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Descubierta una nueva terapia contra los efectos mortales de la radiación

27 junio, 2012

Elevadas dosis de radiaciones ionizantes tienen efectos muy graves sobre la salud de quienes la sufren. Todavía no se cuenta con una terapia capaz de eliminar los efectos tóxicos de la radiación, aunque existen varias líneas de investigación en ese campo. En el último número de la revista Nature Medicine se describe como la administración simultánea de dos proteínas de la sangre incrementan muy significativamente la supervivencia de ratones irradiados.

Uno de los efectos más rápidos y peligrosos de la radiación es la destrucción de la médula ósea, lo que conlleva a una pérdida de la capacidad de producir células sanguíneas y a la destrucción de una parte importante del sistema inmune. El investigador Hartmut Geiger, un especialista en células madre y médula ósea del “Cincinnati Children’s Hospital Medical Center” en Ohio afirma que poco se puede hacer por los pacientes que han sido expuestos a altas dosis de radiación. Los daños suelen ser irreversibles. Como terapia de choque se pueden emplear factores que estimulan el crecimiento de algunos grupos de células, como los granulocitos, pero es un método que sólo funciona en unos pocos casos, y la mayoría de los pacientes sufren efectos adversos importantes.

El grupo de Geiger, ha encontrado que la toma simultánea de dos compuestos de la farmacopea empleados para otras dolencias, son beneficiosos contra los efectos producidos por la radiación. El primero de esos compuestos es la trombomodulina, una proteína que reduce la capacidad de coagulación de la sangre. El segundo fármaco es la proteína C reactiva, una proteína plasmática circulante, que aumenta sus niveles en respuesta a la inflamación.

En los ensayos descritos en la publicación se emplearon 48 ratones que fueron expuestos a 9.5 Gy (dosis de más de 5 Gy pueden producir la muerte en 14 días) de radiación. A las 24 y 48 horas, 30 ratones fueron tratados con la proteína reactiva C. Después de 30 días sólo el 30% de los no tratados sobrevivieron, mientras que el 70% de los tratados sobrevivieron. La trombomodulina también incremento las tasas de supervivencia, siempre y cuando la proteína fuera administrada 30 minutos después de recibir la radiación. Cuando ambas proteínas se suministraron simultáneamente se observó que la médula ósea de los ratones fueron capaces de producir nuevos glóbulos blancos y que la supervivencia a una dosis letal de radiación se aumentaba entre un 40-80%.

Mark Whitnall, un especialista en medicina nuclear de las Fuerzas Armadas en Bethesda afirmó que este estudio es un buen punto de partida para identificar nuevas terapias con las que tratar a personas que han sido expuestas a fuertes dosis de radiación. La principal crítica al trabajo por parte de Whitnall venía del hecho de que el análisis de la terapia no se efectuó a diferentes dosis de radiación, lo que hubiese permitido comprobar sus límites.

Referencias

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  1. 27 junio, 2012 de 14:56

    Uy, para lo que augura nuestro futuro medio ambiental, estas terapias nos van a venir al pelo..

  2. Leto Atreides
    27 junio, 2012 de 15:58

    Pues no parece nada descabellado utilizarla para los efectos secundarios de la radioterapia. ¿Se les habrá ocurrido?

  3. Anónimo
    27 junio, 2012 de 23:27

    Leto Atreides :
    Pues no parece nada descabellado utilizarla para los efectos secundarios de la radioterapia. ¿Se les habrá ocurrido?

    Me imagino que no habrán invertido sabe dios cuanto dinero en una investigación sin pensar en sus posibles usos, y lo que mencionas parece uno de los mas rentables

  1. 27 junio, 2012 de 9:40
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