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El derroche energético más contaminante y absurdo

13 mayo, 2014

energiaAunque el sistema económico mundial nunca ha sido ejemplo de eficacia, ya que está diseñado de tal manera que lo importante es el incremento de la producción a cualquier precio sin tener en cuenta nunca los excesos y externalizando siempre los costes, hay algunos ejemplos tan sangrantes (puesto que aúnan el más absurdo derroche de los recursos naturales junto con lo que únicamente puede considerarse la manera más criminal de producir contaminación gratuita) que deberían hacernos reflexionar muy seriamente sobre las bases de todo el sistema.

La tecnología de los satélites no sólo permite impactantes imágenes como la de la vista nocturna de nuestro planeta,

City Lights 2012 - Flat map

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sino también mostrar de manera muy gráfica el quizás mayor derroche energético de nuestra actual civilización. Me refiero a la quema en antorcha de gas resultado de la extracción de hodrocarburos, en donde el gas natural que acompaña al petróleo en los yacimientos es considerado un desecho por su difícil manipulación y transporte y se quema directamente en el mismo yacimiento

an_oil_rig_offshore_vungtau plataforma petrolifera

Así si se observa el cielo nocturno de tres grandes regiones productoras de petróleo: Siberia

Siberia Moscu quema gas natural antorcha

 

el Golfo Pérsico

quema gas natural antorcha golfo persico

o el Golfo de Guinea

quema gas natural antorcha golfo guinea

se puede observar la magnitud de este despilfarro, puesto que rivalizan con esa miríada de luces que son algunas de las ciudades más densamente pobladas de la Tierra.

Se calcula que anualmente se queman de esta improductiva manera del orden de 140 mil millones de metros cúbicos de gas natural, más o menos el 25-30% del consumo anual de gas natural de los EEUU o de toda la Unión Europea. Eso significa que unos 22.000 millones de euros se envían directamente a la atmósfera cada año, siendo responsables además del 1,2% de las emisiones totales de CO2 y contribuyendo absurdamente al aumento de las temperaturas y agravando el efecto invernadero global.

P.D.

Y mientras tanto, los nuevos informes sobre calentamiento global tanto del gobierno estadounidense como de la ONU indican que los efectos perjudiciales se agravarán en las próximas décadas.

P.D.2

Gracias al lector homeopatutia por indicar que no hace falta irse a exóticos lugares para encontrar que en Sagunto la empresa gasificadora Saggas utiliza habitualmente esta nociva práctica.

saggas sagunto gas quema antorcha derroche

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  1. 13 mayo, 2014 en 16:03

    Terrícolas lunáticos más bien se diría…

  2. homeopatutia
    13 mayo, 2014 en 16:24

    No hace falta irse tan lejos, Saggas en Sagunto lleva meses quemando gas porque no tiene espacio para almacenarlo y por razones contractuales siguen descargando… entre eso y lo del almacen Castor estamos en el litoral encantados de la política energética…

  3. 13 mayo, 2014 en 17:17

    Gracias homeopatutia, he añadido tu información como post data.

  4. Quimicucha
    13 mayo, 2014 en 18:10

    Creo que las azucareras también tienen esta mala práctica… hay una en Valladolid, pasando el cementerio, que tiene complejo de faro terrestre… 😉

  5. Albireo
    14 mayo, 2014 en 8:18

    Ateo: ¿Acaso propugnas la vuelta al taparrabos mientras le das a la tecla tecnológica?¿Crees que los malignos capitalistas desaprovechan todo ese gas solo para jodernos?

  6. 14 mayo, 2014 en 9:05

    Albireo

    Soy un firme defensor de la ciencia y la tecnología y por ello pienso que somos lo suficientemente “inteligentes” para diseñar sistemas energéticos más eficientes, que no impliquen el derroche absurdo y contaminante de esas monstruosas cantidades de energía que bien podrían ser utilizadas en beneficio de todos, porque no sé si te has dado cuenta por ejemplo de la ofensiva paradoja de estar quemando miles de millones de m3 de gas natural en el Golfo de Guinea, justo enfrente de ciudades africanas en las que viven y trabajan miserablemente cientos de millones de personas que no tienen nada y que deben usar madera para calentarse o cocinar, esquilmando de paso los recursos forestales de la zona.

    ¿Tanto costaría obligar a esas multinacionales que están ganando miles de millones de euros gracias al petróleo de la zona a construir un gaseoducto de unas pocas decenas-centenas de km de longitud que abasteciera gratuitamente o a un precio razonable a esos países con la energía que actualmente se quema ofensivamente frente a ellos?

    Claro que eso podría considerarse un atentado a la sacrosanta libertad de empresa para buscar el máximo beneficio contaminando lo que haga falta y no faltarían decenas de esos gurús expertos en economía que lo tacharían de intolerable y trasnochado marxismo.

  7. Albireo
    14 mayo, 2014 en 9:25

    Pero si no lo hacen ni en el mar del Norte, donde podrían vender ese gas a buen precio (y no regalarlo como en el ejemplo que pones del golfo de Guinea) por algo será, ¿no?.

    Me falta algo en esta ecuación

  8. Rata de Cloaca
    14 mayo, 2014 en 10:21

    Confieso que no sabía nada de esto. El dato que apuntas de que se quema el 25-30% me ha sorprendido (negativamente). Esta claro que hay algo que no funciona…

  9. Abraham
    14 mayo, 2014 en 10:33

    Es curioso, esto me recuerda los orígenes de las bombonas de butano. En 1957 al ministerio de la Hacienda Pública, para equilibrar sus presupuestos se le ocurrió una cosa revolucionaria y creó una empresa estatal… la novedad no fue que se creara una empresa estatal, sino que lo hiciera Hacienda, ya que todas las empresas estatales dependían del INI. ¿Y de qué manera iban a hacer dinero? Pues envasando el gas que estaban quemando CAMPSA, REPESA y otras petroleras, y vendiéndolo.
    Tuvieron que hacer una inversión fuerte. Al principio regalaban las cocinas a butano, con la botella, lista para funcionar. En la España de los 60 este nuevo combustible, mucho más limpio que la leña y el carbón, causó furor. En los lugares donde no llegaba el gas ciudad, y el gas natural ni se conocía, la bombona era capaz de llegar a cualquier parte, y en los pueblos se podía ver a los butaneros repartiendo en burro. El negocio ayudó a sanear las cuentas públicas, creó empleo y llevó energía barata y limpia a muchos hogares. Ahora dos empresas compiten por el reparto de bombonas, Repsol y Cepsa (Galp no cuenta), y ambas van con los beneficios muy ajustados porque el alto precio del gasoil disminuye la rentabilidad de repartir el producto en camión. Afortunadamente la red de canalizado ya está bastante extendida, y se puede utilizar para distribuir tanto gas natural como butano y propano, con una pequeña modificación en los aparatos.

    Creo que la viabilidad tuvo que ver con que el refino del crudo se hacía en España, por lo que los gases producían aquí mismo y no había que transportarlos mucho. Habría que ver la rentabilidad de envasar estos gases de los centros de extracción y distribuirlos en la población local. Y si no sale rentable, aquí es cuando tendría que entrar en acción el protocolo de Kioto, subvencionando a las empresas que reduzcan ese derroche, y vendan el gas en lugar de tirarlo.

  10. 14 mayo, 2014 en 10:55

    Albireo

    Es un simple problema económico. Las inversiones necesarias en sistemas de bombeo, plantas de procesamiento, gaseoductos, etc son caras y el precio que podrían pagar esos países es tan bajo que al final no hay beneficios económicos. Y sin beneficios las grandes empresas no mueven un dedo, a no ser que hubiera una legislación medioambiental que les obligara a no contaminar.

    Rata de cloaca

    Como comento en la entrada son 140 mil millones de m3, más o menos lo que consumen Francia y Alemania juntas.

  11. Albireo
    14 mayo, 2014 en 11:12

    No veo que sea un simple problema económico. Este tema (nada nuevo, por cierto) ya lleva tiempo siendo estudiado y no debe ser tan fácil solucionarlo.

    http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/BANCOMUNDIAL/NEWSSPANISH/0,,contentMDK:20967721~pagePK:64257043~piPK:437376~theSitePK:1074568,00.html

  12. Blueoriol
    14 mayo, 2014 en 12:12

    Me parece impensable justificar este derroche con argumentos economicos, mas que nada, porque esos argumentos economicos son falsos. Que eso lo hagan todas las petroleras no significa realmente nada, cosa que resulta bastante obvia si lo piensas.

    Desde ese punto de vista puramente economico se podrían justificar los vertidos de residuos y en general de cualquier acción que resultase economicamente beneficiosa para quien la llevase a cabo.

    Para empezar, remarcar que esa acción solo resulta beneficiosa para quien la lleva a cabo, para el resto resulta todo lo contrario, resulta bastante perjudicial puesto que deben costear los efectos de esas acciones.
    Es por eso que finalmente la gran mayoria ha optado por regular e incluso prohibir ciertas acciones que pueden resultar beneficiosas para un grupo reducido pero que son nocivas para la gran mayoria.

    Desde el punto de vista de la mayoria es necesario incluir todas las consequencias para poder tener un balance que se ajuste a la realidad. Nunca se tienen en cuanta los gastos derivados de esas acciones. ¿Cual es el resultado del balance si incluimos los gastos generados por las consequencias de esas acciones? ¿Cual es el coste de la recuperación de la Costa da Morte o del Golfo de Mexico o de los campos de petroleo de Nigeria?

    Ese es un gran mal de la economia moderna. Cuando hacemos cuentas de los beneficios de la energia nuclear ¿En que parte se cuentan los gastos de Chernobil (solucionar “en parte” el problema todavía costará miles de millones) o los gastos que generan (y que generaran, desde un punto de vista practico, para siempre) los residuos resultantes?

    No podemos tolerar ese tipo de comportamientos. No podemos tolerar que ciertas empresas o corporaciones arrojen ese balance negativo porque son los ciudadanos quienes se hacen cargo de las perdidas.

    Tenemos un claro ejemplo de ello en la crisis financiera. Cuando los bancos arrojan beneficios se los quedan y se enriquecen, cuando arrojan perdidas los cubren los ciudadanos. Los beneficios de las nucleares son para ellos, pero los gastos de la gestión de los residos a las espaldas de los ciudadanos así como el precio del desmantelamiento de las centrales o los gastos del desastre de Chenobil. Los beneficios de las petroleras, para sus accionistas, pero los gastos generados por la contaminación y las guerras, para los ciudadanos.

    Así resulta muy fácil. Demasiado facil. Ridiculamente facil obtener beneficios economicos cuando las ganancias son para ti y las perdidas para los otros (y encima, en muchos casos esos otros que deberán afrontar esas perdidas, todavía están por nacer).

  13. 14 mayo, 2014 en 12:34

    Albireo

    Sacado directamente de la propia noticia que comentas

    ““Con frecuencia se trata de proyectos marginales en términos económicos, de modo que trabajamos con la industria y los gobiernos para mejorar los aspectos económicos. Hemos considerado algunas herramientas, tales como el financiamiento de créditos de emisión, para ayudar a mejorar la viabilidad de los proyectos”.

    “En resumen, el éxito y la viabilidad de los proyectos para la reducción de la quema de gas depende de que existan las condiciones adecuadas y de factores como incentivos fiscales, inversiones en infraestructura, mercados y reglamentos adecuados, así como voluntad política.”

  14. Albireo
    14 mayo, 2014 en 12:38

    Estando casi totalmente de acuerdo contigo, Blueoriol, hay que volverse y mirar las consecuencias de la aplicación de lo que propones: un coste desorbitado por kilovatio, o lo que es lo mismo, energía y desarrollo fuera del alcance de casi todo el mundo.

  15. Albireo
    14 mayo, 2014 en 12:40

    Pues claro, Ateo: “condiciones adecuadas”, que son las que casi nunca existen.

  16. 14 mayo, 2014 en 15:45

    @Blueoriol, de lo que hablas se llama “externalizacion de costes”, que mas o menos vienen a ser los costes que repercuten en la sociedad pero no en la empresa que realiza la actividad economica. Un ejemplo de esa externalizacion son los costes socio-sanitarios asociados al consumo de tabaco.

  17. Blueoriol
    14 mayo, 2014 en 16:42

    “Estando casi totalmente de acuerdo contigo, Blueoriol, hay que volverse y mirar las consecuencias de la aplicación de lo que propones: un coste desorbitado por kilovatio, o lo que es lo mismo, energía y desarrollo fuera del alcance de casi todo el mundo.”

    Pero si no tienes en cuenta “la externalización de costes” (gracias Javi por apuntar el concepto), no puedes saber que coste resulta desorbitado por kilovatio, porque no sabes cual es el precio real de la energia nuclear, por ejemplo. Tal vez resulte incluso mas desorbitado, al fin y al cabo ¿Cual puede ser el coste de mantener residuos radiactivos durante cientos de miles de años?, es mas, ¿Se puede siquiera llevar a cabo esta empresa?

    Si te admito Albireo que con el modelo de desarrollo actual las consequencias son esas. En consequencia es necesario cambiar ese modelo de desarrollo. Esto tal vez pueda sonar muy utópico pero lo cierto es que es una idea puramente practica. No se puede basar el desarrollo en un permanente crecimiento porque tal cosa no es posible.
    Y no es una questión de eficiencia. Ninguna tecnología permitirá nunca un crecimiento indefinido.
    Al ritmo actual no importa que puedas ingeniar un reactor de fusión practico o un reactor materia-antimateria. Ni aun así se podría mantener un crecimiento indefinido.
    Podemos considerar el siglo XX como el momento en que nuestros conocimientos y tecnologia empezaron a crecer exponencialmente. La humanidad a dado un gran salto, sin embargo, ahora nos damos cuenta de que el planeta es limitado y aparece el concepto de “sostenibilidad”, es un concepto logico y racional y debe aplicarse porque si no se asume que el desarrollo debe ser sostenible, tarde o temprano (yo creo que temprano) la realidad se hará evidente por si sola en la manera en que suele hacerlo la Naturaleza.

  18. 14 mayo, 2014 en 17:41

    Ahondando en el tema de la “externalización de los costes” en principio no hay nada más barato para las empresas e incluso para los particulares que tirar directamente los residuos al centro de la calle como se hacía antiguamente, todos nos ahorraríamos un montón de dinero malgastado en alcantarillado, depuradoras, tasas de basuras y demás sandeces sanitario-ecologistas. Claro, que luego aumenta la mortalidad por las epidemias asociadas a la materia fecal (sobre todo entre esos diminutos humanos tan dados a tocar y a jugar con cualquier cosa que se encuentren), pero ¡qué importa eso frente a la libre empresa! es el precio que hay que pagar por el progreso. Pues lo mismo pasa cuando quemamos desaforadamente combustibles fósiles, que millones de personas en el mundo mueren prematuramente debido a la contaminación tal y como denuncia la OMS

    “… la contaminación atmosférica constituye en la actualidad, por sí sola, el riesgo ambiental para la salud más importante del mundo”

    http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2014/air-pollution/es/

  19. Albireo
    14 mayo, 2014 en 19:34

    Claro, pero en el otro extremo se sitúa el modelo ecologista puro y duro, que vendría a ser algo así como “si fabricas, extraes, modificas, sintetizas, comercializas, …, cualquier cosa material o energética, las consecuencias negativas, actuales o futuras, de esa acción van a ser de tu responsabilidad. Da igual que la Administración te haya dado permiso y que tu acción haya conllevado un gran avance de la sociedad, las consecuencias negativas te las comes tu solito”.

    Por ejemplo: ¿habría smartphones sin coltan? ¿Hay que desplazar nativos y deforestar selvas para extraer ese recurso?. ¿Alguien piensa en eso cuando maneja su iphone?
    Pero lo que es peor: ¿la sociedad avanzada renunciaría al whatsApp por salvar una selva?

    Otro ejemplo de inaplicabilidad de la internalización de costes ambientales: ¿Alguien es capaz hoy de saber cuanto costará arreglar un futuro (y previsible) escape de isótopos radiactivos de un almacén tipo ATC? (Dentro de 200 años por ejemplo). Entonces, ¿Cuánto le cobramos de aval a la empresa que hoy desarrolla una nueva central? ¿Lo hacemos a ojo de buen cubero?

  20. 14 mayo, 2014 en 19:44

    Albireo

    ” si fabricas, extraes, modificas, sintetizas, comercializas, …, cualquier cosa material o energética, las consecuencias negativas, actuales o futuras, de esa acción van a ser de tu responsabilidad.”

    Eso se llama principio de responsabilidad y se aplica por ejemplo con los medicamentos, así que ¿porqué no hacerlo con el resto de los productos? Quizás serían mas caros pero entonces a lo mejor no cambiaríamos cada año de móvil ya que hablas del coltán.

    ” ¿Alguien es capaz hoy de saber cuanto costará arreglar un futuro (y previsible) escape de isótopos radiactivos de un almacén tipo ATC? (Dentro de 200 años por ejemplo). Entonces, ¿Cuánto le cobramos de aval a la empresa que hoy desarrolla una nueva central? ¿Lo hacemos a ojo de buen cubero?”

    Pues a lo mejor lo que hay que hacer es no permitir y sobre todo no financiar con dinero público la construcción de nucleares y gastarse ese dinero en eficiencia energética o en renovables.

  21. 14 mayo, 2014 en 20:01

    Además Albireo

    Gran parte de nuestro actual consumo es fácilmente evitable puesto que la mayoría de las empresas juegan a la obsolescencia programada: hay que cambiar de móvil cada año, cambiar de tipo de ropa y calzado cada temporada, los PCs se quedan viejos porque Microsoft nos obliga a comprar sistemas operativos y programas más complejos que sin embargo hacen prácticamente lo mismo que los antiguos ¿alguien conoce alguna ventaja real de Word o Excell respecto a las versiones de hace una década aunque ahora ocupan tropecientas megas más de disco duro?, los electrodomésticos se fabrican para que duren unos pocos años y los coches se caen a pedazos en una década y no sigo porque me deprimo.

    En resumen, que podríamos seguir teniendo casi lo mismo que ahora pero sin el stress de tener que cambiar todo cada dos por tres para demostrar a nuestros familiares, amigos y compañeros de trabajo que tenemos éxito en nuestras vidas.

  22. Blueoriol
    14 mayo, 2014 en 20:03

    “Por ejemplo: ¿habría smartphones sin coltan? ”

    ¿Son realmente imprescindibles los smartphones?

    “¿Alguien es capaz hoy de saber cuanto costará arreglar un futuro (y previsible) escape de isótopos radiactivos de un almacén tipo ATC? (Dentro de 200 años por ejemplo). Entonces, ¿Cuánto le cobramos de aval a la empresa que hoy desarrolla una nueva central? ¿Lo hacemos a ojo de buen cubero?”

    Muy corto me fias ¡200 años! ¿Por que no 30.000 o 70.000?
    Es mas, es que este tipo de residuos no son gestionables puesto que a escala humana son eternos. La piramide mas antigua tiene 4.500 años. Sencillamente la humanidad no tiene capacidad para hacer planes a 100.000 años vista.

    Si una empresa no es capaz de gestionar ciertos residuos no se le debiera permitir generarlos puesto que estan generando un problema para el que no tenemos solución.

    Simplemente hay que consumir menos energia.

  23. 14 mayo, 2014 en 20:17

    El problema es que la humanidad ha crecido como un cáncer ocupando prácticamente el planeta. El otro día leí que aproximadamente el 50% de la superficie de la Tierra habitable lo estamos usando ya para nuestros exclusivos fines: agricultura, ganadería, ciudades, carreteras, etc. ¿qué pasará cuando ocupemos el total?

    Para aquellos que han estado en un laboratorio la situación actual se asemeja a un matraz lleno de medio de cultivo en el que hace unos días hemos añadido unas cuantas bacterias, al principio casi no hay vida y sobra medio de cultivo pero todo estudiante de primer año sabe que si se deja pasar unos días las bacterias acaban consumiendo todo el alimento pues crecen exponencialmente para al final morir de hambre. Y nosotros somos las bacterias y no tenemos otro matraz al que mudarnos cuando acabemos con el que vivimos.

  24. Albireo
    14 mayo, 2014 en 21:33

    “Si una empresa no es capaz de gestionar ciertos residuos no se le debiera permitir generarlos”

    El problema es a que llamas gestionar. Ahora parece que nos conformamos con bien poco: levantamos la alfombra y ocultamos debajo las pelusas. Eso nos permite tener electricidad en casa muy barata, lo que no es poco confort (en invierno y en verano). A ver quien es el guapo que le quita esto a la gente…

  25. Blueoriol
    14 mayo, 2014 en 22:33

    “Y nosotros somos las bacterias y no tenemos otro matraz al que mudarnos cuando acabemos con el que vivimos.”

    Ese es el meollo del asunto. Tarde o temprano la naturaleza actuará como elemento regulador y será implacable.

    El despedicio que supone esa quema de gas mencionada en el articulo es prueba de ello. No solo se pierde un recurso finito, como es el gas, sino que además contribuye enormemente al calentamiento global, calentamiento global que tal vez termine siendo el elemento regulador natural.

    Parece además que la sociedad no aprende. Tanto en los casos del plomo, como de los CFC, hizo falta un enorme esfuerzo para convencer de cosas que hasta cierto punto hubiesen resultado obvias de no ser por la feroz oposición con que contaron, oposición que hubiese debido de ser sospechosa para cualquiera con dedos de frente, pero que aún así fue tremendamente efectiva.

    Oposición, por cierto, muy parecida, a la que existe sobre temas como el cambio climatico o la alarmante disminución de las abejas.

    Al final, la analogía del matraz y las bacterias es muy adecuada.

    Es necesario un cierto cambio en la forma de pensar.

    Yo no quiero ser productivo. Pensar en el ser humano en terminos de productividad me parece obsceno. Puedo entender el discurso en cierta gente, al fin y al cabo se benefician de el. Igual como en la oposición al CFC o al plomo, debiera hacernos sospechar que quien hace el discurso nunca predique con el ejemplo, es decir, ver al señor del Monopoly o al tio Gilito explicandole a un labriego harapiento que es necesario apretarse el cinturón es indignante, indignante pero logico.
    Lo que resulta escalofriante es ver al labriego harapiento no solamente asentir perfectamente convencido sino intentando convencer al labriego que tiene al lado de que es necesario apretarse el cinturón, es mas, se enfada cuando el otro labriego le hace notar que el cinturón del tio Gilito no solamente no se aprieta sino parece que se va ensanchando conforme ellos se aprietan el suyo.

  26. 14 mayo, 2014 en 23:22

    Albireo

    ” Eso nos permite tener electricidad en casa muy barata, lo que no es poco confort (en invierno y en verano). A ver quien es el guapo que le quita esto a la gente…”

    Nadie está diciendo que volvamos a la época de cazadores-recolectores sino que gracias a lo que hemos aprendido en ciencia y tecnología tenemos herramientas suficientes para cambiar el paradigma (otra cosa es que queramos hacerlo) puesto que si seguimos comportándonos como hasta ahora con 7.000 millones de personas y creciendo en unas pocas decenas de años o siglos no habrá planeta en el que vivir.

    Hace tiempo presenté en otro comentario los datos de deforestación de la isla de Borneo que muestra que en tan solo 60 años hemos acabado con la mitad de su selva

    1 deforestacion-isla-borneo

    y como nuestra acción es exponencial se calcula que en otros 30 (es decir, en 2040, época en la que todavía espero estar vivo) no quedará nada. Entonces la pregunta es ¿alguien medianamente racional puede cerrar los ojos y continuar como si nada pasase hasta llegar al momento, como he dicho en mi anterior comentario, de agotar el matraz?

    Y finalmente, es que encima ni siquiera la energía que tenemos es barata, porque como ya se te ha indicado se externalizan los costes de tal manera que como con las hipotecas estafadoras de los malos bancos (esas que en los primeros años no pagas prácticamente nada) no nos damos cuenta del coste total hasta que llega la época de amortizar de verdad el préstamo. Pero claro si a alguien le parece bien que sus hijos o nietos paguen por los excesos propios pues muy bien, pero otros tenemos un poco más de ética con nuestros descendientes.

  27. Eduard
    14 mayo, 2014 en 23:44

    Los dos principales problemas a los que nos enfrentamos son el sistema económico existente y el crecimiento geométrico de la población. El modelo económico, heredado de la revolución burguesa, ha sido siempre origen de injusticias sociales (por mucho que sus defensores alaben sus cualidades). Lo cierto es que se basa en los egoísmos individuales, y la suma de egoísmos nunca es un bien común.
    A este sistema productivista nunca le han preocupado el uso de los recursos (entendiendo la palabra recursos en su sentido más amplio). En origen tal despreocupación puede ser considerada marginal. Ni el alto consumo, ni la incidencia sobre el entorno parecían tener importancia. Pero estas circunstancias han ido cambiando con el tiempo, tanto por el incremento de la actividad productiva como por el incremento de la población.
    Lo cierto es que este modelo económico requiere, para su funcionamiento, un crecimiento permanente. Es como ir en bicicleta. Para mantenerla en equilibrio es necesario que siga en movimiento. Pero ¿Qué pasa si se acaba el camino?
    El permanente crecimiento acelerado del modelo económico más el aumento de población nos lleva irremisiblemente al desastre. De hecho creo que ni siquiera una economía de crecimiento cero es la solución. Lo que necesitaríamos es un modelo económico con una economía en decrecimiento junto con una política de reducción de la población. Y eso no significa en ningún caso que la calidad de vida media tenga que reducirse, muy al contrario.
    El consumo eléctrico por habitante/año en los países industrializados está algo por encima de los 8 kW, mientras que en el resto del mundo solo está por encima de los 2 kW. Si tenemos en cuenta la capacidad productiva de biodiesel por Ha. y los datos de producción anual de electricidad recurriendo a combustibles fósiles, con una población de 1.500 millones de personas podríamos sustituir todo el combustible fósil usado en la producción eléctrica, garantizar el suministro alimentario y recuperar zonas boscosas y selváticas, y todo ello aumentando la capacidad de consumo del tercer mundo igualándolo al primer mundo (son cálculos muy generales y puede haber desviaciones, pero incluso así la aproximación es lo suficientemente significativa). Si a la reducción de población le añadimos la sustitución del sistema productivo por otro que racionalizara la producción y estableciera prioridades en función de las necesidades más importantes para las personas, es totalmente factible mantener (y extender al tercer mundo) la calidad de vida actual reduciendo el impacto en el entorno.

  28. 15 mayo, 2014 en 10:51

    Eduard

    Completamente de acuerdo pero el control de la natalidad es un tabú inmenso. Lo que parecen no entender todos los defensores del crecimiento infinito es que a diferencias de nuestro pasado, en donde cuando esquilmábamos un territorio nuestros antepasados siempre podían expandirse a tierras vírgenes o incluso a otro continente nos queda poco sitio a donde ir. Puesto que en el punto en el que estamos, a no ser que urbanicemos la Antártida, Siberia, los desiertos o las cada vez más escasas selvas estaremos llegando en unas pocas décadas a “civilizar” todas las tierras emergidas. Y si en ese momento somos 10 o 15 mil millones de personas, que por supuesto querremos tener todos un coche por adulto, cambiar de móvil cada año y poder viajar de fin semana con nuestros amigos a tomarnos una copa a Moscú o a Nueva York en un vuelo barato de RyanAir pues nos pongamos como nos pongamos simplemente las cuentas no salen.

  29. gatameiga
    15 mayo, 2014 en 11:48

    El debate me parece muy interesante, pero la pregunta real es, ¿Qué hacemos? No las hipótesis, teorías, sueños utópicos. Estoy hablando de mi, de ti, de los que estamos leyendo esto, ¿Qué medios tenemos? ¿Qué medios reales podemos aportar para que cambie el paradigma de la economía y consumo actual?

    Creo que la población no es (o será) un problema si aspiramos a un mundo más equitativo. Solo hay que mirar las tasas de natalidad de los países del primer mundo comparadas con las del tercer mundo. Nacen en proporción muchos, muchísimos menos niños. Una calidad de vida media reduce la cantidad de hijos en la mayoría de los casos a 1 o 2, contando casos excepcionales (estadísticamente hablando) donde hayan más o por contra, ninguno.
    Pero eso tira del otro extremo, la calidad de vida media hoy en día supone un derroche absurdo, injustificado y masificado. Si todos los humanos consumiéramos como el europeo o el estadounidense medio ya estaríamos extinguidos.

    El problema es precisamente convencer a la gente de saltar fuera de la sociedad de consumo, incluso antes de probar a ir “a mayores” y exigirles responsabilidades a las empresas y gobiernos.
    Os pongo un ejemplo sencillo y tajante: Consumo de carne. No podemos hacer oídos sordos al gasto que conlleva hoy en día mantener un consumo de carne tan sumamente elevado (y ojo, no estoy hablando de eliminar la carne de la dieta, solo adecuarse a lo que se supone que es estrictamente necesario). Para conseguir 1 kg. de carne deshuesada se necesitan aproximadamente 30 kg. de grano útil, y estoy diciendo útil porque hablo de que es apto para consumo humano. Estamos alimentando a comida con comida y todo para conseguir menos cantidad. Estamos DERROCHANDO una bestialidad de recursos. Y no hay manera de convencer a la gente de que COMA MENOS CARNE, es que ni siquiera le pido que deje de comer carne, solo que reduzcan a la cantidad semanal recomendada; ni siquiera empleando argumentos tan reales como la propia salud. Si ni puedes convencer a la gente que gaste menos carne ni acudiendo al beneficio propio de su bolsillo y su salud a medio y largo plazo, ¡¿Cómo narices van a aceptar gastar menos electricidad, consumir menos productos “de lujo”, reciclar, emplear el transporte público o cualquier cosa a la que no le vean un beneficio tangible y automático?!

    La gente no quiere cambiar, la gente no ve necesidad de cambio. Estamos en crisis y aún nos parece que “vivimos bien”. Estamos en crisis económica y a pie de calle a nadie se le ha ocurrido que hay que cambiar este paradigma capitalista. Solo queremos volver “a como estábamos antes”, al crecimiento irreal y exponencial, a la burbuja económica.

    Ese es el verdadero problema, como decía Quino a través de su personaje Susanita “Si a mi la humanidad me gusta… ¡Lo que me revienta es la gente!”

  30. 15 mayo, 2014 en 12:24

    gatameiga

    Como ya he comentado antes con los ejemplos de los medicamentos o la depuración de aguas residuales, la única manera de promover un consumo responsable y eficiente es la de incluir todos los costos de los productos y sus potenciales responsabilidades en el precio final que pagamos por las cosas y los servicios sin externalizar nada. Y lo mismo que nos hemos acostumbrado a tener que pagar porque se traten nuestros residuos en lugar de tirarlos a la calle deberemos acostumbrarnos a tener en cuenta las implicaciones de nuestro consumo.

    Así de esta manera, por ejemplo en el tema energético que nos ocupa en esta entrada de pronto nos daríamos cuenta que la energía nuclear o el carbón son en realidad muchísimos más caros que las renovables y pasaríamos de subvencionar encubiertamente estas energías peligrosas y contaminantes pudiendo dedicar ese mismo dinero al ahorro energético y diversificar en energías limpias.

  31. Pocosé
    15 mayo, 2014 en 19:20

    El problema puede llegar a ser aun mas tétrico.
    Esto que denunciamos aquí, tambien lo está constatando ese 5% de humanos propietarios del 95% de los recursos. Con las tecnologías actuales a lo sumo necesitarían un 15% mas de humanos como sirvientes. El 80% restante les sobraremos. y de momento son ellos los que controlan tambien todos los resortes del poder.
    En los países llamados “democráticos” aun existe la posibilidad, al menos teórica y siempre en su tablero y con sus reglas, de ganarles la partida y poder cambiar reglas e incluso tablero. No siendo así, solo utópicos a ignorar, subversivos a machacar y o terroristas a eliminar.
    Las Ideas han de ir encaminadas a dar la vuelta a la partida, los enroques ya no son viables y estamos permanentemente arrinconados, en jaque y jugando sin coordinación. Todo lo que no esté por unificar y coordinar no me representa y aun así considero imprescindible mi participación para mover alguna pieza. ¿Alguna idea al respecto?

    No, no se trata de un matraz, sino de una placa de petri y ya se están levantado muros en ella. Mañana podemos ser nosotros los que nos encontremos al otro lado de los muros en un agar arrasado y estéril y no serán estáticas concertinas las que coronen los muros.

  32. Abraham
    16 mayo, 2014 en 9:46

    Estaría bien que por una vez nuestra especie actuara de manera colectiva para impedir el desastre, pero hay tanta inercia que lo veo difícil. Los gobiernos pueden regular, como cuando se prohibió el uso de los CFCs para salvar la capa de ozono. Pero es también porque el problema se había hecho tan evidente que no se podía negar, ya no es sólo que lo dijeran los científicos, sino que la gente moría de melanomas en Australia.
    Las cosas tan a largo plazo como el calentamiento global o la gestión de residuos nucleares no entran en la conciencia colectiva. Individualmente podemos acordarnos de cosas que pasaron hace veinte años, pero la memoria colectiva es de quince días. Toda noticia que tenga más de quince días es ignorada, ya no se comenta en los noticieros, y la gente deja de hablar de ello con los compañeros de trabajo y con los amigos, porque ya hay otros temas más de actualidad de los que hablar.
    Los políticos son, por definición, corruptos. En caso de que no lo sean, en el primer escándalo en el que se les implique los políticos honestos dimiten, para el caso como si no existieran. Se deben a sus dinastías, a los amigos que les ayudaron a subir, y a los que se encargarán de su jubilación. Pero mientras gobiernan tienen que aparentar, al menos en una democracia, que sus decisiones las toman por el bien general. Alguno incluso lo creerá. Pero a la hora de tomar decisiones (los que las tomen y no sean meros comparsas) tienen que medir la opinión pública, con la posibilidad de ser reelegidos, la opinión de los poderes fácticos, que determinará su futuro cuando termine la legislatura, y el efecto que pueda tener en, por este orden, sus negocios, los de su familia y amigotes, los de su nación y en la población mundial. Como la especialidad del político es manejarse en el poder, más que la de ser inteligente, recurren a asesores. Y sus asesores les dirán que el cambio climático no es trending topic, que a la mayoría de la población no le interesa, que tal vez se pueda empezar a hacer algo ahora para corregirlo porque se auguran pérdidas económicas en el futuro, pero a un coste, y que cuanto más se tarde, mayor será el coste, pero claro, si es dentro de cuatro años la patata caliente le toca a otro. Y si podemos hacer coincidir el momento en el que haya que tomar medidas ineludiblemente con el momento en el que gobierne la oposición, mejor que mejor.
    Forzar la acción a través de la opinión pública sería una alternativa, porque no se puede confiar en que los políticos antepongan el bien común a sus carreras. Pero es complicado porque los efectos más evidentes del calentamiento global, el deshielo no está ocurriendo en un lugar donde podamos verlo. Nos lo sacan por las noticias alguna vez que otra, pero eso pilla muy lejos, allá en el ártico, donde no vive nadie.
    Por eso soy pesimista, la gente normal y corriente no se conciencia de algo si no lo vive a diario. Ni siquiera los empresarios toman conciencia de que les va a salir caro el negocio si no solucionamos el calentamiento global, piensan que esto se arregla con dinero público y que es una oportunidad más para marcar diferencias con el vulgo, pues los capitalistas con menos escrúpulos medran en las crisis.

  33. 16 mayo, 2014 en 14:22

    “¿la sociedad avanzada renunciaría al whatsApp por salvar una selva?”

    Sí, justamente, es lo que una sociedad avanzada haría. El problema es que nosotros todavía somos una sociedad idiota que piensa que “avanzado” es producir tecnología a cualquier costo. Mucho más avanzado que “romper para producir” es “producir y conservar”.

    “Otro ejemplo de inaplicabilidad de la internalización de costes ambientales: ¿Alguien es capaz hoy de saber cuanto costará arreglar un futuro…”

    ¿De la misma forma que nadie es capaz de saber cuántas unidades se van a vender de un determinado producto antes de que salga al mercado? Sin embargo, pareciera que las empresas han encontrado la forma de lidiar con esas incertidumbres..

  34. Anónimo
    31 mayo, 2014 en 1:08

    etonces xk es tan caro el k llega a mi domicilio, 50% del salario de una persona x semana se va en un cilindro de 30 kilos

  35. 19 julio, 2014 en 19:40

    2013 fue entre el segundo y sexto año más caliente para el planeta desde los registros iniciados en 1880, según el informe del clima dado a conocer el jueves pasado por la “National Oceanic and Atmospheric Administration” estadounidense.

    GlobalSurfaceTemperatureAnomaly2013

  36. lucasKareos46@gmail.com
    16 marzo, 2015 en 16:18

    Es un goce encontrar a alguien que realmente sabe lo que están hablando en la red . Obviamente, que sabes cómo llevar articulo a la luz y que sea interesante. Más personas tiene que leer esto.

  37. 16 marzo, 2015 en 16:40

    Buen intento LucasKareos 😉

  38. Emmanuel
    16 marzo, 2015 en 17:55

    Cuando leo este tipo de noticias y los comentarios asociados, me deprimo y se me revuelve el estómago. Me dan ganas de meterme en una secta que me diga cosas bonitas para no pensar en esto.

  39. Emmanuel
    18 marzo, 2015 en 10:56

    Y no hay manera de convencer a la gente de que COMA MENOS CARNE, es que ni siquiera le pido que deje de comer carne, solo que reduzcan a la cantidad semanal recomendada; ni siquiera empleando argumentos tan reales como la propia salud

    Pero es que estás luchando contra costumbres, en este caso alimenticia, contra la costumbre de que el segundo plato sea carne en la mayoría de los días de la semana. No hablo del individuo que come carne casi todos los días porque disfruta comiendo carne, o el que tiene motivaciones políticas del estilo de no comer carne es propio de rojos. Hablo de comer carne casi todos los días como una costumbre de dieta, por inercia. Igual que mucha gente tienen la costumbre de desayunar cereales todos los días, y repiten la costumbre día tras día por inercia.

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