar, si no quedan otros empleos libres, una temporadita no me la quita ni dios…

    KC :

    No me quejo, JM. Me parece muy bien. Simplemente quiero decir que, en realidad, el dinero es aquí lo menos problemático (aunque muchos digan que el dinero tiene la culpa de todo y tal). El dinero es tan papel como el que uno usa para ir al baño. Es algo artificial que se usa como medida de valor y poco más. El gran error es pensar que el dinero tiene la culpa de todo cuando son las personas y los sistemas chapuceros los que la tienen (y entre ellos los reguladores, legisladores o como lo quieras llamar, que siempre se quedan por detrás de la realidad).

    Ahí estamos de acuerdo. La lucha no es tanto contra el dinero como contra las concepciones capitalistas de muchos.

    Saludos!

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