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¿Por qué hay artículos científicos que avalan la homeopatía, acupuntura, reiki, etc?

25 octubre, 2014

Cualquiera que haya buscado en internet sobre cualquier tema sobre salud (o incluso aunque no) habrá podido comprobar la enorme cantidad de remedios milagrosos, curalotodos y demás estafas que, bajo la cobretura de una palabrería de apariencia científica, pululan por la red. Para el común de los mortales, muchas veces es difícil distinguir cuándo el remedio de turno es legítimo y cuando no es más que un sacacuartos. Esto es especialmente cierto cuando algunas de estas pseudoterapias es respaldada por algunos médicos, tal y como sucede con la homeopatía, la acupuntura, quiropráctica, reiki, los antineoplasmones de Burzynski, etc. Sus defensores “médicos”, muchas veces con formación científica, se encargan de producir una gran cantidad de estudios que demuestran las bondades de su terapia favorita. Estos estudios, a su vez, son usados por los defensores, vamos a llamarles “amateurs”, que aparecen en cualquier blog que los critique con argumentos como “pues mira el artículo XXX publicado en la revista YYY”.

En la mayoría de los casos, una primera lectura del artículo presentado por el magufo de turno ya es suficiente para ver una gran cantidad de deficiencias. Normalmente estos artículos tienen un número muy pequeño de casos, no tienen en cuenta el efecto placebo, no usan el doble ciego, las técnicas estadísticas son deficientes, etc. Sin embargo, entre toda la morralla que hay en estos campos, sí podemos encontrar algunos casos puntuales de estudios bien hechos, con un número adecuado de casos, considerando placebo, etc. Lo curioso es que, en la mayoría de los casos, cuando otro grupo intenta replicar esos resultados obtiene resultados negativos. ¿Por qué sucede esto? ¿Quién tiene razón, el que encuentra que el tratamiento es eficaz, o el que no?
Para poder explicarlo, primero tenemos que entender qué es lo que realmente se hace en un estudio clínico. Cuando un paciente recibe un tratamiento y se cura, en realidad no sabemos si se ha curado por el tratamiento o por cualquier otra causa. De la misma manera, si el paciente no mejora, no podemos asegurar que el tratamiento no sea efectivo. Tal vez factores que ignoramos han contribuido al fracaso. ¿Cómo podemos saber entonces si un tratamiento merece la pena o no? Pues la manera de hacerlo es administrándoselo a muchos pacientes y comparando cómo reaccionan esos pacientes frente a los que no lo han recibido o han recibido otro, al que llamaremos grupo de control. Si el grupo que ha recibido el tratamiento tiene más casos de curaciones o mejoras que el de control, ya podemos empezar a decir que la terapia funciona… bueno, no del todo.
Hay muchas cosas que tenemos que tener en cuenta antes de cantar victoria. Primero, nos tenemos que asegurar de que el grupo de control y el del tratamiento sean equivalentes para todos los factores que pueden influenciar el resultado (sexo, edad, otras enfermedades, nivel económico…). Por ejemplo, si en un grupo la edad media es mucho mayor que en el otro, es esperable que sus resultados sean peores, independientemente de la bondad del tratamiento. Muchas veces los factores que hay que controlar son muy sutiles, por lo que muchos estudios quedan invalidados al descubrirse algún factor que no se ha tenido en cuenta.
Pero incluso con un control estricto de todos los factores, todavía podemos tener problemas. Y eso es debido a las bases matemáticas en las que se fundamentan los estudios clínicos. En este tipo de trabajos, se comparan dos tratamientos (o un tratamiento y placebo), y se miden las diferencias entre los resultados de uno y otro grupo. Incluso si ambos grupos son exáctamente iguales, estadísticamente sería muy improbable que obtuvieramos exáctamente los mismos resultados, por lo que la pregunta fundamental que debemos responder no es ¿cuál es la diferencia entre ambos grupos? sino ¿son estas diferencias significativas o producto de fluctuaciones estadísticas?
Para contestar a esta pregunta se tienen en cuenta dos hipótesis diferentes. La primera se llama hipótesis alternativa, que es la que queremos “demostrar”: que nuestro tratamiento funciona y es mejor que el otro, o que nada. La segunda se llama hipótesis nula. Generalmente es “no existe diferencia entre el tratamiento y placebo”, o “el tratamiento A no es mejor que el tratamiento B”. Esta se considera cierta por defecto, y el resultado final no es una “demostración” de si el tratamiento funciona o no, sino cómo de probable es tener los resultados que hemos obtenido si la hipótesis nula es cierta. Hay muchas maneras de reportar esto, pero una de las más comunes es usar el factor p o factor de significancia. Su valor es, precisamente, la probabilidad mencionada. Aunque con ciertas críticas, en medicina se empiezan a considerar relevantes resultados con un valor de p<0.05, o sea, resultados con una probabilidad menor del 5% si la hipótesis nula fuera cierta.
Como esto es un poco abstracto, vamos a ver un ejemplo simple para ilustrarlo. Imaginemos que, para celebrar las visitas que tiene el blog, los colaboradores nos vamos a tomar unas cervezas. En un momento dado, y ya con unas cuantas jarras vacías, Ateo666666 y yo nos apostamos quién paga la cuenta a cara o cruz. Ateo saca una moneda, la lanza y sale cruz…¡mierda! me toca pagar. Sin embargo, yo no estoy muy convencido. Todos sabemos que los ateos son seres inmorales, mentirosos y beben sangre humana, así que tengo la seria sospecha de que Ateo ha usado una moneda trucada, así que me hago con ella para comprobarlo.
Mi intención para demostrar la perversidad de Ateo es lanzar la moneda cinco veces y comprobar cuántas veces obtengo cara y cuántas cruz. Aquí mi hipótesis nula es que la moneda es una moneda sin trucar y por lo tanto la probabilidad de obtener cruz es del 50%. Mi hipótesis alternativa es que la probabilidad de obtener cruz es mayor del 50%. Así que empiezo a lanzar la moneda. La primera sale cruz, eso tiene una probabilidad del 50% (p=0.5). La segunda, también cruz, p=0.25. La tercera, p=0.125, la cuarta, p=0.0625 y la quinta cruz consecutiva tiene una significancia de p=0.03125. Ahí está mi prueba de la infamia de Ateo, así que corro raudo a denunciarle ante el resto de colaboradores para expulsarle por su inmoralidad.
Pero resulta que Manuel, que es un escéptico malvado, no está tan convencido como yo, y me pide la moneda para repetir el experimento él mismo. Lanza la moneda cinco veces y obtiene cara tres veces y cruz dos. La probabilidad de sacar cruz dos o más veces lanzando una moneda sin trucar cinco veces es de p=0.8125. ¿Cómo puede ser esto? Observad que mi resultado es poco probable, poco más del 3%, pero no especialmente difícil. ¿Puede ser que la moneda sea justa y yo haya obtenido simplemente un resultado extremo? ¿O está trucada y ha sido Manuel el que ha obtenido un resultado extremo? ¿A cuál de los dos experimentos debemos creer?
Para resolver el dilema, nombramos juez a J.M.. Para determinar qué creer ante estos resultados, J.M. decide hacer el equivalente a una revisión sistemática de estudios. En estas revisiones, un autor o grupo de autores recolecta los datos de todos los experimentos pertinentes y analiza estadísticamente sus resultados teniendo en cuenta la calidad de cada uno, el número de casos representados, los factores que se han tenido en cuenta, etc. En nuestro ejemplo la situación es mucho más simple. Ambos experimentos son idénticos y tienen el mismo número de casos, así que podemos analizarlos de forma sencilla. J.M. se da cuenta de que ambos resultados pueden ser considerados como resultados parciales de un experimento en el que se haya lanzado la moneda 10 veces, obteniendo cruz 7 veces y cara 3. En estas circunstancias, nuestro factor p es de 0.1719. Es decir, con una moneda que tenga una probabilidad del 50% de obtener cruz, este resultado, o uno más extremo, tiene una probabilidad de obtenerse de casi el 17.2%. Así que por mucho que me pese, me toca pagar la ronda de cervezas y ofrecer una disculpa a Ateo por haber dudado de su honradez.
Así, este es, básicamente, el motivo por el que hay algunos estudios bien realizados en los que se encuentran efectos significativos de terapias evidentemente inútiles, como la homeopatía, la acupuntura, aromaterapía, etc. Además, este efecto se ve exacervado por el llamado sesgo de publicación. Si alguien pretende publicar en una revista prestigiosa que el cáncer no se puede curar con agua mágica, ¿qué respuesta puede esperar? ¿Has descubierto que clavar una aguja en la ingle no cura el asma? Buena suerte intentando publicar eso. En cambio, un resultado sorprendente sí tiene mucha más aceptación. De forma que, cuando uno revisa los artículos publicados sobre una determinada terapia, no está obteniendo una muestra significativa, sino una sesgada hacia la existencia de un efecto terapeutico.
Nota:
Si alguien quiere calcular las probabilidades por su cuenta, en el caso de la moneda se debe usar la distribución binomial.

  1. rubenardosain
    25 octubre, 2014 en 17:37

    Buen día
    Las estadísticas y los individuos no nos llevamos bien.
    Supongamos que la probabilidad de morir partido por un rayo en una playa sea de 1:100.000 ; Parece bastante seguro ir a la playa.
    ¿Que pasa si le preguntamos al que efectivamente lo partió un rayo?
    Seguramente nos contestaría si pudiera, que la probabilidad de ser alcanzado por un rayo es del 100 %.
    No sería fácil convencerlo de lo contrario.
    En mi caso con el asunto de la homeopatía, mis números no me dan para hacer una estadística, ya que solo la aplico en mi familia y en mi ; en total contando los mayores y los niños, seremos unos 8 o 9 personas.
    Prácticamente en 30 años no consumimos remedios de los que habitualmente se compran en las farmacias.
    Si bien los remedios homeopáticos también se compran en las farmacias y los preparan farmacéuticos, creo que se entiende lo que quiero decir.
    Tal vez solo nos fuimos curando por efecto placebo, puede ser, pero es muy efectivo el asunto y no daña otros órganos, ni te genera otras enfermedades a futuro.
    Es común que la medicina dominante, te cure de una cosa y te enferme de otra, eso lo sabe todo el mundo, menos los médicos.
    Si te ¨cura¨ de una angina y a los días tenés una diarrea galopante o alguna otra cosa, el medico dirá que es otra enfermedad, jamás va aceptar que es la misma con otro nombre, o peor aun, que el remedio la produjo.
    Hay enfermedades complementarias o sustitutivas, por ejemplo asma y reuma.
    Te hacen un tratamiento contra el asma, y en el raro caso que logren algo positivo contra el asma, es prácticamente seguro que el paciente desarrolle reuma.
    Te cuento que yo tuve asma y preferiría tener reuma a cambio ; dentro de todo al paciente salió beneficiado.
    Esto se da en muchas parejas de enfermedades, mutan unas por otras ; te cambian el tratamiento y así seguirás toda tu vida, hasta que alguna te acabe.
    Lo que yo sugiero es que cada cual estudie homeopatía y se haga responsable por su salud, o el que muestre más condiciones del grupo familiar lo haga y aprenda a medicar y vaya educando al resto.
    La homeopatía permite hacerlo.
    Después el sentido común dirá si hay que recurrir al médico tradicional y por supuesto llegado el caso utilizar la tecnología que tienen clínicas y hospitales para ayudar a los diagnósticos.
    No tiene sentido alguno dejarse morir o sufrir mucho, por defender teorías médicas.
    Debemos convertirnos en enfermos profesionales cuando nos sentimos enfermos, y hacernos responsables de nuestra salud, y no depositarla alegremente en manos de nadie ; los resultados se tienen que ver y pronto.
    No confío en un médico homeópata más que en uno tradicional, todos tienen sus taras y sus ignorancias a cuestas y van por la plata.
    Y si no queda más remedio que ir a una cirugía, ahí si que te tenés que entregar si o si.
    Pero recordá que los cirujanos viven de hacer cirugías y te la harán aunque no sea necesario.
    Preguntale a cualquier cirujano, ellos están convencidos que lo único que cura es la cirugía ; están enfermos de la cabeza y no es operable.
    Una sugerencia final, por qué en vez de perder el tiempo teorizando, no aprendés homeopatía y la aplicás sobre vos y sobre el dueño del blog que parece necesitarla ; y después me contás.
    Hay buenos libros y baratos, no necesitan ser nuevos ni actualizados y casi todos los remedios son los mismos desde hace mucho más de 100 años, es que los humanos, los animales y la enfermedad, no cambiamos.
    Recordá siempre que la homeopatía es una medicina individual y no como lo que se oye habitualmente : Para espina en la garganta, cataplasma en las pelotas.
    Dejá de llevarte por lo que dicen otros y sus discutibles métodos de estudio, ya tenés edad para hacer tu propio libro.
    ♣ Rubén Ardosain ♣

  2. 25 octubre, 2014 en 17:42

    @Ruben, lo tuyo ni siquera es un problema de estadística, es un problema de causalidad. ¿Que en tu familia no tenéis problemas de salud? Enhorabuena, eso le pasa a la mayoría de las personas… hasta que los tienen.

    El resto, un batiburrillo de sinsentidos y dogmas que no te has parado a pensar. La homeopatía no te daña, porque no hace nada, ni siquiera cura.

  3. 25 octubre, 2014 en 18:56

    rubenardosain

    Yo llevo toda la vida bebiendo vino del bueno y escuchando rock duro y estoy sano como una manzana, es que no pillo ni un simple resfriado, por algo será ¿no? aunque también puede ser que a lo mejor no tengan nada que ver mis hábitos “sanitarios” y resulta que lo único que tengo es un sistema inmunológico muy bueno, además de no haberme cruzado nunca con ningún patógeno mortal.

    Para distinguir entre casualidad y causalidad es por lo que se hacen los estudios y las estadísticas, porque sin ellos algunos de vez en cuando dicen que se han curado el cáncer o las hemorroides rezando a San Apapurcio o insuflándose ozono por vía rectal: https://lacienciaysusdemonios.com/2014/10/10/la-ozonoterapia-por-via-rectal-cura-el-ebola-y-el-sida-la-hepatitis-la-diabetes/

  4. 25 octubre, 2014 en 19:07

    Por cierto yo, como los buenos magos, siempre llevo conmigo dos monedas: una trucada y otra de curso legal, ésta última para dar el cambiazo cuando los suspicaces como Javi no aceptan haber perdido “en justa lid” la apuesta. 😀

  5. 25 octubre, 2014 en 19:37

    Las estadísticas y los individuos no nos llevamos bien

    Eso es cierto, la mayoría de las personas no entienden la estadística, y es algo de lo que muchos se aprovechan para ganar dinero.

    Si tu familia tiene excelente salud (de lo cual me alegro), ¿por qué tomaís homeopatía? ¿Has conseguido demostrar que la buena salud es consecuencia de la homeopatía y no una casualidad, o lo haces por tradición/superstición? Esto último es legítimo, tanto como llevar un amuleto, algo que he visto hacer a personas de las que nunca hubiera sospechado ese comportamiento.

  6. gatameiga
    25 octubre, 2014 en 21:12

    A mi lo que me parece sorprendente de todo el caso es que si los consumidores de homeopatía la consideran realmente “medicina”, a todas luces, ¡¿Cómo demonios no se sienten ofendidos por el trato que reciben?! Lo pondré de este modo: Si una farmacéutica (que ya sabemos todos lo malvadas, malvadas, MALVADAS que son… *cof, cof*) decide poner en el mercado un medicamento que no ha sido testado en laboratorio para ver si tiene algún efecto, después en animales y finalmente en grupos control reducidos de humanos y pasa a comercializar, no se, sulfadiazina de plata como cura para la artritis crónica (evidentemente, ingiriéndola, y recen todo lo que sepan para no palmarla rápidamente), el grito sería puesto en el cielo y de modo total y absolutamente justificado ya que están poniendo en riesgo innecesariamente y de modo negligente la salud de cientos de personas que pudieran tener acceso a ese medicamento. Sin embargo los homeópatas no hacen nada de eso. Te dicen que no te va a hacer ningún daño y si mucho beneficio, ¿¡Y TE LO CREES?! Lo siento, pero estoy convencida de que si una farmacéutica te vende el mismo producto pero con su logo no te lo tomas ni en broma porque desconfías. Entonces, ¿Por qué esa fe ciega y totalmente absurda a probar lo que consideráis medicamentos que no han sido testados ni probados antes ni en animales ni en grupos de control? ¿Si aparezco yo mañana con un nuevo remedio mágico a base de mercurio, te lo tomas sin pensar, si te vendo magnificamente que en realidad el mercurio no es venenoso y es todo una invención de las malvadas farmacéuticas que no quieren que te cures? ¿Por qué esa desconfianza feroz ante medicamentos que sí han seguido un protocolo de seguridad y esa auténtica felicidad a meterse en el cuerpo cosas que no han sido testadas en grupos de control? ¿Qué absurda mentalidad simplista es esa?

  7. Ceci
    25 octubre, 2014 en 21:26

    Mi familia y yo tenemos bastante buena salud. No consumo medicamentos si no hay necesidad. Bebemos agua o soda (vale como homeopáticos ?). Y si alguna vez nos agarramos una angina o algo vamos al médico que nos receta brebajes maravillosos que venden en las farmacias con descuento de la obra social que quitan la fiebre y (al menos hasta ahora) nos curan. Ah, y estamos todos vacunados.

  8. Lucien
    25 octubre, 2014 en 22:35

    “Pero recordá que los cirujanos viven de hacer cirugías y te la harán aunque no sea necesario.”
    Será por eso que no acepto lecciones de religión de los curas, ni de medicina de magufos.

  9. Nicolás
    25 octubre, 2014 en 23:52

    Buen día, muy didáctica esta entrada del blog, me ha resultado muy útil para tratar de entender el concepto del valor p, que hace unos días estoy estudiando pero todavía no logro entenderlo del todo.

    La semana que viene tengo que explicar un paper que yo elija en una materia de la facultad a la que asisto. Me pareció una buena oportunidad para tratar algún tema controversial, como el caso de las vacunas y el autismo, por lo que elegí el siguiente paper:
    “Vaccines are not associated with autism: An evidence-based meta-analysis of case-control and cohort studies”
    http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264410X14006367

    El problema es que tengo que aprender conceptos nuevos: meta-ánalisis, estudios de cohorte, estudios caso-control, valor p, IC, OR, I^2, etc. He estado buscando en la web estos conceptos, pero todavía no logro encontrar algún sitio o libro que me explique de manera sencilla, con ejemplo claros, algo para principiantes.

    Así que si tienes algún sitio para recomendarme (en español) o algo de material para pasarme por correo te lo agradecería.

    Desde ya gracias, y excelente blog.

    Saludos.
    Nicolás.

  10. Cronopio
    25 octubre, 2014 en 23:52

    @ Rubenardosain,
    Solo un perfecto imbécil (no creo que en este blog se me permita calificarte como realmente mereces) puede escribir:

    “No tengo ninguna experiencia con el Ébola, solo me guío por la descripción de sus síntomas que aparecen en los medios.

    Con esos datos me puse a estudiarlo y aplicar mi experiencia sobre enfermedades, sus síntomas y la materia médica (los remedios) que los cubren.

    Llegué a la siguiente conclusión:

    El remedio que mejor cubre sus primeros síntomas según yo considero, es Phosphorus, preparado en forma homeopática.

    Dada la violencia de sus síntomas y al mostrarse como una enfermedad aguda de muy rápida evolución, mi sugerencia es tomar Phosphorus a la potencia 6 o 30.

    Tres o cuatro veces al día, 10 glóbulos, por una semana o tal vez algunos días más.

    Esto no va a perjudicar a nadie, es económico y según considero podría curarlos o al menos permitirles una evolución favorable, hasta que la Natura Morborum Medicatrix, haga su trabajo.

    Es un remedio muy poderoso, y si no están enfermos de Ébola, puede curarlos de otras cosas que estén sufriendo desde hace rato, sin encontrarle la vuelta. ”

    De tu mierdablog/Sobre el ébola…

  11. 26 octubre, 2014 en 0:03

    Por cierto yo, como los buenos magos, siempre llevo conmigo dos monedas: una trucada y otra de curso legal, ésta última para dar el cambiazo cuando los suspicaces como Javi no aceptan haber perdido “en justa lid” la apuesta.

    Si es que los ateos no sois de fiar :p

  12. 26 octubre, 2014 en 0:09

    @Nicolás, no sabría recomendarte una página, me temo que la mayoría de lo que he estudiado estaba en inglés y diferentes aspectos los aprendí de diferentes sitios, pero si tienes alguna duda concreta, no dudes en preguntar.

    Un saludo.

  13. 26 octubre, 2014 en 1:01

    @Cronopio, pues a mi el phosphorus me funciona: me lo tomo todos los días y no sufro de combustión espontanea. Demuestrame la no correlación.

    @Javi, respecto al episodio de la moneda… supongo que te habrás dado cuenta que el ejemplo funciona para provocar el interés de quien tenga los escrupulos suficientes como para no largarse haciendo un “simpa”. Para los que no tienen problema con extender facturas o pedir “la voluntad” por algo a la sazón inútil, el concepto de retribución puede resultar demasiado abstracto. Esto lo comento para explicar que para que alguien considere un argumento ha de haber una voluntad inicial de hacerlo.

    Sun salud☼.

  14. 26 octubre, 2014 en 1:41

    Reblogueó esto en Agentes terapéuticos: ciencia o cháchara al servicio de la saludy comentado:
    Quiero compartir con ustedes este excelente artículo publicado en La Ciencia y sus Demonios.

  15. 26 octubre, 2014 en 1:46

    Javi, excelente artículo. Hay gente que obviamente no solo que no tiene idea de como funciona la estadística, sino el mismo método científico.

  16. 26 octubre, 2014 en 5:00

    Excelente artículo, lastimosamente existen muchas personas que por tradición/superstición o “testimonio” lo hacen, sin saber que los únicos beneficiados no son ellos sino quienes se las suministran.

    Saludos – por cierto excelente blog –

  17. 26 octubre, 2014 en 8:03

    Cronopio, sobre lo que escribes: 😯 😯 Menudo pájaro.

  18. Pocosé
    26 octubre, 2014 en 8:50

    A mi lo que me funciona es lo de “An apple a day keeps the doctor away”
    En los raros casos de catarro aumento la dosis a dos y en tres o cuatro días, asintomático. Si los síntomas tienden a gripales la aumento a tres y no se me resisten más de una semana.
    Así desde que me lo recomendó mi frutero, un gran experto en frutología.

  19. kaope
    26 octubre, 2014 en 10:50

    Si mis escasísimos conocimientos científicos no están muy equivocados, creo que he conseguido la prueba definitiva del funcionamiento efectivo de la homeopatía. Cogemos una porción de gasolina, la mezclamos con 100 porciones de agua. Del líquido resultante volvemos a tomar una porción que volvemos a diluir en cien porciones de agua. Así 30 o 200 veces (depende del aburrimiento que tengamos encima) Dado que “si una sustancia causa una enfermedad (reacción), la misma sustancia diluida n número de veces en agua curará a la persona (provocará la reacción contraria)” y dado que la gasolina es un potente líquido inflamable, perfecto para provocar incendios, la gasolina homeopática es perfecta para apagar incendios (modo ironic OFF) La predisposición del público en general en creer cualquier memez que les suelten en internet es alarmante y el tema de las tearapias alternativas lo es aún más, no solo por el perjuicio que los usuarios provocan a su salud, si no porque en caso de enfermedades contagiosas peligran la salud de los que les rodean “Se da la circunstancia de que Iparragirre lleva años negándose a recibir el tratamiento habitual contra el Sida que padece para seguir un método naturista, según informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista. Estas fuentes precisaron que fue aconsejado por un médico privado de su confianza y decidió apostar por este método homeopático naturista. Estos métodos alternativos son desaconsejados por los médicos especialistas en la materia consultados.” http://noticias.lainformacion.com/disturbios-conflictos-y-guerra/terrorismo/la-audiencia-rechaza-la-excarcelacion-del-etarra-iparragirre-que-se-niega-a-recibir-el-tratamiento-contra-el-sida_3xz8CpzdUBA1GNqDc69RX6/

  20. KC
    26 octubre, 2014 en 12:28

    Yo desde que me tomo una Juanola al día he notado que estoy mejor. Bueno, yo y toda mi familia, a la que le hago tomar una Juanola diaria como método científico objetivo y transparente de confirmar la realidad. Y es que desde que nos tomamos una Juanola al día podemos ponernos de pie sin problemas. Es más, desde que tomo una Juanola al día no tengo resfriados, bueno tuve uno, pero muy pequeño y porque seguramente me la dejé de tomar algún día que no recuerdo. Pero independientemente de las juanolas, también se pueden encontrar cosas efectivas como:

    http://www.milanuncios.com/psicologos/pero-porque-he-caido-enfermo-122816933.htm

    Es curioso, este señor quiere cobrar 40€ por decirte por qué estás enfermo… Debe ser por lo de los colapsos en la Seguridad Social.

    O si se tiene algo más de dinero…

    http://www.clavalo.es/anuncio/62110/cancer:-tratamiento-alternativo-asombroso/

    Lo que no sé es para qué pierden tanto el tiempo los oncólogos si con un par de juanolas podría estar todo solucionado. Me dan ganas de enviarle un correo al señor del tratamiento asombroso, pero no cre oque sea algo mejor que una Juanola. De hecho, no me extrañaría que con una aspirina alternativa pudiera curar el ébola. Yo no sé por qué nos complicamos tanto con protocolos, deberíamos contratar a estos profesionales de la salud.

    Saludos.

  21. Anónimo
    26 octubre, 2014 en 12:41

    Los informáticos conocemos muy bien el sesgo: Si el desarrollador que desarrolló un software es el encargado de testarlo encontrará pocos bugs, si lo testa otro desarrollador encontrará muchíchimos más bugs en menos tiempo.

    No tengo ninguna experiencia con el Ébola, solo me guío por la descripción de sus síntomas que aparecen en los medios. Con esos datos me puse a estudiarlo

    rubenardosain: ¿Que estudias el ébola a través de recortes de prensa y sin una muestra? ¡No me hagas reír! ¿Y pretendes que se te tome en serio?

    Lo triste es que hay gente que se crea a charlatanes como tú.

    Quizá el título del artículo debería ser “¿Por qué hay algunos artículos científicos que avalan la homeopatía, acupuntura, reiki, etc mientras que la gran mayoría no lo hace?”

    La respuesta es la expresión “falsos positivos”.

  22. Blueoriol
    26 octubre, 2014 en 13:15

    Para mi en el caso de Iparraguirre lo que hay es una presunción inasumible.
    Pide la excarceración por motivos de salud por una enfermedad que el se niega a tratarse.
    En este caso debemos suponer que su situación, en cuanto a salud se refiere, no mejoraría en nada por estar fuera de la cárcel. Entonces ¿porque liberarlo?

    Primeramente, podriamos perfectamente, sospechar una treta o un engaño. No se trata la enfermedad precisamente para que su salud sea mala y conseguir la liberación por ello. En este caso sus afirmaciones de buena salud anteriores se deben únicamente a que entonces se trataba y ahora no.
    Y si no optamos por esa primera opción, entonces todo se reduce a simple estupidez (recoredemos los motivos que hacen que esté en la cárcel) y lo único que pudo decir en este caso es: Que se joda. Si no quiere tratarse y prefiere seguir ritos magicos o lo que fuere, pues esta en su pleno derecho de hacerlo. Ahora bien, como esa acción es una decisión puramente personal, Iparraguirre debe asumir personalmente las consequencias de sus decisiones. Y estas serán su deterioro y probablemente su muerte. Pero es por su propia decision y por sus acciones (o inacciones en este caso) y a nadie puede culpar por ello, excepto a si mismo.

  23. 26 octubre, 2014 en 20:30

    Irónico que al final de este buen artículo, haya un anuncio de Cursos de Homeopatía On-Line…:P

  24. 26 octubre, 2014 en 21:07

    @J.G. Barcala, es una prueba de que los algoritmos automáticos de wordpress son muy mejorables :p

  25. Nicolás
    26 octubre, 2014 en 21:19

    ¡Gracias Javi! Cualquier cosa te escribo..
    Saludos..

  26. Abraham
    27 octubre, 2014 en 10:53

    El comentario de ateo666666 sobre la moneda falsa tiene más chicha de lo que parece. Porque comparando unos estudios con otros hemos dado por supuesto que todos son honestos y que han publicado los resultados obtenidos, con la posibilidad de que sea la revista la que sesga los estudios con falsos positivos.
    Pero, una cosa también probable es que el sesgo se dé por parte del investigador deshonesto. Cuando alguna medición se desvía demasiado de la teoría, el mal investigador la achaca a un error, y elimina la medida. Dicho de otra manera, como Javi desea que la moneda de ateo esté trucada, en realidad no tiró la moneda cinco veces, la tiró siete veces, y obtuvo cinco cruces y dos caras. Pero encontró una excusa para no dar por válidas las veces que salió cara… -estaba distraído, justo en ese momento estornudé, alguien abrió la ventana y la brisa afectó al resultado, etc.-.

  27. 27 octubre, 2014 en 14:08

    @Abraham, efectivamente, toda esta explicacion es valida suponiendo que todos los implicados sean honrados. Si no lo son, no hay que recurrir a la estadistica. Y todos sabemos como funciona el mundo…

  28. Tobaga
    27 octubre, 2014 en 19:18

    Bueno, pero, ¿quién pagó las cervezas, al final?… 🙂

  29. Anónimo
    27 octubre, 2014 en 21:40

    ¿Que hace ese tal rubenardosain que no está en la cárcel o en un psiquiatrico?

    Solamente un chalado haría afirmaciones alucinójenas como que ha encontrado la cura al ébola leyendo el periódico, ¡Y encima recomienda tomar su “medicina” afirmando que si no están enfermos de Ébola, puede curarlos de otras cosas que estén sufriendo!

    ¿Has pensado que pasará cuando alguien entre tu blog, se crea tus alucinaciones y decida seguir tus “prescripciones” y muera como consecuencia?

    Y encima te permites el lujo de escribir “sus discutibles métodos de estudio” o “están enfermos de la cabeza y no es operable”, o de pedirnos que leamos libros porque somos unos ignorantes. No claro, tus métodos de estudio son mejores: En vez de estudiar muestras del virus, lees la prensa. ¿Por qué a los del CDC o a la OMS no se le habrá ocurrido? Millones perdidos en costosísimos laboratorios cuando lo único que tienen que hacer es leer el periódico.

    Y añades frases contradictorias como Tal vez solo nos fuimos curando por efecto placebo, puede ser, pero es muy efectivo, ¿Te lees a ti mismo? Si te ha curado el placebo, no ha sido nada efectivo.

    mis números no me dan para hacer una estadística, ya que solo la aplico en mi familia y en mi ; en total contando los mayores y los niños, seremos unos 8 o 9 personas.

    ¡Eso ya cambia las cosas! Sin dudas es el estudio clínico más amplio que jamás se haya realizado.

  30. Abraham
    28 octubre, 2014 en 10:45

    Necesito ayuda para encontrar explicación a lo siguiente: Un compañero de trabajo tiene, como resultado de unas lesiones, un edema macular en el ojo izquierdo. Pese a habérselo tratado con cirujía láser, se le vuelve a producir derrame y pierde “claridad”. Dice que probó con las medicinas que le mandó su médico y no mejoraba, y que finalmente un amigo le recomendó a un homeópata que le mandó echarse un colirio a base de abeja (apis mellifera) con CH 9. Con esas gotas, a las pocas horas recupera visión.

    Mirando el prospecto del colirio éste, parece que contiene principalmente glucosa y lactosa. Bueno, y la “magia” de la abeja.

    Primero pruebo diciendo que igual es simple coincidencia, y que podría mejorar lo mismo sin echarse el colirio, a lo que me responde que a veces se ha ido un fin de semana de viaje y se le ha olvidado llevarse el colirio, y que el empeoramiento es notable. Que cuando se echaba las que gotas que le mandó el médico no le hacía nada, y que con éstas es con las que ha notado mejoría, y además a las pocas horas de echárselo.
    Luego pruebo con el efecto placebo. Me insiste en que no es posible tener efecto placebo en esto porque o ves, o no ves. Como el otro ojo lo tiene bien, compara la claridad con la que ve con un ojo con la que ve con el otro, así que no hay errores de apreciación. Además de que cuando ha ido al oculista le ha visto la mancha en la mácula.
    Luego se me ocurre que puede ser algo relacionado con la tensión arterial, que tal vez si está más tranquilo sufra menos derrame. También me lo niega porque dice que se mide la tensión con frecuencia y siempre le sale lo mismo, y que cuando ve peor no se nota los síntomas de tensión alta como nervios o dolor de cabeza.

    Un problema es que como le funciona, tampoco está muy dispuesto a hacer pruebas. Me pregunto si la mejora que dice notar puede deberse a la lactosa o a la glucosa que se echa en el ojo, o si es más una cosa psicológica.

  31. 28 octubre, 2014 en 12:04

    @Abraham, sin poder examinar a tu amigo, es dificil dar una explicacion. Yo diria que es placebo, la vision humana no es una camara de foto. El ver bien o mal tambien es psicologico. La prueba es que, si tienes gafas, cuando te levantas por la mañana, no te parece ver tan mal, hasta que te pones las gafas y te das cuenta de lo mal que veias. Y si despues te vuelves a quitar las gafas, notas enseguida que ves fatal, aunque veas exactamente igual que antes de ponertelas por primera vez.

    Aparte de eso, sin ser medico, dudo mucho que un edema macular venga y se vaya como un yo-yo.

  32. 28 octubre, 2014 en 13:26

    Abraham, tal y como hemos dicho muchas veces aquí, ante un problema médico hay que acudir a un especialista y no buscar respuesta en la red. Dicho esto puntualizo alguna cosilla:

    1. El compuesto “homeopático” que está tomando contiene algo más que glucosa y/o lactosa. Al ser una dilución CH9 todavía tiene principio activo que en este caso es miel. Las propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias de la miel se conocen desde hace tiempo tal y como ya comenté en este blog (https://lacienciaysusdemonios.com/2010/09/21/como-la-miel-mata-a-las-bacterias/). ¿El beneficio que observa viene de ahí? Eso ya no lo sé.

    2. Lo que resulta preocupante es lo que dices: “…a veces se ha ido un fin de semana de viaje y se le ha olvidado llevarse el colirio, y que el empeoramiento es notable…”, lo que parece indicar que el tratamiento homeopático sólo está siendo un paliativo de los síntomas y no lo está curando. Por ello debería acudir de nuevo a un especialista y decirle que el tratamiento que le recetó no le sirve y que le recete otro. Además tratándose de un edema macular no estaría de más que estudiaran si hay algún otro trastorno subyacente que impide la correcta curación, como por ejemplo elevados niveles de glucosa en sangre.

  33. O ranger de terzas
    28 octubre, 2014 en 18:59

    A Abrahan… el problema que tiene tu amigo también lo tengo yo. Lo único que me funciona para “aclarar” la visión es el suero oftálmico que no es otra cosa que suero fisiologico debidamente preparado para uso oftálmico. Así que ahí tienes tu respuesta: El famoso veneno de abeja que hay en el preparado homeopático sencillamente NO ESTA AHÏ por imperativo del número de avogrado PERO la solución glucosalína que supuestamente lo soporta sí está y le produce el beneficio de hidratarle la cornea. Ha sido pura casualidad que lo encontrara. Yo tardé tiempo en encontarlo y el único suero que me va bien es uno que, en principio, está indicado para limpiar lentillas rígidas y que contiene una pequeña porción de ácido hialurónico….

    Tengo un 51% de minusvalía a causa de la vista y he probado de todo… Y curiosamente debo decir que la homeopatía funciona, pero NO porque ella en sí sea efectiva, si no porque el suero (que es de lo único que se compone) lubrica el ojo. Cuando el ojo se seca esas micras que ocupaba el agua natural que hay sobre la cornea modifican, por no estar, la geometría de la lente y, si a eso le añades los depósitos de grasa que se quedan adheridos a la cornea sin ser removidos por arrastre de la humedad natural del ojo… pues imagínate el resultado….

    Ah… y otra cosa: Dices que tu amigo ha sido sometido a cirugía por laser excimer, ¿no?. Pues los problemas de “ojo seco” son un efecto secundario muy común de la cirugía por láser. Dile, por tanto, que continúe con su colírio homeopático y a sus familiares les dices que si se le acaba, que no duden en rellenarle el gotero con suero fisiológico común para que le siga surtiendo efecto. (por supuesto que a él no se lo expliquen, claro)

  34. Cronopio
    28 octubre, 2014 en 23:10

    Off topic
    @ O ranger de terzas
    Me has matao muerto con tu nuevo nick. ¡Que grande!

  35. Abraham
    29 octubre, 2014 en 8:41

    Muchas gracias, O ranger. Suponía que tenía algo que ver con la solución más que con el soluto, y tu comentario explica muchas cosas.

    @Manuel, tienes razón en que el colirio sólo es paliativo y que debería volver a operarse o buscar un tratamiento alternativo (he leído algo sobre unas inyecciones).

    @Javi, tranquilo, lo que buscaba no es una cura, sino alguna explicación por la que la homeopatía parece funcionarle a mi amigo, y me la ha dado O ranger.

  36. Luis Carlos Silva
    29 octubre, 2014 en 16:05

    Más allá de las patrañas homeopáticas y otras hierbas, me permito llamar la atención sobre que decir que la p sirve para identificar “relevancia estadística” es no decir nada útil. ¿Qué se quiere decir con eso? Es una mera constatación autorreferencial. Si lo que importa es la relevancia clínica, ¿para qué me sirve la “relevancia estadística”? Es como decir que el medicamento X tiene relevancia estética debido a que el envase es muy bonito. El problema reside en que con un tamaño de muestra suficientemente grande, tendremos una p tan pequeña como queramos. De eso también se valen los laboratorios para engañarnos. Si quieren ver un ejemplo paradigmático, lean el artículo financiado por Sanofi en The Lancet donde se “prueba” que el clopidogrel (comercializado por Sanofi) es más eficaz que la aspirina para reducir los infartos (http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(96)09457-3/abstract ) . Allí se alcanza relevancia estadística …. para un efecto nimio. Todo gracias a haber incluido 19 000 pacientes en el estudio!

  37. Gsus
    30 octubre, 2014 en 1:27

    Ya sé que la eficacia de la homeopatía no está suficientemente acreditada. Seguramente no lo estará jamás. Sin pretender significación estadística alguna, diré que la he probado personalmente en varias ocasiones sin experimentar mejoras apreciables, o al menos ninguna que no pueda atribuir a otros varios factores. Sin embargo, me ha abierto a un mundo de personas encantadoras, originales, sensibles, amorosas, con una mente abierta a casi cualquier cosa, desde los elfos a la autohipnosis, que se atreven a desafiar los convencionalismos y son capaces de cuestionarlo todo. Aprecio su desconfianza hacia la codiciosa industria farmacéutica, para la que el paciente sólo es un “target” en su estrategia mercadotécnica; su disposición a abrirse a lo mágico, resistiéndose a rendir el rico y caótico inconsciente primitivo a la cuadriculada racionalidad de la ciencia; su percepción extrasensorial, su capacidad de fusión esencial con el Todo, su risoterapia, sus tartas astrales, flores de Bach, masajes, brebajes y potajes. ¿Que aunque parezca inocua puede causar daños, por disuadir de someterse a terapias más eficaces? Bueno, pues sí, pero de algo hay que morir. Me pregunto cuál será la correlación estadística entre la creencia en la homeopatía y la percepción de la propia felicidad. A lo mejor, echando cuentas no resulta tan mal parada…

  38. 30 octubre, 2014 en 8:23

    Ya sé que la eficacia de la homeopatía no está suficientemente acreditada. Seguramente no lo estará jamás.

    ¿Necesito leer más? Es de lo que se trata. Al resto del panorama new age que te montas se puede acceder de mil formas, siendo muchas de ellas mucho más baratas de las alternativas que tú propones. Don’t worry and be happy.

  39. Abraham
    30 octubre, 2014 en 12:28

    Debo discrepar y discrepo, Gsus. A esa “felicidad” new age yo la llamo indolencia. Conozco muchas personas de buen corazón, crédulas, (“difusas” las llamamos nosotros), que poniendo toda su buena voluntad, hacen más daño que beneficio. Porque, precisamente por su credulidad, viven en una realidad diferente, y toman decisiones basadas en la física particular de su universo. Pero como, quieran o no, viven en el mismo universo que los demás, sus acciones no tienen por lo general el efecto que pretendían. Y en los casos más graves, ni siquiera ven correctamente los resultados para darse cuenta de que se han equivocado.

    Mmm, demasiado abstracto…

    Te pongo un ejemplo. Ahora está de moda decir que las vacunas son malas. Te lees un libro de alguien que escribe de manera que se te abren los chakras y ves la luz: las farmacéuticas malvadas nos han estado engañando con esto de las vacunas, que sólo sirven para que ellas se lucren y encima son dañinas para la salud. Inmediatamente se lo cuentas a todos tus colegas new age, que por supuesto te creen, porque lo cuentas con una pasión que a ver quién es el que duda. Acto seguido organizas una campaña para que los niños dejen de vacunarse. Y cuando se comprueba la salud de los que no se han vacunado, ¡sorpresa! tienen mejor salud. Todo confirmado. Así que venga, vamos a luchar por que todos los niños del mundo dejen de vacunarse.
    Pero la realidad es bien distinta. Las poblaciones donde no se vacunan sufren más esas enfermedades. Donde sí se vacunan, los pocos que no lo hacen disfrutan de la “inmunidad de grupo”, es decir, que tú no te infectas porque casi todos tus vecinos están vacunados. Si los “anti-vacunas” logran su propósito, volverán a proliferar enfermedades. Y estas personas, con todo su buen corazón, matarán a millones de personas.

    Ése es el peligro de vivir en una realidad diferente, de ser demasiado crédulo. Y era sólo un ejemplo. Si un camión está a punto de atropellarme, prefiero verlo venir, por si acaso logro esquivarlo, antes que morir feliz con una venda en los ojos.

  40. 30 octubre, 2014 en 13:04

    @Luis Carlos,

    La significancia estadistica no es autorreferencial, es una manera de evaluar si lo que estamos viendo es real o una simple coincidencia. Por supuesto, eso es diferente de la relevancia medica del efecto detectado. El estudio que citas, si esta bien hecho, lo que prueba es que el efecto es real. Ahora, si ese efecto es medicamente relevante o no, eso es harina de otro costal que compete evaluar no a matematicos o estadisticos, sino a medicos y autoridades sanitarias.

  41. 30 octubre, 2014 en 13:05

    @Gsus,

    Es ironia ¿no?

  42. Darío
    30 octubre, 2014 en 15:15

    … , con una mente abierta a casi cualquier cosa, desde los elfos a la autohipnosis, que se atreven a desafiar los convencional ….

    A este comentarista los que no creemos el cuento, le hemos de parecer una banda de golums :mrgreen:

    Inventarte tus cuentos no es desafío de un carajo 😛

  43. Gsus
    30 octubre, 2014 en 17:47

    Era ironía, sí. Provocación. Pido disculpas y agradezco la atención de quienes os habéis tomado la molestia de leer y habéis tenido la amabilidad de contestar. Pero algo de cierto subyace en ese juego de “razón versus emoción” que propongo. Los beneficios del conocimiento no se producen automáticamente por el hecho de ser racionalmente demostrables. Como la semilla de aquella parábola evangélica, la verdad tiene que caer en buena tierra, crecer y dar fruto. Y la creencias irracionales ofrecen demasiadas satisfacciones, ilusiones, seguridad y esperanzas como para que podamos ignorarlas displicentemente. Llevan decenas de miles de años haciendo la vida más llevadera y regulando el funcionamiento de la sociedad. Creo que es esencial potenciar la educación en el amor al conocimiento de lo real, sobre todo de nuestra compleja naturaleza: un océano de fecunda irracionalidad en el que navega el valeroso barquito de la razón, que es hijo suyo al fin y al cabo. El conocimiento a secas no tiene por qué ser amable, pero si no se granjea el afecto de sus destinatarios, el parto de un mundo humano más sensato será mucho más difícil, si es que llega a ocurrir.

  44. Blueoriol
    30 octubre, 2014 en 19:11

    Gsus.
    De lo que hablas es de religión y de la percepción de la própia felicidad. No tiene demasiado que ver con la realidad. Y está muy bien si te hace sentir feliz pero la idea de la medicina es que sea útil.
    Por otra parte “desafiar lo convencional” es un termino que requiere alguna definición posterior.
    La gente suele viajar dentro de los aviones. Desafiar tal convención parece bastante estúpido.

    Convenciones (cosas que hemos convenido) o “lo convencional” engloba cualquier acción del ser humano. Las hay positivas y negativas (y neutras) dependiendo del ámbito.

    “Desafiar lo convencional” y “tener la mente abierta” son dos expresiones que expresadas de un modo general y sin contextualizar carecen de sentido alguno.

  45. miguel
    30 octubre, 2014 en 19:34

    Una pregunta Guss ¿que son las “tartas astrales”? A mi me parece, mas bien, una empanada muy terrenal.

  46. congreve
    31 octubre, 2014 en 1:56

    Me divertí mucho con el primer comentario de Gsus, sin embargo creo coincidir con él al ver algo de realidad entre sus ironías.
    No tengo experiencia con las pseudomedicinas, nunca fui de un homeópata, ozonoterapeuta, acupunturista, etc. Lo poco que sé es por narraciones de familiares y amigos que se las han visto con la homeopatía.
    Por lo que me cuentan, los homeópatas son personas fantásticas. Claro, esa medicina se ejerce en consultorios privados, no hay lugar para medicina alternativa en el hospital público ni -hasta donde sé- en las obras sociales, el homeópata no se ve en la afrenta de tener que atender a 70 pacientes en una mañana. Tiene tiempo para atender al paciente y lo usa bien.
    Nos atiende el día y hora convenidos, no debemos esperar horas y horas a que nos llegue el turno; escucha atentamente todo lo que le decimos y contamos: nuestros malestares, nuestras preocupaciones, nuestras angustias, nuestra familia, los chicos, el perro y el gato. Parece interesarse verdaderamente en nosotros: nos pregunta nuestros hábitos alimenticios, si hacemos ejercicios físicos, por nuestro trabajo, por nuestros hijos… Parecería que en cualquier momento nos convidará unas cervecitas… No nos manda a hacer ningún análisis, diagnostica y medica de inmediato. Nos despide cordialmente.
    Me formé la idea de que el homeópata se entrena para dar confianza a su paciente, la primera impresión es siempre muy positiva.
    Es muy difícil convencer a ese paciente que cambie este médico por un alópata que lo atenderá lo más brevemente posible, vaya a hacerse estos análisis adiós y que pase el que sigue. Por lo general van a dar del homeópata ante el desencanto provocado por la consulta al médico tradicional. La queja habitual es “para el Dr. García no soy un paciente, soy un número de obra social”.
    Saludos

  47. Abraham
    31 octubre, 2014 en 8:15

    Una de dos, o es un error tipográfico y quiso decir “cartas astrales”, o se refiere a ese tipo de tartas que vienen aderezadas con hierbas de la risa.

  48. 31 octubre, 2014 en 10:57

    @Gsus, el problema de los magufos es que algunos son tan absurdos, que incluso las ironias mas evidentes pueden ser tomadas en serio. :p

  49. 31 octubre, 2014 en 15:34

    @Gsus, he tenido que leerme un par de veces tus dos comentarios
    tartas, empanadas o cualquier clase de bollería mental aparte, hay un par de frases en las que coincido, en su fondo:

    “Los beneficios del conocimiento no se producen automáticamente por el hecho de ser racionalmente demostrables.”

    “El conocimiento a secas no tiene por qué ser amable, pero si no se granjea el afecto de sus destinatarios, el parto de un mundo humano más sensato será mucho más difícil, si es que llega a ocurrir.”

    De hecho, estoy de acuerdo como punto de partida de debate en casi todo tu comentario, así que, más que oponerme con argumentos, matizaría que casi tanto como educar en la idea de que el conocimiento es útil “per se”, habría que poner énfasis en que se enseñe, que nunca encontraremos nada universalmente beneficioso.
    A cambio de que muchos niños vivan sin parálisis o malformaciones, a alguno le va a tocar la china de un efecto adverso, por poner sólo un ejemplo.

    Aparte está el problema de la mala gestión de ese progreso, que en el campo de este hilo significa que los recursos públicos sean en general, y cada vez, paradójicamente, más, de una calidad baja, lo que ayuda, por desviar a otros canales, a crear esa falsa impresión de que los “alternativos” son mejores.

    Y así es difícil dar una imagen, no ya buena o mala, sino realista de lo que es el avance en el conocimiento.

  50. Anónimo
    31 octubre, 2014 en 15:54

    que se atreven a desafiar los convencionalismos y son capaces de cuestionarlo todo

    … excepto que sus creencias puedan estar equivocadas.

  51. Anónimo
    31 octubre, 2014 en 16:25

    me ha abierto a un mundo de personas encantadoras, originales, sensibles, amorosas

    Muchas de esas personas son tal como las describes y actúan de buena fe, pero otras muchas son estafadores que buscan engañar a las primeras.

    Yo coincido con Gsus en lo que ha intentado decir: Todas esas patrañas tienen acogida porque son cálidas frente a la fría ciencia, que dice poco menos que no somos más que unas marionetas.

    Ahora está de moda decir que las vacunas son malas

    Noticia: Estalla (otra vez) un brote de sarampión en el “cinturón bíblico” holandés

    Y para el homeopata del primer comentario: La homeopática Boiron pagará $12 millones para librarse de ir a juicio debido a la inefectividad de sus brebajes

  52. 1 noviembre, 2014 en 0:05

    Hay…los queridos sesgos y falsos estudios dirigidos…
    Como de todo hay que saber, últimamente me estoy leyendo a Peter G “medicamentos que…” y está siendo un buen varapalo para personas como yo que creen en la ética científica (aunque tenía claro q con las farmaceuticas hay q andarse con ojo). Que 4 mendrugos se entretengan tratando de demostrar sus remedios homeopáticos me preocupa; pero que esas mismas técnicas las empleen empresas farmac lideres. Sin emplear controles, sin comparar efectividad vs genéricos … Me preocupa mucho más. Sinceramente.

    Hacía tiempo q n me pasaba, me he entretenido leyendo los comentarios 😄

  53. Luis Carlos Silva
    2 noviembre, 2014 en 0:19

    Lo grave en este contexto es que la afirmación del artículo que dice “en medicina se empiezan a considerar relevantes resultados con un valor de p<0.05" es verdadera. Si quien hace el estudio tiene suficientes recursos (por ejemplo Sanofi cuando estudia a 20 mil personas), conseguirá una p menor que 0,05 aunque la diferencia sea mínima. Y ahí mismo, como dice la susodicha afirmación, aprovecha para declarar que la diferencia es relevante", hasta el punto de sugerir que el coplidogrel es mejor que la aspirina. Un viejo truco basado en la incomprensión de los elementos arriba expuestos: siempre habrá alguna diferencia y siempre se podrá declarar significativa.

  54. Luis Carlos Silva
    2 noviembre, 2014 en 0:30

    Veo que no se aprobaron (eso es lo que entiendo) dos posts consecutivos sobre el concepto de significación estadística en los que respondía a Javi luego de su aclaración. Si así fue, entiendo que no debes aprobar este que ahora está pendiente de moderación (2 de nov 0;19). Ahora, bien, confieso que me quedo de piedra de que los hayan rechazado, pues ambos son relevantes y serios, más allá de que puedan ir “en contra” de lo que el artículo original expone. Con todo respeto, no me parece serio ni constructivo. Así es como se conducen los pseudocientíficos: omitiendo lo que no les gusta u ocultando lo que les contradice. Si me equivoco, pido excusas, pero eso es lo que aprecio. Si quiere el moderador, puede aclarar mi error usando mi dirección electrónica.

  55. 2 noviembre, 2014 en 9:50

    @Luis Carlos Silva:
    Como ya hemos dicho muchas veces, el filtro antispam de WP es bastante tiquismiquis, así que no es necesario ponerse paranoico.

    En cuanto a tu comentario sobre el parámetro p, ya te he contestado que una cosa es la significancia estadística y otra la relevancia médica. Lo que puedes conseguir con p es demostrar si hay (o no) una diferencia real. Y caes en el error de considerar que la diferencia es siempre a favor del nuevo tratamiento. Puede ser que la diferencia sea a favor del antiguo. Aparte de eso, luego viene el considerar si la ventaja del tratamiento marginalmente mejor compensa los costes asociados o no. Y eso ya no tiene nada que ver con la estadística.

  56. Luis Carlos Silva
    2 noviembre, 2014 en 16:59

    Pongo en duda la explicación del filtro antispam. Me cuesta trabajo entenderlo debido a que los post pasaron y leí una nota encima de ellos de que estaban pendientes de moderación (no pendientes de otro filtro). Sobre tu explicación versaban, precisamente, los dos post suprimidos. En ellos te explicaba que si bien es obvio que son dos cosas diferentes, la significación estadística no tiene relevancia alguna en sí misma. Es así, por muy chocante que resulte y por mucho que la inercia metodológica eche mano de los valores p a toda hora y en todos lados. Para no seguir con un tema que es técnico y que talvez no interese a muchos, sugiero a los interesados leer una explicación detallada en mi página Web (http://lcsilva.sbhac.net/Otros/Aplicacionest/Trayectos/trayectos.htm)
    De momento, solo comento que jamás he dicho que siempre el resultado va a ser favorable al nuevo tratamiento. Lo que sí afirmo es que p puede ser tan pequeña como quieras si el tamaño de muestra es suficientemente grande. Y también –afirmo ahora- que si, en el ejemplo del clopidogrel y la aspirina, el resultado hubiera favorecido a la aspirina, con altísima probabilidad, el artículo no hubiera visto la luz. Ya la empresa Sanofi se hubiera ocupado de ello. Hay abrumadoras evidencias de que así se conducen las transnacionales del medicamento. Si las quieres, solo lee el libro MEDICAMENTOS QUE MATAN de Peter Gotzche, recientemente publicado en castellano en España.

  57. 2 noviembre, 2014 en 17:56

    Sobre el libro de Gotzche me gustaría añadir una reseña interesante: http://www.elsevier.es/eop/S0212-6567%2814%2900002-X.pdf

  58. 2 noviembre, 2014 en 19:33

    Pongo en duda la explicación del filtro antispam. Me cuesta trabajo entenderlo debido a que los post pasaron y leí una nota encima de ellos de que estaban pendientes de moderación (no pendientes de otro filtro).

    Pues qué quieres que te diga. Es tu problema.

    Sobre tu explicación versaban, precisamente, los dos post suprimidos. En ellos te explicaba que si bien es obvio que son dos cosas diferentes, la significación estadística no tiene relevancia alguna en sí misma.

    Tiene relevancia en cuanto a determinar si hay o no diferencias. Es como decir que el que dos coches tengan colores diferentes no les hace diferentes. La diferencia existe, otro tema es que a ti lo que te interese es la velocidad a la que corren, para lo cual el color es irrelevante. Pues lo mismo. La relevancia estadística te dice si hay una diferencia o no. Si esa diferencia te resulta relevante para la aplicación que quieres, eso ya no tiene nada que ver con la estadística.

    Lo que sí afirmo es que p puede ser tan pequeña como quieras si el tamaño de muestra es suficientemente grande.

    Lo cual es falso. P no está limitado únicamente por el tamaño de la muestra sino por la similitud de las distribuciones de las que se han extraído las muestras. En un caso extremo, si comparas dos poblaciones extraídas de la misma distribución de probabilidad, por muy grande que sean tus muestras, jamás vas a conseguir una p pequeña.

    Y también –afirmo ahora- que si, en el ejemplo del clopidogrel y la aspirina, el resultado hubiera favorecido a la aspirina, con altísima probabilidad, el artículo no hubiera visto la luz.

    Eso es el sesgo de publicación, que menciono brevemente en la entrada y que no tiene nada que ver con el tema principal.

  59. 3 noviembre, 2014 en 16:31

    Respondo a tu post, Javi, del 2 noviembre, 2014 en 19:33. Usaré sangrías para (tratar de) evitar confusión en cuánto a quien dice qué.
    LCS1: Pongo en duda la explicación del filtro antispam. Me cuesta trabajo entenderlo debido a que los post pasaron y leí una nota encima de ellos de que estaban pendientes de moderación (no pendientes de otro filtro).
    Javi: Pues qué quieres que te diga. Es tu problema.
    LCS2: Me expresé mal al decir que lo pongo en duda. Pido excusas por ello. Ahora bien, cuando me envían un mensaje que va a la carpeta de spam, el sistema no lo borra. Me da la oportunidad de “rescatar” los falsos positivos. Y si alguien me llama la atención sobre un mensaje que fue enviado y que no me llegó, con más razón reviso la carpeta de spam para hacer dicho rescate. A eso me refería.
    LCS1: Sobre tu explicación versaban, precisamente, los dos post suprimidos. En ellos te explicaba que si bien es obvio que son dos cosas diferentes, la significación estadística no tiene relevancia alguna en sí misma.
    Javi: Tiene relevancia en cuanto a determinar si hay o no diferencias. Es como decir que el que dos coches tengan colores diferentes no les hace diferentes. La diferencia existe, otro tema es que a ti lo que te interese es la velocidad a la que corren, para lo cual el color es irrelevante. Pues lo mismo. La relevancia estadística te dice si hay una diferencia o no. Si esa diferencia te resulta relevante para la aplicación que quieres, eso ya no tiene nada que ver con la estadística.
    LCS2: En efecto, lo que importa no es si hay o no diferencia sino a cuánto asciende esta. Solo sabiéndola podré decidir si ella es o no relevante en determinado contexto y la p no me aporta absolutamente nada a esos efectos. El problema es que la diferencia siempre existe (salvo situaciones absolutamente excepcionales). Si se aplican dos tratamientos diferentes, sería insólito que se produjera EXACTAMENTE el mismo efecto. No habrá dos coches exactamente iguales, ni dos hormigas, ni dos arbustos idénticos. Si te parecen iguales dos entes cualesquiera, basta examinar las dos cosas con suficiente esmero (o más de cerca o con tamaños de muestras mayores) para constatarlo. Si leíste el trabajo que sugerí de mi página web, habrás hallado más elementos en esa dirección (incluyendo una prueba matemática). La acupuntura no producirá EXACTAMENTE el mismo % de personas que mejoren que el diclofenaco sódico. Ningún fármaco tendrá EXACTAMENTE el mismo efecto que un placebo. Si una mujer tiene cáncer de mama, no le sirve de nada que le digan que la mastectomía radical no dará lugar a EXACTAMENTE la misma supervivencia que un citostático, ni que la primera prolonga más la vida; para optar por un tratamiento necesita que le digan a cuánto asciende la diferencia (que las supervivencias no son EXACTAMENTE iguales, ya lo sabe; se lo dijo Perogrullo). Si la p es menor que cierto umbral solo dependerá en tales casos del tamaño muestral. No necesito de ninguna prueba para saberlo. Ya desde 1966, es bien conocido de los estadísticos lo que dijera Bakan (en “The test of significance in psychological research.” Psychological Bulletin 1966; 66: 423-437):
    Es un hecho objetivo que casi nunca hay buenas razones para esperar que la hipótesis nula sea verdadera. ¿Por qué razón la media de los resultados de cierta prueba habría de ser exactamente igual al este que al oeste del río Mississipi? ¿Por qué deberíamos esperar que un coeficiente de correlación poblacional sea igual a 0.00? ¿Por qué esperar que la razón mujeres/hombres sea exactamente 50:50 en una comunidad dada? o ¿por qué dos drogas habrán de producir exactamente el mismo efecto? Una mirada a cualquier conjunto de estadísticas que incluyan totales poblacionales confirmará de inmediato que la nulidad se presenta muy raramente en la naturaleza.

    Y el problema es que eso es lo que afirma la hipótesis nula: no que los parámetros son parecidos, sino que son EXACTAMENTE iguales. De ahí la esterilidad de un prueba que solo sirve para enjuiciar la validez de algo que ya sé de antemano que es falso. Desde hace ya 25 años (1988), y precisamente en virtud de su irrelevancia, nada menos que el International Committee of Medical Journal Editors (ICMJE, conocido como el grupo de Vancouver Group) recomienda cada año no usar los valores p (véanse sus Uniform requirements for manuscripts submitted to biomedical journals. [http://www.icmje.org] )

    LCS1: Lo que sí afirmo es que p puede ser tan pequeña como quieras si el tamaño de muestra es suficientemente grande.
    Javi: Lo cual es falso. P no está limitado únicamente por el tamaño de la muestra sino por la similitud de las distribuciones de las que se han extraído las muestras. En un caso extremo, si comparas dos poblaciones extraídas de la misma distribución de probabilidad, por muy grande que sean tus muestras, jamás vas a conseguir una p pequeña.
    LCS2: Lo que se te escapa, creo yo, es que variables diferentes que compartan exactamente la misma distribución no las hallarás en la práctica salvo, repito, situaciones absoluta y totalmente excepcionales (por ejemplo, cuando comparas un remedio homeopático con agua). Y en un caso como ese, tampoco me hace falta ninguna prueba, pues ya lo sé de antemano por vía teórica, pues un preparado homeopático es agua. Y el agua es igual al agua. El papel del estadístico no es dirimir si los tratamientos son o no iguales sino estimar la diferencia y comunicar el grado de certeza con que hace la estimación. El de quienes hacen uso de esa información es valorar la relevancia de esa diferencia y aquilatar el peso práctico que tal diferencia tiene en un momento histórico y social concreto. Eso es exactamente lo que reclama el ICMJE y lo que cada vez se exige con más fuerza (ver en [spam editado] artículo publicado en BMC Medical Research Methodology donde tal tendencia queda demostrada: “The null hypothesis significance test in health sciences research (1995-2006): statistical analysis and interpretation”)
    LCS1: Y también –afirmo ahora- que si, en el ejemplo del clopidogrel y la aspirina, el resultado hubiera favorecido a la aspirina, con altísima probabilidad, el artículo no hubiera visto la luz.
    Javi: Eso es el sesgo de publicación, que menciono brevemente en la entrada y que no tiene nada que ver con el tema principal.
    LCS2: Sí tiene que ver; venía al caso debido a que me atribuiste una afirmación que no hice (se te olvidó comentarlo): no he dicho que el tratamiento nuevo sea siempre mejor. He dicho que siempre es diferente. La aspirina no puede producir EXACTAMENTE el mismo efecto que el clopidogrel por la sencilla razón de que son dos principios activos diferentes. Esa diferencia que, con un tamaño de muestra suficientemente grande producirá una p suficientemente pequeña, puede favorecer a uno a al otro medicamento. Lo que ocurre es que solo lo verás impreso si es a favor del que le interesa a la empresa. Si no, no se publica. Pido excusas también por la extensión y por el uso machacón del adverbio EXACTAMENTE, pero es que en eso reside todo: en que la hipótesis nula alude a la completa igualdad entre tratamientos.

    Respondo a tu post, Javi, del 2 noviembre, 2014 en 19:33. Antecedo los textos con nuestras iniciales para (tratar de) evitar confusión en cuánto a quien dice qué.

    ————-

    LCS1: Pongo en duda la explicación del filtro antispam. Me cuesta trabajo entenderlo debido a que los post pasaron y leí una nota encima de ellos de que estaban pendientes de moderación (no pendientes de otro filtro).
    Javi: Pues qué quieres que te diga. Es tu problema.
    LCS2: Me expresé mal al decir que lo pongo en duda. Pido excusas por ello. Ahora bien, cuando me envían un mensaje que va a la carpeta de spam, el sistema no lo borra. Me da la oportunidad de “rescatar” los falsos positivos. Y si alguien me llama la atención sobre un mensaje que fue enviado y que no me llegó, con más razón reviso la carpeta de spam para hacer dicho rescate. A eso me refería.

    ————–

    LCS1: Sobre tu explicación versaban, precisamente, los dos post suprimidos. En ellos te explicaba que si bien es obvio que son dos cosas diferentes, la significación estadística no tiene relevancia alguna en sí misma.
    Javi: Tiene relevancia en cuanto a determinar si hay o no diferencias. Es como decir que el que dos coches tengan colores diferentes no les hace diferentes. La diferencia existe, otro tema es que a ti lo que te interese es la velocidad a la que corren, para lo cual el color es irrelevante. Pues lo mismo. La relevancia estadística te dice si hay una diferencia o no. Si esa diferencia te resulta relevante para la aplicación que quieres, eso ya no tiene nada que ver con la estadística.
    LCS2: En efecto, lo que importa no es si hay o no diferencia sino a cuánto asciende esta. Solo sabiéndola podré decidir si ella es o no relevante en determinado contexto y la p no me aporta absolutamente nada a esos efectos. El problema es que la diferencia siempre existe (salvo situaciones absolutamente excepcionales). Si se aplican dos tratamientos diferentes, sería insólito que se produjera EXACTAMENTE el mismo efecto. No habrá dos coches exactamente iguales, ni dos hormigas, ni dos arbustos idénticos. Si te parecen iguales dos entes cualesquiera, basta examinar las dos cosas con suficiente esmero (o más de cerca o con tamaños de muestras mayores) para constatarlo. Si leíste el trabajo que sugerí de mi página web, habrás hallado más elementos en esa dirección (incluyendo una prueba matemática). La acupuntura no producirá EXACTAMENTE el mismo % de personas que mejoren que el diclofenaco sódico. Ningún fármaco tendrá EXACTAMENTE el mismo efecto que un placebo. Si una mujer tiene cáncer de mama, no le sirve de nada que le digan que la mastectomía radical no dará lugar a EXACTAMENTE la misma supervivencia que un citostático, ni que la primera prolonga más la vida; para optar por un tratamiento necesita que le digan a cuánto asciende la diferencia (que las supervivencias no son EXACTAMENTE iguales, ya lo sabe; se lo dijo Perogrullo). Si la p es menor que cierto umbral solo dependerá en tales casos del tamaño muestral. No necesito de ninguna prueba para saberlo. Ya desde 1966, es bien conocido de los estadísticos lo que dijera Bakan (en “The test of significance in psychological research.” Psychological Bulletin 1966; 66: 423-437):

    “Es un hecho objetivo que casi nunca hay buenas razones para esperar que la hipótesis nula sea verdadera. ¿Por qué razón la media de los resultados de cierta prueba habría de ser exactamente igual al este que al oeste del río Mississipi? ¿Por qué deberíamos esperar que un coeficiente de correlación poblacional sea igual a 0.00? ¿Por qué esperar que la razón mujeres/hombres sea exactamente 50:50 en una comunidad dada? o ¿por qué dos drogas habrán de producir exactamente el mismo efecto? Una mirada a cualquier conjunto de estadísticas que incluyan totales poblacionales confirmará de inmediato que la nulidad se presenta muy raramente en la naturaleza.”

    Y el problema es que eso es lo que afirma la hipótesis nula: no que los parámetros son parecidos, sino que son EXACTAMENTE iguales. De ahí la esterilidad de un prueba que solo sirve para enjuiciar la validez de algo que ya sé de antemano que es falso. Desde hace ya 25 años (1988), y precisamente en virtud de su irrelevancia, nada menos que el International Committee of Medical Journal Editors (ICMJE, conocido como el grupo de Vancouver Group) recomienda cada año no usar los valores p (véanse sus Uniform requirements for manuscripts submitted to biomedical journals. [http://www.icmje.org] )

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    LCS1: Lo que sí afirmo es que p puede ser tan pequeña como quieras si el tamaño de muestra es suficientemente grande.
    Javi: Lo cual es falso. P no está limitado únicamente por el tamaño de la muestra sino por la similitud de las distribuciones de las que se han extraído las muestras. En un caso extremo, si comparas dos poblaciones extraídas de la misma distribución de probabilidad, por muy grande que sean tus muestras, jamás vas a conseguir una p pequeña.
    LCS2: Lo que se te escapa, creo yo, es que variables diferentes que compartan exactamente la misma distribución no las hallarás en la práctica salvo, repito, situaciones absoluta y totalmente excepcionales (por ejemplo, cuando comparas un remedio homeopático con agua). Y en un caso como ese, tampoco me hace falta ninguna prueba, pues ya lo sé de antemano por vía teórica, pues un preparado homeopático es agua. Y el agua es igual al agua. El papel del estadístico no es dirimir si los tratamientos son o no iguales sino estimar la diferencia y comunicar el grado de certeza con que hace la estimación. El de quienes hacen uso de esa información es valorar la relevancia de esa diferencia y aquilatar el peso práctico que tal diferencia tiene en un momento histórico y social concreto. Eso es exactamente lo que reclama el ICMJE y lo que cada vez se exige con más fuerza (ver en [spam editado] artículo publicado en BMC Medical Research Methodology donde tal tendencia queda demostrada: “The null hypothesis significance test in health sciences research (1995-2006): statistical analysis and interpretation”)

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    LCS1: Y también –afirmo ahora- que si, en el ejemplo del clopidogrel y la aspirina, el resultado hubiera favorecido a la aspirina, con altísima probabilidad, el artículo no hubiera visto la luz.
    Javi: Eso es el sesgo de publicación, que menciono brevemente en la entrada y que no tiene nada que ver con el tema principal.
    LCS2: Sí tiene que ver; venía al caso debido a que me atribuiste una afirmación que no hice (se te olvidó comentarlo) y tal pifia solo era explicable por el hecho de que en el ejemplo había aludido al aprovechamiento que hacen las empresas de esa endeblez de las pruebas de significación: no he dicho que el tratamiento nuevo sea siempre mejor. He dicho que siempre es diferente. La aspirina no puede producir EXACTAMENTE el mismo efecto que el clopidogrel por la sencilla razón de que son dos principios activos diferentes. Esa diferencia que, con un tamaño de muestra suficientemente grande producirá una p suficientemente pequeña, puede favorecer a uno o al otro medicamento. Lo que ocurre es que solo lo verás impreso si es a favor del fármaco que le interesa a la empresa. Si no, no se publica. Pido excusas también por la extensión y por el uso machacón del adverbio EXACTAMENTE, pero es que en eso reside todo: en que la hipótesis nula alude a la completa igualdad entre tratamientos.

  60. 3 noviembre, 2014 en 19:25

    A ver, Luis Carlos. Repitiendo el mismo argumento mil veces, no lo vas a hacer más lógico. Si hay una diferencia real entre el clopidogrel y la aspirina, eso es lo que te va a indicar p. Mides una diferencia en el efecto y p te indica si esa diferencia es atribuible al ruido o no. Punto. Y si el estudio está bien hecho, pues eso es lo que se publica, que hay una diferencia X. E ignoras que las hipótesis las puedes plantear a “one-tailed o two-tailed” y eso hace que incluso distribuciones diferentes puedan no hacer que p disminuya por mucho que aumentes el tamaño de la muestra si la diferencia es por el otro lado.

    Aparte de eso, aunque las distribuciones de las que extraigas las muestras no sean iguales, si son parecidas y existe ruido, por mucho que aumentes el tamaño p no va a disminuir. Estadísticamente serán iguales.

    Y por supuesto que p no mide el tamaño del efecto. P mide la significancia estadística de la diferencia que has medido. Lo que te dice es si las diferencias medidas son atribuibles al ruido o no.

    Y ya que tanto te gusta la palabra exáctamente. No vas a conseguir dos muestras exáctamente iguales incluso aunque provengan de la misma distribución. Por eso necesitas tests de significancia.

    Deberías intentar entender que el tamaño de la muestra lo que hace es hacer el estudio más potente: es posible detectar efectos más pequeños. Y repito, el efecto existe. Ahora lo que tienes que decidir es si es relevante para tu aplicación.

  61. terrygranxester
    7 noviembre, 2014 en 1:08

    Teniendo en cuenta que los medicos y cientificos tambien son humanos, no me resulta dificil pensar que algunos tengan tambien creencias alternativas. Que hayan presenciado ciertos “milagros” que los han hecho replantearse todo tipo de posibilidades. Y esta bien, mi papa sufre de artritis reumatoide y jura y perjura que una terapia que un quiropractico le da con una lampara (leyeron bien, con una lampara) y reirse mucho mientras platican y unos cuantos masajes le han ayudado mucho mas que la medicina occidental. Me he cansado de decirle que su risoterapia me da lo mismo, si en el buen humor le funciona y se siente con mas animo creo que es inofensivo, lo que me causa molestia es que le recomienden abandonar su tratamiento, porque tiene temporadas en que apenas y puede caminar, pero es terco. Yo no lo puedo obligar a que regrese a su tratamiento medico y no me queda mas que verlo como se deteriora eso si jurando que “se esta curando”.
    Que gran responsabilidad es aconsejar a la gente dejar el tratamiento medico y sustituirlo por terapias que yo considero que no tienen fundamento ni estan comprobadas. Ni modo, hay que aprender a convivir con todo tipo de gente en este mundo.

  62. elhombreocioso
    7 noviembre, 2014 en 4:44

    Me presento soy Médico y desde hace algunos años tambien un lector asiduo de este blog, escribo esta vez para felicitarlos por su trabajo y al mismo tiempo para lanzar una crítica en el sentido que ya basta de cargar con el magufito de a pie, es decir el tipo que por el hecho que la “vida es dura” o también “la cosa esta dificil”, pone su pequeño consultorio de reiki o acupuntura, etc y vive de eso de forma honrada sin pretender curar el cancer o el sida.
    Pienso deben enfocar mas criticas hacia el magufo corporativo o aquel que; envenena a todos, al tiempo que le resta cientos de dolares a la economia de las personas mas vulnerables muchas veces con la complicidad de muchos colegas. Estoy hablando de los tipos que venden azucar costosa mezclada con brujerias como el HMB, DHA, ARA, probioticos y otro monton de siglas raras que solo sirven para engordar los bolsillos de las transnacionales

  63. 7 noviembre, 2014 en 8:48

    #Elhombreocioso: muchas gracias por ser un lector asiduo de este blog. Y gracias por las recomendaciones las tendremos en cuenta. Ya hemos tratado algunos productos “terapéuticos” de grandes multinacionales (homeopatía, Tamiflú, probióticos lácteos, antioxidantes), pero siempre quedan muchos en el tintero. Pasan a la agenda de los administradores que siguen tirando del carro con constancia del blog 😉

    De todas formas hay un aspecto que me gustaría aclarar. Cuando critico el reiki o la acupuntura no trato de cargar contra el que tu llamas “magufo de a pie”. Al menos no es ese mi principal objetivo. Lo que trato es mostrar lo que se sabe acerca de la eficiencia o no de determinadas “terapias”. Evidentemente, si encontramos que alguien asegura que esas terapias son como el bálsamo de Fierabrás, que lo cura todo, entonces cargamos las tintas. Si la eficiencia de alguna de esas terapias es nula me da igual que lo aplique el mayor hospital del mundo o un señor de Murcia, es igualmente criticable.

  64. Ana
    7 noviembre, 2014 en 13:36

    Hola.
    Estoy completamente de acuerdo con vuestra opinión de que la homeopatía es un invento más, donde algunos se están forrando. Pero me gustaría conocer vuestra opinión sobre la naturopatia. …sinceramente si creo q nos podemos beneficiar de ciertos remedios naturales para prevenir o curar algunas dolencias, no enfermedades graves. Pero me gustaría conocer vuestra opinión. Gracias

  65. 7 noviembre, 2014 en 14:38

    Ana, para que todos hablemos de lo mismo: ¿me podrías decir lo que tu entiendes por naturopatía?

  66. Juli
    7 noviembre, 2014 en 20:08

    No se si sabias, pero en la ciencia se plantean las hipótesis y se demuestran. Acá no estas demostrando nada. Sólo planteas una hipótesis desde la ignorancia, sin ninguna prueba de campo. Sencillo, comprobalo con vos mismo y saca conclusiones.

  67. 7 noviembre, 2014 en 20:40

    Juli, ¿estás diciendo que todo aquel que dude de algo debe demostrar por él mismo para sacar las conclusiones? Dicho de otra forma, ¿no crees que aquel que plantea la hipótesis es el que está obligado a demostrarlo? Si yo digo mi medicamento X cura la enfermedad Y y tú lo escuchas, ¿qué te parece normal?: experimentar para ver si X cura Y por tu cuenta (con todo lo que eso supone) o pedir al que dice que X cura Y que presente las pruebas y sobre ellas discutimos. En tu frase “en ciencia se plantean hipótesis y se demuestran” te falta un detalle “en ciencia el que plantea las hipótesis es quien debe demostrarlo”, si no lo hace seguirán siendo hipótesis.

  68. Anónimo
    7 noviembre, 2014 en 21:45

    No se si sabias, pero en la ciencia se plantean las hipótesis y se demuestran

    Y es algo que en esas pseudociencias ni hacen ni quieren hacer. Por contra suelen usar argumentos como debes tener la mente abierta, apelar a la existencia de supuestas conspiraciones, …

  69. O ranger de terzas
    9 noviembre, 2014 en 13:32

    Fue un tal Richard Phipilps Feynmann el que dijo “tengo la mente abierta, pero no tanto que se me caiga el cerebro”… El tal feynmamann no era nadie: premio nobel de física en 1965, jefe de cálculo en le proyecto manhattan, creador de los diagramas de feynmann… bah, bagatelas sin improtancia.

  70. Gustavo
    10 noviembre, 2014 en 5:43

    si… la mente abierta pero analítica, ya que la gente deshonesta y que tiene el “don” de aprovecharse de los demás, la encontramos por todos lados…. y no debemos olvidar que gracias a la ciencia, al análisis se logran los avances que nos permiten tener mejores condiciones de vida. Tampoco hay que ser ciego y no mirar los intereses con los que se manejan ciertas grandes empresas que mantienen su poder a toda costa. Este mundo es así…
    Por otro lado, pienso que el efecto placebo es el que debería ser estudiado y valorado en cuanto a su importancia y aplicaciones en la salud, es interesante ver como algunas personas mejoran, en la mayoría de casos al menos en su calidad de vida. Y hay que quitarle toda esa nube de misterio y “magia” que es la que alimenta a muchas de las terapias alternativas con las cuales se enriquecen por demás algunas personas.

  1. 2 noviembre, 2014 en 8:25
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