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El inmenso sesgo metodológico de los estudios de psicología

14 julio, 2015

Mysteries of the Mind

Mysteries of the Mind

La psicología es la disciplina académica que estudia la conducta y los procesos mentales de los individuos, analizando múltiples aspectos del funcionamiento del cerebro humano: la atención, la conciencia, las emociones, la inteligencia, la percepción, el pensamiento, la personalidad, el razonamiento o las relaciones personales en sus más variadas facetas. De su estudio se extraen importantes conclusiones no sólo académicas, sino también prácticas que pueden influir en múltiples aspectos de la vida, tanto individuales como sociales: educación, política, sanidad, economía, etc. Y como en todas las ciencias la rotundidad de sus conclusiones depende muy mucho de la calidad de su método experimental y parece que ser que la psicología se ha especializado en demasía en un segmento muy particular de la población, grupo para nada representativo y hasta casi marginal, del que luego extrapola sus conclusiones para el resto de la sociedad y de la humanidad en su conjunto.

En todo estudio científico es fundamental una adecuada elección y control de los denominados “Materiales y Métodos”: reactivos, equipos de medida, condiciones de experimentación, etc. Y en el caso del estudio de ser humano en cualquiera de sus facetas, la selección de los individuos a estudiar es imprescindible que sea lo más representativa del conjunto de la población a la que luego se va a extrapolar los resultados. Así por ejemplo, en un ensayo clínico de un medicamento se intenta que la muestra de estudio replique de la manera más exacta el conjunto de la población a la que va a ir dirigido el fármaco: sexo, edades, etc. Es obvio que tratamientos diseñados contra una enfermedad infantil o un problema ginecológico deben ser probados sólo en niños o mujeres y que los datos extraídos de su utilización en varones adultos no tienen ninguna relevancia. Y el caso de los estudios de campo de la psicología no es una excepción a esta regla.

Sin embargo en ciencia, muchas veces no se realizan los experimentos en las condiciones ideales porque o bien son muy difíciles de ejecutar o también por un poco de comodidad: si hay un método de fácil uso aunque imperfecto, mientras que el adecuado es difícil de realizar, pues el investigador estará tentado (no olvidemos que un científico es una persona más o menos normal, sujeto a las mismas presiones y condicionamientos que el resto de la población) a optar por el camino fácil.

Así por ejemplo si se quiere diseñar un estudio para analizar el razonamiento deductivo, la elección de parejas o la toma de decisiones políticas aplicable al conjunto de la sociedad, el método científico más elemental exige que la muestra de sujetos sea lo más representativa de esa misma sociedad, a no ser que queramos que nuestro estudio se titule (en aras de la exactitud científica) por ejemplo “Selección de pareja en ancianos residentes en una comunidad aislada del norte de Soria”, en cuyo caso poco interés va a despertar entre la comunidad científica y muy probablemente no será utilizado nunca para determinar políticas sociales de fomento del matrimonio en EEUU o de análisis de la problemática del divorcio en Alemania.

Entonces ¿porque en nuestro ejemplo ficticio del estudio sobre relaciones de pareja se puede seleccionar un subconjunto tan limitado de individuos? Pues la respuesta más evidente es que si el psicólogo en cuestión está trabajando en una residencia de ancianos de un pueblecito de Soria tiene muy a mano a cierto tipo de sujetos de experimentación, mientras que realizar el mismo estudio para el conjunto de España: ciudades diversas, espectro de edades muy amplio, etc. es prácticamente inviable para este investigador. Y siempre y cuando se publique el estudio se indique claramente que estas conclusiones son únicamente para ese tan particular subconjunto de españoles y que su extrapolación a otras edades o condiciones socioeconómicas necesita de nuevos estudios adicionales, no hay problema ninguno. La verdadera contrariedad es cuando los autores del estudio dejan volar su imaginación y en base a una muestra muy limitada y sesgada de individuos se afirma que el comportamiento detectado es la norma en la sociedad o incluso del conjunto de la humanidad. Y ello es peor cuando esas extrapolaciones son la norma en el campo, y además se realizan por prestigiosos investigadores de las más afamadas universidades, publicándose entonces en las mejores revistas científicas.

Así, hace ya algunos años un grupo de investigadores estadounidense analizó la representatividad de las muestras de los principales trabajos publicados en las mejores revistas de psicología y encontraron un muy llamativo y fuerte sesgo en la selección de los individuos estudiados. Así el 96% de los estudios se realizaron en los países occidentales más desarrollados (América del Norte, Europa occidental, Australia, Nueva Zelanda e Israel) siendo mayoritariamente (un 68% de los estudios) habitantes de los EEUU. Es decir prácticamente nada sobre los comportamientos de asiáticos, africanos o hispanoamericanos. Si somos flexibles y sumamos las poblaciones de estos países obtenemos unos 900 millones de los más de 7.000 millones de pobladores humanos del planeta Tierra, es decir un exiguo 13%, aunque en realidad si ese 68% de estudios realizados en EEUU con sus ciudadanos se ponderara adecuadamente se hundiría la estadística, ya que la población estadounidense es únicamente un insignificante 4% del total mundial. Sin embargo, en casi todos esos artículos de investigación se supone habitualmente que sus resultados son ampliamente representativos del conjunto y rara vez se añade ni siquiera una nota de advertencia de lo lejos que estos hallazgos pueden estar de poder ser generalizados hasta que no se confirmen con muestras más amplias y representativas.

weird psychologyAdemás el problema se agrava muchísimo más cuando se analizan en detalle los individuos integrantes de estos estudios, porque ni siquiera estos trabajos recolectaron muestras representativas de los habitantes de los respectivos países, ya que en una inmensa mayoría (un 96% del total de los artículos) los sujetos en cuestión fueron estudiantes universitarios matriculados en cursos de psicología, es decir, un subconjunto para nada típico de sus propias sociedades nacionales. Así entonces las conclusiones sobre los más variados y peliagudos temas como la cooperación, la equidad, el castigo, la percepción propia y del entorno social, la dicotomía entre razonamiento analítico frente a pensamiento holístico, egoísmo frente a altruismo, el razonamiento sobre moralidad, la motivación para conformarse, el concepto de sí mismo y otros muchos se basan en una muestra poblacional totalmente sesgada que se ha definido como “extraña” por su acrónimo en inglés (WEIRD: Western, educated, industrialized, rich, and democratic societies).

Así entonces por ejemplo, un estudio típico de psicología empieza por un reputado catedrático de Harvard o de otra prestigiosa universidad americana de la “Ivy League”, investigador que toma el camino fácil y como tiene a mano año tras año una nueva hornada de estudiantes de su facultad (pues no pierde el tiempo en salir al mundo en busca de especímenes representativos, ni siquiera hasta la facultad de al lado) y les hace rellenar cuestionarios o diseña pruebas para estudiar por ejemplo el altruismo, los códigos de conducta, la retribución o el castigo en el ser humano. Y del análisis de esos cien o doscientos estudiantes, que se publicará en una prestigiosa revista del campo, extrae conclusiones generales sobre cómo nos afecta a los humanos el que se nos engañe, cuanto de generosos somos o nuestra predisposición o no a valorar los hechos científicos frente a los argumentos pseudocientíficos. Es decir, se utilizan como conejillos de indias para entender el comportamiento individual y grupal del ser humano a un conjunto de adolescentes, llenos a rebosar de hormonas, provenientes de las clases medias-altas (hay que recordar que las matrículas en las universidades estadounidenses son de escándalo y que además no se admite a cualquiera), que han abandonado sus respectivos hogares para vivir en un campus universitario que es casi como un parque temático totalmente aislado del resto del país (y del mundo ya no digamos) y encima sólo aquellos que están estudiando psicología y no literatura francesa, química, medicina o ingeniera aeroespacial, y mucho menos el administrativo, el cocinero o el conserje de la facultad son los sujetos de estudio. Y viendo el asunto en perspectiva, es que ni siquiera esos mismos estudiantes de psicología cuando después, transcurridos 20 o 30 años serían capaces de responder a las preguntas sobre cooperación o enfrentamiento, elección de pareja o toma de decisiones de la misma manera que lo hicieron en su etapa universitaria, porque evidentemente sus experiencias vitales habrán modulado y hasta alterado profundamente una personalidad que se estaba formando en su ya lejanísimo pasado adolescente.

Y si abandonamos el conocido entorno occidental y se intentan extrapolar los datos obtenidos con estos estudiantes de psicología a culturas diferentes pues el fracaso puede ser monumental. Y no hace falta irse a complejos comportamientos ligados a los siempre particulares códigos morales de cada sociedad para observar que el razonamiento humano es muy dependiente de la cultura. En unos estudios ya antiguos, recogidos en un libro ya clásico ¡del año 1966! se describe como hasta el más “simple” razonamiento visual puede ser dependiente no sólo del aprendizaje, sino también estar influenciado por la cultura en la que está inmerso el individuo en cuestión. Así la famosa ilusión Muller-Lyer descrita a finales del siglo XIX, consistente en que dos o más segmentos de igual tamaño parecen más grandes o más pequeños dependiendo de si las puntas de flecha añadidas en sus extremos apuntan hacia adentro o hacia afuera, es fuertemente dependiente del entorno cultural, ya que engaña a muchos occidentales mientras que existen muchas sociedades tradicionales de cazadores-recolectores que no tienen ningún problema en determinar la respuesta correcta tal y como indica la siguiente figura

ilusion muller-lyer

Además, habitualmente en los libros de texto del campo se describe a las personas como que valoran una amplia gama de opciones a la hora de la toma de decisiones, son analíticas en su razonamiento, estan motivadas para mantener un auto-imagen muy positiva y que tienen una tendencia a evaluar sus capacidades como por encima de la media, reflejo de la hiperdesarrollada sociedad en la que vivimos algunos privilegiados. Sin embargo, otros grupos culturales le dan mucha menos importancia al tema de la elección, son más holísticos en sus razonamientos y estan menos preocupados con la visión de sí mismos que en el mundo occidental. Nada por otra parte que no se haya puesto ya de manifiesto en otros aspectos de las ciencias sociales, como ha sido el polémico asunto de la medida de la inteligencia por los famosos test de CI diseñados para evaluar aptitudes dentro del entorno educativo y sociocultural del mundo occidental, como he indicado anteriormente aquí y aquí.

Así que en resumen, la psicología debe abandonar la incorrecta suposición de que un grupo nada aleatorio de seres humanos es tan bueno como cualquier otro para sus experimentos o que los resultados de un estudio se puedan generalizar de manera casi automática y empezar a diseñar estudios similares a los ensayos clínicos si quiere definir científicamente las generalidades, pero también las particularidades, de los siempre complejos procesos mentales humanos. Es decir, que a esta disciplina le queda todavía mucho camino por recorrer.

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  1. 14 julio, 2015 en 2:13

    ¡Sublime! De ahí la importancia de la evidencia en psicología. Los psicólogos son en sí el gremio más laxo en cuanto a metodología y por eso cualquier patraña pasa por estudio psicológico o peor, como están de moda los famosos “experimentos sociales” que tanto circulan en internet y que de experimentales no tienen nada. Saludos.

  2. ranger de terzas
    14 julio, 2015 en 19:04

    ¡Wow!… pedazo artículo.

    AUNQUE….

    Unos cuantos magufo/chamanes de esos que practican la psicología con apellidos y adjetivos encontrarán (tergiversando, naturalmente) una muy explotable fuente para el omnipresent6e mensaje que dice “la psicología/medicina/biologia/etc oficial está equivocada …. ”

    ¡¡oh!! vaya… ya no puedo seguir escribiendo. Es que tengo que tomarme mis pirulas de azúcar y luego me espera mi psicólogo emocionalista.. (tiene diploma chino, y un certificado de los maestros del antiguo saber tibetano, No creáis que yo voy a cualquier lado)

  3. Rain
    14 julio, 2015 en 20:51

    Me parece muy bien denunciar las carencias de muchos estudios. Ya de estudiantes, muchos critican ese detalle paradógico de que se enseñen unas cosas en metodología y que ciertos catedráticos hagan otras. Pero…

    Primero, hay que diferenciar Psicología científica de esas otras cosas que se llaman a sí mismas “psicología”. Segundo, hay más ramas que la básica (adoleciente de los problemas de financiación como cualquier disciplina científica más el problema de la representatividad para según qué cosas); hay investigación en ramas aplicadas, y éstas aportan datos bastante más representativos para sus poblaciones objetivo que en conjunto forman un corpus nada despreciable de datos. Tercero, completamente cierto que muchos estudios adolecen de fallos metodológicos, y son los propios pares los que muchas veces lo critican, de forma que investigaciones como las que menciona el artículo se cogen con muchas pinzas y como meros pilotos, digan lo que digan los autores. De hecho, la mayoría de estudios que he leído del estilo no pretenden vender que encontraran algo para toda la humanidad y sí que advierten de ello. La clásica coletilla de “hay que seguir investigando”, por ejemplo. He visto más humildad y realismo que grandilocuencia, pero bocachanclas hay en todas las disciplinas (“Hemos descubierto algo que cambiará los libros de Historia”, by aquel simpático del Curiosity…).

    No deja de ser curioso que un objeto de estudio tan abundante como los seres humanos sea tan complicado de estudiar, porque a diferencia de cosas más inusuales y esquivos como los neutrinos, éstos no tienen que prestarse a estudio, a diferencia de la gente, que es anti-científica por mayoría y no quieren saber nada de participar en estudios por amor a la ciencia. Y así nos va. Por no hablar de la dificultades adicionales según lo que se estudie y para qué población.

    Que es una ciencia aun muy verde, sin duda; que algunos aspectos están mejor estudiados que otros, también; por ello, me parece un gran error subestimar la información obtenida hasta ahora por la Psicología como ciencia en sus diferentes aspectos; eso sí, cada cosa por su nombre, y un estudio con estudiantes (valga la redundancia) para algo en que influyen variables de edad o nivel educativo es un piloto y ya, digan lo que digan. Por suerte, hay fenómenos bastante mejor estudiados.

    “Hay que seguir investigando” y hacerlo bien.

  4. KC
    15 julio, 2015 en 13:56

    Ateo, en primer lugar no se puede generalizar conclusiones, como bien escribes en la misma entrada. No todos los estudios de Psicología usarán los mismos métodos y habrán muchos que sí entiendan y eviten los sesgos. ¿Que hay estudios cuyos sesgos son más que evidentes y parecen realizados por gente incapacitada para entender cuándo y por qué se puede producir un sesgo? Sí. Pero desde luego no tiene que ver con el método en sí, sino el cómo se aplica. Y habría que ver en qué condiciones y por qué se aplican determinados métodos que no parecen tener en cuenta todas las condicionantes empíricas, o de facto. Por tanto, el titular peca de generalización.

    Hay un problema con las ciencias sociales y es que son sociales, no exactas. Esto ni siquiera lo comprenden integrantes de la misma, mucho menos científicos “exactos”. Pretender aplicar el mismo método científico a una disciplina para la que 2 + 2 es siempre 4 y otra para la que no, es un inmenso error. Las ciencias sociales tienen un problema y es que no estudian minerales, leyes físicas, planetas u otro tipo de objetos, sino personas. Y no sólo personas, sino sus mentes, las cuales varían por muchas razones y causas que un día, para un mismo sujeto, pueden ser A, y otro día B, pero que no por ello dejan de ser causas. Y que para la población en que se integra puede ser C o D, así que imagínate. El problema de esto es que el mismo observador profesional puede estar condicionado por cualquier historia y tender a pensar que algo se produce por una cuestión que realmente no genera casualidad. O al revés. He leído a economistas españoles escribir que Freud era un “vendehumos” y probablemente no han pasado más allá de sus teorías sobre la sexualidad y demás. Para ese economista, Freud es eso: un psicólogo de la sexualidad con teorías repentinas que vienen de “métodos no científicos”. Eso es una imbecilidad en sí misma y da vergüenza ajena tener que leérsela a alguien que tiene una cátedra en España. Desconocer que la Psicología moderna es una disciplina joven y que, por tanto, su método también lo es, es desconocer muchas cosas. Desconocer que los Freud, Jung ,etc perfeccionaron métodos en bases a observaciones y no querer llamarle a eso ciencia, sino “ocurrencia”, también lo es. Desconocer que la ciencia social no puede tener la ratio de “acierto” que las matemáticas -por decir una exacta- ya es de imbécil supino.

    Eso no es fácil, dado que la ciencia psicológica no puede vivir de los patrones, como sí hacen otras mucho más “sencillas”. Pero eso no significa que la Psicología sea humo. De hecho, si los juristas y economistas de según qué países entendieran mínimamente sus procesos, muchas leyes no estarían tan mal diseñadas y no serían, o habrían sido, las chapuzas que son hoy día.
    La gente no entiende hasta qué punto todo esto tiene importancia en su propio devenir. Bueno, miento,en según qué zonas lo entienden perfectamente. En otras aunque lo entendieran, les daría igual.

    Me llama la atención, también, que escribas esta entrada cuando hace poco querías generalizar la ideología anglicana en base a un estudio realizado únicamente sobre anglicanos en EEUU (como si estos fueran la representación perfecta de toda la masa anglicana, sin tener en cuenta las diferencias históricas y culturales, como te advertí en su momento).

    Saludos.

  5. 15 julio, 2015 en 14:51

    KC

    En los ensayos clínicos también se estudian personas con sus ideas, sus creencias, sus deseos, sus efectos placebos, etc. y se pueden sacar conclusiones aplicables al conjunto de la población sin mucho problema siempre y cuando se elijan bien los grupos de pacientes. Por eso comento al final que la psicología puede dejar de ser una “ciencia inexacta” en cuanto aplique adecuadamente el método científico.

    Con respecto al ya manido tema de la encuesta si no entiendes la diferencia de un estudio publicado en una revista seria y una encuesta telefónica de una empresa pues tú mismo. Yo como individuo, en mi blog personal puedo opinar lo que me la gana y apoyarme en lo que mejor me parezca, sobre todo si no hay datos mejores; pero cuando presento un estudio científico a una revista eso es otro cantar, porque ese estudio se puede utilizar para tomar decisiones. Y es de lo que trata la entrada.

  6. Rain
    15 julio, 2015 en 15:01

    Hay algunos puntos en que discrepo de KC, al que encuentro en general mucho más sensato. Así que que quede claro que estoy fundamentalmente de acuerdo con él.

    Una de ellas es que no considero la Psicología como ciencia social únicamente y sí creo que se buscan patrones naturales propios de la mente (controlada y automática) y sus repercusiones en la conducta. Eso sí, raro es el fenómeno en que no hay una variabilidad enorme, y por ello la misma se estudia también.

    Freud no me parece el mejor ejemplo como psicólogo científico (de hecho era neurólogo), pero sí un gran pionero en observación y fenomenología en psicopatologia, una de las ramas específicas a las que me refería. Su pecado: explicaciones circulares e infalseables para esos fenómenos. Hoy tenemos teorías bastante más refinadas, aun con sus defectos, apoyadas por evidencias cada vez más mayores. La gran asignatura pendiente es desmenuzar bien para explicar.

    Por último, el método científico es el que es para todas las ciencias, o no lo son. No es que la Psicología tenga métodos propios exactamente. Pero eso no significa que se puedan hacer experimentos perfectamente controlados para toda variable, porque no. Por eso hay más herramientas. Vuelvo a lo mismo: está verde, pero va haciendo camino pese a los berzas que no saben que unos chavales no valen para generalizar en según que cosas.

    Si he malinterpretado alguna de tus afimaciones, corrígeme sin fallo, KC.

    Un saludo.

  7. Carlos M
    15 julio, 2015 en 18:32

    ¡Qué curioso!. Aquí tenemos un artículo que hace una afirmación universal sobre la población formada por los estudios de psicología (“El inmenso sesgo metodológico de los estudios de psicología”) en base a una muestra apenas especificada y presentando datos de porcentajes …¡¡¡enteros???!!! (esperamos que se trate de una licencia expositiva). Si generalizamos una crítica sobre, precisamente, la sobregeneralización en un área, qué menos que especificar, al menos, la representatividad de la datos que nos lleva a tan ambiciosa afirmación, ¿no?.

    Pero, y todavía más sorprendente es la afirmación final enunciada “la psicología debe abandonar la incorrecta suposición de que un grupo nada aleatorio de seres humanos es tan bueno como cualquier otro para sus experimentos”. Sería interesante, nuevamente, que el autor especificara todos esos artículos y manuales metodológicos dentro del área de la psicología que le permiten concluir que los psicólogos dedicados a la investigación opinan que la grupos “no representativos” (que no “nada aleatorios”; puede haber grupos aleatorios no representativos) es tan bueno como cualquier otro.

    Resumiendo: no se puede combatir el fuego con más fuego.

  8. 15 julio, 2015 en 19:55

    Carlos M

    Los datos no son míos, son los recogidos por los estudios que se indican en los respectivos links, un metaanálisis de todos los artículos publicados por las seis mejores revistas del campo durante un periodo de 5 años consecutivos. Los valores enteros no son tampoco míos, son de esos estudios y yo no veo el problema de que los autores redondearan por ejemplo un 95,67% al 96%, es más ello es habitual en cualquier artículo científico de las más variados campos. El concepto no varía se le ponga 0, 1, 2 o tropecientos mil decimales.

    “la psicología debe abandonar la incorrecta suposición de que un grupo nada aleatorio de seres humanos es tan bueno como cualquier otro para sus experimentos”.

    Como digo en la entrada, la práctica totalidad de los estudios se realizan en ese tan pequeño y particular grupo de “extraños” y la frase que escribo en la entrada ” en casi todos esos artículos de investigación se supone habitualmente que sus resultados son ampliamente representativos del conjunto y rara vez se añade ni siquiera una nota de advertencia” no es tampoco de mi cosecha sino de los autores de estos estudios, yo sólo la he traducido al castellano. Así que la psicología sí que tiene la incorrecta suposición de que estudiar a “extraños” es representativo del resto de la humanidad.

  9. 15 julio, 2015 en 21:07

    Por mi parte no estoy para nada seguro de que el aporte de la Psicología en cuanto respecta al conocimiento de la psico-emocionalidad humana sea tan relevante como en general se pretende afirmar. A este respecto confío bastante más en los neurocientíficos, que sí suelen aportar una interpretación razonablemente bien encaminada de nuestra psique, basada en datos ciertos (científicamente corroborables) y no en meras elucubraciones sin ningún fundamento material sólido, como a menudo hacen los psicólogos. De hecho, puedo asegurar que de las personas graduadas en Psicología que he conocido (entre ellas algunos catedráticos) no pocas arrastran evidentes conflictos, cuando no serios trastornos de personalidad que se traducen en un pésimo manejo de sus propias emociones, y por tanto en la manifestación de conductas erráticas, contradictorias o francamente desordenadas – o dicho de manera menos elegante, más perturbados que la mayoría de sus pacientes. 🙂

  10. 16 julio, 2015 en 11:07

    Ah, ¿pero todavía, en un medio que intenta hacer divulgación científica, se cuestiona la profesionalidad de Freud? No creo que se le cuestione por sus teorías sobre el sexo, o de un simple “vendehumos”. Freud, claramente, era un dictador de sus propias teorias y éstas eran indiscutibles. Freud era en lo que a la psíquique se refiere, el padre de todos los magufos.

  11. KC
    16 julio, 2015 en 13:04

    Ateo, que no me estoy refiriendo al famoso” “estudio” de OVNIS y videojuegos que trajiste a colación y sobre el que obviamente nadie te prohíbe que escribas (no creo que yo te haya dicho lo contrario más allá de que ese estudio es una chapuza y que hasta el pastor anglicano había entendido el porqué). Me estoy refiriendo a algo que pusiste sobre los anglicanos cuya única población era la de los anglicanos de EEUU y tú concluías que TODOS los anglicanos eran lo que decía el estudio (incluidos los de UK, que era a los que yo me refería). Ahora no tengo el enlace a mano ni tiempo para encontrar la entrada, pero recuerdo que te decía eso concretamente: que las conclusiones de una población no pueden trasladarse a otras por muy “X” que sean todas. Sería como concluir que los monos de islas distintas son iguales porque son todos “monos” (o una especie más concreta). Cuando es más que obvio que eso sería un error.

    Freud no me parece el mejor ejemplo como psicólogo científico (de hecho era neurólogo), pero sí un gran pionero en observación y fenomenología en psicopatologia, una de las ramas específicas a las que me refería. Su pecado: explicaciones circulares e infalseables para esos fenómenos. Hoy tenemos teorías bastante más refinadas, aun con sus defectos, apoyadas por evidencias cada vez más mayores. La gran asignatura pendiente es desmenuzar bien para explicar.

    Rain, estoy bastante de acuerdo con tu comentario. De todas formas, creo haber explicado que la Psicología Moderna no tenía en sus inicios los mejores medios, o no, al menos, comparados con los de 2015. Pero no por eso hay que ser tan ignorante como el comentarista Cuquita Feliz y asegurar que Freud era un magufo. Eso es una imbecilidad que dicha de un comentarista de blog no tiene trascendencia, pero leída de un catedrático de Economía español da a entender la ignorancia de los economistas en la disciplina. Es más que obvio que Freud no fue precisamente un ocurrente de su época en cuanto a análisis y observación de fenómenos psicológicos, sino un verdadero analista. Fue, como dices, un pionero que intentó describir algo sobre lo que no había prácticamente nada. Freud escribió muchas cosas, muchas de las cuales, probablemente, estaban erradas. Pero eso no significa que Freud fuera un “magufo”. Para mí un “magufo” en un tipo que ni siquiera ha observado nada, un imbécil que dice algo sin pararse a reflexionar o comparar estadios, alguien que ni siquiera ha hecho un experimento básico y ya está teorizando sobre realidades. No Freud no era eso, así que para mí no es un “magufo”. Un magufo no escribe cosas como estas:

    http://www.elortiba.org/pdf/freud_masas.pdf

    Esto, que es un perfecto ensayo socio y psicológico sobre el cómo las masas anulan a los individuos no puede mezclarse con teorías sobre sueños. Hay que ser muy ignorante para decir que porque Freud teorizaba sobre sueños o cosas “infalseables”, ya por eso deja de ser creíble cualquiera de sus escritos. Lo que hizo Freud es meterse en lugares que nadie antes había entrado, analizando y buscando causas de acciones y hechos. Pero no por eso podemos decir que toda su obra sea la de un “magufo”, eso es una tontería que sólo a alguien que se ha dedicado únicamente a las ciencias exactas puede vomitar.

    Sus investigaciones se basaron siempre en experiencias humanas, en entrevistas a sujetos, en anotaciones y comparaciones sobre los mismos, no en lo primero que se le ocurría o interesaba, que es lo que un “magufo” se limita a hacer. Hay que ser muy imbécil para decir que Freud es un “magufo” más.

    Por otro lado, intentar demostrar que alguien sueña con que se le caen los dientes porque tiene una obsesión con el paso del tiempo, por ejemplo, no es igual de sencillo que demostrar que 2+2 = 4 Espero que se entienda lo que quiero decir. En Psicología las cosas no se demuestran tan “fácilmente” como en otras ramas del conocimiento por ser la mente absolutamente mutable y variada. Pero eso tampoco significa que todo sea “infalseable”, sólo que su comprobación es millones de veces más compleja. Habrá, incluso, veces en las que pensemos que eso no ha quedado demostrado porque no es así en un 100%, pero es que esperar eso en Psicología es de una ignorancia supina espectacular.

    A este respecto confío bastante más en los neurocientíficos, que sí suelen aportar una interpretación razonablemente bien encaminada de nuestra psique, basada en datos ciertos (científicamente corroborables) y no en meras elucubraciones sin ningún fundamento material sólido, como a menudo hacen los psicólogos.

    Elarconte, sí, claro, vas a demostrar tú que alguien asesinó a otro por un motivo puramente psicológico en base al número de dendritas o axones. Y seguro que también podrás localizar la causa de un asesinato (pongamos una emoción como la envidia) en base a un scaner cerebral y no a una entrevista con el propio sujeto en la que el psicólogo bucee para encontrar causas que pudieran explicar el porqué un sujeto se comportó en la forma que lo hizo…

    De verdad que algunas tonterías que hay que leer son espeluznantes.

    De hecho, puedo asegurar que de las personas graduadas en Psicología que he conocido (entre ellas algunos catedráticos) no pocas arrastran evidentes conflictos, cuando no serios trastornos de personalidad que se traducen en un pésimo manejo de sus propias emociones, y por tanto en la manifestación de conductas erráticas, contradictorias o francamente desordenadas – o dicho de manera menos elegante, más perturbados que la mayoría de sus pacientes

    Sí, esta claro que como tú conoces psicólogos “loquitos”, todos los psicólogos son “loquitos”. Es un buen método científico el tuyo.

    Saludos.

  12. KC
    16 julio, 2015 en 15:18

    Para “científico” de El Arconte:

    A este respecto confío bastante más en los neurocientíficos, que sí suelen aportar una interpretación razonablemente bien encaminada de nuestra psique, basada en datos ciertos (científicamente corroborables) y no en meras elucubraciones sin ningún fundamento material sólido, como a menudo hacen los psicólogos.

    Me ha costado encontrarlo, pero aquí lo tienes:

    http://www.dailymail.co.uk/health/article-2154353/Freud-right-Depression-IS-linked-feelings-guilt.html

    Ahí tienes, precisamente lo que tú querías.

    ¿Tienes algo más de basura que decir sobre Freud o eres el típico magufo hablando sobre “magufos”?

    Claro que la neurociencia podría ayudar a entender cómo funciona la mente, pero no olvidemos que la mente no es sólo un cerebro, es algo más complejo… Cerebro no es igual a mente, aunque obviamente sí tiene mucho que ver.

    Saludos.

  13. Rain
    16 julio, 2015 en 15:20

    Comento un poco ahora a vuelapluma. Me he quedado a cuadros al ver que he escrito “más mayores”; menuda patada… Eso me pasa por no releerme.

    Creo que en los comentarios se están mezclando niveles de análisis (que no psicoanálisis) muy distintos, porque hay tropecientos. No es lo mismo hablar de procesamiento de información básico (incluído el emocional), que fenómenos “individuales” más macro como la psicopatología, moralidad, etc. , que interacciones entre individuos (aunque sin duda unos influyen en otros).

    Que los neurocientíficos son más fiables que los psicólogos, así en general, es una falacia como un piano. Para empezar, muchos psicólogos son neurocientíficos (hola, neuropsicología, por ejemplo), que para algo impera el modelo biopsicosocial en que se tienen en cuenta esos tres grandes tipos de factores. Por otro lado, los que no que tienen en cuenta más que lo que se ve en una neuroimagen entienden tanto la conducta y el funcionamiento cognitivo-emocional como un informático mirando en qué componente del ordenador hay más carga eléctrica: ni idea de qué narices está haciendo exactamente la máquina. Es necesario pero no suficiente. Precisamente por ello las neurociencias son interdisciplinares. Son análisis de lo mismo a niveles muy distintos. Toda hipótesis/teoría psicológica seria debe ser falseable y bien que se ponen a prueba muchos modelos (cargándose algunos por acumulación de evidencia en contra), así que eso de que no son corroborables… no va así la cosa.

    Y como apunte, neurocientíficos de todo pelaje están encontrando evidencia confirmatoria de cosas tan “magufas” (ejem) como la represión postulada por el señor Freud que tanto sale a colación, y que no es más que otra muestra de la buena observación fenomenológica de este individuo, primer paso del método científico, dicen; muchos otros dieron los siguientes pasos en su campo y en otros muchos. Se columpió en muchas cosas (y lo sabemos por contrastación empírica de algunas de sus afirmaciones falseables o por mera parsimonia ante explicaciones mejores), pero hay que reconocerle sus méritos. E insisto: malos psicólogos hay muchos (esos que llegan por letras y creen que van a filosofar…) y Freud no es ejemplo de Psicología científica en la medida que se quedó en la fase de hipótesis/teoría sin ponerla realmente a prueba y con el problema general de la infalseabilidad.

  14. KC
    16 julio, 2015 en 15:34

    Otra para magufos:

    http://news.stanford.edu/news/2004/january14/memory-114.html

    Desde Standford, usando fMRI y dando la razón a Freud sobre otra de sus hipótesis, más allá de las sexuales y la de sueños (que parece que para algunos son las únicas). Otro estudio biológico corroborando hipótesis freudianas (independientemente de que otras pudieran estar erradas). Vosotros no tenéis la menor idea de lo que es un “magufo”.

    Para los que no vais a abrir el enlace y seguiréis diciendo todo tipo de tonterías al estilo del catedrático de economía español:

    For the first time, researchers at Stanford University and the University of Oregon have shown that a biological mechanism exists in the human brain to block unwanted memories.

    The findings, published Jan. 9 in the journal Science, reinforce Sigmund Freud’s controversial century-old thesis about the existence of voluntary memory suppression.

    Para ser “el padre de los magufos” no lo hacía mal… Incluso mejor que algunos catedráticos de universidad españolas…

    El Arconte, ¿qué tienes que decir sobre los dos enlaces anteriores que vaya más allá que lo que tú quieras entender por método científico y magufería o ya tienes suficiente?

    Si no tenéis ni puñetera idea de qué es la Psicología, por favor no desinforméis.

    Saludos.

  15. 16 julio, 2015 en 20:54

    Reblogueó esto en cesuli.

  16. 21 julio, 2015 en 22:10

    La Asociación Estadounidense de Psicología acaba de admitir que conspiró con el Departamento de Defensa de EEUU y la CIA para manipular las políticas, reuniones y a los miembros de la asociación para lograr que se aprobara el programa de tortura del Pentágono tras el 11S y así dar cobertura a que psicólogos profesionales cooperaran asesorando a los “interrogadores” y supervisando el proceso de “quebrar” a los prisioneros. En cambio la Asociación Estadounidense de Psiquiatría junto con la Asociación Estadounidense de Medicina prohibieron que sus miembros participaran en interrogatorios militares. http://www.lamarea.com/2015/07/18/tortura-e-impunidad-en-la-asociacion-estadounidense-de-psicologia/

  17. KC
    22 julio, 2015 en 0:00

    Uno de los psicólogos disidentes es Stephen Soldz, catedrático de la Facultad de Psicoanálisis de Boston y cofundador de la Coalición por una Psicología Ética

    Pues parece que los “magufos” psicoanalistas son los que mejor criterio tienen… ¿Qué habría hecho un psicólogo del estilo de Javier Criado, por ejemplo? Otro tema curioso es que el Presidente suspendido no era únicamente psicólogo, sino jurista… Sí, sí, jurista.

    https://en.wikipedia.org/wiki/Stephen_H._Behnke

    Curiosamente, Ateo, tampoco dices que la misma APA ha sido la que ha encargado el documento de investigación sobre…. la misma APA. Esperemos que no concluyas que los 150.000 asociados a la APA tienen algo que ver con el tema…

    Saludos.

  18. 22 julio, 2015 en 8:12

    KC

    Yo solo he dicho

    “La Asociación Estadounidense de Psicología acaba de admitir que conspiró con el Departamento de Defensa de EEUU y la CIA para manipular las políticas, reuniones y a los miembros de la asociación

    así que he diferenciado claramente entre la directiva y el colectivo profesional al que representa. Por tanto haz el favor de no sugerir ofensivamente ningún tipo de malintención por mi parte.

  19. KC
    22 julio, 2015 en 11:32

    Cierto, pero sí has omitido el hecho de que la misma APA es la que encargó la investigación, que sería un asunto importante para explicar el caso. Porque si son “4” los que se vendieron a Defensa no se puede decir que “la APA acaba de admitir”, o bien habría que poner “la APA acaba de admitir que varios miembros de su directiva […]”, porque la APA representa a muchos. Hay que ser un poco más específicos. Vamos, algo que explique que la psicólogos estadounidenses no están a favor de las torturas, sino que fueron “4” y no toda una asociación los que participaron en el tema.

    Es que sino siena a lo mismo que cuando decís que “el periodismo está vendido” o “el periodismo manipula”.

    Saludos.

  20. 22 julio, 2015 en 11:51

    KC
    Si hubieras leído la noticia completa que añadí en el link se explica todo el proceso que ha llevado a la situación actual y sus detalles. Esta noticia la introduje con un breve resumen que es totalmente cierto, ya que desde la directiva de esta asociación se conspiró para apoyar la tortura. Para conocer todos detalles estaba el link. Ahora bien la próxima vez incluiré las 1003 palabras que contiene este artículo para que detallistas como tú no tengan motivo alguno de crítica.

  21. 22 julio, 2015 en 11:58

    Por cierto ya que estamos detallistas te extraigo un párrafo de la noticia

    “Desde al menos 2005 ha habido un gran debate en la asociación y entre colegas de la profesión acerca de la participación de psicólogos en los interrogatorios de seguridad nacional y en la práctica de la tortura”, dijo Soldz en Democracy Now! tras la publicación del informe. Soldz añadió: “La asociación lo ha negado. El informe dice que la asociación se equivocó, los denominados disidentes, los críticos teníamos razón. El informe concluye fundamentalmente que hubo una conspiración que duró varios años entre los líderes de la asociación y representantes de agencias de inteligencia del Gobierno de Bush: el Departamento de Defensa y la CIA”.

    Es decir que la directiva de la APA al final ha tenido que hacer la investigación a regañadientes debido a las presiones recibidas durante una década de negativas. En resumen, que no han sido unos santos. Este caso lo verdaderamente positivo que refleja al final es que en algunos países aunque sea tarde funcionan mecanismos de control. Cosa que ya querría yo en esta piel de toro. Por contra, el lado negativo será que muy probablemente que nadie se hará verdaderamente responsable, con pedir perdón bastará.

  22. 22 julio, 2015 en 12:06

    Más datos. La APA tenia un Grupo Presidencial de Trabajo sobre Ética Psicológica y Seguridad Nacional que

    “posteriormente se reveló que seis de los nueve miembros del grupo con derecho a voto eran funcionarios militares o de agencias de inteligencia con vínculos directos con los interrogatorios llevados a cabo en Guantánamo y otros lugares.”

    Vamos unos santos tanto estos individuos como los que les dieron el poder dentro de la APA. Claro que los altos cargos de la APA siempre pueden utilizar la recurrente excusa de los gobernantes españoles de que “yo no sabía nada” o “me siento traicionado” y salir impunes.

  23. KC
    23 julio, 2015 en 1:46

    Ateo, imagino que no tienes la información suficiente como para comparar los mecanismos de control de un EEUU y los de un España, pero ya te adelanto que son incomparables. Si algo tiene interesante EEUU es que las propias instituciones se autoevalúan continuamente y las investigaciones de “asuntos internos” están muy a la orden del día.

    En el caso de la APA, la historia es la de siempre. Cuando Bush llegó al poder los de Defensa pensaron que podían entrar en cualquier lugar. Contactarían con personas de ideología parecida y tipos como el del enlace, que aparte de psicólogos son juristas, se liarían con sus “moralinas” (petroleo y recursos naturales de otros países aparte). Un psicólogo “puro” le hubiera dado una patada en el culo a cualquiera de esas posibilidades, pero uno con formación cercana a lo jerárquico es posible que no. Al menos para los que lo querían porque, ojo que sobre esto no se ha comentado nada, es perfectamente plausible que en una situación de “tortura” debiera de haber un psicólogo que controlara lo que hacen los militares (aunque obviamente no llamaron a la APA para eso).

    Obviamente el link me lo había leído, Ateo, es por eso que te copié el párrafo sobre los psicólogos disidentes, ¿o es que crees que tengo poderes telepáticos?

    Yo no soy de debatir sin haber leído. Para eso están otros.

    Y de investigación a regañadientes nada. Tarde o temprano se hubiera hecho porque los mecanismos son los que son. Habrá que ver si no responde a un cambio en la directiva. Obviamente si seguían estando los que eran difícilmente se iba a aclarar el asunto con al rapidez necesaria.

    Saludos.

  24. 28 agosto, 2015 en 9:43

    Comentario a un reciente artículo de Science que va en la línea de lo descrito en este post: http://www.vox.com/2015/8/27/9216383/irreproducibility-research

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