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Comprendiendo el significado de la campana de Gauss en las ciencias sociales: implicaciones sobre las diferencias de género en inteligencia

7 octubre, 2014

IQ normal distributionAunque desde siempre se ha supuesto que las mujeres (y por supuesto también las minorías raciales como los negros o los aborígenes de remotas tierras) presentaban menores aptitudes intelectuales que el sobrevalorado hombre blanco (por cierto en la terminología clásica esto solo incluye a los caucasoides de origen germánico o anglosajón, siendo considerados los eslavos o los mediterráneos seres inferiores, aunque por supuesto claramente por encima de negroides o mujeres ¡faltaría más!), no ha sido hasta la incorporación de las matemáticas a los estudios sociales cuando este falaz estereotipo ha intentado alcanzar la respetabilidad académica. Y sin embargo estas herramientas matemáticas, útiles a niveles estadísticos en estudios científicos, son habitualmente malinterpretadas, sacadas de contexto y de ellas se intentan extraer conclusiones desde el punto de vista social que en el mejor de los casos y siendo muy diplomáticos se considerarían excesivas cuando no directamente inexactas.

Y para entender todo este asunto debemos recordar un poco de estadística, pero no se asusten que para el caso que nos ocupa ésta es muy sencilla. Cuando un investigador quiere analizar por ejemplo el tamaño, el peso o cualquier otra característica de los animales de una determinada especie lo primero que hace por supuesto es tomar medidas de un gran número de individuos. Después estos valores se pueden representar de manera muy visual como una distribución normal o más comúnmente llamada distribución gaussiana. Si representamos de esta manera la altura de los habitantes de un determinado país, por ejemplo España, nos encontraremos con una gráfica de este estilo

Layout 1

en donde el eje X se representa la altura, medida experimentalmente, frente al número o proporción de individuos que tienen una determinada altura en el eje Y. De ahí se puede fácilmente hallar la media y cualquier otro parámetro estadístico. Así, se puede comparar la altura de dos grupos de personas, por ejemplo españoles frente a malteses tal y como se muestra en el siguiente gráfico

Layout 2

y dictaminar que los malteses son de media un 5% más bajos que los españoles (sin ánimo de ofender a los malteses, pero era el único caso que cuadraba con el porcentaje). Esto por supuesto no significa que todos los españoles sean más altos que los malteses sino que por ejemplo podemos calcular que existe un 40% de malteses que son más altos que la media de los españoles, tal y como se muestra en la siguiente figura.

Layout 3

Asimismo podemos observar que también el 40% de los españoles tienen una estatura inferior a la media de los malteses.

Layout 4

Ahora supongamos que según los diversos organismos sanitarios se considera que el 70% de los españoles (ni los enanos ni los jugadores de baloncesto) tienen la altura normal para un ser humano correctamente desarrollado, los representados en la zona central de la gaussiana tal y como se muestra en la siguiente figura.

Layout 5

Ahora bien ¿cuántos malteses tendrán la altura normal? Pues aunque no se lo crean también un 70% de los malteses entran dentro de la altura normal, la única diferencia es que la curva de los individuos que se encuentran dentro de la normalidad está un poco desplazada a la izquierda tal y como se muestra en la siguiente figura.

Layout 6

Y se preguntarán ustedes ¿a que viene esta larga disquisición? Pues a que aún cuando la mayoría de las “medidas de la inteligencia” (ver anexo) han mostrado que no existen diferencias entre hombres y mujeres, algunos pocos estudios han indicado que los niños tienen un coeficiente intelectual algo mayor que las niñas (103 frente a 101)

Sex differences on the WISC

diferencia que se “acrecienta” en adultos según otros estudios hasta un 5% (lo mismo que en el caso de la altura que he mostrado anteriormente)

Sex differences Adult Raven Mensa Cutoff

y aunque estas diferencias no son estadísticamente significativas y por tanto son inválidas desde el punto de vista científico, esto por supuesto no es óbice para servir de excusa a los defensores de la superioridad masculina (blanca anglosajona se entiende), incluidos ciertos científicos sociales como el Dr. John Philippe Rushton, psicólogo de la “University of Western Ontario” que hasta hace unos pocos años se permitía las siguientes declaraciones acerca de las diferencias sexuales en cerebros y aptitudes intelectuales:

Sabemos que los hombres tienen cerebros más grandes, incluso si se toma en cuenta el mayor tamaño del cuerpo. Eso significa que hay más neuronas. La cuestión es lo que estas neuronas están haciendo en un hombre, y que probablemente ellos tienen una ventaja en el procesamiento de la información.

Las mujeres buscan a hombres que son más inteligentes que ellas, en un intento de transmitir las mejores genes a sus hijos. Algunas personas han sugerido que esto evolucionó porque las mujeres prefieren a los hombres que son más inteligentes de lo que son ellas para ser sus esposos.

Así como ellas prefieren a los hombres que son más altos que ellas, también prefieren un hombre que esté un poco por delante de ellas en el coeficiente intelectual.

Por cierto entonces (entiéndase la ironía), cuando un hombre se quiere acostar con una mujer impresionante desde el punto de vista físico sin saber si ésta es premio Nobel o directamente retrasada mental ¿es que le da igual los genes que vayan a ser transmitidos a sus hijos?

Y otro de los grandes argumentos acerca de la supuesta superioridad intelectual del varón es el coeficiente intelectual de algunos grandes genios como Einstein, Mozart, Darwin o Galileo que nunca mujeres, aunque yo me pregunto cómo se ha podido medir este parámetro en personas que llevan siglos muertas y de las que muchas veces sabemos muy poco o nada aparte de alguno de sus grandes logros.

coeficiente intelectual einstein 2

¿entienden ahora el famoso 70% de “normalidad” del que hablaba antes con respecto al supuesto de la altura?

Argumentos sobre la supuesta superioridad del género masculino al que simplemente se puede responder con la siguiente imagen

neha ramu coeficiente intelectual mayor que einstein

de una adolescente de tan sólo 12 años que está estudiando neurología en Harvard.

ANEXO

Como ya he comentado en diversas entradas [1, 2 y 3] la medida de la inteligencia mediante un factor numérico, el cociente intelectual o CI está en la actualidad descartada por sesgada e irrelevante tal y como ha confirmado un relativamente reciente artículo, aunque desde que el científico James Flynn descubriera hace ya varias décadas el efecto que lleva su nombre y que demostraba que las nuevas generaciones mejoraban año tras año las puntuaciones de estos test existian fundadas evidencias de su inutilidad. Además, posteriores estudios en los más variados países confirmaron la validez de este efecto, análisis en donde se encontró también que esta mejora del CI era mayor cuanto más atrasado era de partida el país o el colectivo estudiado, hecho que llevaría a la absurda conclusión que la generación actual es la más inteligente de toda la humanidad (hasta que llegue la nueva), por supuesto más inteligente que la de su padres y mucho más inteligente que la de sus abuelos y así sucesivamente hasta suponer que por ejemplo comparados con los griegos actuales, Pitágoras, Euclides, Arquímedes, Eratóstenes y demás filósofos, científicos y pensadores clásicos griegos junto con todos sus coetáneos serían meros imbéciles mentales más o menos a la misma altura intelectual que chimpancés o bonobos. Y sin embargo se siguen publicando artículos científicos basándose en estas medidas (misterios insondables de la ciencia) y lo que es peor, los sistemas educativos de muchos países siguen realizando de forma rutinaria estas pruebas para clasificar a los estudiantes.

DEDICATORIA

Especialmente dedicado a aquellos comentaristas de una entrada anterior sobre estereotipos sexuales y raciales que argumentaban que la ciencia había demostrado al inferioridad mental de las mujeres.

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  1. 7 octubre, 2014 en 3:41

    Muy buena explicación.

  2. Ever Flores
    7 octubre, 2014 en 5:58

    Excelente entrada ateo, veo que sos feminista.

  3. 7 octubre, 2014 en 6:47

    Es pura especulacion pero seria muy plausible que el senyor Rushton muriera tan relativamente joven el dia que alguien le comento sobre la existencia de parejas del mismo sexo. Lo del cancer es una excusa porque “fundirsele los plomos” no quedaba nada bien en el certificado de defuncion.

    Sun salud☼.

    PS: Al mencionar los aborigenes supongo que ya conoceras el caso de las generaciones robadas en Australia. En caso contrario, creo que te puede resultar interesante.

  4. Abraham
    7 octubre, 2014 en 8:36

    A la vista de la gráfica en la que comparas el 70 % de la altura de los españoles frente a los malteses, me da la sensación de que el área bajo la curva azul es mayor que el área bajo la curva roja, igual es sólo una impresión, y matemáticamente puedes demostrar que valen lo mismo. Pero si la diferencia de medias fuera mayor de un 5% creo que este argumento no se sostiene.

  5. 7 octubre, 2014 en 9:06

    Abraham
    Los valores matemáticos que indico en la entrada son correctos.
    Respecto a las diferencias, da igual siempre habrá (a no ser que estemos tratanto de pigmeos y jugadores de baloncesto) bastantes miembros del grupo más bajo que serán más altos que la media del grupo más alto. Escribí la entrada para mostrar que la simplificación de que la media de A es mayor que la de B no implica que todos los miembros de A sean superiores a todos los miembros de B, tal y como extrapolan todos los discriminadores del mundo(racistas, sexistas, etc) y en la que luego basan sus irracionales posturas.

  6. Abraham
    7 octubre, 2014 en 9:08

    Esto de la inteligencia es un poco más complicado que lo de la altura. En general, se puede afirmar que los hombres somos más altos que las mujeres, pero hay un porcentaje muy elevado de mujeres que son más altas que la estatura media de los hombres. Hasta ahí muy bien, lo que no quita el hecho de que sigue siendo más fácil que, escogiendo un hombre y una mujer al azar, el hombre sea más alto.

    Al medir inteligencia, no soy neurólogo y tal vez esté metiendo mucho la pata, pero pienso que sí que puede haber diferencias en las capacidades potenciales entre un cerebro de hombre y uno de mujer. Como una mayor facilidad en las mujeres para memorizar y reconocer diferentes objetos simultáneamente, y una mejor visión espacial en los hombres.

    Pero con la cabeza pasa como con los músculos, que hay que ejercitarlos para alcanzar su potencial. En atletismo profesional, los hombres sacan mejores marcas que las mujeres en casi todo, por lo que podemos pensar que el potencial es mayor, aunque la diferencia sea pequeña. Sin embargo, yo me pongo a correr al lado de una mujer que haga deporte y no la alcanzo en la vida. Es decir, que se logra más entrenando que lo que por naturaleza somos capaces de lograr. Pues con la inteligencia igual. El efecto Flynn tenía que ver con que los jóvenes en una sociedad desarrollada se enfrentan con problemas abstractos cada vez con más frecuencia, lo que desarrolla su inteligencia en este campo. Que no es que se nazca más inteligente, sino que la sociedad en la que vivimos nos prepara mejor para resolver esos tests. (Aunque estamos peor preparados para sobrevivir en la jungla).

  7. 7 octubre, 2014 en 10:03

    Abraham

    Como comento en la entrada los famosos test de inteligencia básicamente miden cultura y desarrollo educativo.

  8. MFC
    7 octubre, 2014 en 10:38

    Sólo dos preguntas:

    ¿Si los argumentos de las diferencias estadísticas en CI por factores como el sexo o la raza son cosa de supremacistas blancos, cómo se explica que las medias más altas correspondan a judíos askenazi y asiáticos?

    ¿Y por qué es aceptable que individuos de diferentes etnias sean de media más altos, más fuertes o más longevos que otros, pero no que puedan tener más CI?

    Un saludo.

  9. 7 octubre, 2014 en 12:22

    Me DUELEN LOS OJOS cuando leo “coeficiente intelectual”, es Cociente, Cociente Intelectual.

  10. Blueoriol
    7 octubre, 2014 en 13:10

    “¿Y por qué es aceptable que individuos de diferentes etnias sean de media más altos, más fuertes o más longevos que otros, pero no que puedan tener más CI?”

    Evidentemente que si pueden, pero ya te dijo ateo que el CI mide essencialmente la cultura y el desarrolo educativo. Por eso las medidas mas altas corresponden a asiaticos, por el desarrolo educativo.

    Hay realmente pocos campos en que pueda medirse realmente la inteligencia. Las matematicas y la musica (seguro hay otros que desconozco) son campos en donde un niño puede competir con un adulto con mucha mas formación y cultura y en donde se han dado casos de auto-didactismo real. Pero son campos muy concretos y no se pueden extrapolar en una gran generalización. Porque hay gente muy inteligente en esos campos y muy pero muy incompetente en otros.

    Al final estos estudios de CI, indican mas situaciones sociales concretas de los estudiados que la inteligencia per se de los mismos.

  11. Abraham
    7 octubre, 2014 en 13:35

    Sí, jeje. Y lo ha puesto nada menos que tres veces en el artículo…

  12. 7 octubre, 2014 en 13:43

    MFC

    “¿Si los argumentos de las diferencias estadísticas en CI por factores como el sexo o la raza son cosa de supremacistas blancos, cómo se explica que las medias más altas correspondan a judíos askenazi y asiáticos?”

    Pues porqué los argumentos racistas son previos al estudio del CI y luego como ocurre siempre con las creencias, los datos que no concuerdan con la creencia se descartan directamente. Hace un tiempo en una entrada sobre evolución sobre los nuevos datos de hibridación entre humanos y neandertales y denisovanos escribí

    “Y para colmo de esta paradoja, en un claro caso de justa ironía poética, somos los supuestamente “superiores” euroasiáticos (los individuos de tez más blanca y elegidos por la deidad judeocristiana como pináculo de la creación) los humanos más mestizos, resultado misceláneo de tatarabuelos sapiens con neandertales. Así resulta que al final, la ciencia está demostrando que son los tan denostados habitantes del África negra los ejemplos más evidentes de la pureza de la especie humana. No me digan que no es deliciosamente irónico. Imaginen por un momento si la ciencia hubiera encontrado que esa llamativa y “vergonzante” (a los ojos de los interpretadores habituales de los libros sagrados) mezcla se hubiera dado entre antepasados de los actuales subsaharianos de piel oscura y neandertales o denisovanos y los europeos hubiéramos quedado al margen de esta mezcla. Sin duda alguna, ello hubiera apoyado a todos los discriminadores, supremacistas, racistas y portadores de la pureza genética en la defensa de sus alocadas posturas, reforzando sus argumentos para denigrar, humillar y degradar a los inocentes actuales descendientes africanos categorizándolos como subhumanos indignos de la posesión de un alma definidora de humanidad. Pero como en realidad los mestizos, los impuros, los híbridos, los manchados, los genéticamente mezclados somos los euroasiáticos raciales (europeos en general y blancos germánicos arios y anglosajones norteamericanos y demás hijos del glorioso imperio británico en particular) pues aquí paz, silencio y después gloria. No sea que se destruya todo el tinglado tan arduamente elaborador a través de siglos de justificación de la explotación y se nos pueda echar en cara nuestra oscura mácula.”

    “¿Y por qué es aceptable que individuos de diferentes etnias sean de media más altos, más fuertes o más longevos que otros, pero no que puedan tener más CI?”

    No es que algo sea más o menos aceptable, es que si algo no se puede medir adecuadamente, como pasa con la inteligencia, es directamente vergonzoso, cuando no criminal utilizar esos “datos” como base para la discriminación cuando no para justificación de la persecución. Cuando se encuentre una medida acertada entonces podremos hablar.

  13. 7 octubre, 2014 en 13:46

    Sacado directamente de la Wikipedia:

    “Aunque bien es cierto que hasta la 22.ª edición del Diccionario de la lengua española, publicada en 2001, se recogía el término «coeficiente» con entrada propia, a partir de marzo de 2012, fecha en la que se incorporan a las 1697 modificaciones aprobadas desde septiembre de 2007, la Real Academia Española añade a la página electrónica del avance de la vigésima tercera edición de su Diccionario, como «artículo enmendado», al término «cociente», recogiendo así el uso que se da en el campo de la psicología en español desde al menos 1978. Cabe destacar que los dos términos han coexistido, incluso juntos en una misma página, en varias publicaciones especializadas.”

    Es lo que tiene no estar a la última en etimología.

  14. 7 octubre, 2014 en 13:56

    Por cierto de la entrada correspondiente del DRAE sacado ahora mismo:

    Coeficiente:

    (De co- y eficiente).

    ~ intelectual.

    1. m. Psicol. Cifra que expresa la inteligencia relativa de una persona y que se determina dividiendo su edad mental por su edad física.

    http://lema.rae.es/drae/srv/search?id=UCcl4DO9bDXX2OqDFzoo

  15. valis
    7 octubre, 2014 en 14:49

    Ateo

    te copio las palabras de zubiri

    El consenso científico sobre el estudio de la inteligencia general, g, “como estructura claramente jerárquica en la que se identifica un factor general de orden superior (g) y una serie de capacidades o dominios aptitudinales más específicos” es en realidad amplísimo en torno a la validez del concepto mismo y su carácter esencialmente genético. Las hipótesis alternativas, aunque disfrutan de gran difusión en los medios, como la “inteligencia emocional”, en realidad tienen un respaldo empírico muy inferior. La posición según la cual la inteligencia general no es un concepto científico no es “escepticismo” sino, más bien, negacionismo.

    saludos

  16. valis
    7 octubre, 2014 en 15:01

    perdon, me lo deje

    Prácticamente todos los estudiosos bona fide, sin comillas, incluso los partidarios de las hipótesis ambientalistas, reconocen que existe una brecha racial o poblacional en la inteligencia general, manifiesta rutinariamente desde el análisis de los primeros test hace más de un siglo.

  17. 7 octubre, 2014 en 15:30

    Valis

    Pues dinos como Zubiri mide la inteligencia general. Y ya de paso también los estudios en donde se muestran las diferencias raciales en inteligencia.

  18. valis
    7 octubre, 2014 en 15:48

    ehhhh…,,ci y los estudios que demuestran las diferencias estadisticas por factores como sexo y raza tal vez?

  19. valis
    7 octubre, 2014 en 16:19

    y contestame tu.Si el argumento racista es anterior al estudio, y los datos que no concuerdan se descartan, publicandolos aparentemente, ¿porque te estas tomando la molestia de refutar la validez de lo descartado?

  20. 7 octubre, 2014 en 17:26

    Valis

    Porque si lees mi postdata de la entrada todavía hay muchos (entre los cuales tú pareces estar incluido) que no se han dado cuenta que el CI no mide inteligencia y encima usan de forma machista y racista.

  21. 7 octubre, 2014 en 17:31

    Valis

    “…ci y los estudios que demuestran las diferencias estadisticas por factores como sexo y raza tal vez?”

    ¡Maravilloso! Te digo que los estudios basados en el CI llevan décadas desprestigiados porque NO MIDEN INTELIGENCIA y me contestas que son esos mismos estudios los que demuestran la diferencia de inteligencia ligada al sexo y a la raza. Pues tu mismo.

  22. valis
    7 octubre, 2014 en 17:57

    y zubiri afirma lo contrario, los estudios de inteligencia miden lo que miden y discutiendo sobre unos estudios que niegas, y tu me pides que te los muestre y como los miden Maravilloso no.. Supercalifragilisticoespialidoso

    Y eso de los datos que copntradicen las perversas intenciones ocultas y se desechan publicandolos, comop anda? No seras tu el que antepone sus creencias igualitarias, buen rollito antes que evidencias?

  23. 7 octubre, 2014 en 18:10

    Valis

    “…y zubiri afirma lo contrario,…”

    ¿Zubiri que parte del efecto Flynn no ha entendido?

  24. 7 octubre, 2014 en 18:11

    Con respecto a la famosa cuestión de la inteligencia, yo detecto varios problemas.

    El primero es que cada vez hay más datos de que nuestro cerebro no es un todo homogéneo sino que parece funcionar por “módulos” o redes neuronales especializadas en diversas funciones cognitivas, que además han ido evolucionando en momentos muy dispares y que no están ligados entre sí e incluso muchas veces son contradictorias, es decir que las personas con un razonamiento abstracto muy bueno pueden ser luego perfectos inútiles sociales. Y si definimos la inteligencia de un modo darwiniano, no podemos dejar de lado aquellos aspectos que por nuestra cultura o formación nos parezcan menos importantes. Y eso me lleva al segundo problema que he discutido mucho en mi entorno.

    Como investigador estoy casi siempre rodeado de personas con parecidas “aptitudes” o “preferencias”, lo que en el mundo anglosajón llaman el mundo académico. Y en este “entorno” controlado vemos por ejemplo que muchas veces no los “mejores” científicos, medidos por ejemplo por si publican en las mejores revistas o hacen importantes contribuciones son los que “sobreviven” (ejemplos en la historia de la ciencia los hay a montones) y acaban teniendo más éxito profesional. Y en cambio, muchas veces otros científicos que dentro de nuestro entorno “de pares” se consideran mediocres y faltos de originalidad y que no han aportado nada reseñable, medran mucho y muy alto. Y como académicos siempre los despreciamos pero ¿el individuo que dedica su tiempo a camelarse a la junta de la facultad o buscando alianzas para medrar podemos considerarlo menos inteligente que, el que como un personaje de ficción, se parece al profesor loco del cine sólo interesado y entregado en cuerpo y alma a encontrar la forma de medir la distancia de un quasar lejanísimo? ¿no será que como los científicos definimos los conceptos estamos teniendo una visión sesgada de la realidad y sin querer llamamos “inteligencia” a las facetas que mejor se nos dan a nosotros?

    En los famosos test de CI casi siempre salen en primer lugar grandes científicos como Einstein o músicos como Mozart, profesiones en donde al destreza matemática es fundamental (no por casualidad algunos de los grandes matemáticos de la Grecia clásica eran unos enamorados del conocimiento musical) o eruditos del tipo de filósofos y similares con una gran pericia en el estudio y la escritura. Dos aptitudes que hemos cultivado durante unos pocos milenios y que estaban ausentes o no eran tan necesarias en el 99% del tiempo que hemos vivido como homínidos y en cambio faltan individuos que han tenido un evidente éxito social.

    Y lo digo por propia experiencia, siempre he minusvalorado a esa inmensa mayoría de humanos que pierden su tiempo viendo programas de telebasura o comprando revistas del corazón, pensando (como buen occidental educado en el progreso) que nuestro cerebro estaba adaptado a las grandes preguntas, pero ¿en realidad esas personas pierden el tiempo?

    Esa información que tratan sobre amoríos, engaños y demás es muy llamativa (y muy importante) para un primate social, que vive en un grupo nómada de unas pocas decenas de individuos, ya que es fundamental saber todos los cotilleos de cada miembro del grupo, conocer su estado de ánimo y hay que dedicar mucho tiempo y esfuerzo a congraciarse con aquellos que están tanto por encima como por debajo de nuestra posición social, porque de ello puede depender en un momento dado nuestra propia supervivencia o la de nuestros allegados. Otra cosa, es que ahora ese “modulo” perfectamente adaptado a nuestro pasado (es lo que tiene la evolución, que no puede sacarse ningún as de la manga) pueda estar desaprovechado o incluso funcionar mal en la nueva situación creada hace unos pocos milenios o décadas de sobreinformación social. Entonces, el individuo enganchado a los culebrones es menos inteligente que un científico? pues a día de hoy y después de múltiples lecturas yo no lo tengo tan claro y dejo abierta la pregunta.

    P.D.
    Y no sigo porque podría llenar hojas y hojas, solo decir que siento esta larga parrafada.

  25. valis
    7 octubre, 2014 en 19:04

    Entender, perfectamente supongo No se si lo atribuye a heterosis, educacion, alimentacion,En realidad, no se si es que no lo conoce o como, yo, no ve como desautoriza los estudios … Preguntaselo a el, a ver si no hace como tu y pasa de responder aunque repitas la pregunta
    Esa bien defender tu ideologia, pero el negacionismo ante las pruebas que la cuestionan…

  26. 7 octubre, 2014 en 19:11

    Valis

    ” No se si lo atribuye a heterosis, educacion, alimentacion…”

    Pues por eso mismo los CI no son una medida válida de la inteligencia desde hace décadas, porque se sabe que dependen (y muy mucho) de verdades de perogrullo como que si el niño está bien alimentado o no, si vive en un entorno donde se le maltrata o se le permite que desarrolle sus capacidades, de si tiene que trabajar o puede dedicar todo su tiempo a los estudios, de si es de clase alta o humilde y un larguísimo etcétera de condicionantes sociales. Si a tener en cuenta estas dramáticas limitaciones le llamas ideología es que no sabes nada de controles en un estudio científico.

  27. 7 octubre, 2014 en 19:14

    Valis

     

    Te dejo este video que incluí en

    https://lacienciaysusdemonios.com/2014/09/02/las-matematicas-son-dificiles-para-las-mujeres-y-los-negros/

     

    a ver si lo entiendes de una vez

  28. valis
    7 octubre, 2014 en 19:24

    completamente de acuerdo.Factores ambientales y epigeneticos influyen en la inteligencia, Ademas de los geneticos. Que es de los que hablamos. Y de la validez de los metodos de medicion Que permiten hablar de un efecto flyn ademas de diferencias segun sexo y raza

  29. 7 octubre, 2014 en 19:34

    No, esos factores influyen en lo que nosotros medimos erróneamente como “inteligencia” pero que es sólo una medida de la educación occidental para más señas. Las culturas nómadas, en donde el concepto de escolarización no tiene cabida dan unos resultados de CI como si sus niños fueran retrasados mentales o casi bonobos.

    iq_world_rank_by_country_world_distribution_of_intelligence

    Con respecto a la validez de los test de CI todavía recuerdo la anécdota del famoso neuropsicólogo Alexander R. Luria sobre el tema:

    Me gustaría poder recordar dónde leí esto, pero recuerdo haber leído que una de las razones por qué la gente en lugares como África subsahariana reciben puntuaciones horribles en pruebas de inteligencia se debe a que la prueba tiene preguntas como
    “¿Cuál de estos animales no es como los demás: vaca, pollo, cerdo y perro “.
    La respuesta que se supone que debes dar es “pollo”, porque es un ave y los otros tres son los mamíferos, mientras que ellos contestan “perro”, ya que los otros tres son los animales que crían para obtener carne.

  30. valis
    7 octubre, 2014 en 19:36

    llamame loco, pero lo de presentar la opinion de alguien, por muy astrofisico que sea, en un video de youtube como argumento irrebatible, me suena mucho. Lo dicho, Twilight zone

  31. 7 octubre, 2014 en 19:41

    Loco no pero si no entiendes el argumento, tú mismo.

    Por cierto, en esa presentación todos menos el ex rector de Harvard (el que hace la pregunta) lo entendieron ¿porqué será?

  32. valis
    7 octubre, 2014 en 20:51

    lo unico que entiendo que demuestra su anecdota de teson e inconformismo es el peso en usa de unos estereotipos raciales bastante absurdos (como te descuides, Tyson tiene mas alelos en comun con dawkins que con mobutu, pero es “Negro”) y buen rollismo falso,todos iguales en todo, es la sociedad la que provoca las diferencias.. Tu puedes aceptar que la variedad genetica humana produzca diferencias fisicas en etnias o grupos poblacionales, pero intelectivas jamas, porque va contra tus principios Un estudio tan que afirma inteligencia media superior de askenazis y los asiaticos, perspicuos esterotipos arios, es obviamente supremacista blanco

    dejemoslo, que esto puede seguir ad infinitum, dudas mutuas sobre el, por otra parte irrelevante, ci respectivo incluidas, a juzgar por tus amagos

  33. 7 octubre, 2014 en 21:09

    Cuando alguien muestre un estudio válido y no la chapuza del CI, entonces podremos hablar de diferenciar en inteligencia. Pero para eso se deberá definir muy claramente que es y que no es inteligencia.

  34. Blueoriol
    7 octubre, 2014 en 21:11

    “llamame loco, pero lo de presentar la opinion de alguien, por muy astrofisico que sea, en un video de youtube como argumento irrebatible, me suena mucho.”

    Primeramente no se presentó como verdad irrebatible (eso es un sesgo tuyo, ademas injustificado) sino como ejemplo.
    ¿Si te hubiese citado el parrafo de un libro te parecería mejor? ¿O tu fobia tambien se extiende a lo escrito ademas de al audiovisual?

  35. Darío
    7 octubre, 2014 en 21:36

    Pero para eso se deberá definir muy claramente que es y que no es inteligencia.

    Este es el núcleo del problema: mientras no tengamos una definición adecuada y aceptada como norma sobre lo que es la inteligencia, podemos estar dando vueltas en la noria con matemáticas que no explican algo pero que apantallan a mucho ingenuo.

    Los defensores del CI me recuerdan mucho a Skinner: una buena herramienta, unos procesos interesantes … que descansaban sobre la nada conceptual conductista. De hecho, y ahora me lo parece así, hay un cierto comportamiento parecido porque ambos parten del empirismo psicológico. Y ya se ven los resultados.

  36. 8 octubre, 2014 en 18:50

    Recuerdo una entrevista de Investigación y Ciencia a un catedrático de psicología de la UB. Dijo el buen hombre: No sabemos qué es la inteligencia, pero la medimos exactamente. ¡Tiene bemoles la cosa oiga!

  37. 8 octubre, 2014 en 19:01

    F.Joya, igual voy a hacer una mala comparación, ya que mis conocimientos en psicología son escasos, pero recuerdo que hubo una época en la que no se sabía que era exactamente la luz, sin embargo se podía medir su intensidad. La medición de la manifestación de un fenómeno no siempre va ligado a la completa comprensión de lo que produce ese fenómeno, ni siquiera del fenómeno en sí mismo. De hecho en biología es muy común conocer muchos fenómenos (que se pueden medir), pero no conocer los mecanismos moleculares que lo producen.

  38. Darío
    8 octubre, 2014 en 20:35

    Pues sí, en física y en química se sabía del átomo y de los electrones aunque no se había visto uno sólo, pero todos estaban de acuerdo en el modelo porque éste funcionaba, y explicaba muchos fenómenos y permitía hacer predicciones, que de otra manera, eran imposibles.

    Y el problema con la inteligencia es que tenemos muchos modelos cada uno a según que escuela, y a que gusto quiere satisfacer. Y las bases matemáticas y filosóficas de muchas de ellas son, por decirlo suavemente, harto cuestionables.

  39. 8 octubre, 2014 en 21:41

    Manuel. Efectivamente es mala la comparación. Se mide la intensidad de la luz, es decir un efecto suyo bien definido por convenio científico, no se mide la luz misma. La psicología no pretendía con los tests de inteligencia medir un fenómeno de ésta bien definido, sino medir la inteligencia misma.

  40. Blueoriol
    9 octubre, 2014 en 11:42

    Creo que el problema es, ¿como sabemos que parte se debe a la inteligencia y que parte se debe a la situación social?

    ¿Porque los africanos son menos inteligentes? ¿Porque dejan de ser menos inteligentes cuando no viven en africa?

    Parece a todas luces indiscutible, que una persona mas culta y con formación tendrá mejores resultados en estas pruebas que una persona inculta y sin formación.
    Entonces, tal vez, estas pruebas, si señalen en cierta medida el grado de inteligencia en cierto ambito. Pero si ademas señalan otras cosas, como la situación economico-social, entonces debieramos añadir a la prueba algo como cierta clase de grupo de control para descartar estas situaciones ajenas a la “inteligencia per se”.

  41. 9 octubre, 2014 en 12:46

    Blueoriol

    El tema central de todo este asunto es que se intenta medir inteligencia con un examen tipo test, es decir que se mantiene la visión clásica académica del siglo XIX (cuando no anterior) de confundir inteligencia con erudición. Los exámenes (como todo el mundo debería saber ya a estas alturas) miden conocimientos no aptitudes, por lo que es normal que las personas o los grupos peor escolarizados o con menor cultura tiendan a dar puntuaciones más bajas en estos exámenes.

    Además, con estos test ni siquiera se pueden comparar grupos de niños en principio equivalentes, como por ejemplo los pertenecientes a distintos colegios de la misma ciudad, porque yo tengo una anécdota personal muy curiosa sobre este tema. En mi época, cuando llegábamos a octavo de la ya antigua EGB (allá por la época de Maricastaña) se nos hacía el famoso CI, en teoría para orientarnos sobre nuestro futuro y posibilidades. Y como mi prima y yo teníamos la misma edad lo hicimos a la vez. La única diferencia era que aunque ambos vivíamos en Madrid, ella acudía a un colegio privado de cierto renombre mientras que yo asistía al colegio público de un barrio humilde. Si tuviéramos acceso a esos datos mucho me sorprendería que los estudiantes de mi colegio hubiéramos sacado mejor nota media que los del colegio privado. Pero es que dejando de lado la diferente calidad de la enseñanza recibida y el entorno socioeconómico tan dispar de ambos grupos (en mi clase había demasiados niños provenientes de familias desestructuradas o tan humildes que algunos rozaban la pobreza más extrema), es que bastantes años después, cuando ambos éramos estudiantes universitarios, mi prima me contó que en su colegio, en las semanas previas al famoso examen del CI los profesores les habían estado preparando con cuestionarios similares de años anteriores además de con consejos de cómo enfrentarse al cuestionario, como distribuir el tiempo, etc., es decir aconsejando como optimizar el resultado. Por supuesto, en mi colegio bastante tenían nuestros profesores con intentar llegar al final del temario (cosa que nunca pudieron conseguir por cierto) como para andarse con florituras.

    Y esa misma diferencia en preparación, consejo y ayuda académica por parte del profesorado se volvió a repetir cuando ambos primos nos enfrentamos a la famosa selectividad para ingresar en la Universidad. En su colegio orientaron todo el curso de COU hacia el examen de selectividad, clases de refuerzo incluidas (por supuesto por un módico suplemento de la ya abultada matrícula escolar) porque el prestigio del colegio dependía del porcentaje de aprobados, mientras que en mi instituto (por supuesto público) los profesores intentaban por todos los medios conseguir llegar al fin del temario, con los previsibles resultados de ser modernos Aquiles que persiguen a la siempre inalcanzable tortuga que llevaba el último capítulo del libro de texto.

    En resumen, no hay que ser científico en activo para darse cuenta de que a este tipo de experimentos les faltan controles tan básicos que hacen imposible extraer ninguna conclusión creíble de ellos. Si en mi campo, la inmunología, yo presentara un estudio con esas terribles fallas metodológicas, o si cuando actúo como revisor para una revista científica del trabajo de otros colegas ellos cometieran esos errores, ten por seguro que no se publicaba nada ni en la hoja parroquial de Villaarriba del Boniato.

    Y ya para terminar este largo discurso decir que hasta que no se diseñen métodos más sofisticados, algo así como medir reacciones cerebrales ante estímulos perfectamente diseñados para obviar el sesgo académico del examen, seguiremos midiendo cosas varias a las que llamaremos erróneamente inteligencia.

  42. 10 octubre, 2014 en 0:51

    Un modesto (y pretencioso a la vez) aporte: quizás necesitamos dos palabras diferentes, una para referirnos a las capacidades de procesamiento de información y resolución de problemas innata de un individuo, y otra para referirnos a las habilidades actuales en resolución de problemas y procesamiento de información de un individuo.

    A lo que voy es que mucho del debate sobre si los tests de inteligencia sirven o no, está en realidad avocado a si la inteligencia es en realidad innata o adquirida (y en qué grado), en vez de debatir sobre si un test de inteligencia es efectivamente una muestra representativa de las habilidades o no (en el caso de inteligencia como habilidades adquiridas); o en el otro caso, de una medición predictiva del rango de aprendizajes a futuro esperables para una persona (inteligencia como capacidad innata).

    En cualquier caso, es cuestionable la importancia del Factor G versus la modularidad del cerebro humano. O dicho de otra forma, pienso que pretender medir unidimencionalmente la inteligencia es como hacer la descripción física de una persona sólo diciendo su estatura.

  43. congreve
    10 octubre, 2014 en 1:05

    Tengo una duda.
    Sin pretender que esto sea óptimo, claro ni preciso, los diccionarios definen a la inteligencia como la capacidad de conocer, aprender, entender, adaptarse a situaciones, resolver problemas.-
    Supongo que como las cosas a conocer, entender y aprender, los problemas a resolver y las situaciones a las que adaptarse son infinitos, nunca podremos comprobar que A es capaz de más logros que B por medio de tests (no sé si el plural está bien) puesto que éstos también deberán ser infinitos.
    Pero aún cuando encontráramos un método aceptado por todos para medir la inteligencia general de las personas ¿qué significaría que A sea 5% más inteligente que B? ¿podemos confiar más en una teoría que exponga A que en la de B que la contradice? ¿las ideas de A serán 5% más acertadas que las de B? Da igual si A y B son individuos o grupos de personas.

  44. Abraham
    10 octubre, 2014 en 12:00

    Estuve tentado antes a poner la definición del diccionario, congreve, pero la verdad es que es demasiado ambigua. Al ser la inteligencia un conjunto de capacidades, algunas que quizás ni conocemos, pues es complicado. Es como definir normalidad. Me explico. Digamos que una persona es normal si sus rasgos, peso, estatura, etc coinciden con la media estadística de una población. Ahora cogemos una persona cualquiera al azar y resulta que tiene una nariz normal, y unas manos normales, pero es más alto de lo normal y tiene los ojos desviados. ¿Cómo de normal es? ¿A qué le damos más peso a la hora de evaluar la normalidad, a los rasgos faciales o a la estatura? ¿O consideramos todos los rasgos por igual? ¿Y si algunos rasgos no se han tenido en cuenta porque hasta ahora no había nadie que tuviera esos rasgos diferentes? Digamos que aparece alguien con los globos oculares de color azul, habría que añadir esa nueva categoría (color del globo ocular, no del iris) para evaluar la normalidad.
    Y sin embargo, somos capaces de decir en apenas unas décimas de segundo, si la persona que estamos analizando es normal o no, si tiene algún rasgo especialmente prominente o carente.

    Pero el mayor reto a la hora de medir la inteligencia es lo que apuntaba ateo, que no se mide inteligencia sino erudición. Pongamos por ejemplo la competencia de sumar dos números enteros. Para evaluar la erudición, le preguntas a un niño cuánto suman dos más tres, y si te dice cinco, es que sabe sumar. Si no dice cinco, no sabe sumar. Y hasta aquí es cómo evalúan las pruebas.
    Medir la inteligencia en esta competencia concreta es evalúar cómo de rápido es capaz de aprender el niño dicha competencia, si es que llega a aprenderla. Tenemos que partir con niños que no sepan sumar. Si uno aprende la competencia en menos de una hora, podemos decir que es muy inteligente para sumar enteros. Si otro necesita una semana, también es inteligente, aunque menos. Si otro, por mucho que estudie e insista, no logra sumar correctamente al cabo de los años, no es inteligente para sumar enteros, lo que no quita que pueda ser inteligente en otras competencias.
    Además queda la duda de si ha aprendido a sumar dos números enteros o sólo ha memorizado que dos más tres son cinco, en cuyo caso lo que tiene es inteligencia para memorizar.
    Y tendrías que aislar otros factores que pueden influir en el interés del niño por aprender, como problemas que pueda tener en casa que le distraen, problemas de visión, que le dé más importancia a socializar, que tenga hambre, que esté cansado porque lleva cuatro horas dando clases o porque anoche se acostó tarde, etc.

    Si después de todo logramos medir de verdad la inteligencia, y resulta que los chinos son más inteligentes, ¿cuál sería el problema? Mientras no intenten extinguirnos alegando que son una raza superior, no veo por qué es un problema que convivan personas más inteligentes con otras menos inteligentes (lo mismo que no es un problema que yo tenga que convivir con feos :P). Primero por lo que dice ateo, que la media de los chinos sea más inteligente que los españoles no significa que no haya españoles más inteligentes que muchos chinos. Y segundo por lo que expuse en mi primer comentario, que podrán tener más capacidad, pero tienen que desarrollarla para que esa capacidad se convierta en competencia.

  45. valis
    10 octubre, 2014 en 18:08

    que una persona sea superior a otra por tener un ci, una talla o la minga mas grande que otra, lo direis vosotros. Que igualmente por eso lo sea una etnia, idem.

    desechar el consenso cientifico mayoritario, esgrimido como arma habitual, sobre que es inteligencia y su medicion, porque va contra contra nuestrios ideales igualitarios, es negacionismo seudoesceptico,

    Acusar de intenciones racistas blancas a estudios que son un zasca al supremacismo ario, bocachanclismo absurdo

    Admitir que la diversidad genetica humana se traduce en diferencias fisiologicas entre razas, pèro jamas en diferencias intelectivas, es buenrollismo irreal

    Cabrearte y condenar al ostracismo al que te contradice, como haria una Logos cualquiera, revela las inseguridades propias

    .”La primera virtud del hombre fue la duda, el primer defecto la fe” Se nota, manda huevos!

    Un saludo, ateo6666

  46. 10 octubre, 2014 en 18:52

    valis

    ” desechar el consenso cientifico mayoritario, esgrimido como arma habitual, sobre que es inteligencia y su medicion, porque va contra contra nuestrios ideales igualitarios, es negacionismo seudoesceptico,”

    No sé de donde te sacas eso del consenso científico sobre el CI. Si hubieras leído toda la entrada hubieras visto por ejemplo que había añadido un link reciente

    http://www.cell.com/neuron/abstract/S0896-6273%2812%2900584-3

    publicado en la mejor revista de neurología en donde se cuestiona (una vez más) esa decimonónica medida. Te dejo con una de sus conclusiones:

    ” The higher-order “g” factor is an artifact of tasks recruiting multiple networks”

    Y como te vuelvo a repetir por enésima vez, estos datos no son nada más que otro clavo más contra ese tipo de mediciones, ya que después del descubrimiento del efecto Flynn ningún investigador serio debería seguir usando esa obsoleta y errónea medida. Otra cosa es que el mundo de las ciencias sociales todavía está muy lejos de los estándares de calidad de otras disciplinas.

    Porque de lo contrario si nos creemos que de verdad estos test miden inteligencia, tal y como indicaba en esta entrada que parece que no has leído, entonces llegaremos a

    “la absurda conclusión que la generación actual es la más inteligente de toda la humanidad”

    y que los humanos de hace un par de milenios eran prácticamente retrasados mentales. En resumen, eso en ciencia se llama refutar una hipótesis.

    Respecto a lo de condenarte al ostracismo, cuando has comentado hasta la saciedad (unas 10 veces) esta entrada podría considerarse pura paranoia.

  47. 10 octubre, 2014 en 19:10

    Valis

    Fíjate lo absurdo del CI que en Kenia aumenta en un punto anual. Es decir si ahora tuviera por ejemplo 85 (sigue siendo un país subdesarrollado) eso querría decir que sus niños están en el límite bajo de la normalidad respecto a los europeos. Pero entonces, los padres kenianos de estos hijos tendrían de media un CI de unos 60 puntos (si consideramos los 25 años como los del recambio generacional), es decir los padres tendrían serios problemas de desarrollo intelectual. Pero es que los abuelos de estos niños kenianos hubieran tenido ¡un CI de menos de 40!, es decir según las normas usuales en estos casos, esos kenianos de hace 50 años hubieran tenido

    “Capacidad de autocuidado sólo bajo supervisión. Necesitan atención de enfermería. Poseen pobre comunicación verbal.”

    Mira tú, un país completo de deficientes mentales. Será por eso que los kenianos no se pudieron independizar del Imperio Británico hasta que no aparecieron nuevas generaciones más inteligentes que los monos.

    Por cierto los aborígenes australianos siguen teniendo un CI de entre 50 y 60 ¡hay que ver las cosas que tiene la evolución!

  48. Eduard
    11 octubre, 2014 en 9:06

    Creo que la defensa a ultranza de los test de medición del CI se convierte en una postura de cerrazón ilógica. Me quedo con la frase “miden lo que miden” añadiendo que nuestro problema es que en realidad no sabemos que es lo que están midiendo. Personalmente me encontrado con test de secuencias lógicas en los que cabía más de un resultado (era posible establecer varios resultados, todos ellos basados en criterios lógicos) ¿Por qué deberíamos darle mayor valor al resultado oficial del mismo?.
    Por otra parte si en lugar de diseñar las pruebas de medición del CI tal como se hacen, estuvieran basadas en la resolución de problemas básicos de simple supervivencia ¿Seguirían siendo las sociedades tecnológicamente avanzadas las que detentarían los CI más altos? Estoy convencido que no ¿Alguien cree que encontrar soluciones a problemas de simple supervivencia no es una forma de inteligencia?

  49. 11 octubre, 2014 en 11:32

    Sacado de la Wikipedia

    “El Neocórtex no es una parte del cerebro exclusiva del Homo sapiens, sino que también está presente en los primates en general. Originalmente se atribuía la evolución del Neocórtex al cambio de estilo de vida de algunos primates, como por ejemplo la impuesta por el bipedismo o el cambio de dieta. Sin embargo, los investigadores Aiello y Dunbar encontraron más bien una relación directa entre el tamaño del neocórtex y la cantidad de miembros que forman grupos sociales. Mientras más grandes los grupos sociales, mayor es el neocórtex. Esto da un indicio de que el desarrollo y evolución del neocórtex (y de la inteligencia) fue impulsado principalmente por la necesidad de mantener complejas relaciones sociales (como la cooperación, la competencia, la alianza, el engaño, etc).”

    En nuestro medio natural, el hombre no necesitaba habilidades mentales para determinar el próximo eclipse de luna, sino que le era primordial explorar todas las relaciones sociales posibles para facilitar su supervivencia, sobre todo porque cuando un humano desarrollaba una nueva habilidad (hacer un arma nueva más eficiente para cazar, identificar un nuevo alimento, etc) esta se difundía rápidamente por el grupo gracias al lenguaje y la cultura ¡bendita época en donde no habíamos inventado las patentes!. Y claro, en esas facetas sociales los científicos no somos muy hábiles, o eso al menos es la idea generalizada que se tiene de nosotros.

  50. 11 octubre, 2014 en 11:55

    Los antropólogos han encontrado bastantes culturas aborígenes que son básicamente anuméricas, que por no tener no tienen ni nombre específicos para los números mayores de 5, 10 o 20 unidades. ¿Eso significa que como no saben contar (ni por tanto comprenden series numéricas, base de muchas de las preguntas de los CI) son menos inteligentes? sobre todo cuando están perfectamente adaptados a su entorno y son capaces de conocer y diferenciar a cientos de especies de animales y plantas, sus propiedades y la forma de extraer alimentos, remedios y utensilios de su complejo y difícil medio ambiente. Y lo más llamativo de todo esto es que cuando los antropólogos estudiaron la “economía” de estos pueblos observaron sorprendidos que no dedican más que unas pocas al día a sus “tareas laborales” y que cuando les explicaban que nosotros, los avanzados humanos del mundo occidental vivimos básicamente para trabajar, esos “poco inteligentes” seres no se lo podían creer. Entonces ¿a que dedican la mayoría de su tiempo los aborígenes? pues básicamente a las relaciones sociales, que son la forma de mantener cohesionado al grupo y la manera más eficiente de que todos arrimen el hombro para la supervivencia del grupo sin que nadie se aproveche de los demás.

  51. Blueoriol
    11 octubre, 2014 en 12:15

    Eduard.
    Me parece muy acertada la idea de incluir supervivencia básica como paramentro para medir la inteligencia.
    Resulta que si cogemos a los que tienen mayores resultados según las pruebas de CI actuales y les hiciesemos pruebas consistentes en cazar, pescar, hacer fuego, hacer herramientas, hacer cuerdas…, entonces gente que actalmente son (según las pruebas de CI) virtualmente discapacitados se convertirian en genios mientras que gente que tiene un CI muy alto se convertirian en ineptos.

    Y es ahí donde entra en juego ese sesgo que señalaba ateo: Tendemos a considerar inteligencia aquello que es importante para nosotros, aquello que se nos da bien, aquello que nos gusta e incluso aquello que nos hace sentir bien.
    Tendemos a valorar esas competencias que son importantes en nuestro ambito porque tienen valor para nosotros y porque desconocemos el valor de otras competencias en otros ambitos. Para alguien del primer mundo saber encender fuego (en la forma primitiva) carece de valor porque como no percibe su necesidad (puesto que esta no existe en su vida) tampoco percibe su importancia.

  52. Salador
    16 octubre, 2014 en 23:39

    “Me parece muy acertada la idea de incluir supervivencia básica como paramentro para medir la inteligencia”.

    Pues incluyámosla. Rambo sacaría un 10 y Hawking un cero patatero. Y en cuanto a habilidades como cazar o a hacer fuego, con la mano desnuda y unas piedras, sólo demuestra que se está en una situación de extrema necesidad, lo cual requiere despertar el ingenio, la destreza… la inteligencia?. Yo no dispongo de estos conocimientos, no vivo siguiendo las fases de la luna ni diferencio el canto de los grillos. Aún así, sobrevivo, ¿Habré perdido inteligencia por el camino?

  53. Eduard
    17 octubre, 2014 en 12:08

    No, Salador, no has perdido inteligencia. Simplemente las necesidades de tu entorno condicionan el modelo de inteligencia. Y precisamente esto es lo que demuestra que las pruebas de inteligencia están viciadas al no tener en cuenta los condicionantes externas de la persona. La conclusión evidente, como ya se ha dicho por activa y por pasiva, es la escasa fiabilidad de tales pruebas en cuanto a lo que realmente están midiendo.

  54. Blueoriol
    17 octubre, 2014 en 17:09

    Salador:

    “Pues incluyámosla. Rambo sacaría un 10 y Hawking un cero patatero. Y en cuanto a habilidades como cazar o a hacer fuego, con la mano desnuda y unas piedras, sólo demuestra que se está en una situación de extrema necesidad, lo cual requiere despertar el ingenio, la destreza… la inteligencia?. Yo no dispongo de estos conocimientos, no vivo siguiendo las fases de la luna ni diferencio el canto de los grillos. Aún así, sobrevivo, ¿Habré perdido inteligencia por el camino?”

    Bien, esta última pregunta haztela al revés y entenderás mi punto de vista.
    Un indigena del Amazonas ¿Es menos inteligente que tu? o es que las pruebas están hechas para medir unas capacidades concretas. De la misma manera que tu no requieres esas capacidades y eso no te convierte en menos inteligente, un indigena del Amazonas no requiere esas capacidades que miden los test de CI y no por ello se convierte en menos inteligente.

    Por cierto, el ejemplo es malíssimo. Hawking es una persona real mientras que Rambo es ficticio.
    Aparte queda el hecho de que Hawking sería incapaz de sobrevivir no por una questión de capacidad mental sino por una enfermedad que le produce una discapacidad física. Sospecho que si Hawking hubiese nacido en la selva y pudiese tener plenas capacidades físicas, no tendría problemas en aprender a cazar, pescar o hacer fuego, en resumen en sobrevivir.
    Ahora bien, lo que no podemos saber es lo que hubiera sido de Rambo si en vez de al ejercito hubiese ido a la Universidad porque ese tipo de inteligencia no la sabemos medir o no nos interesa medirla y entonces no la podemos extrapolar como si podemos hacerlo en el caso de Hawking.

  55. rara_avis
    18 noviembre, 2014 en 20:25

    Aunque llego un poco tarde he leído toda la discusión porque me ha enganchado, si llega a durar más, me hago palomitas para seguirla. Supongo que en el futuro se medirá la inteligencia como la capacidad para desarrollar más las diferentes áreas del cerebro o algo así. Esto me ha recordado a una noticia que leí hace tiempo (como no miré los estudios desconozco hasta qué punto eran fiables), sobre que los taxistas de Londres tenían una zona del cerebro muchísimo más desarrollada que la media, ya que tenían que aprenderse un número enorme de calles y su localización. Entonces, según los test tradicionales hechos en el colegio, puede que fueran gente de un CI medio, pero sin embargo tenían un cerebro privilegiado para otras aptitudes medibles y que se suelen considerar dentro de la inteligencia sin entrar dentro de la inteligencia emocional que tan mala fama lleva. Cabe destacar que no eran taxistas por tener ese cerebro, si no que se cree que lo tienen por ser taxistas en esas condiciones. ¿Se puede entonces tomar como válido un parámetro que mide valores cambiantes y usarlo para atribuir un valor que compare personas de diferente etnia o sexo? Malamente.

  56. 18 noviembre, 2014 en 23:47

    rara_avis

    Y no sólo eso, sino que los niños no escolarizados o los miembros de culturas aborígenes tienen valores de CI próximos a los de los deficientes mentales profundos.

  57. Txema M.
    11 enero, 2015 en 4:09

    Llego al debate cuando ha terminado, por agotamiento. Me asombra no haber visto ninguna referencia a Stephen Jay Gould. En “La falsa medida del hombre” Gould, ambientalista declarado en el tema de la de la inteligencia, impugna uno por uno todos los grandes estudios que justifican la heredabilidad genética de la inteligencia. Muchísimas de las preguntas que se han hecho aquí aparecen tratadas en ese libro. A mi entender Gould hizo un trabajo formidable y me extraña que no se cite aquí. Recomiendo ese libro a todo el mundo.

  58. 11 enero, 2015 en 11:07

    Txema

    La verdad es que tienes razón. Leí el libro hace un par de décadas cuando era estudiante. Mea culpa.

  59. Txema M.
    11 enero, 2015 en 20:17

    Tranqui, pérfido ateo. Tras la entrada introduces una serie de enlaces a otras páginas tuyas que tocan el tema. En la primera de ellas (https://lacienciaysusdemonios.com/2013/05/24/a-vueltas-con-los-viejos-test-de-inteligencia/) citas el trabajo de San Stephen:

    “Pero aún así estas mediciones sirvieron de base durante prácticamente todo el siglo XX como justificación de las desigualdades entre individuos y grupos y como coartada para cualquier tipo de recortes en gasto público social, alcanzando su punto culminante en 1994 con la publicación del libro “La curva de Bell” que se convirtió algo así como en el libro de cabecera del ala más dura del partido republicano estadounidense, aunque fue refutado rápidamente por diversos estudiosos, entre ellos Stephen Jay Gould en su famoso libro “La falsa medida del hombre”.”

    En realidad el libro es de 1981. Probablemente haya alguna edición posterior a la que yo tengo en casa, de 1984, en la que incorpore alguna respuesta al libro que citas.

  60. 11 enero, 2015 en 20:46

    Txema

    Tal y como comentas la primera edición del libro de Gould es de 1981, pero tras aparecer el libro de “La curva de Bell” en 1994, Gould revisó y expandió “La falsa medida del hombre” en 1996 para refutar al mencionado libro.

  61. Txema M.
    11 enero, 2015 en 21:39

    Pues tendré que hacerme con la nueva edición. Pienso que ése es uno de los libros más importantes que he leído, así que seguro que otra lectura más (y van varias) seguirá estimulándome.

    Fué mi arma de guerra contra algunas de las opiniones que nos impartía el profe de psicología en la escuela de Magisterio. Un profe majísimo, por cierto.

  62. 18 febrero, 2015 en 18:46

    Otro mal uso de los ya tristemente famosos test de inteligencia, esta vez demostrando que los ateos somos más “inteligentes” que los creyentes:

    http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2015/02/los-ateos-son-mas-inteligentes-que-las.html

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