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“Mi seroconversión”

23 noviembre, 2013

Aviso médico

Autor: Helios

Tengo 26 años y yo siempre he sido un chico que tenía sumo cuidado, sobre todo en cuanto a relaciones sexuales se refiere, no me drogaba (ni lo hago) y el alcohol no era mi forma de vida. Es cierto que nunca he sido un chico de hacer deporte, pero eso no quiere decir que mi dieta no fuese equilibrada.

En primavera de este año, me apareció un Herpes Zóster en el costado, no le di mayor importancia, el médico me dijo que al ser estudiante y estar de exámenes simplemente era estrés nervioso. Soy estudiante de una FP de la rama sanitaria y claro, entendí perfectamente que un Zóster puede aparecer por esas causas y yo soy de estresarme. Lo siguiente que me vino fue una gastroenteritis larga, 10 días sin parar, hacía la dieta y cuando pensaba que estaba bien, otra vez vuelta a empezar. A la semana de estar con ella, fui a Urgencias y me hicieron una analítica de rutina, me mosqueó la bajada de glóbulos blancos en sangre, además de la gastroenteritis me apareció una cándida oral. Fue ahí cuando tomé la decisión de hacerme un ELISA rápido, ya que hacía pocos meses me había hecho las pruebas y dio todo negativo y salió, lo que esperaba, nadie lo quiere, nadie lo desea, pero yo había asumido que tras las evidencias anteriores, el Zóster, la gastroenteritis, la bajada de defensas, la cándida y que llegaba muy cansado todas las noches del trabajo eran evidencias de que el VIH estaba haciéndose con el control de mi organismo, algo que yo no quería que hiciese.

Tras ese ELISA me hice las pruebas confirmatorias en una conocida clínica de Madrid, referente en lo que a ETS/ITS se refiere, tras un seguimiento de 2 meses, me dijeron que tenía que medicarme, ya no solo por mi carga viral y lo bajos que están mis CD4+, sino que como en breves seré personal, sanitario debo de estar lo más controlado posible. Realmente no tuve miedo al decirle a mis padres el cambio, son personas muy formadas e informadas, pero sí que tuve miedo al decírselo a uno de mis hermanos, soy homosexual y ya le costó asumir que lo era, ¿cómo iba a asumir esto? Pues se lo tomó mejor de lo que yo pensaba, aun así, el SIDA o ser seropositivo (no es lo mismo por mucho que la gente crea) es una enfermedad muy estigmatizada y tenemos que convivir con el miedo de, ¿cómo se lo tomará si se lo cuento?

Esta es mi corta experiencia, solo son unos meses desde que fui diagnosticado, llevo una vida normal y no me ha sido necesario cambiar muchos hábitos, quizás el del ejercicio físico, no me apetece tener lipodistrofia o subida de colesterol en sangre.

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