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¿Servirá para algo la terrible muerte por difteria del inocente niño de Olot?

28 junio, 2015

vacuna antivacunaAhora que se ha producido el trágico final de la primera infección por difteria de un niño en España desde hace décadas, quizás sea hora de que esta terrible muerte, que podía haberse evitado si se hubieran cumplido las más mínimas y racionales normas sanitarias, sirva al menos para salvar otras vidas en el futuro.

Desde hace días llevo debatiendo con internautas diversos en foros y webs varios sobre la responsabilidad de esos padres, imbuidos en el mundo de las “medicinas” alternativas (no olvidemos que la madre trabaja en una “clínica” homeopática estafando impunemente a otros pobres individuos tan ignorantes como ella en materia científica o sanitaria), y el argumento que más se repite entre una fracción de los comentarios es que

en estos terribles momentos lo que menos se puede andar haciendo es culpando a nadie

y que

los padres estarán sufriendo mucho

como si ello les exonerara de su irresponsable comportamiento, porque es justo ahora cuando hay que extraer las dolorosas consecuencias de este caso y no dejar impune esta gravísima negligencia que si se repite puede convertirse en un problema de salud pública. Y esta responsabilidad no es sólo de estos “alternativos” padres (que pensaban disponer de un “conocimiento” maravilloso que invalidaba prácticamente todo lo que sabemos en la actualidad de microbiología, inmunología o salud pública) sino por supuesto ello es extensivo a todos esos alucinados chamanes de la nueva ola, que convencieron a esos ignorantes padres con sus patrañas sobre equilibrios kármicos y cósmicos, junto con un prepotente desprecio del trabajo científico desarrollado durante siglos por parte de algunas de las más brillantes mentes que ha dado la humanidad.

Porque lo que se está olvidando en todo este terrible asunto es que a día de hoy en Olot todavía quedan más de 40 familias de irreductibles analfabetos científicos que se niegan tozuda e irresponsablemente a vacunar a sus hijos a pesar de todas las recomendaciones científicas, sanitarias y gubernamentales que han recibido a lo largo de todo este mes.

Y lo que ahora mismo debemos preguntarnos como sociedad es ¿deberemos esperar a que por una pavorosa ruleta rusa epidemiológica enfermen gravemente o mueran 2, 4 o 10 de estos pobres inocentes en los próximos meses o años por enfermedades que tenemos perfectamente controladas y hasta olvidadas (gracias Dr. Scheider por su perspicacia y profesionalidad) porque “en estos momentos lo que menos se puede andar haciendo es culpando a nadie”? Y yo me pregunto ¿cuándo será ese momento para tomar medidas en defensa de los derechos de los más vulnerables? ¿será cuando el cementerio de Olot se llene de ataúdes blancos?

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  1. juan
    28 junio, 2015 en 20:26

    ¿Cuántos muertos más serán necesarios hasta que alguien tome una decisión? ¡Vacunación obligatoria ya!

  2. 28 junio, 2015 en 20:32

    Los padres no tenemos que saberlo todo, pero hay que proteger a los niños y la sociedad de acciones bienintencionadas pero gravemente perjudiciales debido a la ignorancia. Ahora con internet todos pretendemos saberlo todo y no es así.

    Así como es obligatorio enviar a los hijos al colegio hasta cierta edad, igualmente y con más razón debería ser obligatoria por ley la vacunación. La educación les ofrece la posibilidad de un futuro mejor, la vacunación les evita secuelas por enfermedades e incluso la muerte prematura e innecesaria. Saludos cordiales.

  3. kikedak
    28 junio, 2015 en 20:48

    Creo que además de la obligatoriedad es necesaria la información. Dando por hecho que esos padres creían estar haciendo lo mejor para sus hijos, lo que hay que hacer es desmontar los falsos argumentos antivacunas con información veraz . Y esto también es responsabilidad de los organismos públicos de salud.

  4. 28 junio, 2015 en 21:54

    Las vacunas son necesarias y han de mostrado su utilidad ,solo las gentes que se creen muy listas que yendo de alternativos se tiene más salud ,pero la realidad es cruel y se ha demostrado que se pierden más vidas y se ponen en peligro muchas más ,si no se ponen ,por eso hay que vacunarse y sobretodo los niños no pueden decidir.

  5. 28 junio, 2015 en 22:17

    kikedak

    Información y ejemplos se han dado durante décadas, cuando no siglos. Quizás el problema no sea de falta de información sino de la cada vez mayor tolerancia hacia cualquier “opinión” sea esta acertada o errónea, pienso que se ha llevado a asuntos científicos o médicos equivocadamente el concepto de democracia política y de libertad. Sólo hay que observar que hasta en los medios de comunicación más sólidos cuando se habla del tema de las vacunas o cualquier otro científico siempre se exponen los dos lados de la “controversia”, aún cuando no existan dos alternativas. Pero claro eso no lo sabe la gente normal que si observa que a los antivacunas o al pseudomédico de turno se le permite argumentar saca la errónea conclusión de que existe un debate.

  6. 28 junio, 2015 en 23:09

    Lo peor es encontrar sitios en donde se criticaba el haber puesto al niño en tanto tratamiento costoso (e ineficiente) cuando podrían haberle dado MMS, porque así podrían haber matado a la bacteria y curado al pequeño…

    Leía ese blog y me daban ganas de cruzar el océano para encontrar al tipo y agarrarlo a patadas…

  7. 29 junio, 2015 en 0:35

    Reblogueó esto en cienciayconcienciaccd.

  8. Denise
    29 junio, 2015 en 1:03

    todavía que en la mayoria estas vacunas son GRATIS!! los padres se asen los ofendidos por quien sabe que patrañas …

  9. congreve
    29 junio, 2015 en 2:41

    Muy desatinados los comentarios que se reproducen en la entrada. Está claro que no se trata de decirle a los padres del chico fallecido: “¿Vieron? ¡Se los advertimos!”, sino de llamar a la cordura a los restantes miembros de esta demencial cofradía de padres antivacunas, y prevenir a quienes no lo son pero podrían llegar a serlo. Bien por esta entrada, las precedentes, y cuantas más sean necesarias.

  10. Renzo
    29 junio, 2015 en 6:45

    Me gustaría ser optimista y pensar que esto servirá para que la gente que vive en la fantasía de un mundo mágico tome conciencia de los riesgos que conlleva su ignorancia e irracionalidad, pero me temo que no será así. En poco tiempo, cuando las medidas sanitarias adoptadas neutralicen el riesgo que se ha generado por la inconsciencia de unos cuantos alucinados, se dejará de hablar del tema y los irreductibles fanáticos de las pseudociencias, seguirán engañando y engañándose como si no hubiera pasado nada.

  11. 29 junio, 2015 en 7:24

    Paola, me gustaría que algún periodista de investigación averigue los medicamentos que toma gente como la Forcades cuando enferma. Me da que no es MMS precisamente.

  12. 29 junio, 2015 en 9:12

    Congreve

    La libertad de elección solo puede realizarse si lleva implícita una responsabilidad sobre las efectos de lo elegido. Y si en el ejercicio de nuestra libertad dañamos o como en este caso matamos a una persona debería haber consecuencias. Porque si no seríamos como el Borbón o la Iglesia, entes sin responsabilidad alguna y que con un “lo siento me he equivocado” o una petición genérica de perdón se zanja cualquier asunto por muy grave que este sea; claro que eso ahorraría mucho en policías, jueces y sistema penitenciario pero a la larga destruye a una sociedad.

  13. 29 junio, 2015 en 13:57

    Manuel, hace unos días asistí (no con intención de escucharle, sino de tratar de apretarle las clavijas) a una de las “charlas” que da Josep Pàmies.
    Allí dijo, sun ruborizarse, que sobrevivió a un ataque cardíaco gracias a la nitroglicerina.
    Eso sí, no dijo nada de cuál era el uso que se daba a esta sustancia, aunque sí que había hablado, unos minutos antes, de las conexiones de Bayer con el régimen nazi de Alemania.

    Dijo muchos disparates, tantos que decidí abandonar la sala por no decir o hacer alguna burrada.

  14. 29 junio, 2015 en 14:12

    Emilio, si saca el asunto de los nazis (que no es falso), habría que preguntarle si tiene o ha tenido algún electrodoméstico Siemens en casa. Seguramente ocurrirá lo mismo que con la nitroglicerina.

  15. 29 junio, 2015 en 15:47

    Pamiés y su liga antivacunación defienden que se trate las infecciones con homeopatía:

    http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2011/06/la-desfachatez-de-la-liga-para-la.html

    Con eso está todo dicho.

  16. Alberto F
    29 junio, 2015 en 18:41

    Me temo que no, quien tiene una mentalidad sectaria se cree con la verdad absoluta y ni siquiera algo tan terrible como lo que ha pasado le va a hacer recapacitar.

  17. kikedak
    29 junio, 2015 en 19:56

    Emilio, si no me equivoco la nitroglicerina es un potente vasodilatador que se puede utilizar para reducir la tensión en determinadas crisis cardiacas.
    Es una característica de estos magos de la medicina mezclar algunas dosis de ciencia real con las fantasías más absurdas para hacer más creíble su discurso.

  18. 29 junio, 2015 en 23:04

    Un reciente caso bastante similar de “libertad” sanitaria paterna: unos testigos de Jehová que querían dejar morir a su hijo por no permitir una simple transfusión de sangre, en donde los médicos han tenido que acudir a la justicia para que al final se impusiera la más elemental racionalidad. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com/2015/06/otra-vez-vueltas-con-las-transfusiones.html

  19. Albert
    1 julio, 2015 en 8:40

    El Gobernador de California acaba de firmar una Ley antitontos que por la que no se podrán alegar motivos ni religiosos ni personales para no vacunar a los niños:
    “…La disposición establece que, a partir del 1 de julio de 2016, todos los niños que asisten a las escuelas públicas y privadas tendrán que estar vacunados. Las únicas exenciones serán para los infantes con enfermedades crónicas o si un doctor determina que el historial médico familiar del niño lo puede exonerar de ciertas vacunas…”
    http://noticias.univision.com/article/2384754/2015-06-29/salud/legislatura-de-california-aprueba-propuesta-sobre-vacunas

  20. 1 julio, 2015 en 12:38

    Es que como comenté en una entrada previa el caso de California rallaba era un drama ya que hay zonas de Los Angeles en donde las tasas de vacunación son similares a países del más profundo Tercer Mundo como Sudán del Sur. Y claro es jugar a la ruleta rusa, puedes tener suerte durante 1 año o una década, pero cuando se te acaba la suerte y aparezca un patógeno peligroso pues se puede acabar en tragedia.

    Este es el ejemplo más evidente de que intentar convencer (porque las autoridades sanitarias de ese estado llevan años y años haciendo campañas educativas sobre la importancia de las vacunas) no sirve de nada cuando los individuos no quieren entrar en razón y la irracionalidad se extiende.

    Si todos fuéramos racionales no necesitaríamos prácticamente leyes. Si todos condujéramos adecuadamente, fuésemos cívicos y respetáramos a los demás y a nuestro entorno no sería necesario imponer método coercitivo alguno.

  21. 2 julio, 2015 en 13:40
  22. 2 julio, 2015 en 21:01

    KIKEDAK, por experiencia propia te digo que hay personas a las que no les entra ninguna “información” ni aunque les taladres el cráneo. Esas personas simplemente prefieren creer en cuestiones “mágicas” porque eso las hace sentir únicas y especiales. La obligatoriedad de la vacunación y una legislación que sancione duramente a quienes fomentan conductas irresponsables como la de estos padres es la única forma de poner coto a este tipo de cosas.

  23. KC
    3 julio, 2015 en 1:28

    Ateo, lo de Jim Carrey viene MUY de lejos… No es “ahora”. Y responde a un tema personal, que imagino que es por lo que se metió en ese berenjenal aun cuando fue un caso de mal diagnóstico.

    Saludos.

  24. congreve
    3 julio, 2015 en 3:04

    ¿Qué es peor? ¿Que un actor sea más imbécil que el personaje que lo hizo famoso, o que los medios de comunicación dediquen espacio a sus necedades?

  25. La Belle Epoque
    3 julio, 2015 en 11:58

    Servirá para que los pseudoescépticos sigan haciendo demagogia barata con las vacunas. Igual que se hace con el asunto mencionado más arriba de la conocida relación de Bayer con el nazismo, si te tomas una aspirina. Yo, por cierto, he tomado siempre OKAL, así que no tengo problemas éticos o ideológicos. El señor Pamies, por otra parte, nunca ha renegado de los médicos en su globalidad (y menos con los que salvan vidas en urgencias) sino contra aspectos puntuales de la praxis médico-farmacéutica y, en concreto, contra la industria de la farmafia

  26. 3 julio, 2015 en 12:17

    ¿Y es necesario vender potingues que jamás han demostrado su eficacia para criticar la bigfarma o es que hay algo más?

  27. 3 julio, 2015 en 12:18

    “El señor Pamies, por otra parte, nunca ha renegado de los médicos en su globalidad…”

    Siento contradecirte pero Pamiés por ejemplo en el caso de Olot acaba de publicar una entrada recomendando cloruro de magnesio para curar la difteria. Si eso no es renegar de todo el conocimiento médico actual pues yo no sé qué decir ya.

  28. La Belle Epoque
    3 julio, 2015 en 19:08

    Bueno Manuel lo de vender potingues sin eficacia es tu opinión porque no te molestarías en probarlos si tuvieras una enfermedad. Entonces tu razonamiento es absurdo o porque lo dice un laboratorio farmacéutico. Hay testimonios abundantes de gente que dice lo contrario y lo explica, creo yo, razonadamente no con rogativas a dios nuestro señor jesusito. Quiero decir las plantas de Pamies (seguro que no todas) poseen algunos principios activos que funcionan (no reconocidos por el establishment médico-farmacéutico por razones obvias). Por ejemplo, la artemisia annua o la kalanchoe daigremontiana. Por cierto yo he utilizado el MMS como uso tópico externo y me curó una herida profundísima en el dedo meñique (casi me quedo sin dedo) cerrándola y desinfectándola en apenas tres días..sin apenas dolor, mientras que con Betadine un rasguño de nada…me estuvo doliendo cinco días…

    ateo…lo del cloruro de magnesio aplicado a la difteria me parece una chorrada. Yo consumo productos naturales y el cloruro lo he probado y no me sentó bien precisamente, pero sí otras variedades de magnesio (como el citrato o el orotato). No todas las vacunas son malas, pero tampoco todas son buenas. Algunas son simplemente basura, como la de la gripe sin ninguna eficacia demostrable y sin ningún estudio randomizado que pruebe su efectividad. Simplemente te la ponen por si funciona…Eso a mí me parece poco científico

    Antivacunas porque sí…no, vacunas porque si….tampoco

  29. 3 julio, 2015 en 20:00

    La Belle Epoque

    Casos como el tuyo se han discutido aquí hasta la saciedad. Dices que el cloruro de magnesio para la difteria es una chorrada ¿sobre qué base? puesto que no has podido hacer ningún estudio. Y en cambio aseguras que otras cosas funcionan, vuelvo a hacer la misma pregunta ¿en base a qué? ¿No te das cuenta que tu criterio es básicamente el azar?

  30. La Belle Epoque
    4 julio, 2015 en 17:33

    ateo…quería decir que es una chorrada (y temeridad) de Pamies afirmar que el cloruro de magnesio cura la difteria, simplemente porque no hay un sólo testimonio (fiable) ni tampoco algún estudio, por débil que sea, que lo haya corroborado. Lo que no entiendo es qué interpretación le has dado a mi frase…¿o entiendo que ahora estás defendiendo al horticultor de Balaguer?

    Y sí, me han funcionado otras “cosas” como tú las llamas porque, objetiva y racionalmente, así ha sucedido (validadas incluso en estudios científicos, lógicamente no sponsorizados por la farmafia). En cambio, otras “medicinas alternativas” que he probado han ido a la basura, bien porque me sentaron mal o porque no hubo ninguna eficacia constatable a lo largo del tiempo. Siempre intento buscar referencias, por básicas que sean, en bibliografía científica cuando voy a probar un suplemento alimenticio.

    Pamies dice algunas cosas, en mi opinión, interesantes, aunque en algunas otras está desafortunado (las citas a la supersticiosa medicina Hamer, la cirugía astral, etc)

  31. 4 julio, 2015 en 18:50

    La Belle Epoque

    Tu eres el que dice que te ha curado el MMS y que algunas plantas de Pamies servirán para algo, aunque ni tú ni Pamies teneis datos objetivos sobre esa supuesta actividad terapeútica.

  32. Arturo O.
    5 julio, 2015 en 5:16

    La Belle Epoque

    Que no, que no funciona, lo que sientes el placebo, el MMS ni la cuantopatia mágica, son una estafa. Punto pelota.

  33. La Belle Epoque
    5 julio, 2015 en 9:40

    ateo…claro, es mi palabra contra la tuya. Lamentablemente muchos testimonios que dicen haberse curado con tal o cual planta no pueden ser plasmados con un seguimiento personalizado y datado científicamente porque NO es rentable investigar sobre ellos. Y porque el academicismo científico sigue siendo un dogma teológico.

    Mucha gente vive su proceso de curación (o mejoría de enfermedad) en el anonimato…De todas formas aquí, lamentablemente de nuevo, es una cuestión de que tú creas o no a esa persona. En la página de Pamies (La dulce revolución) hay unos cuantos (testimonios) que puedes contrastar preguntándoles directamente e ellos mismos a través de su e-mail. ¿Por qué no pruebas? Algunos están muy bien detallados y raramente, por no decir nunca, hablan de “curación milagrosa”, sino de una respuesta efectiva de esas plantas a su enfermedad, aunque supongo que para tí mentirán, hubo remisión espontánea o se curaron con la medicina oficial.

    Pero tú sabes de sobra, como todos los médicos, que infinidad de medicamentos sólo sirven para paliar y cronificar (e incluso para empeorar o generar otras enfermedades), no para curar. Y que el certero (a veces erróneo) diagnóstico médico suele derivar, en muchas enfermedades, en que vas a tomar medicación de por vida o acabes sometiéndote a una intervención quirúrgica..

    Lo del mms en mi caso es tan cierto, como que estoy escribiendo ahora mismo. Pero vamos, si quieres me corto de nuevo el dedo meñique, hago un seguimiento con video incluido…y deuzco testimonio con notario.

    El hecho de que Pamies venda plantas con potenciales efectos curativos no quiere decir que tenga razón en todo.

  34. 5 julio, 2015 en 11:51

    ateo…claro, es mi palabra contra la tuya.”

    No, estás completamente equivocado, es tu palabra frente a estudios científicos rigurosos.

    “Lamentablemente muchos testimonios que dicen haberse curado con tal o cual planta no pueden ser plasmados con un seguimiento personalizado y datado científicamente porque NO es rentable investigar sobre ellos.”

    Y también muchos dicen que la virgen o el dios elefante les ha curado.

    “Y porque el academicismo científico sigue siendo un dogma teológico.”

    Esta antológica frase demuestra que no entiendes nada de ciencia.

    “Mucha gente vive su proceso de curación (o mejoría de enfermedad) en el anonimato…De todas formas aquí, lamentablemente de nuevo, es una cuestión de que tú creas o no a esa persona. En la página de Pamies (La dulce revolución) hay unos cuantos (testimonios) que puedes contrastar preguntándoles directamente e ellos mismos a través de su e-mail. ¿Por qué no pruebas?”

    Pues porque si hay que probar personalmente los “tratamientos” de Pamies que no tienen ninguna base científica también hay que probar todos los de los demás iluminados como él. No es cuestión de discriminar y entonces se acaba probando miles y miles de supercherías.

  35. 5 julio, 2015 en 17:30

    Solo el estudio controlado, doble ciego, y lo suficientemente amplio puede determinar con suficiente fiabilidad la eficacia de un producto para el proceso de sanación. Los testimonios de usuarios ni son confiables ni son estadísticamente representativos, y por ello carecen de valor.
    Solo un estudio serio nos dice si un producto tiene efectos curativos más allá de lo esperable por el efecto placebo, y nos permite determinar qué grado de eficacia tiene. Porque los procesos biológicos son tan complejos que es imposible encontrar un medicamento con un grado de eficacia del cien por cien.

    Que ciertas hierbas tengan principios activos eficaces para el tratamiento de enfermedades, nadie lo discute. De hecho la evolución de la producción de medicamentos se ha basado (y se sigue basando en buena medida) en tales recursos. La diferencia fundamental es que una vez refinado el principio activo se pueden establecer dosis precisas para los tratamientos. El uso directo de las plantas originales entraña una total falta de precisión.

    Incluso suponiendo la buena fe de quien facilita esos tratamientos (lo que en muchos casos es mucho suponer) la falta de preparación y de una base contrastada de experimentación dan lugar a tratamientos con un componente de riesgo alto. Como ya he dicho, las referencias a las experiencias personales no son válidas. En muchos procesos de enfermedad son los propios mecanismos del cuerpo los que favorecen la curación, así que la afirmación de que tal producto “me ha resultado eficaz” es más que cuestionable. Solo el control estadístico de múltiples casos puede darnos una visión real de la eficacia del producto. Por otra parte, entre quienes ha seguido tratamientos alternativos hay tendencia a la existencia de una seudoestadistica falseada. Me explico solo una pequeña parte de quienes hayan seguido tales tratamientos aportarán su experiencia (mediante comentarios en la Web, por ejemplo) y de estos, estarán más dispuestos quienes estén convencidos de que les ha resultado favorable. Quienes no hayan obtenido resultado, o este haya sido desfavorable, rara vez aportarán sus comentarios. Con ello se potencia se potencia una respuesta positiva aunque en realidad sea una falsa apreciación. Es la consecuencia de la falta de control y rigor de tales valoraciones.

  36. 5 julio, 2015 en 18:03

    Belle Epoque, esto es un auténtico déjà vu, repetir lo mismo una y otra vez. Voy a ir de lo general a lo particular:

    1. Los ensayos objetivos con controles son necesarios en medicina. Cuando aparece una curación con un compuesto nuevo es necesario saber si ese compuesto es el responsable o si la curación se debe a otro motivo (y de esos hay muchos). Cada día diferentes laboratorios (públicos y privados) inventan compuestos con propiedades terapéuticas, pero muy pocos llegan a las farmacias. ¿Motivo? Muchos de ellos son ineficaces, a pesar de los prometedores resultados. Por eso es necesario realizar esos ensayos. ¿Son caros? Sin duda, pero eso no es excusa para que un producto se ponga en el mercado sin dichos controles, ya que se puede cometer un error de graves consecuencias, tanto por vender un producto ineficaz o incluso tóxico.

    2. ¿Y los testimonios? Humble (el que inventó el MMS) dice haber recogido miles de testimonios de curaciones con el MMS (https://lacienciaysusdemonios.com/2013/05/27/el-mms-segun-el-mms-i/). Éstas van desde una simple herida superficial, al SIDA; la malaria o el cáncer. ¿Te los crees?, ¿en qué casos sí o cuáles no?, ¿en qué te basas para creerte unos sí y otros no? ¿dónde están los informes detallados de los ensayos –con los controles adecuados-? No existen, no hay ninguna publicación en humanos realizada con controles de la curación con MMS. Eso a algunas personas no le importa, lo sé, al fin y al cabo también hay colas en muchos pueblos para que un santero les pase una piedra por la espalda y les diga que ya están curados, pero que nadie espere que el MMS sea tomado en serio sin esas pruebas.

    3. Además el MMS tiene unas historias detrás que están al nivel de cualquier trapicheo de las farmacéuticas: https://lacienciaysusdemonios.com/2013/06/03/la-iglesia-del-mms-suplemento-mineral-milagroso/, como el bulo de la curación de la malaria: https://lacienciaysusdemonios.com/2013/07/17/el-ensayo-del-mms-contra-la-malaria-de-uganda-epilogo/

    4. En resumen, que los tejemanejes de la bigfarma no sirva para aceptar cualquier potingue que alguien lance al mercado. Precisamente lo que se le pide a la bigfarma es transparencia, que saque todos los datos de los ensayos (positivos y negativos) a la luz. Lo que parece cínico es pedir eso a la bigfarma a la vez que se acepta cualquier cosa que no ha pasado ningún control y además se haga con críticas a las farmacéuticas. Eso además de incoherente suena a interesado.

  37. La Belle Epoque
    5 julio, 2015 en 23:27

    ateo

    Descalificas y ridiculizas sin dar argumentos …Eso refuerza los míos. ¿Base científica? Dos de las plantas que he citado tienen estudios publicados en PubMed. 81 la artemisia annua sólo para el cáncer (el International Journal of Oncology también habló de sus efectos terapéuticos), mientras que de la kalanchoe daigremontiana se han pubicado no menos de cien estudios. Por tanto, base la hay….

    Eduard

    El supuesto riesgo del que hablas a la hora de “probar” esos remedios naturales ha quedado contrastado en quienes los han probado sin sufrir ni un sólo efecto secundario, salvo que consideres que es todo mentira…que mienten..que…No caigamos en la conspiranoia.. Que lo hayan hecho al margen de metaestudios oficiales sin control médico sufragado por Big Pharma no quiere decir que sean inválidos y no hayan tenido controles previos. Es incierto que esa estadísitica de la que hablas tenga tendencia al falseamiento. Te puedo asegurar que gente con enfermedades muy jodidas si prueban “remedios herbales” y no funcionan…lo van a publicar. Al que le funciona no se limitan a pseudocomentarios..sino que suelen testimoniar todo su recorrido médico (pruebas exploratorias, etc) y proceso de mejoría ante la incredulidad del galeno

    Manuel

    Tienes una versión idílica del negocio farmacéutico. De un negocio corrupto de arriba a abajo. Y esto lo han reiterado gente como Peter Gotzsche, Allen Francis, Marcia Angell o Richard Horton (Cochrane, New England Journal of Medicine, etc..). Los ensayos de muchos medicamentos están alterados, son fraudulentos, las farmacéuticas no están obligadas a publicar ensayos negativos de sus investigaciones y de aquí derivan fármacos al mercado con potenciales efectos adversos, muy adversos o letales…En la práctica esto es corrupción y mafia organizada. ¿Te crees que las empresas que se dedican a la comercialización de suplementos y otros productos herbales no pasan controles y los venden alegremente? Otra cosa es que exacerben sus potenciales beneficios…pero vamos…veamos las estadísticas (proporcionadas por fuentes como JAMA) de muertes por medicamentos y muertes por productos herbales…Creo que no hay color..

    Del mms no voy a defender sus supuestas propiedades curativas porque nunca he ingerido ese producto “milagroso”…sólo digo que me curó una herida profunda en un dedo en tiempo récord…sin necesidad de ir al hospital a por “puntos” y betadine. Aunque igual piensas que me curé por sugestión. Que tenga otros efectos…ni idea…Los que dicen que lo han tomado les va bien…a algunos mal. Lo de la malaria..he escuchado atentamente a un cooperante catalán que ha estado en una zona deprimida de Africa y corrobora casos de curación tras administrarla a enfermos. No tengo por qué no creerle.

    Sé que es considerado un producto peligroso por la FDA, pero yo dudo que lo sea más que ésta peligrosa organización sobornada por la farmafia. Hablas en tu artículo del fraude del mms en Africa y pones como testigo a la Cruz Roja…Un momento..¿Cruz Roja? Esta organización supuestamente humanitaria está acusada de esconder su participación en actos represivos, torturas, control social y gestión de la migración. Por no hablar de sus prácticas cuasimafiosas, bien nutrida de generosas subvenciones gubernamentales, “donaciones” encubiertas, apropiación indebida de recursos humanos, estafa, administración fraudulenta….. Enviada por la ONU a África para…jugar ¿qué papel? Un humanitarismo bastante deleznable y nauseabundo. Credibilidad cero.

  38. 6 julio, 2015 en 8:52

    “¿Base científica? Dos de las plantas que he citado tienen estudios publicados en PubMed. 81 la artemisia annua sólo para el cáncer (el International Journal of Oncology también habló de sus efectos terapéuticos), ”

    Bien entonces los oncólogos la estarán probando y por tanto serán tratamientos médicos normales, y no hay porque acudir al chamán de Pamies para nada. El problema sigue siendo que la mayoría de los “remedios” de Pamies son simple y pura magia y que debemos “creer” en él sin pruebas.

  39. 6 julio, 2015 en 9:21

    El fondo de la cuestión que plante La Belle Epoque es que a la industria farmacéutica (como todas las industrias por cierto) sólo le interesan los beneficios y si tiene que mentir o alterar los resultados pues adelante, es intrínseco al sistema capitalista. Y por ello da un triple salto mortal y de ahí extrae que la “medicina” alternativa debe ser tenida en cuenta, y lo que es peor, aunque sus “resultados” no están sujetos a ningún control de validación (a diferencia de los medicamentos alopáticos), debemos aceptar que los casos puntuales (que el MMS le curó una herida, que ha leído que hay gente que sanó con tal o cual hierba, etc.) que sugieren que tiene algún efecto son una muestra inequívoca de su eficacia.

    Y en realidad lo que aquí se está comparando es un sistema (imperfecto por supuesto y muy mejorable) de ensayos clínicos de la medicina alopática para definir un efecto terapeútico con la nada alternativa: mi primo se curó las hemorroides con tal hierba, un internauta japonés dice que el cloruro de magnesio cura el cáncer, otro desde EEUU dice que el cloruro de magnesio no que es el MMS el que cura el cáncer y así sucesivamente. Es decir como la medicina alopática falla a veces: errores, falsificaciones, etc. pues se elige un sistema sin control alguno.

    Y por supuesto la solución no es el todo vale, sino que los ensayos clínicos sean cada vez más rigurosos y objetivos y más difíciles de alterar o falsificar, es decir mucho mayor control independiente de los ensayos. Yo siempre he defendido que un organismo autónomo (y quizás internacional) dirigido por científicos planificara y realizara cada ensayo clínico y que pasado el tiempo dictaminara: el medicamento funciona o no. Y por supuesto que ese organismo estuviera totalmente alejado de las empresas, y aquí la única función de las farmacéuticas debería ser pagar por adelantado los costos del estudio independientemente del resultado final. Ello impediría o dificultaría mucho que las empresas pudieran alterar los resultados del estudio.¡Ah! Y que los científicos de este organismo nunca pudieran trabajar o cobrar dinero alguno de las empresas farmaceúticas.

    En resumen, más control para TODOS los supuestos medicamentos y por supuesto entre ellos los que ahora se llaman “alternativos” y que en la actualidad ni siquiera pasan los imperfectos ensayos clínicos actuales.

  40. 6 julio, 2015 en 9:48

    Belle Epoque

    1. Lo que yo piense del negocio farmacéutico es irrelevante. De hecho si el negocio farmacéutico es ético no valida que el MMS cure el cáncer, y si es deleznable tampoco. Tu argumento me recuerda (citando la ley de Godwin) a los que defienden el nazismo apoyándose en lo horrible que fue el estanilismo. Pues no, cada cosa ha de ser analizada independientemente.

    2. ¿Te has leído el libro de Gotzsche? Si te lo has leído, ¿por qué te quedas sólo con la parte que te conviene? Yo lo he leído, y junto con una crítica feroz a las estrategias de las farmacéuticas (que hemos comentado muchas veces en este blog), también afirma que esas mismas empresas han generado muchos de los medicamentos que han aumentado los estándares de salud de los que hoy goza la población del primer mundo. ¿Por qué escondes ese argumento?, ¿por qué afirmas que la bigfarma no ha creado ningún medicamento que cure nada cuando tu loado Gotzsche dice lo contrario?

    3. Sobre el MMS te voy a contar una historia, ya que parece que te gustan los testimonios. Un amigo de mi abuelo se produjo un profundo corte en un dedo con una hoz. Marchó a casa y se desinfectó la herida con alcohol obtenido en su alambique. Después se ató la herida con un pañuelo y la dejó así unos días. De vez en cuando se desinfectó con ese alcohol y al final el dedo se curó. Era otra época y el médico más cercano estaba a muchos kilómetros y posiblemente no lo hubiera podido pagar. A pesar de eso esa persona tuvo el suficiente juicio para no beber jamás ese alcohol ni prometer que curaba todas las enfermedades conocidas. No acabo de entender como esa persona sin estudios pudo entender la diferencia que existe entre el uso tópico de un compuesto y la ingesta del mismo, y que personas del siglo XXI capaces de escribir en el teclado del ordenador no lo vean.

    4. Si la Cruz Roja tiene credibilidad cero, ¿por qué usan su nombre en los del ensayo del MMS? De nuevo el doble rasero: para la promoción, la Cruz Roja es maravillosa, cuando ésta niega los hechos, entonces es diabólica. Y aquí de nuevo aplíquese el punto 1, ¿el que la Cruz Roja sea un agente de Lucifer certifica la validez del MMS?, ¿que Stalin matara a millones de personas certifica la ética del régimen nazi? Pues eso.

  41. 6 julio, 2015 en 9:55

    Dos de las plantas que he citado tienen estudios publicados en PubMed.

    Esta frase me plantea varias dudas:

    1. ¿Ahora sí que vale PubMed y los experimentos realizados por la bigfarma, o sólo valen cuando certifican lo que uno dice?
    2. Que unos experimentos que muestran que esa planta mata cultivos in vitro de células tumorales o tumores de ratón, ¿significa que cura el cáncer? Como dijo un prestigioso oncólogo: yo he curado cientos de veces el cáncer…. en ratones.
    3. Si una planta determinada es productora de un anti-tumoral, ¿buscaremos tratamiento en un médico que nos suministre el fármaco derivado de esa planta o al payés que cultiva la planta? Dicho de otra forma, cuando se nos estropea el coche ¿vamos al mecánico o al vendedor de coches?

  42. 6 julio, 2015 en 11:22

    La Belle Epoque

    ¿Qué si desconfío de los testimonios personales? Por supuesto que desconfío de ellos. Y no solo porque puedan ser simples mentiras (que también), sino porque la apreciación totalmente subjetiva no tiene por qué ser verdadera, es más, las posibilidades de que sea falsa son muy altas.

    Y en cuanto a ser conspiranoico ¿Por qué no te lees a ti mismo? (Objetivamente, sin hacer trampas ¿Eh?)

    Las farmacéuticas son empresas y como tales buscan el máximo beneficio. Yo tengo muy claro que deberían estar en manos públicas, y con la condición de exclusivamente cubrir gastos y crear fondos para la investigación. Pero, al margen de la ambición y egoísmo propio de cualquier empresa privada, sea cual sea el ámbito de su actividad, las acusaciones a las que las sometéis, eso sí es conspiracionismo.

    La verdad es que cada vez que leo algo de eso me viene a la memoria una canción de la banda “De Santurce a Bilbao Blues Band” titulada “Los fantasmas”, en especial la estrofa que contiene la siguiente frase: “Todos son unos vendidos menos él que es puro y mártir de la incomprensión”

  43. Blueoriol
    7 julio, 2015 en 20:56

    Es que el MMS es en realidad un desinfectante así que el hecho de que en un momento dado desinfecte una herida (porque las heridas las cura el propio cuerpo), pues no es impensable.
    Ahora bien si tu lees las indicaciones que vienen en las garrafas (puesto que se utiliza para desinfectar el agua para consumo humano y de hecho diluido en agua es la lejia de toda la vida), no aconsejan demasiado el contacto con la piel. Y estamos hablando del fabricante, el que se lucra (legalmente y honestamente) vendiendo este producto. ¿Porque pone esas indicaciones? ¿Es que quiere vender menos?

  44. Emmanuel
    19 julio, 2015 en 9:28

    en estos terribles momentos lo que menos se puede andar haciendo es culpando a nadie

    Chantaje emocional para que no abras la boca. Muy bonito.

  45. Emmanuel
    19 julio, 2015 en 9:44

    Se ha mentionado rebatir los argumentos antivacunas. Puede serbir para ciertas personas que no vacunan de buena fe por los “argumentos” de los antivacunas. Pero no sirbe en la mayoría de los casos, ya que consideran que hay una conspiración. Cualquier campaña alegarán que proviene de la conspiración, y por tanto la ignorarán. No hubiera serbido en este casu cuya madre es una homeópata convencida.

    La libertad de elección solo puede realizarse si lleva implícita una responsabilidad sobre las efectos de lo elegido.

    En España una gran parte de la población no entiende ese principio, lo consideran facha. Quieren decidir, y desentenderse de las consecuencias negativas de sus decisiones, pretenden culpabilizar a otros de esas consecuencias. Ellos no tiene la culpa, la tienen los demás. Y no me estoy refiriendo solamente al ámbito sanitario de este artículo, hablo de que lo hacen en todos los ámbitos de su vida todos lod ías. Y en muchos casos ante esta afirmación, te responden diciendo que eres un fatxa o un intransigente.

  46. Emmanuel
    19 julio, 2015 en 10:02

    La Belle Epoque:

    lo de vender potingues sin eficacia es tu opinión […] Hay testimonios abundantes de gente que dice lo contrario y lo explica

    Hay gente que dice muchas cosas, como la que dice que las oraciones curan, la que dice que habla con fantasmas o con extraterrestres, la que que es capaz de curar pasando las manos por encima del enfermo sin llegar a entrar en contacto,…

    Pero ya que te van los testimonios como prueba, voy a recordar el testimonio del presidente de una de las principales cadenas de farmacias de UK en una comisión del parlamento británico: Vendemos homeopatía porque es popular, no porque funcione.

    Por cierto yo he utilizado el MMS como uso tópico externo y me curó una herida profundísima en el dedo meñique (casi me quedo sin dedo) cerrándola y desinfectándola en apenas tres días..sin apenas dolor, mientras que con Betadine un rasguño de nada…me estuvo doliendo cinco días…

    ¿Pretendes extraer una conclusión universal a partir dos casos muy diferentes?

    Yo consumo productos naturales

    Define “producto natural”.

    hay unos cuantos (testimonios) que puedes contrastar preguntándoles directamente e ellos mismos a través de su e-mail

    Lo que tu propones es contrastar que el autor de la página no se ha inventado esos testimonios, punto. Eso lo significa que los testimonios respondan a la realidad de lo sucedido (si es que ha sucedido).

    Algunos están muy bien detallados y raramente, por no decir nunca, hablan de “curación milagrosa”, sino de una respuesta efectiva de esas plantas a su enfermedad

    Igual que están muy detallados algunos testimonios que alegan que rezar les curó un cáncer.

    aunque supongo que para tí mentirán, hubo remisión espontánea o se curaron con la medicina oficial.

    Es decir, que para ti la única explicación posible de esos testimonios, es lo que dicen esos testimonios. No existe la posibilidad de que se lo hayan inventado, o que la curación se deba a otras razones.

  47. Emmanuel
    19 julio, 2015 en 10:17

    La Belle Epoque

    sólo digo que me curó una herida profunda en un dedo en tiempo récord…sin necesidad de ir al hospital a por “puntos” y betadine

    Y yo solo te digo que mucha gente testimonia que las oraciones les han curado un cáncer, deberías probarlo en vez del MMS.

    ¿Como sabes que fue el MMS y no otra la causa de la curación? Si un día a tu vecino se pone calcetines de diferentes pares y ese día le toca la lotería, ¿Concluirías que si te pones calcetines de diferente par te hace ganar premios de lotería? ¿No te parece más sensato suponer que ha sido una simple casualidad y en todo caso repetir lo de los calcetines con otros vecinos para comprobar si se repite el patrón?

    Lee algo sobre casualidad y causalidad.

    Los ensayos de muchos medicamentos están alterados, son fraudulentos, las farmacéuticas no están obligadas a publicar ensayos negativos de sus investigaciones y de aquí derivan fármacos al mercado con potenciales efectos adversos, muy adversos o letales…

    MMS (o el reiki, homeopatía, flores de batch,…) funciona porque la bigpharma es muy mala, y por mi experiencia personal basada en un solo caso.

  48. F. Hernandez
    7 agosto, 2015 en 13:04

    Tendría que servir para algo.

    Tendría que servir para que se replanteen las estrategias de comunicación de las agencias de salud, para que aumente la educación sanitaria de la población, para que se legisle en contra de los estafadores que venden remedios milagrosos, para que se investiguen las causas por las que la cobertura vacunal es baja en determinadas zonas…

    Pero no servirá para nada de eso. Una vez pasado el ruido mediático puntual, todo caera en el olvido. El niño dejará de salir en los telediarios, los padres igual aparecen un día en el programa de la Mariló Montero y luego todo seguirá igual. Los que hacen negocio vendiendo abalorios seguirán con su propaganda en foros y en el programas de TVE1 y los que se horrorizan de estas prácticas seguirán escribiendo sesudos comentarios que sólo lleran los ya conversos.

    Creo que la pregunta interesante en este caso es: ¿Que vamos a hacer para que esto no pase?

  49. Sandy
    15 marzo, 2016 en 3:08

    Buenas,

    He descubierto este sitio hoy y llevo horas leyendo los debates que formáis en los comentarios de diversos temas. Obviamente estoy a favor de lo racional y de la ciencia. Soy padre, jamas se me ocurriría jugar con la salud de mis hijos.

    Me he animado a escribir, porque hace meses vi en el telediario varios casos de niñas que caían seriamente enfermas por la vacuna del papiloma, hasta llegar al coma. De hecho, acabo de hacer una búsqueda en Google y no tardaron en aparecer los resultados donde ya notifican que ha fallecido (donde por cierto, también aparecen resultados sobre el niño de Olot con difteria).

    Yo como padre, cuando vi aquella noticia me quede impactado. Dude del sistema sanitario, me puse en la piel de sus padres… ¿Y como puede ser en la época que vivimos?

    Nadie dio respuestas ni soluciones a esos padres, ni siquiera los médicos. Si no recuerdo mal, en aquel entonces alguno salía diciendo que siempre podía haber algún caso adverso, donde por lo que sea el sistema de dicha persona rechace la vacuna. Creo que se ha llegado a crear una organización de padres afectados en contra de dicha vacuna.

    Se supone que eso es una vacuna (de la llamadas obligatorias por el sistema sanitario). Yo no soy médico, ni científico, ni biólogo. Soy informático y padre. Nos fiamos de los expertos.

    A lo que voy, es que cosas como estas, hacen que gente “racional” pueda volverse “irracional”. Yo afortunadamente no he vivido ningún caso cerca, pero imaginaros… Que una amiga de una hija vuestra vaya a vacunarse y que en una semana este en coma. Y es como lo decís, dos días en televisión y aquí no ha pasado nada. Pero al buscar por internet puedes comprobar que hay más casos, que denuncian al laboratorio que realiza dicha vacuna, que han creado una organización de padres afectados, etc.

    Son temas serios, donde no saltan las alarmas, donde no hay una respuesta seria (ya sea por el ministerio de sanidad, ya sea por el laboratorio, ya sea por el colegio de médicos), y lo peor es que no hay solución.

    Cuando los irresponsables son los padres porque no vacunan a sus hijos (como este caso del niño de Olot), se puede notar el castigo mediático que hay hacia ellos, y lo entiendo. Yo me apunto, no me vengan con que eres Testigo de Jehova o no creas en la medicina moderna porque las alternativas son más “sanas”.

    Pero cuando el asunto es al revés, y la vacuna es peligrosa, se le pone una mascara y se evade el tema. Imaginad si encima la quisieran obligar cuando se ha demostrado que están cayendo niñas.

    Me estoy enrollado. He leído muchos temas en esta web hoy, y en lo general estoy de acuerdo en todo, incluso con esto. Pero he de admitir que como padre, estas cosas dan miedo. Se supone que uno vacuna a sus hijos por su seguridad, no para que un porcentaje tenga seguridad y el resto caiga enfermo o fallezca. Y no me sorprendería que con casos como el que os he comentado, se puedan formas olas de padres en contra de las vacunas agarrándose de cualquier otra medicina alternativa donde seria imposible que pasara algo así (y todo esto para variar, esta ocurriendo en España).

    Un saludo!

  50. 15 marzo, 2016 en 8:50

    Sandy, entiendo tu preocupación. Es un tema del que se ha escrito mucho en este medio; desde que la salud se ha convertido en negocio, estamos con en este problema. Es un problema tanto sanitario como científico, ya que la propia ciencia genera desconfianza por culpa de la avaricia de unos cuantos. Pero caer en el lado opuesto tampoco es la solución. La medicina científica, tanto preventiva como curativa, ha permitido unos estándares de salud que ya hubiese querido cualquier generación anterior. Eso es indiscutible, y los datos están ahí para corroborarlo. Pero a la vez estamos en condiciones que no deberían darse: patentes que prohiben el acceso a pacientes pobres, pese a la gravedad de su enfermedad, un 90% del gasto sanitario se dedica a enfermedades que sólo afectan al 30% de la población mundial, mayor gasto en promoción y publicidad de los medicamentos que en investigación de nuevas terapias, ensayos clínicos de escasa calidad y un largo etcétera. Hay una posición, que es la de volverse antisistema y renegar de la medicina científica. Para mí esa es una postura cómoda (pasiva) con consecuencias sanitaria graves para quienes la toman, sus hijos y la comunidad en la que viven. Otra posición (más arriesgada) es la de combatir esa mala praxis de los ministerios de sanidad y de las grandes corporaciones farmacéuticas (y parafarmacéuticas). A mí la segunda me parece la postura correcta, la primera me parece que, no sólo es estéril, sino que le hace el juego a las grandes corporaciones.
    Saludos

    PD: Un ejemplo tomado de la prensa de hoy: http://www.eldiario.es/madrid/Comunidad-Madrid-normas-acreditar-Gilead_0_490651154.html Ejemplos de estos los hay a montones.

  51. 15 marzo, 2016 en 11:18

    Sandy

    Respecto a tu cometario te voy a poner un ejemplo. Todos sabemos que los cinturones de seguridad en los automóviles salvan la vida a decenas de miles de personas cada año y por ello son de uso obligatorio. Ahora bien, hace tiempo se descubrió que cuando se utilizaban en niños pequeños, en caso de accidente estos elementos podían producir daños graves y hasta se produjeron algunas muertes de infantes. ¿Qué se hizo? ¿Se prohibieron? Por supuesto que no, una vez identificado el fallo se mejoró la sujeción con sillitas especialmente diseñadas para el transporte de bebés y niños pequeños hasta que alcanzan una determinada altura, elementos que son también obligatorios en la actualidad. Porque prohibir el cinturón de seguridad o volver a dar “libertad” de uso hubiera sido un disparate en cuanto a seguridad vial.

    Pues eso mismo es lo que hay que hacer con las vacunas (y ya de paso con el resto de tratamientos médicos): identificar sus posibles fallos (cuando sean reales y no simples coincidencias) y solucionarlos cuanto antes y de la manera más efectiva, sin por supuesto llegar nunca al disparate de cuestionar o prohibir estas tan útiles herramientas médicas. Porque dejarse llevar por una mal entendida empatía puede hacer que a la larga el número de muertes se dispare.

  52. Sandy
    15 marzo, 2016 en 15:48

    No estoy del todo de acuerdo con Ateo6666.

    Si, es un buen ejemplo, pero son asuntos diferentes.

    El inventor del cinturón se centro en el conductor y en el copiloto del vehículo, se hicieron pruebas, se aprobó, etc. Luego se empezó a obligar su uso en los asientos traseros, se fue moldeando hasta ahora con los niños como comentas. Esta claro, que cuando se creo dicho producto de seguridad, en principio no fue pensando en los menores, eso fue algo que los conductores hacíamos y no se tomo en cuenta hasta llegado el momento.

    Se supone que una vacuna ha sido estudiada y probada por científicos en los laboratorios (ya sea con animales o con personas que acceden a dichas pruebas por un dinero), antes de que su uso se vuelva regular en una sociedad de primer mundo como lo es España.

    Dicha vacuna esta orientada a lo que esta orientada, chicas menores de x edad para que en el futuro sean inmunes al papiloma. Nadie avisa de posibles efectos adversos, no te hacen firmar un documento donde te exponen los peligros, nada. Tu tienes que vacunarla porque es lo seguro y punto.

    Lo que ha ocurrido aquí (o al menos es lo que parece), es que se están dando cuenta de los efectos adversos de dicha vacuna probándola con la sociedad (nuestras hijas). Y eso es inaceptable, de la misma forma que lo es no vacunar a tus hijos.

  53. 15 marzo, 2016 en 19:36

    Sandy

    Hay error en tu razonamiento ya que partes de la premisa que los humanos somos capaces de fabricar algo perfecto y esto desgraciadamente no es nunca así. Las vacunas, como los medicamentos, primero se ensayan in vitro, luego en animales y después si todo va bien se empiezan a probar primero en un pequeño grupo de individuos sanos para observar toxicidad (mira lo que ha pasado recientemente con un medicamento en Francia) y si todo sigue bien, se va aumentando progresivamente la muestra a unos cientos-miles de individuos y después se empieza a probar en enfermos. En el caso de las vacunas se prueban primero también en unos cientos-miles de personas y se observa si hay efecto terapéutico. Al final cuando se aprueban, en el mejor de los casos se ha estudiado su efecto en varios cientos de miles de personas, lo que es un ensayo clínico apabullante. Ahora bien cuando se comercializa una vacuna, y a diferencia de los medicamentos que únicamente se prescriben a quien tiene la enfermedad en cuestión, esta se administra a toda la población o en el caso que comentas a todas las niñas del mundo desarrollado y algunos países en vías de desarrollo lo suficientemente ricos. Esto significa que una vacuna se administra a cientos o miles de millones de personas en todo el mundo. Si esta vacuna presenta efectos secundarios en pongamos por caso una persona de cada diez o cien millones ¡fíjate qué nivel de seguridad! (impensable para cualquier otro producto) aún así en el mundo sufrirán o incluso morirán unas pocas decenas o cientos de personas. A cambio la vacuna habrá salvado la vida de millones, decenas o cientos de millones de individuos.

    Por tanto pienso que deberías reflexionar antes hablar de algo “inaceptable” porque con ese nivel de rigor que pareces defender ahora mismo con las vacunas estarían prohibidos todos los medicamentos, todos los tratamientos médicos (a veces los cirujanos fallan), habríamos cerrado todos los hospitales puesto que bastantes enfermos acaban sufriendo infecciones nosocomiales cuando son ingresados para extirparles el bazo u operarles de cataratas. Y entonces ¿qué hacemos? ¿despedimos a todos los médicos y volvemos a la “medicina” precientífica?

    Es más, con el criterio tan estricto que deben cumplir las vacunas cosas tan cotidianas (y tan seguras) como las bañeras, las escaleras, los secadores de pelo y en la práctica cualquier objeto que nos rodea o cualquier acción que hagamos deberían estar prohibidas, porque si buscas en las estadísticas mundiales miles de personas mueren al año a causa del malfuncionamiento de cualquier artefacto humano, número infinitamente mayor que los daños ocasionados por las vacunas y con muchos menos beneficios que ellas, porque bien te puedes secar el pelo como siempre con una toalla o al viento.

    Y ya respecto a tu extremista razonamiento ¿”te hacen firmar un documento donde te exponen los peligros” de volar en avión, de montar en el autobús, de comer en un restaurante o de comprar comida en el supermercado (las intoxicaciones alimentarias matan a cientos de miles de personas al año en el mundo)? ¿habría arboles en el Amazonas suficientes para tanto papel y tendrías tiempo para leerte y comprender todos esos consentimientos informados?

    En resumen no puedes escandalizarte y exigir un riesgo cero a las vacunas y luego vivir tan ricamente rodeado de productos que entrañan un peligro infinitamente mayor y que objetivamente te son mucho menos necesarios y mucho más prescindibles.

  54. 15 marzo, 2016 en 19:51

    Por cierto Sandy mañana publicaré una entrada sobre los riesgos de no vacunarse. Espero tus comentarios.

  55. mar
    19 mayo, 2016 en 16:43

    Y de las muertes a causa de las vacunas nadie habla? Que casualidad que los mayores casos de muerte súbita se dan en los meses de vacunas a los bebes, por qué no hay investigaciones al respecto?

  56. 19 mayo, 2016 en 18:01

    Mar

    ¿podrías presentar una fuente fiable sobre ese dato de la mortalidad de las vacunas?

  57. mar
    23 mayo, 2016 en 10:45

    Hay testimonios de gente que lo cuenta por internet y casos que he escuchado personalmente, si Ud. Considera fiable sólo a una investigación medica y la palabra de una madre no vale, entonces no tengo una fuente fiable. La medicina ha demostrado con el correr de los años que por más investigación que haya pueden pasar de un extremo al otro en cuanto a conclusiones médicas en un corto periodo de tiempo, por lo que tampoco lo considero una fuente fiable. Más allá de las muertes, que supongo y espero no han de ser tantas, no se pueden dejar de lado los efectos secundarios que conllevan en varios casos pasados como “normales” por los médicos cuando un bebé no quiere tomar la teta por semanas o vuela de fiebre, no puede respirar bien por los mocos, o tiene un llanto incontrolable durante horas cuando antes de la vacuna estaba perfectamente bien, disculpe pero a mi como madre eso NO me parece normal y me asusta.

    Seguramente voy a terminar dando las vacunas a mis hijos porque se ha impuesto una presión social tal a costa del miedo que me siento sinceramente entre la espada y la pared, sabiendo para qué lado quisiera ir pero con todo el entorno presionando para que haga lo que la sociedad “manda”. Esto llega al punto de ponernos en contra como padres unos a otros porque si dejamos de vacunar termina siendo “nuestra culpa” (los que no aprobamos las vacunas) que otros se enfermen, que mejor manipulación que dividir las aguas y ponernos en contra entre nosotros mismos. No tengo la verdad como nadie la tiene, sólo se por lo que viví, escuché y leí (experiencia) que algo no anda bien con el tema de las vacunas, que no hay tantas investigaciones al respecto y que todos los médicos, gente que cuenta sus experiencias, investigaciones y personas independientes que se manifiestan en contra de las vacunas no ganan nada que pueda resultarles beneficioso a sus intereses personales, no así del lado del negocio farmacéutico. Es sólo mi opinión y es tan válida cómo la del cualquiera que base su vida en premisas medicas y mandatos sociales, para mi cuenta mas la experiencia, pero no me siento con la libertad de ejercerla.

  58. 23 mayo, 2016 en 12:38

    Pienso que deberías entender que existe una gran diferencia entre CAUSAlidad y CASUAlidad aún cuando sólo existe una letra de diferencia. Y para diferenciar hay que acumular casos. Comentas que si a un bebe le pasa algo después de una vacuna te asustas como madre, y eso está bien pero considero que no debes sacar conclusiones precipitadas. Si a tu bebé le pasa algo llévale al pediatra pero no hagas asociaciones que pueden ser incorrectas. Puede ser por la vacuna o por otras mil razones. Para encontrar las causas está la epidemiología. Si sólo le pasa a tu hijo, probablemente sea por cualquier causa, porque si es por la vacuna, entonces docenas o centenares de niños tendrán esos mismos síntomas y los médicos podrá trazar tus sospechas y ten la seguridad que los protocolos médicos en epidemiología son muy buenos, así es como descubrimos una nueva enfermedad, un brote de un patógeno o una reacción frente a un medicamento o vacuna.

    El problema es que como humanos tendemos a buscar patrones rápidos, nuestro cerebro está adaptado al corto espacio y al tiempo inmediato, que es lo que necesitábamos en nuestra sabana ancestral para sobrevivir, pero eso en una sociedad compleja la mayoría de la veces es erróneo.

    Lo que ya no me parece lógico es que comentes que

    ” Seguramente voy a terminar dando las vacunas a mis hijos porque se ha impuesto una presión social tal a costa del miedo que me siento sinceramente entre la espada y la pared…”

    Las vacunas salvan millones de vidas y si tu no se las pones a tus hijos sí que deberías tener mucho, pero que muchísimo miedo a que cualquier día de estos te acabe pasando como a esos padres de Olot de los que trata la entrada. Es algo así a jugar con la ruleta rusa, a medida que pasa el tiempo la probabilidad de que tu hijo acabe tropezando con el patógeno aumenta.

    Y ya con tu comentario de que

    “Esto llega al punto de ponernos en contra como padres unos a otros porque si dejamos de vacunar termina siendo “nuestra culpa””

    parece que no quieres entender. Por supuesto que sería tu culpa si tu hijo enferma de una enfermedad prevenible por las vacunas, lo mismo que sería tu culpa si en un accidente de tráfico no llevaras a tu bebé en la sillita homologada.
    Parece que no tienes nada claro (y eso me preocupa mucho) que tu libertad como padre termina en donde empieza tu responsabilidad como padre y el derecho de tu hijo a crecer sano y vivir. Tu argumento es algo tan preocupante como si dijeras

    “Yo dejo que mi bebé se suba al alfeizar de la ventana de mi 4º piso y al final seguramente voy a terminar por no dejar hacer equilibrios a mis hijos porque se ha impuesto una presión social tal a costa del miedo que me siento sinceramente entre la espada y la pared… Esto llega al punto de ponernos en contra como padres unos a otros porque si dejamos a nuestros hijos encaramarse a la ventana termina siendo “nuestra culpa””

    ¿A que no se te ocurriría defender esta absurda postura?, entonces ¿a qué estás justificando poner en un peligro potencial a tus hijos equivalente al que comento?

    Y ya tus argumentos de que

    ” Es sólo mi opinión y es tan válida cómo la del cualquiera…”

    muestra una muy preocupante ignorancia. Las opiniones y la “democracia” no son válidos cuando se trata de hechos objetivos. Y datos (avalados por ya un par de siglos de epidemiología) indican que sin vacunas, millones personas morirían, tal y como por cierto mueren todavía en esos países del Tercer Mundo en donde las vacunas no llegan.

    Otra cosa es que los antivacunas juegan con ventaja, mientras la gran mayoría de sus convecinos vacunen a sus hijos ellos se pueden permitir el ofensivo lujo el marear la perdiz con que si vacuno o no, que si las vacunas tienen efectos secundarios, etc. porque la inmunidad de grupo les protege mientras sean unos pocos y estén rodeados de personas vacunadas. Es como pagar impuestos, si tú no los pagas no pasa nada ya que con el dinero del resto funcionan los hospitales, los colegios, las carreteras y los demás servicios públicos. Ahora bien si todos dejáramos de pagar los impuestos entonces veríamos como sobreviviríamos. Pues lo mismo ocurre con las vacunas, si todos nos convirtiéramos en antivacunas ¡menudo festín se iban a dar los virus de la polio, el sarampión, etc.! Por cierto el de la viruela no, porque gracias a la vacuna desapareció de la faz de la Tierra.

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