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Diez mitos sobre las vacunas y diez hechos verdaderos sobre la vacunación

26 junio, 2015

anti-vax--pro-diseaseLa Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó hace algún tiempo un documento sobre mitos acerca de la vacunación, escrito que debido al auge de los movimientos antivacunas y la reciente reaparición de la difteria en España debería ser recordado para evitar que uno de los mayores avances de la medicina sea cuestionado poniendo en peligro la sanidad pública y la vida de las personas, sobre todo de los más indefensos: los niños tal y como ha recordado recientemente la Sociedad Española de Inmunología.

transmision aerea virus

 

Mito 1: Las mejores condiciones de higiene y saneamiento harán desaparecer las enfermedades; las vacunas no son necesarias. FALSO

Hecho 1: Las enfermedades contra las que podemos vacunar volverían a aparecer si se interrumpieran los programas de vacunación. Si bien la mejor higiene, el lavado de las manos y el agua potable contribuyen a proteger a las personas contra enfermedades infecciosas, muchas infecciones se pueden propagar independientemente de la higiene que mantengamos. Si las personas no estuvieran vacunadas, algunas enfermedades que se han vuelto poco comunes, tales como la poliomielitis y el sarampión, reaparecerían rápidamente.

Mito 2: Las vacunas conllevan algunos efectos secundarios nocivos y de largo plazo que aún no se conocen. Más aún, la vacunación puede ser mortal. FALSO

Hecho 2: Las vacunas son muy seguras. La mayoría de las reacciones vacunales son generalmente leves y temporales, por ejemplo, un brazo dolorido o febrícula. Los trastornos de salud graves, que son extremadamente raros, son objeto de seguimiento e investigación. Es más probable padecer un trastorno grave por una enfermedad prevenible mediante vacunación que por una vacuna. Por ejemplo, en el caso de la poliomielitis, la enfermedad puede provocar parálisis; el sarampión puede causar encefalitis y ceguera, y algunas enfermedades prevenibles mediante vacunación pueden ser incluso mortales. Aunque un solo caso de trastorno grave o defunción por vacunas ya es demasiado, los beneficios de la vacunación compensan con creces el riesgo, dado que sin las vacunas se producirían muchos más trastornos y defunciones.

Mito 3: La vacuna combinada contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, así como la vacuna antipoliomielítica, pueden provocar el síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS). FALSO

Hecho 3: No existe una relación causal entre la administración de las vacunas y la muerte súbita del lactante, a pesar de que esas vacunas se administran en un período en el que el recién nacido puede sufrir el SIDS. En otras palabras, las defunciones por SIDS son casualmente coincidentes con la vacunación y hubieran ocurrido aunque no se hubiesen administrado las vacunas. Es importante recordar que esas cuatro enfermedades pueden ser mortales, y que el recién nacido no vacunado contra ellas corre graves riesgos de defunción y discapacidad grave.

sarampion disneylandMito 4: Las enfermedades prevenibles mediante vacunación están casi erradicadas en mi país, por lo tanto no hay motivos para que me vacune. FALSO

Hecho 4: Si bien las enfermedades prevenibles mediante vacunación son actualmente poco comunes en muchos países, los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en algunas partes del mundo. En un mundo sumamente interconectado, esos agentes pueden atravesar las fronteras geográficas e infectar a cualquier persona no protegida. Por ejemplo, a partir de 2005, en Europa occidental se produjeron brotes de sarampión en poblaciones no vacunadas de Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Italia, el Reino Unido y Suiza. Por consiguiente, hay dos motivos fundamentales para vacunarse, a saber, protegernos a nosotros mismos y proteger a quienes nos rodean. Los programas eficaces de vacunación, al igual que las sociedades eficaces, dependen de la cooperación de cada persona para asegurar el bien común. No deberíamos depender de las personas que nos rodean para detener la propagación de enfermedades; nosotros mismos también tenemos que hacer nuestra parte.

Mito 5: Las enfermedades de la infancia prevenibles mediante vacunación son algo inevitable en la vida. FALSO

Hecho 5: Las enfermedades prevenibles mediante vacunación no tienen por qué ser “algo inevitable en la vida”. Enfermedades tales como el sarampión, la parotiditis y la rubéola son graves y pueden acarrear importantes complicaciones tanto en niños como en adultos, por ejemplo, neumonía, encefalitis, ceguera, diarrea, infecciones del oído, síndrome de rubéola congénita (si una mujer contrae rubéola al principio del embarazo) y defunción. Todas estas enfermedades y sufrimientos se pueden prevenir mediante las vacunas. Los niños no vacunados contra estas enfermedades quedan innecesariamente vulnerables.

Mito 6: La administración simultánea de más de una vacuna puede aumentar en los niños el riesgo de efectos secundarios nocivos, que a su vez pueden sobrecargar su sistema inmunitario. FALSO

Hecho 6: Las pruebas científicas revelan que la administración simultánea de varias vacunas no conlleva ningún efecto secundario sobre el sistema inmunitario del niño. Los niños están expuestos cotidianamente a cientos de sustancias extrañas que desencadenan una respuesta inmunitaria. El simple hecho de ingerir alimentos introduce nuevos antígenos en el organismo, y numerosas bacterias viven en la boca y la nariz. Un niño está expuesto a muchísimos más antígenos como consecuencia de un resfriado común o una faringitis, que por las vacunas. Las principales ventajas de la administración simultánea de varias vacunas es que requiere menos consultas ambulatorias, lo que permite ahorrar tiempo y dinero y aumenta las probabilidades de que los niños completen el calendario de vacunación recomendado. Además, la posibilidad de recibir una vacunación combinada, por ejemplo, contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, supone menos inyecciones.

Mito 7: La gripe es solo una molestia y la vacuna no es muy eficaz. FALSO

Hecho 7: La gripe es mucho más que una molestia. Es una enfermedad grave que cada año provoca entre 300.000 y 500.000 defunciones en todo el mundo. Las embarazadas, los niños pequeños, los ancianos con problemas de salud y cualquiera que padezca un trastorno crónico, por ejemplo, asma o cardiopatía, corren un alto riesgo de infección grave y muerte. La vacunación de las embarazadas conlleva el beneficio adicional de proteger a sus recién nacidos (actualmente no existe una vacuna para los menores de seis meses). La vacunación inmuniza contra las tres cepas de mayor prevalencia circulantes en una estación dada. Es la mejor manera de reducir sus probabilidades de contraer una gripe grave y contagiar a otros. Evitar la gripe significa evitar gastos de atención médica adicionales y pérdida de ingresos por los días de trabajo o escuela perdidos.

Mito 8: Es mejor la inmunización por la enfermedad que por las vacunas. FALSO

Hecho 8: Las vacunas interactúan con el sistema inmunitario para producir una respuesta similar a la que produciría la infección natural, pero no causan la enfermedad ni exponen a la persona inmunizada a riesgos de posibles complicaciones. En cambio, el precio de la inmunización por infección natural podría ser el retraso mental provocado por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), defectos congénitos debidos a la rubéola, cáncer del hígado derivado del virus de la hepatitis B, o muerte por sarampión.

Formaldehyde_in_PearsMito 9: Las vacunas contienen mercurio, que es peligroso. FALSO

Hecho 9: El tiomersal es un compuesto orgánico con mercurio que se añade a algunas vacunas como conservante. Es el conservante más ampliamente utilizado para las vacunas que se suministran en ampollas de dosis múltiples. No hay pruebas científicas que sugieran que la cantidad de tiomersal utilizada en las vacunas entrañe un riesgo para la salud.

 

 

 

vacuna autismoMito 10: Las vacunas causan autismo. FALSO

Hecho 10: Según se pudo determinar, el estudio de 1998 que suscitó inquietud acerca de un posible vínculo entre la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, por un lado, y el autismo, por otro, contenía graves irregularidades, por lo que la publicación que lo divulgó lo retiró. Lamentablemente, su divulgación despertó temores que provocaron una disminución en las tasas de inmunización y los subsiguientes brotes de esas enfermedades. No existen pruebas científicas de una relación entre esa vacuna y el autismo o trastornos autistas.

 

 

 

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  1. ranger de terzas
    26 junio, 2015 en 22:34

    Me encanta, Ateo, que perseveres en este tema de las vacunas. hay mucho que hablar y muchos mitos que y chamanes que vencer. Espero que el hilo de comentarios sea protagonizado por unos cuantos especialistas científicos que se concentren en el tema. La anterior entrada sobre vacunas se desvió mucho hacia la actualidad política. Ciertamente fue interesante, pero no es menos cierto que foros para expresarse sobre política hay muchos, mientras que lugares como este donde se divulgue ciencia pura hay muy pocos, ya aún hay menos que divulguen en castellano.

    (Note el lector avisado que no he añadido adjetivos, apellidos o calificativos a la palabra “ciencia”. No los precisa cuando es ciencia)

  2. condimento
    27 junio, 2015 en 11:18

    Se nos fue el chaval. Profunda tristeza.

  3. 27 junio, 2015 en 11:42

    Y ahora que ha muerto el pobre niño de Olot ¿ quien se hace responsable de esta muerte? ¿Los ignorantes padres? ¿Los chamanes antivacunas que les engañaron? http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2015/06/donde-vamos-parar-ahora-un-padre-no.html

  4. condimento
    27 junio, 2015 en 12:21

    Y siguiendo con tu cuestionario………Que tal esos padres figura de 40 crios que residiendo en Olot, que conociendo la fatal noticia siguen sin vacunarlos (no se si cambiaron de opinion) y que para mayor inri tienen protegidos (hasta cierto punto) a sus hijos porque los vacunados deben quedarse en casa para no contagiarlos? Algun cinico jactandose de aprovechar la inmunidad de grupo me imagino, no seria raro.

  5. 27 junio, 2015 en 12:53

    La verdad es que la pregunta que hay que hacerse es ¿cuantas muertes más estamos dispuestos a toleran en nombre de la ignorante “libertad” de algunos padres?

  6. kikedak
    27 junio, 2015 en 20:04

    Gracias por este necesario artículo. No hay que cansarse de repetir la falsedad de aquel famoso estudio sobre el autismo, igual que la relación con el SIDS. En cuanto a otros riesgos, la probabilidad está clara. Las autoridades sanitarias son responsables de hacer una correcta pedagogía sobre este tema.

  7. Emmanuel
    27 junio, 2015 en 20:18

    Si la muerte se hubiera producido a raíz de que los padres se hubieran negado a llevarlo sentado en una sillita homologada en el coche, ¿Que les pasaría judicialmente?

  8. 27 junio, 2015 en 20:57

    Pues que pueden ser acusados de homicidio: http://www.20minutos.es/noticia/653327/0/muerte/cinturon/homicidio/

  9. KC
    27 junio, 2015 en 23:57

    Desde un aspecto jurídico, la diferencia es que el Estado sí obliga a los padres a sentar al niño en una sillita especial en base a una casuística anterior. No así en lo otro, en lo que, además, se considera una intromisión en la “libertad” paterna. Porque la “libegtag es algo sacrado”, y tal.

    Saludos.

  10. congreve
    28 junio, 2015 en 2:32

    KC

    “Desde un aspecto jurídico, la diferencia es que el Estado sí obliga a los padres a sentar al niño en una sillita especial en base a una casuística anterior.”

    No entiendo eso ¿Podrías exponerlo de alguna otra forma, a ver si me entra? De verdad me interesa esa diferencia entre sillitas y vacunas. Gracias y saludos.

  11. 28 junio, 2015 en 10:31

    congreve

    La sillita es obligatoria por ley mientras que la vacunación es recomendable, sólo en el caso de que se hicieran obligatorias las vacunas se podría acusar de algo a los padres.

  12. Elena
    13 julio, 2015 en 21:40

    La pobre Erika no podra seguir caminando gracias a la vacuna del papiloma

    [enlace de El Mundo quitado por pertenecer a AEDE].

  13. 13 julio, 2015 en 22:30

    Elena

    El número de casos de cáncer por este virus en Europa es de unos 33.000 anuales de los que fallecen 13.000 mujeres al año, entre las cuales se podría encontrar Erika.

    Ahora bien, como algunas personas mueren en los hospitales por complicaciones o negligencias médicas ¿estás proponiendo que cerremos todos los hospitales?¿cuándo enfermes vas a dejar de ir al médico por si te toca una negligencia médica? ¿tienes niños? Pues entonces no le lleves al pediatra porque el médico se puede equivocar o desconocer una reacción alérgica de tu niño y puede matarlo, así que mejor cuando enferme no le mediques y llévale a un chamán para que le purifique el aura, o adminístrale homeopatía que dicen que no tiene ningún efecto secundario.

  14. 13 julio, 2015 en 22:35

    Elena

    ¡Ah! Tampoco viajes en avión, tren o barco puesto que a veces te puede tocar un pirado como el piloto alemán y estrellarte en medio de los Alpes o un inútil como el capitán del Costa Cruceros. Ni comas o bebas ningún tipo de alimento puesto que al cabo del año varios cientos de personas pueden morir por intoxicaciones alimentarias.

    Quizás, antes de soltar este comentario tan absurdo deberías aprender un poco de matemáticas o probabilidades para poder razonar adecuadamente con todos los elementos de juicio.

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