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Pifias afortunadas

24 junio, 2013


Existe una gran cantidad de ideas erróneas y falsas concepciones acerca de cómo funciona la ciencia entre el común de la gente. No sólo es fruto del desconocimiento, sino también de la manera poco realista de divulgar la ciencia en los medios de comunicación. Así, cuando la gente piensa en grandes descubrimientos científicos, piensa en el genio trabajando en solitario en su laboratorio luchando contra la “oficialidad” establecida, en lugar de la multitud de becarios, postdocs, profesores y técnicos aportando pequeños granitos de arena al conocimiento común hasta que se forma una montaña.
Pero no va a ser sobre eso sobre lo que voy a hablar hoy, sino de otro mito ampliamente extendido. El del científico que sabe desde el principio a donde va dirigida su investigación y va enlazando pasos uno detrás de otro en línea recta hasta que exclama ¡Eureka!. Afortunada o desafortunadamente, eso no suele ser así. En ciencia real es muy normal tener que descartar líneas de investigación enteras porque los resultados no son los esperados, que los objetivos secundarios se conviertan en los principales, llegar a vías muertas y tener que deshacer el camino andado, etc. Pero también pasa que, errores y pifias cometidas en diversas circunstancias producen frutos que no se hubieran producido sin esos “errores”. A veces sucede que esos errores inducen a investigar en direcciones que hubieran sido descartadas, o añaden elementos inesperados y que arrojan luz sobre ciertos fenómenos que hubieran quedado en la sombra si la investigación se hubiera realizado de forma impoluta. Veamos algunos ejemplos.

 

Los Post-it

A finales de los 1960, Spencer Silver se encontraba trabajando en 3M en un proyecto para desarrollar un pegamento extra fuerte. En lugar de eso, acabó con una fórmula con un pegamento extremádamente débil y que se despegaba muy fácilmente sin dejar residuos. ¿Qué hacer con algo así? Silver pensó que podía haber alguna aplicación, así que intentó promocionarlo dentro de la compañía durante años, pero no había una utilidad clara para algo así. ¿Un pegamento que no pega? Hasta que, en 1974,  a uno de los seminarios que Silver daba regularmente asistió Art Fry. Según cuentan los inventores, Fry cantaba en el coro de su iglesia y solía usar papeles como marcapáginas en su libro de himnos. Sin embargo, cuando el libro se abría, los marcapáginas solían caerse, lo que era una gran molestia. Así que se le ocurrió usar el pegamento de Silver con sus marcapáginas, y tras algunos años más refinando la idea y convenciendo a 3M… nació el Post-it, una idea que ha dado millones de dólares a 3M.

 

La vulcanización

Entre los muchos productos que tienen su origen en America se encuentra el caucho, obtenido de la savia de ciertas especies de árboles. Los indios americanos ya lo usaban para impermeabilizar ropa, cuerdas, etc. En el siglo XVIII se descubrió su utilidad como goma de borrar, se inventaron adhesivos y cada vez se descubrían nuevas aplicaciones. Sin embargo, el caucho, o látex, tenía un problema. Es muy poco elástico, es decir, se deforma con facilidad, lo que limita su aplicabilidad.
A lo largo del siglo XIX hubo muchos intentos por mejorar las propiedades del caucho natural. Entre los inventores que dedicaron su atención a ello se encontraba Nathaniel Hayward, que había descubierto que, mezclando caucho con azufre, este no era tan pegajoso. Charles Goodyear le compró a Hayward los derechos para usar este proceso, y empezó a aplicarlo comercialmente. Sin embargo, un día, una muestra de este chaucho sulfuroso cayó en una estufa caliente calcinándose en parte. Sin embargo, Goodyear observó que, en la parte no calcinada, el caucho tenía una consistencia parecida al cuero, pero más elástico. Había descubierto la vulcanización del caucho, procedimiento que permitió su uso para fabricar neumáticos, mangueras, etc, además de hacer multimillonario a su inventor.

 

Radiación de fondo

Arno Penzias y Robert Wilson eran dos técnicos que en 1964 estaban trabajando con una antena de radio ultrasensible diseñada para detectar señales de radio reflejadas en

satélites pasivos. Dado que las señales que querían detectar eran extremadamente débiles, lo primero que tenían que hacer era detectar y eliminar todas las fuentes de contaminación: emisiones comerciales de radio, radares… e incluso enfriaron los receptores con helio líquido para eliminar la radiación térmica del propio equipo. Por supuesto sustrajeron todas las señales de origen cósmico: Sol, el centro galáctico, Júpiter, etc.
Sin embargo, en la señal resultante seguían teniendo un ruido constante 100 veces superior al esperado. Revisaron los cálculos, revisaron el equipo… y se encontraron con que una pareja de palomas había considerado la antena un buen lugar para instalar su nidito de amor. Así que, una vez desalojados los inquilinos, volvieron a la carga. Y ahí seguía la señal. En este punto más de uno hubiera mandado a la antena a tomar por saco y hubiera asumido que su equipo tenía un nivel de ruido más alto del esperado. Sin embargo, Penzias y Wilson siguieron investigando y llegaron a la conclusión de que la señal era real y tenía un origen extragaláctico, aunque no tenían ni idea de qué podía ser. Por suerte, un amigo de Penzias del MIT le comentó que había leído el borrador de un artículo de un grupo de astrofísicos de Princeton en el que conjeturaban que sería posible detectar una radiación de fondo proveniente del Big Bang. Sumaron dos más dos, y en 1978 su descubrimiento fue reconocido con el Premio Nobel de Física.

 

Horno microondas

El horno microondas es, hoy en día, un electrodoméstico ubicuo y creo que se puede decir que ha salvado de la desnutrición a miles de inútiles en la cocina. Su invención se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial. Uno de los avances que contribuyeron a la victoria aliada fue el desarrollo del radar. El núcleo de un radar es el magnetrón, que consiste en un tubo de vacío que, debido a la interacción de una corriente de alta tensión con campos magnéticos, genera ondas que son focalizadas por una antena para detectar objetos a distancia.
Terminada la guerra Percy Spencer se encontraba trabajando con radares para una empresa contratista de defensa americana. Spencer solía colgar su abrigo cerca del magnetrón. Un día, resulta que llevaba una barra de chocolate en un bolsillo, y cuando se dió cuenta, el chocolate se estaba fundiendo. En lugar de simplemente cambiar de lugar la percha para su abrigo, a Spencer se le ocurrió traer al día siguiente palomitas de maíz. Luego lo intentó con un huevo, que explotó. Finalmente se le ocurrió poner la comida entre el magnetrón y una caja metálica que no dejaría salir a las ondas. Cuando lo hizo, la comida se calentó rápidamente…había nacido el horno microondas.

  1. 24 junio, 2013 en 7:29

    Por suerte cuando a estos les llegó la pifia les cogió trabajando 😉

  2. Víctor
    24 junio, 2013 en 8:14

    Muy chula la entrada. Creo que hay un par de erratas en la entrada sobre el post-it, en “Silver estuvo pensó que podía…”; y en “a uno de los seminarios que de Silver asistió Art Fry”. Un saludo.

  3. 24 junio, 2013 en 8:37

    Reblogueó esto en Blog Peritaciones mgay comentado:
    Lo que tenías pensado inventar, no tiene nada que ver con lo que descubrirás!.

  4. kaope
    24 junio, 2013 en 8:55

    Muy bueno, te falta la penicilina.

  5. 24 junio, 2013 en 8:56

    Javi Oribe :

    Por suerte cuando a estos les llegó la pifia les cogió trabajando ;-)

    Pues si, y no solo trabajando, sino con la mente despejada.

    @Victor:
    Gracias, corregido.

  6. 24 junio, 2013 en 11:54

    interesante, como siempre…
    No hay errores, si no posibilidades de mejoras!

  7. Nanowires
    24 junio, 2013 en 14:27

    Según tenía entendido, ya que lo leí en el libro “Errores falacias y mentiras” de Peter Villanueva Hering, Goodyear estaba acosado por las deudas, ya que estaba obsesionado con su trabajo y tenía prohibido trabajar más con caucho, pero incumplía esta restricción constantemente. Una de las veces, su mujer llego a su casa cuando este estaba trabajando, por lo que tuvo que tirar sus muestras a la estufa, observando por primera vez la vulcanización.

    Aunque patento la idea, muchas empresas violaron su patente, y estuvo inmerso en multitud de procesos judiciales con ellas. A pesar de todo, no siempre gano y siguieron violando su patente por lo que murió pobre e inmerso en más deudas.

    No tengo el libro aquí para mostrar las fuentes de esto, pero cuando lo tenga delante las comento.

  8. Nani
    24 junio, 2013 en 15:34

    Chaucho sulfuroso?? XD

  9. 24 junio, 2013 en 16:40

    @Nanowires:
    pues si no es mucha molestia, siempre se agradece que los lectores amplien las entradas en los comentarios.

    Muchas gracias por la aportacion.

  10. Anónimo
    8 agosto, 2013 en 19:28

    Y la pifia de querer dividir el electrón hizo que al final se construyera la bomba atómica….

  11. Darío
    9 agosto, 2013 en 6:55

    Anónimo :
    Y la pifia de querer dividir el electrón hizo que al final se construyera la bomba atómica….

    ¡ah diooooooooooo! :mrgreen:

  12. J.M.
    9 agosto, 2013 en 21:59

    Anónimo :

    Y la pifia de querer dividir el electrón hizo que al final se construyera la bomba atómica….

    Claro, la conocida bomba atómico-electrónica, es la ostia…

  13. Darío
    9 agosto, 2013 en 22:49

    Con eso de que algunos griegos querían dividir todo … pero todo … se encontraron con la bomba tom-tom

    :mrgreen: :mrgreen:

  14. 10 agosto, 2013 en 1:34

    J.M. :
    Claro, la conocida bomba atómico-electrónica, es la ostia…

    ¡No te burles! ¡Copérnico la descubrió hace más 2000 años y por eso lo decapitaron!

  15. Darío
    10 agosto, 2013 en 5:50

    :mrgreen: desde que el pensamiento circular se puso de moda …

  16. Anónimo
    10 agosto, 2013 en 17:26

    Lo que observo en cada uno de los comentarios es burla, irrespeto, desprecio, …….. etc. Revisen que hay en cada corazon, si hay amor, tolerancia, respeto, …….. etc. Solo eso nos hace seres humanos evolucionados .

  17. Darío
    11 agosto, 2013 en 1:48

    Mejor la próxima vez no hables de lo que no sabes, en vez de victimizarte gratuitamente 🙄

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