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Casualidad frente a causalidad o el porqué las supercherías pseudomédicas parecen funcionar

19 noviembre, 2013

causation casualidad causalidadEs habitual que los creyentes en las más diversas supercherías pseudomédicas: curaciones milagrosas, pseudomedicinas holísticas, etc. presenten como pruebas irrefutables de su particular verdad la existencia de casos en los que un individuo tras rezar al santo de turno, tomar el agua (o cualquier otra sustancia) milagrosa, haberse limpiado el karma o alineado los chacras adecuadamente se curó de una enfermedad más o menos grave. ¿Pero este tipo de curaciones son pruebas válidas que demuestran la eficacia del milagroso tratamiento?

En primer lugar lo que suelen olvidar estas personas, es que aunque presenten como prueba el caso de uno o varios individuos curados con el mencionado “tratamiento”, hay que tener en cuenta el conjunto de los individuos que han hecho uso del mismo para intentar curar sus afecciones. Así es muy normal que en un determinado momento una gran cantidad de individuos (miles o millones de personas quizás) estén haciendo algo inútil como por ejemplo rezar o tomar pastillas de simple azúcar (en forma de medicamento homeopático) para curar una enfermedad. Por lo que para estudiar adecuadamente el problema es necesario tener unas simples nociones básicas: comprender el concepto de probabilidad y entender la diferencia existente entre casualidad y causalidad.

Así, imaginemos que le decimos a un millón de personas que padecen una determinada enfermedad (por ejemplo una alergia) que beber durante un mes exacto todos los días a las diez en punto de la mañana (no vale cualquier otra hora) una infusión de hierbabuena recolectada previamente por una virgen impúber (no vale un hombre, una mujer desvirgada o una mujer adulta virgen) exclusivamente durante la fase de luna llena (no vale cualquier otro día del mes) le curará su enfermedad. Seguramente que un año después tendremos diez, cien o incluso varios miles personas que asegurarán (a familiares, amigos, compañeros de trabajo y por supuesto en todo tipo de foros de internet y webs) que este particular tratamiento funciona. ¿Por qué? pues por una mezcla de diversos factores, todos ellos basados en la casualidad.

Algunos de los individuos “curados” simplemente estaban mal diagnosticados y no padecían la alergia aunque así lo creían, otros se ha autoconvencido de que este extraño y particular “tratamiento” debe ser muy efectivo cuando tiene tantas restricciones y aunque sigan padeciendo la enfermedad se han sugestionado y piensan que ahora se encuentra mucho mejor de su enfermedad, otros se habrán curado naturalmente porque su sistema inmune ha cambiado por factores desconocidos o a podido controlar la enfermedad, otros habrán alterado inadvertidamente su modo de vida y ya no se encuentran tan expuestos al agente causante de la alergia y así sucesivamente con otros múltiples factores desconocidos.

Para discriminar en estos casos entre curaciones al azar (casualidad) y las debidas al supuesto medicamento (causalidad) en la medicina científica se realizan los ensayos denominados de doble ciego. En nuestro ejemplo anterior, del conjunto de las personas diagnosticadas con el mismo tipo de alergia se hacen dos grupos iguales que contengan individuos con las mismas características. Así no es adecuado por ejemplo que en un grupo de enfermos todos sean hombres y en el otro mujeres, o que haya mucha más gente joven en un grupo respecto al otro y así sucesivamente. Por lo que antes de empezar el estudio los dos grupos deben ser idénticos o lo más parecidos posible. Ahora a todos los pacientes se les administra pastillas iguales e indiferenciables en color, sabor, textura, aspecto, etc. A un grupo de pacientes se les dará pastillas que contienen nuestro famoso ingrediente curativo y al otro grupo las pastillas placebo. Por supuesto y esto es muy importante, durante todo el ensayo ni los médicos que las recetan ni los enfermeros o farmacéuticos que las dispensan deben saber cuáles son unas y otras. Así se evita que los profesionales sugestionen (aunque sea de forma indirecta) a los pacientes o que enfermos muy sensibles o perspicaces emocionalmente detecten algo positivo o negativo en el comportamiento del profesional sanitario que les pueda influir. Y después de finalizar el tratamiento se analizan los resultados.

En general, la mayoría de la gente tiende a pensar que si algo (por ejemplo un medicamento defectuoso o cualquier tipo de superstición) no funciona entonces nadie debería curarse con el mismo. Pero múltiples estudios han demostrado que esta idea es errónea, ya que la simple administración de un placebo (o ya puestos llevar una estampita de San Críspulo, tomar un caramelo o recibir una limpieza espiritual) implica que un porcentaje significativo de los pacientes comentan mejorías o incluso curación. Según la enfermedad estudiada el porcentaje de efectividad del placebo varía llegando en algunos casos hasta un asombroso 75% cuando se prueban algunos antidepresivos. Por supuesto este porcentaje es siempre mayor cuanto menos grave sea la enfermedad o más susceptible sea de ser alterada por el comportamiento o el estado de ánimo del paciente, de ahí el altísimo efecto placebo existente en algunas enfermedades como la depresión o la ansiedad.

Como el efecto placebo va asociado a las expectativas (o más bien a las creencias) de curación del sujeto paciente entonces su potencia varía con la presentación del placebo. Así tomar dos pastillas en lugar de una, o una pastilla más grande, más llamativa o que nos dicen que cuesta más dinero que otra aumenta el efecto placebo. También la pastilla funciona peor que la cápsula, que a su vez es inferior en efectos a una inyección, y todas ellas son superadas por un supuesto tratamiento en una máquina que cuanto mayor sea su espectacularidad tenderá a crear mayor efecto placebo.

El efecto placebo también aparece en niños muy pequeños o incluso en animales puesto que los bebés son muy sensibles a los estados de ánimo de sus progenitores y los animales a los de sus cuidadores o dueños. Así que para poder asegurar que algo (medicamento o tratamiento) funciona, el porcentaje de curaciones en el grupo del elemento a comprobar debe ser significativamente mayor que en el del grupo placebo.

Y esté método es válido para probar cualquier tipo de tratamiento médico, incluidos los más extraños o espirituales. Así, hace algunos años se estudió el posible efecto terapéutico del rezo cristiano en 1.800 pacientes coronarios norteamericanos hospitalizados. Los enfermos se dividieron en tres grupos: un tercio de los pacientes fueron objeto de oraciones después de haber sido informados de que podían o no podían recibir la mencionada oración, otro tercio no recibieron oración alguna aunque también se les informó de que podían o no recibir oraciones por su curación y el resto fueron receptores de oraciones para la mejoría de su salud después de haber sido informados que existían personas que estaban rezando por ellos. Pues bien, los resultados (como no podía ser de otra manera) indicaron que no había diferencias entre recibir o no oraciones “sanitarias”.

Pero lo más curioso de este estudio es que si hubo un efecto ligado al rezo. Así un mayor número de pacientes que habían sido informados de que se había rezado por ellos (59%) sufrieron complicaciones cardiacas posteriores, comparados con tan sólo el 51% de los enfermos que no tenían la certeza de si habían sido objeto o no de plegarias. Los autores del estudio concluyeron que el hecho de saber que personas extrañas estaban rezando por su salud podría haber causado en algunos pacientes algún tipo de ansiedad que empeoró su situación médica. Tal y como lo indicó uno de los autores de estudio:

“Este hecho puede haber hecho sentir inseguros a esto pacientes y preguntarse: ¿Tan mal estoy que debe intervenir un grupo de rezos?”

Señal indicativa que la sugestión es muy poderosa y que también existe el contrario al efecto placebo, el llamado efecto nocebo. Inciso, este dato debería alertar al estamento médico contra la cada vez mayor tendencia de los médicos (obligados a protegerse contra futuras demandas judiciales) de detallar con pelos y señales al paciente la gravedad de la enfermedad que padece y las cada vez más prolijas descripciones de los posibles efectos secundarios o complicaciones que se pueden derivar de las pruebas a los que someten a los pacientes en su diagnóstico y tratamiento, porque todo ello puede hacer que empeore el estado del paciente al verse saturado por tanta detallada información negativa. Por lo que quizás lo más recomendable sería exigir la mayor profesionalidad posible al equipo médico pero dejándole libertad para tomar las decisiones que considere más beneficiosas (o menos dañinas) para el enfermo.

Y ya finalmente para terminar, indicar que este trabajo sobre el posible papel sanitario de la oración cristiana fue financiado por la Fundación Templeton, entidad dedicada al estudio de la espiritualidad humana, durante 8 años y costó la friolera de más de 2,3 millones de dólares. Por lo que este es un ejemplo muy adecuado para responder a todos aquellos defensores de las más peregrinas terapias alternativo-holísticas. ¿Se debe malgastar el dinero, muchas veces público, en determinar si una “terapia” (que no olvidemos, habitualmente suele estar en contradicción con lo que sabemos en la actualidad de anatomía, fisiología, química, microbiología o medicina) es efectiva o no sólo porque un par de disidentes de la ciencia aseguren sin prueba alguna que han encontrado un maravilloso, barato y eficaz tratamiento para curar cualquier enfermedad o incluso todas las dolencias humanas juntas?

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  1. 19 noviembre, 2013 en 9:52

    Este mismo efecto de la casualidad tampoco se entiende para los medicamentos, fácil comprender que no se entienda para pseudoterapias. Cuando alguien pilla un catarro, de esos víricos que te hacen moquear y producen fiebre, ¿quién no ha escuchado alguna vez eso de “tomate paracetamol (aspirina o ibuprofeno) y 2-3 días como nuevo”? Esos analgésicos no curan el catarro, éste se va sólo, pero mucha gente se piensa que se va gracias a la pastilla de turno y no concibe que uno decida aguantar sin tomar nada. Esa misma operación se hace con la homeopatía y la gripe, si te tomas el producto homeopático el tercer día de la gripe, lo más probable es que en menos de 4 días estés curado. Igual que si tomas zumo de naranja. Nos falta educación sanitaria, bueno educación en general.

  2. Dars Veider
    19 noviembre, 2013 en 10:33

    Lo que no alcanzo a comprender es como un estudio sobre la oración terapéutica pudo costar 2.3 millones de dólares, salvo que la fundación sea del tipo “español”, claro.

  3. 19 noviembre, 2013 en 10:40

    El mítico y simplista riesgo/beneficio; que en el fondo no tiene nada de simple… esa balanza que trae auténticos quebraderos de cabeza y no exento de errores o imprevistos a veces imposibles de evitar (se me vienen a la cabeza momentos en reanimación…)
    En cuanto a las supercherías y “pseudos”(me gusta llamarlas así);
    -Manuel (o cualquier otro redactor);el otro día paseando por una calle cercana vi un cartel con un número de contacto, bajo el slogan : “CONFERENCIA agua de mar” en un papel impreso. No pude evitarlo y tras coger los dos cachos que quedaban, llamé al tlf en un rato que tenía libre. La conversación con “Marisa” (unos 40 50 años calculo a ciegas) no tuvo pérdida… Y la verdad es preocupante que desde el min 1 me hablara sobre su VENTA en “botecitos” con diferentes contenedores posibles “más barato que en otros lugares”. Posteriormente me enteré que detrás estaba “Aquamaris”; que alquiló el local para plantar la semilla, y espacirlas al igual que me imagino q habrá charlas por otros lares… Tengo pensado realizar una entrada, pero lo que busco es que la gente se siga enterando de que va esto… Mas que nada xq estos ya van a hacer negocio puro y duro ( como no…) por la puerta de atrás, y eso piede afectar a la salud de ciertos sectores de la población (por ejemplo ancianos). Si os interesa no tenéis mas que facilitarme una dirección (x privado sino) y os enviaré la entrada cuando esté redactada (y el tiempo me lo permita),ya que considero que vuestra plataforma tiene “otra posición”. Un saludo y felicidades por el esfuerzo racional que realizáis a diario.

  4. CSF
    19 noviembre, 2013 en 10:46

    Lo que comenta Manuel #1 también funciona con los curanderos. Es la llamada “Regresión a la Media”. Normalmente se acude al curandero, al reiki, o cualquier otra pseudoterapia cuando por ejemplo tienes un dolor de espalda ya avanzado, cuando empieza a ser realmente molesto. Sólo es cuestión de un par de días o tres para que el dolor disminuya y vaya a mejor. Es ahí donde el efecto placebo se dispara pensando que el reiki (por ejemplo) te va fenomenal y te encuentras estupendamente.

  5. 19 noviembre, 2013 en 10:49

    1vin, estoy deseando leer esa entrada. Puedes enviarla a “lacienciaysusdemonios@gmail.com”
    Saludos

  6. 19 noviembre, 2013 en 10:58

    Tomo nota Manuel (y gracias). Solo diré por el momento que están involucrados hasta linea sanguínea directa del propio Quinton , supuestamente (sisi, un familiar). Salud2

  7. 19 noviembre, 2013 en 11:12

    @Manuel

    Hombre, lo del zumo de naranja al menos tiene un poco de pase: ayuda a evitar que te deshidrates.

    Sun salud☼.

  8. Hunter
    19 noviembre, 2013 en 11:49

    Buenos días a todos,

    Excelente entrada, como siempre.

    Si me permitís un aporte al texto, creo que hay otro factor que hay que considerar. Y es que entre la casualidad (no hay causa-efecto, sucedió por pura coincidencia) y la causalidad (está demostrada la relación causa-efecto) tenemos un punto intermedio, el relativo a la correlación.
    Y la regla fundamental es CORRELACION NO NECESARIAMENTE IMPLICA CAUSALIDAD, también conocida como la falacia (perdón por el latinajo) “post hoc ergo propter hoc”.

    Pongamos un ejemplo: imaginemos una comunidad de evangélicos recalcitrantes, de esos que nos visitan de vez en cuando. Imaginemos que en un análisis estadístico queda perfectamente demostrado que entre sus hijos el consumo de drogas es menor que entre los hijos del grupo de control. Damos por supuesto que el análisis estadístico es impecable. Y llegamos a la conclusión de que la religión (al menos la evangélica) protege frente al consumo de drogas.

    ¿Cierto? No.

    La pregunta es: ¿por qué consumen menos drogas? Y mediante un análisis sociológico, llegamos a la conclusión de que esta comunidad vive en el campo, aislada del mundo, con un nivel de supervisión paterno-filial muy alto, sin acceso a canales de TV “pecaminosos” y con Internet filtrado.

    Ahora sí: ese es el motivo de que el consumo de drogas sea menor. Ya hemos encontrado la verdadera causalidad, y desechado las correlaciones coincidentes (también llamadas falsas causalidades). Y ahora podemos aplicar la regla de que si supervisamos mas a nuestros hijos, si nos les dejamos navegar sin ningún tipo de control, estarán más protegidos frente a ciertos riesgos. Y mandamos a la religión a tomar por culo. 😆

    Para este tipo de investigaciones creo recordar (y por favor que los expertos me aticen si estoy “herrado”) que se utiliza el famoso análisis multivariante (MANOVA, …) ya que el objetivo es saber, entre un modelo de multiples variantes, cual es que la mantiene la relación causa-efecto, una vez eliminadas las demás.

    Saludos y perdón por el tocho.

    PD.: antes de que alguien me salte a la yugular, el ejemplo que he puesto es simplista y meramente hipotético. Obviamente, si ato a mis hijos a la pata de la cama (que a veces me dan ganas :twisted:) no podrán consumir drogas. Y si todos los coches van a 20 km/h, no habrá muertos por atropello. Otro debate será juzgar cuando una medida es razonable o excesiva.

  9. 19 noviembre, 2013 en 11:55

    Dars Veider :

    Lo que no alcanzo a comprender es como un estudio sobre la oración terapéutica pudo costar 2.3 millones de dólares, salvo que la fundación sea del tipo “español”, claro.

    Pues ese el problema con los ensayos de doble ciego, que son muy caros. Hay que seleccionar varios miles de enfermos provenientes de múltiples hospitales, por lo que hay que estudiar previamente sus características, condiciones, historiales médicos poniendo de acuerdo a múltiples cardiólogos y centros hospitalarios para que colaboren, muchas veces con dinero. Eso implica contratar a personal científico y administrativo para gestionar toda la información y una vez que se han seleccionado los pacientes (teniendo en cuenta que se habrán descartado otros muchos por diversas razones) hay que realizar el ensayo en sí y luego monitorizar a todos esos pacientes, lo que implica estudiar la evolución de sus historias clínicas. Eso sin tener en cuenta si los sacerdotes que rezaban recibieron o no emolumentos o donaciones por su trabajo. Durante todo ese proceso un número importante de pacientes se caerán del estudio por diversas razones: el enfermo se traslada y se le pierde el rastro, algún cardiólogo u hospital deciden retirarse y no seguir colaborando, se descubre que algunos pacientes tienen alguna característica hasta ese momento desconocida o reciben algún tratamiento nuevo que los inhabilita para el estudio, etc. Y al final hay que gestionar toda esa información de los 1.800 pacientes finales para acabar produciendo un artículo sólido sobre el tema.

  10. LGM
    19 noviembre, 2013 en 14:07

    Muy buena entrada Ateo, aunque hay una opinión que no sabría decirte si comparto plenamente, aunque comprendo perfectamente el argumento. Cuando comentas que quizá el profesional médico debería tener la libertad de tomar las decisiones que considere más beneficiosas, por el contexto entiendo que debería poder omitir información al paciente para evitar el posible efecto nocebo. Esta forma de “desinformación” considero que puede crear un desencanto hacia los tratamientos médicos de verdad cuando surge una complicación o efecto inesperado.
    Solo es mi forma de verlo, pero pienso que un profesional de la medicina tiene que dar la impresión de saber (dentro de lo que se conoce) todo lo que se deriva de una enfermedad y sus tratamientos, tanto lo bueno como lo malo. Y esa impresión yo la traduciría como una sensación de seguridad en el paciente de encontrarse en buenas manos.
    Saludos.

  11. Anónimo
    19 noviembre, 2013 en 14:18

    Supongo que voy a salirme del contexto del artículo así que pido disculpas de antemano.

    Me ha hecho gracia leer sobre causalidad, porque hace unos años me dio por leer el supertocho “La acción humana” del economista Ludwig von Mises. Me quedé perplejo con el análisis desplegado por este señor, cómo se podía explicar la causa – efecto con tanta erudición, con tanta perspectiva y detalle, sin ser reiterativo -el libro supera las mil hojas creo recordar- Rigor y academicismo por parte del autor.

    Pero cuando iba yo por la – a saber- hoja Nº 350 o así, y después de un exploración como digo tan exhaustiva de la acción humana, el tío me suelta en un párrafo sin venir a cuento: “Porque en la naturaleza todo tiene una causa-efecto menos Dios que no tiene causa” Chimpún, ahí te quedas lector. Ahora sigo por donde iba…………..Me entró tal cabreo que abandoné la lectura.

    Con esta anécdota lo que trato de destacar es que desde pequeños se nos meten unas ideas en la cabeza y por lo general duran toda la vida. No es exactamente falta de inteligencia, sentido común o no haber disfrutado de una educación docente. Un niño, un adolescente es como un PC simplemente con el lenguaje máquina, luego viene el programador y diseña el software a capricho. Creo que se entiende la analogía.

    Socialmente también influye que crezcas en una comunidad con nociones propias, nociones que absorbes y que te identifican. Por eso si rezar en un grupo es importante, tú eso lo vas a trasladar a cualquier experimento que te presenten, ya te pueden demostrar lo que sea que la idea la llevas preconcebida. De lo contrario te asusta pensar que vas contra los principios de tu gente. Ni casualidad ni causalidad ni historias, eso no interesa planteárselo, es más importante el orgullo propio.

    Por cierto, los librepensadores solemos ser independientes y hacemos menos tribu.

    Hombre, por otra parte está claro que si uno carece de preparación es más vulnerable al pensamiento mágico. Y también es lo más común.

    Paro aquí que ya andaba yo pontificando jejejeje.

  12. 19 noviembre, 2013 en 14:46

    LGM #10

    Yo me refería más bien a la judicialización de la medicina al convertirla en un bien de consumo más.

  13. 19 noviembre, 2013 en 16:11

    ateo666666 (creo que no me salen todas las cifras), hay algo que yo recuerdo haber oído, en una tertulia radiofónica entre uno, o varios astrólogos y astrónomos, como “argumento” para rebatir que las paraciencias no se puedan comprobar con las herramientas de la ciencia: decía el amigo algo así, como que los temas que trata la astrología pertenecen a una dimensión distinta , que la ciencia no podía medir. Algo así como un principio de hincertidumbreY cuando el oponente le preguntó que por qué no habían hecho nada en tantos años para demostrar que lo que decían no era una invención, uno le respondió que no tenían ninguna obligación de hacerlo, vamos , que era así y punto.
    Lástima que no pude oírlo todo y no me acuerde, estaba trabajando y no pude estar atento.

  14. 19 noviembre, 2013 en 16:25

    Lo que ganaría el mundo si esta gente se quedara en esa dimensión que aluden.

  15. 19 noviembre, 2013 en 16:28

    Arrancaboinas #13

    Sí, ese mismo argumento lo he escuchado infinidad de veces por todos los defensores de lo alternativo, espiritual, holístico, etc. Y algunos llegan al extremo de proponer que lo suyo funciona siempre y cuando no haya cerca ningún escéptico. Es el ejemplo del “tengo un dragón rojo en mi garaje, pero cuando te lo voy a enseñar y enciendo la luz entonces el dragón que es muy tímido va y desaparece”.

  16. 19 noviembre, 2013 en 16:52

    Reblogueó esto en fermin mittilo.

  17. Darìo
    19 noviembre, 2013 en 22:03

    ““Este hecho puede haber hecho sentir inseguros a esto pacientes y preguntarse: ¿Tan mal estoy que debe intervenir un grupo de rezos?”

    :mrgreen: :mrgreen: Y los otros que creen ayudar, efecto rebote :mrgreen:

    Muy bueno, ateo666666, como de costumbre.

  18. Francesc
    20 noviembre, 2013 en 14:47

    Un pequeño apunte (obvio), entre las razones de la conveniencia del doble ciego también está la subjetividad propia (o la mala fe) del experimentador, no sólo la subjetividad del paciente. Creo que la fundación Templeton no estudia “la esperitualidad humana” así, objetivamente, sino que su objetivo es demostrar que dicha espiritualidad es relevante y fundamentada en “algo”. vamos, que me inclino a creer que a los que ponían la pasta les hubiera encantado que hubiese salido un efecto. Alabar por tanto la profesionalidad de los que analizaron los datos.

    Anónimo #11; no sé nada de Ludwig von Mises, pero la frase en concreto a la que aludes es casi casi una frase hecha; o incluso una cita -que no he encontrado- de algún científico famoso y bastante añejo. No sé en que contexto estaba la frase pero puede que sólo fuera un guiño. Si el libro te aportaba conocimientos…
    Eso sí, cuando alguien me dice que un economista ha escrito un libro con “rigor y academicismo”, explicando la “causa-efecto”, saltan mis alarmas de escéptico. No es algo que ocurra habitualmente pero sí se proclama con frecuencia.

  19. Quimicucha
    20 noviembre, 2013 en 14:49
  20. 20 noviembre, 2013 en 15:15

    Quimicucha #19

    Pues ahora el agua además de tener supuestas propiedades curativas en forma salada, también parece que tiene sentimientos cuando cristaliza. Como alguien dijo ya hace tiempo ¡Hay gente para todo! Y yo añado: el número de crédulos es infinito y aunque parezca imposible aumenta con el paso del tiempo. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2012/07/tras-la-memoria-del-agua-ahora.html

  21. 20 noviembre, 2013 en 15:22

    Francesc #18

    Tienes toda la razón con la Fundación Templeton, quiere demostrar que lo ultraterreno, espiritual o paranormal existe, pero que yo sepa a diferencia de otras entidades que también financian estudios sobre espiritualidad no presiona a los investigadores para que obtengan los resultados que ellos quieren. La prueba es este estudio, que tras gastarse más de dos millones de dólares se quedaron sin su ansiada prueba. Otras entidades hubieran presionado para que no se publicara el estudio.

  22. javier0x6a
    20 noviembre, 2013 en 17:47

    ¿Estudios espirituales? No se supone que lo espiritual trasciende la ciencia y el hombre no lo puede entender por medio de la razón, bla, bla, bla…

  23. 20 noviembre, 2013 en 19:15

    javier0x6a #22

    Esta fundación sigue la vieja escuela de las pruebas para demostrar la existencia de dios adaptada a los nuevos tiempos, escuela ampliamente extendida ya que recuerda que hace unas semanas se publicó en diversos periódicos que unos investigadores dijeron que habían demostrado el argumento ontológico sobre la existencia de Dios basado el célebre teorema del matemático Kurt Gödel. http://www.agenciasinc.es/Noticias/Falsa-polemica-por-la-demostracion-informatica-de-la-existencia-de-Dios-con-un-teorema-de-Goedel

  24. homeopatutia
    21 noviembre, 2013 en 18:38

    No pasa nada, luego viene un programa de música de Radio3 y nos explica que la homeopatía también merece su parte del pastel porque el problema son los radicalismos por “ambas” partes y la homeopatia tiene innumerables beneficios, que no sean demostrables da igual, porque darle valor a eso es ser dogmático. Manipulación barata, pero barata y bien rápida, para que entre sin esfuerzo. http://www.rtve.es/alacarta/audios/siglo-21/siglo-21-hellsongs-21-11-13/2159832/

  25. 21 noviembre, 2013 en 19:30

    homeopatutia #24

    O ya directamente en TVE (que recordemos que pagamos con los impuestos de todos los ciudadanos) y jugando asquerosamente con los sentimientos de una pobre mujer desesperada por no poder vacunar a su hijo y entonces se le ofrecen tratamientos homeopáticos alternativos: http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2013/11/servicio-publico-en-rtve.html

  26. 21 noviembre, 2013 en 21:53

    homeopatutia :
    No pasa nada, luego viene un programa de música de Radio3 y nos explica que la homeopatía también merece su parte del pastel (…) http://www.rtve.es/alacarta/audios/siglo-21/siglo-21-hellsongs-21-11-13/2159832/

    Hace ya tiempo que no escucho Radio3 y mucho más tiempo aún que para mí perdió su gracia, además en picado. Pero ese programa y esa sección, era de lo poco que aún recordaba con algo de cara y ojos. Se me ha cascado el audio del computer y no lo puedo oír, a ver si lo puedo arreglar.

  27. 22 noviembre, 2013 en 22:51

    Reblogueó esto en mambiverdad.

  28. 26 noviembre, 2013 en 16:33

    Un par de ejemplos gráficos que definen muy adecuadamente el porqué las pseudomedicinas parecen funcionar:

    medicina versus pseudomedicina

  29. 3 diciembre, 2013 en 8:53

    Por algo se empieza. ¡Que cunda el ejemplo!

  30. 3 diciembre, 2013 en 9:52

    martincx

    Si que es una buena noticia.

  31. Dars Veider
    3 diciembre, 2013 en 11:02

    Arrancaboinas :
    Por algo se empieza. ¡Que cunda el ejemplo!

    Pues sí, como este por ejemplo:
    “Sanidad dará el permiso definitivo a miles de productos homeopáticos”
    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/12/02/actualidad/1386015772_167699.html

    Mandan huevos…

  32. 3 diciembre, 2013 en 12:29

    Dars Veider :

    Arrancaboinas :
    Por algo se empieza. ¡Que cunda el ejemplo!

    Pues sí, como este por ejemplo:
    “Sanidad dará el permiso definitivo a miles de productos homeopáticos”
    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/12/02/actualidad/1386015772_167699.html
    Mandan huevos…

    😯

    Ana Mato Adrover – Ministra de Sanidad (Diablos:que incluye homeopatía…,), Servicios Sociales (lo próximo vudú en hospitales públicos) e Igualdad (¿para las medicinas alternativas?) de España

    Ateo666666, lo de Uruguay, pues sí es una buena noticia, pero me asalta una duda amigos españoles, ¿Así de impresentables son los miembros del actual Gobierno (PP)?

  33. 3 diciembre, 2013 en 14:39

    Dars Veider :
    “Sanidad dará el permiso definitivo a miles de productos homeopáticos”
    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/12/02/actualidad/1386015772_167699.html
    Mandan huevos…

    Joder… vaya corte de rollo.
    Aparte de todos los tópicos sobre “nuestros” gestores administrativos actuales y pasados, sólo se me ocurre que podrían asignar lo que recauden a mejoras en atención sanitaria

    Aunque leyendo la reacción de la portavoz a lo que va a suponer ,

    Susana Díaz :que la industria debía pagar por cada medicamento y cada dilución y no por cada cepa, como en el proyecto actual.

    da la impresión de estar oyendo un ensordecedor suspiro de alivio.

  34. darsveider
    3 diciembre, 2013 en 15:01

    martincx :

    …amigos españoles, ¿Así de impresentables son los miembros del actual Gobierno (PP)?

    ¿Es una pregunta trampa? Porque si te contesto lo que pienso me van a llover multas por “ofender a España” por todos lados.

  35. 3 diciembre, 2013 en 15:17

    martincx,

    ¿Así de impresentables son los miembros del actual Gobierno (PP)?

    Era la verdadera décima plaga que tenía Moisés bajo las mangas, pero no tuvo cojones…

    darsveider,

    Desde el relaxing cup of café con leche in la Plaza Mayor es jodidamente difícil “enmierdar” más el nombre de España a nivel internacional 😦

  36. 3 diciembre, 2013 en 15:28

    Cnidus :

    martincx,

    ¿Así de impresentables son los miembros del actual Gobierno (PP)?

    Era la verdadera décima plaga que tenía Moisés bajo las mangas, pero no tuvo cojones…

    darsveider,

    Desde el relaxing cup of café con leche in la Plaza Mayor es jodidamente difícil “enmierdar” más el nombre de España a nivel internacional :(

    Baste decir que la ministra Ana Mato pidió sin rubor ni vergüenza alguna hace un año que los españoles buscáramos alternativas a la medicina científica para disminuir el gasto sanitario del estado:

    http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2012/08/uso-de-nuevas-terapias-alternativas.html

    Vamos que directamente nos pusiéramos en manos de chamanes, santeros, homeópatas y demás tratamientos holísticos que aunque no curan pues no representan gasto algunos para las arcas públicas.

  37. 3 diciembre, 2013 en 16:31

    ateo666666 :
    Baste decir que la ministra Ana Mato pidió sin rubor ni vergüenza alguna hace un año que los españoles buscáramos alternativas a la medicina científica para disminuir el gasto sanitario del estado:
    Vamos que directamente nos pusiéramos en manos de chamanes, santeros, homeópatas y demás tratamientos holísticos que aunque no curan pues no representan gasto algunos para las arcas públicas.

    Esto supera de largo todo lo que se pueda uno imaginar respecto de las intenciones de esta gente.
    Creo que lo de “actuales y pasados” que he puesto en mi comentario anterior ha sido un patinazo.
    está claro que, sin ser ejemplo de buena gestión, en ciertos asuntos hay una diferencia sustancial.

    Y algo que la señora… perdón la menistra supongo que no dice, es que esas terapias no le cuestan dinero al estado, claro. Le cuestan dinero, y no poco, al pagano de siempre

    PS: he escrito supongo porque el enlace que has puesto, ateo666666, lleva al inicio de Atheist Writers, y no he sabido encontrar y leer la noticia.

  38. 3 diciembre, 2013 en 17:27

    Arrancaboinas, pues de hecho si le cuestan.

    Dale un tiempo a las vacunas homeopaticas, a algun resfriado que se vaya de las manos, a algun corazon fragil o a algun cancer operable que alguien decida tratar con bicarbonato.

    Una epidemia, un trasplante o una quimio salen caras, y mucho. Si fuera suficientemente cinico diria que tal vez eso es lo que la gente necesita, selección natural y arreu.

  39. 3 diciembre, 2013 en 18:05

    Pero Guillermo, el caso es que, si yo decido hacer caso, se entiende, siendo mayor de edad, de un tipo de estos, y la palmo, ¿alguien puede pedir cuentas por ello al estado vía “Menisterio de Psalud”? Diferente sería si en la unidad de Oncología de un hospital público tratasen a los pacientes con MMS, por ejemplo. Pero vamos, yo no los tengo por tan sumamente idiotas como para actuar con tanto descaro.

  40. Yambo
    3 diciembre, 2013 en 18:18

    Bueno, puede que después de todo la burrada esta de Sanidad tenga un lado bueno:

    Así, “por encima de controversias y rechazo por parte del colectivo científico, los medicamentos referidos tienen la condición de homeopáticos reconocida en la legislación y es deseable acabar con la situación transitoria en la que se encuentran”. La nueva orden, que somete ahora Sanidad a consulta pública, explica que “a partir de esta orden se someterá a estos medicamentos y a los laboratorios que los fabrican a los mismos controles e inspecciones que al resto de los medicamentos y se procederá a evaluar la calidad, seguridad y en su caso eficacia de los medicamentos homeopáticos”.

    De “Diario Médico” del 29/11/2013

    De lo perdido, saca o que puedas, que dice el refrán.

  41. 3 diciembre, 2013 en 18:18

    Pues no me extrañaria nada que alguien lo hiciera de hecho, si sacara numeros probablemente me diera un infarto.

    La cosa es que una epidemia causada por que unos cuantos negacionistas antivacunas cuesta dinero al estado.

    Si tengo un problema cardiaco y me pongo a rezar en vez de tratarme, es posible que luego necesite un trasplante y le cuesto dinero.

    Si tengo un cancer benigno y me pongo a beber limon y bicarbonato, como pasó la gente por Facebook hace poco, puede que un tiempo despues necesite un tratamiento de verdad, cuando una operacion habria bastado. ( el texto de Facebook no tenia desperdicio, llegaba a poner que no bebieramos agua destilada, porque era ácida)

  42. 3 diciembre, 2013 en 18:22

    La idea clave de todo este asunto es que la mayoría de las personas no entienden (ni tienen la obligación de entender) sobre tratamientos médicos. Igual que un pasajero en un aeropuerto no debe entender ni decidir nada sobre seguridad aérea, construcción aeronáutica, climatología ni geografía, puesto que para eso están los profesionales y la legislación que regula su práctica. Pues lo mismo en sanidad, hay que tratar a los pacientes UNICAMENTE con terapias controladas, seguras y efectivas. Y en este caso además aparece el agravante de que una mala decisión sanitaria (vacunar contra la poliomielitis con homeopatía o con el ritual mágico de católicos o ya puestos de los indios apaches o los gurús hindúes) puede matar a millones de personas.

  43. KC
    3 diciembre, 2013 en 18:34

    Ateo, se te ha colado una incorrección en el título /porké/. A mí me suele pasar también:

    1) Porque —> Causal —> Me fui porque me aburría—-> “Because” en inglés.

    2) Porqué —> Explicativo, motivacional —> Te explicaré el porqué —-> Sólo se escribe junto cuando va con artículo él (o demostrativos). Es casi una frase hecha: el porqué. Lleva acento diferenciador, ya que si no se podría confundir con el porque causal. Es un sustantivo.

    3) Por qué —> Interrogativo, tanto en directas como en indirectas–> Me pregunto por qué te fuiste (indirecta); ¿Por qué te fuiste? (directa)—> “Why” en inglés. Siempre va sin el artículo “el”, ya que si no se escribiría junto, tal y como el ejemplo anterior. Sería el correcto en el título del artículo.

    4) Por que —> Preposición POR + pronombre relativo QUE. Normalmente se puede sustituir por “el cual, la cual”, etc. Fueron varios los motivos por que marché (por los cuales marché).

    Saludos.

  44. 3 diciembre, 2013 en 20:00

    KC

    Gracias

  45. 3 diciembre, 2013 en 20:49

    Ejem, ejemmm… ateo666666, ahora que he podido ver el enlace… te has pasao un poco, hombre.
    La siñá menistra sólo dijo “alguna cosa natural”
    O séase, descartados MMS, homeopatía, acupuntura…
    Si hay que ser precisos, que sea tanto para unos como para otros.

    Y si como escribe Yambo, la ley prevé

    “someter a estos medicamentos y a los laboratorios que los fabrican a los mismos controles e inspecciones que al resto de los medicamentos y proceder a evaluar la calidad, seguridad y en su caso eficacia de los medicamentos homeopáticos”.

    parece un arma de doble filo.

  46. 3 diciembre, 2013 en 20:57

    Arrancaboinas

    Los defensores de la homeopatía

    http://www.medicinahomeopaticaavanzada.com/

    o de la acupuntura

    http://www.editorialalmuzara.com/editorial.php?idioma=1&libro=700

    dicen que son terapias naturales.

    De hecho todas las pseudomedicinas holísticas se añaden el adjetivo natural para diferenciarse de los medicamentos habituales que son tachados de artificiales aun cuando hayan sido obtenidos de plantas, hongos, etc

  47. 3 diciembre, 2013 en 21:55

    Hombre, ateo666666, que eso ya lo sé. Por decir, hasta dicen que la razón que su terapia funcione se basa en la mecánica cuántica. Como casi nadie tiene argumentos para desmentir eso…
    Hasta a uno que se dedica a ladrar en YouTube a todo el que dice que el MMS es un Montón de Mierda Sin utilidad se le escapó en una discusión conmigo que el MMS es una terapia natural.
    A partir de entonces le cambié el apellido BLÜME por el de CAPÜLLO.

    De todos modos, y por muy absurda que parezca la decisión, yo no acabo de ver que vaya a equiparar los preparados hoomeopáticos a los medicamentos farmacéuticos. Se trata de regularlos, y eso me parece cojonudo y ya tardaba más que mucho en hacerse.
    Dejando aparte mi sentido crítico y mi escepticismo, lo que no me parece verosímil, es que de un día para otro se vayan a prohibir las terapias alternativas, y pensando desapasionadamente, tampoco sé si me parecería una decisión correcta.
    Lo primero, porque no dejan de ser bienes de consumo, mueven dinero y mantienen a gente trabajando. Lo segundo, porque yo soy de la opinión de que mientras no me obliguen a mí a hacerlo, cada uno es libre de curarse o matarse con lo que le parezca mejor, y de apechugar con las consecuencias
    Mucho antes de prohibirlas , habría que empezar a pensar qué hacer en serio con el consumo de tabaco, y pongo este ejemplo porque me parece la adicción más absurda y nociva, para el adicto y el entorno, de todas las que se puedan tener (declaro que soy ex-fumador desde hace ya 10 años)
    ¿Investigar y demostrar fehacientemente que es una estafa? Fantástico, yo firmo. Pero yo no creo que sea realista esperar, de momento, que todo este rollo vaya a desaparecer.

  48. EmilioG
    3 diciembre, 2013 en 22:52

    Las ciencias y las seudociencias son actividades humanas dignas pero no hay que exagerar su importancia humana. La ciencia es impersonal; no puede suplir por ejemplo una buena relación médico paciente que le dé confianza.
    Las reglas de uso y acceso a los diversos conocimientos no las deben de establecer sus creadores sino la propia sociedad y su sistema de representación. En eso no son más que los productores de otros bienes y servicios.
    Mejor que los científicos no estén atrincherados. Mucho antes que científicos han de ser personas, Para vivir y convivir bien hay que ser menos científicos. Mejor que la ciencia no tenga demonios.

  49. 3 diciembre, 2013 en 23:27

    No sé , tocayo. Sí y no. A primera impresión me parece como si quisieras hacer un caldo con un hueso del mejor jabugo y cien litros de agua. No sé si me explico.

  50. Darío
    3 diciembre, 2013 en 23:57

    Las ciencias y las seudociencias son actividades humanas dignas pero no hay que exagerar su importancia humana.

    😎 La pseudo-ciencia , ¿actividad humana digna? Lo único que falta que agregues es que la ventaja del robo sobre el trabajo honrado, tambiés es digno

    La ciencia es impersonal; no puede suplir por ejemplo una buena relación médico paciente que le dé confianza.

    Si por impersonal se entiende que está alejada de la charlatanería, el mito y los cuentos, entonces esta impersonalidad es lo que le da credibilidad.

    Las reglas de uso y acceso a los diversos conocimientos no las deben de establecer sus creadores sino la propia sociedad y su sistema de representación. En eso no son más que los productores de otros bienes y servicios.

    La estafa de la pseudociencia es el bien de unos cuantos estafadores. Y lo demás parece pleonasmo.

    Mejor que los científicos no estén atrincherados. Mucho antes que científicos han de ser personas.

    Es bueno saber que los administradores de este blog no son reptileanos 😯

    Para vivir y convivir bien hay que ser menos científicos.

    No sé que sea ser menos científico, pero sí sé que conviviríamos mejor si tantos no quisieran estafra a la gente con basura de las pseudociencias 😎

    Mejor que la ciencia no tenga demonios.

    Mejor aún: que no existan estafadores de las pseudociencias:)

  51. 4 diciembre, 2013 en 0:00

    Arrancaboinas

    “…cada uno es libre de curarse o matarse con lo que le parezca mejor, y de apechugar con las consecuencias”

    El problema es que muchas de estas decisiones afectan a menores de edad o a personas con sus facultades mentales disminuidas, sólo hay que recordar el reciente caso de una madre canadiense que ha dejado morir a su hijo por una simple infección bacteriana porque creía que lo estaba curando con homeopatía: http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2013/11/cuando-nos-enfrentamos-una-enfermedad.html

    O la locura sanitaria de las vacunas homeopáticas, que si su uso se extiende entre la población nos harán volver a la época no tan lejana de las pandemias.

    Y todo ello sin olvidar que estos “tratamientos” son una simple y pura estafa. Si una empresa vendiera TV o coches que no funcionan no tardaría en cerrar debida a la mala publicidad y a las denuncias y demandas judiciales, entonces ¿por qué somos más permisivos con un tema que es mucho más importante?

  52. Darío
    4 diciembre, 2013 en 0:29

    … ¿por qué somos más permisivos con un tema que es mucho más importante?

    Fácil, Herr Profesor: porque la catástrofe no es inmediata ni espectacular. Por ejemplo, pasarán meses antes de que alguien con un cáncer terminal o el azúcar al 400% pare en un servicio médico de verdad, y no ese alguien no va a decir que estuvo jugando al idiota con agua destilada o con bolitas de azúcar … y si el engaño está acompañado de una borrica ministra, ya te platico lo que se ahorrará el Estado hoy para invertirlo mañana en el intento de revertir los daños que la basura homeopática generará. ¡Qué divertido! 😈

  53. 4 diciembre, 2013 en 0:31

    Ateo666666, estoy de acuerdo con el fondo del asunto. Y además creo, aún tengo esa pequeña confianza, en que si un día se empiezan a recetar preparados homeopáticos a nivel de sanidad pública, arderá Troya, y yo iré a aventar, no te quepa duda. Yo no cuestiono que sean o no estafas, y que la salud sea algo más serio que un coche.
    El asunto de las terapias , vamos a llamarlas naturales, no es el único que clama al cielo en temas de salud pública. Yo, desafortunadamente, tengo experiencia en médicos “oficiales” y podría hablar bastante al respecto.
    La enorme diferencia que hay entre lo que citas al final y las terapias en general, es que, si las primeras fallan, el fallo es evidente al instante. La efectividad de las terapias es algo mucho menos evidente en la mayoría de casos, y si hablamos de enfermedades crónicas incapacitantes, la puerta al pruebo lo que sea para estar mejor queda abierta de par en par.
    Y esa puerta no la va a cerrar la prohibición de una terapia, esa puerta hay que entornarla, desde mucho más atrás. O mejor aún, ayudar a abrirla de par en par para mostrar la sordidez de lo que oculta.
    Es tardísimo. Me voy a la camita.

  54. 4 diciembre, 2013 en 0:32

    Darío ha comentado al tiempo que yo, y en algo coincidimos.

  1. 19 noviembre, 2013 en 12:30
  2. 17 enero, 2014 en 11:49
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