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Alteración de la conducta humana por parásitos y el libre albedrío

26 noviembre, 2013

garfield gato raton humano toxoplasma gondii parasitoEn la mayoría de los organismos, el sistema inmune es el encargado de combatir a los microorganismos patogénicos, por lo que muchos de ellos han desarrollado estrategias de evasión o enmascaramiento para no ser detectados y combatidos adecuadamente por parte de las defensas del organismo hospedador. Y como el sistema inmune está íntimamente interconectado con el sistema nervioso central de tal forma que los neurotransmisores pueden alterar la función inmune y también muchas citoquinas producidas por células del sistema inmune modulan funciones cerebrales, pues bastantes parásitos se han especializado en alterar el funcionamiento del sistema nervioso como estrategia de evasión de tal forma que en la actualidad existe un campo científico denominado Neuroparasitología que estudia estas relaciones.

Un ejemplo ya clásico además de muy llamativo en este campo de estudio es el producido por el parásito protozoario Toxoplasma gondii, que para poder transmitirse entre los individuos de su especie hospedadora (el gato común) necesita pasar previamente por otros mamíferos o aves. Así el ciclo normal de este parásito comienza cuando un ratón o una rata entran en contacto con heces de un gato portador del parásito, quedando infectado por una forma asexuada del agente patogénico, la cual se reproduce enquistándose en los músculos y en el cerebro del roedor hasta que éste es finalmente devorado por el depredador y puede comenzar una nueva etapa de reproducción sexual en el felino, que terminará con nuevas heces infectadas por Toxoplasma. Pues bien este parásito, en lugar de infectar al ratón y esperar que el azar le lleve de nuevo a su hospedador natural (y no sea devorado en el camino por cualquier otro depredador inmune a Toxoplasma), ha desarrollado mecanismos para facilitar que el evento de la depredación del ratón ocurra cuanto antes y sólo por parte de un gato. Así y aunque los roedores tienen un miedo instintivo evolutivamente conservado al olor de los gatos que les facilita la supervivencia frente a estos depredadores, Toxoplasma manipula el cerebro de estos hospedadores intermedios de tal forma que no sólo bloquea este mecanismo ancestral sino que lo convierte en una especie de “atracción fatal” hacia los gatos de tal forma que los roedores infectados por el parásito se convierten en una presa demasiado fácil para estos felinos, optimizándose para el protozoo así su ciclo vital.

toxoplasma gondii gato raton rata infeccion toxoplasmosis diario de un ateo

El ser humano puede (como la mayoría de los mamíferos) ser hospedador intermedio de este parásito sin prácticamente complicaciones sanitarias en general, de tal forma que se calcula que aproximadamente la mitad de los individuos (en las poblaciones estudiadas) han sido infectados por T. gondii en algún momento de su vida y no lo saben hasta que se hacen un análisis de anticuerpos. Sólo en algunos casos aparecen síntomas y únicamente la enfermedad reviste gravedad en individuos inmunosuprimidos (enfermos de SIDA u oncológicos o individuos transplantados) o en la fase temprana del embarazo.

Sin embargo desde hace tiempo se ha estudiado la relación entre la esquizofrenia y Toxoplasma, encontrándose una alta prevalencia de este parásito en pacientes esquizoides y asociada a las formas más severas de esta enfermedad. Recientes estudios con técnicas de imagen de resonancia magnética han revelado que la toxoplasmosis en esquizofrénicos produce cambios morfológicos específicos en ciertas áreas del cerebro (tálamo, cortex occipital y hemisferio cerebelar izquierdo) del paciente, y que altera además los niveles de diversos neurotransmisores.

toxoplasma gondii esquizofrenia resonancia magnetica diario de un ateo toxoplasmosis cerebro

Pero lo más sorprendente del caso es que en los últimos años han ido apareciendo diversos estudios (resumidos en una reciente publicación del parasitólogo, biólogo evolucionista y experto en T. gondii, Jaroslav Flegr) sobre los efectos de este protozoo en el comportamiento de individuos portadores asintómaticos sanos. Así, se han documentado importantes cambios en los perfiles de personalidad y de conducta de personas con toxoplasmosis latente (sin síntomas de enfermedad) como el retardo en el tiempo de reacción frente a eventos inesperados, lo que implica que estos individuos tienen un riesgo mayor de sufrir accidentes laborales o de tráfico. Inciso, para que luego digan que la ciencia básica no sirve para nada, si yo fuera directivo de una compañía de seguros obligaría a todos mis clientes a hacerse un análisis de detección de Toxoplasma para ajustar la prima de riesgo de forma personalizada. También estos individuos muestran menores habilidades sociales como la diplomacia y poseen un comportamiento reflejo instintivo en condiciones de peligro inminente más lento y pasivo que las personas no infectadas. ¿Recuerdan el comportamiento suicida de los ratones infectados? Pues algo parecido pero en humanos, probablemente porque el parásito altera regiones similares del cerebro del roedor y del humano, y aunque nosotros no tenemos un comportamiento de miedo atávico a los gatos, usamos esas mismas regiones cerebrales para controlar nuestros propios miedos evolutivamente seleccionados. También en situaciones de peligro difuso, como encontrarse sólos en un bosque en una noche oscura o en una casa vacía y desconocida estos individuos mantienen una excesiva calma respecto a la población libre del parásito. Todo ello ha llevado a algunos investigadores a proponer que estos efectos por la infección por Toxoplasma podrían tener importancia a nivel de sociedad pudiendo influir en algunos aspectos de la cultura humana ya que no olvidemos que una fracción muy significativa de los humanos están (o estamos) infectados por este parásito.

Pero lo que sí que ya debe estar meridianamente claro a estas alturas del siglo XXI, con estos estudios y otros que comenté anteriormente, es que la ciencia no sólo está desentrañando lenta pero inexorablemente las bases del comportamiento humano sino también, poniendo en su justa medida nuestro inconmensurable ego alimentado desde el principio de los tiempos por la ignorancia, la superstición y el exclusivismo religioso, porqué ¿qué queda por ejemplo de la estéril discusión sobre el libre albedrío (que ha obsesionado a filósofos y teólogos desde la más remota antigüedad) o la tan pretendida y especial originalidad del hombre como culmen de una creación narrada en incontables libros revelados, cuando un simple parásito es capaz de alterar nuestro comportamiento y conducta porque nos parecemos demasiado quizás a un simple y humilde ratón de campo?

P.D.

Por cierto, a los individuos infectados por T. gondii también les agrada el olor a orina de gato más que al resto de las personas, por lo que al final va a resultar que el amor por los mininos es simplemente un efecto secundario de la adaptación evolutiva del Toxoplasma a su hospedador, el cual por otra parte ha facilitado mucho la vida de estos felinos desde que aparecimos los humanos sobre la faz de la Tierra. Porque ya me dirán ustedes si existe animal doméstico más privilegiado que el gato, no produce nada en nuestro beneficio ya que los raticidas le han dejado sin trabajo y además en la actualidad su única función conocida es llenar los muebles de nuestras casas de pelos y arañazos. Parafraseando el lenguaje religioso: asombrosos y misteriosos son los caminos de la evolución.

NOTA

Esta entrada fue publicada hace algún tiempo en mi blog personal pero por su interés la vuelvo a publicar en La Ciencia y sus Demonios.

Entradas relacionadas:


  1. 26 noviembre, 2013 en 1:19

    En resumen, que en la lista de razas a esclavizar la humanidad la toxoplasmosis y el gato común están bastante por delante de reptiloides y masones.

    Sería interesante hacer pasar por el análisis a seguidores de “deportes” estúpidos, perdón quiero decir extremos como los encierros, el planking y similares muestras del cénit de civilización al que hemos llegado.

    Sun salud☼.

  2. 26 noviembre, 2013 en 2:39

    Coñ*! aclara mis dudas acerca de mi vecino; esquizo perdido y con gato; no se como no había caido, blanco y en botella…
    A mi me encanta la Trichinella (para todos aquellos amantes del crudivorismo y lo primitivo )

  3. Darío
    26 noviembre, 2013 en 4:34

    A los gatos ni los toques 😈 😈

    :mrgreen: La verdad es que las consideraciones filosóficas se tambalean con la información que aquí proporcionas, … y no tengo toxoplasmosis a pesar de mi caracter :mrgreen:

  4. Francesc
    26 noviembre, 2013 en 8:50

    Quitamelo, quitamelo!
    La toxoplasmosis explicaría nuestra pasividad hacia los políticos? Cada vez tienen más peligro.
    Por si acaso… “I, for one, welcome our new feline overlords”

  5. 26 noviembre, 2013 en 10:04

    nciso, para que luego digan que la ciencia básica no sirve para nada, si yo fuera directivo de una compañía de seguros obligaría a todos mis clientes a hacerse un análisis de detección de Toxoplasma para ajustar la prima de riesgo de forma personalizada.

    O de forma mucho mas barata: preguntaria inocentemente si tienen gatos…

  6. 26 noviembre, 2013 en 10:13

    No te gustan los gatos, ¿eh, ateo666666?
    Entre nosotros, a mí tampoco me han hecho nunca mucha gracia. Pero hay algo que me sorprende. Bueno, hay varias cosas que me sorprenden, pero me refiero a ésto:

    a los individuos infectados por T. gondii también les agrada el olor a orina de gato más que al resto de las personas

    ¿A alguien le resulta agradable el olor a orina de gato? Para mí es uno de los olores animales más repulsivos, junto con el de la orina del ratón casero, y no es por prejuicios hacia el olor a orina ni por mi poco cariño hacia esos bichos. Y además soy seropositivo para Toxoplasma
    Por ejemplo, me gustan los caballos, pero detesto su olor, cosa que no me pasa, por ejemplo, con el olor de las cabras o de las vacas. Y no es que tenga como afición ir comparando el aroma de los urinarios, pero como los frecuento regularmente, salvo en casos extremos de poca limpieza o un uso muy reciente, tampoco tengo que ponerme la pinza en la nariz para entrar en ellos. Normalmente me recuerda bastante el olor a almizcle.
    También me he dado cuenta que pasa con el olor de ciertas flores, y de que la preferencia puede cambiar con la edad. De joven no soportaba el olor de la alheña (Ligustrum sp) y ahora, sin gustarme, no me echa tanto atrás.
    Es interesante esto de los olores y las preferencias personales.

  7. 26 noviembre, 2013 en 10:29

    ¿Puede ser que esté relacionado con el olor de las feromonas?

    Sun salud☼.

  8. 26 noviembre, 2013 en 11:26

    Arrancaboinas

    Admiro a los gatos porque han sido capaces de adaptarse perfecta y exquisitamente al nuevo ecosistema creado por los humanos. A veces pienso que son la verdadera especie dominante y cúspide de la evolución, porque al final como humano vives toda la vida trabajando de sol a sol para poder pagar una hipoteca a 40 años ¿y quien disfruta verdaderamente mientras tanto de tu casa? ¿Quién come sus exquisitos Whiskas, que por cierto salen el kilo a precio de solomillo del mejor o de jamón ibérico pata negra? Exacto, el gato. El único inconveniente es como gato puedes ser esterilizado.

    Otra cosa es que no tengo ninguno en casa, como tampoco tengo otros animales de compañía por la incomodidad que representa mantenerlos, ya que al final te conviertes en sus sirvientes y yo soy de naturaleza muy comodona.

  9. 26 noviembre, 2013 en 12:11

    David Cisneros :
    ¿Puede ser que esté relacionado con el olor de las feromonas?
    Sun salud☼.

    Pues quizá, pero yo tenía entendido que las feromonas, aunque actúan en lugares cercanos al olfato, en realidad no huelen.
    Tengo que repasarme lo que tengo por ahí del órgano vomeronasal

  10. homeopatutia
    26 noviembre, 2013 en 13:33

    El artículo muy interesante, pero vamos.

    a. a los individuos infectados por T. gondii también les agrada el olor a orina de gato más que al resto de las personas,
    b. Al resto de personas no les agrada la orina de gato tanto como a un afectado de T. gondil

    Conclusión: al final va a resultar que el amor por los mininos es simplemente un efecto secundario de la adaptación evolutiva del Toxoplasma a su hospedador,

    ¿Habeis estado de copas con Iker Jimenez o alguien tiene una distorsión cognitiva relacionada con los gatos? Me imagino que sera un punto de humor en eso y en lo de la prima de riesgo. Emm, da igual, en serio, no hace falta.

  11. homeopatutia
    26 noviembre, 2013 en 13:58

    ateo666666 :
    Arrancaboinas
    Quién come sus exquisitos Whiskas, que por cierto salen el kilo a precio de solomillo del mejor o de jamón ibérico pata negra?

    La comida más cara de Whiskas, que dudo que la compre mucha gente habiendo marcas blancas más baratas, 3 euros el kilo, loncheado de ibérico pata negra de calidad regulera, 49,90 euros. Alucino como a la gente que no tiene empatía por los animales les saltan todos los tópicos ibéricos y las falacias van que vuelan, en fin. Yo estoy encantado de no tener a mi sobrina expuesta a raticidas e insecticidas, por no hablar de lo relajante que es tener a un bicho de estos cerca y el calorcico que dan en la cama. Por supuesto odio el olor de su orina y más aun cuando se trata de un marcado de macho, que no suele oler igual. Tampoco me gusta el de mi pareja pero aun así salgo con ella. Respecto a lo de la evolución yo creo que sigue siendo el humano el que mejor se lo monta, al menos la parte que se beneficia de que la gente les pague hipotecas a 40 años sin rechistar. Los gatos se han quedado sin su entorno natural, mueren aplastados en carreteras, envenenados, de todo tipo de enfermedades,etc. y la responsabilidad, al igual que ocurre con los perros y las especies que van desapareciendo con el tiempo parece que algunos quieran verlo como producto de problemas de adaptación y que es lo normal, único y deseable…

  12. 26 noviembre, 2013 en 15:11

    Homeopatutia

    Los comentarios de la post data (exceptuando el dato de que los individuos infectados por T. gondii también les agrada el olor a orina de gato más que al resto de las personas) eran un poco irónicos por eso los separé del cuerpo de la entrada, así que no te lo tomes como una hipótesis de trabajo o conclusión. Que una entrada de un blog no es un artículo científico, también existe espacio para dejar volar la imaginación.

    Por cierto, me encantan los gatos y también los perros. Crecí con ellos y guardo muy gratos recuerdos de los mismos. Lo que ocurre es que actualmente vivo en un piso y considero que no es el mejor entorno para tenerlos, pero seguramente que si viviera en un chalet o en el campo tendría tanto de los unos como de los otros.

  13. 26 noviembre, 2013 en 15:29

    homeopatutia, los gatos mueren aplastados en carreteras, eso es cierto, pero también han sido y siguen siendo víctimas de otras formas de muerte más atroces sin que el ser humano intervenga en ello para nada. Sin llegar al extremo del gato doméstico, o de la tópica rata negra, que aunque hayan perdido su hábitat primario, se han adaptado de maravilla a condiciones nuevas, condiciones que desde mi punto de vista son tan accidentales para ellos como podría ser una glaciación, por poner un caso, podríamos pensar en los aviones comunes (Delichon urbica), un pariente de la golondrina común que ha encontrado en los edificios una extensión de su lugar natural de nidificación, o en la paloma doméstica, por la misma causa, o en el gorrión común, que aunque no vive dentro de las casas (bueno, los míos sí) hoy en día está tan adaptado a la presencia humana que no se encuentra nunca lejos de ella. Y aunque hay dos especies muy cercanas a él y que a veces nidifican cerca o en colonias mixtas (P. montanus y P. hispaniolensis) ninguna de las dos está tan asociada al hombre como P. domesticus. Y creo que no se sabe a ciencia cierta cuál es el origen de la especie actual ni su hábitat de partida.

  14. homeopatutia
    26 noviembre, 2013 en 17:08

    Si lo tengo claro, arrancaboinas. Siendo exagerado y hasta algo retorcido, los niños de Brasil también se han adaptado a los basureros, pero yo prefiero pensar que encontrarse en un punto de un sistema no imposibilita mirar hacia atrás para comprender como se ha desarrollado y en que aspectos es mejorable, dentro de lo que se considere mejorable. Obviamente no creo en un jardín del edén ni en un ecosistema de osos amorosos, pero desde luego no sería yo quien rompa una lanza para defender ciertas consecuencias de la forma en que se ha gestionado el entorno por parte de la humanidad: la criba de especies artificial con el críterio “‘¡es lo que hay!”.,,

  15. homeopatutia
    26 noviembre, 2013 en 17:11

    ateo666666 :
    Homeopatutia
    eran un poco irónicos.

    Ya comenté que lo pillaba pero me ha hecho poca gracia, en fin. Para gustos los colores, supongo. Espero que el resto de gente haya pillado tambien el chiste o me veo publicado esto en los medios “serios” como dogma y poco favor le hará a las protectoras…

  16. 26 noviembre, 2013 en 18:31

    homeopatutia :

    ateo666666 :
    Homeopatutia
    eran un poco irónicos.

    Espero que el resto de gente haya pillado tambien el chiste o me veo publicado esto en los medios “serios” como dogma y poco favor le hará a las protectoras…

    Gracias por suponer tanto poder a CyD sobre la opinión pública “seria” pero pienso que no es el caso.

  17. 26 noviembre, 2013 en 20:07

    homeopatutia :
    (…) pero yo prefiero pensar que encontrarse en un punto de un sistema no imposibilita mirar hacia atrás para comprender como se ha desarrollado y en que aspectos es mejorable, dentro de lo que se considere mejorable.

    Desde luego, yo pienso como tú, por mucho que pueda asegurar que sea el actual el principio de otro los eventos de extinción masiva que han sucedido en la historia de la vida sobre la Tierra. A diferencia de las anteriores, la causa actual tiene capacidad para analizar los sucesos y actuar sobre ellos. Pero, y no sé si voy a saber explicarme, una cosa es lo que pensemos sobre esto y otra el papel que como especie, colectivamente, realizamos sobre el entorno. Creo que en términos de aprovechamiento de recursos (omito expresamente la palabra racional) la evolución ha llegado al máximo de eficiencia con nosotros. Y si he de ser congruente con mi visión de que la “naturaleza”, por muy bella que pueda parecer según cómo y dónde se mire, no tiene sentimientos de ninguna clase, tengo que aceptar que lo que les ocurra a las otras especies es parte de un proceso absolutamente natural. ¿Que hay muchas razones para poner todo el esfuerzo posible en evitarlo?
    Por supuesto, pero queda pendiente una gran labor de concienciación. Y si esto se consigue, creo que será un motivo de orgullo futuro para la humanidad: habrá trascendido su “destino natural” como mera especie animal, pues por mucha capacidad intelectual que tengamos ahora, no hemos hecho más que seguir el camino , digamos, a favor de la pendiente.
    Por supuesto, es mi opinión, y acepto que puedo ver las cosas de forma equivocada o irreal.

  18. 26 noviembre, 2013 en 22:17

    Bueno, en cuanto a lo de que los matarratas han dejado a los gatos sin trabajo no estoy muy de acuerdo. En una casa de campo tener gato -si es cazador, claro- garantiza que no va a haber ratones. Puede que te entre alguno, pero durará poco.
    Nosotros teníamos una casa de campo hace años en la que un día empezamos a encontrar caquitas por todos lados. Compramos el matarratas y más o menos en dos semanas empezamos a ver menos cacas, pero tuvimos que desmontar muebles para encontrar los pequeños cadáveres que empezaban a apestar en la cocina.

    Cada cierto tiempo volvían a aparecer las caquitas. Estábamos en una casa restaurada y el vecindario incluía campesinos que almacenaban grano, paja, semillas…

    Un buen día nos trajeron una gata de acogida, que había pasado temporadas en la calle, y se terminó la historia de las caquitas. No volvimos a ver ratones cerca de casa.

    Pero hay más, una vecina se quedó con una hembra hija de nuestra gata y esta hembra crió libremente. Empezó a haber más gatos en el vecindario. Pues lo curioso es que hasta los vecinos más bestias no vieron con malos ojos la pequeña invasión. Según me contó un vecino meses después, los gatos habían hecho disminuir de forma ostensible la población ratonil.

    Según me contaba un biólogo amigo mío, que trabajaba en un museo de historia natural y está muy metido en la ecología de esta zona, los gatos acaban con una gran proporción de la fauna pequeña, entre roedores, musarañas, pájaros, etc. En donde yo vivía, es cierto que los vecinos más “de campo” no se quejaban mucho de los gatos, porque los consideraban útiles para mantener a raya los ratones y otras alimañas.

    ———–

    En todo caso, supongo que era broma, evidentemente hasta un gato vago y tonto puede dar mucho a su dueño (si algún animal me parece inútil es un pez, pero resulta relajante y bello para mucha gente también).

  19. 26 noviembre, 2013 en 22:23

    Mi mujer tuvo un aborto por culpa del parásito, que tuvo la mala suerte de pillar justo en los primeros meses de embarazo (en los dos embarazos anteriores también teníamos gatos pero no se contagió). Acojona bastante pensar que nuestro comportamiento pueda haber sido modificado ya desde antiguo por la toxoplasmosis.

    ¿El parásito llega a desaparecer o se mantiene en nuestro cuerpo indefinidamente? ¿Las modificaciones en el comportamiento son permanentes, se deben a destrucción del tejido cerebral?

    Estoy empezando a ver a los gatos de otra manera, no sé si eso me termina de gustar…

    Genial el artículo.

    Aunque yo quitaría la sugerencia a las compañías de seguros, no vaya a ser que les mole la idea y nos jodan más.

  20. 26 noviembre, 2013 en 23:25

    Yo te diría que no es el parásito más devastador…pero ello no quita que no sea de agrado. Como puedes leer en wikipedia: “El parásito Toxoplasma gondii es sensible a los farmacos Pirimetamina y las Sulfamidas”. Como en la mayoría de los casos, yo mencionaría el tiempo de evolución, en caso de estar infectado (puesto que mucha gente no lo sabe) y en algunos casos es asintomático. El caso que mencionas de la embarazada me parece más importante; una mujer que no se haga esos chequeos “rutinarios” puede no darse cuenta, y que el parásito pase al feto produciendo daños en sus órganos “diana” o preferidos como los ojos por ej. En cualquier caso no creo (y digo creo) que sea imposible librarse de él, aunque pueda haber situaciones x (se me ocurre inmunosupresión*) en las que puede que lo llegue a ser.

  21. KC
    27 noviembre, 2013 en 0:43

    Perdonen, ¿estos en qué parte del Arca iban?

    Saludos.

  22. 27 noviembre, 2013 en 0:49

    Según “garfield” en los gatos y según Miky mause en los ratones, pero seguro que un religioso fervoroso te pediría que le repitieras la pregunta 😄

  23. Darío
    27 noviembre, 2013 en 2:45

    KC :
    Perdonen, ¿estos en qué parte del Arca iban?
    Saludos.

    Averigué, y me dijeron algunos que en la panza de una de las hijas 😈

  24. Renzo
    27 noviembre, 2013 en 11:07

    Hola “ateo66666”, ya estaba al corriente de las peculiaridades de este parásito pero me parece un artículo interesante, a pesar de que soy un “gatófilo” empedernido y de que pueda contribuir a que la mala fama, injustificada, que tienen los gatos para algunas personas, aumente.
    A mi personalmente no me gusta en absoluto el olor de la orina gatuna y menos aún el de sus heces, que “odorizan” con la secreción de sus glándulas perianales ( de olor realmente nauseabundo ). Y hablo con conocimiento de causa, tengo actualmente dos gatos, pero he llegado a tener 5 en casa.
    Yo recomiendo a todo el que quiera y pueda cuidarlo adecuadamente, que tenga gato.
    El riesgo potencial, y bastante bajo sobre todo en entornos urbanos y con gatos que no deambulan por la calle, a la toxoplasmosis se compensa con el afecto, la compañía y la interacción con esos felinos que además son, estéticamente, una belleza y un regalo para la vista.
    Mucho más riesgo de contagios varios hay con el contacto entre humanos y no por eso dejamos de relacionarnos ni de salir de casa.

    Saludos.

  25. 27 noviembre, 2013 en 12:13

    Renzo

    Los animales de compañía y también los de granja transmiten múltiples enfermedades a los humanos por lo que lo de la mala fama de los gatos me parece injustificado. Si fuera así tendríamos que deshacernos de todos los animales.

    Respecto a lo de que

    “la toxoplasmosis se compensa con el afecto”

    estoy más de acuerdo con 1vin#20 que indicaba que

    “El parásito Toxoplasma gondii es sensible a los farmacos Pirimetamina y las Sulfamidas”

    Y ya para terminar comentar tu frase final de

    “Mucho más riesgo de contagios varios hay con el contacto entre humanos y no por eso dejamos de relacionarnos ni de salir de casa.”

    Aunque es cierto, también es muy cierto que la gran mayoría de los patógenos que han asolado históricamente a la humanidad son zoonosis debidas al invento en el Neolítico de la agricultura y la ganadería. El hecho de hacinar íntimamente a poblaciones crecientes de humanos y animales de granja dio como resultado la aparición de todo tipo de epidemias puesto que el nuevo nicho ecológico creado por el hombre era ideal para la propagación y evolución de patógenos. Como bien indicaba en un artículo el famoso antropólogo Jared Diamond, probablemente estos fueron los peores inventos de toda la Humanidad

    http://identidadgeek.com/wp-content/uploads/2009/11/Traducci%C3%B3n-El-peor-error-en-la-historia-de-la-humanidad.pdf

    Pero a efectos prácticos hemos avanzado tanto que no podemos volver atrás a la época de cazadores-recolectores y nadie en su sano juicio tampoco quiere volver a tener que vivir al día, luchando contra la naturaleza para evitar el riesgo de epidemias. Pero menos mal que durante este largo camino hemos aprendido y tenemos a la ciencia con todos sus tratamientos médicos para luchar contra los patógenos.

  26. Renzo
    27 noviembre, 2013 en 12:46

    ateo66666, sin ningún ánimo de polemizar, ya que en lo fundamental estamos en total acuerdo, lo que yo escribí fue :

    “El riesgo potencial, y bastante bajo sobre todo en entornos urbanos y con gatos que no deambulan por la calle, a la toxoplasmosis se compensa con el afecto…”

    lo que no es lo mismo que decir lo que tú has escrito :

    “la toxoplasmosis se compensa con el afecto”

    Creo que la diferencia es evidente, lo que se compensa con el afecto y demás es el “riesgo potencial y bastante bajo…”, no la toxoplasmosis en sí.

    Saludos.

  27. 27 noviembre, 2013 en 16:39

    De acuerdo Renzo

  28. homeopatutia
    27 noviembre, 2013 en 16:50

    Hay un par de cosas que me tienen confundido sobre este tema. Por un lado había oido que otros animales como los zorros y el ganado también pueden tener infecciones de toxoplasmósis. Para que afectara al ser humano via gato este debía ingerir heces de gato (siempre se pone el ejemplo de cambiar la arena del gato, aunque mucha gente suele usar guantes y lo normal es evitar el contacto) y que a nivel mundial el mayor vehiculo era la carne cruda de ganado y la leche sin procesar. La pregunta sería ¿es realmente una evolución tan específica o una simple coincidencia? En todo caso el concepto de infección a lo “Mazinger Z” piloteandote es interesante, me pregunto si cosas como Papiloma que lo tiene todo cristo estaran forzandonos a ser más activos sexualmente… ¿o será a la inversa?

    Sobre lo del olor de la orina en lo que he encontrado por internet (que no tienen porque ser fuentes fiables) comentan que los hombres infectados no les disgusta tanto el olor como a los no infectados, pero a las mujeres les pasa a la inversa, lo que se cargaría el tópico de “la loca de los gatos” si seguimos con la bromica…

  29. 27 noviembre, 2013 en 18:51

    ateo666666 :
    http://identidadgeek.com/wp-content/uploads/2009/11/Traducci%C3%B3n-El-peor-error-en-la-historia-de-la-humanidad.pdf

    Interesante el artículo, y bastante verosímil. Lo que más me ha gustado es que llama a las cosas por su verdadero nombre:

    Por lo tanto, no puede haber reyes, ni ninguna clase de parásitos sociales que engordan con el
    alimento robado a otros
    . Solamente con la agricultura puede vivir saludablemente una elite que no
    produce, a costa de una población acosada por las enfermedades.

  30. 27 noviembre, 2013 en 18:58

    homeopatutia

    Como digo en la entrada

    “El ser humano puede (como la mayoría de los mamíferos) ser hospedador intermedio de este parásito…”

    y en el texto no he mencionado como el humano puede llegar a infectarse siendo la mayoría de las infecciones (tal y como tu comentas) por consumir carne o leche crudos provenientes de animales de granja infectados que han sido previamente alimentados con comida contaminada, no sé si por heces de gato o porque los piensos animales no están lo suficientemente esterilizados. Lo que nos plantea si son adecuados los actuales controles alimentarios en este mundo de la agroganadería industrial.

    Por otra parte ya se sabía que toxoplasma puede (entre otros órganos) infectar tejido cerebral en humanos produciendo enfermedad mental sobre todo en individuos inmunosuprimidos:

    http://emedicine.medscape.com/article/344706-overview

    Lo que he querido resaltar como novedoso y es por lo que escribí la entrada es que en los últimos años han aparecido estudios que indican que se producen

    “… importantes cambios en los perfiles de personalidad y de conducta de personas con toxoplasmosis latente (sin síntomas de enfermedad)…”

    es decir en lo que llamaríamos portadores asintomáticos que en principio parecen (o parecemos, quien sabe si yo estoy infectado) sanos debido muy probablemente pequeños focos infecciosos (de naturaleza subclínica) en el cerebro de estos individuos portadores. Como un porcentaje importante de la población total está infectada y es asintomática, por ejemplo el 11% de las mujeres noruegas estudiadas:

    http://jcm.asm.org/content/36/10/2900.full

    o el 22% de los estadounidenses analizados:

    http://aje.oxfordjournals.org/content/154/4/357.full

    son portadores del parásito, estos estudios muestran que quizás sea necesario estudiar más a fondo los posibles efectos mentales de la infección por Toxoplasma a nivel tanto individual como colectivo.

    Tu pregunta de

    “¿es realmente una evolución tan específica o una simple coincidencia?”

    no la entiendo del todo. Si te refieres al ciclo de infección gato-ratón sí. En cambio la infección de humanos (o en otros mamíferos) podría considerarse un indeseado efecto secundario para toxoplasma debido simplemente a la similitud de la fisiología de todos los mamíferos ya que con nosotros el parásito no puede terminar su ciclo vital, a no ser que seamos comidos por los gatos, cosa habitualmente improbable sólo al alcance de la imaginación de un guionista de una mala película de terror de serie B. Y además, si nos ponemos puristas muy probablemente ni siquiera estábamos presentes como especie en la Tierra cuando Toxoplasma evolucionó para parasitar en su ajustado ciclo infeccioso de gato salvaje-ratón de campo-gato salvaje, quizás hace varios millones de años.

  31. 27 noviembre, 2013 en 19:26

    De hecho para cualquier parasito de esta índole, nosotros no somos mas que un vector/portador, se podría decir que “nos miran” con la misma cara que miramos nosotros a los mosquitos o a un simple caracol…

  32. Mike0009
    28 noviembre, 2013 en 18:05

    Ateo666: “El único inconveniente es como gato puedes ser esterilizado.”.

    No creo que el hecho de que los gatos sean esterilizados sean un inconveniente, sinó todo lo contrario, debido a que la ausencia de impulso sexual es el origen de la verdadera felicidad, ninguna preocupación por si tienes atracción sexual por otros, es decir la asexualidad es lo mejor que te puede pasar, pues se eliminarian montones de violaciones, el sufrimiento de muchos por no tener relaciones sexuales, embarazos no deseados, todo son beneficios, ninguna desventaja.

    Si pudiera me gustaría ser esterilizado( no creas que es algo ridículo, si lo piensas bien, tiene muchas ventajas anteriormente descritas ), aunque tiene la desventaja de que el metabolismo de las grasas cambia y hay una tendencia a engordar.

    Aunque los gatos puedan poseer este parásito no creo que sea un motivo para no convivir con ellos, pues este parásito no es peligroso cómo el sida y a menos que el sistema inmune este deprimido no es peligroso, pero si el sistema inmune esta deprimido, el más simple virus de la gripe puede matarte.

    Saludos a todos.

  33. 28 noviembre, 2013 en 18:10

    MIke00009 #32

    “la asexualidad es lo mejor que te puede pasar, pues se eliminarian montones de violaciones, el sufrimiento de muchos por no tener relaciones sexuales, embarazos no deseados, todo son beneficios, ninguna desventaja.”

    Hombre, la desventaja de quedar mutilado física y mentalmente porque no olvides que sin sexualidad los humanos seríamos otra especie completamente diferente y no se sí para mejor.

  34. Miolo
    28 noviembre, 2013 en 18:26

    “Si pudiera me gustaría ser esterilizado”
    Puedes hacerte una vasectomía, nadie te lo impide.
    Pero eso no disminuye el deseo sexual, creo que lo que tú quieres (hay gente pa tó) es ser castrado.

  35. 28 noviembre, 2013 en 18:47

    Hombre, Mike0009, respeto totalmente que pueda ser tu deseo personal y que lo quieras llevar a cabo. Aunque intentaría disuadirte de ello si tuviera ocasión de influirte.
    Pero en lo esencial de tu comentario, si es que lo dices en serio, creo que te has pasao, no ya veinte pueblos, sino que te has ido a los confines de la galaxia.
    Si eso fuera motivo para evitar todo lo que enumeras, ¿por qué no, directamente, quitarnos toda la parte del cerebro que no sirva estrictamente para mantener la vida y punto?
    Fuera deseos, fuera problemas sicológicos, envidias, guerras… Eso sí, de animal nos iba a quedar poco, y de humanos… menos aún.
    Como te oiga el espíritu de la evolución biológica lo menos te abre un expediente…:D
    Es broma todo, yo a veces también lo pienso… hasta que veo alguna contraria agraciada o simpática. Olvido todos mis pesares.

  36. Mike0009
    29 noviembre, 2013 en 16:03

    Sí eso es, la palabra correcta es castración, esa es la palabra que debería haber usado.

    Saludos a todos.

  37. Mike0009
    29 noviembre, 2013 en 16:10

    Si, lo decía enserio, realmente creo que la castracción es una de las claves de la verdadera felicidad, puesto que elimina el impulso sexual, el cual va unido a una serie de problemas psicológicos, emocionales y físicos, que no sirven para nada.

    Piénsalo bien, las violaciones, el sufrimiento por no tener relaciones sexuales, la violencia de género, el sexismo y muchos más, todos van unidos al concepto de sexo y de sexualidad, si se elimina, pues todos esos problemas desaparecen y por lo tanto más posibilidades de ser feliz, mi gato está castrado y veo que está muy feliz, de hecho mucho más que cuando no lo estaba, que estaba todo el tiempo inquieto, tenso, estresado, marcando el territorio, en busca de otros individuos para copular, es decir, lo que digo está fundamentado en la observación directa de la realidad por lo que no es solo una idea que se me ha ocurrido.

    Saludos a todos.

  38. 29 noviembre, 2013 en 17:13

    ¡Venga, hombre! 😀
    Con esa curiosa lógica que utilizas, supongo que pensarás que el hambre es también un problema de muy simple solución. Es cierto que viviríamos poco, pero sin el tormento de los retortijones cuando se pasa la hora de la comida, ¿quién no se dejaría extirpar el estómago?
    ¡Hay que ver!

    PS: ¿Tú no serás cirujano, eh? Porque si lo eres, quiero saber dónde ejerces, no sea que algún día tenga un percance por las inmediaciones.
    Por si acaso llevaré una nota cosida a la piel: En caso de accidente, no me toquen el miembro 😀

  39. pipe
    2 diciembre, 2013 en 15:53

    demasiados prejuicios del autor de esta nota. Además, a partir de unos pocos datos saca conclusiones o expecula sobre asuntos complejos que dependen de muchos factores como por ejemplo el libre albedrio. Pseudociencia disfrazada de ciencia

  40. 2 diciembre, 2013 en 16:16

    pipe #39

    “Además, a partir de unos pocos datos saca conclusiones o expecula sobre asuntos complejos que dependen de muchos factores como por ejemplo el libre albedrio. Pseudociencia disfrazada de ciencia”

    Pues si, especulo sobre asuntos complejos que han llenado libros y libros de sesudas discusiones filosóficas y teológicas durante milenios SIN haber realizado NINGÚN EXPERIMENTO. Así que ya era hora de extraer especulaciones sobre los pocos datos experimentales existentes.

    Además esto es una entrada de un blog de divulgación y discusión científica, no un estudio académico, por lo que bien se puede iniciar un debate o discusión científica a partir de los datos experimentales.

    La línea editorial de este blog no es exponer asépsica e únicamente los descubrimientos científicos sino hacer pensar SOBRE ciencia a los lectores para que desarrollen una capacidad de análisis crítica sobre los temas tratados. Y por supuesto animamos a los lectores para que puedan extraer sus propias conclusiones a partir de los datos experimentales presentados.

    Así que es una pena que te hayas quedado en la superficie y no hayas profundizado en el tema de debate y no hayas aportado nada interesante a la discusión, aparte de una descalificación superficial.

  41. Blueoriol
    27 septiembre, 2014 en 12:32

    “Piénsalo bien, las violaciones, el sufrimiento por no tener relaciones sexuales, la violencia de género, el sexismo y muchos más, todos van unidos al concepto de sexo y de sexualidad, si se elimina, pues todos esos problemas desaparecen y por lo tanto más posibilidades de ser feliz, mi gato está castrado y veo que está muy feliz, ”

    No creo que las violaciones, la violencia de genero o el sexismo obedezcan estrictamente al deseo sexual (obedecen también a un deseo de dominio y control, sadismo, de poder saberse superior…) por esto no creo que la castración pudiera ser la solución.

    El sufrimiento o la ansiedad por no tener relaciones sexuales (así como el patrullaje, peleas con otros gatos…) es algo que se elimina en cuanto castramos al gato (o al perro).
    Pero claro, el intelecto de un gato es diferente al de un humano. Tarde o temprano el humano se daría cuenta de que ha sido mutilado lo cual creo que le generaría mas ansiedad que “no tener relaciones sexuales” porque a diferencia del gato o el perro, en los cuales una vez eliminas la causa física, eliminas el trastorno por ansiedad. Pero el ser humano es consciente de ello, así que saber que estas imposibilitado para tener relaciones sexuales crearía mas ansiedad (y mas frustración) que el hecho en si de no tenerlas.
    Por otra parte en los humanos “la ansiedad por no tener relaciones sexuales” no es puramente sexual. Tambien es por que nos gusta sentirnos aceptados, deseados… Nos gusta ser centro de atracción y de interés, nos gusta agradar. Esos deseos no se eliminarían con la castración porque esta, haría en cierta medida mas difícil alcanzarlos.
    Creo que esta acción (la castración), generaría mas problemas que soluciones.

  42. Cronopio
    27 septiembre, 2014 en 15:04

    Castrarse es una solución muy mediocre. No eliminas los prejuicios, ni el odio, ni la sed ni el hambre, ni las creencias estúpidas en dioses inexistentes, ni la depresión, ni la infelicidad, ni lo feo que eres.
    Suicidarse es mejor. Definitivo. Además, impide escribir gilipolleces en un blog. Para siempre.
    Siempre te puedes arrepentir de haberte hecho castrar y ser un desgraciado para el resto de tu vida.
    Nadie, nunca, se ha arrepentido de haberse suicidado. Que yo sepa.

  43. Anónimo
    28 septiembre, 2014 en 15:46

    Bfff los estudios están muy bien fundados pero tus opiniones particulares dejan un poco que desear, desde mi humilde punto de vista.

  44. Anónimo
    28 septiembre, 2014 en 17:01

    Esta claro que es una conspiracion de los gatos hacia la humanidad para tenerla esclavizada!.

  45. 28 septiembre, 2014 en 18:19

    Anonimo

    Mis opiniones sobre este tema se derivan de los estudios comentados y son compartidas por muchos de los cientificos del campo. Lo que es aberrante es que los estudios apunten en una dirección y nadie les haga caso y siga viviendo como si ese conocimiento no existiera. Aunque claro entiendo que a mucha gente le puede molestar esta opinión mía basada en los datos:

    “¿qué queda por ejemplo de la estéril discusión sobre el libre albedrío (que ha obsesionado a filósofos y teólogos desde la más remota antigüedad) o la tan pretendida y especial originalidad del hombre como culmen de una creación narrada en incontables libros revelados, cuando un simple parásito es capaz de alterar nuestro comportamiento y conducta porque nos parecemos demasiado quizás a un simple y humilde ratón de campo?”

  1. 27 septiembre, 2014 en 8:59
  2. 11 octubre, 2014 en 2:20
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