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Las termitas suicidas

27 julio, 2012

La táctica de autoinmolarse para causar daño al enemigo a costa de la propia vida no es una exclusiva de los kamikazes o de los terroristas suicidas. En el reino animal, y en un grupo tan alejado del nuestro como son las termitas, también se utiliza, según muestra un reciente estudio publicado en la revista Science.

Un grupo de investigadores Checos dirigidos por el Dr. Jan Šobotník han comprobado como algunas obreras de la especie de termitas Neocapritermes taracua, originaria de la Guayana francesa, portan dos curiosas manchas azules en la articulación entre el tórax y el abdomen (recordemos que un insecto agrupa sus segmentos en tres regiones: cabeza, tórax y abdomen). El tamaño de las manchas aumenta con la edad, siendo las obreras más viejas las que generalmente presentan mayor cantidad del componente azul. Junto a éstas “trabajadoras azules”, otras obreras no presentan manchas de ningún tipo.

Soldado y obreras de Neocapritermes taracua. ww: obrera blanca. bw: obrera azul

Soldado y obreras de Neocapritermes taracua. ww: obrera blanca. bw: obrera azul, en las que se aprecian las manchas azules tras el estrechamiento del tórax.

Estas manchas han resultado ser unas estructuras proteicas cristalinas ricas en cobre, encerradas dentro de unas bolsas formadas por el crecimiento de la placa dorsal del último segmento del tórax (metanoto), que se sitúa sobre el primer segmento abdominal. Los cristales son sintetizados por un par de glándulas especializadas ubicadas en la parte anterior de cada bolsa. Este aparato cuenta con un segundo tipo de glándulas, llamadas glándulas salivares,  que producen una secreción que se almacena por debajo de la pared dorsal en la que se sitúan los cristales.

Cristales proteicos de Neocapritermes taracua.

Cristales proteicos de Neocapritermes taracua.

El equipo investigador ha descubierto que durante los enfrentamientos con otras especies competidoras, como la termita Labiotermes labralis, las obreras azules son mucho más agresivas, mordiendo activamente. Pero lo realmente sorprendente, es que cuando se ven bloqueadas por sus enemigos, literalmente explotan: rompen su cuerpo liberando la secreción salivar que entra en contacto con los cristales proteínicos y produce un líquido pegajoso que es expelido con fuerza y que resulta altamente tóxico. La termita muere, pero se lleva por delante a los enemigos que la rodeaban.

Este impresionante comportamiento es doblemente adaptativo a nivel de grupo social: un estudio sobre la correlación entre el tamaño de las bolsas explosivas y el desgaste de las mandíbulas (indicador de la eficiencia alimenticia), ha mostrado que a mayor desgaste mandibular, mayor cantidad de compuesto azul. De esta manera, los individuos azules van aumentando el tamaño de sus mochilas suicidas según va decreciendo su eficiencia en la alimentación con la edad.

Publicación original:

  • Šobotník, J., T. Bourguignon, R. Hanus, Z. Demianová, J.Pytelková, M.Mareš, P. Foltynová, J.Preisler, J.Cvačka, J. Krasulová, Y. Roisin. 2012. Explosive Backpacks in Old Termite Workers. Science 27 July 2012: Vol. 337 no. 6093 p. 436 DOI: 10.1126/science.1219129

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  1. gatameiga
    27 julio, 2012 en 18:35

    Es una noticia realmente interesante, pero descubrimientos así no hacen más que replantearme el papel de la selección natural en todo esto.
    En realidad, el propio comportamiento social de termitas, hormigas y abejas siempre me ha causado interés y no comprendo cómo la selección natural puede haber favorecido dichos comportamientos si se supone que, en principio, debe favorecer la supervivencia Y reproducción del individuo.
    Se que en principio sobrevivir es más importante que reproducirse, pero dejar descendencia es igual de importante porque sino, adiós a la especie.
    En cambio los insectos sociales han desarrollado un motor de sociedad en el cual solo unos pocos individuos se reproducen por el bien de toda la colonia.
    Son esa clase de animales los que me hacen plantearme sino existe una subclase de selección natural donde en vez de seleccionar únicamente al individuo se seleccione a una población con respecto a otra. De ese modo la selección favorecería una sociedad más compleja y con mayor índice de supervivencia a pesar de que no todos los individuos pudieran reproducirse frente a otra en la que todos pudieran hacerlo pero su tasa de supervivencia fuera menor.

    En fin, en todo caso, un descubrimiento increíble. Explotar… Qué horror.

  2. Ignacio
    27 julio, 2012 en 19:35

    Igual es porque acabo de tomarme dos cervezas en este (casi) agosto veraniego, pero la conclusión que sintetizo es: “..que la termita tiene el mismo cerebro que un talibán..”

    No, es coña. 🙂

  3. 27 julio, 2012 en 19:37

    Gatameiga, es que en el fondo los individuos no son importantes. Adoptando la vision de “el gen egoista”, los individuos son los robots de los que se sirven los genes para perpetuarse. Los genes adoptan distintas tacticas, no todos los robots necesitan reproducirse directamente para perpetuar los genes. Una termita aunque no lo parezca perpetua los genes aunque no f…. nunca.

  4. 27 julio, 2012 en 20:16

    Wow! Los jodios baneling existen 😯

    Estoy con josemi. Las obreras en los insectos sociales tienden a ser un ejército de clones lobotomizado y anestesiado por las feromonas de la reina; no es casualidad que se diga de cuando en cuando que actúan como un único cuerpo, cuyos órganos reproductores serían la/s reina/s.

    Ignacio :

    Igual es porque acabo de tomarme dos cervezas en este (casi) agosto veraniego, pero la conclusión que sintetizo es: “..que la termita tiene el mismo cerebro que un talibán..”

    No, es coña. :-)

    Estoy de acuerdo con dicha negativa, la termita tiene MÁS masa cerebral :mrgreen:

  5. jm2garrido
    28 julio, 2012 en 0:06

    No me sorprende este descumbrimento. Hace algun tiempo, gente que estudia el comportamiento individual de las hormigas descubrio que cuanto mas vieja es una hormiga, es decir, cuantos mas dias tiene, mas se dedica a hacer las tareas peligrosas, como salir fuera del hormiguero a por comida.

    Si lo pensamos, es totalmente adaptativo si adoptamos los “dias de hormiga”. Si una hormiga vive pongamos 60 dias, podemos decir que una hormiga recien nacida vale 60, por que ese es el tiempo que va a estar trabajando.

    Si una hormiga vive 60 dias, la perdida de una hormiga de 59 dias la verdad es que ya practicamente no se nota, digamos que es solo vale 1 para el hormiguero.

    Sin embargo, perder una hormiga de 5 dias es una catastrofe, es un -55, es como perder decenas de hormigas casi muertas. Se han gastado muchos recursos para algo que no ha dado rentabilidad, en terminos economicos el hormiguero da perdidas.

    La vida de estas termitas estaba cerca del fin. Si con su suicidio explosivo salvan la vida de hormigas mas jovenes, el hormiguero gana y las hormigas explosivas perpetuan los genes.

  6. jm2garrido
    28 julio, 2012 en 0:30

    Por cierto, no hay que olvidar una cosa. Las hormigas y avispas son haploides, Derivado de este hecho, todas las hormigas (o abejas) obreras son hembras. Y ademas eso significa que son geneticamente cercanos otras hermanas, mas que de padres o incluso hijos. Se cree que esto facilita evolutivamente la creacion de sociedades, y que por eso en este grupo aparecen una y otra vez.

    Sin embargo, las termitas son como nosotros. Son diploides y ademas los obreros y soldados son machos y hembras, aunque no se reproducen (bueno, no es tan sencillo). Es decir, es bastante mas dificil geneticamente justificar las ventajas de la sociedad. No obstante, este tipo de sociedades han aparecido en menor medida alguna vez, como en la rata topo.

  7. J.M.
    28 julio, 2012 en 18:00

    Esta es una de las mayores razones para pensar en que la unidad de selección no es el individuo ni la población, sino nel gen. Quizá la etología ha estado desde un principio muy polarizada en mamíferos, y especialmente en aves, donde un individuo casi es un bote aislado en conflicto constante con el resto, incluyendo conespecificos. Sin embargo, los invertebrados, y entre ellos los insectos, nos ofrecen un campo de estudio con relaciones y adaptaciones muy diferentes.

  8. 29 julio, 2012 en 19:31

    Algo por el estilo estaba pensando, que en esto tiene que ver la genètica, ya que el instinto de preservaciòn es comùn en casi todas las especies, es como algo comùn en animales que consideramos superiores, pero miras que en los insectos existe esta peculiar forma, que creìa imposible.

  9. Lucy H
    28 agosto, 2012 en 3:12

    Por cierto, no hay que olvidar una cosa. Las hormigas y avispas son haploides, Derivado de este hecho, todas las hormigas (o abejas) obreras son hembras. Y ademas eso significa que son geneticamente cercanos otras hermanas, mas que de padres o incluso hijos. Se cree que esto facilita evolutivamente la creacion de sociedades, y que por eso en este grupo aparecen una y otra vez. Las obreras en los insectos sociales tienden a ser un ejército de clones lobotomizado y anestesiado por las feromonas de la reina; no es casualidad que se diga de cuando en cuando que actúan como un único cuerpo, cuyos órganos reproductores serían la/s reina/s. Lindo aporte !! =D

  10. Vin
    21 febrero, 2013 en 10:25

    Lucy que te olvidas de los zanganos y de la posibilidad de que haya zanganos diploides! que serán devorados por las obreras!(aunque no sea lo habitual darse se puede dar… 😉
    Por cierto; yo lo que estaba esperando en los comentarios era el típico link o video, con una inmolación en directo de una de estas termitas! o que ?? Pues nada aqui os lo dejo, aunque siento decir que no he encontrado una explosión, sino una inflamación de la “bolsa” que no se si terminará por romperse… supongo…

  11. Anónimo
    14 marzo, 2013 en 22:12

    no entiendo porque han aumentado taaanto las termitas :l

  1. 28 julio, 2012 en 18:08
Los comentarios están cerrados.
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