Inicio > Actualidad, Ciencia > CSIC: entre bufandas, corralitos, órdagos y ansiolíticos

CSIC: entre bufandas, corralitos, órdagos y ansiolíticos

4 julio, 2013

csic-by-forges
Así anda el personal del CSIC, la incertidumbre es total y nadie parece estar dispuesto en poner un poco de serenidad ante esta situación de ansiedad. Hace unos días, entre los pasillos de esta ilustre institución científica corría el rumor que susurraba que los altos cargos directivos se habían repartido una cuantiosa suma de dinero, algo conocido coloquialmente como bufanda. Ese era un tema en boca de muchos de los que participamos en la manifestación contra la política de recortes en I+D. Mal momento para las bufandas, primero porque ya nos invade la canícula veraniega y segundo porque en momentos se despiden a cientos de investigadores y se obligaba a al resto a ajustarse el cinturón.

Para remover un poco más los ánimos ayer nos enteramos de una decisión de la Presidencia del CSIC: tomar los ahorros de cada uno de los centros (procedentes de los remanentes de los proyectos de investigación, y que sirven para pagar los gastos corrientes, contratos y reparaciones de los centros) a la caja común del central. Eso realizado así, de golpe, ha ocasionado una especie de corralito por el que no se puede gastar en algunas partidas y dejar de pagar a proveedores en otras. Esta decisión llegó tras una reunión del Presidente del CSIC con los directores de cada uno de los centros, donde el presidente dijo frases tan contundentes como esta:

Por lo tanto, no peligran los salarios. Lo que peligra es la Institución, el cierre de la Institución.


Como se puede comprender esta última vuelta de tuerca, este chaparrón que cae sobre unas cabezas que ya están muy mojadas, ha sido un bombazo en los institutos. La reacción, en forma de queja, por parte de los directores de los centros no se ha hecho esperar. Por si fuera poco llegan noticias (de esas de pasillo, que más tarde que pronto acaban por confirmarse) que indican que esta decisión no sólo no había sido consensuada con la Secretaría de Estado de Investigación, sino que se ha hecho sin consulta previa, lo que no parece haber sentado nada bien. Vamos, que la ansiedad y el mosqueo ahora navega desde las altas instancias ministeriales hasta los científicos que se dejan las pestañas cada día en las poyatas.

¿Y cómo y cuándo acabará todo esto? Difícil de decir, la deuda de 100 millones de euros sigue pendiendo sobre la institución, pese a las reiteradas y prolongadas promesas de inminente ayuda ministerial. ¿Ha sido todo un órdago de la Presidencia para que se reflexione sobre la necesidad de una ayuda urgente a la institución?, ¿ha sido la única salida posible que ha encontrado el Presidente para poder acometer los pagos improrrogables? Por lo pronto, el próximo martes 9 de julio habrá una nueva reunión del presidente con los directores de los centros. Entonces sabremos si debemos volver a los ansiolíticos. Está visto que los calores veraniegos le sientan muy mal al CSIC.

Si te ha gustado, puedes menearla AQUÍ


  1. 4 julio, 2013 en 21:09
  2. 5 julio, 2013 en 19:14

    Vuelta de tuerca: http://esmateria.com/2013/07/05/investigadores-del-csic-estudian-llevar-a-los-tribunales-la-cancelacion-de-sus-fondos/
    Incluso Nature se ha hecho eco de la noticia: http://www.nature.com/news/anger-as-spanish-funder-claws-back-science-money-1.13345

    Y cuando no les da la gana invertir dicen cosas como esta: http://www.elmundo.es/elmundo/2013/07/05/ciencia/1373034430.html?a=6893998f7cf66926e57de4e796c7985f&t=1373047824&numero= Para lo que éstos piensan invertir en ciencia mejor ni formarlos, con academias de camareros tenemos suficiente. Pais de traca.

  3. 8 julio, 2013 en 18:43

    Lo del corralito es la leche. Todo rumores y cosas peores que rumores. Uno de ellos tiene que ver con uno de nuestros mejores científicos, posiblemente el que mayor número de patentes ha desarrollado en el CSIC. Hace poco recibió un prestigioso premio (de los muchos que posee) con una importante cantidad de dinero. Ese dinero del premio es personal, podía haber hecho con él lo que quisiese. Y él decidió donarlo al centro donde trabaja para que los grupos del mismo siguieran investigando de forma más holgada. Pues bien, el CSIC se ha quedado con la pasta, lo ha perdido. Y luego dicen que quieren atraer científicos extranjeros, con esta política lo llevan claro.

  4. 10 julio, 2013 en 18:51

    Recogida de firmas para salvar el CSIC:http://cienciaconfuturo.com/2013/07/10/recogida-de-firmas-para-salvar-el-csic/ ¡Animaros!

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: